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Full text of "Diccionario de materia mercantil, industrial y agrícola que contiene la indicacion, la descripcion y los usos de todas las mercancías"

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DICCIONARIO 



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MATERIA MERCANTIL, INDUSTRIAL Y AGRÍCOLA, 



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DICCIONARIO 






DE 

MATERIA MERCANTIL, INDUSTRIAL Y AGRÍCOLA, 

QUE CONTIENE 

l<% iiuicveíou , Loo ZeóQiia&ou, ti leo [idos 

POR 

D. JOSÉ ORIOL RONQUILLO, 

licenciado en farmacia, subdelegado principal de Sanidad de farmacia de Barcelona, encargado del primer distrito ; socio 
corresponsal de la Nacional Academia de medicina y cirugía y de la Sociedad medica de emulación, «-pri- 
mer perito-químico del Excino. Ayuntamienlo Constitucional , y cx-inspeclor de géneros medicinales en la Aduana 
nacional de la misma ciudad; miembro correspondiente de la Sociedad de farmacia de Paris , etc. 



— <^tmjE— 



TOMO 1. 



BARCELONA. — 1851. 



Uiftárcn/a ae O). GLatUtun (XaApxv, Acaza de Joacac¿o, 



IRE.NrE LA LOiNJA. 



Es propiedad. 



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Cop.2~ 



PRÓLOGO. 



Por Comercio se entiende la negociación ó tráfico que se hace comprando, 
vendiendo ó permutando unas cosas con otras ; — y esas cosas son los productos que 
nos da la naturaleza, los que debemos á la labranza y los que emanan de la in- 
dustria. 

De ahí se colige que el origen del comercio data de los primeros tiempos de la 
civilización. Las relaciones comerciales quedaron establecidas luego que los hombres 
cesaron de procurarse, cada uno por sí, los diversos objetos indispensables para satis- 
facer á sus necesidades. En efecto, tan solo cambiando la parte de productos exceden- 
te al consumo de los unos con lo sobrante de los productos de los demás, fué como 
gradualmente pudo establecerse la división del trabajo y como los diferentes indivi- 
duos pudieron entregarse con preferencia y exclusivamente á ocupaciones diversas. 

Así ha sido también como, estrechándose los vínculos de los hombres, se ha llegado 
á poner á los habitantes de una misma localidad, de un pueblecito por ejemplo, en 
disposición de combinar sus esfuerzos para ejecutar empresas de interés común, dando 
á los moradores de diferentes provincias y de diferentes naciones los medios de aplicar- 
se, de una manera especial, á los trabajos para la ejecución de los cuales el distrito 
que ocupan les da alguna ventaja particular. 

Esta división del trabajo por comarcas ha contribuido quizás mas que ninguna 
otra cosa á aumentar la riqueza y á acelerar la civilización del género humano. Sin 
ella estaríamos privados de un inmenso número de objetos de primera necesidad, 
de comodidad y de placer que hoy dia tenemos á nuestra disposición, y el precio de 
lo poco que nos hubiera quedado seria, en ¡a mayor parte de los casos, muy subido. 
Pero por grandes que sean tes ventajas que podamos reportar de la aptitud especial 
de los demás para ciertos géneros de producción, ventajas cuya importancia no es po- 
sible exagerar, somos deudores de ellas al comercio, por ser éste su verdadero origen. 

Los hombres, pues, que se dedican á las empresas comerciales prestan servicios 
de importancia á la masa general de sus semejantes. Sin los mercaderes, el agricultor, 
el artesano, el manufacturero perderían inevitablemente mucho tiempo y tropezarían 
con numerosos inconvenientes para cambiar ó vender sus productos , distrayéndose 
además de sus trabajos; y, en tal estado, la obra de la producción, en sus diferen- 
tes ramos, seria perpetuamente interrumpida, y muchas industrias ejercidas con feliz 
éxito en un pais mercantil no podrían ser practicadas. Ellos, por medio del comer- 
cio interior, permiten á los habitantes de los distintos distritos de una nación, no 
solo dedicarse sin embarazo á una especie sola de ocupación, sí que el dar á su trabajo 
la dirección que puede serles mas productiva, atendiendo al terreno, al clima y á las di- 
ferentes producciones naturales délas diversas comarcas; — ellos hacen evidente que 



VI PRÓLOGO. 

aplicándose los hombres á los ramos de industria para cuyo ejercicio fructuoso la natu- 
raleza les ha procurado mas facilidades , y cambiando lo sobrante de sus productos, 
obtienen incomparablemente mayor abundancia y variedad de cosas útiles que si indis- 
tintamente se hubiesen aplicado á toda especie de trabajos;— ellos nos manifiestan la 
razón porque los habitantes de las comarcas las mas vastas y las mas ricas de la tierra, 
cuando divididas en pequeños estados sin relación entre sí ó con los extranjeros, de 
cualquier modo que el trabajo estuviese dividido en cada uno, deberían ser pobres y 
miserables, porque á los unos faltaría lo que sobraría á los otros, anomalías que no 
pueden existir en los pueblos comerciales; — ellos nos demuestran que la asociación 
de la división del trabajo entre las diferentes provincias á su división entre los indivi- 
duos constituye fuerzas productivas incomensurablemente mayores, y aumenta la masa 
de las cosas necesarias á la existencia, no menos que la de las comodidades y délos 
goces á un grado increíble y solo superable por los esfuerzos del comercio exterior; 

ellos nos prueban que por medio del comercio extranjero, que es respecto á todas 

las comarcas del globo lo que el comercio interior es de provincia á provincia, se es- 
trechan los lazos de fraternidad entre los pueblos , y se propaga la ilustración entre 
las naciones. . 

La poderosa influencia del comercio se deja sentir, por consiguiente, llevando la di- 
visión del trabajo hasta los últimos límites, y procurando á los hombres un número in- 
finitamente mayor de toda especie de objetos de utilidad , difíciles de obtener si los 
individuos y las naciones hubiesen sido reducidos á no poder contar sino con sus es- 
fuerzos, comparativamente débiles, para subvenir á sus necesidades. Sin embargo, el 
comercio no es en sí un origen directo de riqueza ; el simple cambio de los productos 
nada añade á las riquezas de la sociedad. El comercio, facilitando la circulación de 
las distintas mercancías, es el sosten de la industria en general, y bajo este punto de 
vista es un origen indirecto de la prosperidad délas naciones, por cuanto fomenta el 
trabajo; y en esta atención puede, en verdad, decirse que las riquezas de un pueblo 
se forman, se multiplican y se aumentan en tres laboratorios principales: la agricul- 
tura , la industria y el comercio. 

Así considerado, el comercio es una verdadera ciencia, á pesar del error bas- 
tante generalizado que induce á creer que , para ejercerlo, no se requiere ningún 
estudio serio. Hanse visto tantas gentes llegar á la fortuna , sin ser por su capaci- 
dad dignas de ella, que se ha mirado á la mercaduría como una profesión atrevida 
en la que la suerte suple á la habilidad y la rutina al talento ; hase tomado el apren- 
dizaje como una enojosa tarea, y cualquiera que ha sabido sumar y restar, calcular 
el interés de una suma y poner una regla de tres hase creído apto para traficar; 
por último, comprar barato y vender caro, mentir y engañar, ponderar tanto como se 
pueda, inventar pequeñas astucias, constituye á los ojos de muchos el arte comercial. 
Mas los progresos de la civilización concluirán por matar tan erróneas como per- 
niciosas ideas, toda vez que el comercio ha llegado á ser una ciencia de las mas in- 
teresantes y cuyos menores ramos han adquirido un desarrollo casi incomensurable (1). 

( 1 ) El Sr A Blanqui al tratar de las Escuelas de comercio dice : que el comercio requiere una enseñanza particular 
á la cual nada puede suplir . á no ser una larguísima práctica comprada por experiencias con frecuencia muy costosas y 
casi siempre incompletas ; y que la falta de esta enseñanza es la única que puede explicar la lentitud del progreso comercial 
en casi toda la Europa. Expone que solo en Inglaterra y en Holanda , en donde el habito de los negocios es por decirlo asi 
natural y familiar á todo el mundo , la falta de las escuelas de comercio raras veces se ha hecho sentir ; cada gran casa es 
allí una verdadera escuela en la que el aprendizaje basta para allanar los obstáculos mas difíciles. Manifiesta , por ultimo, 
que únicamente en la ciudad de Leipsig, en Alemania , es en donde existe escuela de comercio a imitación de la 



la que , en 



1820 , fué establecida en París por los señores Casimiro Perier , Ternaux , Jaime Lafitte , el venerable Chaptal y otros 
comerciantes v sabios. La escuela de París fué dividida en tres grandes secciones : en la primera, se estudiaba la anime tica, 
la geografía , las primeras materias , las lenguas vivas , los usos generales del comercio ; en la segunda la estabilidad, 
los cambios, el derecho comercial v la economía política ; y en la tercera , se aplicaban- operaciones practicas ficticias a los 
conocimientos adquiridos en las precedentes secciones. -Un museo demuestras de todas las primeras materias de la in- 
dustria, sedas, lanas, algodones, añiles, cochinillas, leños de tintura., azucares, tes y cafes, facilitaba los medios de i-conocer 1 



PRÓLOGO. VU 

Asilo reconocieron nuestros Consulados, quienes, desde muchísimos años, sostenían 
y protegían cátedras (1) , que, si bien no eran suficientes al objeto, probaban al menos 
que los Españoles no en todo hemos estado tan atrasados como se nos quiere suponer 
por los extraños. Así lo ha conocido el Gobierno al expedir el Real decreto de 8 de 
setiembre del corriente año, que honrará sobremanera al Sr. Ministro que lo aconsejó 
a S. M., puesto que con él se ha elevado la enseñanza mercantil al nivel de los co- 
nocimientos de la época, regulando sus estudios de modo que, dentro de poco tiem- 
po , la España pueda contar en su seno con comerciantes instruidos que rivalicen en 
saber con los mas eminentes hombres de las naciones mas cultas del mundo (2). 

Esta señalada protección que el Gobierno de S. M. va á dispensar á la nobíe car- 
rera de comercio, no menos que á la agricultura v á la industria manufacturera, para 
cuyo estudio metódico ha dispuesto, en Reales decretos de 4 y 8 de setiembre último 
(3), el establecimiento de escuelas especiales, me ha impulsado, en lo que permitan 
mis débiles fuerzas, á coadyuvar á tan grandioso pensamiento. 

Honrado , en 1841, por la Excma. Junta suprema de Sanidad del reino, con el 
título de Inspector de géneros medicinales de la Nacional Aduana de esta ciudad, á los 
pocos días de ejercer mis funciones tuve ocasión de observar que las incesantes dudas 
que se presentaban y las muchísimas equivocaciones que se padecían en el despacho de 
vanos géneros en las aduanas eran debidas á la falta de conocimientos de Materia mer- 
cantil; cometiéndose aveces, por ignorancia, fraudes en menoscabo délos fondos del 
erario, en contra de los intereses de los negociantes y en perjuicio de los consu- 
midores. 

Entonces conocí que, si bien en España ha habido siempre muchísimos comercian- 
tes que, sólidamente instruidos en la práctica mercantil y demás ciencias accesorias á 
su carrera, se han dedicado con lustre y provecho al comercio, no han faltado hom- 
bres que han creído que para negociar era inútil el estudio y que bastaba poseer cau- 
dales y estar dotado de un genio emprendedor;— igualmente me convencí de que si, en 
todas épocas, ha tenido el Gobierno empleados de la renta de aduanas, quienes, por su 
inteligencia, han hecho honor al ramo, puesto que á fuerza de aplicación y de una dila- 
tada experiencia han conseguido hacerse con el suGciente caudal de conocimientos 
para desempeñar debidamente su cometido, tampoco han escaseado aspirantes con 
la idea de que para ser vista, las mas de las veces, solo se requería favor y suficiente 
espíritu para ejercer tan delicado cargo. 

Mientras esperaba llegase el dia en que fuesen reformadas las enseñanzas mercan- 
tiles, y en consecuencia que se metodizase la provisión á las plazas de empleados de la 



las variedades de cada producto . sus defectos , sus matices , sus averías , sus sofisticaciones — Dos curaos muv imitortintM 
-Ktt!ÍL € 2S É " ' y fad 'J ta 5 a K n á l0 / te? ociantes los medios d^J^rS^ 
chív aíñ SrP ^ » ll J "" "T 1® dl bujo de maquinas. Finalmente , conferencias serias sobre la jurisprudencia comer- 
SS¿S y « ¡en ef ÍSStodíSÍSiSi «datura consular ejercitaban á los discípulos e/el estudio de los 

de^leínr^"^!™»^ de Ba f Ce '? na ' desde nc ;> «I™ 5 CT <* ,a e «™la d « náutica , v 1T75 que estableció la escuela 
rL,£ n ,• ( 3Ce P0C ° t,enipo e , Slas dos enseñanzas han P aí *do á cargo del Gobierno ) ha ido sucesivamente erigiendo 
cátedras que tienen mas o menos relación con la ciencia de comercio, y cuyo orden de su instalación es como Sue- eSgM 

SíSSStf enT«Tn '"'i 80 . 5 ' **W*lÍf 18U • fóica V'mental y economía pX^Ss^t 
v ñriml^fv t ] ; , - 1815 - V Ca!cuI ° y escntura d( ? ble .' en 18n ' agricultura práctica y botánica; en 1819 , matemática, 
e ita i5n M %T } ?- ^T CD 182 ° ' consbtu . don «**» dase también suprimida ahora) ¡ en 1824 , idiomas fíSs 

S ? Seeln el ci¿dn S ¡¡SSí *? 183 ? U?"*^ ; ^ 1841 ' **»*> 1,neal ¡ en 1845 derecho comercial 
me^L ? a Srveí^U SJ^Ím^; ° S ^T™ Seña ' ad - § ü 3 C3rrera de . COmerdo son : *' "«temáticas elementales. 
HdeSrYffiír re , a 'o eS , y con T enc l onales con sus ca,culos y e J ercic¡os Patucos ; 2.° partida doble, 
SE^^dL^ftSJ^S&i 3 - eleme "tos de economía política, balanza universal, bancos v seguros^' 
;„ a i„ o 4 i pa r ' «wpíw fabnl y mercantil y nociones de derecho comercial ; 5 ° lencua francesa'- 6 ° I,, iñ 

^^^"eíteS* escuelas niercantiles s * fünrtara un rao * truario ó ¡K>22 * *s? ¿£*he! 

una^/ccdon'S ^¿TZL^«!¿^5*^ COn ^ han de contar ,as <^™ h > ¡nduslria.es. ha Mkriwr 
ragricXa^aThZ T"Zl SttSSS \ *&££ "^ ******** a * ■« 



VIÍ1 PRÓLOGO. 

renta de aduanas, hasta creer que hubiese sido conveniente, aunque parezca una pro- 
posición atrevida, dar los destinos de vista por rigurosa oposición (1) ; para correspon- 
der á la confianza con que la Excma. Junta suprema de Sanidad me habia distinguido, 
acometí la ardua empresa de publicar un tratado de Materia mercantil, que llenase 
el vacío que se observa en los estudios comerciales. Si se atiende á que ni en España 
ni en el extranjero existe ninguna obra especial sobre esta ciencia, y á que lo poco 
que de ella se ha escrito, en general, está plagado de inexactitudes, se podrá juzgar 
que mi tarea ha exigido un ímprobo trabajo para escojer lo mas selecto entre la 
multitud de autores que he tenido que consultar para hablar de tan diferentes ob- 
jetos. 

Pero concebido el plan, tampoco me hubiese sido posible retroceder, si se consi- 
dera que obraba impulsado por un poderosísimo motivo : la convicción de que la Ma- 
teria. mercantil es la ciencia mas útil; la ciencia que deberían poseer todos los hom- 
bres; la ciencia en la cual se nos deberia iniciar desde la niñez, si se quisiera que 
tuviéramos ideas verdaderas de las cosas materiales; la ciencia que desde nuestra in- 
fancia nos haria juzgar ya de la sabiduría de Dios, como igualmente del poder del 
hombre conducido por la razón y el trabajo. 

En efecto , la Materia mercantil es la aplicación benéfica de la historia natural y de la 
química á nuestras necesidades; es el resultado positivo del estudio déla naturaleza 
que, durante los siglos, han hecho los sabios; es el depósito en donde los hombres la- 
boriosos y amigos de sus semejantes han ido sucesivamente colocando el fruto de sus 
vigilias; es el almacén general del saber humano destinado á la conservación de nuestra 
existencia, puesto que en él encontramos el conocimiento de las cosas que nos han de 
alimentar, que han de cubrir nuestra desnudez, que han de preservarnos de las dolen- 
cias, que han de aliviar nuestras enfermedades, que han de librarnos del rigor de las 
estaciones y de las intemperies, y que nos han de proporcionar las comodidades, el 
lujo y ciertos objetos de placer que admite el estado actual de nuestra sociedad. 

Sin el ausilio de la Materia mercantil, el empleado de la renta de aduanas, el mer- 
cader de grueso, ó el comerciante propiamente dicho, y el corredor de continuo trope- 
zarán con mil dificultades; — sin ella, el agricultor será siempre rutinario en su arte, 
podrá ser engañado cuando trate de utilizar los frutos de su cosecha, ignorará el modo 
de beneficiar sus tierras, no sabrá aprovechar de las riquezas que tal vez encerrará 
la comarca en que habite, y muy á menudo estará expuesto á ser burlado en las com- 
pras ó cambios que haga para procurarse los objetos de necesidad de que carezca; — 
sin ella, el artesano, el manufacturero serán siempre menguados en sus oficios, no 
podrán responder de la bondad y perfección de sus artefactos ó manufacturas, les será 
imposible mejorarlas, estarán condenados á sufrir las consecuencias de la adulteración 
ó sofisticacion de las primeras materias que empleen, y las ventas que hagan así como 
las compras, ó los resultados de los cambios que verifiquen, se resentirán siempre de 
su ignorancia; — sin ella, el droguista, el especiero, el quincallero, el tendero y 
todos aquellos que se ocupan en el tráfico de objetos varios, ácada instante se verán 
perplejos y en peligro de exponer sus capitales. 

Y téngase presente que la utilidad de esta ciencia no se limita á las clases indus- 
triales ó encargadas de la producción de las cosas, y á los comerciantes ó los hombres 

( 1 ) Por el Real decreto de 8 de setiembre , las enseñanzas comerciales quedan ya reformadas ; y por el Real decreto de 
14 de junio de este año, se metodiza el ingreso en la carrera administrativa de las rentas, disponiendo entre otras cosas 
que los aspirantes á empleos periciales (estos son los de administrador , contador , vista y ausihar de vista) deben haber 
estudiado la aritmética decimal , sistema métrico , geografía ; historia natural y química aplicada al despacho de (¡eneros en 
las aduanas ; práctica de reconocimientos , aforos y despacho en las aduanas ; y legislación del ramo. Ninguna persona , 
pues , según el art. 5.° del referido Real decreto , podrá obtener el empleo de ausiliar de vista sin que acredite que está ha- 
bilitado para ejercer empleos periciales , á cuyo fin deberá presentar á la dirección general de la renta el competente cerliíi- 
cado de examen expedido por la junta caUiicadora. 



PRÓLOGO. IX 

dedicados aponer en circulación el producto del trabajo. Extiéndese igualmente á to- 
das las clases de la sociedad; el eclesiástico, el noble, el profesor del arte de curar, 
el bombre de estado, el militar, el letrado, el literato, y otros varios, que no son ni 
productores materiales ni mercaderes, son con todo consumidores, y en esta catego- 
ría les es indispensable saber la naturaleza y la calidad de los objetos que necesitan 
para su alimentación, para sus comodidades, para sus recreos, etc. Hasta al bello sexo, 
al que nuestras costumbres han cerrado las puertas del santuario público de las cien- 
cias, y cuya educación moral es quizás harto circunscrita, le conviene también que 
conozca los principios de Materia mercantil, para así dirigir con acierto los pequeños 
negocios domésticos en la compra y elección de artículos de primera necesidad y de 
ornato. 

No se crea exageración el decir que no podrá llamarse instruida la persona que igno- 
re esta ciencia. En verdad, no podrá hacer mucha gala de este título el hombre que 
en los alimentos no vea otra cosa que la sensación del paladar; que en lo respectivo á 
los vestidos, á los objetos de lujo, no distinga sino hermoso ó feo; que le sean desco- 
nocidas la procedencia, la composición y el sistema de labrado de las piedras preciosas 
engastadas en las joyas que ostenta ; que no alcance el origen y el modo de fabricación 
de las alfombras que pisa; que no conozca la composición de los colores con que el 
pincel del artista ha decorado los salones del edificio en que habita ; que no sepa la 
especie de vegetal que ha producido la madera de los ricos muebles de ebanistería 
que adornan el gabinete en donde se recoge; que no posea la debida idea del plumión 
y de la lana empleados para construir los colchones y las almohadas que le sirven para 
reposar; que no tenga noticia de las especies de plantas que le dan el café y el azúcar 
de los cuales hace continuo uso; que no comprenda quizás el proceder de fabricación 
del pan...; por último, que mire los objetos naturales y los productos industriales, 
sin los cuales no podria vivir, como los mira el hombre mas estúpido; en una pala- 
bra, que no tenga otra idea de las cosas que le sirven en sus distintas necesidades 
que la que de ellas tiene el mas inculto lugareño. 

Concíbese muy bien que la falta de estos conocimientos que se nota en ciertas 
personas que, por su estado, debieran poseerlos, procede de no haberse hallado gene- 
ralizada la enseñanza de la historia natural y de la química, en razón de que hasta hace 
pocos años los únicos que cultivaban estas ciencias eran los farmacéuticos, algunos mé- 
dicos é industriales, y pocos aficionados. Al presente, bien es verdad que ellas son en- 
señadas en las universidades, institutos y colegios, y que muy luego la juventud 
conocerá la utilidad de estos ramos del saber; con todo, mucho tardará todavía hasta 
que su influencia se deje sentir en todos los ámbitos de la Península, porque en las 
escuelas se estudian no mas que como preliminares de las carreras científicas, y no 
con aplicación precisa á las necesidades generales del hombre, y de consiguiente los 
alumnos no pueden llevar á los diferentes pueblos á donde van á ejercer la profesión 
que han tomado sino sus rudimentos teóricos, no su práctica iitilizable. Sin embargo, 
esto es mucho respecto al porvenir : toda la clase facultativa de la nación á lo menos, 
dentro breves años, tendrá nociones de estas ciencias, y su ejemplo dispertará la afi- 
ción de las demás clases al estudio de la naturaleza. Esta afición se hace sentir ya, 
con provecho, en las capitales en donde hay escuelas, puesto que éstas se ven frecuen- 
tadas por personas de todas condiciones; mas como no es posible establecer cátedras 
de historia natural y de química en cada lugar, sensible seria que los labradores, los 
artesanos que viven fuera de las ciudades no pudiesen utilizar de los beneficios que 
ellas reportan. No obstante, para la instrucción de estas gentes sencillas se tiene el 
poderoso recurso de la lectura de libros de Materia mercantil, que, como se ha ex- 
puesto, es la aplicación de dichas ciencias á todo lo concerniente á nuestras necesi- 
dades. Así se las pondrá al nivel de los conocimientos; así nacerá en ellas el deseo 



X PRÓLOGO. 

de aprender; así se las colocará en el centro de la culta sociedad, de la que están 
separadas por la ignorancia; así se las hará felices, porque feliz debe ser el hombre 
desde el momento que estando en la oscuridad se le traslada á la luz , y se le en- 
trega el microscopio de la ciencia para contemplar las maravillas del Criador y 
extasiarse en la fecundidad del ingenio humano. 

Este es el único medio asequible para que se generalice el estudio de las ciencias 
naturales, ó mejor para que la generalidad aproveche de los beneficios de estas ciencias. 
No todas las clases de la sociedad están dispuestas á concurrir á las aulas, y querer pro- 
pagar el saber escuchando á los profesores es estancar la ciencia , es limitarla á un 
círculo reducidísimo, y es no desear ver, un dia, difundida la luz hasta en la última 
choza, lo que es muy posible. Vayan en buen hora los que se dedican á carreras lite- 
rarias y los moradores de las grandes poblaciones á las universidades y colegios á 
recibirlas lecciones de esclarecidos catedráticos; pero álos labradores, á los aldeanos, 
á los artesanos de los pueblos rurales, déseles lecciones á domicilio, facilítenseles 
buenas obras, excíteseles á la lectura y al estudio de ellas, por medio de la influencia 
moral de los párrocos, de los cabildos, de los facultativos del arte de curar y per- 
sonas de valer , y pronto serán conocidos los opimos frutos que estos pequeños des- 
velos producirán. Además, pocos son los hombres que estudian por el solo gusto de 
saber: en general se estudia bajo la idea de provecho, y entre las gentes que han 
de ganar la subsistencia con el trabajo nadie se hallará dispuesto á consumir años 
enteros para aprender no mas que la nomenclatura de la ciencia, sin vislumbrar siquie- 
ra los resultados positivos que el tiempo empleado le ha de reportar. El estudio debe 
comenzar para estas personas en donde acaba para los hombres que aspiran á la sabi- 
duría; se les ha de presentar la ciencia con toda la sencillez posible, y únicamente 
adornada con el lujoso aparato de su utilidad , se les ha de convencer de que la 
aplicación es un poderoso medio para mejorar su posición social no menos que su 
condición moral y física. Entonces se logrará hacerles estudiosos, morigerados y aun 
hasta hombres científicos. 

Para dar cima á tan grande obra, basta, como se ha manifestado, la Materia mer- 
cantil. Veamos de que modo debe ser estudiada. Esta ciencia, como cualquier otra, 
podria ser enseñada en las escuelas; pero para ello, seria indispensable dividirla en 
varias secciones para cada una de las cuales debería haber un profesor especial, que, 
huyendo en lo posible de la teoría escolástica, se dedicase á ejercitar á los alumnos 
en el conocimiento práctico de las mercancías; no podria prescindirse de gabinetes 
completos de éstas; seria necesario emplear á lo menos tres años para hacer su estudio 
con algún fruto, y el número de aquellos que podrían cultivarla siempre seria redu- 
cido. El sistema, pues, de enseñanza por escuelas seria dispendioso, lento y poco 
general. Por medio de museos de mercancías (1) y de la lectura de buenas obras se 
puede llenar mejor y mas cumplidamente el objeto. En esta ciencia, el ejemplar ó la 
muestra dirá mas que la sublime oratoria del profesor, y un buen libro será el maes- 
tro mas prudente. Por otra parte el asistir cada dia á las aulas, sujetarse á la disci- 
plina escolar y, á veces, al narcotismo de un catedrático, no es para todas las edades, 
para todos los genios ni para todos los estados; pero el visitar, de vez en cuando, con 
frecuencia, ó, si se quiere, continuamente, un museo en donde poder examinar y con- 

( 1 ) Para generalizar el estudio de la Materia mercantil , deberían establecerse museos de muestras de mercancías en 
todas las capitales de provincia , á cargo de directores inteligentes ; estos museos deberían estar abiertos para el público dos 
horas al dia , y contener : colecciones de minerales y productos vegetales y animales ¡ un herbario ; una colección de lámi- 
nas que representasen plantas y animales exóticos ; una colección de productos químicos ; mostruarios de toda especie de 
tegidos; muestras en fin de distintos artefactos y de todas las mercancías en general. Estos museos podrían ser enriquecidos 
á proporción de los adelantos industríales y de los progresos de la historia natural y de la química. Después sucesivamente 
podrían establecerse muscos mas reducidos en las cabezas de partido , que deberían estar abiertos para el público los dias 
de fiesta , de fena y de mercado , á fin de que pudiesen ser visitados por los lugareños. 



PRÓLOGO. XI 

templar las mercancías, interrogando en seguida ú un libro siempre dócil y compla- 
ciente para resolver las dudas que se ofrezcan, esto es para todos los sexos, para todas 
las condiciones, para todos los genios y para todas las edades. 

Por lo tanto, partiendo de esta opinión, hasta que se tenga el gusto de ver esta- 
blecidos museos de mercancías, cuya útil reforma es probable sea algún dia realizada, 
se puede hacer muy bien el estudio de la Materia mercantil examinando las mercan- 
cías en circulación y consultando el presente tratado. 

PLAN DE LA OBRA. 

La materia mercantil, tomada en un sentido lato, es la ciencia que enseña el conocimiento de 
todas las mercancías. — Ella abraza los producios naturales, los que debemos á la agricultura y los 
que nos proporciona la industria, que juntos forman el objeto del comercio. 

Alas mercancías, ó géneros vendibles, se las acostumbra á llamar mercaderías cuando son pro- 
ductos naturales ó productos de la labranza, y manufacturas si son productos de la industria. 

Las mercaderías comprenden los animales y los vegetales enteros, sus partes y sus productos, y 
además los seres del reino mineral. 

Las manufacturas comprenden en general lodos los artefactos y todas las producciones indus- 
triales. 

Difícil es por cierto establecer un método racional para el estudio de las diferentes mercancías. 
Si, atendiendo á su procedencia, se dividen en dos series,, esto es en indígenas ó artículos del país, 
y en exóticas ó artículos extranjeros, nada se adelanta, porque de esta división no se siguen sub- 
divisiones que simpliliquen el examen de cada una de ellas. Si, atendiendo á los sistemas modernos 
de química y de historia natural, se adopta para las mercaderías una clasificación científica, no es- 
tará al alcance ni será del gusto de todas las personas en manos de quienes ha de correr este libro, 
y además imposible seria el poder amoldar el rigorismo de las escuelas á la clasificación de las 
manufacturas. 

Con todo la necesidad, fecunda en recursos, nos presenta dos medios: una clasificación basada 
en los usos á que sirven las mercancías y el orden alfabético. El primer medio seria conveniente 
para la enseñanza en una cátedra de materia mercantil, por cuanto las di visiones y subdivisiones que 
resultarían de las mercancías respecto á los usos á que están destinadas serian las mas análogas 
á una obra especialmente consagrada á la instrucción de los jóvenes que se dedican al comercio, 
á quienes si bien les es provechoso poseer nociones sobre todas las mercancías , en general lijan 
siempre su negocio á ciertos géneros que por lo regular tienen bastante relación de usos. El se- 
gundo medio, que es el que se ha adoptado en esta obra, es por su sencillez de grandísima uti- 
lidad a todas las personas , en cuanto facilita buscar las descripciones de los géneros que se quie- 
ren estudiar sin la molestia de hojear consultando índices y la paginación. 

De lo expuesto se deducirá que esta obra es un diccionario ue materia mercantil, al que doy 
el titulo de DICCIONARIO DE MATERIA MERCANTIL, INDUSTRIAL Y AGRÍCOLA, por cuanto la 
industria y la agricultura son los dos mas poderosos agentes que suministran las mercancías al co- 
mercio, ó mejor porque los productos industriales y agrícolos, junto con los productos naturales, 
son los que constituyen la materia mercantil.— Resta solo decir como serán estudiadas las mercan- 
cías. 

El estudio de las mercaderías abrazará: 

< .° La sinonimia, esto es los nombres con que sea conocido el producto, en la que se indicará 
también el nombre científico ó técnico, que creemos indispensable para, que las personas que deseen 
mas pormenores puedan consultar los autores ; 2.° la naturaleza ó el lugar de donde proceden; 3.° 
la descripción, esto es todas las propiedades ó caracteres necesarios para distinguirlos y conocerlos 
debidamente ; 4.° si son exóticos, la elección ó medios de descubrir sus falsificaciones ; S.° si son 
indígenos, la colección, esto es el tiempo, modo y lugar en que han de cojerse ; 6.° la composición 6 
los elementos de que están formados ; 7.° la reposición, esto es los medios de conservarlos ; 8.° la 
duración ó la indicación del tiempo que se conservan servibles; 9.° las virtudes y usos á que están 
destinados. 

El estudio de las manufacturas abrazará: 

i .° La descripción, esto es los caracteres convenientes para conocerlas perfectamente ; 2.° la 
procedencia ú origen , esto es si son del nais ó extranjeras ; 3.° la composición , á saberlas materias 
de que están confeccionadas ; 4.° la faoricacion , es decir los medios empleados para su elabora- 
ción ; 5.° las alteraciones ó defectos de que son susceptibles; 6.° los usos á que se emplean. 

El último volumen terminará con un suplemento que contendrá la indicación de los diferentes 



XII PRÓLOGO. 

nombres que tengan los productos con su debida correspondencia para hallar la descripción en 
el cuerpo de la obra , y las adiciones y correcciones reconocidas necesarias durante la impresión, 
para poner el tratado al corriente de la ciencia hasta el dia de la publicación. Por este medio se 
conseguirá una sinonimia completa de las mercancias , sin interrumpir el texto , y además podrán 
ser utilizadas las noticias importantes que sobre ciertos productos se sirvan comunicarme los 
hombres instruidos, de quienes me complaceré en hacer especial mención, por cuanto, con sus 
luces , habrán contribuido á la perfección de mi trabajo. 

Hé aquí el plan, que será desarrollado con toda la extensión posible. Si este dic- 
cionario será de utilidad, si llenará el fin que al escribirlo me he propuesto, y si su 
redacción ha sido desempeñada cual corresponde, lo juzgarán las personas inteligentes 
que se tomen la molestia de examinarlo. La empresa, repito, es grande y muy supe- 
rior á mis débiles fuerzas ; — hela acometido, no obstante, en la confianza de que los 
defectos ó errores en que quizás haya incurrido serán disimulados en obsequio al deseo 
que me ha animado de contribuir, en lo que permiten mis alcances, á la instrucción 
de mis semejantes. 



8 do diciembre de 1850. 



ICCIOMRIC 



DE 



MATERIA MERCANTIL, INDUSTRIAL V AGRÍCOLA. 



aggBBi 



AAB 

AACXA. Nombre indio de un arbusto, lleno 
de una leche acre , mirado como un violento pur- 
gante, y que se cree ser un apócimo. Según la 
emenda vulgar, el viento que pasa por encima 
de él causa la muerte. 

AAX. Así se llama en la India el A alias la- 
tí folia , Rumph , cuya corteza aromática se usa 
en infusión para dar un gusto mas agradable á 
las legumbres , y sirve especialmente para aro- 
matizar el vino extraído del sagú. 

AAIiCXOI. En la India , dase este nombre 
á vegetales del género bauhinia usados como tó- 
picos en las oftalmías. 

AAVOR A. Fruto de una especie de palma 
indígena de las Indias orientales y de África ; es 
de la magnitud de un huevo de gallina, y su cues- 
co con tres agujeros contiene una almendra blan- 
ca , usada como astringente en las diarreas. 

AB 

ABA. Tela ó estofa de lana fabricada en 
Turquía. 

ABACÁ. Especie de lino ó cáñamo que se 
saca de la corteza de una variedad de banano lla- 
mado Coffo , cultivado en las islas Filipinas. El 
abacá blanco sirve para hacer telas muy finas; 
con el gris se fabrican cuerdas. 

abadejo. Gadcs. Género de Linneo de 
peces malacopterigios subbránquios , al presen- 
te subdividido en muchos otros , y que forman 
la familia de los gadoides, pero que estudiaremos 
aquí reunidos. La mayor parte de las especies que 
componen este generó viven en el Océano en ban- 
dadas mas ó menos numerosas , y forman un ar- 
tículo de pesca muy importante ; su carne es blan- 
ca , hojosa, y en general sana y agradable. 

Abadejo Broamio [Gadus Brosmis, L.). 
Gran pescado del Norte que llega á veces hasta 
mas de tres pies de largo; su carne es blanca y 
se divide fácilmente en canas ; se seca y sala, así 
como el G. Lub, especie de Islanda, todavía mas 
grande. 

Abadejo C 'aliarlas , Bacalao pe- 
queño , Falso merlán , \tirvuja (Ga- 
dus Callanas, L. ) . Este pescado, (pie vive en el 
Océano , y sobre todo es común en el Báltico, en 
la embocadura de los ríos caudalosos en los cua- 
les penetra á veces , apenas tiene un pié de largo 



ABA 

y su peso regular es de dos libras, sus escamas 
son muy finas , el color es gris que tira unpoco á. 
dorado! Es el Dorsch de los alemanes, y el Cod cod 
fisch de los ingleses. Su carne comunmente blanca, 
algunas veces verde, es tierna, de un sabor tan 
exquisito que es de costumbre hacer de ella un 
presente á la corte de Copenhague. En estado 
fresca es mas agradable que la de las demás es- 
pecies de abadejo. Los Irlandeses salan y hacen 
secar el dorsch que entonces llaman Titteling ó tit- 
ling ; los habitantes de Groenlandia lo comen ade- 
más medio podrido , y estiman su hígado adere- 
zado con las bayas del Empetro negro, L. 

Abadejo común (Gadus morrhua , L.) , 
Especie de la que se hace un grandísimo consu- 
mo , y que es el objeto de un considerable comer- 
cio , porque , cuando salado ó seco , se conserva 
por largo tiempo sin alteración, pudiendo ser 
trasportado á todos los puntos del globo. En el si- 
glo décimo sexto , la dio á conocer el portugués 
Gaspar de Corte Beal. 

El abadejo común habita exclusivamente en los 
mares del Norte; solo se acerca á las playas en la 
época del desove, permaneciendo, durante el 
resto del año , en las profundidades de los mares. 
La época del desove , que determina á los abade- 
ios el acercarse á las playas , es muy variable: en 
las costas de Noruega, Dinamarca," Inglaterra y 
Escocia es por febrero , y en Terranova , punto 
mas frío , por mayo. 

La pesca del abadejo , pues , tiene lugar desde 
la primavera hasta setiembre en el golfo de San 
Lorenzo , en las costas del cabo Bretón ó de la 
isla real , en los alrededores de Terranova , prin- 
cipalmente en un banco de toO leguas, llamado 
el Gran Banco , y en otros bancos inmediatos me- 
nos considerables. Se llama pesca sedentaria á la 
3ue se hace por los habitantes de Terranova v los 
e las colomas de la América septentrional; y 
pesca estacional á la practicada por los buques 
europeos. Los Ingleses pueden llamarse maestros 
en la pesca del abadejo , pues sus expediciones 
han llegado á marcar con la mas justa precisión 
la forma de los anzuelos, la resistencia de los 
sedales y hasta la dimensión de los buques, que 
por lo común pasan de ciento cincuenta toneladas, 
y llevan unos treinta hombres de tripulación. 



U ABA 

Con solo atender á que la gran Bretaña tiene 
empleados mas de veinte mil marineros en su 
pesca, siendo así que otras varias naciones están 
en concurrencia con ella , se conocerá que á po- 
cos peces se ha declarado una guerra tan general, 
tan terrible ; y sin embargo , por mas medios de 
destrucción que se imaginen jamás igualarán á 
los de su propagación: una hembra del abadejo 
pone hasta nueve millones de huevos , los cuales 
si todos fuesen fecundados , si en su mayor parte 
no fueran devorados igualmente que los abadejos 
menudos que proceden de ellos , por una multitud 
de peces voraces , en el mismo número de los 
cuales es menestar contar los mismos abadejos, 
esta sola especie de pescado llenaría el mar en un 
corto número de años. La extrema voracidad de 
los abadejos hace que se lancen á cualquier cosa 
bastando un pedazo de paño encarnado para ce- 
bar los sedales , y hacer que caigan en el lazo á 
centenares ; de ahí es que cuatro hombres bastan 
para pescar en un dia seiscientos abadejos. 

La magnitud del abadejo varia desde dos á cin- 
co pies ; su peso es por lo común de 1 6 á 20 libras. 
Pennant retiere que , en las costas de Inglaterra , 
se pescó uno que tenia unos seis pies de longitud 
y pesaba 88 libras. Su color dominante es un par- 
do ceniciento con manchas amarillentas en el dor- 
so, y la parte inferior del cuerpo blanquecina; sus 
escamas son delgadas y trasparentes. 

Como los abadejos se consumen á muy remotas 
distancias de donde se pescan, se emplean muchos 
medios para preservar su carne y ciertas de sus 
partes cíe toda alteración : estos medios consisten 
en salarlos ó secarlos. Para salarlo , se quila la 
lengua al abadejo , se le corta la cabeza , se abre 
por la parte inferior , se le quita el hígado , y si 
es hembra el ovario ; se acaba de abrir desde la 
garganta al ano , se le quitan los músculos y la 
coluna vertebral, á lo que se llama deshuesarle, 
y se le dá la primera mano de sal, rellenando el 
interior del cuerpo de sal común , con frotación 
é impregnación de la piel. Si se quiere que el aba- 
dejo conserve una forma redondeada y su cola, se 
abre solo hasta el ano, y entonces recibe el nombre 
de Bacalao redondo ; pero por lo común se abre 
en toda su longitud, y se llama Bacalao plano. Sa- 
lado ya de primera mano el abadejo se pone en ca- 
pas, bien sea en el establecimiento ó en la bodega 
de los buques , cubriendo de sal el intermedio de 
una á otra capa. Así se dejan dos ó mas dias hasta 
haberse desprendido la sangre y la humedad , y 
luego se les sala por última vez colocándolos nue- 
vamente encapas. Así preparado se llama, en 
el comercio, Abadejo frescal. Si, en vez de salar 
el abadejo, se quiere secarle se practica lo mismo 
que antes de llegar á la primera mano de sal , y 
entonces se lava, se extiende uno á uno en la pla- 
ya ó en las rocas sin que unos á otros se toquen, 
y presentando al aire la parte interior , se mudan 
de posición al cabo de algunas horas , y se repite 
la operación por muchos dias , colocándolos ya 
á montones. El número y la duración de estos mon- 
tones dependen dé la naturaleza del viento , de la 
sequedad del aire y del calor de la atmósfera. 



ABA 

Para conseguir una completa desecación , se ne- 
cesita por lo regular repetir diez veces la opera- 
ción. Si amenaza lluvia se dispone el abadejo ba- 
jo cobertizos que dejen libre la corriente del aire. 
Preparado de este modo, toma el nombre de Aba- 
dejo seco ó Bacalao. El bacalao salado de prime- 
ra y de segunda calidad puede conservarse todo 
el invierno sin alterarse, pero es preciso tenerlo en 
lugares frescos y no húmedos. 

Ciertos pueblos del norte de Europa emplean 
otro proceder para hacer secar el abadejo: lo 
suspenden junto al hogar , lo exponen á los vien- 
tos impetuosos y lo golpean por mucho tiempo 
para ablandarlo. Estas operaciones se repiten al- 
ternativamente hasta completa desecación. El aba- 
dejo así preparado adquiere la dureza de la ma- 
dera, délo que ha recibido el nombre de Stock fish, 
ó Pez-palo ? y de él se distinguen muchas calida- 
des , mas o menos estimadas. 

Conócese en el comercio con el nombre de Ba- 
calao blanco el que, habiendo sido salado y se- 
cado muy prontamente , la sal ha dejado en su 
superficie una capa blanquecina; se llama Baca- 
lao negro , cuando una lenta desecación ha dejado 
en su superficie un polvo parduzco y en manchas, 
ó también el que ha experimentado un principio 
de descomposición al secarlo , que conviene no 
confundir con el abadejo negro tresco. 

Comunmente el abadejo salado se llama ver- 
de, que para ser de primera calidad debe tener á 
lo menos dos pies de largo ; el secado, merluza, 
y el embarrilado, cabelló. Ademasen varias plazas 
comerciales recibe denominaciones distintas, se- 
gún su peso, dimensiones , calidad y procedencia: 
así es que se conocen el bacalao de Cherland ó 
baalcao inglés , vulgarmente llamado bacalo de 
lenguas , que es de mayor tamaño que los demás, 
y á veces tiene la cola agujereada, cuyas calida- 
des tienen salida en Alicante , Barcelona y Bilbao; 
el bacalao de Islanda , que la tiene en Barcelona 
y Bilbao ; el bacalao de noruega , que la tiene en 
Barcelona, Bilbao, Santander y Tarragona; el 
bacalao de Terranova , grande y pequeño , pero 
siempre perferido éste, que circula por toda Es- 
paña menos por Cataluña; etc. 

La carne del abadejo cuando fresca es blanca 
y exquisita ; salada o secada es de un uso casi 
general aunque con frecuencia es coriácea y siem- 
pre mas ó menos difícil de digerir; por lo común, 
se prefiere la del macho. La carne de los aba- 
dejos no es la única parte que de ellos se usa: su 
piel es grasa y de muy buen gusto ; las gruesas 
cabezas son buscadas como un plato muy exce- 
lente; su lengua fresca, y también salada, es un 
manjar delicado; su hígado pasa como un exce- 
lente bocado, y de él se extrae un aceite muy bue- 
no para muchas artes; de su vejiga nataroria se 
extrae una excelente cola , que en nada cede á 
la del esturión, y que á corta diferencia se prepa- 
ra de la misma* manera; en muchas comarcas, 
los intestinos sirven para hacer tripas de bacalao 
saladas, que son muy estimadas; consérvanse los 
huevos como un manjar exquisito, á cuva prepa- 
ración se da el nombre de Iluebas de abadejo , y 



ABA 

finalmente los huesos se dan á las vacas para 
engordarlas. En medicina, antiguamente se pres- 
cribían los dientes del abadejo, reducidos á pol- 
vo, asi como las piedras de su cabeza, como ab- 
sorventes, buenos contra la epilepsia, etc. su 
salmuera como resolutiva , aplicada al exterior, y 
como laxante en lavativas, etc. Al presente se 
usa el aceite extraído del hígado contra las es- 
crófulas, el raquitismo, la gota, etc., conocido 
con el nombre de Aceite de higado de bacalao , 
que no debe confundirse con el Aceite de pescado 
común, que sirve además con frecuencia para 
sofisticarlo. 

Vistos los importantes usos del abadejo común 
y demás especies de la familia de los gadoides, 
sensible es que el comercio español no naya tra- 
tado de emprender expediciones para su pesca, 
plantando establecimientos que le procurarían in- 
mensos lucros, que en la actualidad aprovechan 
los extranjeros á quienes somos tributarios. 

Abadejo Eglefin, Anón, Eglefin 
[Gadus .Eglefinus, L.) . Este pescado apenas llega 
á tener dos pies de largo ; su color dominante es 
el pardo en el dorso , y el blanco en el vientre. En 
el Norte es tan abundante como el abadejo común, 
pero es de gusto menos agradable; salado, los in- 
gleses le llaman lladok. 

Abadejo largo, Bacalao ling [Gadus 
3íolva,h.\. Tiene de tres á cuatro pies, su cola es 
redondeada, sus escamas pequeñas. Tan abundan- 
te y lan fácil de conservar como el abadejo común, 
forma un artículo de pesca casi tan importante co- 
mo éste, sea como alimento, sea como produciendo 
con él la mayor parte de aceite de hígado de pes- 
cado del comercio. Encuéntrasele cerca de las 
costas de Irlanda , y se hace un gran consumo de 
él en Inglaterra y en Noruega. 

Abadejo ¿ota, ILola roinuii [Gadus 
Lota, L. ) . Su talla varia entre uno á tres pies; sus 
escamas son delgadas, blandas; su piel cubierta 
de un humor viscoso muy abundante como el de 
la anguila ; el color de sil cuerpo es variado de 
amarillo y de moreno; su vientre es blanco. Abun- 
da en los rios y también en ciertos estanques. 
Su carne blanca, hojosa, es de un sabor agra- 
dable y de fácil digestión ; su hígado blanque- 
cino , voluminoso , es indigesto aunque muy de- 
licado ; sus huevos por lo común despreciados, 
como los del barbo, pueden ser nocivos; su ve- 
jifia natatoria sirve en ciertos países para hacer 
ictiocola. liase preconizado el estómago de este 
pescado para facilitar el parto y calmar los có- 
licos, su carne y sus huesos contra las convulsio- 
nes, su grasa contra las almorranas, su bilis con- 
tra las nubes de la córnea, etc. 

Abadejo Merlango, olerían co- 
m ii 11 , Pescad! I la [Gadus Merlangus , L.) . 
Común en la Mancha y el Báltico en donde ofrece 
muchas variedades notables, y suministra una 
pesca abundante en nuestras costas occidentales. 
Como se conserva muy bien, se expide á largas 
distancias; en los países en que abunda, sobre 
todo en Inglaterra y en Flandes, se hace secar y 
también se sala. Por lo común su talla es de uñ 



ABA 15 

pié , su color plateado en el vientre y los vacíos, 
matizado de verde aceituna, mas ó menos subido, 
en el lomo. La carne de este pescado es escamosa 
blanca, consistente, muy agradable al gusto ? sobre 
todo frita, aunque se la come también cocida so- 
bre las parrillas ó aderezada con diversas salsas. 
Ella es muy delicada , ligera y de las mas fáciles 
de digerir, y por eso conviene particularmente á 
los estómagos débiles, á los convalecientes, á 
las personas que tienen necesidad de un alimento 
poco sustancioso. Las piedras de su cabeza, an- 
tiguamente, eran usadas como absorvente y con- 
tra la diarrea y los dolores nefríticos. 

Abadejo merluza, Merluza [Gadus 
iVerlucius, L.). Este pescado, que alcanza á dos 
pies y mas , es común en el Océano y en el Me- 
diterráneo. Su forma es prolongada", parecida 
bastante á la del merlán común por su color, con 
todo su lomo es ceniciento que tira al blanco; su 
vientre es de un gris sucio; su piel está cubierta 
de pequeñas escamas ; su cabeza es ancha com- 
planada ; llega á pesar á veces hasta veinte libras. 
Su carne, que los Romanos estimaron mucho, es 
blanca , hojosa , fina y de fácil digestión; salada 
y seca lleva el nombré, en el Norte, de stokjiiscli, 
que también sirve para designar el abadejo co- 
mún seco. Su hígado sobre todo es un manjar de- 
licado aunque muy craso. 

Abadejo negro, Merlán negro, 
Pe gradilla negra ( Gadus Carbonarius, 
L.). Especie de gado , comprendido en el género 
merlango de Cuvier, usado también como alimento 
en ciertos países; pescado doble en grueso del 
merlán común , cuva carne es coriácea y no tan 
exquisita como la de éste ; se sala y seca como el 
abadejo común, y sirve como él para preparar el 
aceite de higado de pescado. Vive en bandadas en 
el Océano atlántico, y también en nuestras costas 
occidentales, y á veces se le da el nombre de 
Merluza. 

En el mismo género merlango de Cuvier están 
comprendidos los abadejos conocidos con los 
nombres de Merlán amarillo , Truchuela ( Ga- 
dus Pollachius , L. ) , pescado mejor que el pre- 
cedente , que vive en los mismos mares , y cuya 
carne es muy estimada; el Sey (Gadus viveñs, 
L.) , etc. 

ABAIi ó Ablial. Es conocido con este 
nombre, en la India, un árbol semejante al ci- 
prés , reputado como cebólico y usado para la ex- 
pulsión del feto muerto. 

Alttl.OV. Planta de los pantanos de Amé- 
rica , que se usa como purgante. 

ABALORIO. Cuentas pequeñas de vidrio, 
taladradas , de varios colores y tamaños. Ensar- 
tándolas se usan para collares, guarniciones y 
otros adornos. De Venecia se hacen expediciones 
de consideración para el Levante , en donde las 
grandes se gastan para adorno de las popas de 
ciertas embarcaciones, llamadas vulgarmente 
Sacalivas y Chaitias. y las pequeñas para adorno 
de las mugeres, en brazaletes, pendientes y co- 
llares que estilan las europeas. 

ABAAGA. Nombre que los naturales ame- 



4« ABA 

ricanos de la isla de Santo Tomás dan al fruto 
comestible de un palmero , que ellos designan con 
el nombre de Ady. Las pepitas de este fruto, que 
es grueso como un limón , son muy estimadas de 
estos isleños como pectoral; dan tres ó cuatro 
de ellas, muchas veces al dia. 

ABANICO. Instrumento que sirve para agi- 
tar el aire. El abanico común está compuesto de 
una superficie que tiene la forma de un segmento 
de círculo , llamado hoja ó pais , fijo en una guar- 
nición, por lo regular de madera fina, concha ó 
marfil , llamada mano , y que son las varillas á 
las cuales está pegado el papel ó la materia que 
constituye la hoja. 

Los pormenores de la fabricación de abanicos 
corresponden al oficio de abaniquero, conocido 
en España aunque no en el grado de perfección 
que en Francia, en donde este ramo de industria 
se halla en el dia muy adelantado. 

Para las hojas ó países se emplea el papel senci- 
llo , pero mas comunmente están formadas de dos 
pedazos de papel ligeramente pegados el uno al 
otro ; el papel vitela ó el pergamino delgado y 
ligero , en los cuales se pintan varios adornos ó 
figuras, el raso ligero, la gasa, el tul, el crespón 
de color , ó negro para el luto, y la cabritilla son 
frecuentemente usados. 

Para las guarniciones ó varillajes se emplean 
el asta, el hueso, la ballena, la caña, el limo- 
nero , el sándalo , el ébano , la mojera , el ciruelo 
y todas las maderas exóticas é indígenas. Hay 
varillajes lisos ó calados, de acero , carey , mar- 
fil, metal dorado ó plateado, nácar, etc.; los 
hay labrados y con adornos , embutidos , figuras, 
relieves ó sobrepuestos de acero , piedras , ele; 
y se fabrican de oro , plata , con perlas, piedras 
linas , ó sin ellas. 

La fabricación de los abanicos ha ocupado 
siempre un gran número de artífices de proiesio- 
nes muy diferentes: el tornero, el dorador, el 
espejero, el pintor y el bordador, concurren á la 
composición de este objeto tan fútil , que, senci- 
llo o adornado , rico ó mediano , no es menos la 
obra de muchos oficios reunidos en uno solo. No 
es raro ver al platero , al cincelador y á los mas 
hábiles pinceles complacerse en recortar, grabar, 
incrustar ó pintar adornos. 

Además del abanico común , hay otro cuyas 
hojas separadas y hechas de las mismas materias 
sólidas que componen las guarniciones ó manos 
de los abanicos comunes , rollan en una cinta que 
las reúne en su extremidad superior. Este abanico 
es menos propio que el otro para dar aire , pero 
es de un brillante efecto , y se maneja con faci- 
lidad. J 

En Francia no hace muchos años, la moda hizo 
buscar los abanicos antiguos llamados pompado- 
res; su forma es graciosa, los varillajes son ri- 
cos y delicados , y las pinturas muy hermosas. 
El mérito real de estos abanicos consiste en las 
pinturas ejecutadas por célebres artistas. 

El capricho , y no reglas ciertas, dominan en 
el comercio de los abanicos, los gustos varían 
al infinito. El mercader debe principalmente cs- 



ABA 
tudiar estos caprichos; porque conviene confe- 
sar que no hay ramo de fabriaccion en el que 
el consumidor pida menos calidades reales : él 
busca la apariencia, y apenas se digna informarse 
de los esfuerzos hechos para asegurar la solidez 
y la firmeza del objeto que le ha seducido. Las 
comarcas sud-americanas reclaman } ante todo, 
efectos brillantes, colores vivos y dibujos ruido- 
sos ; ellas quieren que todo esté lleno de fantasía, 
de gracia , de alegría y de entusiasmo , aun en 
el abanico de menor precio. Los habitantes de 
este pais desean sobre todo que los asuntos re- 
presentados en la hoja se dirijan á sus hábitos 
de placer ó á sus ideas de independenciapolítica. 
En fin, la experiencia y el tacto son aquí las dos 
únicas guías del fabricante y del vendedor. 

El abanico es de una necesidad indispensable 
en Oriente para templar el gran calor del clima, 
y de allí lo recibieron las damas europeas. Hase 
querido también que fuese de origen chino , en 
razón de los exquisitos abanicos que recibimos de 
la China, superiores, por sus excelentes pinturas, 
ricas esculturas, dorados y demás, á los fabrica- 
dos en Francia. 

La España es el pais de la Europa en que está 
mas en uso el abanico; pero su fabricación está to- 
davía atrasada , limitada tan solo á abanicos or- 
dinarios de poco valor , y recibiendo de Francia 
los abanicos de lujo y de precios elevados. Seria 
de desear que este ramo de industria se perfec- 
cionase, toda vez que el consumo es considerable 
ya en la península ya para la exportación á nues- 
tras colonias de la América, entre las cuales he- 
mos introducido el uso de este instrumento. 

Los abanicos que se fabrican en España son 
de la clase ordinaria , esto es , con varillaje de 
madera pintada, charolada, y de ébano; y con 
ellos se abastece al pais por salir á mas baratura 
que los fabricados en el extranjero. Las varias 
fábricas establecidas en Valencia, una en Málaga 
y otra en Barcelona, la del Sr. Oriol Segur, bas- 
tan para el consumo de toda España: la mas acre- 
ditada y la que trabaja con ma? perfección y con 
mas baratura es la de Málaga. Con todo respecto al 
varillaje, á pesar de que entre nosotros hay ar- 
tífices capaces de hacer lo mejor y mas exquisito, 
hasta ahora no se ha dado con los medios de elabo- 
rar abanicos de lujo que, por su precio, puedan 
competir con los procedentes del extranjero. Res- 
pecto á las pinturas délas vitelas para países está 
bastante adelantada: hemos tenido el gusto de ver 
un mostruario de estos artículos de un fabricante 
de Valencia que, por su finura, perfección y mo- 
dicidad de precio, pueden competir con los hechos 
en Francia; — por último, hay en esta ciudad una 
joven que pinta vitelas para países con una ma- 
ravillosa precisión y con el mas delicado gusto, 
debiendo esperar de su hábil pincel que, en breve, 
nada en este género tendremos que envidiar á los 
extraños. 

Además de los abanicos de chimenea y de los 
grandes abanicos de cartón ó de palma suspendi- 
dos en los techos de los comedores de ciertas ca- 
sas, debemos hacer mención de los abanicos de 



ABE 

oarton fabricados en Barcelona, que consisten en 
un pedazo de cartón cubierto con un papel blanco 
é de color en el que hay impreso una lámina ó di- 
bujo con poesías análogas al objeto, fijo á un 
pedazo de caña. Véndense al por menor al intimo 
precio de ocho á diez mara\ edises ; al por mayor, 
para la exportación á América, se dan a dos reales 
vellón la docena, y á veinte y dos reales vellón 
la gruesa. 

ABATÍ. Grande árbol que se encuentra en 
Escocia y que produce un fruto semejante á la ca- 
labaza , bueno para comer , y que goza á corta 
diferencia de las mismas propiedades alimenticias. 
AíiUi:L%ll. Especie de melón de Egipto, 
cuya (arne es azucarada, refrescante, muy esti- 
mada á causa del calor del clima. Con sus semi- 
llas se hacen emulsiones que apagan la sed y son 
calmantes. 

AKClllTi , Betu.a. Género de plantas de 
la familia de los amentáceas , v tribu de las be- 
tulinas, de la monoecia tetrandia. Aunque se di- 
vide en diez y seis especies, en España solo se 
conocen dos ó tres , y la mas importante es la 
siguiente : 

Abedul blanco (Betula alba , L.). Este 
árbol , que crece en los lugares estériles , pizar- 
rosos, arenosos, es notable por su corteza de 
epidermis blanca nacarada, sobre la cual se pue- 
de escribir , y que se separa en hojuelas distintas; 
crece hasta en las altas montañas y casi en los 
límites (lela vegetación del Norte, "en donde se 
achaparra de una manera notable , teniendo en- 
tonces el leño mas duro. Los habitantes de estos 
lugares desolados por la intensidad del frió, en 
donde casi apenas se pueden descubrir algu- 
nos vegetales, saben aprovechar de las ventajas 
preciosas que les ofrece el abedul, que se les pre- 
senta formando bosques inmensos, llegando á 
adquirir la talla de las encinas ? cuando en los 
climas cálidos no se eleva sino a dos ó cuatro 

Iiies. Sus ramas son colgantes y delgadas , y sus 
íojas algo viscosas y aserradas. Entre nosotros 
sus hojas amargas , detersivas , resolutivas, son 
usadas en la hidropesía, la sarna, y empleadas 
en el tinte amarillo ; con sus ramos se hacen es- 
cobas , cestos y sogas flexibles ; su madera es 
empleada para diversas obras económicas , como 
pinas , aros , zuecos, etc. , y con ella se hace ex- 
celente carbón de forja. 

Desde mediados de marzo hasta mediados de 
mayo, y mas tarde en Noruega, etc., el abedul 
deja rezumar por sus ramos, cuya extremidad se 
ha cortado , un líquido ó savia abundante bas- 
tante agradable , azucarada , que las gentes del 
campo , sobre todo los leñadores, beben, y que se 
dice ser útil en el cálculo de los riñonesy de la 
vejiga; también se puede extraer de ella'un po- 
co de azúcar, preparar una especie de alcohol 
dejándola fermentar, ó vinagre haciéndola ace- 
dar. 

La epidermis del abedul , que es muy gruesa, 
se separa por capas plateadas , delgadas , sobre- 
puestas ; estas láminas, sobre todo la mas interior, 
están cubiertas de un polvo que también se en- 
3 



ABE 17 

cuentra en su espesor, lo que las hace ásperas al 
tacto; se le observan los caracteres de una resi- 
na, y su olor particular se asemeja al de la resi- 
na de guayaco. La epidermis del abedul se infla- 
ma como la esencia de trementina, dando una 
llama viva y duradera, que parece proceder de 
la abundancia de esta resina, y deja un residuo 
negro comparable al de la resina de los pinos. 
Esta circunstancia podría hacer emplear esta epi- 
dermis para preparar una especie de negro , tan- 
to mas en cuanto ella se renueva con facilidad, 
con tal que se deje solamente su capa interior. 

La destilación de la corteza de abedul da orí- 
gen á un aceite pirogenado , de un olor particu- 
lar, que se llama olor de cuero de Rusia, porque 
en Busia se preparan los cueros finos con esto 
aceite, que, se dice, les da una flexibilidad una 
finura y una duración mas señaladas, ademas de 
preservarlos de los insectos. Para obtenerlo se 
prefieren los viejos abedules podridos, proceden- 
tes de los terrenos pantanosos , y en donde la 
corteza queda sola , como se observa en los sau- 
ces. Este cuero, muy estimado y que es objeto de 
un gran comercio, podria prepararse en España 
en donde el abedul es común. 

La corteza del abedul es propia para el tinte 
amarillo , sirve en el Norte para cubrir las casas; 
los aldeanos rusos la emplean como febrífuga y 
en el histérico. Los Lapones hacen un ungüento 
con las hojuelas de su corteza mezcladas con la 
resina de los abetos, del que se sirven como 
resolutivo; también hacen moxas con el biso ama- 
rillento (especie de hongo) que se encuentra en 
las rajas déla corteza. Por ultimo, en Kamschatka 
se corta la corteza verde del abedul , y se come 
con el cabial. 

Antiguamente este árbol era llamado Arbor 
sapientice , porque de él se formaban los azotes 
en los colegios; en seguida Vaillant le dio el 
nombre de Cetro de los maestros de esctiela. Tra-, 
gus cree que antes del uso del papel so escribía 
sobre la corteza blanca del abedul. 

ABEJA, Apis. Género de insectos hime- 
nópteros de la familia de melíferos, reducido 
hoy dia á las solas especies que viven en socie- 
dad. Aquí no hablaremos sino de cinco de estas 
especies, que todos producen miel y cera, y, á 
causa de su importancia, empezaremos por la si- 
guiente: 

Abeja melífera, Abeja doméstica 
{Apis mellifica , L.) . Existe en España y en mu- 
chas otras partes de la Europa , en donde se ali- 
menta del polen y del néctar de las flores. No 
es de nuestro objeto referir, aun en compendio, el 
resultado délos numerosos trabajos emprendidos 
por infatigables observadores sobre las costum- 
bres y la cria de estos industriosos insectos. Ape- 
nas nos es permitido decir que la sociedad de las 
abejas se compone de tres especies de individuos, 
á saber: una hembra con razón llamada reina; 
muchos centenares de machos únicamente des- 
tinados á fecundarla, y que en seguida son cruel- 
mente muertos; en fin, abejas neutras ó peones en 
número de muchos millares llamadas obreras. 

tomo i 



18 ABE 

Estas son las que segregan la cera de que están 
formados los avéolos de los panales , las que ela- 
boran lamiel que una parte de estos alvéolos debe 
contener, y las que recojen el própolis destinado 
á cerrar todas las aberturas inútiles. (Y. estas pa- 

La abeja está provista de un aguijón hueco, 
cuyas heridas, con frecuencia mortales para los 
animales débiles, pueden serlo también á veces 
para el hombre , sobre todo cuando ellas son 
multiplicadas ; causan en todos los casos un do- 
lor punzante seguido de accidentes variados. Pero 
estos accidentes son menos debidos al mismo 
aguijón , que á menudo queda en la herida, que 
al veneno de que él es el conductor , y que , en- 
cerrado en una vesícula colocada en su base, con- 
tinua con frecuencia en derramarse , después de 
la picadura , por la contracción espontanea de 
esta vesícula. Este veneno parece ser análogo al 
de la víbora. El tratamiento de estas heridas con- 
siste esencialmente en la extracción del aguijón; 
y entre el sin número de tópicos indicados para 
curarlas, ninguno parece tener acción especííica, 
y uno de los mejores es el agua salada. 

No solamente la abejaha sido aveces empleada 
como alimento, sí que se ha querido encontrar en 
ella virtudes médicas. Tostada y reducida á polvo 
ha sido recomendada al exterior contra la alope- 
cia; al interior como diurética; hásela creída pro- 
pia para fortificar la vista, el oido, etc. 

Abeja Amaltea (Apis Amalthcca, Oliv.). 
Esta especie , mucho mas pequeña que la prece- 
dente , se encuentra en Surinam y en Cayena. La 
cera que produce es de un tinte oscuro ; su miel 
muy fluida, es rojiza, de un sabor muy agradable, 
difícil de conservar; los Indios obtienen de ella, 
por la fermentación, un hcor espirituoso. La abe- 
ja amaltea no debe confundirse, dice el Sr. Clo- 
quet, con la abeja que Fermín ha visto en Surinam 
y que da una miel siempre líquida como el aceite ; 
de color de ámbar , muy dulce , muy dispuesta a 
fermentar, y empleada por los farmacéuticos. 

Abeja fajada [Apis fasciata, Latr.). Es- 
ta abeja hase encontrado en Genova y en Egipto. 
El Sr. Cloquet piensa que puede ser quizás la pe- 
queña abeja negra de Etiopia de que han habla- 
do los viajeros, y que produce una excelente 
miel y una cera de una blancura extraordinaria. 
Abeja de Perón ( Apis Peronii , Latr. ) . 
Péron , que ha observado esta abeja en Timor, 
refiere que lamiel que produce es amarilla, mas 
líquida que la nuestra, y excelente cuando está 
purificada. 

Abeja unicolor (Apis unicolor, Latr.). 
Esta especie habita en las islas de Madagascar, 
de Borbon y la Isla de Francia. La miel que da 
es verdosa, jarabosa, y se le atribuye una gran 
superioridad á la nuestra. 

ABE J ARUCO , Merops. Género de aves 
del orden de los páseres , familia de los sindác- 
tilos , que se alimentan de insectos , en particular 
de abejas, zánganos y avispas, cuyas picaduras 
no les dañan. A él pertenece el Merops apiaster, 
L., Abejaruco de nuestro pais, común en Can- 



ABE 

día y en Italia, que es un pájaro hermoso. Su car- 
ne, cocida en aceite, era empleada antiguamen- 
te en tópico contra las picaduras de las abejas; 
y su hiél, mezclada con aceite y agallas, para 
teñir de negro los cabellos. 

ABEJORRO, Melolontha. Género de 
insectos coleópteros de la sección de los penta- 
meros, familia de los lamelicornios , tribu de 
los escarabéidos, muy temibles por los estragos 
que causan á los vegetales , no solo en estado de 
larva sí que en el de insecto perfecto. En el de 
larva atacan casi todas las raices de las plantas 
anuas y hasta las de las arborescentes ; en el de 
insecto perfecto atacan los árboles causando mu- 
chísimo daño en los bosques. Entre los medios 
propuestos para destruirlos , se ha indicado ma- 
tar las larvas cuando se trabaja la tierra, regar 
ésta con frecuencia , ponerla hollín ; atontarlos 
con el humo de la combustión de sustancias re- 
sinosas, y luego sacudir los árboles para matar 
los que vayan cayendo , etc. Estos medios , en 
pequeño, producen mas ó menos resultado; lo me- 
jor serian batidas generales en la temporada de es- 
tos insectos. Ellos son destruidos por varios otros 
insectos , por los reptiles , por las aves , por las 
comadrejas, los ratones, etc., y también por las 
heladas tardías y las lluvias duraderas, cuando 
los abejorros están á punto de salir en la super- 
ficie del suelo. Entre las especies de este género 
solo merece fijar nuestra atención la siguiente: 

Abejorro vulgar (Melolontha vulgaris, 
L.). Tiene unas \t líneas de largo, es negro, y 
los élitros son de color de castaña. Es la es- 
pecie que causa mas estragos. Antiguamente era 
empleado en medicina, ya al interior como es- 
pecífico contra la rabia, el reumatismo, ó como 
diurético , análogo por su acción á las cantári- 
das, ya al exterior, después de haber sido ma- 
chacado , para limpiar las úlceras , combatir los 
bubones pestilenciales, etc., ya en fin macerado 
en el aceite para remediar las erupciones cutá- 
neas. En el día no se usa. 

ABEEASIS. Nombre egipcio de pequeños 
tubérculos redondeados, amarillentos, del volu- 
men de una avellana, oleaginosos, de sabor dul- 
ce, que se creen pertenecer al Cynerus esculentus, 
L. Son traidos de Alejandría y del Senegal. Son 
muy estimados de los Egipcios , que los cultivan 
en grande como objeto alimenticio , y los dan á 
las nodrizas para aumentar su leche". Los tubér- 
culos procedentes del Senegal son mas negros 
y mas gruesos , lo que puede hacer suponer que 
pertenecen á otra especie de Cyperus. 

ABEEUIEEIJCM. Especie de ricino que 
crece en los alrededores de la Meca , que se cree 
ser probablemente un Crotón. Sus semillas son un 
purgante drástico. 

ABETO, Abies. Género desmembrado del 
género Pino, Pinus de Linneo, perteneciente á 
la monoecia monadeltia, familia de las conife- 
ras. Las principales especies son: 

Abeto blanco (Abies alba). Árbol de tallo 
alto, piramidal, de cincuenta y ocho pies á lo me- 
nos, que produce un hermosísimo efecto en los jar- 



aiu: 

diñes colocado en medio de oíros árboles. Su 
madera reemplaza áladel áltelo común; su resina 
da excelente trementina; sus yemas aveces se 
emplean, en el Canadá, para los mismos usos que 
las del A . pectinata.^ 

Abeto balsámico , Bal santero 
[Abies balsamea, Miller; Pinus balsamea, L. ). 
Árbol de la América septentrional : su madera es 
empleada en la construcción; da una resina líqui- 
da conocida con los nombres de Bálsamo del Ca- 
nadá , Bálsamo de G ilead , que tiene á corta dife- 
rencia los mismos usos que la trementina común. 
El verdadero bálsamo de Gilead, que únicamente 
ya solo usan los Ingleses contra fas tisis pulmo- 
nar, es producido por el Amyris gileadensis , L., 
Balsamlro dk jldéa. 

Abeto Cedro. Cedro del Líbano 
(Abies Cedrus, Lam.; Pinus Cedrus, L.). Su cor- 
teza es empleada en Alemania como vermíflga; 
de su tronco cuela una trementina con la cual 
se prepara la Cedria , especie de resina usada 
entre los Egipcios para embalsamar los cuerpos. 

Abeto grande, Abeto gentil , Fal- 
so abeto A bies excelsa, Poir.; Pinus A bies, L.) . 
Hermoso árbol , que crece muy alto y erguido, en 
las montañas eíe\ adas de la Europa , en los Alpes 
y los Pirineos. Distingüese por sus ramos colgan- 
tes, sus hojas cuadrangulares, lineares, puntiagu- 
das. Produce poca resina, y mas bien seca que 
líquida, llamada Pez blanca'. Los antiguos prepa- 
raban con los frutos verdesuna agua destilada que 
servia en el tocador, como propia para borrarlas 
arrugas del rostro , etc. Sus almendras son co- 
mestibles aunque un poco amargas , sabor que 
se les disminu\ e remojándolas en el agua. Su ma- 
dera es usada* bajo el nombre de Abeto. 

Abeto común , Abeto en peine , 
Abeto plateado. Abeto de hojas de 
tejo (Abies pectinata, D. C; Abies taxi folia, 
Tournefort.). Árbol común en los Alpes, en los 
Pirineos, en los Vosges, etc. ; su tronco llega á la 
altura de 115 á 130 pies, y basta á tener once 
pies de circunferencia. Su madera es la mas em- 
pleada entre las que llevan el nombre de Abeto, 
y no solo es útilísima cuando sirve como leña, 
sí (pie también se convierte en carbón muy apre- 
ciado. Este árbol da la trementina dicha de Es- 
trasburgo , y todos los productos consiguientes, 
como su esencia , la colotonia, la pez , el negro de 
humo, etc. Las yemas, conocidas con el nombre 
de yemas de abeto , se usan en medicina como 
antiescorbúticas, estomáticas y diuríticas; se re- 
ciben de Rusia, y encuéntransé en las droguerías 
en forma de verticilo , al rededor de una yema 
principal , formadas de escamas rojizas, resino- 
sas, largas de ocho á diez líneas; pueden ser 
sustituidas , sin inconveniente , por yemas de es- 
pecies congéneres. De las semillas se extrae, en 
ciertos puntos , aceite que se utiliza para el alum- 
brado, aunque desprende mucho humo y un olor 
desagradable. En Noruega y en Suecia aprové- 
chase el líber , que contiene un pricipio mucoso, 
para preparar una especie de pan , mezclándolo 
con hariua de centeno ó de alforfón. La corteza 



ABO \ 9 

de este árbol es empleada en Francia para los 
curtidos. 

Abeto picea. Plnabeto {Abies picea; 
Pinus picea, L. ) . Vulgarmente se confunde con el 
abeto común; crece en los Alpes , en los Pirineos, 
en los Vosges, etc. ; se le vé en los jardines y en 
los parques, etc. Llega hasta la altura de 130 
pies ; sus hojas, apretadas y de un verde subido, 
hacen que ofrezca el aspecto de un verdor som- 
brío. De su corteza fluye mucha cantidad de resi- 
na. Los Lapones construyen con sus raices cuer- 
das y cestos ; en el Norte , con las sumidades 
de los ramos, añadiéndolas un poco de avena, se 
alimenta á los caballos. Por lo demás, la madera 
se emplea como la de las otras especies. 

Abeto negro (A. nigra]. Especie que da 
una madera fuerte , elástica y ligera , y que á pe- 
sar de estas circunstancias está poco en uso. Cre- 
ce en América, en Rusia, y aun en el norte de la 
Francia. Con las sumidades v los ramos se prepa- 
ra una bebida muy usada en Inglaterra y conocida 
con el nombre de Spruce beer. Para ello , se hacen 
hervir en el agua con azúcar moreno y un poco 
de levadura, dejándolo fermentar. Es una bebida 
antiescorbútica que puede prepararse con las su- 
midades del abeto común. 

Abeto rojo (A. rubra). Especie cuya ma- 
dera es muy buscada para la construcción de bu- 
ques. 

A II II Eli. Fruto de Egipto ó de Siria , que se 
cree pertenece á una especie de Thuya ó de ci- 
prés. Poderoso emenagogo, empleado para expul- 
sar el feto muerto. 

ABI¿AB ó Ijablab. Nombre egipcio del 
Dolichos lablab , L., que parece deriva de laab, 
especie de juego árabe al cual se juega con las se- 
millas de esta planta, como los niños juegan entre 
nosotros con las judías. — V. Dolicos. 

ABIíACA. Seda de Persia, llamada Ardaci- 
na que se saca de la provincia de Güendia. La 
hay de varias especies: la mayor parte amarillas, 
las" masas cortas y delgadas, las ligaduras por lo 
regular groseras y malas. Llegan de Persia á Es- 
mirna en balas casi iguales en su volumen á las 
sedas Scherhafi. Sus precios han subido desde 
que las guerras empezaron á perturbar la Persia. 
Las fábricas de Italia y Francia hacen poco con- 
sumo de ellas, porque* en las operaciones no re- 
siste el agua caliente. — V. Seda. 

ABONO. Nombre dado á los restos de ma- 
terias orgánicas empleados para activar la ve- 
getación de las tierras de cultho. Cuéntanse en- 
tre los abonos la basura de los animales acuáticos, 
de cerdo, de conejo, del hombre, etc., el estiér- 
col de caballo, de carnero, de vaca, etc., las ho- 
jas, la paja y las yerbas podridas, etc., etc. 

No pueden llamarse en propiedad abonos co- 
merciales aquellos que son voluminosos, de poco 
Aalor, que el mismo labrador recoge en su ha- 
cienda, ni aun tampoco los que recoge y compra 
en las grandes ciudades. Los únicos que consti- 
tuyen un ramo importante de comercio son cierto* 
abonos ricos de los cuales una corta cantidad ba*- 
ta para completar á mayores ó menores distan- 



20 ABO 

cias , los medios de fertilización del terreno. Estos 
abonos son : 

Altramuces. Granos de leguminosas que, co- 
mo abono , son objeto de un gran comercio en 
Toscana; véndense estos altramuces tostados al 
horno ó hervidos y secos , operaciones á que se 
les sujeta para hacerles perder toda facultad ger- 
minativa. 

Carne y sangre secas. Estos abonos muy ri- 
cos, muy útiles para expediciones lejanas, se 
venden cá peso , en pedazos ó en polvo ; em~ 
pléanse mezclados con una ó dos veces su volu- 
men de la tierra del campo, y se cubren con ésta; 
es mejor aun mezclarlos con negro animalizado 
para evitar que los animales pequeños no se los 
coman. 

Huesos. Los huesos triturados ó reducidos á 
polvo grosero son objeto de enormes importacio- 
nes en Inglaterra; la Rusia y muchas otras co- 
marcas septentrionales alimentan la mayor parte 
de este comercio. Los efectos de este abono se han 
exagerado en demasía , según los experimentos 
que han hecho cultivadores instruidos. 

Mantillo. Nombre dado á la materia fecal ó 
estiércol seco que se presenta en forma pulveru- 
lenta. Esta materia se esparce sóbrelas tierras an- 
tes de las labores ó en el momento del primer ras- 
trilleo, antes de la siembra. Con frecuencia, los 
traíicantes lo falsifican mezclándole tierra , turba, 
etc. Sería, pues, útil verificar la calidad de este 
abono determinando la proporción de amoníaco 
que podría dar en la destilación , ó mejor aun la 

Eroporcion de ázoe que contiene; este seria tam- 
ien el mejor modo de verificación y estimación 
para los demás abonos. Los farmacéutico-quími- 
cos se encargarían de estos análisis , y el comer- 
cio ganaría mucho si se hiciesen de vez en cuando, 
porque esto evitaría muchos fraudes y errores. 

Negro-residuo de la purificación del azúcar. 
Este abono, llamado también Negro animal , es 
útilísimo , y el consumo que de él se hace en 
Francia anualmente se eleva hasta 218,000 quin- 
tales. La eficacia de este nuevo abono en la fer- 
tilización de los terrenos es debida á la sangre 
coagulada que contiene en la proporción de trein- 
ta á cuarenta por ciento. 

Negro animalizado. Los agricultores cono- 
cen generalmente bajo este nombre un abono se- 
mejante al Negro animal, pero que, bien prepara- 
do, contiene todavía mas materia orgánica azoada, 
no conteniendo por otra parte como el preceden- 
te sustancias azucaradas dispuestas á fermentar. 
Sus efectos son sobre todo notables relativamen- 
te á los vegetales que exigen un alimento sustan- 
cioso , especialmente los morales , los olivos, las 
coles de hortaliza, los tabacos, las leguminosas , 
los trigos, la granza, etc. Mézclase con la tierra 
en la proporción de cinco á diez por ciento. 

Plumas. Las plumas gruesas se venden á 
peso , y desde Francia se expiden particularmente 
para lá Romana en donde son destinadas como 
abono para el cultivo del cáñamo. 

Palomina. Llámase así el excremento de los 
palomos, que es un excelente abono y constituye 



AM 

un importante objeto de comercio sobre todo en 
Flandes. Se vende á cargas ó á sacos. Lo mismo 
puede decirse de la Gallinaza ó excremento de 
las gallinas. 

Raspaduras de astas. Excelente abono, aná- 
logo por sus efectos á los trapos viejos, pero mas 
fácil de esparcir y de fijar su cantidad. 

Residuos de cerbecenas. Estos residuos, no 
hace mucho tiempo tirados , lo que se verifica to- 
davía en ciertas localidades,; son un abono cuya 
actividad se aumenta impregnándolo de la mitad 
de su peso de orina de ganado. Pueden emplear- 
se como el mantillo. 

Trapos viejos. Nombre dado á los trapos vie- 
jos de lana y seda recogidos en las calles y en- 
tresacados. Sirven para abono délos olivos, mo- 
rales y viñas , se descomponen lentamente en la 
tierra, y suministran por espacio de muchos años 
alimento á las plantas. 

Estos son los principales abonos comerciales, 
sin embargo no podemos precindir de incluir en- 
tre ellos la Rasura ó materia fecal desleída en 
agua ú orines , y conservada en las letrinas, y los 
Estiércoles, que los labradores compran, aunque 
constituyan un comercio de localidades. No pue- 
de decirse lo mismo de los Lodos de las calles y 
caminos, que por lo regular son recogidos por los 
labradores , aunque en ciertas poblaciones éstos 
pagan un tributo para recogerlos. 

En general , estos abonos deben ser considera- 
dos como ofreciendo un alimento útil al desarro- 
llo de las plantas ; no deben dispensar del uso de 
los beneficios, tales como cenizas, margas, cer- 
nadas, arcillas cenagosas, etc., cuyo destino es 
aligerar el terreno si es demasiado arcilloso , ó 
hacerlo mas compacto si es demasiado arenoso. 

Sin razón se han colocado entre los abonos el 
yeso , las tierras piritosas y algunas sales , que 
no son otra cosa sino estimulantes de la vegeta- 
ción. 

ABRASIVO . Árbol del aceite 
[Dryandra cordata, Thunb. ; D. oleifera, Lam., y 
Elwococca verrucosa, Comm.). Este pequeño árbol 
que pertenece á la monoecia dodecandf ia , fami- 
lia de las euforbiáceas, y es llamado en la China 
Ton-chu , es cultivado en la isla de Francia. Por 
la presión de las almendras de sus frutos, se ob- 
tiene un aceite llamado A ceite de madera , que 
sirve para el alumbrado, y mezclado con otros 
ingredientes forma una especie de barniz para 
preservar la madera expuesta á la lluvia y pintar 
los pavimentos con ella construidos. En el Japón, 
en donde es natural , el mismo aceite sirve tam- 
bién para la alimentación, siendo reciente, aun- 
que es un poco acre. 

ABRO, Abrus. Género de la familia de las 
leguminosas y de la diandria decandria de Linneo, 
que contiene una sola especie. 

Abro de cuentas de rosario [Abrus 
precatorius , L. ) . Arbusto que crece en las 
Antillas , en el África y en la India. Sus semi- 
llas son de un color rojo agradable , marcadas 
en el ombligo con una mancha negra esférica 
que ocupa casi su tercio, y su volumen es el de 



ACÁ 

un guisante pequeño. Con ellas se hacen collares, 
brazaletes, después de haberlas agujereado, ope- 
ración bastante difícil cuando son muy secas, á 
causa de su dureza; también se hacen rosarios, 
y de ahí el nombre de Cuentas de rosario. Con- 
viene no confundir estas semillas con las del Ade- 
nanthera pavonina,L., de un rojo punzó como 
ellas, pero algo comprimidas y sin mancha, ni con 
las del Erylhrina Corallodendron, L. , ó mejor de 
una especie de Sophera, que las tiene cuatro veces 
mas gruesas, y cuya mancha negra está fuera del 
ombligo. Estas semillas sirven en la India de pe- 
sos; hay quien las considera como oftálmicas y 
cefálicas aplicadas al exterior; hay quien dice que 
son venenosas al interior , y que tres tomadas en 
polvo pueden causar la muerte , siendo así que 
enteras pueden tomarse impunemente , sin duda 
porque no son digeridas. 

Las hojas del abro, en infusión en agua, dan 
un licor azucarado, conocido con el nombre de 
Vatti en la India; sirven allí á modo de té; con 
ellas se prepara un extracto que reemplaza el de 
regaliz ; etc. 

La raiz de esta planta es tan semejante á la de 
regaliz, que se vende como tálenlas calles de Cal- 
cuta. En Java es considerada como dulcificante, 
y con ella se prepara un mucílago, lo que hace 
llamar á este vegetal Regaliz de América. 

AfiiltOH l\l. Muselina clara y fina que 
llega de las Indias orientales particularmente de 
Bengala, cuyas piezas tienen 29 '/ 2 varas de 
largo con cinco octavos á tres cuartos de ancho. 

ABUBIIjIjA, Upupa. Género de aves del 
orden de los paseros , familia de los tenuirostres, 
al cual pertenece la especie 

Abubilla común ( Upupa Epops , L.). 
Hermosa ave de paso, menos gruesa que el pichón, 
uue tiene en su cabeza un moño compuesto de dos 
filas de plumas movibles; llega en la primavera y 
se vuelve á África por otoño : es muy abundante 
en el Mediodía y muy rara en el Norte; anida en 
los árboles; se alimenta de granos y frutos, y 
en otoño es cuando está mas gorda , y solo en 
esta época es buena su carne. Esta tiene un olor de 
almizcle que se le hace desaparecer cortando la ca- 
beza al ave luego que está muerta , y aun fué re- 
putada como inmunda por los Judíos"; Belon dice 
que , mechada y asada , no es inferior á la del 
mirlo. Antiguamente esta carne ó su caldo eran 
preconizados contra el cólico ; su corazón , su 
hígado y sus sesos eran reputados propios para 
disipar la jaqueca, fortificar la memoria y procu- 
rar un sueño agradable. 

ABUTUA. Género de plantas fundado por 
Loureiro , correspondiente á la familia de las mc- 
nispermeasy á ladioecia pentandria. Del Abu- 
tua de la India (Abutua indica, Lour.) , se 
dice que sus raices y la basé de sus tallos son em- 
pleados como resolutivos, desobstruentes , anti- 
febriles, sea en cocimiento, sea en polvo. 

AC 

ACACAliIS. Bajo este nombre Dioscori- 
rles y sus comentadores han hablado de un arbus- 
to de Egipto, royas semillas eran empleadas en 



ACÁ 21 

infuso para aumentar las fuerzas de la visión. 
Belon dice que en Constantinopla el acacalis es 
llamado Kesmesen. Merat cree que este arbusto 
quizás sea el Cassia A bsus , L., cuyas semillas 
desde la mas remota antigüedad han sido emplea- 
das en el Oriente contra las enfermedades de los 
ojos. 

ACACIA, Acacia. Género de plantas de la 
familia de las leguminosas , de la monodelfia po- 
liandria de Linneo , desmembrado del género Mi- 
mosa de este autor. Este nombre es el que llevaba 
en los autores antiguos. Las Acacias se distinguen 
de las Mimosas en su flor regular , y de las In- 
gas en sus legumbres sin pulpa azucarada al re- 
dedor de las semillas.— El genero Acacia abraza 
un número considerable de especies entre las 
cuales se cuentan yerbas , arbustos y árboles, to- 
das interesantes por los servicios que prestan á 
la medicina, á las artes, á la economía domésti- 
ca, etc. , y todas exóticas; con todo, varias es- 
pecies se cultivan en los jardines. En los límites 
que hemos fijado á nuestro trabajo, solo nos es 
permitido indicar las acacias mas principales por 
su utilidad. 

Acaeia de Arabia [Acacia arábica, 
Laon. ; Mimosa arábica, L.). Esta era la única 
especie conocida de los antiguos , y desde el tiem- 
po de Matíolo ( 1 565 ) distinguíanse ya bajo este 
nombre muchas variedades de gomas. Esta plan- 
ta crece no solo en África sí que también en la In- 
dia. Su corteza es astringente, y sirve para las 
operaciones de curtiduría ; y en este último pais 
se emplea , en infuso, á la dosis de tres á cuatro 
onzas, dos veces al día, en los decaecimientos 
y la postración que siguen á la mordedura de 
ciertas serpientes y que van acompañadas de he- 
moptisis y de hematuria; úsase igualmente para 
limpiar las úlceras de mal carácter, etc. 

Con las legumbres de esta especie, que parecen 
poseer la astringencia de la corteza á un grado 
mas señalado aun , se obtiene un medicamento 
usado antiguamente, y llamado Acacia verdade- 
ra ó Zumo de acacia. Prepárase éste, de tiempo in- 
memorial, en el alto Egipto, con dichas legumbres 
todavía verdes, exprimiéndolas, y reduciendo 
su zumo á consistencia de extracto por medio del 
calor solar ; en seguida se forman panes del peso 
de cuatro á ocho onzas , que se envuelven en pe- 
dazos de vejiga. Este fumo inspisado es de un mo- 
reno-rogizo, frágil, inodoro, de sabor estíptico, 
formado principalmente de lanino y de un ácido 
libre. Nos llegaba del alto Egipto por la vía de 
Marsella ; pero al presente es muy raro en el co- 
mercio , ó mejor , tiempo hace que no se halla ya 
en él. Falsificábase, á menudo, con el zumo ele 
los frutos verdes del Endrino ( Prunus spinosa, 
L.) , que constituye la Acacia del país (Acacia 
nostras ) , que se prepara en Alemania , y que por 
fin ha llegado á reemplazarla. Es un astringente 
poderoso , del que no se hace ya uso. 

Aeacia Catecú (Acacia Catechu , W. ; 
Mimosa Catechu, L.). Esta especie de la India 
suministra también, por la expresión de sus legum- 
bres y el cocimiento del meollo de su leño, liqui- 



S2 ACÁ 

dos que, evaporados hasta consistencia de extrac- 
to seco por medio del calor del sol, se cortan en 
pequeños panes cuadrados, y llevan el nombre de 
Catecú. En ciertos países se hace también catecu 
con diferentes partes de muchas especies de plan- 
tas y principalmente con las de una especie de 
arec ó palmero. 

La acacia catecu , que es la especie de que se 
extrae el catecu verdadero , es muy coman en 
Bengala y en la provincia de Bahur en la India. 
La denominación de Tierra del Japón que, á ve- 
ces, se le da es pues doblemente impropia, puesto 
que no es una materia mineral , ni tampoco pro- 
cede del Japón. 

El Catecu es una sustancia que se presenta 
en masas ó en panes , de un rojo subido análogo 
al color de la castaña; pesada, compacta, algo 
luciente; de fractura laminosa, brillante y sem- 
brada de puntos grises ó blanquecinos ; dura, se- 
ca , fácil de pulverizar y de desnacerse en la boca; 
de un sabor primero amargo , estíptico , astrin- 
gente , después bastante agradable y análogo al 
del lirio ó de la violeta , que corrije el mal olor 
del aliento ; se inflama y arde en el fuego , y se 
disuelve del todo en el agua cuando es pura. 

En el comercio se distinguen dos especies prin- 
cipales de catecu , que parecen diferir mas por su 
apariencia exterior que por su naturaleza íntima. 
Estos son el catecu de Bombay y el catecu de 
Bengala. 

El Catecu de Bombay es el mas estimado. Nos 
llega en pequeñas masas ó panes cuadrados de 
dos á tres onzas ; de fractura deslucida , rojiza, 
ondeada y muchas veces jaspeada ; es friable , y 
se disuelve prontamente en la saliva ; su sabor 
primero astringente sin amargor , pasa á ser azu- 
carado, agradable y persistente. Esta variedad 
es bastante rara. 

El Catecu de Bengala es menos pesado, mas 
friable , en panes orbiculares mas complanados, 
de tres á cuatro onzas ; de un color moreno fer- 
ruginoso y mas homogéneo ; su fractura es menos 
vidriosa , mas deslucida , muy terrosa y mas mo- 
rena; su sabor es también astringente, pero li- 
geramente amargo y en seguida mucho menos 
azucarado. 

El Sr. Davy ha analizado estas dos especies de 
catecu , y las ha encontrado compuestas de la ma- 
nera siguiente : 

Catecú de Bombay. Catecu de Bengala. 



Tanino. 
Extractivo 
Mucílago 
Materia terrosa. 



También se encuentra una tercera especie , co- 
nocida con el nombre de Catecú en masa , que 
ofrece á corta diferencia los mismos caracteres 
délos dos que acabamos de describir. Está en- 
vuelto en hojas que probablemente han servido 
para impedir la adherencia de los panes ó peda- 



. 54, 50 
. 34 

6, 80 . 
. . 8 


48, 80 
36, 80 

8 

7 




100, 00 


100, 00 





ACÁ 

zos antes de la desecación. Esta especie se pre- 
senta en pedazos de tres á cuatro onzas también, 
procedentes de pedazos mas gruesos, lucientes, 
de un color menos oscuro que los precedentes. 
Contiene cincuenta y siete de tanino por ciento. 
Hoy dia circula mucho en el comercio, y es esti- 
mado , siendo como los anteriores de buena ca- 
lidad. 

No es lo mismo de una cuarta especie que se 
encuentra , desde algunos años , en pequeños pa- 
nes cúbicos, análogos á los panes del azul de 
Prusia. Este catecú contiene una gran cantidad de 
almidón. Los panes son regulares, tienen en el 
interior el color del catecú, pero la fractura es 
deslucida , de color leonado y granado. Presenta 
el aspecto de ser preparado por los droguistas. 

El catecú en panes cuadrados vienen en cajas 
de ciento , doscientas y cuatrocientas libras ; — el 
en panes redondos , en sacos ó en esteras cubier- 
tas de tela de Gunny, y que pesan de cincuenta á 
sesenta libras. 

El catecú es empleado en medicina como tóni- 
co y astringente con felices resultados ; los Orien- 
tales lo mascan para corregir el mal olor del alien- 
to , asegurar las encías y fortificar el estómago; 
en la India y en el Asia se hace mucho uso de él, 
y los grandes del pais no se contentan de mascar 
lo solo , sí que le mezclan cardamomo , ámbar, 
almizcle, etc. ; los Holandeses hacen con él pas 
tillas, que se dice ser afrodisíacas; por último, 
entra en la composición del betel de tanto uso en 
dichos países, y en otras composiciones usa- 
das entre nosotros. — Antes de emplearlo, los far- 
macéuticos lo purifican para separar la tierra que 
parece habérsele añadido en su preparación. Bas- 
ta, para ello, disolver toda la parte soluble en el 
agua hirviendo, y volverle por la evaporación á 
la consistencia de extracto. Para que el producto 
sea de buena calidad , es menester que el residuo 
seco no pase de 10 partes. Por lo demás, cuan- 
do los panes de catecú son bien enteros , quebra- 
dizos, de una textura sólida al interior, son tan 
puros como posible es procurárselos. 

El catecú es á veces sofisticado con tierra ar- 
cillosa, brillante y de color rojo moreno. Esta 
mezcla es muy fácil de reconocer ; adhiere á la 
lengua, no se disuelve en la boca, ni en el vino, 
ni en el alcohol ó vinagre , y no se consume al 
fuego. — Cuando el catecú está sofisticado por 
zumos vegetales, basta añadir un poco de cloruro 
de hierro moreno á una solución acuosa de cate- 
cú , que se forma un precipitado negro ó violeta, 
en vez de un precipitado verde que se obtendría 
con el catecú puro. — Cuando el catecú contie- 
ne almidón , basta tratarlo con agna fría y alco- 
hol ; el almidón queda intacto , y se puede eva- 
luar la soíisticacion. 

Vista la enorme cantidad de tanino que contie- 
ne el catecú , que es tal que da diez veces mas 
que la corteza de roble, se puede deducir que es 
el cuerpo mas propio para curtir los cueros, y que 
podría servir de grande recurso en las artes. 

Acacia de cabeza blanca {Acacia 
leucocephala , Bert. ) . Especie de Puerto Rico. Ar- 



ACÁ 

bol de veinte pies , de hojas dos veces aladas, 
flores de cabezas olorosas de un blanco rosado. 
Observase en ciertos jardines en Europa, pero en 
invernadero caliento. Su corteza es reputada co- 
mo astringente. 

Acacia de color de orin {Acacia fer- 
ruginea, RottlJ. Especie de la India. El coci- 
miento de su corteza es astringente y empleado 
para fortificar las encías. 

Acacia de hoja delgada {Acacia te- 
nuifolia,^.) . Según Desportes, las yemas y laraiz 
de esta especie de las Antillas y dé Caracas son 
empleadas contra el vómito , la diarrea y las he- 
morragias , porque se las tiene como eminente- 
mente astringentes. 

Acacia Yiopo [Acacio Niopo, Kunth.). 
Los Indios de las misiones de la Orenoca , en don- 
de crece esta especie , designada por ellos con 
este nombre , emplean sus semillas pulverizadas 
á guisa de tabaco de fumar. 

Acacia Orfota {Acacia Orfota , N. ; Mi- 
mosa Orfota , Forsk.). Esta especie crece en Ara- 
bia. Sus hojas puestas en la leche de camello la 
impiden de coagularse y de acedarse por espa- 
cio de muchos días. De" ella trasuda una especie 
de resina cu\o humo, quemándola, así como el 
de su leño , és útil contra las convulsiones epi- 
lépticas , lo que asegura Forskal. 

Acacia peregrina (Acacia peregrina, 
W.; Mimosa peregrina, L.). Especie que crece 
en la Nueva Granada en donde su corteza sirve 
para fortificar las carnes, lo que supone contener 
tanino. 

Acacia trepadora [Acacia scandens, W.; 
Mimosa scandens, L.). Esta especie conocida ba- 
jo el nombre de Bayugo en Filipinas, estrangula 
los árboles trepando en ellos, en los cuales se 
enjerta v corre asi a Teces mas de media legua. 
El líber "de su corteza contiene un principio jabo- 
noso que la hace emplear para lavar la ropa. Sus 
enormes legumbres , de tres á cuatro pies de lar- 
go, contienen semillas que los indígenas de Java 
comen cocidas ó acecinadas , y que se creen fe- 
brífugas cuando secas; también con ellas se 
alimenta á los animales. Las legumbres verdes 
contienen una sustancia diáfana, gomosa; con 
ellas se prepara una agua destinada para impe- 
dir la caula de los cabellos v para conservar la 
limpieza de la cabeza. Según Horsfield, esta plan- 
ta es reputada emética en Java , sin que indique 
cual es la parte que tiene esta propiedad. 

Acacia verdadera (Acacia vera, W.; 
Mimosa nilotica , L.). Este nombre específico ha 
sido sustituido al de nilotica por WildenoAV, por- 
que esta planta no crece en abundancia en las 
orillas del Ñilo , y es la que da mas goma ará- 
biga en el interior del África. El árbol es llamado 
Sunth , v su fruto Karot, en Egipto. Sus semillas 
dan un hermoso color rojo empleado para teñir 
el tafilete. Su legumbre suministra también Zu- 
mo de acacia, según Gonini. 

Muchas especies del género Acacia suministran 
un producto, muy empleado en medicina y en las 
artes, designado bajo el nombre de Goma ará- 



ACA 23 

biga , porque de la Arabia es de donde procedió 
de tiempos los mas antiguos. Entre ellas deben 
citarse: el Acacia decurrens , W . [Mimosa de- 
currens, Donn. J , Acacia corredora, y el Acacia 
floribunda, W. [Mimosa floribunda, Vént.), Aca- 
cia de flores kcmerosas, especies de la Nueva 
Holanda que dan una goma análoga á la arábiga; 
el Acacta gummi fera, W. , Acacia que lleva go- 
ma, que crece en Mogador , y da dos especies de 
goma arábiga; el Acacia Lebbek , W. [Mimosa 
Ltbbtk, L. ), Acacia de Lfbbek, planta del Egipto 
que produce también un poco de goma arábiga; 
el Aiacia Sassa , N. [Mimosa sassa , Bruce) , que 
crece en Alñsinia y en Madagascar , que igual- 
mente da una goma análoga á la de Arabia ; el 
Acacia Senegal, W. [Mimosa senegalensis Forsk.), 
Acacia del Sexegal , que hoy dia produce la go- 
ma mas común entre nosotros^ ó á lo menos es por 
la vía del Senegal por donde se obtiene mas goma, 
pues toda la que se recibe no pertenece al árbol 
de que se trata, como se expondrá en el artículo 
Goma arábiga. 

ACALIFA , Acalypha. Género de plantas 
de la familia de las euforbiáceas y de la monoecia 
monadeltia de Linneo. Entre los "Griegos el nom- 
bre de Acalypha se daba á la ortiga, á la cual se 
parecen muchas de sus especies. 

Acalifa de la India [Acalypha indica, 
L. ). Planta con los involucros de las flores feme- 
ninas de figura de corazón y algo recortados; 
hojas aovadas, y mas cortas" que el pecíolo. Es 
el Cupameni de Malabar. El cocimiento de sus 
hojas, con un poco de ajo, es usado en la India 
contra las lombrices de los niños; á éstos se les fro- 
ta la lengua con dichas hojas para excitarles vó- 
mitos y desembarazar su estómago de las visco- 
sidades que le sobrecargan. Redio dice que el 
cocimiento de su raiz ó de sus hojas es purgante, 
y que el cocimiento de ambas partes calma el 
dolor de oreja puesto en el conducto auditivo. 
Hase también preconizado su zumo, mezclado con 
aceite , como un buen linimento antiartrítico y 
antisifilítico. — Según Ainslie, las hojas del Acá ly- 
pha betulina , Retz, son empleadas en la India co- 
mo un estomático agradable en la dispepsia y en 
el cólera , y también son tenidas como atenuan- 
tes y alterantes. 

ÁCAHÍTO, Acanthüs. Género de plantas 
de la didinamia angiospermia de Linneo , que da 
su nombre auna familia natural , las acantáceas. 
Abraza no mas que ocho ó nueve especies, de 
las cuales la mayor parte son arlóles indígenos 
del África y de la India. Las especies de nuestro 
pais son yerbas vivaces, y son las siguientes. 

Acanto blando, Branca ursina, 
Yerba giganta [Acanthüs mollis , L.). Es- 
pecie vivaz que crece en España sobre todo en 
Andalucía, Aragón, Valencia y Cataluña, en lu- 
gares húmedos y pedragosos. De la raiz de esta 
planta salen hojas grandes, anchas, hermosas, 
profundamente decompuestas , blandas, tendidas 
sobre tierra, relucientes, de un verde agradable, 
llenas de jugo mucilaginoso; de entre ellas sale 
un tallo que se eleva basta la altura de dos ó tres 



24 ACÁ 

pies, derecho, rodeado desde el medio hacia ar- 
riba de flores oblongas, blancas monopétalas, 
complanadas por un extremo en lámina , recorta- 
das en labios de tres piezas, angostadas y termi- 
nadas por el otro extremo por un tubo comunmente 
corto y parecido á un anillo; el fruto se parece 
do á una bellota, y encierra en dos celdillas se- 
millas oblongas. 

Esta planta es considerada como emoliente , y 
de consiguiente empleada en cataplasmas , lava- 
tivas, y fomentos; los habitantes de Trebisonta la 
miran como un remedio excelente para todos los 
males, y sobre todo como un vulnerario infalible. 

El acanto es célebre por cuanto sus hojas die- 
ron origen á un orden arquitectónico. Murió en 
Corinto una doncella , ya casadera , llamada Vi- 
truvia; su nodriza, que la amaba con pasión, co- 
locó en un canastillo las joyas que mas le habian 
alagado durante su vida, con algunos vasos llenos 
de aquellos licores que mas le habian gustado , y 
ciertas flores por las cuales habia tenido predilec- 
ción , y todo junto fué á depositarlo sobre la tum- 
ba de la infortunada joven. Deseando que la ofren- 
da se conservase el mayor tiempo posible, cubrió 
el canastillo con un ladrillo cuadrado para preser- 
var de las intemperies á los objetos que contenia. 
Situado , por casualidad , el canastillo en un pun- 
to en donde empezaba á germinar un pié de acanto 
blando, muy luego se desarrollaron sus hojas, 
creciendo á su alrededor y , dando con la resis- 
tencia del ladrillo , se encorvaron con gracia , y 
como si quisieran secundarla intención de la ama- 
ble nodriza y contribuir á formar un ornato digno 
del sepulcro de la virgen por quien lloraba. Pol- 
los años 3464 del mundo, hallándose en Corinto 
Calimaco , célebre arquitecto de Atenas , por 
casualidad pasó junto á este sitio : sorprendido del 
bello efecto que producía el conjunto del canasti- 
llo con las hermosas hojas de acanto , muy luego 
aprovechó la grande idea en colunas que hizo en 
Corinto imitando el canastillo y fijando las propor- 
ciones del capitel comparado con la colima y demás 
miembros del orden. De entonces data el orden 
corintio , el mas elegante y rico de todos los ór- 
denes arquitectónicos griegos. — El jesuíta Villal- 
pando niega esta historia y sostiene que el capitel 
corintio estaba ya en uso cuando se construyó el 
suntuoso templo de Salomón , pero la generalidad 
de los críticos no piensan como el Sr. Yillalpando, 
y al contrario creen verídica la relación hecha. 

Por último , el acanto es una yerba intere- 
sante por los recuerdos históricos : Virgilio , al 
hablar de los vestidos de la hermosa Helena, cuyo 
rapto dio origen á aquella guerra sangrienta v 
desoladora que hizo desaparecer un imperio del 
Asia menor , dice que los tenia de adornados con 
bordaduras que representaban hojas de acanto : 

Et circumiexlum croceo velamen acanlho. 

Acanto espinoso , Cardo acanto 

[Acantus spinosus, L.). Yerba vivaz, que cre- 
ce en España y es cultivada en varios jardines, de 
hojas pinadas y espinosas. Acorta diferencia tiene 
las mismas virtudes que el Acanto blando. 



ACE 

ACAPAI/n. Especie de pimienta pará- 
sita de la Nueva-España, de frutos rojizos, que 
sirve como condimento. Es de calidad inferior. 

ACARA. Este nombre es empleado en el 
Brasil para designar muchos pescados de mar , 
vecinos de las doradas ( Sparus ) , y usadas como 
alimentos. La mayor parte son todavía poco co-* 
nocidas , tales como los Acara enucu, peba , pi~ 
nima , pitamba , pucu , etc. 

ACARAIA. Nombre de un pescado del 
Brasil, bueno para comer, y que se sala con fre- 
cuencia en el pais. 

ACARJVANO, Acarno. Pescado de mar 
muy semejante al Pajel, del (pie quizás es una 
variedad. Su carne, según Daubenton, es de un 
gusto dulce y un poco astringente ; muy nutri- 
tiva y se digiere con facilidad, y se la tiene como 
diurética. 

ACCOCAY. Corteza muy empleada por los 
naturales del Senegal como febrífuga. El análi- 
sis químico que de ella ha hecho Caventou no le 
ha manifestado ni el menor átomo de quinina ni 
de cinconina, délo que este químico eoncluye que 
si la virtud febrífuga es real no la posee por es- 
tos alcaloides. 

ACEBO , Ilex. Género de plantas de la fa- 
milia de los rámneas , de la tetrandia tetraginia. 
Contiene árboles ó arbustos de hojas siempre ver- 
des, que crecen sobre todo en en la América sep- 
tentrional, las Canarias, el Japón, etc.; hay ima 
sola especie natural de Europa, pero liase conse- 
guido aclimatar fácilmente algunas de América. 

Acebo aquifolio, Acebo común 
[Ilex aquifolium , L. ). Esta es la especie de Eu- 
ropa, que llega á adquirir en ciertos países hasta 
cincuenta pies de altura , si no es atormentada 
cuando joven, pero crece en todos los bosques de 
los países templados , con preferencia junto á los 
árboles frondosos que cubren las vertientes y las 
rocas que miran al norte en donde, por lo co- 
mún , no excede de la grandor de los chaparros; 
esta circunstancia hace que sea empleado para 
hacer setos vivos, para lo que es muy á propósito 
en razón de sus hojas espinosas ; igualmente se lo 
coloca en los jardines de paisajes, parques, etc. — 
Plinio dice que se suspenden los ramos de acebo de- 
lante de las casas , para impedir los maleficios, lo 
que practican todavía los campesinos para impedir 
el rayo ; el leño es negruzco, muy duro, mas pe- 
sado que el agua , y propio para hacer pequeños 
objetos de tornería, sobre todo mangos de instru- 
mentos, de látigos, etc. La segunda corteza del 
acebo ó liber sirve para preparar la liga , que 
se fabrica haciendo hervir la corteza , cogida en 
el mes de julio , durante ocho á diez horas , des- 
pués metiéndola dentro de tierra por espacio dé 
quince á veinte dias ; entonces se maja en un mor- 
tero , y se laVa con agua clara para separar sus 
impuridades. Laliga, que es una sustanciaviscosa, 
tenaz , blanda , emoliente , madurativa , reso- 
lutiva , etc., sirve, como se sabe , para cazar 
pájaros. La corteza de acebo , que es lisa y verde, 
na sido preconizada entera como emoliente y re- 
solutiva. Las hojas de acebo, que son ovales, 



ACE 
lustrosas por encima , de un hermoso verde , co- 
riáceas , amargas , muy espinosas en su borde, 
lo que hace que con ellas se envuelvan las carnes 
para ahuyentar los animales, son empleadas cuan- 
do tiernas como forraje ; en medicina , han sido 
preconizadas , según Rey , como útiles en el cóli- 
co, hanse mirado como sudoríficas, y gozan de 
gran reputación como febrífugas á la dosis de 
una dracma y media de polvo, dos ó tres horas 
antes del acceso , infundido en vino blanco. Las 
bayas, que son la parte mas activa del acebo, son 
rojas, inodoras, del grueso de un guisante, y 
contienen cuatro semillas; su sabor es acre, y 
diez á doce bastan, según Dodoneus, para purgar 
y aun para provocar el vómito; Wdlemet dice 
que son hidragogas , y pretende que en la medi- 
cina veterinaria son empleadas sobre todo en 
lavativa ; cuando el frió las ha encogido y arru- 
gado , las aves las devoran con avidez. 

Acebo azafranado {¡lexcrocea, Thunb.). 
Esta especie sirve en el Cabo para la tintura y co- 
mo madera de carpintería. 

Acebo líale. Té de los Jesuítas. 
Té del Paraguay (Ilex Mate, Saínt-Hil.). 
Este arbusto , que Martius creyó primero que era 
su Cassine Gougouha , pero que luego reconoció 
no serlo , debe sus nombres españoles al país en 
que fué primero encontrado, y á los religiosos 
que lo hicieron conocer y lo propagaron, mientras 
que el de Gongonha que se le da es una deno- 
minación de provincia. Posteriormente fué descu- 
bierto en los bosques de Curitiba en el Brasil, y 
el Sr. de Saint-Hilaire pudo verificar, en los tres- 
bolillos plantados por los mismos jesuitas, su 
identidad con el del Paraguay, y reconocer que 
era un Ilex , que primero denominó Ilex para- 
guaiensis, pero que en seguida designó Ilex Ma- 
te , del nombre que lleva en el Brasil, que quiere 
decir Yerba por excelencia. 

Esta especie de arbolito tiene las hojas ovales 
cuneiformes, oblongas ó lanceoladas, un poco ob- 
tusas , cuyos dientes . bastante largos, están algo 
alejados los unos délos otros; sus bayas son ro- 
jizas, pediculadas, reunidas por ramilletes axi- 
lares. 

Los Españoles y los habitantes de la América 
central hacen un inmenso consumo de sus hojas 
en infuso, como bebida estimulante; preparan 
esta bebida llenando de hojas cortadas á pedaci- 
tos una especie de calabacmo , y echando encima 
agua caliente , que beben con un poco de azúcar, 
por medio de un canutillo cuyo extremo , que esta 
sumergido en el líquido , es globuloso y está ta- 
ladrado con pequeños agujeros. Ellos toman este 
infuso , que llaman Mate , aunque no sea muy 
agradable, para fortificarse el estómago, como 
se bebe el mfuso de pimienta, de té, como se 
masca el betel etc. , en otros países. 

Por lo demás, habia alguna confusión entre los 
autores sobre la verdadera planta llamada Té del 
Paraguay; los unos lo han atribuido al Cassine 
Per agua. L. , otros al Erythroxylon peruvianum, 
Willu. otros , al Psoralea glandulosa, L. Parece 
que se beben los infusos de estas diferentes plan- 
4 



ACE |3 

tas , á semejanza del infuso del Ilex Mate, en la 
América del sud , así como el de un Luxetnburgia 
de que habla el Sr. A. Saint-Hilaire. 
Aeebo vomitorio, A palachina . Té 

de los Apaches (Ilex vomitoria, Aitón.). 
Este arbusto de la Florida, de la Virginia, de la 
Carolina , confundido con el Té del Paraguay en 
muchas obras, tiene efectivamente sus bayas do- 
tadas de la propiedad vomitiva , si se toman en 
cantidades suficientes. Los Indios del sud de la 
Union estiman mucho el infuso de sus hojas , tos- 
tadas previamente, y se sirven de él como de un 
[toderoso diurético, contra el cálculo, la nefritis 
a gota, etc.; y usan de él sobre todo cuando van a 
la guerra; les excita, les embriaga y produce en 
ellos los efectos del opio, del cáñamo en los Indios, 
de los licores alcohóhcos entre los Europeos; ellos 
creen que apacigua el hambre. 

El nombre de Apalachina hase dado á otras 
plantas á mas del Té del Paraguay: Linneoha creí- 
do que esta era el Cassine Paragua, L.; Lamarck, 
su Cassine caroliniana; otros el Ilex Cassine; al- 
gunos otros la han creído un Ceanothus , un Pri- 
noí,etc. Estos géneros de la misma familia tienen 
propiedades muy semejantes , y la equivocación 
era fácil. (Merat.) 

ACEITE. Principio vegetal líquido , untuo- 
so , inflamable, mas hgero que el agua, por lo 
común insípido é inodoro , susceptible de conge- 
larse á una temperatura mas ó menos baja, com- 
puesto de estearina v de oleína , esta última en 
mayor proporción , lo que explica su mayor ó 
menor liquidez , y cuyos principios constituyentes 
son el carbono, el hidrógeno y el oxígeno en can- 
tidades variables según la especie. 

Dbtínguense dos especies de aceites : la pri- 
mera es llamada Aceite fijo, aceite craso , aceite 
dulce , porque se obtiene por expresión , no tiene 
aroma, es mas espeso, etc.; la segunda es el 
Aceite volátil ó esencial, porque se separa por la 
destilación, tiene un olor muy señalado, es mas 
líquido, mas acre, etc. Las mantecas vegetales 
(\ . Manteca) son aceites que se congelan á la tem- 
peratura habitual del país. 

Aceite fijo. Los aceites fijos en general están 
encerrados en las almendras de los frutos ó de las 
semillas; düstínguense aquellas que los continen 
en alguna abundancia por la propiedad de formar 
emulsiones con el agua. A veces la carne de los 
frutos contiene también aceite , como se obsen a 
en el olivo, el cornizo , ciertos palmeros , algunos 
laureles; pero esto es mucho mas raro. En fin, 
vése, por el análisis químico , que no hay partes 
de los vegetales dicotiledones que no contengan 
alguna corta cantidad; — los cotiledones nunca lo 
contienen ; — los monocotiledones de nuestros cli- 
mas se hallan en el mismo caso , exceptuándose 
solo de esta ley algunos palmeros exóticos. 

Los aceites fijos se distinguen de las grasas en 
que éstas son de origen animal , contienen mas 
estearina y casi todas se congelan á la tempera- 
tura habitual del país; de las ceras (cuyo origen 
es vegetal ó animal) , porque estas últimas están 
casi enteramente compuestos de una especie de 

tomo i. 



26 ACE 

estearina, por consiguiente son mas consistentes, 
y además son un poco resinosas, etc. .-las mantecas 
propiamente dichas son grasas obtenidas por la 
separación de los principios déla leche de los 
animales. La consistencia hace con frecuencia dar 
el nombre de aceite ó de grasa a estos diversos 
cuerpos, según si son líquidos ó concretos. 

Estos aceites se llaman fijos por su propiedad 
de no poderse vaporizar sin alteración. El carác- 
ter empírico que los distingue délos aceites esen- 
ciales es que si se impregna con ellos un papel, 
éste se pone trasparente y queda en él una man- 
cha persistente, Salvo pocas excepciones , todos 
son fluidos á la temperatura ordinaria: los unos 
quedan fluidos á la temperatura de hielo, y en el 
comercio, atendiendo á esta propiedad, se les de- 
signa con el nombre de aceites fríos; los otros, al 
contrario, son llamados aceites calientes por la 
propiedad de congelarse á una temperatura cer- 
cana deo. Expuestos al aire, como sucede cuan- 
do se conservan en vasos mal cerrados , experi- 
mentan una alteración que la ciencia ha estudiado 
incompletamente, y que el comercio designa bajo 
el nombre de rancio. Esta alteración requiere el 
concurso del aire, y la intervención de la luz la 
favorece mucho ; se manifiesta por la descolora- 
cion del aceite, por la precipitación de un poso 
blanquecino , por el desarrollo de una acidez no- 
table, y por el olor característico conocido bajo el 
nombre de rancio , y que aun en los aceites no 
comestibles y de mal olor domina y disfraza los 
olores popios de tales aceites. El aceite que ex- 
perimenta esta alteración adquiere viscosidad, 
y hasta su superficie , con el tiempo , se inspisa 
al punto de llegar á ponerse sólida. Esta propie- 
dad , que es variable en las diversas calidades y 
especies de aceite, es utilizada en la pintura, y 
es la que ha dado origen á la distinción comercial 
délos aceites en aceites secantes y en aceites cra- 
sos. Estas propiedades no son absolutas como pa- 
recería indicarlo la división , y solo tienen por 
objeto establecer una distinción entre los aceites 
que, teniendo la propiedad de secarse y endure- 
cerse en tiempos variables , son también por esto 
propios á diversos usos. 

Todos los aceites fijos son menos densos que el 
agua, así es que sobrenadan en este líquido: en 
general esta densidad es aproximativamente de 
0,9 , tomando el agua por unidad. Son untuosos al 
tacto ? tienen sabores y aromas que varían según 
su origen y los procederes de fabricación. 

Los aceites fijos pueden suportar una tempera- 
tura de 1 50á 200° sin descomponerse notablemen- 
te. La industria ha utilizado esta propiedad para 
tratar en baño de aceite sustancias que no pueden 
ser sujetadas á la acción del fuego desnudo. 

Los aceites fijos no se disuelven en el agua; 
son poco solubles en el alcohol, á excepción de los 
aceites de ricino y de coco , y hasta cierto grado 
los aceites de pescado ; son mas solubles en el 
éter, y se mezclan en todas proporciones con los 
aceites esenciales ; no se inflaman al acercárse- 
les un cuerpo incandescente como lo hacen los acei- 
tes esenciales; arden en general con poco humo, 



ACE 
pero exigen para esto la intervención de una tor- 
cida. La operación química de la clarificación 
tiene^por objeto mejorar sus propiedades combus- 
tibles, y la lámpara de Argand ha sido también 
imaginada para hacer su combustión mas perfecta. 

Extraídos en frío (proceder empleado sobre to- 
do para aquellos que son comestibles) ó en ca- 
liente por presión, ó en caliente por ebullición, 
de la pasta de las almendras , y separados de las 
heces que posan siempre, se conservan cierto 
tiempo frescos y propios para servir á toda espe- 
cie de usos. No obstante , enrancíanse con facili- 
dad, y entonces se ponen mas colorados, mas es- 
pesos, menos dulces; y si este estado es muy 
marcado, son acres, aun corrosivos, sin que pue- 
dan servir como alimento ó medicamento. Alguno» 
aceites resisten mas que otros á la rancidez : el de 
nueces apenas se conserva fresco algunos dias; 
el de almendras dulces y sobre todo el de aceitu- 
nas permanecen en buen estado durante un año 
y mas , puestos en vasos bien cerrados colocados 
en lugares frescos; el de linaza es el que hasta 
ahora se conoce que tarda mas en enranciarse. 

Los aceites fijos son de los cuerpos mas pre- 
ciosos ; tienen una importancia comercial que 
está legitimada por su utilidad en los numerosos 
usos á que están destinados para las necesidades 
de la vida. — Sirven para el alumbrado, para 
obtener el gas inflamable igualmente propio para 
el mismo objeto, en la fabricación de los jabones, 
en la pintura, para suavizar el roce de las máqui- 
nas, etc., etc. Los antiguos los ponían en los morte- 
ros hidrófugos, y Catón empleaba su bagazo para 
impedir la humedad de las paredes. — Sirven de 
condimento para las salsas, para la preparación 
de los alimentos, para conservar á éstos enteros, 
etc. Ellos reemplazan la manteca, sobre todo en los 
países de los olivos en donde el calor y las largas 
sequedades no permiten que haya prados para 
criar ganados , y en donde no puede por consi- 
guiente fabricarse aquella ; del mismo modo que 
se emplean grasas en la región intermedia entre 
la de los olivos y la de los prados naturales. El 
aceite es un buen alimento, en cantidad conve- 
niente y mezclado con otras sustancias nutritivas; 
en mucha cantidad , no se digiere , provoca el 
vómito, da origen á acedias de estómago , purga, 
etc. El Sr. Magendie liase convencido de. que, 
tomado como solo alimento, hace perecer los per- 
ros al cabo de treinta y seis dias , lo que prueba 
sin embargo que nutre, puesto que estos animales 
mueren después de diez á doce días de no haber 
tomado alimentos. Dícese que bebido en abun- 
dancia, inmediatamente antes de una comida , im- 
pide la borrachera. — Los aceites fijos son en gene- 
ral cuerpos dulcificantes, humectantes, laxantes, 
emolientes, etc. Hase hecho mucho uso de ellos 
en medicina, pero al presente no está tan exten- 
dido, y casi limitado a dos ó tres especies, los de 
almendras dulces, de aceitunas y de ricino. Entran 
en muchísimos medicamentos internos y externos, 
destinados para varias enfermedades. Son sobre 
todo útiles en los envenenamientos alcalinos, con- 
tra la mordedura de las serpientes ponzoñosas, y á 



AGE 

veces so dan para facilitar el desliz de los cuerpos 
voluminosos tragados , como hueso , moneda , ali- 
mentos, etc. Los antiguos, y en particular los at- 
letas , se frotaban todo el cuerpo con aceite para 
remediar auna excesiva traspiración, y por con- 
siguiente adquirir mas fuerza muscular , puesto 
q\ie había entonces menos pérdida , y así sentir 
menos las variaciones atmosféricas. Los salvajes 
se frotan también el cuerpo con aceite ó grasa, 
quizás con las mismas intenciones, pero en parti- 
cular para preservarse de los músticos. Hase pre- 
conizado en fricciones generales para preservar- 
se de los contagios, sobretodo de la peste, pero 
este medio parece no ha tenido la eficacia que al- 
gunas personas esperaban. A lo menos parece cier- 
to que los aceites fijos impiden la absorción de los 
m iasmas de los virus, y que pueden ser empleados 
bajo este concepto: así hase aconsejado impregnar 
de aceite las partes susceptibles de contraer cua- 
lesquiera infecciones, como la sífilis, etc. El Sr. 
Delpech ha empleado el aceite en untura contra la 
sarna, con mejor resultado que con ningún otro 
medio , pero es necesario que se le ponga en con- 
tacto con el interior de cada pústula : para esto es 
menester frotar previamente los sarnosos, puestos 
en un baño , con jabón negro encerrado en un lien- 
zo grosero; después de esto se hacen las unturas 
aceitosas, inmediatamente cuando los granos es- 
tán naturalmente reventados. Por último, para ter- 
minar la relación de los multiplicados usos que en 
medicina tienen hoy losaceites, y que seria ageno 
de nuestro plan enumerar, diremos que suavizan 
la piel, la ponen mas lisa, etc., lo que hace em- 
plearlos en el tocador, en la perfumería, etc. Se 
les cree propios para hacer crecer los cabellos, 
frotando sus bulbos, y de ahí tantas recetas pre- 
conizadas por el charlatanismo , aunque esté fue- 
ra de duda que ellos, así como las grasas, los con- 
servan. 

Aceite volátil. Los aceites volátiles son prin- 
cipios muy expansibles, á veces concretos, por lo 
común líquidos, mas ligeros que el agua, raras 
veces mas pesados que este Huido ; de un olor 
siempre vivo , penetrante, mas ó menos agrada- 
ble; de un sabor acre, quemante, y á veces 
cáustico ; y por fin todos inflamables con solo 
acercárseles un cuerpo en combustión. 

Antiguamente se daba á estos productos el nom- 
bre de Esencias, que después se ha sustituido pol- 
los de A ccites volátiles ó esenciales. Del mismo mo- 
do que las resinas , que con frecuencia les acom- 
pañan, estos aceites residen comunmente en las 
partes externas de las plantas, mientras que los 
aceites fijos abundan en las partes mas internas. 
Así los pericarpios de los frutos, los tegumentos 
florales , las hojas y las cortezas, sea de los tallos, 
sea de las raices, están atravesados por vasos pro- 
pios ó salpicados de glándulas que contienen á la 
vez sustancias resinosas y aceites volátiles, pero 
que encierran raras veces ó en muy corta pro- 
porción aceites crasos ; solo hay las drupas de 
ciertos frutos , tales como las del olivo y del cor- 
nejo sanguíneo, que verdaderamente sean acei- 
tosas como lo son un gran número de cotile- 



ACE 27 

dones , singularmente en las semilla» llamadas 
oleaginosas. 

Los vasos propios de las plantas aromáticas que 
contienen aceites volátiles son á veces odrecillos 
visibles á la simple vista, y diseminados en la su- 
perficie de los órganos de los vegetales , do suerte 
que basta comprimir éstos para hacer salir el acei- 
te esencial : las cortezas ó luquetes de los limo- 
nes y de las naranjas se hallan en este caso. Pe- 
ro lo mas común las partes aromáticas de las plan- 
tas están acribilladas de glándulas extremamente 
finas, á veces interpoladas con vasos que encier- 
ran diversos líquidos, y que por expresión, darían 
productos complexos. 

En general los aceites volátiles se extraen por 
la destilación por medio del agua (pura ó hecha 
densa por la adición de sales ó de ácidos ) que 
los arrastra sin disolverlos, y á la que sobrenadan 
en seguida, ó en el fondo de la cual se precipitan. 
Algunos, como el de limón, de naranja, etc. se 
extraen por medios mecánicos; otros muy fuga-- 
ees, como los de las flores délas liliáceas, ño pue- 
den extraerse sino por el intermedio de un aceite 
fijo. 

El olor que difunde una planta no es el mismo 
que el de su aceite volátil , ni proporcionado á la 
cantidad de aceite que contiene. Esta proporción 
varia además según las especies, y, para cada una 
de ellas, según el clima, la constitución del año. 
el desarrollo de la planta, su estado de frescura ó 
de desecación al momento de la operación , y por 
último el proceder puesto en uso para su obtención. 
En general , el calor y la sequedad son favorales 
á la producción de los aceites esenciales. 

Todos los aceites esenciales son acres y cáusti 
eos, olorosos, y no tienen viscosidad; casi todos 
son mas ligeros que el agua; la mayor parte son 
de color amarillo , muchos verdes ; otros azules, 
pero parece cierto que deben estos colores á 
cuerpos extraños que pueden ser eliminados. Aun- 
que exhalen un olor fuerte, no entran en ebullición 
sino á una temperatura mas elevada que el agua 
(cercado 150°). Cuando se echa cierta cantidad 
de ellos en un vaso plano y se le acerca un cuerpo 
en combustión , se inflaman prontamente y despi- 
den un humo negro y espeso , producido por una 
gran parte de su carbono precipitado en el aire. 

Expuestos al aire atmosférico , se apoderan po- 
co á poco de una gran cantidad de gas oxígeno, 
algunos adquieren mas consistencia, hasta el 
punto que pueden solidificarse y Irasformarse en 
sustancias análogas á las resinas. Según el señor 
Saussure, 1 .° el aceite concreto de anis, puesto bajo 
una campana en contacto con el oxígeno, absor- 
vió \ 56 veces su volumen de este gas en dos años, y 
la absorción tenia lugar cuando la temperatura era 
suficientemente elevada para tener el aceite líqui- 
do; 2.° un volumen de aceite de espliego rec- 
tificado, en las mismas circunstancias, hizo de- 
saparecer \ 1 1 volúmenes de gas en cuatro me- 
ses, y <19 volúmenes en tres años; 3.° un volu- 
men "de aceite de limón rectificado con cuida- 
do hizo desaparecer 1 44 volúmenes al cabo de 
tres años y medio; 4.° un volumen de esencia de 



28 ACE 

trementina rectificada produjo en 45 meses una 
absorción de 128 volúmenes de gas. Por semejante 
reacción , el aceite de anis , del corto número de 
los que son mas pesados que el agua, adquiere 
mayor solubilidad en el alcohol, y pierde la pro- 
piedad de concretarse por el frió. Las tres prime- 
ras esencias precitadas habian tomado color, con- 
servando su trasparencia y su fluidez. 

Todos los aceites esenciales se disuelven en cor- 
ta cantidad en el agua, y en grande proporción en 
el alcohol, y su solubilidad en este liquido es tanto 
mayor en cuanto el aceite contiene mas oxígeno y 
el alcohol es mas concentrado. Cargado de aceite 
esencial, el alcohol toma el nombre de Espíritu 
aromático. Las aguas aromáticas y los espíritus se 
designan con el nombre de la planta cuyos pro- 
ductos han servido para prepararlos ; así se llama 
agua de espliego, espíritu de espliego al agua y 
al alcohol que tienen en disolución aceite esen- 
cial dé espliego. Las disoluciones alcohólicas de 
aceites esenciales son descompuestas por el agua, 

3ue se apodera del alcohol y precipita el aceite, 
e suerte que el líquido toma un aspecto opalino 
ó lechoso. El éter disuelve en grande proporción 
á los aceites volátiles. 

Las esencias contienen con frecuencia dos acei- 
tes , el uno líquido , el otro sólido á la temperatura 
ordinaria, el Sr. Berzélius designa al primero bajo 
el nombre genérico de oleópteno, y al segundo con 
el de éstearópteno. Muchos de estos aceites son 
isoméricos , es decir tienen la misma composición 
química elementar con propiedades físicas dife- 
rentes ; citaremos como ejemplos las esencias de 
trementina y de limón, aunque otras probablemente 
hay que se hallan en el mismo caso. Según el se- 
ñor Cuerbes , los aceites esenciales contendrían 
una muy corta cantidad de un ácido craso al que 
deberían su olor y su sabor , si bien se podría 
privarles de él por los álcalis cáusticos. 

Cada especie de aceite volátil goza de propie- 
dades físicas particulares , mas ó menos carac- 
terísticas. Algunos no obstante se parecen por 
muchas de sus propiedades: asilos aceites de rosa 
y de trementina son blancos; los de flor de na- 
ranjo, de canela, de clavo, de casia lignea , de 
eneldo, de alcaravea, recientemente obtenidos, 
son incoloros , pero se ponen amarillos y morenos 
en seguida; los de anis, de peregil, de salvia, 
de agenjo mayor, de cubebas, son de un verde 
mas o menos intenso; el de manzanilla es á veces 
azul, á veces verde; el de ciento en rama de 
un verde azulado; eldegálbano, primero azul, se 
pone después rojo ; el mayor número , en fin , los 
de enebro, de espliego , de menta piperita , de po- 
leo, de almoraduj, de romero, de hisopo, de co- 
mino, de sasafrás, son de un amarillo mas ó me- 
nos subido , etc. 

También varían respecto á la consistencia, sin 
duda en razón de las proporciones diversas de sus 
dos principios constituyentes : los unos en efecto 
son concretos á algunos grados sobre cero, como 
los de rosa, de nuez moscada, de cariofilada, de 
énula, de peregil, y muchos de semillas de las 
umbelíferas que pierden, envejeciendo , esta pro- 



ACE 

piedad ; mientras que los demás son todos mas ó 
menos fluidos. 

Su peso en fin es también muy diverso: los hay, 
pero en corto número, y lodos exóticos , que son 
mas pesados que el agua, tales como los de sa- 
safrás, de nuez moscada, de clavos de especia, 
de corteza de casia lignea, de sándalo cetrino, y 
de palo de Rodas. La mayor parte al contrario son 
mas ligeros y sobrenadan á este fluido : todos los 
acetes indígenos y muchos de los aceites exóticos 
son de este número. 

El tiempo , el contacto del aire y la influencia 
de la luz y del calor alteran los aceites volátiles; 
ellos se inspisan , se ponen ácidos , toman un olor 
trementináceo , algunas veces posan cristales, 
cambian de color, etc. El Sr. Yogel ha manifes- 
tado que los aceites de menta piperita y de sabina 
expuestos al sol , se ponen blancos con mucha 
prontitud , que el de trementina , al contrario, se 
pone amarillo , que el aceite de manzanilla pasa 
del azul al amarillo , etc. Por lo tanto, conviene 
conservar los aceites esenciales en frascos cer- 
rados al esmeril , completamente llenos , coloca- 
dos en lugares frescos y oscuros, y sobre todo 
renovarlos á menudo. Hase aconsejado, para vol- 
verles h claridad y el olor que la vejez les hace 
perder , volverlos a destilar con agua sobre plan- 
tas de la misma especie ; pero se ignora si ad- 
quiriendo otra vez sus caracteres físicos, reco- 
bran ellos también todas sus propiedades quí- 
micas y medicinales. Geoffroy refiere haber con- 
servado durante ocho años, sin alteración, aceite 
votátil de limón, que había preparado, por medio 
del alcohol. 

Los aceites volátiles en general están sujetos á 
ser mezclados ó falsificados con sustancias capa- 
ces de unirse con ellos. Es muy importante poder 
descubrir estos fraudes con frecuencia muy per- 
juiciales. He aquí ciertos indicios que pueden ha- 
cerles reconocer. 

Falsificación por los aceites fijos. Los aceites 
volátiles que contienen un aceite fijo son tanto 
menos fluidos en cuanto es mayor la proporción 
de éste ; agitados fuertemente en un frasco medio 
lleno, se forman burbujas de aire que se reúnen 
en la superficie del líquido en donde se mantie- 
nen mas ó menos tiempo. Algunas gotas de estos 
aceites sobre una hoja de papel ocasionan otras 
1 tantas manchas permanentes ; mientras que cuan- 
do el aceite volátil es puro , se disipa sin dejar en 
él ningún vestigio , verdad es que los aceites que 
contienen, naturalmente ó por vejez, un poco de 
materia resinosa producen un efecto análogo. 

El alcohol ofrece un buen medio de reconocer 
estas mezclas : se echa en un tubo graduado un 
volumen cualquiera de aceite volátil, se le aña- 
den seis á diez volúmenes de alcohol, y se agita. 
El alcohol disuelve el aceite volátil y deja intacto 
el aceite fijo , á menos que éste no sea aceite de 
ricino; pero la consistencia y la viscosidad que 
este aceite comunica á los aceites volátiles no ha- 
ce este fraude probable , por que se presentiría 
por este carácter exterior; en nn , se reconocerá 
la mezcla de los aceites crasos y de toda otra sus- 



ACE 

tanciafija soluble en las esencias, tales como 
las resinas, los «ácidos crasos, etc., destilando en 
agua un volumen conocido de la esencia sospe- 
chosa y reiterando la adición de agua hasta que 
el vapor no arrastre mas aceite volátil. 

Falsificación por el alcohol. El alcohol es tam- 
bién empleado para dilatar los aceites volátiles. 
No presenta , como los aceites fijos , el inconve- 
niente de comunicarles viscosidad; al contrario, 
los hace mas fluidos y no los colora. Pero se pue- 
de reconocer mas fácilmente esta mezcla por me- 
dio del agua cuya afinidad por el alcohol arrastra 
la separación de éste; se encierran en una pro- 
beta graduada , volúmenes sabidos de agua y de 
la esencia que se ha de ensayar , se agitan mu- 
chas veces ambos líquidos , ydespues de un ins- 
tante de reposo , si el aceite" volátil contenia al- 
cohol , se observa que el volumen del agua ha 
aumentado y que el del aceite ha disminuido; 
cuando el aceite es puro los dos líquidos ocupan 
el mismo volumen que tenían primero, salvo la 
corta cantidad disuelta por el agua y algunos ves- 
tigios adherentes á las paredes. 

El Sr. Beral , farmacéutico-químico , ha publi- 
cado en el Journal de Chimie me'dicale, en iStl, 
otro proceder para determinar ciertas proporcio- 
nes de alcohol en los aceites volátiles : se pondrá 
en una corta cantidad del aceite volátil un pedazo 
de potasio , grueso como la cabeza de un alfiler; 
si el aceite contiene 25 centesimos de alcohol , á 
36 ó 40°, el potasio toma^ luego de establecido el 
contacto, una forma esférica, se pone brillante 
como un glóbulo de mercurio , después se oxida 
y desaparece en menos de dos minutos ; estos fe- 
nómenos van acompañados de un ligero ruido. Por 
este medio sepuede reconocer, dice el autor, ocho 
y aun cinco por ciento de alcohol en un aceite 
volátil ; solo el potasio desaparece con tanta mas 
lentitud y el ruido es tanto menos sensible en 
cuanto la proporción de alcohol es menos conside- 
rable. Los aceites volátiles ensayados por el señor 
Beralpor medio de este proceder son los de alcara- 
vea, de poleo, de yerbabuena, de manzanilla, de va- 
leriana, de laurelcerezo, de hisopo, de limón, de 
bergamota, de sal\ ia, de enebro, de rosas y de ro- 
mero. La esencia de trementina queda exceptuada, 
porque se conduce con el potasio como si con- 
tu\ iese una corta cantidad de alcohol : por lo 
que no podria ensayársela asi; pero esto no pre- 
senta importancia , "porque es uno de los aceites 
volátiles cuyo precio es menos elevado y que ha- 
bría menos interés en falsificarlo por el alcohol. 

Falsificación por los aceites volátiles los menos 
caros (los de trementina, de romero, de esplie- 
go, etc. ). Este fraude es muy difícil de descubrir 
y casi no puede ser reconocido sino comparando 
el aceite falsificado con un aceite puro extraído 
de la misma planta y conservado como mues- 
tra. Se obtienen sin "embargo algunos indicios 
embebiendo un papel sin cola con estas especies 
de mezclas ; por lo común la esencia de mas fina 
aroma se disipa la primera , mientras que la que 
es mas común y mas persistente queda sola, o á 
lo menos en tales proporciones que su olor fuerte 



ACE 29 

y desagradable domina y descubre su presen- 
cia. 

Los usos de los aceites volátiles en las artes, 
tales como el de la pintura, el alumbrado, etc.; 
sus aplicaciones en la preparación de ciertas pie- 
zas anatómicas, la conservación de ciertos pro- 
ductos farmacéuticos, su uso terapéutico en fin, 
dan á estas sustancias una grandísima importan- 
cia comercial. En medicina, las indicaciones de 
su uso son las de difusibles en general; y de ahí, 
según los efectos que en ellos se han observa- 
do , hánseles acordado las virtudes de cordiales, 
estomáticos, carminativos, vermífugos, diuréti- 
ticos, sudoríficos, emenagogos, administrados 
por gotas, puesto que á grandes dóses pueden 
obrar como irritantes , y causar accidentes gra- 
ves. Al exterior , aplicados puros , todos son mas 
ó menos irritantes , muchos obran pronto como 
rubefucientes, algunos determinan fácilmente la 
vejigacion , otros son cáusticos y sirven á veces 
como tales en el arte del dentista; en menos dosis, 
en linimentos, son excitantes, resolutivos, fortifi- 
cantes, etc. Por último, variados sonlos usos á que 
los destina el farmacéutico y el perfumador. 

Las esencias finas se expiden en frascos de vi- 
drio ó de asperón, herméticamente cerrados, sea 
por medio de tapones esmerilados de vidrio ó de 
asperón, sea con tapones de corcho de primera 
calidad , unos y otros sujetos sólidamente por hi- 
los de cáñamo o alambre cruzados, ó de capsulas 
de estaño ó soldadura clavada. 

Terminadas las generalidades del Aceite ? para 
no truncar el orden alfabético en la descripción 
de los principales aceites en particular ? creemos 
oportuno continuar aquí, para ilustración délos 
lectores, las siguientes definiciones: 

Aceite animal. Aceite obtenido por la descom- 
posición de los principios inmediatos de los ani- 
males sometidos á la acción del calor. Este acei- 
te es 1 fétido, y contiene siempre cierta cantidad de 
sub-carbona'to de amoníaco. (V. Aceite empireu- 
ma tico.) K veces hase dado el nombre de aceite 
animal á la grasa contenida en las vesículas adi- 
posas , y en efecto la composición de esta grasa 
no difiere de la de los aceites crasos, como los 
aceites de pescado, de hígado de bacalao, etc. 
En farmacia también se ha dado este nombre á 
los aceites vegetales en los cuales se han hecho 
hervir ó infundir animales, como los aceites de 
cachorros, de escorpiones, de tortuga, etc. 

Aceite blanco. Hanse llamado A ceites blancos 
á los de las cruciferas , sometidos á la depura- 
ción por el ácido sulfúrico ó el carbón animal, lo 
que les pone blancos, ligeros, mas claros, etc. 
Sirven para el alumbrado , tales son el de colsa, 
de nabina , etc. 

Aceite concreto. Llámanse así sustancias gra- 
sas y sólidas , verdaderas mantecas vegetales. (V. 
esta palabra) . 

Aceite dulce. Sinónimo de aceite fijo , en razón 
de su sabor en general casi nulo. — Hase dado el 
nombre de Aceite dulce de vino á un líquido ama- 
rillento , compuesto de aceite craso , ácido sul- 
furoso y éter, que se produce en la fabricación 



30 ACE 

del éter sulfúrico , cuando ya no ee forma mas de 
éste. De consiguiente se obtiene este aceite ha- 
ciendo calentar, en vasos cerrados, partes igua- 
les de alcohol y de ácido sulfúrico concentrado. 
El aceite dulce de vino era empleado antigua- 
mente para preparar el licor mineral anodino de 
Hoffman. Hoy día no se usa. 

Aceite empiuelmático. Dase este nombre á 
aceites que tienen olor de empireuma. Obtiénense 
tratando las materias animales ó vegetales por el 
fuego en vasos cerrados. No existen en los cuer- 
pos orgánicos, pero se forman mientras son des- 
compuestos por el fuego. — El Aceite animal de 
Dippel es un aceite empireumático, esto es el re- 
sultado de la destilación á fuego desnudo de las 
materias animales, y en particular del asta de cier- 
vo concuasada; se purifica á un calor suave, y de 
modo que no se reciban sino los productos mas 
puros y mas claros; se conserva al abrigo del 
contacto del aire, en vasos bien cerrados. Es es- 
timulante y anti-espasmódico , administrado á la 
dosis de algunas gotas. 

Aceite medicinal. Hase dado este nombre á 
aceites preparados haciendo macerar , infundir ó 
hervir sustancias medicamentosas en el aceite de 
olivas, en cualquier otro aceite fijo, ó aun volátil; 
tales son los aceites de manzanilla, de beleño, el 
aceite alcanforado, el aceite de anis azufrado, etc. 

Aceite mineral. Nombre dado impropiamente 
á ciertos líquidos minerales de apariencia oleosa, 
como aceite de vitriolo al ácido sulfúrico, etc. 

Aceite secante. Nombre dado á los aceites fi- 
jos que se secan al aire conservando su traspa- 
rencia ; haciéndolos hervir con litargirio , seles 
aumenta todavía esta propiedad. Estos aceites sir- 
ven en la pintura, y para preparar bugías, sondas, 
etc., que se hacen pasar como si fuesen de goma 
elástica. El aceite de linaza es el mas empleado 
de todos los que son secantes. 

Aceite vegetal. Es el aceite propiamente di- 
cho. [V, Aceite.) .; 

Aceite de aceitunas. Aceite fijo extraí- 
do del fruto del olivo ó aceituna. Distínguense de 
él tres variedades : 1 .° aceite virgen , apenas co- 
lorado en amarillo, de sabor y olor poco señala- 
dos y agradables , y que se obtiene exprimiendo 
en frío las aceitunas maduras y no fermentadas; 
2.° aceite común, que es amarillo y se enrancia 
fácilmente , y que se prepara desleyendo en el 
agua hirviendo la pulpa de las aceitunas , después 
de haberlas ya separado el aceite virgen por ex- 
presión, y el aceite que sobrenada en la superfi- 
cie del agua; 3.° aceite fermentado, turbio, de 
un amarillo verdoso , de olor y sabor mas fuertes 
y menos agradables que los de los precedentes, y 
que se obtiene amontonando las aceitunas para 
hacerlas fermentar , y sometiéndolas á la acción 
de la prensa. 

En el comercio se conocen el aceite superfino , 
que es el virgen exlraido en frió , y el aceite fino, 
que es el virgen extraído con intermedio del agua 
hirviendo : ambos son destinados para la mesa, 
pero este último está mas expuesto á enranciarse 
que el primero. El aceite común se emplea en la 



ACE 

fabricación de jabones; el aceite fermentado, muy 
difícil de purificar , sirve especialmente para las 
jabonerías y el alumbrado. 

En los países en que escasea el aceite de acei- 
tunas se le halla muy á menudo falsificado con 
aceites de mas bajo precio. Entre éstos el mas 
comunmente empleado es el aceite de adormidera 
ó de clavel ; asi es que lodos los ensayos hechos 
para combatir las falsificaciones del aceite de 
aceitunas exclusivamente han sido dirigidos so- 
bre el aceite de adormidera. 

Los medios sencillos que emplea con frecuen- 
cia el comercio para asegurarse si hay motivo 
para sospechar este fraude , son primero la cata- 
dura , después la agitación del aceite en una bo- 
tella. El aceite de aceitunas y el aceite de ador- 
midera tienen en efecto gustos diferentes, y un 
paladar delicado puede reconocer la mezcla cuan- 
do el aceite de adormidera ha sido añadido en 
proporción notable. La agitación del aceite do 
aceitunas puro no da espuma : no es lo mismo del 
aceite de adormidera, que produce un rosario ó 
sombrerillo de burbujas persistentes , de suerte 
que la adición del aceite de adormidera al aceito 
cíe aceitunas le da la propiedad de hacer espuma, 
tanto mas en cuanto la proporción del aceite de 
adormidera añadida es mayor. 

Puede también hacerse el ensayo por medio de 
la congelación. Este ensayo está fundado en la pro- 
piedad que tiene el aceite de aceitunas de solidi- 
ficarse a 2 o bajo cero , mientras que el aceite de 
adormidera no se solidifica hasta 1 5 o bajo cero. 
Se concibe pues que una mezcla del uno y del otro 
aceites , expuesta á la nevera ó á una mezcla 
frigorífica capaz de producir una temperatura que 
no pase de 1 5 o bajo cero , adquirirá una consis- 
tencia diferente de la que lomará el aceite de acei- 
tunas puro en las mismas condiciones , y que será 
tanto mayor en cuanto el aceite de adormidera 
predominará mas en la mezcla. — Puede hacerse 
fácilmente este ensavo en tubos de vidrio de 3 á 
í pulgadas de longitud sobre 3 á 5 lincas de 
diámetro, y cerrados de un extremo. Se meten 
los aceites que se han de ensayar en estos tubos 
añadiendo , como término de comparación , una 
muestra de aceite de aceitunas puro tomado en 
una muestra tipo. Estos tubos son sumergidos en 
una mezcla frigorífica formada de partes iguales 
de hielo machacado y de sal común. El pequeño 
volumen de las muestras hace la solidificación 
mas rápida, y examinando su consistencia en el 
mismo momento , se juzga del fraude, y aproxi- 
mativamente también de su grado. 

El Sr. Poulet, de Marsella, ha indicado otro mé- 
todo , fundado en la propiedad que posee el ni- 
trato ácido de mercurio de solidificar el aceite de 
aceitunas y de dejar casi enteramente líquidos los 
aceites de semillas*. Hácense disolver en frió 6 
partes de azogue en 7y, partes de ácido nítrico, 
á 38° del areómetro de Baumé; se mezcla esta di- 
solución con el aceite que se ha de ensayar en la 
proporción de 1 8 granos de nitrato por 236 granos 
de aceite , agitando la mezcla de vez en cuando; 
si el aceite de aceitunas es puro , se fija al cabo 



ACE 
de algunas horas en una masa amarillenta ,-cn- 
bierta de una costra blanca y que no tarda en so- 
lidificarse; si al contrario contiene una cantidad 
mínima, y 10 por ejemplo, de aceite de adormide- 
ra , la mezcla se fija todavía pero adquiere una 
('(insistencia mucho menor. En fin, sihayVjode 
aceite de adormidera, la mezcla solo lómala con- 
sistencia do una grasa blanda. — Esta prueba, por 
la disolución mercurial , presenta mucho menos 
certeza desde que clSr.FelixBoudetha demostra- 
do que otros aceites podian coagularse por esta 
disolución, y sobre todo por el ácido hiponítrico 
que contiene. La acción del ácido hiponítrico so- 
bre los aceites , su solidificación en tiempos dife- 
rentes, como lo ha demostrado el Sr. Félix Bou- 
det, suministra, según él, un medio mas preciso 
de determinar la pureza del aceite de aceitunas. 

El diagómctro de Rousseau , que se habia in- 
dicado como un instrumento propio para justificar 
la' pureza del aceite de aceitunas , no puede hacer 
este servicio. En efecto, este instrumento , que 
puede dar relaciones de conductibilidad de los 
cuerpos para el fluido eléctrico , da las mismas 
indicaciones para el aceite de aceitunas v para 
los aceites de semillas, cuando ellos han llegado 
á un grado de depuración igual por el reposo. Las 
indicaciones diferenlesque habiaprimero suminis- 
trado el diagómetro para los aceites de aceitunas 
y los aceites de semillas, procedían de que los 
aceites de aceitunas estaban mejor despojados del 
agua que los demás. 

El examen de las densidades de los aceites ha 
suministrado un medio bastante fácil de probar 
los fraudes. El aceite de aceitunas á 1 5 o de tem- 
peratura tiene un peso específico igual á 0,920. 
El aceite de adormidera de buen gusto pesa 0,930 
Concíbese así que , tomando la densidad de un 
aceite , aun con un areómetro , se podría inme- 
diatamente asegurar el fraude , siendo á lo me- 
nos este fraude hecho con el aceite de adormi- 
dera. 

Sujetando el aceite de aceitunas al tratamiento 
por el ácido sulfúrico que se aplica á los aceites 
de semillas, presenta ciertos caracteres particu- 
lares ijue permiten también distinguirlo, y que por 
esta razón debemos indicar. El aceite de olivas 
agitado con 2 p°/ de su peso de ácido sulfúrico 
concentrado toma un tinte verde, débil , que pasa 
inmediatamente á moreno. Esta reacción se dis- 
tingue por el matiz de aquel á que se da origen por 
el mismo agente en los demás aceites. La adición 
del agua á la mezcla produce un liquido cuyo ma- 
tiz es de un blanco de leche brillante, lo que dis- 
tingue todavía el aceite de aceitunas de los demás 
aceites, cuyos matices lechosos son mas ó menos 
colorados , mas ó menos sucios. 

Lipowitz ha aconsejado aprovechar la propie- 
dad que tiene el cloruro de cal agitado con el acei- 
te de aceitunas de hacerle separar en dos capas 
bien distintas, una superior de aceite puro des- 
colorado , y otra inferior que contiene todo el clo- 
ruro con un poco de aceite, para reconocer su 
falsificación con el aceite de adormidera , que no 
goza de dicha propiedad. 



ACE SI 

En Francia, en el dia es casi imposible procu- 
rarse aceite aun el mas común que no este falsi- 
ficado ó á lo menos mezclado; a veces los trafi- 
cantes al objeto de hacer mas difíciles los medios 
de descubrir el fraude hacen mezclas que contie- 
nen hasta ocho especies diferentes de aceites. Ha 
llegado á tal extremo la codicia que hasta se ha 
falsificado con miel, fraude fácil de descubrir, 
tratando el aceite con agua caliente, decantándo- 
lo , y evaporando el agua, que entonces queda el 
residuo que en el sabor y consistencia se recono- 
ce la miel. Igualmente se le mezcla aveces mate- 
ria grasa medio sólida para darle el aspecto del 
aceite superior que se congela fácilmente. 

Estas adulteraciones y la mala calidad del acei- 
te en ciertos países suponen medios para purifi- 
carlos y mejorarlos. Estos medios se reducen á 
tratarlos con el ácido sulfúrico, con el carbón 
animal , la marga arcillosa seca , la arcilla blan- 
ca, el mármol , el alabastro , etc., medios poco 
empleados en España, en donde no es muy co- 
mún hallarse sofisticado el aceite de aceitunas, 
y en donde lo poseemos muy superior y en abun- 
dancia en las provincias meridionales; sabidas 
son las inmensas cantidades de aceite que se ex- 
traen de Cataluña, Andalucía, Aragón, Mallor- 
ca, y algunas otras provincias. En Andalucía la 
cosecha de aceite es abundante, pero la calidad 
de éste es inferior; en Aragón y Mallorca las co- 
sechas son regulares , y las calidades de aceite 
buenas ; en Cataluña, el Ampurdan produce co- 
secha poco abundante , pero aceite regular, — 
Tortosa y el Vrgel ofrecen cosechas abundantes, 
y aceites excelentes, — el Campo de Tarragona 
no presenta grandes cosechas, pero el aceite es 
de buena calidad , — por último, de la comarca de 
Olesa de Manresa se obtiene una abundante cose- 
cha de aceite superior muy fino y estimado. Los 
puntos de exportación del aceite para las colo- 
nias de Ultramar son Barcelona, Málaga y Sevi- 
lla , y los puntos desde donde se remite á Galicia 
y á la costa'dc Cantabria son Málaga y SeviHa. 
La Francia recibe nuestros aceites por vía de 
Marsella, que es la ciudad de aquella nación en 
donde reside el centro del comercio del aceite de 
aceitunas. 

Además sabido es que en todo el litoral del Me- 
diterráneo, desde Niza hasta la Sicilia se cultiva 
el olivo, y se hace un gran comercio de aceite; 
este litoral ¡abraza el Piamonte, los estados de Luca, 
Monaco , los estados Romanos, el reino de Ñapó- 
les y la Sicilia. El olivo existe también en abun- 
dancia en todas las costas de Berbería, en el 
continente de África, de Túnez á Tánger, y en 
las costas de España, desde Barcelona á Gibral- 
tar. Cultívase igualmente en muchas partes de 
litoral nordeste del mar Adriático, en las islas 
Ionias, en Grecia, en Egipto, en Turquía, etc. 
El aceite que forma el objeto de este cultivo ofre- 
cen un comercio inmenso. 

La cosecha del aceite empieza por lo regular 
hacia mediados de noviembre , época en que se 
abren las almazaras , ó molinos de aceite, y con- 
tinua hasta enero ; en ciertos paises tiene lugar 



32 ACE 

antes de los meses de enero, febrero y marzo. 
Cuanto mas tarde se hace la cosecha, mejor sale 
el aceite; con todo pueden formalizarse ventas 
desde setiembre y octubre para el de la nueva 
cosecha. 

El aceite de aceitunas, que es susceptible de 
experimentar una verdadera cristalización , está 
compuesto de 28 partes de estearina y de 72 de 
oleína difícil de separar; se enrancia muy fácil- 
mente si se deja en un lugar caliente , en vasos 
demasiado anchos ; es menester guardarlo en la 
bodega, en donde por lo regular está siempre 
cuajado cuando es puro, en vasos bien tapados, 
y entonces se conserva bueno por espacio de dos 
o tres años. 

Un medio para impedir al aceite de enranciar- 
se es poner en un vaso mitad aceite y mitad agua 
caliente, á un grado que la mano pueda resistir 
el calor, agitar fuertemente, dejar reposar por 
espacio de veinte y cuatro horas y retirar el agua 
por medio de un sifón. El mucílago y las partes 
extractivas salen después de haber sido disueltas 
en el agua y el aceite queda puro. Chaptal conser- 
vó por este proceder, durante muchos años, en va- 
sijas descubiertas y sin alteración aceite de ba- 
gazo de oliva. 

En muchos almacenes se conserva el aceite 
en vasos de plomo ó cobre : el plomo le vuelve 
claro y le quita su olor desagradable , pero ad- 
quiere propiedades venenosas; el cobre le co- 
munica un color verdoso , un sabor nauseabun- 
do y en consecuencia propiedades vomitivas, 
todo lo que puede hacer un espita ó llave de co- 
bre que se oxida al contacto del aire. Para evitar 
todo peligro seria conveniente que la autoridad 
dispusiese que los mercaderes se sirviesen de 
vasos de madera y no de utensilios de metal. 

El mejor aceite de aceitunas conserva algo de 
su parte colorante verde, es claro, debe conge- 
larse al menor frió y tener un olor y sabor agra- 
dables. Digiérese mas fácilmente que todos los 
demás , se enrancia con mucha menos prontitud, 
se une mas fácilmente con las sustancias alimen- 
ticias y forma con el vinagre con el cual se aso- 
cia en los condimentos una mezcla mucho mas 
igual. 

El uso del aceite de aceitunas data de la mas 
remota antigüdad : primero fué empleado en las 
ceremonias religiosas , y hoy dia sjrve aun para 
consagrar los soberanos y los ministros de la reli- 
gión católica. Los antiguos lo empleaban igual- 
mente en las ceremonias fúnebres ; ellos lo espar- 
cían sobre la pira ; los compañeros de Aqmles, 
derramaron aceite sobre el cuerpo de Patroclo; 
ellos concedieron el mismo honor á Héctor antes 
de entregarle á Priamo. Con él se frotaban todo el 
cuerpo al salir del baño para conservar la flexi- 
bilidad de los músculos y para disminuir la tras- 
piración excitada por este medio higiénico ; los 
atletas se untaban con él el cuerpo para adquirir 
mas agilidad. Demócrito, preguntado sóbrelos 
medios de vivir largo tiempo en salud, respo- 
ndió : Si interna viscera melle, externa vero oleo 
irrigaveris. La misma respuesta fué hecha al 



ACE 

emperador César por Pollion : intus mulso , {o- 
ris oleo. 

Del aceite de aceitunas se hace un sin número 
de usos económicos , en la fabricación del jabón, 
el alumbrado, las fábricas de paños, para untar los 
metales, etc., es muy propio para la pintura. Según 
el Sr. Pommier, agitado con el vino y filtrado, 
este aceite le quita su gusto de barril. Como este 
aceite se conserva mas largo tiempo que los de- 
más sin ponerse viscoso, los relojeros lo emplean 
después de haberlo purificado del modo siguiente: 
se mete una lámina de plomo en una botella de 
aeeite que se cierra y se expone al aire , de modo 
que pueda recibir los rayos del sol; el aceite se 
cubre poco á poco de una masa caseíforme que 
se posa en el fondo, mientras que él pierde su 
color y se pone limpio. El aceite tirado sobre un 
líquido , une su superficie , lo que lo ha hecho 
proponer para calmar las oleadas del mar al re- 
dedor de un buque en una tempestad. Este aceite 
puede reemplazar las grasas en una multitud de 
casos; sirve también para confeccionar los un- 
güentos, los emplastos , los Unimentos, los cera- 
tos , los loocs , etc. , etc. 

Los usos medicinales del aceite de aceitunas son 
numerosos, pero absolutamente semejantes á los 
de los aceites en general, que hemos indicado. De 
consiguiente aquí señalaremos no mas que ciertos 
usos particulares que de él se han hecho. El Sr. 
Odier de Ginebra dice que es muy bueno contra las 
convulsiones de los niños, aplicado muchas veces 
al dia como tópico , y también lo preconiza contra 
la quemadura. Hase indicado como antielmíntico, 
y útil contra la tenia. Ha sido recomendado co- 
mo propio para impedir que dañase el veneno de 
las víboras , bebiendo un vaso de aceite el sujeto 
mordido, y sumergiendo la parte herida en aceito 
y friccionándola con el mismo líquido. Sabido es 
que en los envenenamientos vegetales se hace tra- 
gar aceite en abundancia. El Sr. Yater lo dado 
contra la mordedura de los perros rabiosos. El 
reverendo padre Constans trataba la fiebre ama- 
rilla de Barcelona, 1821 , haciendo beber abun- 
dantemente aceite de aceitunas en agua caliente 
á sus religiosos , á quienes administraba lava- 
tivas saladas , y se da como cierto que solo per- 
dió dos enfermos sobre 41 que contenia su con- 
vento. El Sr. Druge, médico en Viena, da con 
feliz éxito una mezcla de aceite y de carbón en el 
envenenamiento por las setas. Al exteriort ambien 
han sido aconsejadas las fricciones de aceite de 
aceitunas en muchos casos : el conde deBerchtold 
las ha preconizado como preservativas de la pes- 
te en Egipto , y este medio profilático, que remon- 
ta, según Yillalba, al año 218 antes de J.-C, es 
de un uso frecuente en el Oriente ; los antiguos las 
usaban contra las hidropesías; Delpech la usa 
contra la sarna; etc. , etc. 

El aceite de aceitunas por lo respectivo á sus 
propiedades como condimento , no conviene á to- 
dos los estómagos, y sobre esto debe consultarse 
la experiencia. Empleado en muy grande canti- 
dad, cuando sobre todo no se está habituado á su 
uso, sobrecarga el estómago, lo debilita, puede 



ACE 

ocasionar la indigestión , disponer á las enferme- 
dades biliosas , etc. 

Finalmente , con este aceite compuso Moisés el 
Aceite de unción ó de legitimidad para ungir y 
consagrar el rey, el soberano sacrilicador , y to- 
dos los vasos sagrados. Preparábase (Éxodo, cap. 
30 ) con el aceite de aceitunas , la mirra, el ci- 
namomo , y el cálamo aromático ; era guardado 
preciosamente de generación en generación en 
el lugar muy santo. Todos los reyes no eran un- 
gidos ; solo disfrutaba de este honor el primero de 
la familia, para si y para los sucesores de su es- 
tirpe. No era menester otra unción á menos que se 
presentase alguna dificultad referente á la suce- 
sión, en cuyo caso aquel que lacogia, aunque 
fuese de la "misma familia, recibia el Aceite de 
unción; después de esta ceremonia nadie tenia 
derecho de disputarle su título. 

Aceite de adormidera. Las semillas 
de la Adormidera somnífera ( Papaver somnife- 
rtm, L.) dan por presión un aceite fijo, dulce, 
bueno para comer , y que en nada participa de las 
propiedades narcóticas de la cápsula. Este aceite, 
que se conoce en el comercio bajo el nombre de 
Aceite de clavel , se prepara en grande en Flan- 
des , en donde se cultiva expresamente para este 
usóla variedad de adormidera de semillas negras, 
que dan desde el cuarto de su peso hasta cerca de 
la mitad de aceite. 

Según el proceder de su fabricación, se distin- 
gue en aceite comestible ; llamado mas comun- 
mente Aceite Maneo, y aceite de fábrica, llamado 
Aceite rojo. Hase llegado á dar al aceite comes- 
tible tal perfección que su consumo se ha aumen- 
tado considerablemente en Francia. 

El aceite de clavel blanco, reciente y de buena 
calidad, tiene una densidad de 0, 930, pero cuan- 
tío añejo v rancio es de 0, 939; no se congela has- 
ta i o bajo cero , no se enrancia como el de acei- 
tunas, es muy secante, es inodoro; su sabor es 
muy dulce, semejante al de la semilla ; y este gus- 
to característico permite distinguir fácilmente su 
mezcla con el aceite de aceitunas sin sabor; por 
la agitación tiene la propiedad de formar espuma; 
se conserva tan largo tiempo como el de aceitunas 
sin que se altere. 

Se clarifica por el reposo en grandes vasos, 
que se conservan en lugares calientes ; pero , á 
pesar de esta clarificación , hay todavía necesi- 
dad de trasegarlo en los lugares de consumo. 
Sucede á veces que se desarrolla en los acei- 
tes que se posan una fermentación que les da 
un sabor agrio ; pero por esto no pierden su pro- 
piedad comestible, habiendo aun comerciantes 
que buscan esta especie de aceites para venderlos 
al por menor en Paris. 

Los aceites rojos participan de todas las pro- 
piedades de los aceites blancos ; solo difieren de 
ellos por el color, el sabor y la densidad, que es 
algo mayor deO, 933. Este aceite unido al de acei- 
tunas, en la proporción de 3 á 7 , es consumido 
en Marsella en grandes cantidades para la fabri- 
cación de los jabones sólidos. 

Siendo el aceite de adormideras un instrumento 
b 



ACE 33 

de falsificación para los aceites de colsa, de acei- 
tunas y de linaza, hasta el presente no ha sido 
objeto de adulteraciones. 

Hay países, como el Austria , en donde se em- 
plea parala preparación de los alimentos, pero su 
mas grande uso es para el alumbrado, pues arde sin 
producir olor ni humo; es empleado en pintura, 
después de haberle vuelto secante; es el mas esti- 
mado de los aceites después del de aceitunas, y es 
mejor que el de colsa y el de camelina; para la 
Francia es un artículo de comercio muy impor- 
tante. 

Habíase creído antiguamente que este aceite 
producía el narcotismo , sin duda en razón de su 
origen; pero hoy día está demostrado que fué una 
ridiculez el suponerle tal propiedad , puesto que 
en el extranjero se le mezcla en casi todos los 
aceites de aceitunas del comercio, sobre todo en 
los que los Holandeses expiden en el Norte. Los 
Flamencos y los Alemanes casi no emplean otro, 
— El bagazo de semilla de adormidera, después 
de haber extraído su aceite, sirve para engordar 
los ganados. 

Aceite de almendras dulces. Aceite 
fijo extraído por presión de las semillas del Al- 
mendro. Es fluido , de color amarillo ambarino 
inodoro , de sabor dulce agradable; su densidad* 
varia de 0,917 á 0, 920; según el Sr. Lraconnot, 
se congela á — 10° , y abandona la estearina cu- 
ya cantidad se eleva á 24 p% de aceite. 

Las almendras dulces dan cerca de la mitad 
de su peso de aceite , que se enrancia con la ma- 
yor facilidad. 

Este aceite , por lo común , se extrae en las 
mismas localidades en donde se hace la cosecha 
de las almendras; en Palma de Mallorca se obtie- 
nen cantidades considerables de aceite de supe- 
rior calidad , que son exportadas á la península, 
á donde se remite en latas de peso de 6 , 8 y \ o 
libras contenidas en cajas de madera. En Barce- 
lona, al presente, solo hay una fábrica que se 
ocupe en la extracción de este aceite. 

En Francia, este aceite circula; á veces, por 
el comercio , mezclado con aceite de adormidera, 
cuya falsificación puede reconocerse en el sabor 
déla mezcla y por las burbujas de aire que se fi- 
jan en la superficie del aceite , cuando se le ha 
agitado en un frasco por espacio de cierto tiempo. 

Este aceite tiene todas las propiedades comunes 
á los demás aceites : en medicina es empleado co- 
mo calmante y anodino en distintos casos , en far- 
macia entra en muchos medicamentos oficinales. 
Si no fuese tan caro seria un buen alimento. Su 
uso en perfumería es bastante conocido. 

El bagazo que queda en la prensa , cuando se 
fabrica el aceite , es conocido con el nombre de 
Pasta de almendra , y constituye un cosmético 
muy usado para limpiar la piel , volverla mas 
suave, etc. 

Con las almendras amargas se obtiene un acei- 
te del todo semejante al de almendras dulces, 
— De las almendras de albaricoque se extrae un 
aceite análogo al de almendras dulces , que en 
ciertos puntos de Francia se vende como tal en 

tomo i 



34 ACE 

las boticas, y se dice que en la China es cultiva- 
do el albaricoque para aprovechar las semillas 
en la fabricación de aceite excelente para el alum- 
brado. También pueden extraerse aceites seme- 
jantes del albércnigo, del ciruelo, etc. 

Aceite de avellanas. Aceite fijo extraí- 
do por presión de las semillas de Avellano , que 
dan cerca de la mitad de su peso. Es líquido, poco 
colorado , inodoro, dulce, agradable, secante, y 
tiene las mismas propiedades que el aceite de 
nueces. Raras veces se usa. Hase creído propio 
para conservar los cabellos y aun hacerlos cre- 
cer. 

Aceite de bacalao. Este aceite fijo es 
blanco , muy oloroso ; su densidad á corta dife- 
rencia igual á la del aceite de ballena ; no se con- 
gela á cero ; es poco alterable al aire , y á esta 
propiedad junta con su consistencia untuosa debe 
la preferencia que se le da para los trabajos de 
gamuzería y de zurrarería. Extraído de dife- 
rentes partes de varias especies de Abadejo. 

Siendo el aceite de bacalao mucho mas caro 
que el aceite de ballena , podria falsificársele con 
este . pero este fraude es fácil de reconocer por 
las diferencias que presentan sujetados á la ne- 
vera. Si fuese adulterado por otros aceites, por 
ejemplo aceites de semillas, el alcohol hirviendo 
los descubriría por la propiedad que tiene de di- 
solver el aceite de bacalao y tener poca acción 
sobre los demás aceites. 

Los aceites de bacalao, de pesca inglesa, se 
reciben en barriles de madera blanca, que llevan 
diez y seis aros de madera y dos de hierro ; los 
de pesca francesa van repuestos en barricas de 
Burdeos ó de Marsella. 

El aceite de bacalao sirve al gamuzero para 
adobar las pieles ; después de este uso , pasa á 
manos del zurrador , quien lo emplea principal- 
mente para los cueros blancos. 

Aceite de ballena. Propiamente hablan- 
do es una grasa fluida animal que se. encuentra 
bajo la piel de la cabeza de los Cachalotes. En el 
comercio se hallan tres calidades de aceite de 
ballena: el blanco, el amarillo y el negro; este 
último, á decir verdad, solo tiene un color ama- 
rillo oscuro. 

Este aceite tiene un olor desagradable de pes- 
cado, su densidad es de 0,930; se disuelve á corta 
diferencia en un volumen de alcohol á la tempe- 
ratura de 75° centígrados; se congela á la tempe- 
ratura del hielo , y por esta propiedad es fácil de 
distinguirlo del aceite de bacalao , que, al contra- 
rio, no se congela á esta temperatura; tiene algo 
de viscosidad, y se mezcla bien con los aceites 
de semillas para el alumbrado. A dicho uso se le 
añade la mitad de aceite de colsa, y para esto se 
le sujeta á una sencilla clarificación por el repo- 
so ó se le lava con agua hirviendo , después se 
filtra. El ácido sulfúrico no tiene acción sobre él, 
y no produce en sus propiedades y en su color 
ninguno de los efectos que se utilizan en la clari- 
ficación de los aceites de semillas. 

Cuando se quiere unir á un aceite clarificado, 
poco colorado y de primera calidad , se toma pa- 



ACE 

ra la falsificación aceite blanco , ó también aceite 
amarillo. 

Estos aceites se reciben en Francia , en canti- 
dades inmensas , del banco deTerra-Nova, por 
lo común en barriles de roble, de jabíes cortos, 
con aros de hierro y muy bien acondicionados, 
que contienen de 100 hasta 2000 libras. 

El aceite de ballena sirve para el alumbrado, 
para adobar ciertos cueros, para engordar la 
brea necesaria para espalmar las embarcaciones, 
para la fabricación de jabones , etc., etc. 

Aceite de ben. Aceite lijo extraido de las 
semillas de Ben. Nos viene de la India, y tam- 
bién se fabrica hoy dia en Europa con las almen- 
dras que se reciben de Egipto; está compuesto 
de una capa sólida y de una capa líquida. Es ino- 
doro y de un sabor dulce, tarda muchísimo en en- 
ranciarse, y su parte fluida no se congela á las 
temperaturas de nuestros inviernos. Estas propie- 
dades hacían que fuese buscado por los relojeros 
para suavizar el frote de los movimientos de los 
relojes , antes que se hubiese hallado en la sa- 
ponificación incompleta del aceite de aceitunas, 
el medio de procurarse una elaína mucho mas pu- 
ra, no oxigenable y sin acción sobre los metales, 
y singularmente sobre el cobre. La perfumería lo 
ha también empleado con mucha frecuencia para 
extraer por maceracion los olores fugaces de cier- 
tas plantas que resisten á otros medios de extrac- 
ción , así es como el aceite de ben sirve de disol- 
vente al olor del jazmín y de las liliáceas. Es pur- 
gante y vomitivo. A veces nos llega también acei- 
te de ben ambarado (aceite cargado de ámbar ) . 

Aceite de cacao, Manteca de ca- 
cao. Aceite fijo extraido regularmente por presión 
de las semillas de Cacao. Es concreto , de un 
blanco amarillento , que se pone blanco con el 
tiempo, de un olor y sabor que recuerdan los de 
la almendra entera, es untuoso, del todo soluble en 
el éter, extremamente licuable. Cuando se licúa ha 
de practicarse á un muy suave calor , á fin de evi- 
tar su alteración y que se enrancie. 

Este producto de un precio bastante subido es 
con frecuencia sofisticado con sebo, tuétano de 
buey, aceite de almendras dulces, cera etc. El 
primer fraude, que es el mas común, se conoce 
porque él se enrancia mas pronto, en que su 
fractura no es uniforme , en que no tiene un sabor 
tan agradable , en que no es tan suave y untuoso, 
etc.. El mejor medio para probar la pureza de la 
manteca de cacao es el tratamiento con el éter, 
en el que ella se disuelve completa y fácilmente. 
Si la manteca de cacao no es bien pura, la diso- 
lución etérea quedará turbia en vez de ser com- 
pletamente diafana. 

La manteca de cacao nos llega de América; 
pero desde algunos años el Dr. D. José Meslres, 
farmacéutico de esta ciudad , hase dedicado con 
esmero á la elaboración de dicho producto , y el 
fruto de sus tareas le ha valido obtener el aceite 
de cacao de un verdadero color blanco-amari- 
llento , que indica su reciente preparación , y un 
exquisito olor de la semilla, que le recomienda. 
Lo expende en pedazos en forma de tablas amol- 



ACK 

dadas del peso de 2 á 3 onzas, envueltas en 
papel blanco con la cifra /. M. y rúbrica, y co- 
locadas en cajoneitos de madera "(pie contienen G 
libras de aceite, ó mas, sequillos pedidos. Aun- 
que de precio algo mas subido que el procedente 
de América y del extranjero, los farmacéuticos 
de Barcelona y casi la generalidad délos de Ca- 
taluña lo prefieren á éste , en términos que abas- 
teciendo también á muchas droguerías que lo re- 
miten á diferentes puntos, ha reducido á casi na- 
da la importación de este articulo. 

El aceite de cacao es emoliente , útil en los sa- 
bañones, las almorranas, las grietas de los pezo- 
nes de las nodrizas, etc. , etc., y se le tiene como 
el mejor cosmético, puesto que no deja grasa en 
la piel. 

Aceite de camelina. Aceite fijo extraí- 
do por presión de las semillas de Miagro sa- 
tivo. 

Este aceite es amarillo como el aceite de colsa; 
su densidad es de 0,9*0, y no se solidifica hasta 15° 
bajo cero : estos dos caracteres bastan para dis- 
tinguirlo del aceite de colsa y para reconocer la 
mezcla de ambos aceites. Con todo añadiremos 
olio <pie es muy característico : el aceite de ca- 
melina, en efecto, tratado con 2 por ciento de 
ácido sulfúrico, como para la clarificación, toma 
un color rojo, lo que no sucede con los demás acei- 
tes ; agitado con agua pasa á amarillo , el agua 
posada queda lechosa, y el poso es de un gris su- 
cio , y también hay un poco de materia breosa en- 
tre el agua y el aceite. 

El aceite de camelina sufre muy bien la clari- 
ficación ; arde con llama rojiza y tizna las torci- 
das, propiedades que comunica ál aceite de colsa 
que el falsifica. En el comercio y en la industria, 
sirve para los mismos usos que él aceite de colsa, 
solamente (pie, como aceite caliente, es preferi- 
ble á éste en invierno para la fabricación de los 
jabones blandos. Se añade también con venta- 
ja, bajo este respecto, a los aceites clarificados 
para reverbero, para prevenir los inconvenien- 
tes de la helada. Este aceite es secante como to- 
dos los aceites calientes. 

En los departamentos del norte y del este de la 
Francia se cultiva el Miagro sativo para la ex- 
tracción de este aceite, que reciente se come en 
ciertos distritos, pero sobre todo es empleado 
para el alumbrado , después de haberlo depurado 
de su mucílago; sirve en la pintura, etc. 

Aceite «le cañamones. Aceite fijo ex- 
traído por presión de las semillas de Cánamo. Es 
de color verdoso', su densidad de 0, 933 ; es muy 
caliente, porque no se congela hasta 22° bajo ce- 
ro ; es secante. Su densidad , su punto de con- 
gelación y su olor verde permiten distinguirlo 
fácilmente en su mezclacon el aceite de colsa, que 
sirve para falsificar. Se sujeta muv bien á la 
clarificación ; su mezcla con el ácido sulfúrico 
toma un color verde que pasa inmediatamente al 
negro; agitado con agua, la mezcla se vuelve de 
un blanco verdoso. 

Su fabricación y su comercio no tienen una 
grande importancia : la Lorena es el pais que lo 



ACE 35 

expide en mayor cantidad , en barriles de 650 á 
X60 libras. 

Su propiedad caliente le hace buscar en invier- 
no , como el aceite de camelina , para la fabrica- 
ción de los jabones blandos, y para mezclar con 
el aceite clarificado para reverbero. Se emplea 
para los mismos usos que el aceite de colsa ; re- 
ciente, es comestible, sirve en las artes y para 
el alumbrado. 

Aceite de coco. Aceite fijo extraído por 
presión del fruto de Coco. 

El aceite de coco es una grasa consistente y 
blanca, empleada con ventaja en perfumería para 
la fabricación de los jabones de tocador. Se sa- 
ponifica con facilidad, sin embargo da al produc- 
to un olor particular que primero es disfrazado 
por el perfume que se añade al iabon, pero que 
persiste al uso después de la desaparición del 
perfume. 

El aceite de coco , reciente y bien extraído, 
sirve para preparar los alimentos ; pero añejo, 
mal preparado , es empleado en el alumbrado. 
Los habitantes de Taíti y de otras islas del Océa- 
no Pacífico se untan con él el cuerpo , lo que les 
da un olor desagradable, que no les quita el uso 
casi diario de los baños ; también se frotan con él 
los cabellos, etc. En la India es empleado para 
la preparación de los emplastos, etc. 

Aceite de colsa. Aceite fijo extraído por 
presión de las semillas de Col-colsa. 

Este aceite por lo común es amarillo, de un olor ■ 
fuerte característico; su densidad es de 0,91 5 cuan- 
do reciente , y entonces también arde bastante 
bien y da una hermosa luz , sobre todo cuandq 
ha sido clarificado con el ácido sulfúrico. Cuando 
añejo , que ha estado expuesto al aire y sobre to- 
do al sol, se vuelve blanco, mas viscoso, su 
densidad aumenta, v llega á ser impropio para 
el alumbrado. El aceite de colsa se solidifica á. 
2 ó 3 o k ba¿q, cero. Sus propiedades combustibles 
hacen su 'gran valor comercial por el grande 
uso que de el se hace para el alumbrado. En efec- 
to , a parte su uso en la fabricación de los jabones 
blandos, esta especie de aceite casi únicamente 
se emplea para el alumbrado. La densidad del 
aceite de colsa difiere poco de la del aceite de 
aceitunas ; como éste se solidifica cerca de cero, 
y si no tuviese un olor y un sabor desagradables, 
su uso en la falsificación del aceite de aceitunas 
podría sin duda ofrecer un fraude mas difícil de 
descubrir que el que se verifica con el aceite de 
adormidera. 

Hay dos calidades de aceite de colsa clarifica- 
do , el llamado para reverbero , que á veces solo 
es aceite bruto trasegado , y el llamado de quin- 
qué : ambos son menos colorados que el aceite 
bruto. Esta clarificación se opera generalmente 
por medio del ácido sulfúrico , pero la densidad 
del aceite disminuye con ella notablemente. La 
clarificación se práctica en grandes talleres, sin 
embargo esta industria es tan sencilla en sí y 
exige tan pocos instrumentos que muchos co- 
merciantes por si mismos la practican á medida 
que lo necesitan. Los pormenores de esta opera- 



36 ACE 

cion los creemos ágenos de esta obra, en parti- 
cular no estando generalizado el uso de este 
aceite en España. 

Alguna vez sucede que hay ventaja en falsificar 
el aceite de colsa con otros aceites de semillas: 
los mas comunmente empleados para esto son los 
aceites de adormidera , de camelina y de caña- 
mones; los dos primeros alteran notablemente las 
propiedades combustibles del aceite; el de caña- 
mones , con respecto á esto , presenta menos in- 
convenientes.— Estas falsificaciones se reconocen 
en la nevera, en donde el aceite de colsa se so- 
lidifica, mientras que los demás quedan fluidos. 
Las mezclas pueden pues hallar en este medio in- 
dicaciones que las descubran. Estos ensayos pue- 
den nacerse sobre pequeñas cantidades , como lo 
hemos indicado en el examen del aceite de acei- 
tunas , por la nevera y las mezclas frigoríficas.— 
La densidad ofrece también un registro que re- 
sulta de la comparación de la densidad del aceite 
de colsa puro con la de los aceites que pueden 
falsificarlo. He aquí estas densidades : aceite de 
colsa, 0,915; de adormidera roja, 0,933; de 
cañamones, 0,936; de camelina, 0,931; de li- 
naza, 0,935. Yese que el aceite de colsa es de 
todos los aceites el menos denso; por consiguien- 
te un aceite pesado que diese mas de 0, 915 esta- 
ría ciertamente mezclado. 

El alto precio de los^ aceites de colsa ha indu- 
cido, hace algunos anos, á falsificarlo con los 
aceites de ballena. Esta falsificación solo tiene lu- 
gar en los talleres de depuración. A dicho objeto, 
se escojen los aceites menos colorados , que se 
emplean clarificados por el simple reposo ó agi- 
tados en el agua caliente. Sin embargo, este frau- 
de se manifiesta por el olor y por la densidad, que 
ésta en el aceite de pescado es mucho mayor que 
la de todos los demás aceites; es en efecto de 
0, 930. La mezcla de los dos aceites se hace mu- 
chas veces por mitad. 

En Flandes y en la Bélgica se cultiva en grande 
la Col-colsa para la extracción del aceite de sus 
semillas. Este aceite reciente podría comerse, 
pero su uso principal es para el alumbrado. 

Aceite «le crotón tiglio. Aceite fijo ex- 
traído por presión de las semillas de Crotón ti glio. 

Líquido siruposo , de color parduzco y opaco en 
masa, de amarillo naranjado y trasparente en 
corta cantidad ; insoluble en el agua ; soluble en 
el alcohol , en el éter , en los aceites fijos y volá- 
tiles; enrojece un poco la tintura de tornasol; de 
olor rancio nausearmndo, de sabor acre, queman- 
te y muy persistente; se coagula á 5 o sobre cero, 
se solidifica á cero.— -Según el señor Nimmo, 
este aceite contiene 55 de un aceite fijo dulce y 
45 de un principio acre purgante al que ha lla- 
mado Tiglino, y que, según el Sr. Paris, tendría 
mucha relación con el Elatino. Esta sustancia de 
naturaleza resinosa es la que da las propiedades 
especiales á este aceite. 

Este aceite es preparado en la India , de donde 
se le envia á Europa por la Inglaterra. En ciertos 
laboratorios de Paris se fabrica del todo análogo 
con los granos de tiglio del comercio despojados 



ACE 

de su corteza, que dan de él á corta diferencia la 
mitad de su peso. 

Es un violento veneno tomado puro. Se empica 
en medicina como purgante drástico, pero debe 
procederse con sumo cuidado en su administra- 
ción , y su dosis no debe esceder de 'A, V s gota á 
1 'A á 2 gotas , mezclado con sustancias dulcifi- 
cantes, y tomando las precauciones que su extre- 
ma acritud requiere. 

Aceite de fabuco ó hayuco* Aceite 
fijo extraído por presión de las semillas de Haya. 
Este aceite es de un amarillo claro , dulce , y 
un poco viscoso ; su densidades de 0,922; es 
caliente y se congela á 17° bajo cero. Su fabrica- 
ción tiene poca importancia; es comestible y po*- 
dría servir para falsificar los aceites de aceitunas 
y de adormidera. Esta falsificación seria fácil de 
reconocer para el primero, pero no para el segun- 
do, á causa de la analogía de sus propiedades. 
Solo la densidad ofrecería unmedio de reconocer- 
la. Cuando reciente tiene una acritud que le hace 
nocivo como alimento , pero se despoja de ella 
hirviéndolo con el intermedio del agua, como se 
practica con el aceite de ricino. 

El aceite de fabuco se fabrica en corta cantidad 
en Francia, recibiéndolo este pais regularmente 
de Cerdeña. 

Aceite de hijeado de bacalao. Acei- 
te fijo que , por medio del calor del sol , se extrae 
de las vejigas del hígado de algunas especies de 
peces del género Abadejo , en particular del aba- 
dejo común. Su elaboración se verifica en Holan- 
da y en Bélgica , de donde lo recibimos. 

Este aceite es espeso, amarillo moreno, de olor 
de pescado muy desagradable, sabor soso y desa- 
gradable, peso específico de 0,928, calentado 
hasta 1 50° no se descompone. 

Se usa en medicina contra el raquitismo al in- 
terior y al exterior. 

Aceite de linaza. Aceite fijo extraído por 
presión de las semillas de Lino , que lo dan en la 
cantidad del quinto de su peso. 

Es amarillento , algo viscoso ; su densidad es 
de 0,935 ; se congela á 27° bajo cero. Esta úl- 
tima propiedad le distingue de todos los demás 
aceites. Tratado con 2 p% de ácido sulfúrico, da 
abundantes vedijas negras que nadan en el líqui- 
do , el mismo aceite parece inatacado por el ácido, 
y queda de un amarillo sucio y nebuloso ; con la 
adición de una nueva dosis de 2 p% de ácido, tira 
á negro y parece retener películas ó membranas 
ligeras en suspensión ; agitado con el agua , se 
vuelve lechoso y negruzco , el color se aclara en 
seguida un poco por el reposo. 

De todos los aceites conocidos, el aceite de li- 
naza es á la vez el mas caliente y el mas secante. 
Es también el que se enrancia con mas prontitud, 
y el que experimenta de parte del aire la altera- 
ción mas intensa y mas completa ; por esta pro- 
piedad es buscado en pintura. 

Puede falsificarse con todos los demás aceites 
que son calientes y secantes, tales como los acei- 
tes de adormidera, de camelina, de cañamo- 
nes, etc. 



AGE 

El aceita de linaza hervido por espacio de al- 
gunas horas con 7 á 8 p°/ de su peso de litargirio 
en polvo fino, adquiere propiedades secantes mas 
intensas , \ en osle estado sirve para la pintura. 
Entonces es de un rojo mas ó menos subido, y su 
densidad y viscosidad son mucho mas aumenta- 
das. Este aceite así preparado es conocido con el 
nombre de Aceite de linaza cocido. Se reconoce 
la presencia del óxido de plomo (pie contiene ex- 
tendiendo una capa delgada sobre papel, y echán- 
dole una solución de acido hidro-sulfúnco ó de 
sulfuro de potasio , que se ennegrece inmediata- 
mente por la formación de protosulfuro de plomo. 

El aceite de linaza, teniendo una densidad mu- 
cho mayor que la de los demás aceites, no se 
vende a cubas ó toneles, sino á peso por tOO, 
200 ó mas libras. Por lo común, lo recibimos en 
pipas de 30 á 70 arrobas , procedente de Francia 
en donde se fabrica en mucha cantidad. 

Según Tournefort, este aceite sirve como co- 
mestible en Armenia, y para quemar ; también ha 
tenido algún uso médico, como laxante, útil en 
el cólico metálico, contra las lombrices, etc. Pe- 
ro su uso mas frecuente es en las artes : los tegi- 
dos que se sumergen en él , puestos á secar des- 

{)ues de haber exprimido el aceite superabundante, 
orinan telas ó tafetanes trasparentes, según se 
haya empleado tela ó tafetán ; la mayor parle de 
las bugías, sondas, etc, pretendidas de goma elás- 
tica , son fabricadas con aceite de linaza ; con él 
se hacen barnices que sirven en pintura, entra en 
la composición de la tinta de imprenta , etc. 

Aceite de mano* de buey. Preparado 
haciendo cocer en agua los pies de buey ó de va- 
ca sin pezuñas. El aceite , así obtenido y que so- 
brenada al agua , es liquido , amarillento , ino- 
doro, insípido, untuoso, difícilmente seinspisay 
se congela, lo que le hace precioso para los re- 
lojes y para untar las máquinas; experimenta po- 
ca alteración de parte del aire , su densidad es de 
0,930. Como todas las grasas animales, estáforma- 
dode oleína y de estearina. Se conserva en gran- 
des pipas en donde se clarifica por el reposo. Se 
emplea como alimento , y mas especialmente para 
freír ; también se usa para dar grasa á los cueros 
y hacerles así mas flexibles. 

Haciendo hervir por largo tiempo en el agua, 
en grandes calderas y al aire libre , los pies de 
buey, los espolones, los tendones, y generalmen- 
te los huesos recogidos en las calles, se obtiene 
un aceite que también se llama Aceite de manos 
de buey , á pesar de emplear para su obtención 
otras sustancias á mas de los pies de buey. Tiene 
un olor repugnante ; sirve para el alumbrado y 
para untar los ejes de los carruajes.— Este aceite 
se fabrica en casi todas las fábricas de carbón 
animal. 

Aceite de mostaza. Aceite fijo extraído 
por presión de las semillas de Mostaza blanca, 
que lo dan en la relación de 30 por ciento. Es de 
un color amarillo de ámbar y de un sabor muy 
dulce ; el aire no tiene sobre él una acción tan 
enérgica como sobre el aceite de aceitunas , y así 
es que se conserva mas largo tiempo sin enran- 



ACE 37 

ciarse ; resiste mucho al frió sin congelarse, y so- 
lo se espesa y descolora , lo que le hace propio 
para la relojería; su peso específico es de 9,202; 
1 00 partes de éter disuelven 23 de aceite , mien- 
tras que son menester 1000 partes de alcohol pa- 
ra disolver una ; unido á la sosa cáustica da un 
jabón consistente y de color amarillento. 

Para quitar muy fácilmente al aceite de mosta- 
za el mal gusto que á v eces tiene , se le añade un 
tercio de su peso de agua , en la cual se deslié 
previamente una onza, por libra de este líquido, 
de arcilla en polvo y tamizada; se debe tener cui- 
dado de agitar la niezcla de vez en cuando ; al 
cabo de siete ú ocho dias se separa el aceite que 
sobrenada, y entonces es blanco y de buen gusto. 

Este aceite es bueno para el alumbrado , pero 
tiene poca importancia comercial. 

Aceite de nabina. Aceite fijo extraído 
por presión de las semillas de Nabo , en particu- 
lar de una de sus variedades cultivada en Nor- 
mandía para este objeto llamada Nabina. Es pare- 
cido al aceite de colsa, de color amarillo, de sabor 
dulce , con un poco de olor. Sirve para el alum- 
brado, para batanar las estofas de lana y para 
preparar los cueros. 

Aceite de nueces. Aceite fijo extraído, 
en frío ó en caliente , por presión, de las almen- 
dras de Nogal , que lo dan en cantidad de cerca 
la mitad de su peso. 

Preparado en frió es llamado Aceite virgen : es 
blanco, de consistencia iarabosa, dulce, inodo- 
ro, de un olor agradable de nuez : sirve para con- 
dimento, y es empleado en farmacia. Expuesto 
al aire se enrancia con prontitud y se pone claro 
como el agua , sobre todo si se coloca en vasos 
muy anchos y poco profundos con agua en el fon- 
do. Este aceite así alterado se emplea para la 
composición de colores finos. 

Preparado en caliente es llamado Aceite cocido, 
aceite segundo : es muy colorado , v erdoso ó ama- 
rillento , mas espeso , "mas acre, de un olor muy 
fuerte, muy "cargado de mucílago; se enrancia 
pronto, y apenas puede conservarse algunos me- 
ses en estado de sen ir para la alimentación. Este 
aceite sirve para la pintura , para el alumbrado, 
parahacer jabón blando, y para otros usos domés- 
ticos. 

Este aceite es del número de los secantes; se 
congela á la temperatura de 15 á 20° bajo cero. 

En medicina , administrado reciente, goza de 
las mismas propiedades que los demás aceites; 
cuando rancio, que casi siempre se halla en este 
estado en el comercio , es muy activ o, y se pres- 
cribe en lavativas en el cólico de los pintures, en 
la parálisis, etc., porque obra sobre los intesti- 
nos gruesos, es purgante, etc. El Sr. Ferrein 
dice que un uso muy abundante de este aceite 
emborracha. 

El residuo ó el bagazo del aceite de nueces, lla- 
mado Pan de nueces, sirve para engordar las aves 
de corral, y también lo comen los niños en algu- 
nos puntos, en donde se quema para el alumbrado. 

Este aceítese fabrica en las mismas localidades 
en donde se hace gran cosecha de nueces, y de 



38 ACE 

Cerdeña se exporta bastante cantidad para dis- 
tintos puntos. Nosotros lo recibimos de Genova ó 
de Marsella, en barriles de peso de 4 , 6, y 8 ar- 
robas. 

Aceite de nuez moscada. Aceite lijo 
y sólido obtenido por presión en caliente de la 
Nuez moscada, en los lugares en que crece el ár- 
bol que la produce. Este aceite está por lo común 
mezclado con aceite volátil, y circula en el co- 
mercio bajo la forma de panes cuadrados, largos, 
sólidos, gruesos, de color amarillo marbreado, que 
exhalan un fuerte olor de nuez moscada ; los pa- 
nes, están por lo regular envueltos con hojas de 
caña á íin de que no se peguen unos á otros. 
Este aceite , que también es conocido bajo el nom- 
bre de Manteca de núes moscada , es empleado en 
farmacia y en la perfumería. Se expide en cajitas 
que contienen 30 á 40 libras de este producto, 
o en botes de tierra, y siempre debe preferirse 
este último modo de embalaje. 

La nuez moscada da á corta diferencia un ter- 
cio de su peso ( 60 por ciento) de aceite. Prefié- 
rese el que procede de la India al fabricado en 
Holanda, que es mas pálido, menos oloroso y mas 
falsificado. Según Bley, se halla á menudo altera- 
do en el comercio con esperma de ballena y sebo, 
alteración que llega á veces hasta y 4 y %. 

Aceite de palma. Aceite fijo extraido por 
presión de la almendra del fruto del Elais de Gui- 
nea , L. , gran palmero espinoso, que crece na- 
turalmente en África y en la Guiana. 

Este aceite es de consistencia mantecosa, de co- 
lor naranjado y muy oloroso , mas ligero que el 
agua, licuable á 29° ; expuesto al aire se pone blan- 
co y se enrancia; es soluble en el alcohol, en el 
éter; da jabones colorados. En estos últimos tiem- 

Sios han llegado cargamentos de este aceite en 
Iarsella, en donde se trata de hacerlo entrar en 
la fabricación de los jabones. Su color , que era 
un obstáculo á esta aplicación, ha cedido; a lo que 
parece, á los procederes de clarificación nuevos, 
y el problema parece por lo mismo resuelto. Si 
estos resultados se confirman, el aceite de palma 
lomará un lugar entre los artículos de alto comer- 
cio , por el inmenso uso que de él podrá hacerse 
en la fabricación de jabones. 

El aceite de palma a veces está falsificado con 
manteca de cerdo , sebo , lirios de Florencia y 
cúrcuma, cuyo fraude se reconoce licuándolo con 
agua, que la colora, y con potasa, que aumenta 
su color. — Debe ser casi blanco y de un gusto 
agradable. — Sirve para los mismos que la man- 
teca. 

El aceite de palma, de origen inglés, está con- 
tenido en barriles con aros de hierro. Este aceite, 
llamado también Manteca de palma , cuyo olor 
de violeta es muy señalado, es empleado para pre- 
parar los alimentos y es tan bueno como la mante- 
ca en Europa; los negros se frotan también con él 
el cuerpo ; envejeciéndose, se enrancia y se vuel- 
ve acre. En el Senegal es objeto de un gran co- 
mercio. Conviene no confundir la manteca de 
palma con la Manteca de Galam , que es quizás 
la misma que las llamadas Manteca de bambuc, 



ACE 

Manteca de bambarra , que se traen del interior 
del África al Senegal , la cual es blanca , concre- 
ta , aun á la temperatura del pais , y cuyo uso es 
mas bien medicinal que económico , y de la que 
se hablará en otro lugar. 

Aceite pescado. Es la grasa ó sebo de 
los peces licuada ó extraída por presión. Forma 
un importante ramo de comercio. Particularmen- 
te se distinguen los aceites de ballena y los acei- 
tes de bacalao ( V. estas palabras): los" primeros 
no solo comprenden los que proceden de la, ba- 
llena, sí que los que se extraen del cachalote, del 
arenque, del marsopla, de la sardina, del del- 
íin , del elefante de mar, etc. 

Todos los aceites de pescado, llamados también 
grasas, á causa de la consistencia que á veces 
presentan, dan por el reposo un residuo graso 
mas ó menos voluminoso. Cuando este residuo se 
halla en grande cantidad en el aceite, puede ser- 
vir de base para la fabricación de la esperma de 
ballena , análoga á la que se saca de las cavida- 
des cerebrales de los cetáceos. 

Aceite de ricino. Aceite fijo extraido por 
presión de las semillas mondadas del Ricino co- 
mún ó higuera infernal. 

El aceite de ricino, bien preparado y reciente, 
es de consistencia jarabosa, de un amarillo pá- 
lido , algo turbio , casi incolor , de un olor soso, 
ligeramente nauseoso , y de un sabor dulce , ape- 
nas seguido de una ligera acritud ; envejecién- 
dose se espesa, toma un color ligeramente ro- 
jo, se pone mas trasparente; su densidad es de 
0, 969 á 12° sobre cero; á 18° bajo cero se soli- 
difica en una masa amarilla, trasparente; por su 
exposición al aire se enrancia, se pone mas es- 
peso, mas viscoso, y en seguida se seca. El 
aceite de ricino presenta una diferencia impor- 
tante con los demás aceites, por su solubilidad 
en el alcohol de 40°. Esta propiedad permite no 
solo distinguirlo, sí que también contestar fácil- 
mente si el que se halla en el comercio está mez- 
clado con otro aceite fijo, de precio menos ele- 
vado. Para asegurarse de la pureza del aceite do 
ricino, se pone una corta cantidad de él en un 
tubo graduado, y se le echan encima 6 ú 8 ve- 
ces su volumen de alcohol á 40°: después de una 
viva agitación, se deja posar; el alconol disuelve 
todo el aceite de ricino , y deja intacto el aceite 
estraño que se le haya añadido. 

Este aceite se saponifica con extrema facilidad, 
pero no es empleado para este uso. 

Su rancidez puede mitigarse por una ebullición 
prolongada con el agua. Su peso específico y su 
solubilidad en el alcohol bastan para descubrir 
sus falsificaciones con los demás aceites. 

Cuando este aceite, llamado también de Pal- 
ma-Christi , procedía exclusivamente de la Amé- 
rica se usaba con cierta sospecha , porque á veces 
contenia un principio acre y venenoso, efecto de 
su preparación poco esmerada. Con todo hoy día 
lo recibimos, de buena calidad, del Brasil, de 
América, y no pocas veces de Italia y aun de Fran- 
cia, en vasos de hojas delata ó coinnas frecuen- 
cia en barriles de peso de 200, 300 y 500 libras. 



ACK 

Sin embargo , es preferido el fabricado en Espa- 
ña, v en Catalana, las fabricas de Barcelona y 
de Caldas de Moinbuv lo ofrecen de superior ca- 
lidad. 

Esle aceite, que en Inglaterra es llamado Cas- 
tor' oil (Aceite de castor) , nombre que lleva en 
la Jamaica, en la actualidad es de un uso fre- 
cuente en medicina como purgante suave ó la- 
xante. 

Los usos económicos del aceite de ricino son 
varios: los Egipcios lo empleaban para alumbrar, 
como se hace todavía en Tartaria, en la India, 
en Cayena, en las Antillas en donde se cultiva el 
ricinoen todas las haciendas ó rancherías para 
este uso , porque cuesta la mitad menos que el 
aceite de pescado, y arde sin humo; en Java y en 
las Molueas es empleado, mezclado con cal viva, 
para calafatear los buques. El Sr. Solimani hase 
adelantado á decir que podría hacerse este acei- 
te comestible lavándolo con una mezcla de agua 
y de ácido sulfúrico ; el Sr. Davies asegura que 
tiene la propiedad de quitar el olor á las aguas 
destiladas; el Sr. Chareau pretende que impide 
que la manteca de cerdo se enrancie, y expone 
que cuatro meses después de su mezcla con la 
enjundia esta ultima conservaba toda su frescura. 
Aceite de Sésamo. Aceite fijo extraído 
por presión de las semillas de Sésamo oriental, 
conocido de los Europeos con el nombre de Ajon- 
jolí ó Alegría, originario de Oriente, y que crece 
particularmente en la Persiay en Egipto, en don- 
de es cultivado en grande. 

Este aceite es de un sabor dulce, agradable, se 
conserva por muchísimo tiempo sin enranciarse , y 
puede compararse con el mejor aceite de aceitu- 
nas; su densidad es de 0,927; tratado con el áci- 
do sulfúrico , toma un color rojo, y el agua del la- 
vado es amarilla; arde con una hermosa llama,y 
se solidifica cerca de cero. 

Sirve para preparar los alimentos de todas es- 
pecies, v para todos los usos económicos, tales 
como el alumbrado, etc. Los Árabes lo prefieren al 
aceite de aceitunas. En el Japón se usa en vez de 
la manteca v la grasa. En el Levante se mezcla 
con almidón y miel para componer un manjar lla- 
mado Calva, ¿luelosCalralgi venden en las calles 
de Esmirna, etc. Las mugeres del Egipto lo beben 
por la mañana para adquirir gordura. También 
se emplea como medicamento , y se usa como cal- 
mante, laxante, etc. El bagazo de este aceite en 
Egipto, molido con miel v zumo de limón, com- 
pone el Tahiné, alimento "del que se hace un gran 
consumo en este pais. Los negros en la Georgia 
y en la Carolina del Sud lo mezclan con el maiz 
para su alimento diario. 

A pesar de la antigua importancia de este acei- 
te , sensible es que su uso no esté introducido 
entre nosotros y que no se haya tratado de ex- 
plotar el cultivo de la planta que produce tan ri- 
cas semillas, que dan 90 p°/ de su peso de aceite, 
lo que no se verifica en ninguna otra planta oleí- 
fera. 

Aceite de tartajeos. Aceite fijo extraído 
por presión ó por medio del alcohol , y aun mejor 



ACE 39 

del éter , de las semillas de tártagos ó catapucia 
menor (Euphorbia lathyris, L.). 

Este aceite es liquido, blanco, trasparente, ino- 
doro, y casi sin sabor cuando reciente, pero cuan- 
do rancio es de muy mal gusto. — Se emplea en me- 
dicina como purgante, a la dosis de 6 a 10 gotas, 
> mas. Podría quitarse á este aceite su principio 
acre, activo, lavándolo con agua hirviendo, 
asociada con un poco de ácido sulfúrico , y así 
volverle comestible. También podría empleársele 
en el alumbrado. 

Aeeite volátil de abrótano ma- 
cho. Extraído de la Artemisa Abrótano, L., 
entera y fresca. Es cetrino, líquido, ligero, muy 
volátil, y de olor de torongil cidrado. * 

Aceite volátil de agallas. Obtenido de 
las Agallas. Es blanco y concreto. 

Aceite volátil de agenjo. Obtenido 
déla Ai temisa Agcnjo, L., entera y fresca. Es de 
un verde subido, á veces moreno , líquido y me- 
nos fluido que los demás aceites volátiles. 

Aceite volátil de ajo. Extraído de los 
bulbos frescos del Ajo sativo, L.. Es amarillo, lí- 
quido, mas pesado que el agua, acre, cáustico, 
penetrante y contiene azufre. 

Aceite volátil de alhahaea. Obteni- 
do de la Albahaca real, L., entera y fresca. Es 
amarillo dorado, líquido, ligero y de olor suave. 
Envejeciéndose, se enrojece. 

Aceite volátil de alearovea. Obteni- 
do de las semillas recientes del Alearovea car vi, 
L.. Es pálido, amarillento , de sabor quemante, 
de peso específico 0, 94. 

Aceite volátil de almendras a- 
margras. Obtenido de las semillas amargas 
del Almendro común, L.. Se halla también en los 
productos destilados de las semillas emulsivas 
de la sección de las drupáceas, familia de las 
rosáceas. Es amarillo , de olor particular muy 
penetrante, debido en parte al ácido hidrociání- 
co ; es mas pesado que el agua ; su sabor es muy 

• Este aceite volátil y todos los demás extraídos de 
vegetales indígenos en cuya descripción no señalemos el 
punto de donde los recibimos . entiéndase que acudimos por 
ellos al extranjero, porque allí se nos proporcionan de calidad 
mas superior y á precio mucho mas barato de lo que re- 
sultan si se preparan en nuestro pais. 

Verdad es que extraidos en pequeño ó como objeto de 
curiosidad, se ha logrado obtener productos perfectos hasta en 
algunos de los mas" modestos laboratorios de los farmacéuti- 
cos; sin embargo, en grande ó como objeto comercial; no ha 
sido posible establecer !a competencia entre nuestros aceites 
volátiles y los procedentes del extranjero. 

Mas cree iendo en nuestro privilegiado suelo , con lozanía y 
en abundancia , la ma\or parte de plantas que suministran 
los principales aceites Volátiles que circulan en el comercio, 
concíbese que el atraso en que nos hallamos respecto á este 
ramo de industria química es debido tan solo á no haber 
habido quien se dedicase especialmente á él. 

Sensible es que por este motivo paguemos un crecido tri- 
buto á los extraños ; con todo de esperar es que algún dia 
será conocida la importancia de esta labricacion , y entonces, 
con las facilidades que nos ofrece el pais , haciendo la de- 
bida aplicación de la ciencia , se logrará obtener aceites vo- 
látiles de calidad superior que podrán ser expendidos con 
baratura. 



40 ACE 

acre, amargo; por el reposo deja precipitar 
cristales romboidales complanados, trasparen- 
tes, algo acres, licuables y volátiles á una alta 
temperatura, insolubles en el agua, solubles en 
el alcohol , el éter y en las soluciones de potasa 
y de sosa. El aceite de almendras amargas, cuan- 
tío concentrado, es un veneno muy activo aun á 
una dosis poco considerable. 

Aceite volátil de almoraduj. Pre- 
parado por destilación de las hojas y de las flores 
del Orégano Mejorana, L., que lo dan en cantidad 
bastante considerable. Tiene un color amarillo 
rojizo, un sabor caliente, acre-amargo, y el olor 
agradable que caracteriza la planta. En este 
aceite votóla" es en el que frecuentemente se ha 
observado la formación de cristales blancos, diá- 
fanos, análogos al alcanfor. 

Aceite volátil de ámeos. Obtenido de 
las semillas secas del Sisón Ámeos , L.. Es blan- 
co, líquido , ligero y de olor de orégano. 

Aceite volátil de angélica. Obtenido 
por destilación de las raíces secas del Angélica 
arrangélica, L.. Es incolor que pasa á amari- 
llento, líquido, muy oloroso y de sabor picante. 

Aceite volátil de angostura ver- 
dadera. Extraído de la corteza de Angostura, 
seca. Es acre. 

Aceite volátil de anis. Se obtiene por 
destilación de los frutos del Pimpinela Anis, 
L.. Es incolor ó matizado de cetrino, cristalizable 
á la temperatura ordinaria ,, licuable á 17° sobre 
cero. Cuando se le ha sometido á la prensa en una 
temperatura muy baja, entre dos hojas de papel 
sin cola, deja fluir cerca de 25 centesimos de 
un aceite líquido , y da por residuo el aceite vo- 
látil concreto, duro, granoso , pulverulento y mas 
pesado que el agua, licuable á 1 6 o , que hierve á 
22°, v volátil sin descomposición. 

En "Cataluña se fabrica en Reus con algún éxi- 
to, pero no puede competir con el aceite que nos 
viene de Rusia , por vía de Marsella ó de Genova, 
en botellas de dos y media libras de capacidad, 
ya por su superior calidad, ya por su baratura. 

El aceite de anis es muy excitante, hasta capaz 
de ocasionar el delirio , y solo puede administrar- 
se á la dosis de algunas gotas; sirve para aroma- 
tizar las pastas de regaliz y otras preparaciones 
alimenticias, los licores de mesa, y también es de 
mucho uso en la perfumería. 

Aceite volátil de anis estrellado. 
Obtenido de los frutos frescos del Jlicio anisado, 
L.. Es de un olor y de un sabor análogos á los del 
aceite volátil de anis; pero mas suave y mas dul- 
ce, y se enrancia si se guarda por mucno tiempo. 

Aceite volátil de apio montano. 
Extraído de las flores frescas del Ligústico Levís- 
lico, L.. Es cetrino , fluido, de un olor suave. 

Aceite volátil de apio silvestre. 
Extraído de las semillas secas del Apio de olor 
pesado, L.. Es amarillo, de un olor penetrante, 
de un sabor azucarado , muy soluble en el alco- 
hol y el éter, pero tan solo en 1,300 su neso de 
agua; su peso específico es igual á 0,831 (Gmelin) . 

Aceite volátil de árnica. Extraído de 



ACE 

las raíces secas del A mica mont ana , L.. Es de 
color cetrino , fluido. 

Aceite volátil de arrayan. Extraído 
de las hojas frescas del Mirto común, L.. Es verde, 
fluido , de un olor poco agradable , acre; enveje- 
ciéndose se enrojece; mas ligero que el agua, y 
soluble en el alcohol. 

Aceite volátil de azafrán. Extraído 
de los estigmas del Azafrán cultivado, L. . Es de 
amarillo de oro , y olor característico. 

Aceite volátil de bálsamo de co- 
páina. Obtenido destilando el Bálsamo de co- 
páiba por medio del agua , ó siguiendo el proce- 
der del Sr. Ader tratándolo por el alcohol y la le- 
jía de jaboneros, que nunca sale bien puro. El ob- 
tenido por destilación es blanco, trasparente; su 
densidad es de 0, 878 ; tiene el olor del bálsamo; 
es soluble en todas proporciones en el éter y en 
el alcohol anhidro ; se combina con el ácido clo- 
rídrico, tiene la misma composición que la esen- 
cia de trementina. Este aceite es empleado en las 
blenorragias. 

Aceite volátil de bergamota. Con- 
tenido en el epicarpio de la Bergamota ( fruto del 
Citrus Aurantium , L., var. C.) del que se extrae 
por presión ó por destilación. El que se obtie- 
ne por destilación es mas claro y menos alterable, 
pero su olor es menos suave. El aceite de berga- 
mota es amarillo-pálido , su olor particular es muy 
agradable; es menester cambiarlo con frecuencia 
de frasco para que no se vuelva rojo ; se disuelve 
completamente en el alcohol de 28° ; pierde fácil- 
mente el olor. Es una de las sustancias aromáti- 
cas de que los coníiteros y perfumadores hacen 
muy frecuente uso. Se prepara en las comarcas 
vecinas al Mediterráneo. 

Aceite volátil de Mengranada. Ob- 
tenido de las hojas secas del Quenopodio Botris, 
L.. Es amarillento, fluido , ligero, de sabor aro- 
mático , amargo, algo acre, y que desarrolla el 
olor fuerte de la planta. 

Aceite volátil de cajeput. Este acei- 
te viene de las islas Molucas y especialmente do 
Banda, Se obtiene por la destilación de las hojas 
de Melaleuca Leucadendron , L.. Comunmente es 
de un color verde mas ó menos subido , claro, do 
sabor caliente y quemante, de olor aromático 
vivo y penetrante que se asemeja al del alcanfor 
y del cardamomo ; es fluido, mas ligero que el 
agua. 

Su color verde fué atribuido por Duman y por 
Hollwig á los vasos de cobre que sirven para 
destilarlo y á las botellas del mismo metal en las 
cuales por lo común se expide. Sin embargo, há- 
llanse aceites de esta naturaleza que no contienen 
óxido de cobre, aunque sean verdes. 

Para asegurarse de que el aceite de cajeput 
debe su color verde al cobre, bastará destilar una 
porción de él con el agua. Si no hubiese sido co- 
lorado artificialmente con el óxido en cuestión , el 
aceite pasaría en la destilación con su color ver-, 
de; en el caso contrario, seria descolorado, dejan- 
do por residuo cobre reducido, cuya presencia es 
fácd demostrar por medio de los reactivos usados. 



AGE 

Si so echa una gota de este aceito en agua, se 
extiende en ella y se evapora en seguida, lo que da 
un medio para asegurarse de su pureza; arde sin 
dejar residuo y se disuelve enteramente en el al- 
cohol ? lo que ño sucede si está falsificado por la 
esencia de trementina; es en parte soluble en el 
agua. 

Se prepara en Cajcli , en la isla de Bourrou, en 
la isla de Banda, etc., y se enviad Holanda. 

El aceite de cajeput, al que se atribuían propie- 
dades médicas enérgicas, numerosos y especia- 
les, es hoy dia menos empleado que antiguamen- 
te. Algunos médicos lo administran aun en las 
afecciones nerviosas, la epilepsia y el histérico. 
Este aceite ahuyenta los insectos, conserva las 
estofas, y probablemente seria muy bueno para la 
conservación de los herbarios. 

Aceite volátil de calaminta. Obte- 
nido déla. Melisa Calaminta, L., entera y fresca. 
Es amarillo-rojo, liquido, ligero, acre y aro- 
mático. 

Aceite volátil «le canela. Obtenido por 
destilación de la corteza del Laurel cinamomo, L., 
en los paises en donde crece este árbol , y en Ho- 
landa en donde se prepara también una muy gran- 
de cantidad. Es de color amarillo claro, que con 
el tiempo se vuelve moreno , algo mas pesado que 
el agua, á cero se solidifica, y a 5 o se licúa ya; su 
olor es agradable, es muy soluble en el alcohol. 
El aceite de canela es dé dos especies : aceite de 
canela de Ceylan, cuyo olor es de los mas suaves, 
pero que es muy raro ; y aceite de canela de Chi- 
na, que vale mucho menos, y que se reconoce en 
su olor que participa del de la chinche. 

Por lo común, en el comercio, se halla falsifica- 
do; y para reconocer las adulteraciones, consúl- 
tense las generalidades. Se falsifica con el aceite 
volátil de clavo de especia y el aceite de ben. 

Los Bengalenses lo emplean como estomático 
poniendo una sola gota en azúcar; las mugeres 
de temperamento linfático en la Georgia y en 
Goa lo usan como excitante. Esase también para 
quemar la caries de los dientes. 

Aceite volátil de cantueso. Se obtie- 
ne de las flores frescas del Lavandula Cantueso, 
L.. Es fluido, cetrino, de un olor análogo al del 
espliego,* pero menos agradable. Por lo común 
se conoce, en el comercio, bajo el nombre de Acei- 
te de cantueso , una mezcla que contiene 0, 75 de 
esencia de trementina y 0,25 de aceite de esplie- 
go. Este fraude, difícil de reconocer, en razón 
de la analogía de propiedades que ofrecen la ma- 
yor parte de los aceites volátiles, es poco impor- 
tante ; la comparación con un aceite de cantueso 
puro, y el olor persistente de trementina que con- 
serva un lienzo impregnado del aceite falsificado, 
pueden indicar esta alteración. 

El principal uso del aceite de cantueso es en la 
medicina veterinaria. 

Aceite volátil de cardamomo. Ob- 
tenido délos frutos secos del Amomo Cardamomo, 
L.. Es cetrino , muy fluido , sobrenada al agua , y 
posee un olor aromático de alcanfor. 
Aceite volátil de carlina. Obtenido 
6 



AGE 41 

de las raíces secas de la Carlina sim tallo , L.. Es 
amarillo de oro , recientemente destilado ; mas 
pesado que el agua, y de una consistencia espe- 
sa ; se concreta muy luego , y si entonces se le 
destila, se obtiene una cantidad que sobrenada al 
agua, y que posee todas las propiedades del acei- 
te reciente. 

Aceite volátil de cariofilada. Ob- 
tenido de la raiz seca del Geo domestico , L.. Es 
verdoso, mantecoso á 15°, á corta diferencia se- 
mejante al de rosas, de un olor de moho que en 
nada participa del de clavo de especia, soluble 
en el alcohol y en el éter. 

Aceite volátil de cascarilla. Obte- 
nido de la corteza seca del Crotón Cascarilla, L.. 
A veces se presenta amarillo, rojizo ó azul ; es 
muy fluido , de sabor acre-picante , de olor aro- 
mático, almizclado; pesa 0,938. 

Aceite volátil de casia lignea. Ob- 
tenido de la corteza seca del Laurel Casia, L.. 
Posee las propiedad es del aceite volátil de canela. 
Aceite volátil «le cedro. Obtenido del 
leño seco del Ateto Cedro, Lam.. Es cetrino, un 
poco espeso y congelable. 

Aceite volátil de cicuta. Obtenido del 
Conio manchado, Y,., entero. Es blanquecino, con- 
creto. 

Aceite volátil de ciento en rama. 
Extraído de las flores secas del Aquilea Milen- 
rama, L.. De color azul-claro ó amarillo-verdoso; 
envejeciéndose se pone moreno y se espesa; es 
de olor aromático-alcanforado , de sabor calien- 
te, acre y amargo. 

Aceite volátil de cilantro. Obtenido 
de los frutos secos del Cilantro sativo,!,.. Es ce- 
trino, fluido y ligero. 

Aceite volátil de clavo de espe- 
cia. Se obtiene sometiendo los clavos de especia 
á la destilación. Es mas pesado que el agua, de 
color blanco ligeramente cetrino, cuando recien- 
te, que se colora fácilmente con el tiempo y el 
contacto de la luz; de olor muy penetrante , de 
sabor acre y caliente. 

El del comercio, que nos viene de Holanda, es 
casi siempre de un color amarillo parduzco. Gon 
frecuencia está mezclado con aceite fijo ó tintura 
alcohólica de clavo de especia. Hemos indicado 
ya arriba los medios de asegurarnos de estas dos 
especies de mezclas. Se emplea como condimento 
de los manjares, en la perfumería, y en medi- 
cina se usa á gotas en pociones cordiales , robo- 
rantes , etc., y el gran secreto de los charlatanes 
y sacamuelas consiste en disolver un poco de al- 
canfor y de opio en este aceite, pero el abuso de 
tal medio ha producido á veces la sordera. 

Aceite volátil de codeará». Obte- 
nido de la Codearía oficinal,!,., entera. Es cetrino, 
mas pesado que el agua, penetrante, muy expan- 
sible, acre, cáustico; seinspisa, se descompone 
en algunos meses , y posa azufre. 

Aceite volátil de comino. Obtenido de 
los frutos frescos del Comino cimino,\j.. Es cetri- 
no, fluido, y ligero (Baumé) , y contiene un ácido 
análogo af ácido succínico (A. Chovallier). 
tomo i. 



42 ACE 

Aceite volátil de cuheha. Obtenido 
de los frutos secos de la Pimienta Cubeba, L.. Es 
incolor ó verdoso, algo espeso, y casi inodoro, 
según Baumé, y suave, según Cartheuser; es mas 
ligero que el agua, de un olor fuerte, y de un sa- 
bor menos acre que el de la pimienta, según 
Gmelin. 

Aceite volátil de cúrcuma larga. 
Obtenido de las raíces secas de la Cúrcuma lar- 
ga , L.. Es amarillo de oro, fluido , acre, y de un 
olor muy fuerte. 

Aceite volátil de díctamo de Cre- 
ta. Obtenido de las espigas secas del Orégano 
díctamo, L..Es líquido, acre, picante y aromático. 

Aceite volátil de eneldo. Obtenido 
del Eneldo de olor pesado, L., entero y fresco. Es 
cetrino, muy fluido ; es una mezcla de dos aceites, 
el uno fluido, soluble en el agua, volátil, y el otro, 
menos volátil , cristaliza en láminas blancas. — El 
aceite obtenido de las semillas frescas es blan- 
co , muy fluido , de olor de comino; el extraído de 
las semillas secas es blanco, muy fluido, y mas 
oloroso que el obtenido de aquellas. 

Aceite volátil de énula campana 
cultivada. Extraído de las raíces de ínula He- 
lenio, L.. Es blanco, luego amarillo, líquido, 
cristaliza muy pronto ; entonces es mas pesado 
que el agua, soluble en alcohol. 

Aceite volátil de espliego o alhu- 
cema. Las sumidades florecidas de Lavándula 
espiga, L., están impregnadas de este aceite volá- 
til que se obtiene por la destilación. Es amarillo, 
mas ligero que el agua, y de un olor fuerte agra- 
dable ; su densidad , cuando puro , es de 0, 877 á 
20°; según Vauquelin, puede disolver una gran 
cantidad de ácido acético concentrado, que se se- 

{>ara del aceite euando se añade agua á la diso- 
ucion. El aceite volátil de espliego es usado como 
perfume , entra en la composición de ciertos me- 
dicamentos destinados al uso externo; es un esti- 
mulante enérgico. 

Todos los aceites volátiles de las demás plantas 
de la familia de las labiadas, á la cual pertenece 
el espliego, poseen propiedades semejantes. 

El aceite de cantueso, empleado en la medici- 
na veterinaria , es por lo común una mezcla de 
aceite volátil de espliego con esencia de tremen- 
tina. El aceite de espliego falsificado por la esen- 
cia de trementina despide un olor menos agrada- 
ble ; por otra parte se puede reconocer esta mez- 
cla por el proceder que hemos indicado en el ar- 
tículo Aceite volátil. 

Aceite volátil de estragón. Obtenido 
déla Artemisa Dragoncillo, L., entrea y fresca. 
Ligeramente verdoso , fluido , ligero , acre y pi- 
cante. 

Aceite volátil de eupatorio. Obteni- 
do de la raiz seca del Eupatorio canabino,h.. Es 
amarillo dorado , líquido , ligero. 

Aceite volátil de llores de naran- 
jo ( Neroli ) . Obtenido por destilación de las 
flores frescas del Cidro Naranjo, L.. Su color 
varia desde el amarillo rojizo hasta el rojo subido; 
es muy fluido y de un olor suave agradable. El 



ACE 

Neroli está á veces mezclado en el comercio con 
alcohol ó aceite volátil de naranjitas. 

La primera falsificación se reconoce bastante 
bien por el medio indicado arriba en las genera- 
lidades. En cuanto á la segunda, easi no puede 
distinguírsela sino comparándolo con un neroli 
puro. 

La esencia'dc flores de naranjo se emplea en la 
perfumería y en la terapéutica; los confiteros y los 
licoristas la usan á veces. Contiene dos aceites, 
el uno fluido , el otro concreto á la temperatura 
ordinaria atmosférica. 

Aceite volátil de galanga menor. 
Obtenido de las raíces secas del Maranta Galan- 
ga, L.. Es incolor ó cetrino, muy fluido y aromá- 
tico. 

Aceite volátil de gengibre. Extraído 
de las raíces secas del Amomo Gengibre, L.. Es 
cetrino ó azul-verde, muy fluido, acre y picante. 

Aceite volátil «le geranio de olor 
de rosa. Obtenido de las hojas y sumidades 
florecidas del Geranio muy oloroso, L.. E^ incolor 
ó cetrino , cristaliza , no se licúa hasta i 8 o , B, de 
un olor y sajior de aceite volátil de rosa, que des- 
pués deja percibir un ligero olor de geranio. 

Aceite volátil de hinojo común 
cultivado. Extraído de los frutos secos del 
Eneldo Hinojo, L.. Es cetrino ó incolor, dulce, aro- 
mático , líquido , cristalizable á 5 o sobre cero, se- 
gún Gmelin, y se solidifica á 10°. 

Acite volátil de hisopo. Obtenido de 
las hojas frescas del Hisopo de las oficinas, L.. Es 
ambarino , muy fluido. 

Aceite volátil de hombrecillo. Ob- 
tenido de los conos frescos del Hámulo Lúpulo, 
L.. Es amarillento , ambarino, muy fluido. 

Aceite volátil de imperatoria. Ex- 
traído de las raíces secas de la Imperatoria Os- 
trutio, L.. Es cetrino, fluido. 

Aceite volátil de jazmín. Es una mez- 
cla de alcohol y de esencia, obtenida por la desti- 
lación del alcohol puesto en contacto con el acei- 
te de ben impregnado del aroma fugaz del Jaz- 
min oficinal, L. 

Del mismo modo se obtienen las esencias finas 
de lirio, de violetas , de vara de Jesé, que serian 
designadas mejor con la denominación de espí- 
ritus aromáticos. Empléanse como cosméticos por 
los perfumadores. 

Aceite volátil nativo de laurel. El 
doctor Hancock , de Démérary , ha dado este nom- 
bre al producto de un grande árbol de la Guiana; 
producto que parece estar enteramente compues- 
to de aceite volátil. Obtiénese por incisión de la 
corteza, bajo la cual se hallan los receptáculos ó 
canales del jugo, que cuela entonces en una cala- 
baza colocada para recibirlo. Este líquido se pa- 
rece á los aceites volátiles por su ligereza y su 
volatilidad , su olor penetrante aromático, y su sa- 
bor caliente y picante. Este líquido es mirado pol- 
los habitantes de Guiana como un específico uni- 
versal: aplicado exteriormente, ofrece todos los 
caracteres de un poderoso resolutivo ; adminis 
trado interiormente, parece diaforético y diurético. 



ACE 

No es cierto que el árbol de que se extrae sea un 
laurel. 
Aceite volátil de laurel-cerezo. Se 

obtiene destilando las hojas frescas del Pado Lau- 
rel-Ctrezo, L.. Es amarillo,, contiene ácido prúsico, 
y se asemeja en un todo al de almendras amargas. 

Obra sobre la economía como el aceite de al- 
mendras amargas : una gota de este aceite puesto 
en la lengua de una a a e la mata instantáneamen- 
te. Para el uso médico, se aconseja dilatarlo en 
diez ó doce veces su peso de aceite de aceitunas 
ó de almendras dulces , v dar esta mezcla por 
dóses que contienen una décima sexta parte de 
grano de aceite esencial. Al exterior, se emplea 
igualmente mezclado en aceites, en pomada, etc., 
para calmar los dolores lancinantes del cáncer, 
los dolores de gota , ciertos herpes, etc. 

Empleando este aceite esencial, dice Fontana, 
se obtienen todos los resultados que présenla el 
veneno de la víbora. Este aceite, dice él, es el 
veneno mas mortífero, aun aplicado en las heri- 
das de los animales; sin embargo, véndese públi- 
camente en Italia, y disfrazándolo con el título de 
esencia de almendra amarga, se le hace entrar 
en los rosolis, se pone en la leche y ea los guisa- 
dos. El Gran Duque de Toscanatuvo que prohibir 
la fabricación y la venta de este veneno en sus 
estados. 

Aceite volátil de lefio aloes. Obteni- 
do del lefio seco raspado. Es blanco , un poco es- 
peso y cristalizable. 

Aceite volátil de lila. Extraído de las 
flores frescas del Siringa vulgar, L.. Cetrino, 
análogo al de rosas. 

Aceite volátil de limón. Extraído por 
presión ó por destilación de los luquetes de limón, 
fruto del Cidro Cidrcro , L.. Comunmente es 
amarillo, pero puede descolorársele, destilán- 
dolo y recogiendo á parte los tres quintos del 
producto. Este aceite volátil es empleado como 
medio de aromatizar diversas preparaciones ali- 
imentícias, farmacéuticas y cosméticas. Como 
por lo común es bastante puro , de un olor agra- 
dable y de un precio poco subido , lo empleamos 
para quitar las manchas grasicntas. 

Esta esencia pura es soluble en todas propor- 
ciones en el alcohol puro ; moja rápidamente el 
papel y las estofas , pero se separa expontánca- 
mente de ellos en vapor sin que deje vestigio. 

El aceite volátil de limón que se fabrica en los 
contornos de Málaga no puede compararse de 
mucho con el que nos viene de Italia, que, si bien 
es v 3 mas caro, tiene un olor mas suave y genuino, 
lo que procederá sin duda del método seguido en 
su preparación. 

Aceite volátil de macias. Se extrae 
del arilo de la nuez moscada , fruto del Mirística 
oficinal , L.. Es de un amarillo dorado , mas pesa- 
do que el agua , de un olor de pimienta y de to- 
millo. 

Aceite volátil de 'manzanilla co- 
mún. Obtenido de las hojas secas de la Matri- 
caria Manzanilla , L.. Es de un azul subido, ca- 
si opaco , fluido ; en parle mas pesado , y en par- 



ACE 43 

te mas ligero que el agua; pero estos aceites so- 
reúnen muy luego formando una masa espesa y 
hebrosa. 

Aceite volátil de manzanilla lina. 
Obtenido de las flores secas del Antemis nohk, L.. 
De color de záfiro , que pasa al amarillo enveje- 
ciéndose. Con frecuencia se obtiene bicolor. 

Aceite volátil de mostaza. Obtenido 
por destilación de las semillas de Mostaza ne- 
gra, L.. Es de color cctrino ; de un olor tan viro 
y penetrante como el amoniaco; es mas pesado 
que el agua, lo que es raro en estos aceites, y es 
el único entre nuestros vegetales indígenos ; es- 
soluble en el agua , que es otra particularidad; 
9 á \ granos de este aceite se disuelven en una 
libra de agua, que adquiere un gusto, un olor y 
una causticidad muy señalados ; también es muy 
soluble en el alcohol y enchino, disuelve el azu- 
fre , el fósforo , y se opone á la fermentación del 
mosto; el Sr. Julia Fontanelle dice haber consen a- 
do éste mas de dos años sin que haya fermentado. 

Una sola gota de este aceite aplicada sobre la 
lengua, produce en ella la sensación de una que- 
madura insoportable que se propaga á la nariz, á 
la garganta, al estómago; aplicado sobre la piel, 
determina un dolor muy vivo y un efecto cáusti- 
co; en solución en el agua, obra como rubefu- 
ciente , y seria preferible á los sinapismos de ha- 
rina de mostaza, en los casos en que se quisiera 
obrar con prontitud , y entonces se aplicaría sobre 
la piel un lienzo embebido en agua saturada do 
este aceite , y , al cabo de dos minutos , el efecto 
vejigante se haría sentir. Puédese emplear en 
fricciones sobre los miembros paralizados, contra 
la anafrodisia, etc., etc.; el agua que lo contie- 
ne es propia contra la tarna , etc. 

Aceite volátil de naranja. Extraido 
por presión ó destilación de los luquetes de la na- 
ranja, fruto del Cidro Naranjo, L.. Tiene las mis- 
mas calidades y propiedades que el aceite volátil 
de limón, del que no difiere sino por su olor es- 
pecial. 

Aceite volátil de nebrina. Este aceite 
usado en farmacia, y á veces para aromatizar los 
licores llamados de enebro , se obtiene sometien- 
do las bayas de enebro , fruto del Enebro común, 
L., á la destilación por los procederes comunes. 

Este aceite, reciente, es blanco, muy fluido, 
ligero , de un olor penetrante que recuerda el de 
las bayas ; con el tiempo , se inspisa y loma un 
tinte amarillo mas subido. 

En el comercio con frecuencia se halla el acei- 
te de enebro mezclado con un tercio y hasta la 
mitad de su peso de aceite de cantueso. 

Aceite volátil de nogal. Se extrac de 
las candedas recientes del Nogal regio, L.. Es 
blanquecino, sin olor, y de consistencia man- 
tecosa. 

Aceite volátil de nuez moscada. 
Extraido por destilación de las semillas secas del 
Mirística aromática, L.. Amarillo dorado, un po 
co espeso, compuesto de dos aceites : el uno lige- 
ro y fluido; el otro espeso, blanco , mantecoso, y 
mas pesado que el agua. 



U ACB 

Aceite volátil <le orégano. Obtenido 
del Orégano vulgar, L. (variedad de flores rojas), 
entero y fresco. Es rojizo, muy fluido, aromáti- 
co, ligero, y de sabor acre. 

Aceite volátil de pelitre. Obtenido de 
la raíz seca del Anternis Pelitre , L.. Es blanque- 
cino, de olor que se asemeja al de rosa. 

Aceite volátil «le peregil. Obtenido 
de las flores frescas del Apio Peregil, L.. Amba- 
rino ó cetrino , muy fluido , aromático , ligero , y 
de un sabor acre. El aceite obtenido de la plan- 
ta fresca es muy verde , mantecoso. Es una mez- 
cla de aceite líquido, ligero, con un aceite con- 
creto, cristalizable y pesado. 

Aceite volátil de perifollo. Obteni- 
do del Escándice Ccrefolio, L., entero y fresco. 
Es amarillo verdoso, líquido, ligero, muy aromá- 
tico; primero dulce, después picante. 

Aceite volátil de pimienta negra. 
Extraido de los frutos secos de la Pimienta negra, 
L.. Es de color cetrino ó amarillo dorado, sobre- 
nada al agua, y tiene un sabor y olor poco pro- 
nunciados, es mas bien aromático que acre. 

Aceite volátil de pimienta de la 
Jamaica. Obtenido de los frutos del Mirto 
Pimenta , L.. Es bicolor, mas pesado que el agua, 
y se asemeja, por el olor, el sabor y su peso es- 
pecífico , al de clavo de especia. 

Aceite volátil de poleo. Extraido de la 
Menta Pulegio , L., entera, florecida y fresca. 
Es cetrino, íigero, muy fluido y muy aromático. 

Aceite volátil de rábano rustica- 
no. Obtenido de las raíces recientes del Codea- 
ría Armoracia, L.. Es amarillo claro, acre, que- 
mante, cáustico, muy expansible, y posa azu- 
fre. 

Aceite volátil de ravensara. Obte- 
nido de las cortezas secas del fruto del Agatofilo 
afomálico, W.. Es cetrino, compuesto de un acei- 
te mas ligero y de otro mas pesado que el agua, 
cristalizable á la temperatura de t6° sobre cero. 

Aceite volátil de Rodes. Obtenido por 
la destilación del Leño de Rodes, llamado Palo 
de rosa , porque tiene el olor de la rosa. Rectifi- 
cado por una segunda destilación á la tempera- 
tura del agua hirviendo, es incolor , y tiene un 
olor de rosa muy agradable , pero adquiere co- 
lor fácilmente por poco que esté en contacto 
con el aire y la luz. El que se recibe de Holanda 
es ligeramente ambreado. Es empleado como per- 
fume, y se le sustituye al verdadero aceite de ro- 
sa, que es muy raro y muy caro. 

Aceite volátil de romero. Se obtiene 
por destilación de las hojas y de las flores del 
Homero oficinal, L.. Es claro, blanco ó amarillen- 
to, de un olor fuerte semejante al de la planta. 
Como este olor tiene algo dé Irementináceo, la 
falsificación de este aceite volátil por cierta can- 
tidad de esencia de trementina no es fácil de dis- 
tinguir. Es mas ligero que el agua; su peso espe- 
cífico es de 0,91, y solamente 0,89 cuando acaba 
de ser muy cuidadosamente rectificado. El aceite 
volátil de romero entra en la composición de al- 
gunos alcoholados aromáticos. 



ACE 

Circula en abundancia, en el comercio , á pre- 
cio muy módico , bajo el nombre de Esencia de- 
romero , y que los droguistas venden algunas ve- 
ces también con el nombre de Esencia de A Ihuce- 
ma , un aceite volátil que los montañeses de 
Andalucía obtienen destilando á la vez sumidades 
de espliego y de romero con mezcla de sumidades 
de salvia y de tomillo. Así es que si se necesita 
cualquiera de los aceites de estas plantas aislado, 
se ha de acudir al extranjero , por conducto de 
Marsella ó de Genova. 

Aceite volátil de rosa. Este aceite, que 
se extrae por destilación de los pétalos del Rosal 
moscado, Ait. y del Rosal cinamomeo, L., y que 
nos llega del Levante, en frascos muy peque- 
ños de vidrio blanco adornados de dorados , es 
de color ligeramente cetrino , de un olor suave, 
mas libero que el agua, sólido á la temperatura 
de 10 á 12° y se licúa sobre ella, y cristaliza á 
veces en láminas; en razón de su consistencia se 
llama con frecuencia Manteca de rosa. Según los 
experimentos del Sr. Saussure, está formado de 
dos aceites, el uno concreto y el otro fluido, que 
pueden separarse el uno del otro tratándolos por 
el alcohol rectificado , que, á la temperatura de 
cero, disuelve apenas vestigios de aceite con- 
creto. 

Este aceite , en el comercio , es siempre de un 
precio muy elevado , y por consiguiente muy su- 
jeto á ser falsificado. Pero el alcohol y los acei- 
tes fijos, que los defraudadores emplean con fre- 
cuencia para adulterar los aceites volátiles, no 
pueden aquí ser de un gran recurso; porque como 
impiden que el aceite de rosa cristalice a la tem- 
peratura de 10°, se conoce que es impuro el que 
no posee esta propiedad. Los falsificadores po- 
drían á la verdad aprovecharse de los calores del 
verano , en que el aceite de rosas queda comun- 
mente líquido, para introducirlos en él; pero mas 
arriba hemos indicado los medios de asegurarse 
de estas adiciones fraudulentas al hablar de los 
aceites esenciales en general. 

La esencia concreta aislada no se licúa sino 
hacia 34°. 

En una visita que se hizo en Francia en una 
droguería, se reconoció que la materia grasa 
que servia de base á la materia cristalina del 
aceite falsificado eraesperma de ballena disuelta 
en un aceite fijo. El vendedor habiahecho sobre to- 
do observar, como el carácter menos equívoco de 
la pureza de este aceite, la propiedad que poseia 
de quedar congelado á la temperatura atmosfé- 
rica. 

Con todo, este fraude es muy fácil de dis- 
tinguir. Cuando por un ligero calor, el aceite ha 
pasado al estado de liquidez, no tiene ni la flui- 
dez ni la movilidad de los aceites de rosa puros; 
los álcalis cáusticos obran sobre él de una mane- 
ra mas señalada formando jabones; el alcohol 
rectificado solo disuelve una muy débil propor- 
ción, y deja sobre el papel y las estofas que con 
él se han embebido una mancha que el calor solo 
disipa en parte. 

En el Oriente, en Berbería y en Persia, etc., 



ACE 

en donde las flores de rosa son mas aromáticas 
que en nuestro pais, es en donde sobre todo se 
propaia osla esencia, haciéndose con ella, en di- 
ehas comarcas, un gran comercio para el consumo 
de los serrallos, para regalos, ele. La mas estima- 
da es la de Chiraz , en donde es conocida con el 
nombre de Ather aguí. 

El aceite de rosa sirve en farmacia para aro- 
matizar la pomada para los labios y otras prepa- 
raciones cosméticas. Era conocido ya del tiempo 
de Hipócrates, que lo prescribió contra las en- 
fermedades del útero, y Galeno contra las infla- 
maciones incipientes ; se le dice cordial, cefálico, 
antiespasmódico , etc. Es un perfume delicioso de 
gran precio , mas estimado como objeto de toca- 
dor que como medicamento. 

Aceite volátil de ruda. Obtenido por 
destilación de la Ruda de olor pesado , L. , entera 
y fresca. Es de un amarillo verdoso ó moreno, 
de olor fuerte y desagradable, análogo al de la 

S llanta , muy fluido , ligero , por el frió se solidi- 
ica en cristales regulares, y es mucho mas soluble 
en el agua que los demás aceites volátiles. Es 
emenagogo y excitante. 

Aceite volátil de sabina. Extraido de 
las hojas secas del Enebro Sabina, L.. Es cetri- 
no, ligero, de olor fuerte { y sabor acre y amargo. 

Aceite volátil de" salvia. Extraído de 
las hojas y de las flores de la Salvia oficinal, L.. 
Es amarillento, de un sabor amargo y de un olor 
penetrante de salvia. Tiene muchas propiedades 
comunes á los aceites volátiles extraídos [de las 
labiadas. 

Aceite volátil de sándalo cetrino. 
Obtenido de las raspaduras del leño seco del Son- 
dalo blanco, L.. Es cetrino , de un olor de ámbar 
y de almizcle , ligero y fluido. 

Aceite volátil de sasafrás. Se obtie- 
ne sometiendo á la destilación la corteza y el le- 
ño del Laurel Sasafrás, L.. Recientemente pre- 
parado es casi ineoíor, mas pesado que el agua, 
de un olor muy penetrante; por el contacto de la 
luz, se colora y toma un tinte rojo subido ; puesto 
en contacto con el ácido nítrico , toma un hermo- 
so color rojo nacarado. El aceite que nos viene de 
America es amarillo pálido, y está muy sujeto á 
ser adulterado según las casas que lo remiten ó 
que lo reciben , como se colige de la variedad de 
precio. 

El Sr. Bonastre ha encontrado muchos aceites 
de sasafrás del comercio falsificados con los acei- 
tes de espliego ó de trementina , ó la mezcla de 
estos aceites comunes y aceite de clavo de espe- 
cia. He aquí algunos pormenores sóbrelos ensa- 
yos de este hábil farmacéutico. 

La primera falsificación , mezcla de aceite vo- 
látil de sasafrás y de aceite de espliego, era de 
un color amarillo verdoso, de aspecto turbio, olor 
del sasafrás que dominaba á todos los demás, 
de densidad menos fuerte que la de la esencia de 
sasafrás pura ; echado gota á gota en un vaso de 
agua , solo una corta porción caía al fondo del lí- 
quido, la mayor parte quedaba en la superficie. 

La segunda falsificación presentaba una mezcla 



ACE tó 

del aceite volátil de trementina rectificado. El olor 
era alterado , aunque el de sasafrás dominase ; su 
peso específico era mas débil que el del aceite de 
sasafrás puro. La destilación con el agua bastó 
para separar estos dos aceites volátiles; el de tre- 
mentina quedó en la superficie del líquido, y el do 
sasafrás se precipitó en el fondo del vaso. 

La tercera falsificación, mas difícil de recono- 
cer que las dos otras, consistía en la mezcla de 
tres aceites volátiles pertenecientes á plantas de 
géneros diferentes. Al operar la destilación, el 
Sr. Bonastre añadió cerca del tercio del peso do 
la mezcla de sosa cáustica. Al líquido destilado 
sobrenadaba un aceite esencial , claro, trasparen- 
te é incolor; este era esencia de trementina. Otro 
producto ocupaba el fondo del líquido , que era 
la verdadera esencia de sasafrás. En fin, el re- 
siduo que no daba ya mas aceite volátil, evapo- 
rado y abandonado á sí mismo , produjo cristales 
que fueron reconocidos como una combinación de 
aceite de clavos de especia y de sosa. 

Hoffmann preconizó este aceite para calmar la 
tos, corregir la linfa impura, etc. 

Aceite volátil de semilla de Ale- 
jandría. Extraido de los flósculos secos del Ar- 
temisa contra y deJudea. Es ligeramente amari- 
llo-verdoso, muy fluido, acre y quemante. Se 
emplea como vermífugo. 

Aceite volátil de sen. Extraido de las 
hojas secas del Casia lanceolada. 

Aceite volátil de serpentaria de 
Virginia. Extraido de las raíces secas del 
Áristoloquia Serpentaria, L.. Es verde, muy aro- 
mático, semejante al de cajeput, pero mas olo- 
roso. 

Aceite volátil «le serpol común. 
Extraido del Tomillo Serpol , L. entero, florecido 
y fresco. Es verde, muy aromático. 

Aceite volátil ¿le tanaceto ó ata- 
nasia»-Extraido de \aAtanasia vulgar, L., ente- 
ra, florecida y fresca. Es amarillo-verdoso, do 
olor que recuerda el de la planta. 

Aceite volátil de té de España ó 
Pesóte. Extraido del Quenopodio como ambro- 
sia, L., entero y seco. Es amarillento , compues- 
to de dos aceites , el uno pesado y líquido, el otro 
concreto, cristalino y ligero. Reunidos, su sabor es 
acre, amargo y aromático. 

Aceite volátil de tomillo. Se obtiene 
por destilación de las sumidades florecidas del 
Tomillo migar, L.. Es de un amarillo claro, muy 
oloroso , caliente y acre. Deja posar por el reno- 
so cristales cúbicos , dotados del olor del tomillo, 
no solubles en el agua , solubles en el alcohol , y 
que han sido comparados , en cuanto á su natu- 
raleza química , al alcanfor ; con todo difieren de 
él por muchos respetos , y parecen mejor partici- 
par de la naturaleza délas resinas. 

El aceite volátil de tomillo se emplea como per- 
fume en ciertos licores y en ciertas preparaciones 
cosméticas. Nos viene del Levante por \ ia de 
Marsella ó Genova, á pesar de la abundancia de 
este vegetal que tenemos en nuestro pais. 

Aceite volátil de toronjil cidra- 



46 ACE 

do. Extraído de la Melisa oficinal, L., entera 
y fresca. Es incolor, muy fluido , desarrolla uu 
muy ligero olor de limón, mas ligero que el agua, 
envejeciendo toma un color amarillo. 

Aeeite volátil de toronja. Obtenido 
por destilación ó por presión de los luquetes del 
fruto del azambogo [Citrus medica vulgaris Ris- 
so y Poiteau) . Este aceite es de un olor agrada- 
ble muy análogo á los de bergamota y de limón, 
cuyas propiedades tiene. 

Aceite volátil de trementina. So- 
metiendo la pasta de trementina á la destilación, 
se obtiene una cantidad considerable de aceite 
volátil puro. No tiene color, es de un olor fuerte 
y desagradable, y de un peso menor que el del 
agua en volumen igual ; contiene una corta can- 
tidad de ácido succmico ; no se disuelve en el al- 
cohol tan fácilmente como los demás acedes volá- 
tiles , á lo menos es menester 8 partes de alcohol 
puro para disolver una de esencia de trementina. 
Este aceite , en razón de su abundancia y de su 
bajo precio , es de un uso inmenso en las artes, 
sobre todo para la preparación de los barnices, 
para hacer secar los colores al aceite, limpiar los 
muebles, etc. Es uno de los agentes medicamen- 
tosos mas usados en la medicina veterinaria y la 
terapéutica. 

El aceite volátil de trementina, ó Aguaras, 
fabricado en España y en varios puntos del extran- 
jero tiene un color de vino afieio , es de inferior 
calidad, si bien la mitad mas barato que el que 
se recibe en cantidades considerables de Mar- 
sella, que es hermosísimo, incolor, trasparente, y 
al que se da el nombre de Agua ras de Marsella. 

Aeeite volátil de valeriana. Extraí- 
do de las raíces secas de la Valeriana oficinal , 
L.. Es pálido, verdoso, toma color amarillo con 
el tiempo; muy fluido , penetrante, de sabor aro- 
mático ; al aire se pone viscoso ; su peso especí- 
fico es de 0,934. 

Aceite volátil de Winter. Extraído 
de la corteza de Winter seca. Es líquido , mas li- 
gero que el agua; pero conservado se separa en 
dos partes, launa concreta, blanca, mas pesada 
que el agua, y la otra cetrina, fluida y mas ligera 
que el agua. 

Aceite volátil de yerbabnena pi- 
perita. Contenido en abundancia en las hojas y 
sobre todo en las sumidades florecidas de la Yer- 
babuena piperita , L., de la que se extrae por des- 
tilación. Es amarillo, mas ligero que el agua; su 
olor es muy penetrante, deja en la boca una sen- 
sación de frescura agradable ; á o deja posar cris- 
tales abundantes. Esta esencia contiene pues dos 
aceites volátiles: el uno concreto, y el otro líquido 
á o . Antiguamente era muy apreciada la que ve- 
nia de Inglaterra, no porque la planta cultivada 
en este país diese un aceite volátil de mejor cali- 
dad , sino porque sin duda su preparación era 
mas esmerada. La que al presente se recibe de 
Italia , de otras comarcas meridionales de la Eu- 
ropa y de la América , en nada cede en calidad á 
la de Inglaterra. Su principal consumo es para 
preparar las pastillas de yerbabuena piperita. 



ACE 

Los aceites volátiles que se extraen de las de- 
más especies de yerbabuena rizada , gentil, etc. 
no se distinguen del aceite volátil de yerbabuena 
piperita sino por ligeras diferencias eií el olor y 
el sabor. En el uso que de ellas se hace las con- 
fundimos. 

Aceite volátil de yerba ¿gatera. Ob- 
tenido del NepetaCataria, L., entera y fresca. 
Es amarillo, liquido , ligero, semejante al de yer- 
babuena. 

Aceite volátil de zanahoria ama- 
rilla. Obtenido del Dauco Carota, L., entero y 
fresco. Amarillo dorado, líquido, mas ligero qué 
el agua, de olor especial, caliente y picante. 

Aceite volátil de zarzaparrilla. Ex- 
traído de las raíces secas del Esmilace Zarzapar- 
rilla, L. 

Aceite volátil de zedoaria. Extraído 
de las raíces secas del Amonio Zedoaria, L.. Es 
cetrino, líquido y alcanforado. 

ACEITES JDE TOCADOR. Son senci- 
llamente aceites de almendras dulces, de almen- 
dras amargas, de avellanas, de ben, y sobre to- 
do hermoso aceite de aceitunas , ó aceite virgen, 
cargados del perfume de las flores ú otras sustan- 
cias aromáticas. Llámanse también Aceites de 

OLOR PARA EL PELO y ACEITES PERFUMADOS. 

Los aceites de tocador , en general, se preparan 
con el aceite de aceitunas puro, por digestión , ó 
por estratificación y presión de las flores, — por la 
mezcla de aceites volátiles, — por la mezcla de al- 
coholes y tinturas aromáticas, — por la macera- 
cion de las sustancias odoríferas. Los aceites co- 
nocidos con el nombre de Extractos de aceites son 
preparados á la vez por digestión y estratifica- 
ción; — los Aceites de composición son aquellos 
en los cuales entran varias esencias; — \osAceihs 
para conservar y crecer el pelo son los confeccio- 
nados con diferentes sustancias creídas propias á 
estos objetos. 

La preparación de los aceites de tocador es 
muy sencilla y facilísima. No obstante, de Francia 
nos llegan cantidades considerables de estos acei- 
tes, ya en redomas de diferentes capacidades, se- 
gún los pedidos que allí se hacen, ya en pomitos ó 
frasquitos de vidrio ó cristal, de formas variadas y 
de capacidad de 2 á 3 onzas, con rótulos sencilla- 
mente litografiados, de color, dorados, etc. 

Nuestros peluqueros confeccionan algunos acei- 
tes comunes, que para despacharlos se ven obli- 
gados á rotularlos en francés; los especieros tam- 
bién hacen ciertas mezclas de aceites volátiles con 
aceite de aceituna, que venden muy barato por 
onzas. 

ACEITEHA. Fruto del olivo : es oblongo 
ú oval, verde que tira á amarillo, mas ó menos 
grueso según la variedad del olivo y las comarcas 
en que éste es cultivado; está compuesto de una 
sustancia pulposa ó carnuda exteriormente, y de 
un cuesco oblongo, sólido en su interior; este 
cuesco encierra una semilla ó almendra de natu- 
raleza emulsiva, y déla que , por presión , puede 
extraerse aceite. 

En España ge cultiva una variedad de olivo 



ACE 

cuyas aceitunas son gruesas como d:itiles, mien-1 
tras que las hay del udumen de una bellota, y 
mas pequeñas. Las aceitunas destinadas para la 
fabricación del aceite son el objeto de un comer- 
cio puramente local, las que se escogen para el 
uso de la mesa constituyen un ramo de industria 
no poco importante, como podrá inferirse de lo 
que vamos a exponer. 

El sabor de las aceitunas verdes es acre, amar- 
go v desagradable. Para quitarlas el amargor, 
darles un gusto agradable, y facilitar los medios 
de conservarlas verdes largo tiempo , se cojen 
un poco antes de su madurez , y se tratan por el 
siguiente proceder: se sumergen en una lejía al- 
calina ó en ceniza desleida en agua , por un tiem- 
po conveniente; cuando se hallan en estado de 
que la carne puede desnegarse limpiamente del 
cuesco, se ponen en salmuera aromatizada con 
hinojo , semilla de cilantro , clavos de especia ú 
otras aromas; en seguida se reponen en barrili- 
tos de diferentes dimensiones, en vasijas de vi- 
rio , ó en vasos de barro , según los usos de la 
localidad. De este modo preparadas se llaman 
Aceitunas saladas. 

Así es como se expiden en el comercio, en el 
que se da la preferencia á las aceitunas de Espa- 
ña , de Verona v de Provenza , pero esto depende 
del gusto y délos usos de los diferentes países. 
En general", se escogen las aceitunas nuevas, só- 
lidas y empapadas de salmuera ; faltándoles esta, 
luego se ponen blandas y negras. 

Hay una variedad de aceitunas llamadas Acei- 
tunas' de cornezuelo , ó picholinas , del nombre del 
Italiano Picholini , que enseñó la manera de pre- 
pararlas; son muy pequeñas, prolongadas, de un 
negro rojizo, y su carne es muy delicada. 

En Italia, se dejan á vecessecar las aceitu- 
nas en el árbol, y después se pasan por el horno 
antes de comerlas. Hay también una variedad de 
aceitunas de carne dulce, bastante rara aun, que 
no es necesario prepararlas antes de emplearlas 
como alimento. 

Las Aceitunas rellenas se preparan en Marsella, 
v para ello se las extrae el cuesco , y se llena el 
hueco que queda con una alcaparra . un pedazo de 
anchoa, y a veces atún escabechado; en seguida 
se ponen en aceite en vasijas ó botes de vidrio. 
Estas aceitunas son expedidas á todas las partes 
de Europa, y se exportan muchas parala Amé- 
rica. 

Las aceitunas también se conservan en aceite, 
y hay personas que prefieren las encurtidas en vi- 
nagre. 

La aceituna nutre poco y se digiere difícilmente 
Salada excita al apetito y "fortifica las encías; las 
personas que tosen ó que están dispuestas á la tos 
deben abstenerse de comerlas. Hay pueblos que 
comen las aceitunas maduras con pan del mismo 
modo que nosotros comemos las manzanas, etc. 
El uso que en general se hace de ellas entre no- 
sotros es sabido : además se ponen en las salsas, 
en los guisados, particularmente con ej carnero, 
el ánade , etc , cuyo gusto toman , después de ha 



ACE 47 

comen después de haberlas llevado en la faltri- 
quera durante uno ó dos dias. Dícese que las 
aceitunas comidas secas embriagan. Los monta- 
neses de Provenza emplean el agua de las acei- 
tunas, que los Latinos, después los Griegos, llama- 
ron muria, para calmar las afecciones histéricas, 
que ellos llaman mal de madre. 

En España son muy estimadas las aceitunas 
gordales , sevillanas de la Reina, las de padrón 
y de manzanilla, y además en Cataluña las de 
Olesa de Monserrate. Circulan igualmente en el 
comercio las aceitunas rellenas de Marsella, las 
partidas del país, adobadas, etc. 

De experimentos hechos en Londres , en 1 835, 
sobre los cuescos de aceitunas con el objeto de ase- 
gurarse hasta que punto podian ser utilizados 
para extraer de ellos gas propio para el alumbra- 
do , resulta : que pueden suministrar, con facili- 
dad y prontitud , gas hidrógeno de una calidad 
perfecta, que produce una luz clara, á lo menos 
igual á la del gas hidrógeno carbonado. 

ACEIiGA, Beta. Género de plantas de la 
pentandria diginia y de la familia de las queno- 
pódeas. Las especies cultivadas son las siguientes: 
Acelga vulgar ? Acelga común 
{Beta vulgaris, L., Yar. Cicla). Esta planta in- 
dígena , cu\ as raíces son ramosas , duras y poco 
voluminosas, tiene hojas mas anchas, mas tier- 
nas que la siguiente , lo que hace que sea culti- 
vada en las huertas como alimenticia; estas hojas 
presentan matices de color , que la hacen llamar 
Acelga blanca, Acelga rubia, y se comen cocidas 
como la espinaca, pero como son sosas, se mez- 
clan con acedera, cuya demasiada acidez corri- 
gen. Se cultiva una sub-variedad de acelga, lla- 
mada Acelga de cardo, cuyos pecíolos, por medio 
del ahilamiento, que les procura la ligadura, se 
ensanchan mucho y se vuelven muy carnudos. 

Esta especie de hortalizas son muy sanas y bas- 
tante usadas, sin embargo no convienen á todos 
los estómagos. Las hojas de acelga son insípidas, 
dulces, emolientes; aplícanse sóbrelas llagas de 
los vejigatorios, de las erisipelas, de latina, etc.; 
con ellas se hacen cocimientos, fomentos , lava- 
tivas y cataplasmas emolientes. Hase creído equi- 
vocadamente que la acelga era astringente hasta 
el punto de constipar, — Sida par km nutrit, cons- 
tipat et urget, — puesto que al contrario es laxante. 
Acelga vulgar, Remolacha (Beta 
vulgaris , L. ) . Esta planta bisanua se cultiva por 
su raiz, que adquiere aveces un peso enorme (20 
á 30 libras ) , y que ofrece variedades blancas , 
amarillas, rojas y vetadas. Prefiérese la raiz ro- 
ja para comer , y por lo regular se usa en ensa- 
lada cocida al horno ó bajo ceniza ; también sirve 
para alimentar los ganados, así como sitó hojas, 
de las cuales se hacen muchas cosechas al año, 
lo que constituye una muy buena planta forraje- 
ra , que alterna con el trigo en las tierras grasas 
y arenosas. 

Pero la ventaja mas notable de la remolacha, 
sobre todo de la variedad amarilla, es contener 
una cantidad considerable de azúcar, análogo y 



berlas separado él cuesco. Ciertas personas las | aun mas blanco , mas ligero, mas fácil de disol- 



46 ICE 

ver que el de caña , lo que la ha hecho cultivar 
para extraerlo. La Francia ha llevado muy lejos 
la fabricación del azúcar de remolacha , lo que 
tendremos ocasión de manifestar en el artículo 
Azúcar. 

Haciendo fermentar el zumo de la raiz ele re- 
molacha y sobre todo la parte incristalizable , ó 
jarabe, se puede preparar alcohol. El bagazo de 
las remolachas sirve para alimentar los ganados, 
que les gusta mucho y les engorda; el Sr. Sché- 
rer , de Yiena , ha observado que podia servir 
para preparar una especie de cerbeza después 
de haberlo hecho secar y tostar , y luego tratán- 
dolo como la semilla de que se nace la malta, 
etc. El zumo de remolacha también puede sufrir 
la fermentación acetosa ; los Polacos hacen entrar 
la pulpa de la remolacha en fermentación aceto- 
sa en sus Barszez , especie de mezcla alimenticia 
de que ellos usan, según Gilibert, como anties- 
corbútica, etc. . 

La raiz de remolacha refresca, calma y laxa el 
vientre, se adereza de diferentes maneras, se 
conserva en el vinagre después de haberla hecho 
cocer, los Alemanes la comen con la sopa, etc.. 
Este alimento conviene á los jóvenes , á los tem- 
peramentos calientes, secóse irritables; daña á los 
viejos , á los pituitosos ; es flatulenlo y difícil de 
digerir para ciertos estómagos. 

ACERÓ ARCE, Acer. Género de plantas 
de la poligamia monoecia, que da su nombre á 
una familia natural , las aceráceas. Estos vegeta- 
les dan por la perforación de su tronco, en la pri- 
mavera, una savia de la que se extrae azúcar, y 
de la que se puede hacer alcohol ó vinagre. En la 
América septentrional es en donde esta extracción 
puede hacerse con algún provecho , porque las es- 
pecies que allí crecen dan mas savia, y ésta es 
mas azucarada. 

Acer que lleva azúcar (Acer saccha- 
rinum, L.) . Árbol originario del norte de los Es- 
tados-Unidos de América ; crece naturalmente en 
la Pensilvania y el Canadá. Es grande , robusto y 
resiste muy bien á los fuertes calores. Su produc- 
to es de un grandísimo recurso en ciertas comar- 
cas de la América, á causa del azúcar que se ob- 
tiene de él por incisión; el licor que fluye es acuoso 
y deja en la boca un pequeño gusto azucarado 
muy agradable, y nunca el agua de acer ha in- 
comodado á aquellos que la han bebido, aun su- 
dando. Para trasformar este líquido en azúcar, se 
le hace evaporar hasta consistencia de jarabe muy 
espeso y se vierte en seguida en moldes de tierra. 
Doscientas libras de este licor producen por lo 
común diez libras de azúcar. Los salvages que 
viajan mezclan en él un poco de harina y forman 
una pasta que llaman Quitera, la cual es un ali- 
mento muy nutritivo. 

El buen azúcar de arce debe ser duro, de co- 
lor blanco, un poco trasparente, de olor sua- 
ve y de sabor dulce. Empléase como el de caña, 
y los confiteros ingleses lo prefieren á todos los 
demás , porque necesitan menos peso para con- 
feccionar sus dulces. Hase preconizado su uso 
para los romadizos y las afecciones de pecho. En 



ACE 

el Canadá cuesta la mitad menos que el de caña; 
no puede empleársele en el té sino después de re- 
ducido á polvo. Estos pueblos lo consumen en mu- 
chísima cantidad , porque lo mezclan en todas sus 
salsas, aun en las carnes asadas. Los habitantes 
de la Luisiana mezclan la savia de arce con igual 
cantidad de agua, y de ello hacen un licor muy 
refrescante , cuyo sabor se asemeja al de la sidra; 
en fin , metiendo esta savia en cañas mambues, 
obtienen un vinagre bastante fuerte. 

Acer falso-Plátano, Arce blanco, 
Arce de los montes, Sicómoro (Acer 
pseudoPlatanus, L.) . Grande y hermoso árbol que 
crece en los bosques, cuyos ramos se extienden 

Eor todos lados; su corteza es rojiza, su leño es 
lanco; las hojas son anchas, angulosas, algo se- 
mejantes á las de la vid, pero mas puntiagudas, 
cortadas en cinco partes, de color verde-moreno 
por encima , blanquecinas por debajo , lisas , pre- 
cedidas de largos pecíolos rojizos, de un sabor 
estíptico amargo ; sus flores están dispuestas en 
racimos en un largo pedúnculo , y compuestas de 
muchos pétalos de color blanco azulado, en figura 
de rosa; á estas flores sucede un fruto oblongo, 
alado , compuesto de dos ó tres cápsulas que ca- 
da una contiene una semilla oval ó casi redonda, 
dura , blanquecina , del grueso de la de naranja, 
de sabor desagradable. 

Las hojas y los frutos de este árbol son astrin- 
gentes : de las primeras fluye una materia que di- 
suelta en el agua es purgante como el maná.; y 
los últimos cocidos en vino son empleados parala 
sarna. La madera de arce blanco es muy sólida y 
útil en la carpintería. Haciendo incisiones en el 
tronco de esta especie de acer destila un líquido 
dulce que también contiene azúcar. 

El Acer campestre ( Acer campestris , L. ) y el 
Acer como Plátano (Acer platanoides , L. ) tie- 
nen también la savia azucarada, y pueden sumi- 
nistrar igualmente azúcar, pero en corta cantidad. 

ACERO. Combinación química, intima y muy 
notable, de hierro dulce con el carbono en diver- 
sas proporciones, sobremanera importante para 
ima multitud de artes. Antes de su conversión" en 
acero , el hierro goza de propiedades muy dife- 
rentes , y en general muy inferiores á las que ad- 
quiere por esta especie de trasmutación. Los lí- 
uiites en los cuales el hierro es susceptible de 
combinarse químicamente con el carbón no son 
muy extendidos. El acero menos carbonado entre 
todos los observados hasta aquí, ha presentado 
en el análisis: carbono, 0,008, y hierro, 0,992. 
El mas carbonado, que es una variedad de acero 
fundido , ha ofrecido : carbono , 0,020 , y hierro, 
0,980. 

El hierro no carbonado no goza de la propiedad 
de templarse, como el acero, por un enfriamien- 
to súbito después de haber sido mas ó menos ca- 
lentado, es decir que no se endurece, ni es elás- 
tico á un grado notable. De lo que se deduce que 
el hierro no acerado es impropio para una mul- 
titud de usos en los cuales la dureza y sobre todo 
la elasticidad son indispensables. 

El acero por otra parte es suceptible de tomar 



ACE 

un pulimento mucho mas hermoso que el hierro, 
y es algo menos oxidable que este último. Su gra- 
no es, aun en las calidades inferiores de acero (le 
cementación, mas lino y mas homogéneo: no 
puede haber láminas bien cortantes, herramientas 
que parlan los cuerpos muy duros, sino los fa- 
bricados con el acero templado mas ó menos du- 
ro; de ahí la indispensable precisión de acudir al 
acero en casi todas las necesidades de la vida. 
El peso específico del acero es un poco mayor 
que el del hierro, es de 7,73 á 7,84, tomada el 
agua pura por mitad, cuando no ha sido martilla- 
do, ni templado; pero fuertemente martillado, 
esta densidad puede elevarse hasta á 7,90, mien- 
tras que el templesolo puede disminuirla basta á 
7,70. 

El temple cambia de una manera muy sensible 
el grano del acero ; los numerosos usos a que está 
destinado dependen generalmente de la especio de 
temple que se le ha dado. 

El color del acero se asemeja mucho al del hier- 
ro dulce ; no obstante se observa que es algo 
menos azul, y tira mas al blanco-gris. Su fractura 
es por lo común granosa , pero de granos mas li- 
nos que la fractura de la variedad de hierro lla- 
mado granoso. En exceso de temple, aumentan- 
do prodigiosamente la dureza del acero , puede 
concluir por hacerle casi tan quebradizo como el 
vidrio. Este máximo de la dureza y de la fragili- 
dad, así como todos los grados intermedios, de- 
penden de la calda á que ha estado sometido , y 
de la naturaleza de los medios en los cuales se le 
ha hecho enfriar: por eso el uso del agua pura, 
de las soluciones alcalinas y salinas, del aceite, 
déla grasa, etc. , para el temple del acero, mo- 
difican singularmente sus propiedades , tanto con 
respecto á su elasticidad como á su dureza. 

E] acero no fundido puede soldarse consigo mis- 
mo y con el hierro : la fusión altera considerable- 
mente esta propiedad , que pierde casi completa- 
mente á medida que se carbona mas. 

El acero es mucho mas fusible que el hierro, 
porque su fusión se ejecuta á temperaturas que 
están lejos de ser excesivas , en vez de que el 
hierro que se acerca á la pureza , por largo tiem- 
po reputado infusible á todas las temperaturas que 
podamos producir, quizás efectivamente nunca 
es fundido antes de haber cambiado de naturale- 
za absorviendo carbono en la operación ala cual 
se le somete. 

Por el temple, el acero experimenta, en razón 
directa déla dureza que adquiere, una dilatación 
muy grande ; y por el entriamiento , *a grano 
adquiera una aspereza y un grosor proporciona- 
les á la intensidad del temple. 

Hasta aquí hemos considerado el acero lo mas 
antiguamente y lo mas generalmente conocido, el 
que es debido" á la sola combinación del hierro 
con el carbono. Mas, indagaciones recientes tien- 
den a probar (pie otras sustancias , solas ó en 
combinación triple con el carbono y el hierro, 
pueden dar origen á variedades de acero que pre- 
sentan propiedades especiales, aplicables á usos 
particulares. El silicio (radical de la sílice ó ácido 
7 • 



ACE ¿O 

silícico ) y ciertas sustancias metálicas parecen 
modificar considerablemente las propiedades del 
hierro en ciertas circunstancias, y si ellas no lo 
convierten en verdadero acero, semejante al ace- 
ro de carbono , á lo menos se le parece de una 
manera notable , puesto en contacto con el hierro 
á temperaturas mas ó menos elevadas. 

El descubrimiento de este compuesto y de los 
instrumentos cortantes está envuelto en* la mas 
grande oscuridad. Los Orientales supieron con 
tiempo preparar el acero , y ellos fueron los que 
enseñaron este arte , como tantos otros , á las na- 
ciones europeas. En el siglo X fué cuando se co- 
menzó á fabricar las armas blancas con esta sus- 
tancia; con todo casi hasta el XIII no se principió 
á hacer uso de las espadas; los pequeños instru- 
mentos de acero , tales como cuchillos , tijeras, 
fueron conocidas mas tarde ; en Inglaterra no se 
vendieron agujas hasta el tiempo de la reina Ma- 
ría , y alfileres hasta la fin del reinado de Enri- 
que Mil. 

En el comercio se conocen tres especies princi- 
pales de acero, que cadaunasesubdivide en mu- 
chas variedades, cuyos pormenores es útil conocer. 
I. El Aceiio natural , llamado de fusión ó de 
fragua, es el que se obtiene directamente en muy 
grande abundancia y con menos gastos en el 
tratamiento de ciertas minas de hierro , princi- 
palmente de los minerales carbonatados ó hierro 
espático. Las herrerías de los Pirineos , las de Is- 
tnay Corintia, y algunas otras en diversos países, 
abastecen al comercio de acero natural. No entra 
en nuestra especialidad describir los procederes 
de las artes; debemos limitarnos á hacer conocer 
sus resultados y sus productos por orden de cali- 
dades. El acero natural ó de fusión es el mas de- 
sigual , y así debe suceder , porque una parte de 
la mina ele hierro produce en la operación hierro 
fundido , y otra parte da acero. Mas como esta 
doble composición no está circunscrita en los lí- 
mites que afecta sobre una misma masa de metal, 
y quedan porciones de hierro fundido diseminadas 
en el acero, y vice versa, debe resultar de esto que 
muchas veces se tendrá hierro fundido aceroso, 
de una parte, y de la otra acero natural que con- 
tendrá hierro fundido. El remedio de este inconve- 
niente es batir muchas veces este acero en un fue- 
go de fragua, en cierto modo malaxarlo; entonces 
se separan de él primero en estado de escorias 
las materias terrosas mezcladas con las partes de 
hierro fundido aceroso , y en seguida el carbono 
del hierro fundido y el del acero se ecuacionan; 
de ello resulta un todo homogéneo que constituye 
un acero de mejor calidad Esto es lo que , en 
efecto, se practica para la bonificación del acero 
de fusión, llamado acero de fragua ó acero na- 
ttiral. 

El acero natural se obtiene, sea en el trata- 
miento de las minas de hierro según el método y 
en los hornos llamados á la catalana , en uso en 
los Pirineos, sea en la refinadura del hierro fun- 
dido, que es menester dejar atrás de una refina- 
dura que tendría por objeto procurarse hierro 
maleable. 

tomo i. 



50 ACE 

El acero natural puede pues ser considerado, 
antes de batirlo , como hierro en cuyos instersti- 
cios se hallan depuestos carbono y ligas terrosas 
que no estañen él igualmente repartidas , pero 
que le dan la propiedad de templarse , aunque de 
una manera menos perfecta que el acero de ce- 
mentación v el acero fundido. El grano del 
acero natural es desigual , y la naturaleza del 
hierro fundido con el cual se prepara , debe 
ejercer una grande influencia sobre sus pro- 
piedades ; y esto es exacto , á tal punto , que se vé 
acero natural, que, habiendo sido templado, 
puede ser duro y bastante elástico ; ó bien tan so- 
lo adquiere una grande dureza, pero queda ex- 
tremamente agrio. Esta es esa especie de estofa 
de acero, que, en razón de su excesiva dureza, 
es la mas conveniente en la fabricación de las 
hileras para alargar el hilo de hierro y de latón. 

Si se examina la fractura de un pedazo de ace- 
ro natural que no ha sido suficientemente batido, 
se observa por la naturaleza del grano que esta 
estofa carece de homogeneidad. Concíbese que 
las herramientas confeccionadas con tal acero 
deben templarse desigualmente , en razón de esta 
aceración muy desigual. 

La mejor manera de batir este acero es some- 
terlo á lo que se llama operación de afinadura, 
que consiste en reunir las láminas, extendidas mas 
o menos delgadas , en haces , que se exponen á la 
acción del calor para hacerlas tomar lo que se 
llama una calda sudosa; después de lo cual se 
llevan estas haces incandescentes bajo un amari- 
llo, que, por los repetidos choques que les hace 
experimentar, sóida las láminas entre sí y con- 
funde sus diferentes partes en un todo homogéneo; 
esta operación se reitera mas ó menos veces se- 
gún se desee una estofa mas perfecta. En razón 
del número de estas operaciones sucesivas, el 
acero que á ellas ha sido sometido , es en seguida 
designado en el comercio bajo el nombre de ace- 
ro de dos , tres, cuatro marcas, etc. 

El acero relinado es tanto mejor en cuanto las 
barras de que se han formado las haces han sido 
mejor ajustadas ; esta condición depende de la 
habilidad del obrero , que singularmente influye 
en la buena calidad del producto. Para escoger 
las barras, el obrero, debe siempre consultar la 
fractura de cada una. Nos hemos extendido sufi- 
cientemente sobre esta parte, porque la refinadu- 
ra ó la batidura del acero natural no siempre tie- 
ne lugar en la fábrica ; muchas veces se compra 
acero desigual en su textura , y después se bo- 
nifica; de consiguiente era preciso mirar esta 
operación bajo un punto de vista comercial. 

Cqii el acero fundido se fabrican los sables, las 
espadas , los floretes , las sierras , los resortes de 
coches , la cuchillería común , los instrumentos 
aratorios, etc. 

II. Se llama Acero de cementación el que se 
obtiene carburando barras de hierro dulce ; para 
esto, se tienen encerradas en cajas apropiadas, 

Eor espacio de tiempo relativo al grueso de las 
arras, envolviéndolas completamente con car- 
bón en polvo y calentándolas en un horno á una 



ACE 

temperatura constante y bastante elevada. Pare- 
ce que en este caso el hierro aspira, chupa en 
cierto modo el carbono puesto en contacto con él. 
La elección del hierro es de una alta importancia 
en la fabricación del acero de cementación ; nun- 
ca se buscará lo bastante su pureza. Los Ingleses, 
tan celosos de obtener productos perfectos, se 
proporcionan deSuecia casilatotalidaddeloshier- 
ros que emplean para dicho uso ; este hierro de 
Suecia, fabricado con carbón de lena, no puede 
ser suplido por el hierro á la ulla, tan abundante 
y tan barato en la Gran Bretaña. Los hierros 
franceses de primera calidad , del Franco Conda- 
do y de los Pirineos , hasta hoy no han dado sino 
acero de cementación de mediana calidad. Los 
hierros que se reciben de Suecia, para el ace- 
ro de cementación , son garantidos de calidad 
conveniente por marcas bien conocidas : llevan la 
marca L. ; los que llevan la marca GL. ó la se- 
ñal de una bala doble , apenas son inferiores á los 
primeros en calidad. Las marcas PL,óS, ola 
figura de unas parrillas apoyadas en un triángulo, 
se acercan mucho á la calidad de los hierros pre- 
cedentes : á veces pueden procurarse de Francia, 
y se obtienen también buenos aceros de cemen- 
tación con los hierros Demidoff , que llevan la 
marca CCND. Estos hierros son muy dulces, 
muy fuertes , y de los mejores que puedan em- 
plearse. Desgraciadamente son en general mal 
cotejados, lo que, en la práctica de la cementación, 
es un grave inconveniente, porque no llenan igual- 
mente las cajas de carbón. En cuanto á los de la 
marca PSI , son de una calidad muy inferior. 

Los Ingleses , mas previsores , han contratado, 
en Suecia , grandes compras para asegurarse de 
los hierros de calidad superior. Los Franceses so- 
lo reciben de aquella nación hierros de calidad 
inferior. 

No siendo la cementación sino una acción por 
superficie, cuyo resultado es lento y sucesivo, es 
evidente que primero la carburación del hierro de- 
be comenzar en la superficie de las barras , y 
proporcionalmente, en un tiempo dado , barras 
de un diámetro diferente serán respectivamente 
mas ó menos profundamente atacadas por el car- 
bono. Es menester pues guardarse de cementar, 
al mismo tiempo y en el mismo horno, hierros de 
diversas muestras , porque pequeñas barras po- 
drían ser completamente carburadas hasta su cen- 
tro , mientras que el centro de barras mas grue- 
sas podría no ser aun saturado de carbono. Si este 
accidente se presentase, seria menester recurrir 
á batir l*s barras para repartir en ellas el carbo- 
no , como se ha dicho mas arriba de las barras de 
acero natural llevadas bajo el martinete. 

Los hierros dulce y blando y dulce y duro son 
los únicos que, con ventaja, pueden convertirse 
en acero. No se trata pues para asegurarse de las 
calidades que pueden ser cementadas , sino de 
ensayar las barras doblándolas muchas veces en 
caliente y en frío , atormentándolas en cierta ma- 
nera : todos los hierros que resistirán igualmente 
bien á estas dos pruebas pueden ser reputados 
propios para la cementación. 



ACE 

Estas dos variedades de hierro pueden también 
distinguirse fácilmente , sea por medio del tem- 
ple en agua fria , ó por medio de la afusión de una 
gota de ácido nítrico en la superficie del hierro. 
—Si se hacen calentar al rojo-blanco diferentes 
hierros dulces, y en este estado se sumergen en 
agua muy fria, los hierros blandos quedan negros, 
su superlicie se cubre de una capa uniforme de 
oxídulo. Los hierros duros, al contrario, son man- 
chados de gris y de negro : en este caso , las 
manchas negras están formadas por el oxídulo 
adherente , y las manchas blancas por porciones 
de oxídulo despegadas. En general , se hallan las 
manchas blancas tanto mas considerables en cuan- 
to el hierro es mas duro. — Una gota de ácido 
nítrico, sulfúrico, ó muriático, suficientemente di- 
latado en agua , y que se hava dejado caer en la 
superficie , blanqueada con la lima ó en la mue- 
la, de un pedazo de hierro , deja ver, en el punto 
en que el ácido ha ejercido su contacto, una man- 
cha de un blanco gris ó negruzco : en el hier- 
ro blando y puro , la mancha es blanca ; en el 
hierro duro , es gris ó negra ; y esta mancha no es 
otra cosa que la corta porción de carburo combi- 
nado con el hierro, que el ácido ha aislado disol- 
viendo la porción de metal con el cual este carburo 
estaba combinado : esta mancha será de un negro 
tanto mas pronunciado, en cuanto la proporción 
de carburo será mas considerable. 

Fácil es concebir como el fósforo y el azufre, 
que vuelven el uno al hierro quebradizo en ca- 
liente, y el otro al hierro frágil en frió, pueden 
sobrecomponerse con el carbono en la cementa- 
ción de estos hierros, y como, de este nuevo 
compuesto triple , puede resultar un metal acero- 
so , quebradizo , mas quebradizo aun que no lo 
era el hierro antes de la cementación , que ha 
añadido á él carbono ; pero lo que se concibe me- 
nos fácilmente, y á lo que aun no se ha señalado 
ninguna causa bien plausible, es que, entre los 
aceros de cementación, los unos conservan sus 
propiedades acerosas , aunque hayan sido calen- 
tados y forjados un gran número de veces , mien- 
tras que otros las pierden por el efecto de un muy 
corto número de caldas y de forjados. 

El acero de cementación sirve para la fabrica- 
ción de limas , de objetos de quincallería ; se la 
sóida con el hierro para hacer martillos, cizallas, 
yunques, etc. 

III. Acero findido. El acero de cementación 
y el acero llamado de fragua ó de fusión ofrecen 
todos dos una imperfección que los hace igual- 
mente impropios para ciertos usos delicados : esta 
imperfección es la poca uniformidad en la carbu- 
ración. El acero cementado es siempre mas car- 
burado, mas acerado en la superficie de las barras 
que en el centro; y el acero de fragua es desi- 
gual , no solo en la misma masa, sí que con fre- 
cuencia en puntos muy contiguos los unos á los 
otros. Para obviar á estos inconvenientes, y para 
obtener un acero igual y uniforme, se ha imagi- 
nado la fabricación del acero fundido. Con él se 
confeccionan los buriles y las tijeras capaces de 
cortar el bronce , el hierro y los demás aceros; es 



ACE oí 

el que toma mas hermoso pulimento, v por eso es- 
empleado con preferencia para la cucíiilleriafina, 
ja bizutería de acero, los resortes de reloj, los 
instrumentos de cirugía, los cuños de moneda, etc. 
El acero que se trabaja en Bombav y en la India, 
bajo el nombre de Wootz, Acero de la India, Ace- 
ro adamascado, parece ser acero fundido, y con él 
los Orientales fabrican, desde tiempo inmemorial, 
esas excelentes hojas de sable llamadas damas- 
quinas, del nombre de la ciudad de Siria en don- 
de su preparación tiene principalmente lugar. 

Para fundir fragmentos de acero , los Ingleses, 
que todavía son los maestros en este arte , hacen 
casi exclusivamente uso de los crisoles de Ipse, 
en Alemania. Estos crisoles son negros y de muy 
buen uso. 

Acero fundido obtenido por medio de la fusión 
del hierro fundido. Los Ingleses fabrican hoy 
dia, por este proceder , y muy barato, dos varie- 
dades de acero de una calidad superior, conoci- 
das , la una con el nombre de Acero Marshall, y 
la otra con el de Acero B. Iluntzmann. Launa de 
estas especies de acero se obtiene por la fundi- 
ción en crisoles, y la otra especie por la fundición 
en un horno de reverbero. El acero B. ¡íuntzmann 
es mas fácil de fraguar que el acero Marshall. 
La propiedad de ser soldable con el hierro , quo 
se busca tanto v con tanta razón en los aceros, 
pueden adquirirla añadiendo hierro dulce y fuer- 
te en el baño de acero fundido. Este hierro da 
cuerpo al acero fundido , y le hace mas fácil de 
trabajar. 

El acero de Siria es conocido bajo tres nombres 
diferentes: 1.° el Miintz-Stahl, ó acero llamado do 
monedas; este es un acero de primera calidad; 
2.° el Kern-Stahl, acero de cuesco; y 3.° el Fri- 
ment-Stahl, acero ligero y blando. 

Hemos dicho antes que experimentos recientes 
tienden aprobar que otras sustancias, además del 
carbono, combinándose con el hierro, eran su- 
ceptibles de convertirlo, sino en verdadero ace- 
ro, á lo menos en un metal que participa de las 
principales propiedades del acero. Según los ex- 
perimentos de los señores Stoddart y Faraday, 
en Inglaterra , puede admitirse que la" plata , en- 
tre otros metales , comunica al hierro , ligada á 
ella en muy corta cantidad , una dureza extrema, 
y aumenta" la elasticidad del acero. Hay también 
algunos motivos para creer que las famosas lámi- 
nas de Damasco, en Oriente, y el Wootz de Bom- 
bav, son aceros que tienen algo de plata. 

Las diferentes especies de acero que se encuen- 
tran en el comercio difieren entre sí tanto por sus 
propiedades físicas como por su composición; en 
general reúnen á la ductilidad del hierro mayor 
fusibilidad y mayor dureza, que la operación "del 
temple ó el recocido puede aumentar ó disminuir; 
es mas atraible por el imán , y conserva mas largo 
tiempo que el hierro la propiedad magnética que 
se le ha comunicado , y esta es la razón porque 
son preparados con él los imanes artificiales. El 
acero es mas fácil de romper que el hierro ; ca- 
lentado al rojo y sumergido de repente en el agua 
fria , se pone duro y muy quebradizo , y en este 



53 ACE 

estado ya no es atacado per la lima y raya el 
vidrio , cuya propiedad puede servir para distin- 
guirlo del hierro. Además, el acero puede ser dis- 
tinguido del hierro por las manchas negras que 
desarrollan en su superficie los ácidos debilita- 
dos que en ella se vierten, manchas que son pro- 
ducidas por el carbono que se pone libre. El ácido 
nítrico diluido en una grande proporción de agua 
puede servir muy bien para este ensayo. Si se 
vierte una gota de este ácido así diluido sobre 
acero , y si después de haberla dejado en él por 
espacio de algunos minutos, se quita con agua, 
produce una mancha negra; pero si se verifica la 
misma operación sobre un pedazo de hierro puli- 
mentado, la mancha, en vez de ser negra, es de 
un gris-verdeso , y desaparece lavándola con 
el agua. 

Los multiplicados usos artísticos del acero que- 
dan ya expuestos en la descripción que de este 
producto acabamos de hacer. En medicina sirve 
algunas veces en las mismas circunstancias que 
el hierro. 

El acero se recibe generalmente de Trieste; con 
todo en España se fabrica en Pola de Lena y en 
algún otro punto de Vizcaya. Nos llega en barras 
v planchas sin labrar, en cajas de peso de 160 
libras, con marcas que designan su fabricante, 
pero que no pueden ser, sin embargo, una garantía 
de su buena calidad. 

ACETATO. Género de sales resultantes de 
la combinación del ácido acético con los óxidos 
metálicos ó las bases salificables orgánicas. 

Los acetatos de base de óxido metálico son 
descomponibles por el calórico dando productos 
variables, 1.° según la afinidad del ácido por el 
óxido ó la base, 2.° según la del oxígeno por el 
radical del óxido, 3.° según la temperatura á la 
cual la descomposición tiene lugar: los unos, cuan- 
do se les echa sobre las ascuas, se hinchan, se 
ennegrecen y difunden un humo de olor de goma 
ó de pan tostado (acetatos de barita, de cal, de 
estronciana, de potasa, de sosa); otros descom- 
poniéndose toman diversos colores por el óxido ó 
el metal que se vivifica de nuevo, y esparcen un 
humo picante, ácido, fácil de reconocer por el 
vapor de ácido acético mezclado á veces con espí- 
ritu piro-acético (acetatos de cobre, de mercurio, 
de plata, de plomo); en fin, los acetatos de bases 
orgánicas se hinchan , carbonizándose y dejando 
un residuo negruzco carbonoso , que arde com- 
pletamente y con mas ó menos facilidad á una 
temperatura rojo-cereza. 

Reducidos á polvo y tratados en frió por el áci- 
do sulfúrico hidratado del comercio , la mayor 
parte de estas sales dejan desprender á la tempe- 
ratura ordinaria un olor picante , ácido , fácil de 
reconocer por ácido acético; pero como este efec- 
to solo se produce bien con los acetatos que se 
descomponen fácilmente, es esencial cuando se 
trate de probar otro acetato , se haga disolver és- 
te en una corta cantidad de agua , se añada á la 
solución ácido sulfúrico. , y se caliente; el olor (pie 
entonces se manifiesta es una prueba decisiva y 
un carácter mas general que el primero. 



ACE 

Casi todos los acetatos son sápidos y solubles 
en el agua. 

Hay tantos acetatos cuantos son los cuerpos 
susceptibles de unirse químicamente con el ácido 
acético , y éstos son numerosos ; pero bajo el pun- 
to de vista comercial , solo nos ocuparemos aquí 
de los empleados en las artes y en medicina. 

La fabricación de esta serie "de sales está bas- 
tante adelantada en nuestro pais, así es que la 
importación del extranjero no es considerante, á 
pesar del grandísimo consumo que de algunas de 
ellas se hace en la pintura, tintorería y muchas otras 
artes ; y esto es tanto mas de notar en cuanto en 
el extranjero los fabricantes echan mano, para 
la preparación de los acetatos , del ácido acético 
(piro-leñoso) que se obtiene en la fabricación del 
carbón vegetal, mientras nuestros fabricantes se 
hallan precisados á procurarse dicho ácido con 
mucho mas dispendio , por medio de la acidifica- 
ción del orujo y la destilación de los vinagres. El 
sub-acetato de cobre ó cardenillo se fabrica en 
varios puntos de la península , y en Cataluña hay 
excelentas fábricas de él en San Andrés de Palo- 
mar , Sans , Arenys de Mar , etc. , en las que se 
acostumbra también á preparar el acetato de co- 
bre neutro ó verdete cristalizado en pinas cóni- 
cas, de poca uso todavía; — el proto-acetato de 
plomo ó sal de Saturno se fabrica igualmente en 
las indicadas poblaciones y ademas en el Clot, 
Yillafranca del Panadés, etc. siendo digno deno- 
tar el producto obtenido en la fábrica de San An- 
drés de Palomar por su hermosa cristalización y 
blancura; — los acetatos de alumina, de cal, de 
hierro , de potasa , de sosa y algunos otros de uso 
en la medicina se preparan ventajosamente en los 
laboratorios farmacéuticos, siendo reducidísimo 
el número que pedimos al extranjero. 

Acetato «le alúmina, Acetato alti- 
mínico. Esta sal se obtiene directamente com- 
binando la alúmina hidratada , recientemente 
precipitada del alumbre, con el ácido acético. 
Tiene una reacción acida y un sabor muy estíp- 
tico y muy astringente, nunca puede obtenerse 
cristalizada, siempre es delicuescente , muy solu- 
ble en el agua; un calor poco elevado la descom- 
pone , volatiliza el ácido acético, y deja el óxido 
de aluminio en forma de una masa blanca pulve- 
rulenta. 

Esta sal es de un inmenso uso en las operacio- 
nes de la tintura , en la fabricación de las telas 
pintadas , etc., pero en ellas no se emplea un ace- 
tato ya formado. A dicho objeto sirve el alumbre 
mezclado con un acetato que lo descompone : el 
ácido acético de este acetato se dirige sobre la 
alúmina, una de las bases del alumbre, que es 
una sal doble ó triple, y el ácido sulfúrico del alum- 
bre se apodera de la base del acetato : por lo co- 
mún se echa mano del acetato de plomo para es- 
ta descomposición por vía doble, y se obtiene pues 
un sulfato de plomo que se precipita en estado de 
completa insolubilidad , y queda en disolución en 
el líquido el acetato de alúmina. 

En medicina liase empleado el acetato de alú- 
mina líquido y diluido en agua , como astringen- 



AGE 

le , cu el cilio de gonorrea crónica y hemopti- 
sis. 

Acetato de amoníaco, Acetato 
amóulco. Esta sal se obtiene en los laborato- 
rios de farinacialsaturando directamente el amo- 
niaco liquido con el ácido acético débil, llevando 
el producto líquido que resulta a una densidad tal 
que señale t¡P en el areómetro de Baumé. En este 
estado se usa en medicina con el nombre de Es- 
píritu de Minderero, y se presenta bajo el aspec- 
to de una solución neutra , incolora, inodora, de 
un sabor acre, fresco y picante. Expuesto á la ac- 
ción del calórico en una retora deja desprender 
una porción de amoníaco , y se trasforma en ace- 
tato acido que se volatiliza en seguida y cristali- 
za en largas agujas. 

El acetato de amoníaco líquido es empleado en 
medicina como diurético, sudorífico, expectoran- 
te, etc., etc., y ha sido sustituido con ventaja al 
amoníaco puro en el caso de embriaguez, que, se- 
gún el Sr. Masuger , disipa en algunos minutos, 
administrado á la dosis de 25 á 30 gotas en un 
vaso de agua azucarada. 

Acetato de antimonio. Sal soluble, 
cristalizable, poco conocida, que se preparaba 
con el vidrio de antimonio y el vinagre destilado, 
y que Ángel Sala y algunos otros médicos han 
recomendado como emético. 

Acetato de barita, Acetato barí- 
tico. Sal obtenida descomponiendo el sulfuro 
de barita por el ácido acético, ó neutralizando 
conácido acético el carbonato de barita. Crista- 
liza en prismas oblicuos de ocho lados con base 
romboidal, irregulares, y muy blancos; es mas 
soluble en el agua fría que en el agua caliente, y 
algo soluble en el alcohol. — Empléase como reac- 
tivo y para obtener otros acetatos ; pero poco usa- 
do en medicina. 

Acetato de cal, Acetato calcico. Se 
obtiene tratando el carbonato de cal (mármol) 

fior el ácido acético hasta neutralización. Crista- 
iza en agujas sedosas ó en prismas; es de sabor 
acre salado; se funde en su agua de cristaliza- 
ción á 100°, y calentado hasta I07 1 /, centígrados 
despide una luz fosfórica muy fuerte por la frota- 
ción en la oscuridad; es muy soluble en el agua. 
— En medicina se usa esta sal como fundente y 
excitante á la dosis de l á 3 escrúpulos. Em- 
pléase en la preparación del ácido acético puro 
y para obtener otros acetatos. 

Acetato de cinconina. Producto quími- 
co compuesto de ácido acético y cinconina. Esta 
sal cristaliza en pequeñas lentejuelas nacaradas, 
que el agua traslorma en acetato ácido y en suli- 
acelato. — Se usa á veces en medicina como fe- 
brífugo. 

Acetato de cobalto. Se obtiene disol- 
viendo en el ácido acético concentrado el óxido 
ó el carbonato de cobalto, y se guarda la disolu- 
ción roja que resulla. — Esta sal sirve de tinta sim- 
pática mezclada con sal común; los caracteres 
con ella escritos son invisibles, y por medio del 
calor aparecen de color azul. 

Acetato de cobre neutro. Acetato 



ACIÍ 53 

rohrlco, Cardenillo cristalizado, 
Cristales de Venus, J>e uto-acetato 
de cobre neutro , Verdete cristali- 
zado. Sal obtenida disolviendo , por el calor, 
una parte de cardenillo en dos partes de vinagre 
destilado. Cristaliza en prismas romboidales de 
verde azulado, ligeramente eflorescentes al aire 
seco; su sabor es áspero y desagradable; es ente- 
ramente soluble en cinco veces su peso de agua 
hirviendo, que colora en azul verdoso. — Sirve 
principalmente para preparar el vinagre radical, 
y en medicina se emplea á veces en los mismos 
casos que el sulfato de cobre. Es un veneno ac- 
tivo. 

Acetato ( sub ) de cobre , Aceta- 
to bicúbrico, Cardenillo, Sub-deu- 
to-acetato de cobre , Verdete. Es- 
ta sal se obtiene , en los laboratorios de produc- 
tos químicos , por medio del orujo que ha sufrido 
la fermentación acida y láminas de cobre. El car- 
denillo se presenta en masa amorfa, friable, micá- 
cea en su interior, de color azul-claro, ó verde 
mas ó menos azulado ; bajo el primer aspecto la 
sal parece ser un acetato de cobre ses-quibásico, 
y el segundo, que es el mas común en el comercio, 
es un acetato bi-básico. Puesto en contacto con 
el agua fria, se descompone y se trasforma en 
acetato neutro , que se disuelve, y en acetato tri- 
básico insoluble , que se separa en el fondo del 
líquido en vedijas de azul celeste pálido. Esta ac- 
ción del agua permite pues distinguir esta sal de 
la primera. — Los usos del cardenillo en la pintu- 
ra , en ciertos tintes y en la fabricación de som- 
breros son bien conocidos : en medicina , se em- 
plea como escarótico, y entra en varias compo- 
siciones. Es un veneno violento. 

Además se conoce el Acetato de cobre y de 
amoníaco, ó Acetato de cobre amomacal, sal 
obtenida de la solución amoniacal del acetato de 
cobre, evaporada á un suave calor, que hace 
parle de diversos colirios resolutivos, y también 
de la Tintura azul, empleada para el mismo 
uso; es azul,. cristalino, muy delicuescente. — El 
Acetato pot asado de cobre se obtiene evaporando 
hasta sequedad la mezcla de una solución acuosa 
de tres partes de crémor tártaro y una parte de 
acetato de cobre. Este compuesto verdoso se tras- 
forma al aire en un licor verde, de un sabor aero 
y cáustico, que Chaussier llamaba Solución de acé- 
talo potasado de cobre, y que se empleaba para 
los mismos usos que el precedente. 

Acetato de estroneiana. Obtenido 
descomponiendo el sulfato de estroneiana por el 
ácido acético. Es susceptible de cristalizar, de sa- 
bor acre y picante; es soluble en el agua \ eflo- 
reciente al aire. — Se emplea como reactivo. 

Acetato de hierro. El ácido acético dé- 
bil disuelve el hierro con desprendimiento de hi- 
drógeno, y se trasforma en Pkoto-acetato de 
bierro ó Acetato ferroso soluble. Esta sal es 
verdosa, susceptible de cristalizar en pequeños 
prismas; su sabor es estíptico ; su solución, ex- 
puesta al aire, se convierte en per-acetato de hier- 
ro ácido y en sub-per-acetato , que se precipita en 



54 ACE 

polvo rojo amarillento. — Tratando el hidrato de 
peróxido de hierro con ácido acético concentra- 
do , se forma Per-acetato de hierro ó Acetato 
férrico. Esta sal es de un moreno rojizo , incris- 
talizable , delicuescente , muy descomponible, y 
por eso es indispensable conservarla en frascos 
cerrados herméticamente. Este es el que se usa 
en medicina y en las artes. 

El acetato férrico se prepara muy sencillamen- 
te haciendo digerir , durante uno ó dos meses, 
vinagre de leña ó ácido piro-leñoso destilado 
en recortaduras de palastro ó de hierro vieio. El 
hierro se oxida á expensas del agua , y el óxi- 
do en seguida neutraliza el ácido ; de lo que re- 
sulta un líquido moreno subido, incristalizable, de 
un olor particular , que tiene en disolución una 
mezcla de acetatos de protóxido y peróxido de hier- 
ro. Se le llama Piroleñito de hierro ó licor de 
hierro viejo. El piroleñito de hierro del comercio 
debe marcar 1 4 á 1 6 o , y no contener sulfato de 
hierro. Esta sal así preparada, que recibíamos 
del extranjero , al presente se fabrica ya en Ca- 
taluña en la Villa de Gracia, en Sans y en Vila- 
drau. En los primeros tiempos de la fabricación 
de las telas pintadas en Europa, se preparaba el 
acetato de hierro , según Shaw , disolviendo el 
metal en cerbeza débil aireada. El piroleñito de 
hierro es de un uso general en las fábricas de in- 
dianas para dar á las estofas colores amarillos 
mas ó menos subidos y servir de mordiente negro. 

En medicina , el acetato de hierro ha sido em- 
pleado en diversos estados : blando , llevaba el 
nombre de Extracto de Marte ; líquido, era el 
Extracto de Marte acético, el Vinagre marcial, 
el Vinagre de los Capuchinos; entraba en diversas 
tinturas y con él se formaban diferentes composi- 
ciones, que se empleaban en la clorosis, las obs- 
trucciones délas entrañas, etc., pero hoy dia casi 
no es usado sino en las fábricas de pintados. 

Acetato de manganeso , Acetato 
manganoso. En las fábricas se prepara des- 
componiendo el sulfato manganoso por el acetato 
de cal. Es incolor , cristaliza en prismas oblicuos 
cuya base es un rombo; es inalterable al aire, muy 
soluble en el agua y en el alcohol. Empleado co- 
mo mordiente para producir los tintes rojo-more- 
nos. Dícese que ha sido empleado en gargarismo 
contra las altas, á la dosis de 1 escrúpulo en 3 
onzas de agua. 

Acetato de mercurio. Precipitando una 
solución acidulada de proto-nitrato de mercurio 
por un exceso de acetato de potasa , de sosa ó de 
cal , se obtiene el Proto-acetato de mercurio, 
Acetato mercurioso, llamado antiguamente Mer- 
curio acetoso, Sal acetosa mercurial, Tierra fo- 
liada mercurial. Se presenta en láminas blancas, 
micáceas, flexibles, suaves al tacto y que se 
ennegrecen al contacto de la luz ; de un sabor 
estíptico , muy poco soluble en el agua fria , y se 
disuelve en corta cantidad en el agua caliente, y 
cristaliza por enfriamiento en pequeñas escamas 
blancas trasparentes; esinsoluble en el alcohol. 
En medicina, se usa como antisifilítico, ala dosis 
de t á 2 granos , y entra en varias composiciones 



ACE. 

farmacéuticas. Es casi el único empleado. — Di- 
solviendo en caliente el deutóxido de mercurio en 
polvo en vinagre destilado, filtrando el líquido 
hirviendo , y dejándolo enfriar , se obtiene el Deu- 

TO-ACETATO DE MERCURIO, ACETATO MERCÚRICO. 

Se presenta en tablas cuadriláteras , blancas na- 
caradas , semitrasparentes ; expuesto al aire li- 
bre pierde una parte de su ácido , se pone ama- 
rillo trasformándose en sal básica; es muy so- 
luble en el agua, que disuelve el cuarto de su 
peso á la temperatura ordinaria. Es poco usado 
en medicina. 

El preparado conocido antiguamente bajo los 
nombres de Legarto verde y de Precipitado verde, 
parece ser una mezcla de acetato de mercurio y 
de nitrato de cobre. Empleábase contra la go- 
norrea virulenta, á la dosis de 2 á 8 granos, y 
también al exterior para deterger las úlceras. Este 
medicamento , poco seguro , obraba muy á me- 
nudo, se dice, como emeto-catártico. 

Acetato de morfina, Acetato 
mórfico, Berz. Obtenido saturando el ácido 
acético débil por morfina pura, y evaporando la 
disolución hasta sequedad. Preséntase en masa 
blanca , amorfa , granosa y pulverulenta , de un 
sabor amargo desagradable; por una evaporación 
expontánea en una estufa , esta sal puede obte- 
nerse cristalizada en agujas que se reúnen en ha- 
cecillos. Bajo el primer estado es como se en- 
cuentra en las boticas para uso de la medicina. 
El acetato de morfina es soluble en el agua y en 
el alcohol ; pero cuando ha sido evaporado hasta 
sequedad o ha estado expuesto al aire largo tiem- 
po, ha perdido una parte de su ácido, y no se 
redisuelve entonces totalmente en el agua sino 
añadiendo algunas gotas de ácido al líquido. — Em- 
pleado como calmante y narcótico hasta la dosis 
de dos granos al dia. 

Acetato de plata. Esta sal puede obte- 
nerse directamente con el ácido acético y el óxi- 
do de plata, ó por doble descomposición del nitra- 
to de plata por el acetato de potasa. Cristaliza en 
agujas flexibles y nacaradas, de sabor metálico 
muy acre, poco soluble en agua. — Se emplea 
como reactivo , para reconocer el ácido hidro- 
clórico en los acetatos y en el ácido acético, en 
el vinagre, etc. 

Acetato de plomo. Disolviendo en ca- 
liente litargirio en polvo en vinagre destilado ó 
en vinagre de leña purificado hasta saturación, 
evaporando el producto y haciendo cristalizar, 
se obtiene en grande cantidad para los usos de 
las artes , el Proto-acetato de plomo r Acetato 
plómrico , conocido en el comercio con los'nom- 
bres de Azúcar de plomo, Azúcar de Saturno, Sal 
de Saturno. Así obtenido, se presenta en cristales 
blancos, que son pequeñas agujas en forma de 
prismas tetraedros complanados , terminados por 
puntas diedras ; el sabor es primero azucarado 
y luego astringente ; expuesto al aire, se eflorece, 
se pone opaco y pulverulento en su superficie ; á 
la temperatura ordinaria, se disuelve en tres par- 
tes de agua , y el agua hirviendo disuelve mas; 
se disuelve también en el alcohol. Este acetato es 



ACE 

empleado en los laboratorios como reactivo para 
reconocer el ácido hidro-sulfúrico , siendo muy 
útil a los químicos, sobre todo para el raimen do 
los principios inmediatos, cuya mayor parte pre- 
cipita de sus disoluciones en Vedijas abundantes, 
talo- son la goma, las materias colorantes, el ta- 
nino, las materias extractivas , que dan con osta 
sal precipitados que consisten en una combinación 
de la materia orgánica empleada y protóxido de 
plomo ; es también de un grande uso en las artes, 
singularmente en las fabricas de telas pintadas 
para la preparación del acetato de alúmina. — ha 
sido propuesto para hacer las mechas de artille- 
ría y tle fuegos artificiales, — hase indicado como 
descolorante, pero este uso no debe admitirse, por 
cuanto el Sr. Boudet ha probado la existencia del 
plomo, en grande cantidad, en jarabes de miel y 
aguardientes asi clarificados; en medicina se usa 
rarísimas veces al interior, pero al exterior es de 
un uso común como astringente y resolutivo, apli- 
cado de diferentes maneras. — Antiguamente satu- 
rando el vinagre con litargirio en polvo y concen- 
trando la disolución , se obtenía el Sub-acetato 
ue plomo , Acetato triplómbico , Acetato he 
plomo líquido, designado con los nombres de Ex- 
tracto de Saturno de Goulard, Yinagre de Satur- 
no, que se presentaba bajo el aspecto de un liqui- 
do jaraboso, colorado de amarillo moreno por la 
materia extractiva del vinagre. Hoy dia se pre- 
para haciendo digerir una solución de acetato 
neutro de (lomo con litargirio en polvo privado 
de ácido carbónico, y evaporando el Uquido hasta 
que señale 30° en el "areómetro de Baumé. Podria 
obtenérsele en masa cristalina anhidra, pero por 
lo común se encuentra en forma de un liquido in- 
color, denso y jaraboso , de un sabor azucarado 
v muy astringente ; enverdece el jarabe de vio- 
letas y vuelve al azul el papel de tornasol enro- 
jecido; el agua lo disuelve, pero es insoluble en 
el alcohol ; su solución se enturbia al aire por el 
ácido carbónico que precipita de ella poco a poco 
una parte del protóxido de plomo; el agua común 
lo vuelve inmediatamente lechoso en razón de los 
sulfatos y carbonates que contiene y que le des- 
componen. Los usos de esta sal en "medicina son 
tan conocidos, que puede llamársele un medica- 
mento del todo popular ; en solución en el agua, 
es empleado como reactivo en las mismas cir- 
cunstancias que la solución de acetato neutro. 

Se designa en el comercio , bajo el nombre de 
Piroleñito de plomo, un acetato de plomo que se 
prepara con el ácido piroleñoso bruto ó destilado, 
y que contiene mas o menos brea según el ácido 
que se ha empleado. A veces se presenta en ma- 
sas compactas , de un amarillo moreno , de con- 
sistencia blanda, con un fuerte olor empireumáti- 
co ; otras veces está en pequeñas masas forma- 
das de agujas , de un blanco gris, secas y menos 
olorosas. Éste último es casi puro , y es el á que 
debe darse la preferencia. El piroleñito de plomo 
puede reemplazar la sal de Saturno en casi todos 
los usos, y en particular para la preparación del 
mordiente de rojo para las indianas. 
Acetato «le potasa, Acetato pota- 



ACI 55 

slco. Sal que los antiguos químicos y médicos 
designaban con el nombre de Tierra foliada de 
tártaro, Tierra foliada vegetal, en razón de su 
aspecto hojeado. Se obtiene saturando una solu- 
ción de carbonato de potasa por el ácido acético 
á tres grados, ó por el vinagre destilado , y eva- 
porando hasta sequedad el producto. El acetato 
preparado con el vinagre destilado es siempre 
colorado , y se le purifica por fusión y disolución, 
y filtrando la solución al trav es de una capa de 
carbón animal. Esta sal , aunque difícil de cris- 
t a liza r , se presenta en cristales laminosos ó pe- 
queñas hojas , blancas , muy ligeras , de sabor 
muy picante acre , desagradable ; es de tal mo- 
do delicuescente que se cubre en pocos minutos, 
expuesta al aire, de gotecitas de agua que la di- 
suelven : el alcohol la disuelve con la mayor fa- 
cilidad ; casi todos los ácidos la descomponen. 
Debe conservarse en frascos bien cerrados al abri- 
go del aire. 

El acetato de potasa se ha usado mucho en me- 
dicina como fundente y aperitivo , etc. , pero hoy 
dia se emplea muy poco. Su grande afinidad por 
el agua permite emplearlo en química, en ciertos 
casos, para secar algunos gases ó absorver el 
agua de ciertos líquidos que no tienen sobre él 
acción para descomponerle. 

Acetato de quinina* Combinación del 
ácido acético con la quinina. Sal en forma de 
agujas sedosas y nacaradas, ligeramente ácido, 
poco soluble en el agua hirv iendo. Se emplea en 
medicina contra las calenturas intermitentes has- 
ta la dosis de 20 granos. 

Acetato de sosa • Acetato sódico, 
Tierra foliada mineral de los antiguos. Para 
los usos médicos, se prepara por medio del áci- 
co acético ó el vinagre destilado y el carbonato 
de sosa ; pero en las fábricas de productos quí- 
micos se obtiene en grande sirviéndose del vina- 
gre de leña ó ácido piroleñoso, empleando varios 
procederes. Esta sal es blanca, cristalizada en lar- 
gos prismas estriados , de sabor picante y amar 
go; soluble en 3 partes de agua fría, en su peso 
de agua hirviendo, y en apartes de alcohol; es 
ellorescente. 

Este acetato es poco usado en medicina, con 
todo hase empleado como diurético y fundente 
hasta la dosis de dos dracmas. En las artes es el 
objeto de una gran fabricación para obtener el 
ácido acético puro. 

Acetato de zinc . Acetato zíncico. 
Obtenido tratando directamente con el ácido acé- 
tico el hidro-carbonato de zinc. Es blanco, amar- 
go y estíptico, cristaliza en láminas hexagonales, 
muj. soluble en el agua fría y mas soluble en el agua 
caliente. Usado en medicina, al exterior, como 
astringente en inyecciones en la blenorrea, etc. 

ACÍBAR. Zumo espesado de diferentes es- 
pecies del género Aloe , plantas que crecen en 
África , en las cercanías del Cabo de Buena Es- 
peranza , que se cultiv an en Berbería , etc. (Alié- 
nese por fa incisión de las hojas , ó por la eva- 
poración del agua en que se las ha hecho infun- 
dir. 



56 ACI 

Conócense en el comercio varias especies de 
acíbar , cuyos caracteres vamos á describir. 

Acíbar sucotrino verdadero. Esta droga, hoy 
dia muy rara , aun en Inglaterra , este vasto mer- 
cado de los productos de la India, se supone ve- 
nir de la isla de Soccotora , y se recibe en Europa 
Eor la vía de Esmirna y de Malta, en cajas y en 
arriles; el acíbar del Cabo llega tambien'con 
igual embalaje. La mayor parte del que se vende 
hoy dia como acíbar sucotrino nos viene de Bom- 
bay, pero este es el verdadero Acíbar hepático, 
cuyo nombre se le da, porque su color es pare- 
cido al del hígado de los animales. 

El verdadero extracto de acíbar sucotrino tiene 
un olor aromático particular ; su sabor es de un 
amargor muy intenso y duradero ; se presenta en 
pedazos de color moreno-rojizo subido, lustroso 
como si hubiese sido barnizado ; su fractura ofre- 
ce un aspecto liso y vidrioso; los bordes de los 
pedazos y los pequeños fragmentos son rojizos, 
ó de color de oro , y semitrasparentes; se reblan- 
dece con los dedos y se pone pegajoso , pero esto 
no impide que cuando el tiempo es frió , perma- 
nezca pulverulento; el polvo que de él se hace es 
de un amarillo de oro brillante. 

El Acíbar de Bombay es algo mas deslucido 
y mas moreno que el sucotrino , pero en todo lo 
demás sus caracteres son á corta diferencia los 
mismos. A veces se halla mezclado con acíbar 
de la India. El acíbar de Bombay llega en barriles 
que contienen desde 200 hasta 800 libras; no es 
raro recibirlo en cueros. 

El A cíbar del Cabo de Buena Esperanza tiene 
un olor mas fuerte y mas desagradable que el 
sucotrino y el hepático , pero el sabor es á £orta 
diferencia el mismo ; al exterior los pedazos son 
mas desmenuzables , menos amarillos y menos 
lustrosos; al interior es blando y flexible; el co- 
lor del polvo de todos estos acíbares es de un 
hernioso amarillo que tira al verde, semejante al 
de la goma gota, pero menos brillante. El acíbar 
del Cabo de Buena Esperanza llega á Europa en 
cajas y barriles. 

El Acíbar comun de las boticas, conocido an- 
tes en el comercio de la droguería con el nombre 
de Acíbar de las Barbadas, nos llega en calaba- 
zas que cada una de ellas contiene de 60 á 70 li- 
bras. Con frecuencia se ha probado hacerlo pa- 
sar por acíbar hepático ó de Bombay. 

El olor del acíbar de las Barbadas es mas fuer- 
te , pero menos agradable que el del sucotrino, y 
aun que el de los de Bombay y del Cabo de Buena 
Esperanza; tiene cierta analogía con el efluvio del 
sobaco humano ; el amargor es intenso y nau- 
seabundo , en vez de ser aromático ; los pedazos 
son de un color moreno y empañado , menos lus- 
trosos, menos lisos en su fractura, y se rompen 
fácilmente; los bordes no son tampoco tan agu- 
dos ni tan trasparentes , siempre son algo romos 
y de un tinte amarillento oscuro ; se reblandece 
entre los dedos y se pone pegajoso ; el color del 
polvo es de un amarillo-aceituna empañado. 

Hay aun otra especie de acíbar llamado A cíbar 
fétido ó caballino, cuya última denominación ha 



ACI 

recibido del gran uso que de él se hace en la me- 
dicina veterinaria, que por su olor repugnante y 
nauseabundo no puede confundirse con las demás 
especies de acíbar, ni aun emplearlo en la medici- 
na de los hombres. Está mezclado con todos los 
sedimentos que en él se posan , y á menudo con 
cuerpos extraños que se le añaden; su color es 
negruzco, con manchas ferruginosas ; su fractura 
presenta arena, carbón, fibras leñosas, resina, 
etc. ; es mas compacto, mas pesado , mas arenoso 
que ninguna de las demás calidades; se pulveriza 
difícilmente. 

También , en estos últimos tiempos , hase visto 
en Inglaterra, un acíbar traído de Moka, muy 
semejante al del Cabo de Buena esperanza; pero 
se ha observado que es menos purgante. 

Igualmente se distingue el Acíbar lúcido , que 
se dice proceder del zumo que se concreta en las 
hojas mismas de los Aloes por el calor del sol, que 
quizás es el extracto secado al sol. Dícese que 
hay curiosos que lo poseen , pero en el comercio 
es desconocido. 

Por último , en la elección de los acíbares se 
preferirán los mas puros , los mas ligeros y los 
mas aromáticos , sin curarse del nombre de su 
especie ó del pais que los produce. 

Bespecto á la composición del acíbar , debemos 
decir que \ 00 partes de acíbar sucotrino el mas 
puro están compuestas de 68 partes de un prin- 
cipio amargo, jabonoso, soluble en elaguayenel 
alcohol, y no en el éter ; dé 32 partes de resina, 
y de un vestigio de ácido agállico ; da en la des- 
tilación un aceite volátil, y se resinifica por el 
cloro. El acíbar comun hepático está compuesto 
de 50 partes de extractivo , de 42 de resina , y de 
6 de materia insoluble, designada por Tromms- 
dorff con el nombre de Albúmina vegetal coagu- 
lada. Esta especie, no disolviéndose por entero en 
el agua ó en el alcohol, suministra un medio quí- 
mico de distinguirla de la primera ; tampoco da 
aceite volátil en la destilación. En fin, el acíbar 
mas impuro , el caballino , contiene aun mas 
partes insolubles en el agua, y una cantidad mas 
fuerte de resina. 

De estos análises resulta'que el acíbar es una 
especie de goma resina particular, puesto que los 
dos principios que lo componen se disuelven en 
el agua hirviendo y el alcohol; según el Sr. Bra- 
connot , esta sustancia seria un principio sni ge- 
neris, que él propone llamar resxno-amargo. Pe- 
ro la opinión de Trommsdorff parece haber pre- 
valecido , y el acíbar es considerado como com- 
puesto de dos principios distintos , un extractivo 
jabonoso y una resina. El olor , el sabor y las 
propiedades del acíbar residen sobre todo en el 
extracto ; la parte resinosa no ha sido ensayada 
por separado, y es mirada como menos activa. Hase 
observado que la ebullición alteraba la parle ex- 
tractiva del acíbar , que una porción se hacia in- 
soluble en el agua , lo que le constituye entonces 
menos purgante , y explica porque el acíbar pu- 
rificado de las boticas purga menos que el natu- 
ral, y porque también el caballino, debido á lar- 
gas ebulliciones , y en el que se hallan los posos, 



ACI 

es lan malo para el uso , además que se puede 
encontrar en él cobre de las calderas en las cua- 
les se prepara. 

Aunque todas las especies de acíbar descritas 
difieran entre sí por las propiedades físicas y 
sensibles , coinciden en su acción médica. Hánsé 
hecho muchas objeciones á su uso como purgan- 
te; pero el doctor Denmann ha justamente ol)- 
MMwuloque el acíbar es de un uso general en 
Inglaterra en las clases bajas del pueblo, porque 
es un remedio barato , y porque puede ser cómo- 
damente administrado en forma de pildoras, sin 
que de él se hayan visto nunca resultar muy gra- 
H's inconvenientes. Los cerbeceros, en Inglater- 
ra, lo sustituyen con bastante frecuencia al hom- 
brecillo , para reemplazar una pequeña parte de 
éste que es menester en la fabricación del Porter. 
En las artes, salvo la preparación de ciertos bar- 
nices á los que comunica un hermoso color ama- 
rillo , y el uso que de él se hace para imitar el 
dorado sobre el bricho , casi no conocemos uso 
en el acíbar; pero en medicina, sobre todo en 
veterinaria, se consume en gran cantidad. El Sr. 
Doullav ha propuesto poner acíbar en la pasta de 
papel de herbario para alejar los insectos, lo que, 
si se consiguiese , seria un resultado precioso pa- 
r a los botánicos. 

ACIDO. Los ácidos son cuerpos compues- 
tos, por lo común de un sabor agrio , que enro- 
jecen los colores azules vegetales, susceptibles 
do formar con las bases salilicables cuerpos mas 
complexos dotados de propiedades nuevas , y á 
las cuales se llama Sales. Háseles distinguido en 
fuertes y en débiles, según su grado propio de 
acidez ; en naturales y artificiales , s°gun que 
existan del todo formados en la naturaleza (la 
mayor parte de los ácidos) ; ó al contrario que 
5ean el producto del arte ( ácido pirotartárico, 
alcanfórico, etc. ); en orgánicos é inorgánicos, ve- 
g( tales', animales y minerales, según su origen ; 
en hidrácidos , oxácidos , aceitosos, etc, según 
su naturaleza. 

I. Ácidos inorgánicos ó minerales. El oxíge- 
no ha sido por mucho tiempo mirado como el úni- 
co cuerpo susceptible de trasformar los cuerpos 
simples en ácidos ; pero sábese hoy día que el 
hidrógeno , el cloro , etc. , gozan de la misma pro- 
piedad. De ahí la nueva distinción de los ácidos 
en oxigenados ú oxácidos , hidrogenados ó hidrá- 
cidos , etc. 

Oxácidos inorgánicos. Son muy numerosos, 
mas ó menos activos , y la mayor parte usados en 
la medicina y en las artes: tales son los peídos 
bórico , fosfórico, nítrico, sulfúrico, etc. 

Hidrácidos inorgánicos. Entre estos se cuen- 
tan, por sus usos, los ácidos hidroclórico , hi- 
driódico , hidrosulfúrico , etc. 

La mayor parte de los ácidos minerales son 
bmarios, es decir, formados solamente de dos 
cuerpos, el cuerpo acidificante y el cuerpo aci- 
riilicable : de entre ellos, se llaman Ácidos metá- 
licos aquellos que tienen por base un metal , por 
ejein pío los ácidos arsénico y arsenioso. 

Los ácidos minerales son por si mismos ó qa- 
8 



AGÍ M 

seosos, ó Uquidos, ó sólidos, estados que no nece- 
sitan de explicación; se les llama secos ó anhi- 
dros , cuando no contienen agua, y se hallan en 
este caso el ácido bórico sublimado , el ácido ni- 
troso, aunque líquido. La mayor parte de los de- 
más ácidos minerales pueden ser considerados 
como en el estado de hidratos , es decir que cier- 
ta cantidad de agua hace parte esencial de su com- 
posición. Se dicen concentrados, cuando, disueltos 
ó naturalmente líquidos, no contienen ó contienen 
poca agua ; dilatados ó diluidos , cuando con- 
tienen mucha. 

Estas diversas denominaciones se apbcan igual- 
mente á los ácidos orgánicos. 

II. Ácidos orgánicos. La mayor parte existen 
formados en los vegetales ó los animales. Son ter- 
narios ó cuaternarios , es decir , compuestos de 
tres ó de cuatro principios que constituyen la ba- 
se de las materias orgánicas, á saber: el hidró- 
geno , el oxígeno , el carbono y el ázoe. Los áci- 
dos ternarios , formados en general por los tres 
primeros principios , pertenecen la mayor parte á 
las materias vegetales ; los ácidos cuaternarios á 
las materias animales. De ahí su distinción en 
Ácidos animales} 7 Ácidos vegetales, denominacio- 
nes equívocas , puesto que los vegetales y los ani- 
males contienen también ácidos verdaderamente 
minerales; que además ciertos animales encier- 
ran ácidos ternarios , y quizás ciertos vegetales 
ácidos cuaternarios. Por lo tanto es mejor distin- 
guirlos según su composición en temarios y cua- 
ternarios, los cuales, como los ácidos vegetales, 
pueden ser además subdivididos en oxácidos y 
en hidrácidos. 

Ácidos ternarios orgánicos. Pertenecen á los 
vegetales como á los animales. 

Los Oxácidos orgánicos ternarios son ó muy 
oxigenados , como los ácidos acético , oxálico, 
cítrico , láctico , etc., que son al propio tiempo los 
ácidos vegetales mas enérgicos; ó son poco oxi- 
genados, tales como los ácidos margánco, oléi- 
co , butírico , ambréico, cebádico , conocidos hoy 
dia bajo el nombre de Ácidos grasos ó aceitosos, 
en razón de algunos de sus caracteres físicos. 

El único Hidrácido orgánico digno de notarse 
es el ácido hidrociánico , que pertenece á la vez 
á los anímales y á los vegetales , y es también el 
único que está formado de hidrógeno, de carbono 
y de ázoe. 

Ácidos cuaternarios orgánicos. Los ácidos cí- 
trico, caseico, etc., incluidos en esta clase, son 
todos de origen animal. 

En general, nada mas nos es permitido decir 
respecto á los ácidos : la indicacian délos medios 
empleados para obtenerlos , sus caracteres espe- 
ciales , sus propiedades médicas y sus usos eco- 
nómicos serán expuestos al hablar de cada uno 
de ellos en particular. 

Acido acético. Este ácido es el mas an- 
tiguamente conocido de todos y el que se prepa- 
ra con mas facilidad y con menores gastos de 
aparatos. Existe en estado de libertad, ó combi- 
nado con la potasa y la cal , en la savia de casi 
todos los vegetales; la orina del hombre y do 
tomo i. 



58 ACI 

muchos animales lo contiene también en varias 
circunstancias, así como los sudores, la leche, 
etc.; después de las malas digestiones, se desar- 
rolla en el estómago, y lo mismo sucede en la 
fermentación pútrida de las sustancias vegetales 
y animales , y en este último caso está casi siem- 
pre combinado químicamente con el amoníaco ó 
álcali volátil que se forma al mismo tiempo. Mas 
estos no son los manantiales del ácido acético 
empleado en las artes , ó como condimento de los 
alimentos ; los licores vinosos fermentados son los 
que nos lo ofrecen en abundancia cuando el al- 
cohol que contienen pasa á la fermentación aci- 
da (V. Vinagres). 

Este ácido , en el estado de pureza perfecta, 
es líquido , incolor , de un olor muy picante pero 
agradable, de un sabor muy vivo; cristaliza en 
ñochas láminas delgadas á 15° sobre cero; solu- 
ble en el agua y en el alcohol eu todas propor- 
ciones ; enrojece fuertemente la tintura de viole- 
tas y el papel de tornasol ; su densidad es de 1 ,063 
y señala 8 o Vio en el areómetro de Baumé ; su 
punto de ebullición es á \ 19°, 5 sobre cero; como 
no puede ser obtenido sin agua, constituye un ver- 
dadero hidrato , que contiene un átomo de agua ó 
14,89 de agua por ciento ; echado sobre las as- 
cuas, se volatiliza produciendo vapores muy pican- 
tes; es susceptible de formar con el alcohol un éter 
particular muy usado en medicina ; forma con los 
álcalis , las tierras y los óxidos metálicos , sales 
de las cuales se ha hablado en el artículo Ace- 
tato. 

El vinagre común , sea que proceda de vino de 
uvas , ó de manzanas, ó de peras, ó de cualquier 
otro fruto azucarado, produce por la destilación 
ácido acético mas ó menos puro, y quedan en la 
cucúrbita del alambique diversas sustancias que 
estaban mezcladas con el ácido en el vinagre. 
Hay también otros medios de procurarse ácido 
acético : uno de ellos es la destilación de virutas 
de madera ; en este caso , el producto es llamado 
Vinagre de leña ó Acido piro-leñoso ( V. Acido 
piro-acético ) , siempre ensuciado por una especie 
de brea y de aceite empireumático que tiene en 
disolución, de los cuales se le purifica por una se- 
rie de operaciones bastante complicadas , que no 
entra en nuestro plan describir. Otro medio con- 
siste en la destilación del acetato de cobre crista- 
lizado del comercio ; en este caso, se obtiene un 
ácido acético muy concentrado , pero que tiene en 
disolución un poco de cobre, que se le separa por 
nuevas destilaciones; obtenido en el estado de pu- 
reza, se le llama Vinagre radical. 

Los caracteres principales del vinagre radical 
son ser líquido á la temperatura ordinaria, de una 
consistencia media entre la del agua y la del áci- 
do sulfúrico concentrado , ser incólor cuando es 
perfectamente puro, difundir un olor vivo, pene- 
trante , que vuelve á la vida en los casos de des- 
mayos, tener un sabor excesivamente picante, 
etc. 

El ácido acético se halla á veces sofisticado por 
el ácido sulfúrico ; entonces es muy ácido y poco 
oloroso ; forma además en la disolución de hidro- 



ACI 

clorato de barita un precipitado blanco abundan- 
te, al que no daria lugar el ácido puro. 

Las propiedades y los usos multiplicados del 
ácido acético, debilitado ó vuelto al débil gra- 
do de energía del vinagre común, son conocidos. 
En las artes , se emplea para fabricar los aceta- 
tos de potasa, de sosa, de plomo, de cobre, de 
hierro , etc. ; en farmacia, es la base de los vina- 
gres escilítico, de los cuatro ladrones, de los 
oximieles, etc.; la medicina lo prescribe como 
antiséptico, refrescante, calmante, y como el 
mejor antídoto en los usos de envenenamiento por 
el opio , con tal que antes de ingerir el ácido en 
estómago , el opio haya sido expelido , sin lo que 
los accidentes, en vez do disminuir, serian aumen- 
tados. — En el estado de vinagre radical, y encer- 
rado éntraseos de faltriquera, que contengan sul- 
fato de potasa en cristalitos, es de un grande uso, 
bajo el nombre impropio de Sal de vinagre de In- 
glaterra, haciéndolo respirar como estimulante en 
los síncopes, los desmayos, etc. , y para neutra- 
lizar los malos olores dé los teatros, de los salo- 
nes públicos de baile, etc. — El ácido acético cris- 
talizado puede mirarse como uno de los muchos 
objetos lujosos de la ciencia, que algunas veces 
es empleado para idénticos usos que el vinagre 
radical ; con todo , últimamente ha sido recomen- 
dado para formar parte de uno de los muchos ba- 
ños á que se sujeta el papel que se prepara para 
fijar las imágenes por medio del daguerrotipo. 

Acido as;-.* II ¡ co Contenido en muchas sus- 
tancias vegetales, pero con mas abundancia y 
en estado de mayor pureza en las agallas. Cuan- 
do puro, se presenta en pequeñas agujas blancas, 
sedosas , inodoras , de un sabor acídulo y estíp- 
tico; es mas soluble en el agua caliente que en 
el agua tria de la que solo disuelve V 100 de su 
peso ; el alcohol lo disuelve en mayor cantidad; 
se volatiliza al fuego, pero se descompone en 
parte; no precipita ni la solución de gelatina, ni 
la solución de las sales de base de álcalis vege- 
tales, como lo hace la solución de tanino ; colora 
de azul ó negro las soluciones ferruginosas , y 
forma con los álcalis sales incristalizables. El 
precipitado que forma con el hierro es negro, 
cuando éste está suficientemente oxidado. Como 
se sabe, las agallas sirven mucho para los tintes 
negros y en la fabricación de la tinta de escri- 
bir; en este caso, la precipitación del hierro no 
es debida en totalidad al ácido agállico; el ta- 
nino que lo acompaña precipita también el hier- 
ro; he aquí porque el zumaque, la corteza de ro- 
ble, etc, etc., pueden servir para hacer tinta; 
pero siempre que el tanino domina, la tinta es 
menos bella y menos duradera; y siempre que 
el ácido agállico está en mayor proporción, la 
tinta es mejor. El ácido agállico, además, se usa eu 
química como reactivo v En medicina no tiene uso. 

Acido alcanfórico. Producido por la 
acción del ácido nítrico sobre el alcanfor : se pre- 
senta en agujas blancas , de olor azafranado, un 
poco amargas, solubles en cien partes de agua fría, 
muy solubles en el alcohol , etc. líasele indicado 
como útil contra los herpes y las sarnas venéreas. 



r ACl 
trillo antimónlro. Conocido también 
con los nombres de Cerusa de antimonio , Mayis- 
terio de antimonio, Materia perlada de ker- 
kringio , y Peróxido de antimonio. Se obliene 
tratando por el ácido nítrico hirviendo el resi- 
duo de la evaporación de la disolución de anti- 
monio en el agua regia; y también calcinan- 
do el antimonio pulverizado con cuatro veces 
su peso de nitro. Al estado de hidrato, es blanco, 
pulverulento, insípido, insoluble en el agua; en- 
rojece el papel y la tintura de tornasol; calen- 
tado, abandona primero su agua, pasa á ser ama- 
rillo-cetrino , y pierde en osle estado la propie- 
dad de enrojecer el papel de tornasol, aunque 
obre todavía sobre la tintura diluida en agua; 
calcinado al rojo, abandona en parte su oxigeno 
trasformándose en ácido antimonioso; puede for- 
mar sales con los álcalis. Su acción medicinal no 
es bien conocida. 

Acido antimonioso. Los antiguos le 
llamaron Beznar mineral, Flores plateadas de 
antimonio, Nitte de anti momo, y los modernos 
Dciitoxido de antimonio. Se forma tratando en 
caliente el antimonio eu polvo por el ácido nítrico. 
Se presenta en polvo blanco, insípido, insoluble 
en el agua y en los ácidos debilitados; expuesto 
al fuego, es "infusible y fijo. Es de los preparados 
de antimonio uno de los mas inocentes : se ha te- 
nido como sudorífico , pero en el dia es poco em- 
pleado. 

Acido arsénico. Obtenido haciendo obrar 
sobre el ácido arsenioso una mezcla de ácido ní- 
trico y de ácido hidroclórico. Se presenta en una 
masa blanca, amorfa, delicuescente al aire, de un 
sabor muy ácido , acre y aun cáustico ; es muy 
soluble en el agua y en el alcohol, incristaliza- 
ble ; expuesto a un calor rojo , se funde, y se des- 
compone á una temperatura mas elevada en oxí- 
geno y en acido arsenioso que se volatilizan. Es 
mas venenoso que el ácido arsenioso. Usado tan 
solo para preparar ciertos arseniatos. 

Acido arsenioso. Conocido en el comer- 
cio con los nombres de Argénteo, Arsénico blan- 
co , Flores de arsénico , Mata-ratones , y por los 
químicos con el de Detitóxido de arsénico. Existe 
en la naturaleza , pero el que se emplea en las ar- 
tes se obtiene por la calcinación del arsénico al 
aire y durante la testación de los diferentes ar- 
senio-sulfuros de cobalto. El ácido arsenioso 
lo recibimos de Francia, en barriles de varios 
. por lo común de dos quintales: se en- 
cuentra en el comercio en pedazos blancos, opa- 
cos en su superficie, (pie por lo común presentan 
una capa interior semitrasparente y vidriosa; 
so densidad es de 3,738; expuesto al aire, pierde 
muy hwgo su trasparencia primitiva y se vuel- 
ve ilc un Illanco lechoso, muy friable y un poco 
mas soluble en el agua; su sabor es "acerbo y 
un poco acre con resabio dulcisco; calentado en 
vasos abiertos, se sublima enteramente en cris- 
tales octaedros trasparentes; echado en las as- 
cuas, se volatiliza en humo blanco, de un olor 
aliáceo muy característico; es poco soluble en el 
agua , mas en caliente sin embargo que eu frió. 



ACI 59 

El ácido arsenioso no es de un precio muy subido 
para dispertar la codicia de los falsificadores en 
general, sin embargo, hase hallado á veces en 
el albayalde , espato calcáreo , etc. Este fraude 
se descubre muy fácilmente echando en un tiesto 
colocado sobre las ascuas, la mercadería sospe- 
chosa; si no se volatiliza completamente, hay 
sofisticacion , y el peso del residuo que queda 
en el tiesto hará conocer su importancia. Esta 
prueba debe hacerse debajo la campana de una 
chimenea que tire bien , y el operador debe poner 
el mayor cuidado en no respirar los vapores mor- 
tales que se desprenden. 

Empléase en las artes para purificar la plati- 
na . en la preparación de muchos colores, y sin- 
gularmente del verde de Schweinfurt, que colora 
tan agradablemente los papeles de tapicería. La 
misma farmacia no se desdeña tampoco de usar 
este violento veneno : sírvese de él como caute- 
rizante, principalmente en los casos de mordedu- 
ras de animales rabiosos ó ponzoñosos; el polvo 
de Rousselot y el tópico de fray Cosme, emplea- 
dos para la cauterización de las úlceras cancero- 
sas de poca extensión, deben su eficacia al arsé- 
nico blanco; entra en la tintura de Fowler, las 
pildoras asiáticas, etc. Los Indios llevan su atre- 
vimiento hasta á usarlo al interior , pero á muy 
cortas dóses; tan peligrosos ensayos han sido 
probados en Inglaterra y en Francia , y es de 
esperar que serán para siempre abandonados. 
Por último, la Aquella y el Agua loffana , vene- 
nos antiguamente célebres , eran , se dice , pre- 
parados arsenicales. 

Acido benzoico. Este ácido, llamado tam- 
bién Flores de benjuí , existe en estado de liber- 
tad en los bálsamos, en la vainilla, etc. Obtiénese 
calentando moderadamente el benjuí en un crisol 
cubierto con un cono de cartón; el ácido se su- 
blima y se pega á la pared inferior de este car- 
tón ; el producto se trata por el ácido nítrico, des- 
pués por el agua caliente, y se hace cristalizar. 
Así obtenido contiene siempre una corta cantidad 
de aceite volátil que le comunica un olor aromá- 
tico agradable, algo análogo al de la vainilla; 
pero privado de este aceite es del lodo inodoro, y 
se presenta en agujitas blancas, complanadas, 
muy ligeras, de un sabor acídulo caliente y en 
seguida acre ; expuesto al fuego en un tubo ? se 
licúa fácilmente , hierve en seguida y se sublima 
casi del todo en forma de agujas prismáticas, 
lustrosas; el agua á la temperatura ordinaria di- 
suelve y 4?0 , y a + 100, »/,, ele su peso, y esta so- 
lución enfriándose posa cristales parecidos á agu- 
tas; es mas soluble aunen el alcohol ; echado so- 
>re las ascuas , exhala al instante un humo blanco 
espeso, de un olor picante, muv acre y que ex- 
cita la tos. Diez y seis onzas de"benjuí producen, 
por la sublimación, lOdracmasde ácido benzoi- 
co; por otro proceder, mas complicado, esto es, 
tratando el benjuí por el intermedio del agua y de 
los álcalis , se obtiene mucha mas proporción de 
ácido. 

Este producto puede retener un poco del ácido 
empleado en su fabricación , si ha sido obtenido 



60 ACF 

Sor la via húmeda, y no por sublimación, como 
emos indicado. Mas como esto solo es acciden- 
tal y de ningún provecho para la sofisticacion, 
es inútil hablar cíe los medios de verificación. A 
veces se falsifica con asbesto , pero el peso y la 
fijeza al fuego de éste ofrecen su fácil distinción. 

• De las observaciones hechas por Bouillon-La- 
grange sobre el ácido benzoico , resulta que las 
tres especies del comercio no son idénticas : el 
ácido sublimado (flores de benjuí) contiene un 
aceite volátil; el ácido obtenido por precipitación, 
un principio resinoso oloroso ; en fin el que se 
extrae de los orines de los herbíbaros , una ó 
muchas materias de olor desagradable de un sa- 
bor acre y muy irritante, nocivos para el uso 
médico. 

La propiedad de que goza este ácido de for- 
mar con el peróxido de hierro un compuesto in- 
soluole en el agua , permite emplear , en los en- 
sayos analíticos, un benzoato soluble para sepa- 
rar el peróxido de hierro en disolución con un 
§ran numero de óxidos , tales como los protóxi- 
os de manganeso, de zinc, de niqucl ; pero con- 
viene que los líquidos sean neutros y que el ben- 
zoato de peróxido de hierro que se forme sea la- 
vado con agua fría, porque el agua hirviendo lo 
descompone , según las observaciones de Hisin- 
ger. El ácido benzoico, muy usado antiguamente 
en medicina, como estimulante difusible, apenas 
es empleado al presente; entra en algunos com- 
puestos farmacéuticos y en ciertos cosméticos. 

Acido bórico ó torácico. Encuéntrase 
en la naturaleza en el estado de libertad , y en el 
estado de combinación en ciertas bases, como por 
ejemplo con el óxido de sodio, formando el bo- 
raj natural, del que so extrae en los laboratorios. 
En el primer estado existe en los alrededores de 
ciertos volcanes , y en solución en ciertos lagos 
de Toscana ; sobre todo los de Monte-Cerboni y 
de Cherchiajo, de los que se extrae por el lavado 
del lodo ó cieno y la evaporación. Antiguamente 
se obtenía por sublimación, y mas puro á lo que 
parece , y entonces se le llamaba Sal sedativa de 
ilomberg, á causa de la propiedad calmante que 
gratuitamente se le atribuía. 

Este ácido , en el estado de pureza, se presen- 
ta en escamas ó lentejuelas brillantes, jabonosas 
al tacto ; no tiene olor, y su sabor es débil y ape- 
nas acídulo; expuesto al fuego, se funde primero 
en su agua de cristalización, se seca, experi- 
menta la fusión ígnea á una temperatura roja y 
se trasforma en un vidrio trasparente ; así fundi- 
do, se eflorece, por su exposición al aire, se po- 
ne opaco y pulverulento en la superficie , absol- 
viendo poco á poco el vapor contenido en la at- 
mósfera; el agua á + 15° disuelve 3 / 10 o de peso, 
y Yioo á + 100; el alcohol le disuelve también 
en mas cantidad en caliente que en frió ; disuelto 
en el alcohol forma una solución que arde con 
una llama verde-pálida. 

El ácido bórico importado de Toscana, para 
los usos de las artes, que circula en el comercio, 
contiene , independientemente del agua de cris- 
talización, diversas sales y materias terrosas. Su 



ACI 

pureza se reconoce fácilmente disolviéndolo en 
16 á 20 veces su peso de agua hirviendo, y fil- 
trando para separar las materias terrosas inso- 
lubles. La solución evaporada da el ácido bórico 
cristalizado en pequeñas lentejuelas. Nos asegu- 
ramos de la pureza de este ácido volviéndolo á 
disolver en el agua, y. examinando la solución 
por el nitrato de barita y el de plata que produ- 
cen : el primero , un precipitado de sulfato de ba- 
rita si el ácido contiene un sulfato mezclado ; y 
el segundo , un precipitado de cloruro de plata 
que indica la presencia de un cloruro. Por último, 
la solución de oxalato de amoníaco hace conocer 
si el ácido contiene algunas sales de base de cal. 
— A veces se le añade , en el comercio , sulfato 
de sosa; entonces, además de los medios que so 
acaban de indicar, se trata por el alcohol, pues 
para ser puro es preciso que se disuelva en su 
totalidad en éste , y que la solución arda con una 
hermosa llama verde. 

El ácido bórico es empleado como fundente en 
ciertos ensayos por el soplete. En medicina hase 
usado en las enfermedades nerviosas , las con- 
vulsiones, etc., pero casi está abandonado, y 
solo es empleado en las boticas para preparar el 
crémor tártaro solublo , y también sirvo para la 
fabricación del boraj artificial. 

Acido carbónico. Se encuentra en la 
naturaleza en el estado de carbonato; en el aire, 
en los lugares mas elevados, en la proporción do 
cerca de y 800 ; en las aguas minerales acídulas, 
que le deben sus principales propiedades; en cier- 
tos lugares subterráneos, tales como la Gruta 
del perro , cerca de Ñapóles ; se desarrolla en la 
fermentación vinosa, durante la digestión, es 
exhalado y no formado por los pulmones en el 
acto do la respiración, etc. 

Obtiénese por lo común del sub-carbonato de cal 
(mármol ó creta) por medio del ácido hidrocló- 
rico , y recibiendo el gas quo se desprende en 
frascos llenos de agua y puestos boca abajo. 

Este ácido , gas deletéreo , cuya existencia fué 
primero reconocida por Black, es incólor , de un 
olor agrillo indeterminado, impropio para la 
combustión y para la respiración ; su densidad es 
de 1,5245; es ligeramente soluble en el agua, 
puesto que á la temperatura ordinaria este líqui- 
do disuelve un poco mas de su volumen , pero á 
una fuerte presión la alinidad del gas por el agua 
aumenta, y ésta puede contener tres ó cuatro vo- 
ces su volumen de aquel ; apaga lasbugías encen- 
didas que en él se sumergen ; agitado con la tin- 
tura de tornasol, la enrojece débilmente; el agua 
de cal y de barita que en él se echan lo absorven, 
se enturbian luego y producen un precipitado 
vedijoso, que se pone pulverulento en seguida y 
se disuelve con efervescencia en el ácido nítrico, ó 
hidroclórico; las soluciones de potasa y de sosa 
cáusticas lo absorven enteramente trasformándo- 
se en carbonatos, que entonces hacen efervescen- 
cia con todos los ácidos. 

En el estado gaseoso, el ácido carbónico hase 
creído útil en la tisis pulmonar , y para calmar 
los dolores de las úlceras. Lo cierto es que tiene 



ACI 

ana acción nui> deletérea, y que el gas resul- 
tante de la oembustion del carbón es harto cono- 
cido por muchos infortunados que lo emplean co- 
mo un instrumento para el suicidio. Tara asegu- 
rarse de qne rio hay peligro en penetrar en una 
cueva, en el fondo de un pozo, ó en cualquier 
otro lugar bajo, que podria ser ocupado exclu- 
sivamente por el acido carbónico, el mejor medio 
es no arara en el sino llevando delante de sí 
bugias encendidas lijas al extremo de un largo 
palo .- siendo el ácido carbónico, absolutamente 
impropio para la combustión, el peligro sera nu- 
lo si las bugias continúan en arder fácilmente; en 
el caso contrario, será menester renovar el aire 
por medio de un fogón encendido y portátil, que 
se colocará en la entrada de la cavidad, y en el 
cenicero del cual se adaptará un largo tubo que 
se prolongará fuera de dicha cavidad. 

Disuelto en el agua, el ácido carbónico forma, 
bajo el nombre de Agua gaseosa ó de Limonada 
gaseosa, una bebida agradable, refrescante, em- 
pleada en varias enfermedades. Por último, la So- 
da water, el suero gaseoso, la cerveza, el vino 
de Champaña, las aguas minerales acídulas, y, 
en general, las bebidas espumosas deben sus 
propiedades médicas y do recreo al gas ácido 
carbónico. 

Acido caseico de Proust. Existe en los que- 
sos fermentados , en el estado de caseato de amo- 
niaco , sal cuyo sabor salado , amargo y caseoso, 
mezclado con un gustillo de carne asada, sirve 
como de condimento á la mayor parte de estos 

3uesos , los cuales le deben , ademas , una parte 
e sus propiedades. 

Acido cítrico , Acido de limón de los anti- 
guos químicos. Este acido, que existe en el zumo 
de limón , del que fué extraído primero por Scheé- 
le, se encuentra en todos los frutos del género 
Cidro, tales como los limones, las naranjas, etc.; 
después haso encontrado en muchos frutos indí- 
genos, pero en corta cantidad y siempre mezcla- 
do con ácido málico. Con todo puede extraérsele 
con ventaja de ciertas especies de grosellas, se- 
gún las observaciones de los Sres. Tilloy y Che- 
vallier , y en Francia hay una fábrica que da bue- 
nos resultados; pero lo mas común es obtenerlo 
del zumo de limón, y para ello se satura en ca- 
liente este zumo por medio de la creta , se forma 
citrato de cal insoluble que se lava bien y se des- 
compone en seguida por el ácido sulfúrico. Dos- 
cientas diez y ocho Horas de zumo de limón dan 
á corta diferencia doce libras de ácido cristali- 
zado. 

El zumo de limón se prepara en grande en los 
países calientes, singularmente en Sicilia, en los 
alrededores de Mesina, y encerrado en grandes 
ñipas es expedido al continente para el uso de 
las fábricas ó para la preparación del ácido cí- 
trico. Antes de comprarlo, conviene ensayarlo y 
tener presente que nueve partes en peso de zu- 
mo deben saturar una parte de carbonato de po- 
tasa seco. A fin de evitar los inconvenientes ane- 
xos á la conducción de líquidos, los negociantes 
prefieren, hoy dia, convertir el ácido cítrico del 



ACI 61 

zumo en citrato de cal insoluble por medio de 
la creta. 

Aquí debemos consignar cuan sensible es que, 
salvo alguna honrosa excepción de poquísima 
importancia, todavía no se haya emprendido en 
España la preparación, por mayor, del ácido cí- 
trico , de tan considerable uso al presente sobre 
todo en la tintorería; pareciendo hasta casi bo- 
chornoso que, abundando el mediodía de nues- 
tro privilegiado suelo en limoneros que producen 
riquísimos frutos, se contemple, con la mas fría 
indiferencia, la exportación de enormes cantida- 
des de zumo de limón , que muy luego nos es de- 
vuelto por los extranjeros convertido en hermoso 
ácido cítrico , que el comercio de la droguería 
distribuye entre las artes v la farmacia. En efec- 
to , puede decirse que casi todo el ácido cítrico 
que se consume en España procede de Genova, 
y en particular de Francia, á donde por lo co- 
mún va á parar el zumo de limón español , para 
en seguida sernos otra vez remitido de allí en 
forma de ácido cítrico francés. De desear fuera 
que, en lustre de la ciencia y en beneficio del 
país, hubiese quien se dedicara de una manera 
especial á este ramo de industria química, que 
puede ser muy productivo. 

El ácido cítrico cristalizado se presenta en 
prismas oblicuos ó romboides trasparentes, ter- 
minados por puntas diedras ; su sabor es fuerte- 
mente ácido y aun cáustico ; es inalterable al 
aire; soluble en los tres cuartos de su peso de agua 
fria,y en la mitad do su peso de agua hirvien- 
do; expuesto al fuego, se funde, se hincha y so 
carbona dando, entre otros productos líquidos, un 
ácido particular que ha recibido el nombre do 
piro-cítrico. 

El ácido cítrico cristalizado es fácil de sofisti- 
car con el ácido tartárico (mucho menos raro y 
menos caro), fraude embarazoso para el com- 
prador poco ejercitado. No obstante, hay mu- 
chos medios do descubrirlo , que todos exigen 
mas ó menos conocimientos de química, y por 
eso aquí solo haremos conocer uno , que nos pa- 
rece mas al alcance de todos. En una disolución 
del ácido cítrico sospechoso échese otra disolu- 
ción concentrada de hidroclorato de potasa (mu- 
riato de potasa ) . Si de la mezcla de estas dos 
soluciones resulta un poso cristalino, puede con- 
tarse que ha habido sofisticacion por el ácido 
tartárico ; porque entonces se tiene un precipita- 
do de tartralo acídulo de potasa. Además, el acido 
cítrico se distingue del ácido tartárico, porque 
sobre las ascuas no despide olor de pan tos- 
tado, y porque no enturbia el agua y las sales 
de cal. 

Si se observa que los cristales de ácido cítrico 
atraen masó menos la humedad del aire , es una 
prueba que no son bien puros , que retienen to- 
davía una corta porción de ácido sulfúrico em- 
pleado en su preparación : esto quedará demos- 
trado tratando la solución por algunas gotas de 
hidroclorato de barita , en la cual el mas ligero 
vestigio de ácido sulfúrico ocasiona un precipi- 
tado blanco. 



6* ACI 

Los usos de este ácido son numerosos. Es em- j 
pleado por los tintoreros para obtener el rojo de 
cártamo y avivar los matices de esta hermosa 
materia colorante; para preparar una disolución 
de estaño que produce, con la cochinilla, mas 
hermosas escarlatas que la sal de estaño común, 
sobre todo para la sedería y el tafdete. Los fa- 
bricantes de indianas lo utilizan como mordiente 
y para hacer reservas. Sirve también para quitar 
las manchas de orin y las manchas alcalinas so- 
bre la escarlata; para preparar una disolución 
de hierro que está en uso entre los encuaderna- 
dores de libros, para dar á la superficie de la 
piel una apariencia jaspeada. En medicina es em- 
pleado para los mismos usos que el zumo de li- 
món , sirve para preparar la limonada seca , etc. 

Acido cloronitroso. Desígnase bajo es- 
te nombre el resultado de la mezcla del ácido 
hidroclórico con el ácido nítrico , que, en razón de 
la propiedad que posee de disolver el oro ó el 
rey de los metales , fué conocido de los antiguos 
con el nombre de Agua regia, y que por largo 
tiempo ha sido considerado como una simple 
mezcla de los dos ácidos que sirven para preparar- 
lo, por lo que ha sido llamado Acido nitro-muriá- 
lico, Acido hidro-cloro-nítrico. Hoy día se sabe 
que el agua regia está compuesta de agua , de 
cloro y de ácido hiponílrico , como resultado de 
la reacción que se establece entre los dos ácidos 
luego que se les mezcla. 

El agua regia se prepara mezclando una parte 
de ácido nítrico de 35° y 4 partes de ácido hidro- 
clórico de 22°. Cuando está destinada para la 
preparación de las disoluciones de estaño para 
la tintura ? las proporciones de los dos ácidos 
varian al infinito , según los casos en que se la 
aplica, y, con mas frecuencia, según el capri- 
cho del operador. Muchas veces en vez de ácido 
hidroclórico, se emplea sal común ó sal amonía- 
co que obran de la misma manera. 

El agua regia es un líquido de un amarillo dorado 
que exhala fuertemente el olor del cloro , desar- 
rollado por la acción recíproca de los dos ácidos. 

El agua regia es notable por la energía con 
<pie ataca los cuerpos simples ó compuestos sobre 
los cuales el cloro, el ácido hiponílrico y los áci- 
dos nítrico y hidroclórico no tienen ninguna ac- 
ción. Ella obra lo mas comunmente á la tempera- 
tura ordinaria dando lugar á un desprendimiento 
considerable de vapores nitrosos. El oro, el pla- 
tino, el paladio, que resisten á la acción de los 
demás ácidos, son muy luego disueltos por ella. 
El agua regia es pues para los químicos uno de 
los disolventes mas preciosos, y en los talle- 
res de tintura y de indianas , en las fábricas de 
porcelana sirve á cada instante para hacer las 
composiciones de estaño, ó disolver el oro. Los 
metales , disolviéndose en ella , se encuentran 
convertidos en cloruros. En Inglaterra, en Italia 
y en Alemania , ha sido empleada por ciertos mé- 
dicos, en pediluvio, contraías obstrucciones y 
otras enfermedades crónicas del hígado, en los 
herpes, en la sífilis, etc. Al interior , no debe olvi- 
darse que, concentrada, debe obrar como los ve- 



ACI 

nenos corrosivos los mas activos, y que reclama 
los mismos socorros que el envenenamiento pro- 
ducido por los ácidos de que está formada. 

Acido II uórico , Acido II uori «I rl - 
«•o. Acido h IdroJl uórico. Obtenido de la 
descomposición del fluoruro de calcio por el áci- 
do sulfúrico hidratado. Preséntase bajo el aspec- 
to de un líquido incolor, muy volátil, que difun- 
de humos espesos en el aire , y peligrosos de 
respirar ; entra en ebullición á una temperatura 
cercana á + 15°, y conserva su liquidez hasta á 
— 20. La acción viva que ejerce sobre el vidrio, 
cuyo ácido silícico descompone trasformándolo en 
en gas fluoruro de silicio , hace que no se pueda 
conservar sino en vasos de plata, de platino ó de 
plomo, cerrados con tapones del mismo metal. El 
agua se combina vivamente con este ácido pro- 
duciendo un ligero silvido. 

Este ácido es el mas enérgico de todos los ve- 
nenos corrosivos : destruye los tegidos animales 
con una violencia y prontitud difíciles de conce- 
bir ; tan solo su vapor , esparcido en un grande 
espacio, provoca en las personas expuestas á él 
dolores en las uñas y en las extremidades de los 
dedos, así como una inflamación en los ojos mas 
ó menos viva. Por esto debe tocarse con una ex- 
trema prudencia. Su principal uso es para grabar 
sobre vidrio, empleándolo en estado de liquidez, ó 
gaseoso ; en el primer estado da grabados traspa- 
rentes , y en el segundo , opacos. Regularmente 
se le hace obrar en estado ele gas. 

Acido fórmico ? A cido de las hormigas. 
Existe en la hormiga roja ( Fórmica rufa , L. ) , y 
parece ser su principio medicamentoso. Se ex- 
t rae de ella por destilación ; de ahí el nombre de 
Espíritu de hormiga, que primitivamente se le ha- 
bía dado. Se produce también en un gran núme- 
ro de reacciones en ciertos principios orgánicos. 
Es líquido, incolor, volátil, de olor acre y pican- 
te; según Kielig, se congela y cristaliza á 0; hier- 
ve á -f 1 00° y se vaporiza enteramente sin des- 
componerse; mas pesado que el ácido acético, 
con el cual se habia asemejado; no tiene tanta 
facultad de neutralizar los álcalis como este áci- 
do ; se une con el agua y el alcohol, formando con 
este último un éter cuyo olor se asemeja al del 
ácido prúsico. — Sus propiedades médicas se creen 
iguales á las del ácido acético; se le ha preconi- 
zado en el tratamiento del reumatismo crónico , y 
Woolden dice que, dilatado en agua y aplicado 
sobre las úlceras crónicas, parece acelerar su 
curación. 

Acido fosfórico. Es el mas oxigenado y 
el mas conocido de todos los ácidos que forma el 
fósforo con el oxígeno. Parece existir en el esta- 
do libre en muchos líquidos animales, y, combi- 
nado con diversas bases, en la mayor parte de 
nuestros fluidos y de nuestros tegidos, pero sobre 
todo en los huesos que constituye en gran parte. 
Se forma en vedijas , por la combustión rápida 
del fósforo fundido al aire libre; puede obtener- 
se inflamando el fósforo en el agua, ó echándolo, 
en pequeñas porciones, en ácido nítrico hiñien- 
do; también puede extraérsele del fosfato de cal 



ACI 

por medio del ácido sulfúrico y del carbonato de 
amoniaco ; ele. Batanees se encuentra cu estado 
de hidrato y bajo forma de vidrio trasparente o 
semi-vidrioso, sin olor, muy acido, nui\ soluble, 
erislalizable; se le puede volver del todo vidrio- 
so y anhidro ( Vt'rfrío fosfórico) calculándolo 
toramente cu un crisol de platino. Su grande 
delicuescencia obliga que se le tenga cuidadosa- 
mente al abrigo del contacto del aire, con iodo 
en las boticas casi siempre se le halla eu el esta- 
do liquido y á grados de concentración varia- 
bles. — El acido fosfórico obra sobre los te- 
jidos vivientes como los \enenos corrosivos. En 
medicina base preconizado como útil en \ arias 
enfermedades , pero nada prueba realmente hasta 
aquí que goce de las propiedades particulares que 
se le han supuesto, contra el cáncer, las escrófu- 
las, la tisis, etc. Para el uso médico, su solución 
en agua puede señalar hasta ¿5 o en el peso-ácido. 

Árido liidroriániro . Acido rianí- 
driro, Árido prúsico. Obtenido por di- 
ferentes procederes cuya indicación omitimos por 
ser este ácido un producto químico puramente 
farmacéutico. "En su mayor grado de pureza y de 
concentración, ó anhidro , es un líquido incolor; 
de un sabor vivo y sufocante que excita la tos, y, 
cuando está muy "debilitado , se parece al de las 
almendras amarga* ó al de las flores de albér- 
chigo ; su Babor es fresco y sucesivamente acre y 
quemante ; es mucho mas ligero que el agua; en- 
tia en ebullición á 26° -f o, ) se solidilica á !■'>" 
— 0, toiuaiK.o una forma cristalina; ala gran 
volatilidad lie que goza debe una propiedad ca- 
í acterislica , la de congelarse en parte al contac- 
to del aire , mientras que por otra parle se vapo- 
riza ; es poco soluble en el agua , y solo enrojece 
débilmente el tornasol ; se disuelve , al contrario, 
muy bien en el alcohol, que retarda su altera- 
ción , y es aun mas soluble en el éter ; al fuego, 
se descompone muy difícilmente , pero se inflama 
acercándole un cuerpo en combustión; el contacto 
de la luz acelera de tal modo su descomposición 
que, según los experimentos del Sr. Coullon, un 
cuarto de hora de exposición al sol basta para 
hacerle perder sus propiedades deletéreas, y de 
ahí esle precepto de conservarlo en frascos cu- 
biertos de un papel negro ; y colocados en un lu- 
gar fresco , lo que no impide aun el que sea ne- 
cesario renovarlo muy á menudo, si no se quiere, 
lo «pie por desgracia es demasiado común , tener 
un medicamento infiel; combinado con las bases 
salitieables, forma hidrocianatos ó prusiatos pro- 
piamente dichos. 

De todas las sustancias venenosas sacadas de 
los tres reinos de la naturaleza, el ácido prúsico 
es , ciertamente, el mas terrible y el mas pronto 
en sus efectos. Una sola gota aplicada al ojo del 
perro mas vigoroso ó inyectada en la vena del 
cuello , le mata al instante , como si fuese herido 
por el rayo. Los mismos efectos produce en el 
nombre que en los animales: Scnaringer, quí- 
mico de Viena, murió, en el espacio de dos ho- 
ras, por haber dejado caer , por casualidad , un 
poco de esle ácido en su brazo desnudo; la cria- 



ACl 63 

da de otro químico alemán, habiendo bebido una 
copita de aguardiente saturada de ácido hidro- 
ciauico, que babia tomado por kirschon-wasser, 
a causa de la analogía de olor, murió al cabo de 
dos minutos, como herido de apoplejía. E>los v 
otros muchos hechos análogos que podrían citar* 
se <le la acción deletérea de este ácido hacen mas 
creíbles la aelh idad prodigiosa de, las bellidas 
compuestas por Locusta ? esa matrona gala Que 
.Nerón asociaba á sus crímenes, > que preparaba, 
con plantas déla Frigia y de la Tesalia , venenos 
tan prontos como el puñal. Todos estos envenenar 
míenlos súbitos > cuyo recuerdo nos conserva la 
historia, se explican al presentí 1 . Paulonio mató 
al padre de llanilel introduciéndole un veneno en 
la oreja ; Clemente Vil fué envenenado por la lla- 
ma de unabugía; Toftána, célebre emponzoiia- 
dora napolitana , se servia de un cuchillo cuya 
lámina estaba envenenada por un solo lado para 
cortar el fruto cuya mitad debía hacer perecer á 
su v íctima , mientras que ella comia impunemen- 
te la otra mitad. Todos estos crímenes raros, y 
que parecen fabulosos , pueden muy bien tener 
lugar por medio del ácido prúsico. — El antídoto de 
este terrible veneno es el amoníaco líquido dilui- 
do en agua al interior , en fricciones y aun ha- 
ciéndolo respirar en vapor, y el cloro gaseoso tam- 
bién destruye prontamente ios efectos deletéreos 
del ácido prúsico; pero es menester que la apli- 
cación del remedio suceda instantáneamente a la 
del veneno. 

A pesar de la energía de esta sustancia, es em- 
pleada en medicina en varias enfermedades, en 
la tisis pulmonar, en el catarro, etc., adoses (pie 
deben variar necesariamente según su grado de 
concentración. El Acido prúsico medicinal esta 
compuesto de I parte de ácido con 6 veces su vo- 
lumen de agua, y se dá por gotas (4, 8, 48 y mas 
por día) diluido en algunas onzas de un liquido 
sencillamente azucarado, que se hace tomar por 
cucharadas, á intervalos mas ó menos lejanos. 

Árido liidrorlóriro . Aeido rlorí- 
driro. Se encuentra en la naturaleza : algunas 
veces en el estado libre, como en ciertos produc- 
tos volcánicos, en algunas aguas , por ejemplo 
las del Rio-Vinagro, en la Nueva Granada, en 
las salinas; con mas frecuencia combinado con 
diversas bases, y sobre todo con la sosa, como en 
el agua del mar , la sal común, etc. Extraese de 
esta última combinación por medio del ácido sul- 
fúrico concentrado que lo desprende en forma de 
gas; para obtenerlo liquido, basta, por medio de 
un aparato de Woulf, nacer pasar este gas en el 
agua destilada. 

Este ácido, á la temperatura y bajo la presión 
atmosférica , es un gas permanente , incolor , de 
un olor ácido, acre y sufocante; su densidad es 
de i ,111 ; en contacto con el aire , cuya humedad 
absorve, forma un vapor blanco , espeso, irrespi- 
rable, impropio para la combustión, y muy soluble 
en el agua, que disuelve los */v de su peso ó 464 
veces su volumen á -f 15 y á 0, 76 de presión; es- 
tá compuesto de volúmenes iguales de cloro y de 
hidrógeno. 



64 ACl 

La solución acuosa de ácido hidroclórico , su- 
turada á la temperatura ordinaria, constituye el 
Acido hidroclórico líquido, designado antigua- 
mente bajo los nombres de Ácido marino Acido 
muriático , Espíritu de sal fumante En el estado 
de nureza, esta solución concentrada se presenta 
baio el aspecto de un líquido incolor que esparce 
en el aire espesos vapores blancos, de un olor 
ácido sufocante ; su densidad es de 1,2109. Las 
cantidades de ácido real contenidas en las solu- 
ciones de diversas densidades , pueden ser eva- 
luadas según la tabla siguiente, debida a Ed- 
mundo Davy , que trasladamos en extracto. 
Cantidad Grados 

Densidad de ácido real en el areómetro 
á + T. por ciento. de Baume. 



1 210 42,43 

1,190 38,88 

1,110 .... 34,34 
1,150 . • • • 30,30 

1,130 26,26 

1 110 22,22 

1,090 18,18 

1,010 14.14 

1,050 10,10 



26,9 
24,5 
22 
20 
11,5 
15 
13 
10 
1,5 



Además de los caracteres físicos que acabamos 
de indicar, calentado con el bióxido de manga- 
neso se descompone disolviéndolo con despren- 
dimiento abundante de cloro gaseoso , reconoci- 
ble en su color amarillo verdoso y en su olor fuerte 

Pa En C las a artes, para preparar el ácido hidroclórico 
líquido , se emplean las mismas materias primeras 
que hemos indicado arriba, pero no los mismos 
aparatos. La sal y el ácido sulfúrico son introdu- 
cidos en grandes cilindros de hierro fundido dis- 
puestos por pares en un horno de ladrillos. Ll 
gas que sale de ellos es conducido por tubos a una 
serie de grandes redomas llenas haste la mitad 
de agua La fabricación de este ácido , ademas, 
es una parte accesoria de la preparación de la 
sosa artificial , en la cual se produce en tan gran- 
de cantidad que , en muchas localidades, como 
en Marsella, por ejemplo, apenas se aprovecha 
A pesar de que nuestros fabricantes de ácidos, al 
por mayor, no tienen la sal á tan bajo precio co- 
mo los fabricantes extranjeros , con todo a estos 
apenas les tiene cuenta remitir el ácido muriati- 
co á nuestro comercio , porque las fábricas de 
esta ciudad y sus alrededores lo expenden a pre- 
cio bastante cómodo, lo que hace que la impor- 
tación de este artículo haya llegado a ser casi 
nula. : , 

Este ácido en el comercio es por lo común de 
color amarillo. La causa de esta coloración es 
debida, sea á un poco de materia orgánica des- 
compuesta, sea á cierta cantidad de percloruro 
de hierro formado por la acción del ácido hidro- 
clórico sobre el peróxido de hierro, existente en 
los vasos en que se prepara. A veces, también se 
le encuentra en disolución cloruro de plomo, acido 
sulfuroso y ácido sulfúrico.— El percloruro de 
hierro se demuestra diluyendo este ácido con 
mucha agua y añadiendo algunas golas de una 



ACI 

solución de cianuro de hierro y potasio , que pro- 
duce luego en él un tinte azul subido y un pre- 
cipitado del mismo color al cabo de algún tiem- 
po El protocloruro de plomo se conoce por el 
examen del residuo de la evaporación o de la 
destilación de una porción de este acido, que se 
presenta en pequeñas escamas , blancas, naca- 
radas, poco solubles en el agua fría, mas solu- 
bles en el agua hirviendo. -El ácido sulturoso se 
reconoce, según el Sr. Girardin, tomando media 
onza del ácido que se quiere ensayar, se le ana- 
den 2 á* */■ dracmas de protocloruro de estaño 
cristalizado, se agita para hacerlo disolver con un 
tubo de vidrio, y se echan sobre la mezcla 2 o 3 
veces su volumen de agua destilada. Cuando el 
ácido es puro , no se manifiesta ninguna colora- 
ción- pero por poco ácido sulfuroso que contenga, 
veseinmetliatamente, después de la adición del 
protocloruro de estaño, que el acido se enturbia, 
se pone amarillo , y desde que se le ha añadido el 
aeua se siente el olor del acido hidrosulfunco, y 
el líquido toma un tinte moreno, precipitando un 
polvo del mismo color, que es proto-sulluro de es- 
taño v bióxido del mismo metal. Este sencillo pro- 
ceder permite en menos de un minuto probar la 
pureza del ácido hidroclórico del comercio , y el 
Sr Girardin dice que un centesimo de acido sul- 
furoso no puede escapar al uso de este medio tan 
fácil de poner en práctica en los talleres como en 
los laboratorios.— El ácido sulfúrico, que a veces 
contiene ó con que se sofistica el ácido muriático, 
es fácil de reconocer por medio del muriato de ba- 
rita, y aun con el de plomo, del cual los Sres. Le 
Santy Prevel han encontrado hasta 15 ó 16 gra- 
nos por onza, y que precipita, en el estado de 
sub-muriato, el agua que se le añade. 

El ácido hidroclórico tiene numerosos usos en 
las artes : sirve en la fabricación del cloro y de 
los hipocloritos , del agua regia, del gas acido 
carbónico , de la sal de estaño y de la composi- 
ción de estaño , dos sales tan empleadas en los 
talleres de tintura y de indianas. Baume lo ha 
aconsejado para el blanqueo do la seda destina- 
da ala confección de las blondas y de las gasas. 
Es un reectivo precioso para los químicos. Con- 
centrado , aun a la dosis de algunos dracmas so- 
lamente, es un veneno violento . corrosivo, ana- 
logo por su modo de acción á los demás ácidos 
minerales. La magnesia calcinada y el jabón me- 
dicinal son los agentes mas útiles para combatirlo. 
En medicina, se usa al interior , á dóses pequeñas 
en agua azucarada, etc, como antiséptico , refres- 
cante, diurético, antiescorbútico, antipútrido, 
etc , y al exterior, como astringente , útil en los 
sabañones, en las aftas, la liña, los canceres 
ulcerados, etc., también en cortas doses diluido 



en agua. 

Acido liirtro sulfúrico, Aculo sul- 
fí ti rico. Este compuesto, designado antigua- 
mente bajo los nombres de Gas hepático das hi- 
drógeno sulfurado , se encuentra en disolución en 
ciertas aguas minerales á las cuales comunica 
las propiedades que le caracterizan o las de tos 
compuestos que el forma con ciertos óxidos me- 



ACI 

¿alíeos, cuyas aguas de tiempo inmemorial son 
conocidas con los nombres de Aguas hepáticas, 
Aguas sulfurosas, : también existe, unido con el 
ácido carbónico, en muchas otras aguas minera- 
les; es uno de los productos déla descomposición 
de las materias orgánicas que contienen azufre, y 
de ahi su desprendimiento permanente en los luga- 
res comunes, en los depósitos infectos en donde se 
acumulan las inmundicias de las poblaciones, etc; 
es exhalado de los huevos podridos, y también se 
forma en los intestinos del hombre y de los ani- 
males, como resultado de la digestión, haciendo 
también constantemente parte de los gases que lle- 
nan estas visceras en todas las épocas de la vida. 

Para obtenerlo en el estado de pureza, se trata 
sea ei sulfuro de antimonio por el ácido nidrocló- 
rico , sea , lo que es preferible , el sulfuro de hier- 
ro por el doble de su peso de ácido sulfúrico á 
18 grados solamente. Si, por medio de un apara- 
to de Woulf , se le hace pasar en agua destilada, 
mantenida á una temperatura baja , se obtiene el 
Acido hidrosulf úrico liquido ( Agua hidrosul fu- 
rada ) , mas usado que el gas , y de un sabor me- 
nos desagradable. 

El ácido hidrosulfurico en el estado de liber- 
tad está siempre bajo la forma gaseosa á la tem- 
peratura y á la presión ordinarias; es incolor, de 
un olor fuerte extremamente desagradable y del 
todo análogo al de los huevos podridos; su densi- 
dad es de 1,4912; apaga los cuerpos en combus- 
tión que en él se sumergen , pero se inflama al 
contacto del aire y arde con una llama azul pálida, 
produciendo gas ácido sulfuroso, y dejando posar 
azufre, si la combustión tiene lugar en vaso cerra- 
do ; enrojece débilmente la tintura de tornasol; el 
agua absorve dos veces y media su volumen á -f- 
18° y tres veces á4- 11°; ennegrece el papel 
impregnado de acetato de plomo. Este gas ataca 
la mayor parte de los metales á la temperatura or- 
dinaria y les ennegrece; y esto depende de que el 
azufre que contiene se combina con ellos y da lu- 
gar á compuestos negros , llamados sul furos. Los 
utensilios de plata, de cobre, de plomo, de estaño, 
á cada instante son ennegrecidos, en nuestras ca- 
sas , por las exhalaciones de hidrógeno sulfurado 
que van á atacarlos ; las pinturas en las cuales 
entran compuestos metálicos experimentan los 
mismos efectos. Casi siempre , cuando se vacian 
las letrinas , el hidrógeno sulfurado que se difun- 
de por los aposentos altera y ennegrece las pin- 
turas, los bronces , la vajilla de plata, los uten- 
silios de cocina. Los huevos podridos y también 
los huevos frescos, cocidos en vasos de plata, 
tienen la propiedad de ennegrecer la superficie 
■ le estos, porque desprenden siempre un poco de 
hidrógeno sulfurado. 

El acido hidrosulfurico líquido tiene el olor 
característico del gas , enrojece la tintura de tor- 
nasol ; se altera al aire por el oxígeno, que des- 
compone cierta cantidad de gas hidrosulfurico y 
precipita azufre muy dividido , y si la exposición 
es prolongada, pierde todo su olor por resultado 
de esta descomposición ; forma con el protóxido 
de plomo un precipitado de protosulfuro de plomo 
9 



ACI 



c» 



insoluble , y todos los reactivos que obran direc- 
tamente sobre el gas descomponen su solución 
acuosa. 

En forma de gas, el ácido hidrosulfurico es un 
veneno de los mas temibles para el hombre y para 
los animales, y que, cuando no mata , deja* como 
consecuencia de los accidentes que ha producido 
una fuerte y duradera postración. Los medios de 
tratamiento mas eficaces, en los casos de en\e- 
nenamiento, son la exposición al aire libre , las 
aspersiones de agua fría sobre todo el cuerpo, que 
se fricciona fuertemente , la introducción de aire 
en los pulmones, la inspiración prudente del clo- 
ro ó , mejor , de un frasco de cloruro de cal sóli- 
do, la ingestión de agua cargada por vasos de 20 
á 30 gotas de cloro , ó de mitad menos de clo- 
ruro de sosa, etc. A pesar de la energía de este 
gas, es empleado en ciertos casos en medicina, y 
sabidos son el uso que se hace de las aguas sul- 
furosas para curar ciertas y determinadas dolen- 
cias. Según experimentos del Sr. Thénard , en el 
estado de gas, puede servir con feliz resultado 
para la destrucción de los animales nocivos que 
se soterran , introduciéndolo en los agujeros en 
que se esconden ; y así puede conseguirse exter- 
minar los ratones , y también los topos , los mus- 
gaños , los zorros, ios tejones, las garduñas, y en 
general todos los animales dañinos queescapan á 
la persecución del cazador, refugiándose en agu- 
jeros ó cavidades subterráneas mas ó menos pro- 
fundas. 

Acido láctico. Este ácido se ha hallado no 
solo en la leche agria , sí que también , bbre ó 
combinado, en un gran número de materias ani- 
males y vegetales. Así es que se le extrae del 
zumo de remolachas agrio , del agua de arroz 
fermentada, del agua agria délos almidoneros, por 
procederes cuva descripción no corresponde á 
esta obra. El ácido láctico es un líquido de un 
moreno amarillento, de consistencia jarabosa, 
inodoro , de una densidad de 1,215 á 20° ; atrae la 
humedad del aire; soluble en todas proporciones 
en el agua y en el alcohol; forma, en fin, sales, 
Laclatos , todos solubles y difícilmente cristaliza- 
bles, que, por la evaporación , adquieren la con- 
sistencia de un mucílago. — Es todavía poco usa- 
do en medicina; el Sr. Magendie ha pensado que 
podía ser empleado con ventaja en los casos de 
dispepsia ó de simple debilidad de los órganos 
digestivos. 

Acido nítrico, Acido azóiico, Es- 
píritu de nitro de los antiguos. Su descubrimien- 
to es debido á Raimundo Lullo , célebre alquimis- 
ta , nacido en Mallorca, en \ 235. Parece que se 
encuentra algunas veces en las lluvias de tempes- 
tad, y este hecho nada de extraordinario tiene, 
puesto que Cavendish nos ha manifestado que 
una serie de chispas eléctricas , que van á parar 
á una mezcla de oxígeno y de ázoe húmedos, de- 
terminan siempre la producción de cierta canti- 
dad de ácido nítrico. Por lo demás , aparte esta 
circunstancia que rarísimas veces se presenta. s<> 
halla siempre en combinación en la superficie de 
la tierra ; pero sus compuestos naturales son poco 

tomo i. 



66 ACI 

numerosos , porque hasta el presente no se co- 
nocen mas que los que forma con la potasa, la 
sosa, la cal y la magnesia. 

El ácido nítrico se obtiene, hoy (lia, descom- 
poniendo el nitro por el ácido sulfúrico , que se 
apodera de la potasa, y pone en libertad el ácido 
nítrico , que es recibido en vasos apropiados. Al- 
gunos se sirven en esta operación de grandes re- 
tortas de vidrio ó de asperón ; otros han adopta- 
do los cilindros de hierro colado. El nitrato de 
sosa es igualmente propio para esta operación , y 
se sustituye con ventaja al nitrato de potasa a 
causa de la diferencia en los precios. En verdad, 
el sulfato de sosa que resulta de la operación tie- 
ne menos valor que el sulfato de potasa; pero cal- 
culado y compensada todo , aun hay ventaja en 
esta innovación. 

En esta ciudad y sus cercanías hay laborato- 
rios de productos químicos , en donde se fabrica 
el ácido nítrico, sin que sea conocida la compe- 
tencia del extranjero , porque nuestros fabrican- 
tes, á pesar de la poca protección que se les ha 
dispensado, con sulabonosidad y aplicación, han 
logrado poder ofrecer este producto con toda la 
perfección posible á la baratura que es de desear. 

El ácido nítrico, purificado por los medios usa- 
dos en los laboratorios y el mas concentrado po- 
sible, contiene 19,84 por ciento de agua; es ín- 
color, ó ligeramente amarillo si ha estado expues- 
to ala acción delaluz; su olor es fuerte y algo 
análogo al del ácido hiponítrico; puesto en con- 
tacto con el aire, esparce un humo blanco ácido, 
debido á la condensación de la humedad atmos- 
férica; su densidad es de 1 ,5033 ; hierve á + 80°, 
pero su punto de ebullición es retardado hasta 
+ 120, cuando la proporción de agua que se le 
ha añadido le ha llevado á una densidad de 1 ,420. 
Obra con una grande energía sobre las sustancias 
orgánicas, las corroe y las descompone, teniendo 
primero en amarillo las materias animales azoa- 
das ; y esta propiedad sirve en las artes para im- 
primir dibujos amarillos en estofas de lana de 
color , porque el ácido nítrico destruye el color 
de la estofa y lo reemplaza por un tinte amarillo. 

Cuando se mezcla el ácido nítrico con el agua, 
su densidad disminuye , aunque el volumen del 
líquido que resulta 4q la mezcla sea menor que el 
de la suma de los dos compuestos. Suponiendo 
seco el ácido contenido en esta mezcla, se hallan 
las densidades siguientes: 

Grado9 
Densidad. Acido real en el areómetro 
por 100 partes. deBaumé. 

1,498 .... 84,í .... 51 

1,418 .... -72,9 . . . . 49'/, 

1,434 . . . 62,9 . . . . 46 V 2 

1,422 .... 61,9 .... 45 

1,376. . . . 51,9 .... 41 </ 2 

Según el Sr. Liebig , uno de los medios para 
descubrir muy pequeñas cantidades de ácido ní- 
trico , consiste en mezclar el líquido que se quie- 
re examinar con tanta cantidad de añil como es 
necesaria para colorarlo en azul claro : se aña- 
den algunas gotas de ácido sulfúrico y se calien- 



ACI 

ta hasta ebullición. El líquido se descolora ó pasa 
á amarillo , si contiene acido nítrico libre ó com- 
binado. El Sr. Liebig anuncia que, por este medio, 
se puede reconocer Vwo de ácido nítrico. 

El ácido nítrico del comercio, diluido en cier- 
ta cantidad de agua, lleva el nombre de Agua 
fuerte , cuando señala 26° , y Agua fuerte segun- 
da, cuando señala 20°. Nunca es puro, y con- 
tiene lo mas común cloro y ácido sulfúrico , y al- 
gunas veces se encuentra en él nitrato de potasa, 
que se le ha hecho disolver para aumentar su den- 
sidad. La presencia del cloro se reconoce echan- 
do en él algunas gotas de solución de nitrato de 
plata , que determina un precipitado abundante, 
blanco, soluble en el amoníaco. Se demuestra la 
presencia del ácido sulfúrico diluyendo el ácido 

3ue se examina en 5 á 6 veces su volumen de agua 
estilada y añadiéndole agua de barita ó una so- 
lución de nitrato de barita , que se produce luego 
un precipitado blanco pulverulento de sulfato de 
barita insoluble en el agua y en los ácidos. En cuan- 
to á la existencia del nitrato de potasa ó de una 
sal fija en solución en el ácido nítrico del comer- 
cio , puede siempre demostrarse evaporando has- 
ta sequedad una porción de este líquido en una 
eyaporadera ó en una retorta, que dejará un re- 
siduo blanco que podrá ser examinado. 

El ácido nítrico concentrado es un veneno de 
los mas violentos , y, en razón de sus numerosos 
usos en las artes , uno de los mas frecuentemente 
empleados. Lo mejor que puede hacerse, en caso 
de envenenamiento, es administrar, lo mas pronta- 
mente y en abundancia, líquidos dulcificantes, 
leche, agua de goma, y después, si se puede, 
como neutraüzantes , magnesia calcinada desleí- 
da en agua , agua de cal ó una disolución de ja- 
bón. En razón de la facilidad con que desorga- 
niza los tegidos animales , es empleado con fre- 
cuencia este ácido concentrado para destruir las 
pequeñas excrecencias , las verrugas , para cau- 
terizar las úlceras, etc. Diluido en mucha agua 
(1 á % draemas por 2 l /, libras de agua) , el áci- 
do nítrico forma una tisana acídula refrescante, 
designada á veces bajo los nombres impropios de 
Agua oxigenada, de Limonada nítrica, etc., em- 
pleada en varias enfermedades. Los vapores de 
ácido nítrico son empleados como desinfectantes. 
En farmacia sirve para preparar el espíritu de 
nitro dulce, la pomada oxigenada, el éter nítrico, 
etc., etc. Este acido tiene, en fin, usos multiplica- 
dísimos no solo en los laboratorios de química, en 
donde es frecuentemente empleado como disol- 
vente de la mayor parte de los metates, sí que 
también en las artes. 

Aeido oxálico. Es el mas oxigenado y 
mas fuerte de todos los ácidos vegetales. Existe 
del todo formado, pero combinado con la cal ó la 
potasa , en un gran número de vegetales , y par- 
ticularmente en varias especies de acedera. Se 
forma artificialmente en muchas reacciones del 
ácido nítrico sobre ciertos principios inmediatos; 
se produce lo mas comunmente descomponiendo 
el almidón ó el azúcar por el ácido nítrico , y ha- 
ciendo cristalizar muchas veces el ácido oxálico 



ací 

obtenido , para purificarlo del ácido nítrico que 
puede retener. 

En la formación del ácido oxálico , la reacción 
es muy violenta á causa de la abundancia de gas 
deutóxido de ázoe que se desprende y que podria 
ser aprovechado haciéndolo introducir en los cuar- 
tos de plomo en que se fabrica el ácido sulfúrico, 
en donde es indispensable la presencia de dicho 
í- r us para la conversión del ácido sulfuroso en áci- 
do sulfúrico. Con esío se explica, sin duda, la razón 
porque los extranjeros obtienen mas barato el 
acido oxálico, puesto que, apesar de tener noso- 
tros las primeras materias, almidón, azúcar y 
ácido nitrico, aprecio bastante regular, nues- 
tros fabricantes no han podido competir hasta 
ahora con los extranjeros, quienes nos remiten 
este producto á un precio ínfimo. 

El ácido oxálico se presenta en pequeñas agu- 
jas trasparentes é incoloras, que son pequeños 
prismas cuadriláteros, terminados por puntas die- 
tlras ; es inodoro, de sabor ácido muy pronuncia- 
do que causa dentera ; expuesto al aire seco , se 
eflorece perdiendo una parte de su agua de cris- 
talización; calentado, primero se funde y en se- 
guida se descompone , v se sublima en parte sin 
haber experimentado alteración ; puesto en con- 
tacto con el agua, los cristales se rompen dejan- 
do oir un ligero ruido á medida que se disuelven; 
100 partes de este líquido á -f 45° pueden disolver 
í 1 V» de este ácido; el alcohol lo disuelve en ma- 
yor cantidad ; echado sobre las ascuas, se funde 
luego , y exhala un humo blanco, ácido, que pro- 
voca la tos , y no deja ningún residuo carbonoso; 
el agua de cal echada en la solución acuosa con- 
centrada de este ácido , produce un precipitado 
blanco pulverulento , tan poco soluble en el agua 
que y 4000 p de ácido es indicado por este reac- 
tivo; por último es el único ácido que separa bien 
la cal al ácido sulfúrico, y este carácter químico 
muy manifiesto sirve para hacer reconocer los 
mas ligeros vestigios de él en un líquido. 

En el comercio, el ácido oxálico se halla á veces 
falsificado con sal de acelera (oxalato ácido de 
potasa ), fraude fácil de reconocer por la existen- 
cia de la potasa en el residuo de la incineración 
de este cuerpo así adulterado. También se halla 
¿veces mezclado con ácido tartárico, que es mu- 
cho mas barato, y entonces será menester tra 
tarlo con una disolución de subearbonato de 
potasa , que formará un precipitado cristalino de 
crémor tártaro , casi del todo msoluble , si en ver- 
dad estaba adulterado con el ácido tartárico. 

El ácido oxálico es empleado en los laboratorios 
de química como reactivo ; en las artes sirve mu- 
cho en la fabricación de las telas pintadas, igual- 
mente se usa para quitar las manchas de tinta y 
de orín en el lienzo y los tegidos de lana blanca. 
En medicina es utilizado como refrescante , y ad- 
ministrado en forma de limonada, de pastillas, 
etc. , con azúcar. Con todo es venenoso, y se di- 
ce que su antidoto es el agua de cal , pero'no hay 
experimentos ciertos que lo prueben bien. 

Acido piro-arétieo ■ Árido piro- 
leñoso, Acido plro-lignico , Yiua- 



ACI 67 

gre de leña. Estos son los nombres dados al 
ácido acético procedente de la destilación de la 
leña, y combinado aun con un aceite empireuma- 
tico particular y brea. Fué conocido va de Boer- 
haave, con el nombre de Espíritu ácido de la leña, 
quien hizo notar que los leños duros, en particular 
el de guayaco , lo suministraban en maj or canti- 
dad que ios demás. 

El ácido piro-leñoso impuro , tal como sale do 
las fábricas, es de color rojo moreno, y posee un 
olor fuerte empireumálico. En este estado ha si- 
do empleado con feliz resultado, al interior, en 
los niños, en los casos de gastro-malacia ó re- 
blandecimiento de la membrana mucosa de las 
vías digestivas , á la dosis de una dracma mez- 
clada con dos onzas de agua de azahar y una on- 
za de jarabe de orchata , y administrada á cu- 
charadas. Al exterior, ha sido preconizado por el 
Sr. Klatsch, como remedio por excelencia con- 
tra el cáncer acuático , por el Sr. Schullze contra 
las úlceras fagedénicas de los pies , etc.. El señor 
fierres ha confirmado la propiedad que ya se lo 
conocía de oponerse á la fermentación pútrida, y 
de destruir los miasmas pútridos. Las sustancias 
animales carnudas, sumergidas por espacio de 
algún tiempo en este líquido , después abando- 
nadas al aire , se secan poco á poco sin corrom- 
perse. Esta facultad consen atriz , que se puede 
llamar prodigiosa, del ácido piro-leñoso fué reco- 
nocida por el Sr. Monge, en nuestros tiempos mo- 
dernos; pero los antiguos la conocian ya, y de ella 
sacaban partido para los embalsamamientos, por- 
que la cedria (cedrium) no es otra cosa que el 
acido piro-leñoso bruto. Este ácido también sirvo 
á veces para dar color rojo rosado á la madera, 
las plumas, las pajas, etc. 

Este ácido impuro se destila en un alambique 
de palastro, para separar la mayor parte de la 
brea , y entonces es mucho menos colorado , pero 
su olores todavía muy desagradable. En este es- 
tado conócese, en el comercio, bajo el nombre 
íle Acido piro-leñoso destilado, que es empleado 
para hacer acetatos, ó lo que se llama vulgar- 
mente Piro-leñitos. Si quiere del todo puro, se su- 
jeta á otras operaciones algo complicadas, y llega 
á obtenerse completamente sin olor ni sabor desa- 
gradables. En este estado puede reemplazar al 
vinagre radical : diluido en agua y aromatizado 
convenientemente, forma un vinagre de mesa 
muy agradable ; pero su principal uso es servir 
para la fabricación de los acetatos. 

Aeido sucr íniro. Este ácido , que existe 
del todo formado en el ámbar amarillo o succino, 
se extrae sea por la destilación seca , sea tratan- 
do el succino en polvo por una solución de car- 
bonato de potasa ó de sosa. 

Purificado, se presenta en prismas rectos ter- 
minados por cuatro facetas , incoloros ; su sabor 
es débilmente ácido y un poco acre; calentado, 
primero se funde y en seguida se sublima aban- 
donando el agua que contiene y una parte del 
aceite empireumático que en él se halla; es so- 
luble en el agua y en el alcohol ; el agua disuelve 
V„á -f i 6° y V, a + 1 00 ; el alcoho en frió lo di- 



68 ACI 

suelve difícilmente , pero en caliente una parte tle 
este ácido se disuelve en una parte y media de este 
líquido hirviendo ; en contacto con las ascuas, se 
funde y se exhala luego en vapores blancos acres é 
irritantes sin dejar residuo carbonoso; con las tier- 
ras y los álcalis forma sales (Succinatos) por lo co- 
mún solubles , y con los óxidos metálicos sales en 
general insoluoles si, no tienen un exceso de ácido . 

Este ácido tal como se halla en el comercio es 
con frecuencia falsificado en razón de su precio 
elevado. Se le mezcla ácido tartárico, bisulfato 
de potasa ó sal amoníaco colorados con un poco 
de aceite empireumático de succino. Estos frau- 
des se reconocen por los caracteres que presenta 
entonces el ácido, y que son diferentes de los que 
hemos indicado arriba ; además por el residuo 
que deja cuando se calienta sobre una lámina 
metálica colocada sobre las ascuas. El fraude con 
el ácido tartárico se reconoce en el residuo car- 
bonoso; el del bisulfato de potasa, en la sal blanca 
fija que queda por residuo; y en cuanto á la 
presencia de la sal amoníaco, se manifiesta sea 
triturando el ácido con un poco de cal, que des- 
prende un olor amoniacal, sea por la solución de 
nitrato de plata, que ocasiona en la solución de 
este ácido un precipitado blanco , abundante, de 
cloruro de plata. 

El ácido succínico sirve en los laboratorios de 
química en las análisesjde las sustancias en las cua- 
les existe óxido de hierro mezclado con óxido de 
manganeso para separar estos dos óxidos; em- 
pléasele en estado de succinato soluble, que se 
añade á la disolución que contienen estos óxi- 
dos; el succinato de peróxido de hierro es ente- 
ramente precipitado si la disolución es neutra. 
Antiguamente era mirado, en medicina, como an- 
tiespasmódico , cordial, expectorante, diurético, 
etc. , pero al presente es raras veces empleado, 
á lo menos en su estado de pureza. _^ 

El A cido succínico impuro, ú oficinal, es el que 
en forma de cristales se pega á las paredes de la 
retorta y cuello de los vasos en el acto de la des- 
tilación del succino ; está impregnado de aceite 
empireumático , y en este estado es como se usa 
en medicina, con el nombre de Sal volátil de suc- 
cino , para las afecciones espasmódicas, á la dosis 
de 6 á 8 granos. 

El ácido succínico líquido, ó Espíritu volátil de 
succino, es el producto líquido acuoso déla destila- 
ción del succino; es una solución dilatada de ácido 
succínico, ácido acético y productos pirogenados. 
Hásele empleado también como antiespasmódico. 

Acido sulfúrico. Basilio Valentín , céle- 
bre alquimista de Erfurt, y monge de la orden de 
los Benedictinos , fué el primero que habló de él, 
á mediados del siglo XV , pero Gerardo Dornoeus 
fué quien describió sus caracteres distintos, hacia 
4570. Antiguamente fué llamado Espíritu de azu- 
fre ó Espíritu de vitriolo, diluido en mucha agua; 
Aceite de azufre , en un mayor grado de concen- 
tración, y, comunmente, Aceite de vitriolo ó 
Acido vitriólico , en el estado impuro en que nos 
lo ofrece el comercio. 

A vece» se le encuentra en el estado libre en 



ACÍ 

la naturaleza : el primero que lo reconoció fué Bal- 
dassari, en 1776, en las grutas de una montaña 
volcánica de los alrededores de Siena, llamada 
Zoccolino ; — Pictotlo vio después cerca de Aix en 
Saboya; — Humboldt, en las aguas de Rio-vinagre, 
en la Nueva Granada , que lleva su nombre de 
la acidez que le dan este ácido y el ácido hidro- 
clórico; — Leschenault, en el fondo de un volcan 
del monte Idio , en Java , en donde es bastante 
concentrado y bastante abundante para hacer 
mortales las aguas de un rio en el que desemboca 
á veces. Finalmente, el doctor Eaton ha indicado, 
mas recientemente aun, en la pequeña ciudad de 
Byron , á diez millas del Sud del canal Erié , ma- 
nantiales de este ácido, de grados diversos de 
concentración , procedentes, según parece , de la 
descomposición de piritas , y llamados en el país 
fuentes agrias. Pero en el estado de combinación 
con la cal , la barita , la alúmina y el hierro es 
sobre todo del modo como el ácido sulfúrico abun- 
da en la naturaleza. 

El primer proceder puesto en uso para obtener 
el ácido sulfúrico consistió en la destilación del 
sulfuro de hierro; á principios del siglo XVII, se 
preparó por medio de la combustión del azufre; 
mucho tiempo después, añadióse al azufre, para 
favorecer su combustión , cierta cantidad de ni- 
tro. Este úlimo proceder dio ya excelentes resul- 
tados, y en 1746 recibió una importante mejora 
reemplazando los recipientes de vidrio por vastos 
cuartos de plomo , que son los que en la actuali- 
dad se usan. La capacidad de estos cuartos varia 
al infinito , por lo regular son de 3.800 pies cúbi- 
cos, pero á veces son mas pequeños y se ponen en 
comunicación muchos cuartos juntos. De consi- 
guiente , para producir el ácido sulfúrico , se ha- 
ce llegar en el cuarto gas sulfuroso y deutóxido 
de ázoe, y, algún tiempo después, cierta canti- 
dad de vapor de agua : los dos primeros se ob- 
tienen haciendo quemar en uno de los ángulos 
del cuarto y sobre una pátera de hierro colado, 
una mezcla de 1 00 partes de azufre y de 8 partes 
de nitro. Por una serie de reacciones muy com- 
plicadas , el ácido sulfúrico se forma y va á reu- 
nirse en el suelo del cuarto, del que se extrae 
por medio de una llave de fuente. En este estado 
es muy impuro y muy diluido en agua , por lo 
común no señala sino 40° en el areómetro de Bau- 
mé. Como el comercio no lo recibe si no señala 
66°, ha de concentrársele, lo que se consigue en 
dos operaciones distintas: se le lleva primero á 
55° ó 58° de densidad , haciéndolo calentar en 
anchas calderas de plomo , después se acaba su 
evaporación en una encúrbita de platino , provis- 
ta de un capitel de la misma naturaleza. Cuando 
el ácido ha llegado á 66°, se saca de la encúrbi- 
ta por medio de un sifón de platino , y es repues- 
to en vasos de vidrio ó de asperón. Para las aná- 
lises de laboratorios , es indispensable purificar 
este ácido, lo que se consigue por medio de una 
destilación ejecutada en un aparato de vidrio, sin 
emplear lodos , ni tapones. 

Barcelona y sus alrededores cuenta varias fa- 
bricas y laboratorios de productos químicos, en 



ACI 

donde se prepara este ácido, y entre ellas dele- 
mos mencionar, por su importancia , las de los 
Srcs. l.lupis Valles y Compañía, en las Corta de 
Sarria , del Sr. Cros, en Sans, de los Sres. Casa- 
novas y Comp. a , en JBadalona ; y otras en las cua- 
les, además de elaborarse los ácidos y las sales de 
mas aplicación en las artes, se fabrica el áci- 
do sulfúrico , en aparatos suficientes para obte- 
ner anualmente, soLre 50 á 60 mil quintales de 
ácido concentrado, cuya baratura dependerá 
de la protección que el Gobierno conceda á la 
introducción ílel azufre. Sale de dichos estableci- 
mientos repuesto en grandes redomas de vidrio, 
de capacidad de 2 á 3 cientas libras, colocadas 
en cestos de mimbres, ó, aveces, embaladas en 
cajas de madera. Las redomas de vidrio, en la ac- 
tualidad, podrian ser reemplazadas con ventaja 
Sor los vasos de asperón [gres) fabricados en la 
ordela. 

El ácido sulfúrico es conocido bajo tres formas 
distintas ó modificaciones particulares : 1 .° anhi- 
dro y puro; 2.° mezclado con una corta cantidad 
de ácido hidratado , constituye en este estado el 
ácido llamado fumante ó glacial de Ñordhausen; 
3.° combinado con una proporción determinada 
de agua , es el ácido común del comercio. 

Acido sulfúrico anhidro. Se presenta en forma 
de agujas blancas, sedosas y flexibles, que se li- 
cúan á+ 25 grados centígrados, y se volatilizan 
casi inmediatamente; su densidad es de 4,970 
cuando licuado ; un calor rojo lo descompone en 
ácido sulfuroso y en gas oxígeno en la relación de 
2 á 1 ; expuesto "al aire, atrae su humedad espar- 
ciendo espesos vapores muy ácidos que provocan la 
tos; puesto en contacto con el agua, se combina rá- 
pidamente con ella produciendo el ruido de un hier- 
ro enrojecido sumergido en el agua , y disolvién- 
dose en ésta, pasa al estado de hidrató y produce 
un liquido viscoso muy ácido. — El ácido sulfúrico 
en este estado solo es empleado enloslaboratorios. 

Acido sulfúrico fumante ó glacial de Ñordhau- 
sen, ó Acido sulfúrico de Sajonia. Obtenido en 
Ñordhausen , pequeña ciudad de Sajonia , por el 
proceder de Valentín, esto es por la destilación 
del sulfato de hierro secado. Es de un color mo- 
reno subido; su densidad de 1,89 á 1,90; puesto 
en contacto con el aire, esparce luego un humo 
blanco debido á la volatizacion del ácido anhidro 
que contiene y que obra sobre el vapor de agua 
esparcido en la atmósfera; su olor es fuerte y su- 
focante por el ácido sulfuroso que contiene acci- 
dentalmente; calentado, abandona el ácido anhi- 
dro y el ácido sulfuroso que contiene, y queda en 
el estado de ácido hidratado en forma de un líqui- 
do espeso y viscoso ; el agua obra sobre este aci- 
do como sobre el precedente. Todas las propie- 
dades (pie presenta el ácido de Ñordhausen de- 
penden de la mezcla del ácido anhidro con mas 
ó menos cantidad de ácido hidratado.— El ácido 
fumante de Sajonia es empleado en los laborato- 
rios para obtener el ácido sulfúrico anhidro ; en 
las artes sirve en tintura para disolver el añil, con 
preferencia al ácido hidratado del comercio, para 
teñir la lana de color azul de Sajonia. 



ACI 69 

Acido sulfúrico hidratado común ó Acido sul- 
fúrico del comercio. Se presenta en forma de un 
líquido incolor, inodoro, de consistencia oleagi- 
nosa , de tan grande causticidad que desorganiza 
y ennegrece prontamente todas las materias or- 
gánicas con las cuales se le pone en contacto; su 
densidad es de 1,852 á + 15 0c ; no entra en la 
ebullición hasta á -f- 326°% y destila en seguida 
sin experimentar alteración: expuesto al aire, 
atrae poderosamente la humedad y se debilita mas 
y mas ; echado lentamente en el agua, cae en el 
fondo de este líquido , y se combina fácilmente 
con él por la agitación, desprendiendo mucho ca- 
lor; la proporción de agua añadida á este ácido 
disminuye su densidad y abaja su punto de ebu- 
llición, que se acerca tanto mas á 1 00 en cuanto 
mas agua contiene. 

Es de la mayor importancia para el comercio 
el determinar las proporciones respectivas de 
agua y ácido real contenidas en un acido sulfú- 
rico cualquiera ofrecido en venta ; y como en la 
mezcla de este ácido con el agua en diversas can- 
tidades hay una penetración mutua y una con- 
densación variable, la densidad no puede servir 
de tipo sino después que ha sido comparada á la 
cantidad de ácido sulfúrico real existente en el lí- 
quido. Para conseguirlo, es preciso comparar la 
densidad del ácido con la cantidad de la base 
que él satura : así pues , 1 00 partes de ácido sul- 
fúrico hidratado puro saturan exactamente 173,63 
de subearbonato de sosa puro, seco, ó 277 de la 
misma sal cristalizada. Si , en vez de tomar por 
tipo la densidad del ácido sulfúrico, se comparase 
al grado alcalimétrico, no nos expondríamos á 
ninguna trabacuenta; mientras que su densidad 
puede aumentar por la mezcla fraudulenta ó acci- 
dental de cierta cantidad de sales; y, al contra- 
rio , el grado alcalimétrico no puede variar todo 
lo mas sino por la mezcla excesivamente rara de 
una pequeña proporción de ácido anhidro. 

Ilanse formado muchas tablas de la fuerza del 
ácido sulfúrico , comparada á su gjrado areomé- 
trico. Damos la preferencia ala del Sr.Darcet, por 
que se acomoda mejor á las circunstancias comu- 
nes de la fabricación. 

Tabla de la riqueza del ácido sulfúrico á diver- 
sos grados para la temperatura de-\- 4 o cent. 

Grados Proporción Proporción 

del areómetro Densidad, de ácido hidratado de agua por 
deBaumé. por 100. * 100. 



45 . 


. 1,454 . 


. 58,02 . 


. 41,98 


46 . 


. 4,466 . 


. 59,85 . 


. 40,15 


47 . 


. 4,482 . 


. 61,32 . 


. 38,68 


48 . 


. 1,500 . 


. 62,80 . 


. 37,20 


49 . 


. 1,515 . 


. 64,37 . 


. 35,63 


50 . 


. 1,532 . 


. 66,45 . 


. 33,55 


51 . 


. 1,550 . 


. 68,05 . 


. 31,95 


52 . 


. 1,566 . 


. 69,30 . 


. 30,70 


53 . 


. 1,586 . 


. 71,17 . 


. 28,83 


54 . 


. 1,603 . 


. 72,70 . 


. 27,30 


55 . 


. 1,618 . 


. 74,32 . 


. 25,68 


60 . 


. 1,717 . 


. 82,34 . 


. 17,66 



70 ACI 

Echado sóbrelas ascuas, el ácido sulfúrico se 
reduce al instante en vapores blancos espesos, 
muy ácidos, que excitan la tos; en contacto con 
las soluciones de barita y de estronciana, forma 
un precipitado blanco , pulverulento , insoluble en 
el agua y en los ácidos con la primera solución, 
y un precipitado vedijoso con la segunda, suscep- 
tible de volverse á disolver en una gran cantidad 
de agua ; calentándolo con carbón en polvo, ó li- 
maduras de cobre , en una redoma provista de un 
tubo , se desprende en estas dos circunstancias 
gas ácido sulfuroso, que se reconoce sobre todo en 
su olor muy picante. 

El ácido sulfúrico del comercio contiene con 
frecuencia sustancias extrañas cuya presencia 
puede ofrecer inconvenientes para las operacio- 
nes en las cuales se le emplea : tales son los áci- 
dos nítrico y hiponítrico que destruyen el añil, 
cuando se hace uso de este ácido para disolver 
esta materia tintoria. La presencia de estos áci- 
dos se reconoce fácilmente echando en el ácido sul- 
fúrico que se ensa\a proto-sulfato de hierro cris- 
talizado en polvo, ó algunas gotas de una solución 
concentrada de esta sal ; el líquido toma luego un 
color púrpura, ó aun de heces de vino subido ; según 
las diferentes cantidades de ácido nítrico o hipo- 
nítrico que él contiene. El ácido hiponítrico será 
distinguido del ácido nítrico por medio de la so- 
lución roja de persulfato de magnesia, que es des- 
colorada por el primer ácido. — Casi siempre el 
ácido sulfúrico del comercio en las droguerías, 
que lo venden al por menor , tiene un tinte more- 
no negruzco debido á la descomposición de cier- 
tas materias orgánicas que han caido en él. Esto 
no presenta inconveniente cuando el ácido es con- 
centrado al grado conveniente; se le vuelve blan- 
co calentándolo por cierto tiempo , el carbón di- 
vidido que lo coloraba es quemado y trasformado 
en gas acido carbónico. — También con mucha 
frecuencia se encuentra en el ácido sulfúrico del 
comercio sulfato de plomo en corta cantidad ; esta 
sal se precipita en polvo blanco, cuando se debi- 
lita el ácido con agua destilada ; se la reconoce 
directamente en el tinte moreno que toma, cuan- 
do después de haberla diluido en el agua, se le 
añade una solución de ácido hidrosulfúrico ó de 
un hidrosulfato. 

El ácido sulfúrico es el agente mas útil y con 
frecuencia mas empleado en la mayor parte de 
las artes , las cuales , sin él , carecerían de pro- 
ductos que les son indispensables. La fabricación 
de los demás ácidos, de la sosa artificial, del 
alumbre , del cloro , la refinadura de la plata , la 
conversión de la fécula en azúcar, el blanqueo, 
el curtido, la purificación de los aceites, etc. , y 
por mejor decirlo , casi todas las operaciones de 
las fábricas y de los laboratorios reclaman su au- 
silio. En química, formauno de los reactivos mas 
poderosos y mas indispensables , sirve para ope- 
rar en el vacío la evaporación , la concentración 
de ciertos líquidos. A veces los sofislicadores lo 
introducen, no sin inconveniente , en el vinagre 
para aumentar su acidez , le sustituyen al zumo 
de limón en la limonada, etc. En farmacia, es 



ACI 

empleado parala preparación del ácido sulfuroso, 
délos sulfitos, de los sulfatos, del éter sulfúrico, 
etc. , etc. En medicina, nunca debe administrar- 
se al interior , sino muy debilitado , es decir á la 
dosis de algunas gotas solamente en una poción, 
como refrescante , antiséptico , astringente ; al 
exterior, es raras veces usado como caustico, y 
en su aplicación debe procederse con mucho cui- 
dado, y debilitado ha sido empleado en las úlceras 
escorbúticas, cancerosas, y también venéreas, etc. 

El ácido sulfúrico concentrado es un veneno 
corrosivo de los mas violentos. El tratamiento con- 
siste ; en los casos de envenamiento, en hacer 
propinar inmediatamente á los enfermos líquidos 
acuosos, mucilaginosos, grasos, aceitosos, lecho- 
sos, agua de jabón, ó mejor magnesia en suspen- 
sión en el agua, á fin de diluir y neutralizar el 
ácido al mismo tiempo que se provocan vómitos ; 
en seguida se emplean los antiflogístisos con mas 
ó menos actividad, según la exigencia de los ca- 
sos. 

Acido sulfuroso. Es uno de los prime- 
ros gases conocidos , puesto que se forma desde 
luego que el azufre arde en contacto del aire. A 
mediados del siglo XYII , fué considerado como 
un cuerpo particular por Stahl, y, en 1777, La-? 
voisier demostró su composición. 

Este ácido se produce y se desprende en gran- 
de cantidad en las montañas sometidas á la acción 
de fuegos subterráneos. Todos los volcanes en 
actividad, excepto, según el Sr. Boussingault, 
los del ecuador, lo exhalan de sus cráteras; las 
solfataras lo desprenden siempre. La sufocación 
que determina es lo que hace tan peligroso el 
acercarse á estos lugares : se dice que Plinio el 
Naturalista murió por haber querido examinar de 
demasiado cerca la famosa erupción del Yesuvio, 
que , el mismo día , enterró las ciudades de Her- 
culano , Pompeya y Campada bajo un diluvio do 
cenizas. 

Puede obtenerse directamente de la combustión 
del azufre, sin ninguna adición de nitro, pero es- 
te proceder embarazoso casi no seria suficiente 
para procurarse las cantidades tan considerables 
de ácido sulfuroso que se consumen, principalmen- 
te para el blanqueo de las lanas , de las sedas, 
etc. Se acude pues á otros medios : ó se hace ca- 
lentar al rojo, en una retorta, una mezcla de 4 
partes de flor de azufre y 5 partes de óxido negro 
de manganeso , ó bien se trata en caliente el áci- 
do sulfúrico por el carbón ó el serrin de madera; 
en ambos casos , se desprende gas ácido sulfuro- 
so , que es recibido en vasos en parte llenos de 
agua y rodeados de hielo , en la que se disuelve. 
En los laboratorios se obtiene desoxigenando en 
parte el ácido sulfúrico por el mercurio. 

Acido sulfuroso gaseoso. Es un gas permanente 
á la temperatura ordinaria , pero susceptible de 
licuarse a — 20; es incolor, de un olor fuerte y 
sufocante que irrita los ojos y excita la tos , y ana 
logo al del azufre que arde al aire ; su densidad 
es de 2,247; apaga los cuerpos en combustión* el 
agua á + 1 5 o disuelve treinta y tres veces su vo- 
lumen , y adquiere su olor y su sabor, igualmente 



ACI 

que su propiodad de enrojecer primero la tintura 
de tornasol y en seguida comunicarle un color de 
vino ojo de gallo. 

Acido sulfuroso liquido , Espíritu sulfuroso de 
Stahl , Espíritu de azufre por la campana. Es la 
solución del gas , que es incolora, y posee el olor 
y el sabor de éste, aunque menos pronunciados; 
cuando saturada, su densidad es de 4,045; calen- 
tada, deja escapar poco á poco y enteramente el 
gas que contiene ; expuesta al aire en un vaso 
mal cerrado , absorve lentamente el oxígeno y se 
convierte en parte en ácido sulfúrico ; forma con 
las bases sales, llamadas Sulfitos. 

El ácido sulfuroso en los dos estados que aca- 
bamos de mencionar es muy empleado en las ar- 
tes , la acción destructiva que ejerce sobre mu- 
chos colores orgánicos lo nace particularmente 
emplear en el blanqueo de las estofas de seda y 
de lana , asi como en lostegidos de paja. Empléa- 
se también para azufrar los vinos débiles, que se 
acedarían luego en los toneles si el fermento no 
estuviese sustraído de la acción del aire que con- 
tienen. Sirve para quitar las manchas de frutos 
en los tegidos. En los laboratorios es usado como 
reactivo , y á veces en ciertas operaciones como 
medio de obtener y de aislar muchos cuerpos de 
su combinación. En medicina, en el estado de gas, 
ha sido empleado para purificar el aire y como 
preservativo de las enfermedades contagiosas ; ha 
sido preconizado contra las enfermedades de la 
piel, en particular la sarna, los herpes, etc. En 
el estado líquido, ha sido poco empleado , aunque 
indicado por muchos autores como refrescante, 
tónico , astringente , útil contra las tercianas. Por 
último , el gas ácido sulfuroso es muy útil para 
apagar los incendios de chimenea , cuando se em- 
plea al principio y cuando el fuego no es muy 
violento; para esto, se echa en el hogar de la 
chimenea y sobre las ascuas una muy grande 
cantidad de flores de azufre , y se tapan con tra- 
pos mojados todas las aberturas de la chimenea 
para que no pueda penetrar el aire. 

El gas ácido sulfuroso respirado, aun en corta 
cantidad , irrita los pulmones , provoca la tos , la 
sufocación , una viva constricción del pecho , y 
puede determinar la asfixia y la muerte. La ex- 
posición al aire libre, la inspiración prudente del 
amoníaco y la administración de este álcali al in- 
terior , son los mejores medios de combatir los 
primeros accidentes ; en seguida está indicado el 
uso de los dulcificantes. 

Acido tártrico , Acido tartárico, 
Acido tartaroso, Acido del tárta- 
ro . Sal esencial de tártaro. Scheele 
fué el primero que, en 1770, lo descubrió en el 
tártaro que se posa del vino en fermentación , y 
(pie lo obtuvo , como se practica aun , del crémor 
tártaro. Existe mas ó menos abundantemente, sea 
libre , sea combinado con la cal ó la potasa, en 
un gran número de sustancias vegetales , como 
las uvas, las moras, las grosellas, la pulpa de 
tamarindos, laescila, etc. 

Para obtener este acido , se disuelve el crémor 
tártaro en el agua hirviendo , se le añade poco á 



aci n 

poco creta en polvo hasta que el líquido sea neu- 
tro y no produzca efervescencia. Saturado pues 
el exceso de ácido del crémor tártaro, despren- 
dido el ácido carbónico de la creta, queda en 
solución tartrato neutro de potasa y tartrato de 
cal que se precipita. Tratado éste por el ácido 
sulfúrico, se forma sulfato de cal poco soluble , y 
el ácido tártrico queda libre. Entonces se hace 
cristalizar y se purifica. A pesar de la facilidad 
conque puede obtenerse este ácido, lo recibimos 
en mucha cantidad del extranjero. 

Este ácido purificado se presenta en cristales 
incoloros que son prismas hexaedros , terminados 
en pirámides de tres caras , ó mas comunmente 
en anchas láminas divergentes ; su sabor es muy 
fuerte y su acción sobre la tintura de tornasol es 
enérgica; es inalterable al aire; calentado, pri- 
mero se funde, se hincha en seguida , se descom- 
pone ennegreciéndose y esparciendo un olor par- 
ticular análogo al del azúcar quemado ó del ca- 
ramelo, y dando agua, gases carburados, ácido 
acético , aceite empireumático y un ácido parti- 
cular llamado piro-tártrico ; es muy soluble en 
el agua, una parte de este liquido disuelve dos de 
ácido cristalizado á -f 400, y una y mediaen frió; 
también es soluble en el alcohol, pero en menor 
cantidad ; su solución acuosa no precipita la cal 
de los ácidos minerales , como lo hace el ácido 
oxálico , pero precipita el agua de cal, el agua de 
barita , y las sales de cal de ácidos orgánicos ; 
puede formar con las diversas bases sales llama- 
das Tar tratos, muchas usadas en medicina, y 
con la potasa una sal acida muy poco soluble 
(crémor tártaro) , carácter que le es propio. 

El ácido tartárico ha sido algunas veces sofis- 
ticado por medio de una adición de sulfato ácido 
de potasa , lo que ha ofrecido mucho provecho al 
falsificador. Calcínese una corta porción del ácido ■ 
sospechoso , y mójese el residuo, que si está adul- 
terado , se desarrollará un olor de huevos podri- 
dos, ó de ácido hidrosulfúrico. 

El ácido tártrico, en las artes, v especialmente 
en las fábricas de indianas, tiene los mismos usos 
que el ácido oxálico ; es uno de los mordientes 
mas frecuentemente usados para las lanas , pero 
en este caso es empleado en el estado de crémor 
tártaro. En química sirve de reactivo para distin- 
guir la potasa y sus sales, y también en el análi- 
sis de los compuestos antimoniales para oponerse 
á la precipitación del óxido de antimonio por el 
agua. En medicina se emplea, á semejanza de los 
ácidos cítrico y oxálico, como atemperante, en 
las enfermedades agudas, ala dosis de 45 a 30 
granos disuelto en una libra de agua azucarada; 
sirve para preparar la limonada vegetal ó tarta- 
rosa, el jarabe tartaroso, etc., se administra tam- 
bién en polvo, en pastillas, etc. 

A alta dosis, este ácido vegetal seria suscepti- 
ble de ocasionar una especie de envenenamiento, 
3ue debería combatirse por bebidas acuosas da- 
as en abundancia, ó mejor aun por magnesia 
desleída en agua. * 

* No se eitrafíará la extensión que hemos dado al ar- 



i* ACÓ . 

ACIOCA. Planta del Perú, cuyas hojas se 
sustituyen á la Yerba del Paraguay, porque go- 
lll de las mismas propiedades estomáticas. Em- 

*£gfiSE Acm™". Géuero de plantas de 
la familia de las radiadas, de la tribu de las he- 
haSeas , y de la singenesia poligamia igual de 

^Acmela de Onneo , Aoecedaria 

(Acmella Linnaji. Cass.; Spilanthus Acmella, 
L ) Planta anua de la India y de la America me- 
ridional, de un sabor acrey picante, cuando fres- 
ca que produce mascándola una abundante se- 
creción desaliva. Es empleada para dar tono y 
mas firmeza á las encías y fortificar tas diversas 
partes de la boca ; es útil en el escorbuto , la pa- 
rálisis de la lengua, los dolores reumáticos de i los 
dientes, etc. Se dice que en la isla de Témala 
sirve para desatar la lengua de os niños es de- 
cir que se hace mascar esta planta a aquellos que 
habían difícilmente ó no hablan Es posible que 
esta masticación, aumentando el tono de los órga- 
nos de la palabra, les permita el ejercitarse mas 
fácilmente , y justifique el nombre de Abccedana 
que lleva la planta, ton todo conviene no abusar 
de ella, porque se inflamaría la boca, a causa 
de la acción demasiado activa de este vegetal. 

Cultívanse en los jardines, en donde se perpe- 
túan con facilidad , dos plantas vecinas de la 
que hemos hablado, la Acmela be Mauritania 
(Acmella mauritana, Rich.) y la Acmela ras- 
trera { Acmella repens, Pers.), especies que han 
servido en las experiencias que, en Europa, se 
han hecho sobre la Acmela. _ ■ 

Al OH O. Especie de pequeño gallo de Ma- 
dagascar. Los huevos de la gallina son de tal mo- 
do pequeños que cada una de ellas puede empo- 
llar hasta treinta huevos á la vez pero no son 
buenos para comer. La carne del gallo y de la ga- 
llina es bastante buena. 



«culo Acido, á pesar de habernos circunscrito aciertos limites 
respecto á los pormenores de los procederes de fabricación, 
á las teorías químicas , á la composición íntima de los cuer- 
pos á su acción mutua ó sobre la mayor parte de las demás 
sustancias. Hemos escrito un artículo de comercio ; pero su 
extensión debia ser proporcionada a la importancia y a la 
generalidad de este comercio. Era preciso poner al lector en 
estado de conocerlas sustancias de que debíamos tratar, dán- 
dole medios para apreciar su valor venal , y para impedirle 
el ser engañado por calidades aparentes y falsificaciones a 
las cuales los ácidos con frecuencia están sujetos. Y tengase 
además presente que, bajo el régimen de promiscuidad de 
todos los géneros de comercio y de libertad indefinida en las 
especulaciones del mercader , no hay , por decirlo asi , ni un 
solo especiero á quien le sea extraña la gruesa droguería; 
que en todas las fábricas , en los laboratorios químicos , en 
todas las boticas , se encuentran ácidos, y que la generalidad 
de las artes industriales necesitan de ellos, y entonces se vera 
cuan indispensable era ocuparse algo detenidamente de esta 
especie de mercadería. Creemos haber Uenad.0 nuestro objeto 
con la descripción de todos los ácidos de uso conocido , re- 
servándonos hacer la indicación de aquellos en los cuales la 
ciencia no ha descubierto todavía propiedades utdizables , o 
no ha fijado de un modo preciso los casos en que podemos 
emplearlos , al hablar de las sustancia» que los contienen o 
de las cuales pueden extraerse. 



ACOIíIK. Codorniz aeuática de Megico, 
cuya carne se asemeja á la délas demás ave* 

"cSciA {Acontias). Los Griegos dieron 
este nombre á muchas serpientes Po;«onosas del 
África, del Asia, etc., el que ¡fue ^aducjdj ^orjo* 
Latinos con la palabra Jaculus Ká* «^Í« 
que se decia que se arrojaban desde > los arbole, 
para acometer su presa con a celeridad como se 
tira una azagaya. Su determinación especifica es 
todavía incierta. Dícese que su mordedura es mas 
peligrosa que la de la Albora; por lo demás atn- 
buíanseles las propiedades medicinales de esta, y 
su hiél era también muy empleada. 

ACOKITIÍSA. Principio alcalino vegetal 
descubierto por Brandes, examinado porGeiger 
Hesse vpor Berthemot, en el Acónito Napelo. Se 
prepara en los laboratorios químicos. No parece 
ser susceptible de cristalizar, y se presenta en 
forma de un polvo blanco, ligeramente amari- 
llento; de un sabor muy acre; muy solub e en el 
éter , en el alcohol ; un poco soluble en el agua; 
al fuego se funde, y se descompone, aumentando 
la temperatura; se combina con los ácidos for- 
mando sales neutras é incristalizables.— Ls muy 
venenosa; goza de propiedades narcóticas, y es 
empleada para producir la dilatación de la pupila . 
ACOLITO, Aconitum. Género de plantas 
de la familia de las ranunculáceas, y de la po- 
liandria triginia de Linneo. Sus especies son ce- 
lebres por la acción delétera que ejercen sobre la 
economía animal. La hermosura de sus flores las 
ha hecho admitir en los jardines, lo que da lugar 
á muchos accidentes, y quizás sena útil abando- 
nar tal práctica, aunque el cultivo parezca dismi- 
nuir su violencia. • , , 

Las calidades nocivas de los acónitos fueron 
conocidas desde la mas remota antigüedad : con 
ellos, según Ovidio, Medea fabricaba sus yene- 
nos; en muchas naciones antiguas, se castigaba 
de muerte con el acónito , como se hacia con la 
cicuta, y los Galos impregnaban con zumo de sus 
raíces los hierros de sus flechas, para asegurar 
la muerte de los heridos por éstas. El haber di- 
cho que el acónito nacía de los excrementos que 
había desprendido el Can-cervero ouando Júpiter 
se le llevo de los infiernos , es una fábula inventa- 
da por los poetas con motivo de crecer esta planta 
en abundancia cerca de Heraclea en el Ponto, 
donde estaba situada la caverna por la que pre- 
tendían que aquel héroe había bajado a la región 
de los muertos. , , 

Acónito Autora, Acónito salutí- 
fero (Aconitum Anthora, L. ). Planta indígena 
vivaz, que crece en las altas montanas , en los 
Alpes y los Pirineos. De tallo que se eleva a un 
pie y medio, anguloso, firme, algo velloso, guar- 
necido de muchas hojas redondas, alternas, con 
lacinias lineares; sabor acre y amargo. Mores 
que nacen á lo alto del tallo, á manera de espiga; 
cada una de ellas representa una especie de cabe- 
za cubierta de un casco de color amarillo pálido, 
y de un olor que no es desagradable Su fruto es- 
tá compuesto de muchas piezas membranosas que 



ACÓ 
contienen semillas angulosas, arrugadas, negruz- 
i';i\ Su raíz esta formada de dos cuerpos car- 
nudos, en forma de nabo, del grueso á corta di- 
ferencia de una aceituna, de color moreno ó ama- 
rillento por defuera, blanco por adentro, de un 
sabor acre y amargo. 

liase pretendido (pie la raíz de esta especie era 
el contraveneno del Acónito Napelo, ó del Tora, 
«le donde le ha venido su nombre; pero Hoflmann, 
Solier , Lobel y Privot han hecho ver que era tan 
peligrosa como él. . 

Acónito fu ni maro. Acónito de 
flores grandes {Aconitum Cammarum, L.). 
Esta planta vivaz, cultivada en los jardines por 
sus hermosas flores de color azul rojizo, se ase- 
meja de tal modo por sus caracteres al Acónito 
Napelo, que probablemente participa de todas 
sus propiedades. Su sabor, según Haller, es pi- 
cante ; Matíolo y Bonnet han probado el peligro 
que hay en usarla. El doctor Busch la ha aconse- 
jado en la tisis, á la dosis de dos granos en polvo, 
de dos en dos horas , hasta que el mal disminu- 
ya , con la precaución de suspender su uso según 
él estado del enfermo ó si se presentasen acci- 
dentes peligrosos, que en este caso indica, para 
combatirlos, el uso del vinagre. 

Acónito Iiicoctono, Matalobos 
(Aconitum Lycoctonum, L.j. Habita los lugares 
elevados, las montañas alpinas. Planta vivaz de 
tallo alto de cerca dedos pies, delgado, redondo, 
un poco inclinado, y que se divide en muchas ra- 
mas; sus hojas son anchas, redondas, hendidas 
en muchas partes ; sus flores nacen en las sumi- 
dades, son de color amarillo pálido, cada una 
compuesta de cinco nótalos desiguales represen- 
tando , en cierto modo , una cabeza cubierta de 
un casco* su fruto está compuesto de muchas pie- 
fas membranosas reunidas , las cuales encierran 
semillas angulosas negruzcas; sus raices son libro- 
sas, negruzcas. 

El nombre de esta planta procede de que se la 
mezcla, cortada á pedazos, con carne reducida á 
pasta para envenenar los lobos , uso al cual las 
demás especies servirian también. En Busia, la 
raíz es empleada como preservativo de la rabia; 
en Siberia, la planta es usada contra el ruido 
de orejas y otras enfermedades. Es un veneno 
mortal, y por eso no debe emplearse sino al ex- 
terior. 

Acónito IVapelo, IVapelo, Tora( Aco- 
nitum Napellus, L. ) . Esta planta indígena, vivaz, 
arroja muchos tallos redondos, de textura leñosa, 
difíciles de romper, llenos de meollo, que se ele- 
van á la altura de tres pies, guarnecidos, en to- 
da su extensión , de hojas casi redondas , profun- 
damente cortadas , ó divididas y subdivididas en 
muchas hojas estrechas, nerviosas, de un verde 
oscuro, luciente, adherentes á pecíolos bastante 
largos : sus flores están dispuestas á manera de 
espigas en las sumidades de los tallos, y tienen 
también la forma de una cabeza cubierta de un 
casco, de color azul; su fruto es silicuoso, que 
encierra semillas pequeñas, negras; su raíz na- 
biforme, negruzca por defuera, blanca por aden- 
10 



ACÓ T3 

tro , guarnecida de un gran numera de fibras en- 
trelazadas. Según Brande, contieno un alcaloide 
designado bajo el nombre de Aconitina (V. esta 
palabra), y que probablemente es el principio ac- 
li\ o de esta planta. 

El nombre específico de esta especie, la mas 
celebre y la mas deletérea de todas, viene de 
Napus, Nabo, porque su raiz es parecida á un 
pequeño nabo, lo que ha causado mas de un fu- 
nesto engaño , pues en esta parte es en dondo 
reside sobre todo la fuerza de la planta , como 
lo asegura Vital. Los renuevos tiernos han sido 
tomados á veces por apio; pero de ello resultan 
menos accidentes, porque esta parte no tiene to- 
davía todos los zumos nocivos de que mas tar- 
de debe estar impregnada , lo que explica como 
los Lapones pueden comer sus renuevos cocidos 
en la grasa, como lo refiere Linneo. 

Esta planta fresca, aplicada sobre la piel, es 
mordicante y vejigante ; puesta sobre la lengua, 
aun cu pequeña cantidad , determina en ella una 
sensación de ardor y de dolor que se extiende á 
la garganta y que entorpece todas estas partes. 
Su raíz, calentada en las manos, causa accidentes 
locales casi semejantes. El Tora, tomado á la do- 
sis de una á dosdracmas, causa un verdadero en- 
venenamiento, en el que los pacientes sufren mu- 
chísimo y perecen al cabo de dos ó tres horas. 
En estos casos , el remedio consiste en recurrir 
con prontitud al uso de los vomitivos , y si exis- 
ten síntomas cerebrales , se aplican sinapismos , 
se hace una fuerte sangría, y se administran dilu- 
yentes, aceitosos. 

A pesar de estos terribles efectos del acónito, 
empléase en medicina, en polvo ó en extracto, en 
diferentes enfermedades, como en la sífilis , el 
reumatismo, la gota, las afecciones cutáneas, en 
la amaurosis, etc. La dosis, en polvo, es de % 
á 2 granos para un adulto , pudiendo ser aumen- 
tada sucesivamente hasta una dracma; en extrac- 
to , desde un octavo de grano hasta un escrúpulo 
y mas, procediendo gradualmente. 

ACOPO. Plinio designa bajo este nombre 
una piedra preciosa, semejante al nitro, que tie- 
ne manchas de color de oro , la cual herbida en 
el aceite, daba á este líquido la propiedad de 
calmar el cansacio. 

ACORO, AcorüS. Género de plantas de la 
familia de los aroídeas , de la hexandria monogi- 
nia de Linneo . 

Acoro Cálamo . Acoro aromático, 
Caña aromática (Acorus Calamus, L.j. 
Planta vivaz que crece en los lugares húmedos 
de la Europa , en la India , y aun hasta en el 
Japón. Dásele, como sinónimo, el nombre de Cá- 
lamo aromático (Calamus aromáticus de los au- 
tores antiguos) , pero sin razón, porque esta últi- 
ma planta, tan empleada antiguamente, no es 
conocida ya. (V. Cálamo aromático.) 

La raiz , pues , de Acoro Cálamo es la que so 
usa en terapéutica. Tal como nos la ofrece el co- 
mercio, esta raíz seca es larga, geniculada, del 
grueso del dedo, algo aplastada , rojiza con pun- 
titos negros que son de donde parten las raicillas, 
tomo i. 



74 ACR ' 

los cuales no deben confundirse con las caries; de I 
consistencia esponjosa, de fractura resinoídea 
sembrada de puntos lucientes , de olor aromático 
muy agradable, y de sabor picante, caliente y 
amargo. Según frommosdorff , contiene una ma- 
teria extractiva, goma, una resina viscosa, una 
materia análoga á la inulina , un poco de aceite 
volátil de sabor alcanforado, leñoso, algunas sa- 
les y agua. Se nos remite de la Tartaria, de Po- 
lonia y de la Bélgica. 

Según Ainslie, en la India, el Acoro aromático 
es tan eslimado de los médicos del pais en las in- 
digestiones , los dolores de estómago y las enfer- 
medades délos intestinos, en los niños, que hay 
una multa contra un droguista que no abriese su 
puerta á toda hora de noche al que lo pidiese. En 
Constantinopla, se conlita esta raíz fresca, y se 
come en las enfermedades epidémicas; en Sibe- 
ria , es empleada contra la tos ; en Prusia , en don- 
de esta planta es muy común, se mezcla esta raíz 
con las semillas destinadas parala fermentación, 
y da al aguardiente de Dantzich un perfume de 
lirio que tira á canela y que le caracteriza entre 
loslicores análogos. Finalmente, empléasela como 
carminativa, estomática, sudorífica, etc., y entra 
en varias composiciones farmacéuticas. 

ACRAS, Achras. Género de plantas déla fa- 
milia de las zapoteadas, de la hexandriamonogi- 
nea del sistema sexual. Achras era el nombre del 
peral silvestse entre los Griegos. 

Acras cortada [Achras disecta, L.; Acrhas 
balata, Aublet ). Esta especie crece en la ^hi- 
ña, en Manila, etc. Sus hojas molidas, con un poco 
de gengibre , son empleadas exteriormente en las 
parauses. Sus frutos tienen el grueso y la forma 
de una majuela , y cuando maduros , son dulces, 
acídulos, y excitan el apetito y facilitan la di- 
gestión. 

Acras mamosa [Achras mammosa, L.). 
Según Descourtils , el zumo lechoso de este árbol 
es vomitivo , cáustico, y sirve en las Antillas para 
corroer las verrugas, como lo hace entre nosotros 
el zumo de nuestros euforbios indígenos. Los frutos 
son muy gruesos y se éomen, aunque menos bue- 
nos que los de la especie siguiente. Las semillas 
que estos contienen son casi del volumen de una 
castaña y son igualmente usadas. 

Los frutos en razón del color de su carne reci- 
ben el nombre de Yema de huevo , pero obsérvese 
que muchos otros frutos exóticos llevan el mismo 
nombre, como se tendrá ocasión de ver. 

Acras Zapote, Zapote [Achras Sapo- 
ta, L.). Grande y elegante árbol de las comar- 
cas calientes de la América , que se eleva á la 
altura de \ á 50 pies ; sus ramos se reúnen en 
una hermosa cima; sus hojas son alternas, disper- 
sas , ovales , lanceoladas y enteras ; flores blan- 
quecinas é inodoras ; sus trutos son del volumen 
y la forma de una manzana, divididos en doce 
celdillas , que encierran semillas cubiertas de una 
especie de resina olorosa, agradable, mirada 
como aperitiva y diurética. 

La corteza de este árbol contiene ( así como la 
de las demás especies ) un zumo lechoso , de una 



ACR 
naturaleza mas dulce que en las otras familias de 
zumo lactescente, como las euforbiáceas, las apo- 
cíneas , etc. , y trasuda una especie de resina in- 
color, viscosa, tenaz, no usada. Esta corteza, en 
todas las especies , es astringente y febrífuga. 
Los frutos tienen un sabor dulce , pero soso : en 
América, son muy buscados como una excelente 
comida , que se sirve en todas las mesas , pero no 
deben comerse sino muy maduros, estoes pasados 
ó muy cerca de podrirse , y por esta circunstan- 
cia , en Guatimala, se llama al zapote Níspero de 
América; estos frutos gozan de reputación para 
curar laestranguria, la disuria, etc. Las semi- 
llas, á la dosis de una á dos dracmas con agua y 
azúcar, forman emulsiones, que se consejan en 
las arenillas y el cólico nefrítico , y también se . 
extrae de ellas un aceite que adquiere la consis- 
tencia de la manteca. 

ACOCCIII. Pequeño cuadrúpedo de Caye- 
na, el cual no difiere del Agouti sino en que solo 
tiene el cuarto de su grandor , y una cola de dos 
pulgadas y media de longitud , mientras el Agou- 
tie caree de ella. Encuéntrasele en los bosques 
vírgenes. Su carne es mas tierna y mas suculen- 
ta que la de este último. 

ACROCORDO, Acrochorrus. Género de 
reptiles ofídeos , que sé dice paren hijuelos vivos 
ya. La única especie que se conoce es : 

Acroeordode «lava [Acrochordusjaven- 
sis, Hornst. ). Las mordeduras de esta serpiente, 
que tiene ocho pies de largo , no son temibles; 
pero el humor acre que rezuma de su piel puede 
determinar una erupción erisipelatosa, que las 
lociones mucilaginosas, la leche tibia , el oxicra- 
to hacen desaparecer. — Dícese que sirve de ali- 
mento á los Chinos de Java, en donde es llamada 
Oulur-Caron. 

ACROE. Planta de Guinea, que , hervida en 
vino, y tomada en bebida, es buena para dar 
fuerzas. , 

ACRÓSTICO , Acrostichüm. Género de 
plantas de la familia de los heléchos y de la crip- 
togamia de Linneo. 

Acróstico ahorquillado [Acrostichüm 
furcatum, Forster). Esta grande especie, que so 
encuentra en la Nueva-Holanda, en la Nueva- 
Zelanda, y en muchas islas vecinas, sirve de ali- 
mento á sus habitantes. Su raíz adquiere el volu- 
men de la cabeza de un niño y mas; se la corta, 
se la seca y se la reduce á*pok > del que se 
hace una especie de pan grosero, que da poca 
sustancia alimenticia. Faltos de mejor , los natu- 
rales de estos desgraciados países están obliga- 
dos á alimentarse casi enteramente de este helécho 
al cual añaden , cuando pueden , algunos frutos, 
y algunos mariscos. 

Acróstico punteado [Acrostichumpunc- 
tulatum, Svv.). Esta planta es oficinal en la 
China, sin que se sepa á que enfermedades so 
desuna. 

Acróstico rojo [Acrostichüm flavens, S\v.) 
Esta planta es empleada en la Nueva-Granada, 
en donde es indígena, como laxante, según el 
Sr. de Humboldt. 



ACT 

ACTEA , Ac™a. Género tle plantas de la 
familia tic las ranunculáceas, do la poliandria 
inonogiuia de Linneo. 

lote» espigada . Yerba de san 
Cristóbal i Actcva spicata, L.). Esta especie 
europea crece en nuestros boscpies poblados y 
montañosos. Sus tallos se elevan «i la altura de 
dos pies poco mas ó menos , son delgados , tier- 
nos, ramosos; sus hojas son grandes, anchas, 
divididas en muchas partes, oblongas, puntiagu- 
das, dentadas en sus bordes, de color verde blan- 
quecino; sus flores nacen en las sumidades de 
los ramos, dispuestas en espigas, compuestas 
cada una de cuatro pétalos blancos , colocados á 
manera de rosa; su fruto es una baya blanda, 
oval , poco carnuda , la que se ennegrece madu- 
rando , como la uva , y que encierra dos hileras 
de semillas planas , puestas las unas sobre las 
otras; su raíz es gruesa, guarnecida de algunas 
fibras, negra por defuera, amarilla por adentro. 

La rail de esta planta es un purgante activo, y 
por eso se la compara al Eléboro negro, Yeratrum 
nitjrum , L. , falsificando con ella á éste. Las ba- 
yas son un veneno violento que hace perecer los 
jierros, y Linneo dice que han excitado un de- 
lirio furioso seguido de la muerte. La planta 
fresca mata las gallinas y los ánades, y Lemon- 
nier ha visto que su extracto producía" el mismo 
efecto en uno de estos animales. El polvo y el co- 
cimiento de esta yerba , puestos en los cabellos, 
matan los piojos," y también curan la sarna A 
pesar de lo expuesto, parece que es necesario 
que la planta sea fresca y dada a dosis fuerte pa- 
ra causar efectos tan graves. 

Esta planta fué confundida primero con la 1c- 
tcea spicata, Mich. (Acloca bracliipetala , DC), 
especie de la América meridional, que, en los 
Estados-Unidos, es un remedio popular parr, com- 
batir la los y disminuir la frecuencia del pulso, 
y se dice útif contra la tisis, en los males de gar- 
ganta mucosos, etc. La Actea racimosa (Actwa 
racemosa , L.) parece participar de las mismas 
propiedades que la Adosa brachipetala , con la 
cual ha sido confundida, en cuanto á sus virtudes, 
en los escritos de los médicos americanos. 

ACTIIVIA, Actima. Vulgarmente Anémo- 
na de mar. Género de zoófitos carnudos, comun- 
mente provistos de colores brillantes, y los cua- 
les, aunque confundidos con las Medusas bajo el 
nombre de Ortigas de mar, no producen ningún 
efecto marcado sobre la piel de aquel que las to- 
ca , y se distinguen de ellas además porque son 
fijos , mientras que las verdaderas ortigas de mar 
son libres : por lo tanto, forman parte del orden 
de los zoófitos acalefos fijos (familia de los mala- 
codermos, Dum. i. Distínguense bajo el punto de 
vista alimenticio las tres especies siguientes : 

Aetlnia judáiea , Aetinia elavel 
de mar , Aetinia Culo de eaballo 
(Aetinia judaica, L.). Se encuentra en el Medi- 
terráneo, v es poco eslimada. 

Aetinia morena de Cuvier (Aeti- 
nia ch(Pta ) .' Muy común en el Mediterráneo , pe- 
ro apenas usada," aun por los pobres. 



Afiil 7Ü 

Aetinia rojiza, Aetinia Culo de 
asno [Aetinia equina, L. ). Común en las pla- 
ñís del Océano de Europa y del Mediterráneo. Es 
del volumen de una nuez ;" frecuentemente usada 
por los antiguos, y todavía muy estimada del pue- 
blo en ciertas provincias. El nombre de Ortiga 
marina que se le había dado, prueba que se había 
confundido con las Medusas. 

Las aclinias, dice el Sr. Cloquet, son un ali- 
mento mucilaginoso, difícil de digerir, poco abun- 
dante en principios asimilables, sin saber, ó 
debiéndolo á la sustancias con las cuales se le 
sazona. Por lo común se hacen freir en la pasta, 
después de haberlas lavado bien. Las virtudes 
que se les atribuyen de ser afrodisiacas , depilato- 
rias, buenas contra las arenillas , parecen desti- 
tuidas de fundamento , \ referirse mejor á las or- 
tigas de mar libres ó Medusas. 

ACTIAOF1XO, AciixornvLLiM. Género 
de plantas de la familia de las araliáceas. Los 
Actinophyllum pcdicitlatum y angulatttm, Ruiz y 
Pavón, que crecen en el Perú, dan una goma en- 
teramente soluble en el agua , análoga por con- 
siguiente á la goma arábiga, y que podría pro- 
bablemente emplearse en los mismos usos. 

ACH 

ACHACAS! A. Según Jussieu , es una es- 
pecie de Cacto no descrito , del Perú , en dondo 
sirve como alimento , y se vende en los mercados 
de este pais. 

ACH ASACA. Planta de África , en el rei- 
no de Mély , cuyas hojas y cuyo fruto son em- 
pleados como sudoríficos , en las enfermedades 
venéreas. 

ACHAOVAST. Nombre dado á una planta 
de flor compuesta , de los alrededores del Cairo, 
algo semejante á la manzanilla , de olor y sabor 
desagradables, que se dice propia para comba- 
tir las obstrucciones y la ictericia. — En Egipto, 
se llama Achaovan abiat á la Cineraria mariti- 
ma,h., que usan en aquel pais como antive- 
nérea. 

ACHIA HE IiAS OÍHIAS. Nombre da- 
do en la India á los renuevos de caña Mambú v er- 
des confitados en vinagre , pimienta , y algunas 
especias y otros ingredientes. Este condimento 
viene á Europa en vasos de arcilla altos de pié y 
otro tanto anchos , con la boca bastante estrecha. 
Los pedazos de caña tienen una pulgada y media 
de diámetro , algo mas de dos pulgadas de largo, 
y la consistencia semejante á la de los pepinillos 
en adobo ; de color amarillo pálido. Los Holande- 
ses lo consumen en abundancia. Este condimento 
acre caliente, solo conviene en los climas húme- 
dos, á los temperamentos flegrná ticos \ á los vje- 
jos. — El Achia ó Achar, en Europa, son los pepi- 
nillos, las espiguitas de maiz, las alcaparras, ce- 
bollitas blancas, las halichuelas verdes, etc., 
confitados en nuestro vinagre. 

ACHICORIA, CiCHORiiM. Género de plan- 
tas que dan su nombre á una familia natural , las 
achicoráceas , de la singenesia poligamia igual. 
De las cinco especies que contiene solo hablare- 
mos de dos que se cultivan en nuestras huertas. 



70 ACH 

Achicoria elidirla , Achicoria dul- 
ce, Escarola ( Cichorium Encima, L.). Es- 
ta planta anua , que quizás no es mas que una 
variedad de la siguiente, es cultivada en las 
huertas como alimenticia ; hanse obtenido de ella 
muchas variedades , conocidas con los nombres 
de Escarola, de Achicoria dulce, blanca, riza- 
da, de, Endivia, cuyo amargor natural de las 
hojas ha suavizado el ahilamiento. Créese que es- 
ta planta es originaria de las Indias Orientales, 
pero Forskael indica proceder de la Arabia. Há- 
cese mucho uso de la escarola en ensalada, que 
refresca y es aperitiva , ó cocida , que es un man- 
jar muy s'ano, excita el apetito , y se da con fre- 
cuencia á los enfermos, alas personas de estó- 
mago delicado, etc. 

Achicoria silvestre, Achicoria 
amarga {Cichorium intybus, L.). Esta espe- 
cie vivaz crece en las márgenes de los caminos, 
en los lugares secos, etc., en donde florece en 
agosto y setiembre ; se conoce en sus hermosas 
flores inodoras, de un azul claro, que varían del 
rojo al blanco , y con los cuales se adornan á ve- 
ces las ensaladas. Su raíz es oblonga, del grueso 
del dedo , morena por defuera ; su tallo , natural- 
mente alto de cerca de un pié y medio , es sus- 
ceptible de adquirir mas aumento por el cultivo; 
sus hojas radicales son ovales , prolongadas , ob- 
tusas, de lóbulos agudos y vellosos; las del tallo 
están esparcidas , son poco numerosas , lanceola- 
das , dentadas. La achicoria silvestre se cultiva 
en prados y en las huertas. Es de un amargor 
franco, muy pronunciado ; con todo sus hojas, 
cuando tiernas , se comen en ensalada, y, cocidas 
en agua y condimentadas , convienen á los jóve- 
nes, y las personas que tienen buen estómago 
pueden comerlas de cualquier manera; además las 
raíces , en Suecia , entran en la composición del 
pan entre los pobres. La achicoria goza de una 
grande reputación como estomática , depurativa, 
etc. Usanse las raíces y las hojas: en invierno, 
se usan las primeras, no solo porque las hojas 
faltan, sino porque aquellas tienen mas vigor; en 
verano se usan las hojas. En Egipto se emplean 
las semillas contra las enfermedades inflamato- 
rias. Finalmente, la achicoria es muy usada, en 
particular en extracto. 

La achicoria es un buen forraje para el ganado, 
en especial para las vacas, cuya leche aumenta 
y mejora. 

Uno de los usos mas considerables que se hace 
de la achicoria es preparar con su raíz tostada 
un succedéneo del café ; este método , usado en 
Flandes, en Holanda, desde muchos años, exten- 
dióse en Francia en la época de la guerra conti- 
nental ; entonces usóse casi en general , por eco- 
nomía , y para reemplazar la semilla de Arabia, 
que llegó a ponerse rara y cara ; esto hizo el ob- 
jeto de un comercio con el Norte, que todavía 
existe en parte , á pesar de haber cesado la guer- 
ra , porque muchas gentes piensan que esta raíz 
quita al café lo que él tiene de nocivo , y que aun 
refresca. Estas aserciones son verdaderas en 
cuanto no se toma entonces sino la mitad ó el tér- 



ADA 

ció de café , según la mezcla que se ha hecho. El 
café de achicoria, mezclado por mitad con el ca- 
fé común , tiene un color mas hermoso que el café 
puro, es menos aromático , no es desagradable, 
pero no tiene el delicioso perfume que despide la 
liaba de Moka. 

En Francia, y sobre todo en Alemania, se ha- 
ce mucho uso del Café de achicoria, ya solo, ya 
mezclado con el café común. Consiste en la raía 
de esta planta tostada, que adquiere un amargo 
no desagradable y una aroma que se asemeja á 
la del azúcar caramelizado, y que reducida á pol- 
vo, se ofrece al comercio , encerrada en sacos ó 
paquetes envueltos en papel. En Francia en 1835, 
lueron exportadas 410,721.000 libras de café de 
achicoria. Para conocer que este producto co- 
mercial no ha sufrido alteración, bastará atender 
al olor que despiden las materias orgánicas en 
fermentación ó enmohecidas. 

ACHIE PATCHIE IIJJV. Estas 
palabras indias designan, según Ainslie, las ho- 
jas verdes del Acheen (él no dice el nombre bo- 
tánico de esta planta ) , que tienen un gusto agra- 
dable, un poco astringente, semejante al té negro. 
Los médicos indios las consideran como estomá- 
ticas ó laxantes , y las dan en infuso. 

ACIIOUItOU. Nombre de una especie de 
laurel de América, á cuyo leño se llama también 
Madera de India , aunque la verdadera Madera 
de India no es de un Laurel, sino del Ucmaloxilo 
de Campeche , L. ; es roja y muy sólida, y sirve 
para la construcción de edificios. Sus hojas y su 
fruto son aromáticos y sirven de condimento; em- 
pléase el cocimiento de las hojas contra las afec- 
ciones nerviosas y la hidropesía; los frutos son 
bayas, cuyas semillas comen las aves , lo que les 
vuelve, se dice, la carne de color de violeta y 
amarga. 

ACHUPALIA, Achupaya. Planta 
llamada así por los naturales de Páramo, en la 
Nueva-Granada, en donde crece en abundancia. 
Vegetal precioso que los indígenas comen en 
tiempo de carestía, y que los libra de la feroci- 
dad de los osos de aquel pais , porque estos ani- 
males lo prefieren como alimento. Los niños apro- 
vechan su agua insípida , pero muy cristalina , 
que chupan á su placer. El tronco de esta planta, 
de la familia de las bromeliáceas , y de la nexan- 
dria monoginia , tiene de tres á cuatro pies de 
alto , y contiene , en particular al nacer las ho- 
jas, una sustancia blanca muy acuosa y como 
esponjosa, semejante á la del Cacto Mclocacto, L.. 

AD 

ADA-HODIEX. Nomhje indio de una 
planta enredadera del género Abocino. El polvo 
de su raíz, soplado en los ojos, disipa las man- 
chas. Según Rédio, esta raíz produce el mismo 
efecto cocida con manteca y tragada. Con ella se 
componen también diversos medicamentos usados 
en la India. 

ADASÍA ( en Italia Adcno, Adello). Pescado 
de rio que vive en el Po. Es monstruoso y muy pa- 
recido al esturión; hanse visto de ellos que pesaban 
hasta mil libras. Plinio dice que la ociosidad lo 



ADA 
engorda. Nunca se ha pescado ni en ©mediter- 
ráneo ni en el Océano. Su carne, aunque blanda, 
tiene n\u\ buen gusto, pero no iguala á la del es- 
turión; allomases de muy difícil digestión. 

ADAJ\§0^iIA, AdÁnsonia. Genero de plan- 
tas de la familia de las malváceas , de la mono- 
dellia poliandria, dedicado al célebre botánico 
Adanson, que fue el primero que lo hizo conocer. 
Contiene la sola especie 

Adansonla dividida romo ende- 
do.«* . llüohal» . I"hii de mono (Adan- 
sonia digitata , L.). Este vegetal, que crece en 
el Senegal , y atraviesa el África hasta en Abisi- 
nia, es el mas grueso de los árboles conoci- 
dos, y el que parece vivir mas largo tiempo; 
Adansbn ha visto muchos á los cuales ha creído 
poder atribuir mas de 6,000 anos de existencia. 
Casi todas sus parles, que abundan en viscosi- 
dades emolientes , son usudas. Las abejas tala- 
dran su leño blanco para depositar en él una miel 
muy estimada. Las hojas tiernas, secas y redu- 
cidas á polvo, constituyen el Alo de los Negros, 
que emplean por dar sabor y gusto á su caldo y 
a su menestra ó Coscu , y pretenden que moderan 
el exceso de la traspiración. 

El fruto es llamado Pan de los monos, porque 
estos animales se alimentan con él ; los naturales 
< el país le llaman Bocci. Es una cápsula ovoidea, 
puntiaguda en las extremidades, larga de un pié 
y medio , ancha de cuatro á seis pulgadas, y cu- 
ya corteza es leñosa , cubierta de un vellover- 
doso bastante espeso, dividida interiormente en 
diez á catorce celdillas formadas por membra- 
nas; cada celdilla encierra muchas semillas re- 
niformes, rodeadas de pulpa, desabor azucarado, 
agrillo y muy agradable. Con esta pulpa se hace 
una limonada de buen gusto, en las calenturas 
tan frecuentes en el Senegal ; seca y reducida á 
polvo, los Negros la deslíen en leche ó enagua, 
y la emplean en los esputos de sangre, — la mi- 
ran , unida al tamarindo , como un remedio segu- 
ro contra la disentería, — y, á la goma, contra 
las perdidas uterinas. 

El Sr. Yauquelin ha hecho el examen de la 
materia parenquimatosa y amilácea de este fru- 
to , y ha reconocido qne sus semillas son aceito- 
sas, que la sustancia del fruto se compone de 
almidón y de una goma perfectamente semejante 
ala dicha de Arabia, de un ácido que no ha podi- 
do obtenerse cristalizado y que se parece al acido 
málico , de un azúcar qué no es susceptible de 
cristalizarse. 

Los Mandigues llevan este fruto en la parte 
oriental y meridional del África, y los Árabes lo 
en\ ian á los paises vecinos del reino de Marrue- 
cos , de donde es trasportado en Egipto. 

Según Franck, antiguamente se trasportaba en 
Europa la sustancia carnuda y friable del interior 
del fruto del Baobad, bajo el" nombre de Tierra 
de Lemnos. Prospero Alpino fué el primero que 
la reconoció como una materia \egetal, proce- 
dente de la Etiopia y no de la Grecia. Conviene no 
confundirla con la tierra sellada bolar, que lleva 
también el mismo nombre. 



ADE 77 

Vil ATI S. Tegido de algodón ó muselina 
muy fina y muy clara, procedente de la India 
oriental. Pretiérese el fabricado en Bengala. 

ADDAD. Nombre árabe de una planta muy 
amarga, que se halla en Numidia, y se dice tan 
venenosa que cuarenta gotas de su agua destila- 
da pueden dar la muerte , en una hora. 

ADELFA ó \ í K l<> . Ni km m. Género de 
plantas de la familia de las apocíneas, de la pen- 
tandria monoginia. Contiene un corto número de 
arbustos de hojas sencillas y de flores elegantes, 
que tienen propiedades activas, aun peligrosas, 
como la mayor parte de los de la serie vegetal a 
la cual pertenecen. 

Adelfa antidisentérica (Nerium un- 
íidyscntericum, L. ; Wrightia antidisentérica , 
Brown ) . Esta especie de la India , en donde lleva 
el nombre de Codaga pala , tiene su corteza que 
es gris, negruzca, amarga, lactescente y acre. 
A veces se la distingue con el nombre de Corte- 
za de Malabar. Esta corteza es empleada, en la 
India, como tónica contra la disentería, en coci- 
miento acuoso , ó en infuso en el agua ó en la le- 
che ; y también , según Bedio , que ha llamado á 
este arbusto Curutu-Palu, se aplica el cocimien- 
to sobre los apostemas para madurarlos. 

Adelfa Oleander . Adelfa vulgar, 
Baladre {Nerium Oleander, L.). El nombro 
latino de este hermoso arbusto, siempre verde, 
que se dice originario del Oriente, que decora 
hoy dia las costas desde Cataluña á Portugal . de 
la Italia, de la Grecia, de la Berbería, del Asia 
menor etc. , y que es cultivado en la mayor parto 
de los jardines, por la belleza de sus numerosos 
tallos y sus flores abundantes, le viene de la seme- 
janza de su hoja con la del olivo , olea. Los Fran- 
ceses le llaman Laurier-rose , Laurel Bosa , fun- 
dados en la comparación que se ha hecho de sus 
hojas con las de los laureles , y del color de rosa 
de sus numerosas flores inodoras , que se suceden 
por espacio de muchos meses; ellas tienen la for- 
ma de pequeñas rosas, sobre todo en las varie- 
dades dobles , que al présenle poseemos en abun- 
dancia, y que fueron introducidas en Europa por 
Bewerniñgius , bajo el nombre de Nerium Olean- 
der odorum, Adelfa Oleander olorosa; los 
Griegos la llamaban, á causa de esta semejanza, 
Bosal-laurel. 

Este arbusto , al contrario de lo que tiene lu- 
gar en los demás vegetales de la familia á la cual 
pertenece , no tiene zumo blanco lechoso ; pero 
por esto no es menos acre, activo y peligroso. 
Grav dice que clarifica el agua cenagosa, como 
el Éstrigno de bebedores ( Strychnos potatorum, 
L. ) , lo que prueba la presencia de partes resi- 
nosas en esta planta , y podría ser de utilidad en 
mas de una localidad , "sí los principios deletéreos 
de este vegetal no se comunicasen á los líquidos. 
Mas los hechos que manifiestan el peligro de ser- 
virse de ella son patentes : los autores nos citan 
que, en Niza, el polvo de la corteza y del leño de 
este arbusto es empleado como mata ratones; 
que han muerto personas por haber comido car- 
ne espetada con leña de esta planta ; que una 



78 ADE 

corta cantidad de extracto de este vegetal ha 
muerto caballos y otros animales , en algunos 
minutos, etc.; y finalmente, de los experimentos 
hechos por el Sr. Orfila se deduce que la Adel- 
fa debe ser colocada entre los venenos narcóticos 
acres. Su envenenamiento se remediará por me- 
dio de vomitivos mecánicos ó positivos prontos, 
bebidas abundantes de agua, de leche, de acei- 
te , etc. , como para todos los envenenamientos 
vegetales. 

A pesar de su grande actividad, la Adelfa ha 
sido empleada, al interior , contra las enfermeda- 
des de la piel , sobre todo los herpes y la sífilis: 
hase también asonsejado en las calenturas inter- 
mitentes. Al exterior, se ha indicado como estor- 
nutatoria, lo que no deja de ofrecer peligro. Las 
hojas hervidas en aceite ó grasa , ó su extracto 
desleído en estas sustancias, son empleadas toda- 
vía con feliz resultado , en algunos puntos , para 
curar la sarna y las erupciones tinosas. Los frai- 
les mendicantes se servian del polvo de las hojas 
de baladre para librarse de los insectos que se 
pegan á la piel , á los vestidos, etc. 

En resumen, la Adelfa es un medicamento de- 
masiado activo para ser empleado sin grandes 
precauciones ; y vale quizás mas abandonarlo, 
como se hace, que exponerse á producirlos acci- 
dentes graves a los cuales su uso puede dar lu- 
gar: consagrémosla al adorno de nuestros jar- 
dines. 

Adelfa de ramilletes (Nerium Co- 
ronarium, Jacq. ). Los doctores indios tiran, en 
los ojos atacados de oftalmía , el zumo de las ho- 
jas de este vegetal, para obtener su curación. 
Esta especie, que tiene las flores blancas muy 
olorosas, es cultivada también en Europa. 

Adelfa de tintes ( Nerium tinclorium, 
Rotll. ) . Esta especie de la India sirve para fabri- 
car un añil de calidad inferior empleado en el 
pais;se prepara con las hojas frescas , que se 
ponen á macerar enagua ( previamente hervi- 
da ) á la cual se añade agua de cal ; se recoje la 
fécula que se separa, etc., y se emplea para te- 
ñir las telas. Según el Sr. Leschenault, las semi- 
llas de esta Adelfa, juntas con aromas, son un 
remedio empleado contra el flujo de sangre en la 
India; se tosía todo, y de ello se hacen pildoras 
añadiéndole opio, etc. 

AJíEltf AIVTEKA , Adenan-hiera. Género 
de plantas de la familia de las leguminosas, de 
la^decandria monoginia deLinneo. 

Adenantera pivonina [Adenanthera 
pavonina , L.).Esta planta es llamada Mand- 
siadi por los habitantes de Malabar y de Ceilan. 
Sus semillas , un poco comprimidas, "de un her- 
moso rojo punzó , son alimenticias. Ainslie dice 
que en la Innia se dan sus hojas, en cocimiento, 
contra el reumatismo crónico. 

ADEHXA, Adema. Género de plantas de 
la hexandria monoginia, cuya familia no está de- 
terminada. Forskal mención a, bajo el nombre de 
Adema venenosa (Adeniá venenata ) , una planta 
que crece en la Arabia, que el polvo de sus re- 
nuevos tiernos , tomado interiormente , hace hin- 



ADI 

char el cuerpo, esto es, que es altamente veno- 
so. Dícese que su contraveneno es el zumo del 
alcaparro espinoso. De Candolle, que la llama 
Adelia venenosa (Adelia venenata), lo que la 
traslada á las euforbiáceas, dice que su zumo es 
tan cáustico que produce sobre la piel pústulas 
inflamatorias uolorosas. 

A I» i; \OS. Algodón que se recibe de Alepo 
por vía de Marsella. 

Allí ó ADY. Nombre americano de una es- 
pecie de palmero de la isla de Santo-Tomás y 
otros lugares de la América, que produce un fru- 
to llamado A banga, del cual se extrae un licor 
vinoso , muy emborrachador. 

AllIANTO, AdíanTum. Género de plantas 
de la familia de los heléchos, y de la criptogamia 
de Linneo. 

Adianto apoyado, Capilera del 
Canadá, Culantrillo del Canadá 
( Adiantum pedatum , L.). Crece en la América 
septentrional , en donde sirve como nuestra es- 
pecie ; empléasela también en Europa para los 
mismos usos. Parece tener mas actividad que 
nuestra Ca pilera , porque es un poco mas amar- 
ga y mas aromática, y sin duda por esto mu- 
chas fármaco peas- la indican para el jarabe de 
capilera, y ciertos autores le dan la preferencia 
en sus prescripciones , lo que es en vano , porque 
no se halla en el comercio. 

Adianto Cabello de Venus , Ca- 
pilera común, Culantrillo común, 
Culantrillo de Monpeller , Culan- 
trillo de pozo (Adiantum Capillus Veneris, 
L.J. Esta planta , que se cree ser el Culantrillo 
de las obras hipocráticas , se encuentra en casi 
todas las regiones de la tierra, en Europa, en 
América, en las Indias , en la Nueva-Holanda. El 
Sr. de Humboldt sospecha que sus esporos han 
sido así trasportados por los marineros que reco- 
gen el agua délos peñascos en donde crece la ca- 
pilera para su provisión. En España se encuentra 
en los lugares húmedos, las fuentes, los pozos. Se 
distingue en sus hojas largas de 6 á i pulgadas , 
muchas veces aladas , cuyos folíolos cuneiformes, 
lobados y redondeados por la punta, tienen por 
debajo la línea de fructificación adherente en to- 
do el borde de la hoja. Esta planta, un poco mu- 
cilaginosa, de un sabor ligeramente amargo, es 
mirada como un béchico cierto , y muy usada en 
los romadizos , los catarros , etc. ;, con ella se ha- 
ce un infuso teiforme, y un jarabe muy en uso, 
en razón déla aroma suave y agradable que le da. 

Adianto de Etiopia , Capilera fie 
Etiopia , Culantrillo de Etiopia 
(Adiantum wthiopicum , L.). Según Thunberg, 
esta planta se encuentra en el Cabo de Buena- 
Esperanza , en donde es empleada para los mis- 
mos usos que la capilera común. En el pais, se da 
en infuso teiforme contra la tos y otras enferme- 
dades de pecho. 

Adianto frágil [Adiantum fragüe, Svv.). 
Esta especie de la Jamaica es recomendada por 
Browne como útil en las úlceras del pulmón , la 
consunción purulenta, etc. 






ADO 
Adianto en forma de trapéelo 

[Adiaiitum trapvzci formo , L.). En las Antillas, 
en donde se encuentra esta planta, se emplea 
para los mismos usos que nuestra especie común. 

ADUIAIüí. Cuadrúpedo de los desiertos de 
la Libia, muy manso que se dejamontar de los mu- 
chachos y que suministra abundantemente leche, 
de la que aprovechan los naturales. Es de la mag- 
nitud de una ternera, y parecido al carnero; tie- 
ne las orejas largas y caídas , y la lana corta y 
muy lina. 

A i>ó\l l>i] . Auonis. Género de plantas de 
la familia de las ranunculáceas , de la poliandria 
poligmia de Linneo. En general son plantas cáus- 
ticas , vejigantes y de un uso muy peligroso. 

Pallas dice que en Siberia las mozas se hacen 
abortar con el Adónide de primavera [Adonis 
vernalis,\j.) , y con el Adónide Apenina (Ado- 
nis Apennina , L. ) que llevan allí el nombre de 
Starodoubka. La acción de la primera especie es 
tan violenta , que Clusio refiere que , de su tiem- 
po , los farmacéuticos alemanes sustituían su raíz 
ala de eléboro, y aun la miraban como la del 
vordafiero eléboro de Hipócrates , en razón de 
una especie de semejanza exterior con la raíz que 
el padre de la medicina describió bajo este nom- 
bre. 

El Adónide del Caro de Buena -Esperanza 
f .4 donis capensis , L. ) sirve como las cantáridas, 
tan marcada es su propiedad vejigante , lo que le 
ha hecho designar bajo el nombre de A donis vesi- 
catoria , por Linneo hijo. Lo mismo sucede con el 
Adónide delgado (Adonis gracilis, Poiret), cu- 
yas hojas son empleadas en África como veji- 
gantes. 

El Adónide de verano, Ojo de perdiz (Ado- 
nis eslivalis , L, ) y el Adónide de otoño , Go- 
tas de sanc.ue (Adonis autumnalis, L.), indígenas, 
> que so cultivan en nuestros jardines, no parecen 
tener una acción menos señalada ; con todo , como 
son ¡urnas, hay motivos para creer que su acción 
os menor ParVmson pretende que el infuso de 
sus semillas es bueno contra el cólico y la piedra. 
Estas plantas merecen ser experimentadas antes 
de usarlas en medicina , en razón de la violencia 
«lo sus congéneres, por lo demás su porte ele- 
gante, sus hojas finamente cortadas y sus flores 
granees y hermosas, hace que los adónides sir- 
\ an para adorno de los jardines. 

AUOKilllllEKA, Papaver. Genero do 
plantas do la poliandria monoginia, que da su 
nombre latino á una familia natural, las papa\e- 
ráceas, y que el suyo es tomado del céltico papa 
papilla , porque las semillas de la mayor parte 
de sus especies son nutritivas. Contiene unas vein- 
te plantas herbáceas , casi todas anuas , de hojas 
ponninervias y sinuosas . alternas y abrazaderas; 
de flores cuyo cáliz es de dos hojuelas, caducos 
asi como los cuatro pétalos ; el fruto es una cáp- 
sula ovoidea, univalday unilocular, repartida en 
muchas medio celdillas", y que se abre en su re- 
mate , debajo del estigma ; sus semillas , que son 
excesivamente numerosas, sirven para hacer 
aceite. Todas las especies tienen propiedades ano- 



ADO 79 

dinas, calmantes, somníferas, etc., á un grado 
diferente, y dan un zumo lechoso, mezclado con 
el agua, que, secado, toma el nombre de Opio, 
nombre que se da también , abusivamente á su 
extracto. 

Los antiguos hacían de la adormidera el sím- 
bolo del sueño , y con ella adornaban la entrada 
del palacio de Morfeo. Homero habla de ella como 
siendo generalmente cultivada en los jardines; 
Virgilio la menciona muchas veces, con el epíte- 
to de soporiferum, de vescum, de cereale, hacien- 
co alusión á la propiedad que tiene de provocar 
el sueño , á la de tener las semillas nutritivas, y 
en razón á crecer entre las mieses. Los médicos 
griegos empleaban el zumo de las adormideras, 
ó el opio , como se dirá al hablar de éste , en la 
práctica de la medicina. 

Adormidera Argemone (Papaver Ar- 
gemone, L. ). Especie anua, que vive en las mie- 
ses. de cápsulas delgadas, oblongas, en forma de 
mata. El Sr. Bory asegura que los Griegos la 11a- 
maban fíomonia , y la tenían como útil en las en- 
fermedades de los ojos. 

Adormidera dudosa (Papaver du- 
bium, L. ). Esta especie anua, que crece en los 
campos arenosos en nuestro pais, y que se recono- 
ce en sus flores pequeñas rojas y en sus cápsulas 
oblongas , lampiñas , puede ser aprovechada, en 
los países en que abunda, para extraer opio, 
pues 120 libras de esta planta han dado 3 libras 
1 2 onzas de extracto de consistencia pilular, que, 
administrado á una dosis 1 2 á 15 veces mayor 
que el opio exótico, tiene todas las ventajas'de 
este. Además utilizándola así, se desembaraza á 
los trigos de un vegetal nocivo. 

Adormidera oriental (Papaver orién- 
tale , L.). Esta magnífica planta, que se cultiva 
en los jardines por sus hermosas flores , no debe 
confundirse con la adormidera somnífera. Es vi- 
vaz; tiene las hojas con sus lóbulos separados y 
aserrados en su margen ; su flor es de color rojo 
muy brillante, de cuatro á cinco pulgadas de lar- 
go; su cápsula de color violado y lampina. Tour- 
nefort fué el primero que, en 1700, la trajo de 
América, y dice que no es de ella de la (pie se ex- 
trae el opio de Oriente, y (pie los Turcos comen sus 
cápsulas verdes, aunóme sean acresy de un gusto 
quemante. Según el Sr. Petit, farmacéutico en 
Corbeil, una libra de esta planta da \ onza 2 V» 
dracmas de extracto blando, que contiene 10 
granos de morfina; délo que concluye que po- 
dría servir para preparar el opio indígeno. 

Adormidera silvestre , Amapola 
( Papaver Hhívas , L. ). Nada mas vulgar en nues- 
tros sembrados que esta planta anua, <le grande 
flor de un hermoso rojo, de la cual podria sacar- 
se partido en las artes. Su tallo es peloso; sus 
hojas hendidas al través v cortadas; sus cápsulas 
lampiñas y globosas. En la isla de Creta , se co- 
men las hojas como las espinacas, después de 
cocidas y condimentadas. Los cerdos son muy go- 
losos de ella, con todo el Sr. Gaullet refiere ha- 
ber visto un envenenamiento de ocho vacas, por 
haber comido tallos (U> esta adormidera. Las lio- 



80 ADO 

res de esta planta tienen un olor débilmente vi- 
roso y un sabor mucilaginoso, ligeramente amar- 
go; son tenidas como calmantes, béchicas, dulci- 
ficantes , etc. , y sabidos son los usos que de ellas 
se bace en medicina. 

Adormidera somnífera, Ador- 
midera común ( Papaver somniferum, L.). 
He aquí sin duda la planta mas eminentemente 
útil de la materia médica, notable por sus pro- 

Iñedades y su uso. Todos los pueblos civilizados 
íacen uso en medicina de su zumo espesado que 
de ella se extrae , conocido bajo el nombre de 
opio , y todo el Oriente consume de él una prodi- 
giosa cantidad como excitante, y para procurarse 
sensaciones agradables, etc., propiedad que 
comparte con el cáñamo en la India , y el tabaco 
venido del Occidente. 

La adormidera común es originaria del Asia, 
sobre todo de la Persia , en donde adquiere , se 
dice, proporciones gigantescas , según Chardin; 
en nuestro clima llega á tener de 3 á 6 pies en 
los terrenos buenos; se halla naturalizada en ca- 
si toda la Europa de tiempo inmemorial , en los 
lugares cultivados, los jardines, en donde la 
tierra es profunda y fresca. Esta planta, que es 
anua en España, bisanua según algunos, en cier- 
tas localidades , es de un color glauco notable; 
sus tallos son fuertes , poco ramosos, lisos; sus 
hojas son anchas, amplexicaules y cortadas; las 
flores terminales, grandes, caducas, de un rojo 
pálido, con una mancha negra en la base; á es- 
tas les suceden cápsulas que tienen desde el vo- 
lumen de una nuez hasta el de un huevo y mas, 
que contienen semillas blancas en una variedad, 
la mas empleada en medicina (lo que la hace lla- 
mar Adormidera Manca) , y grises ó negras en 
otra , cuyas cápsulas son mas redondas y menos 
gruesas, pero cuyas flores doblan fácilmente, 
motivo que la hace cultivar en los jardines. 

Los antiguos colocaban la adormidera en el 
número de los vegetales alimenticios , así como 
parece indicarlo el siguiente verso de Virgilio: 

Lilia verbenasque premes , vescumque papaver. 

La palabra vescum indica que sus semillas eran 
contadas entre las que son alimenticias, pues no 
son somníferas , y si aceitosas y nutritivas : según 
Dioscorides , con ellas se hacia pan ; los Roma- 
nos las empleaban para preparar tortas , que ha- 
cían tostar y las mezclaban con miel , para ser- 
virlas en los postres ; las gentes del campo , des- 
pués de haber dorado su pan en huevos , polvo- 
reaban la costra superior con estas semillas para 
darle mas sabor , uso que todavía se sigue en el 
Oriente, en Polonia, en Hungría, y también en 
ciertos países del norte déla Francia; en el va- 
lle de Trentin, en la Estiria y la Alta- Austria, los 
habitantes se alimentan de tortas hechas con se- 
millas de adormidera blanca y negra y de harina; 
en Italia, en Genova sobre todo, las emplean cu- 
biertas , con azúcar; las aves caseras las comen 
con gusto, y finalmente de ellas se extrae aceite 
(Y. Aceite de adormidera). 



AFI 

Las hojas de adormidera , tiernas , ge comen 
cocidas en algunos lugares; desarrolladas, con- 
tienen , como los tallos y las cápsulas , un zumo 
lactescente, que cuela á la menor incisión que en 
ellas se hace. Este zumo es susceptible de concre- 
tarse por el calor en una materia amarillenta casi 
opaca, que es un verdadero opio en lágrimas, 
que las cápsulas , y sobre todo sus pedúnculos , 
dan con mas abundancia , pero que nunca se pre- 
senta en bastante cantidad para ser recogido con 
provecho ; este zumo lactescente puesto en las he- 
ridas recientes hechas por las anejas, las avis- 
pas , ú otros insectos ponzoñosos , calma al mo- 
mento el dolor y el escozor , y hace cesar los ac- 
cidentes , neutralizando el veneno , como lo han 
observado los Sres. Delaistre y Yeits. 

Las flores de adormidera no tienen uso parti- 
cular. 

Las cápsulas , ó Cabezas de adormidera , son 
la parte de que se hace mas uso en medicina , y 
son preferidas las de la variedad de semillas blan- 
cas, porque son mas gruesas. Las cabezas de 
adormidera se cortan en su madurez, á fin de 
que la semilla sea bien sazonada, se meten en pa- 
quetes, que se acaban de hacer secar á la som- 
bra; porque este fruto se enmohece fácilmente 
si esta apretado en un lugar húmedo , y entonces 

Eierde mucho de sus calidades , y también se de- 
e tener cuidado de que no sea picado por un in- 
secto, el Cynips Khceadis , Yallot, que lo hace 
hinchar, le vuelve corchoso y monstruoso, y le 
quita sus virtudes. Estas cápsulas son calmantes, 
anodinas , etc., y de un uso excesivamente común 
y casi doméstico. 

De esta especie , cultivada en Oriente , es do 
la que se extrae el opto, que forma uno de los mas 
preciosos medicamentos que poseemos , en razón 
del principio calmante que contiene , y al que se 
ha dado el nombre de morfina. Se obtiene tam- 
bién una especie de opio de la adormidera que 
crece en nuestro país , pero sus propiedades son 
mucho menos enérgicas. Sin embargo , contieno 
cierta cantidad de morfina, y debemos al señor 
Tilloy, de Dijon, un buen proceder para extraer- 
la de las cápsulas de la adormidera indígena. 
(Y. Opio.). 

ADUIj ASSO. Nombre brama del Justicia 
bivalvis, L., pequeño arbusto empleado en la In- 
dia en tópico para curar la gota. 

AlílíAO, Alagao, Arago, Tangay. 
Arbustos de las Filipinas que Camelli cree son 
salmeos , pero que parecen ser Premna ; se em- 
plean en cataplasmas, sobre el punto enfermo, 
para los males de cabeza, de vientre, los tumo- 
res, las úlceras, etc. 

AF 

AFASíE , Aphanes. Género de plantas de la 
familia de las rosáceas , sección de las sangui- 
sórbeas , de la tetrandia monoginia, cuya única 
especie, el Afane arvense [Aphanes arvensis, L.; 
Alchemilla Aphanes t W.) , es algunas veces usa- 
da , bajo el nombre de Hinojo marino , á seme- 
janza de la Alquimila (Soase esta palabra). 

AI'IXJElíA, ArinTEíA. Género deplantas de 



AGA 
una familia indeterminada, cuya única especie, la 
Ahitera iiidnoua Up/<j/íeia Hydnora, L.; Ilydno- 
ra africana, Thunb.), que crece en el Cabo de 
Nuena-Esperanza, os parásita sobre las raíces del 
Euphorbia Tirucalli, L..Los Hotentotes comen 
sus habas crudas ó cocidas, según Thunberg. 

AG 

ACiALLA§. Nombre dado á ciertas dege- 
nerecencias tuberculosas y redondeadas de mu- 
días partes de los vegetales, producidas por la 
picadura de insectos de diferentes familias, pero 
particularmente pertenecientes á la de los hime- 
nopteros y al género Cynips de Linneo, llamado 
Dipiolepis por Geoffroy,que las escogen para cu- 
na de sus progenituras, y determinan especial- 
mente en ellas una fuerte extravasación de tanino. 
Las larvas se nutren á expensas de la agalla que 
ellos ahuecan así mas ; últimamente , se trasfor- 
man en ninfas ; después , ó al principio del vera- 
no , en insectos perfectos. Entonces , éstos , para 
salir de la cav idad cerrada, hacen un agujero del 
diámetro de su cuerpo. 

Los vegetales escogidos por las lanas son di- 
ferentes especies del género Encina (Queráis), 
como la Encina Roble [Quercus Jlex, h.)la Enci- 
na Cerrisó Rebollo [Quercus Cerris, L. ) , etc., 
para las agallas indígenas, y la Encina tintoria 
( Quercus infectoria , Oliv. ) para las agallas de 
Alepo, etc. 

Las agallas son sobre todo empleadas en el 
tinte negro y en la fabricación de la tinta de es- 
cribir. Tienen una superioridad señalada sóbrelas 
demás sustancias astringentes, no solo por la gran- 
de proporción de sus principios activos , si que 
también en razón de su abundancia, y de la fa- 
cilidad con que podemos procurárnoslas en el 
comercio. Sin embargo, algunos otros productos 
astringentes, tales como el zumague, las vainas 
de cierta especie de mimosa de Megico, llamada 
Cascalote , son preferibles para las aplicaciones 
en que debe evitarse una coloración morena. 

El infuso de agallas es un reactivo muy sensi- 
ble para reconocer la presencia del óxido de hier- 
ro en un líquido cualquiera; igualmente ha sido 
propuesto para descubrir la moruna; puede ser 
útil en las hemorragias llamadas pasivas , y en 
los flujos mucosos no acompañados de irritación; 
asociacido con los amargos indígenos, es un febrí- 
fugo que , en ciertas circunstancias , ha reempla- 
zado con ventaja á la quina. 

Las diferentes especies de agallas que circu- 
lan en el comercio son las siguientes: 

Agallas de Alepo. Son nueces de 5 á 9 
líneas de diámetro. Hay agallas de Alepo negras, 
verdes y blancas, mezcladas juntas en balones de 
agallas en suerte. — Las agallas negras de Ale- 
po son generalmente de un negro gris , cubier- 
tas de una eflorescencia blanquecina, mas peque- 
ñas , mas espinosas , mas pesadas , y menos pi- 
cadas que las demás, de una sustancia mas 
compacta y mas resinosa. Su fractura ofrece un 
interior de un amarillo sucio en medio de la nuez, 
y blanco en la parte que se acerca á la superfi- 
cie. En el centro se halla una cavidad mas ó 
H 



ACÁ «i 

menos grando, que parece tapizada por una mem- 
brana rojiza. — Las agallas verde* son deuneo- 
lor verde amarillento , cubiertas igualmente de 
una eflorescencia blanquecina, menos espinosas, 
mas gruesas, mas picadas v mas ligeras que las 
precedentes. — Las agallas blancas son de un blan- 
co verdoso , y algunas veces de un amarillo ro- 
jizo. Estas son las mas gruesas, las mas ligeras, 
las mas picadas, y generalmente las mas arru- 
gadas. 

Estas tres especies entran de diferentes mane- 
ras en el consumo .- la negra es empleada con 
preferencia para el color negro ; la blanca es, 
en gran parte, consumida por los zurradores; y 
la verde ? que es una calidad intermedia, en la 
tintura, juntamente con la negra, pero con me- 
nos buen resultado. Vienen embaladas en balo- 
nes de crin de 310 á 320 libras.— En el comercio 
se hallan agallas negras que han sido entreseca- 
das de las blancas y las verdes , y que llegan en 
balones de crin de 440 á 540 libras. 

Agallas de Morea. Nunca la agalla de Morca 
llega al grueso de una avellana , y ni al color 
franco de la de Alepo. Es en extremo pequeña, 
poco resinosa, mucho mas hueca; todo lo que la 
hace menos apreciada. Con frecuencia se la mez- 
cla con la de Alepo; pero se distingue fácilmente 
de ésta en su pequenez , en su matiz mas moreno 
ó rojizo y barajado, y en su poca regularidad. 
Embaladas en tela ligera, sacos de 1 60 libras. 

Agallas de Esmirna. Ésta agalla se divide, 
como la de Alepo , en negra , verde y blanca; 
pero cualquiera sea su matiz es siempre inferior 
a ésta. Es menos pesada, de color menos vivo, y 
menos espinosa. La blanca presenta una superfi- 
cie mas lisa que la que le corresponde en la aga- 
lla de Alepo. Embaladas en balones de crin que 
pesan de 310 á 320 libras. 

Agallas marmorinas. Estas agallas vienen del 
Levante por la vía de Marsella. Son pequeñas nue- 
ces redondas y prolongadas del lado adherento 
á la planta qué las produce; de un color de hierro 
algo gris, á veces Usas en la superficie , y co- 
munmente erizadas de asperezas y de puntos po- 
co salientes ; ofrece, por la fractura, un interior 
amarillo ó color de orín, y en el centro una es- 
pecie de germen. Se recibe en balones de crin 
de 310 á 320 libras. 

Agallas de Istria. Estas agallas son pequeñas, 
ligeras, de color amarillo pálido, amarillo rojo y 
moreno, sin que presenten las asperezas espinosas 
de las demás especies , sino arrugas profundas y 
multiplicadas. Se rompen con bastante facilidad, 
presentando un interior á veces amarillento, ave- 
ces moreno , y en general de un color análogo al 
de la superficie. En el centro se halla la cavidad 
que ha sen ido de habitación al insecto que las 
ha producido. Las nuevas son mas estimadas; 
cuando van siendo añejas se vuelven rojas ó mo- 
renas. Se reciben en sacos de tela ligera de 
1 60 libras. ,* 

Agallas indígenas. Esta especie es producida 
por el roble de nuestro país. Estas agallas son 
bolas muy ligeras , en general , perfectamente 
tomo i. 



82 AGA 

.redondas , lisas en su seperficie , y sin asperezas 
ni prominencias, de un amarillo pálido ó de co- 
lor de madera. Algunas bolas son negruzcas y 
diferentes; pero éstas son poco numerosas. Casi 
todas están agujereadas , son fáciles de romper y 
presentan un interior compacto, de una textura 
lina, de un amarillo leonado , mas subido que en 
la superficie. En el centro de la nuez se halla una 
cavidad que servia de vivienda al insecto. El 
embalaje consiste en sacos de 110 á 160 libras. 
El sabor de la agalla es muy amargo y estíp- 
tico, desagradable; su olor es nulo. El análisis 
de la agalla de Alepo ha dado sobre 500 partes: 
1 85 de materias solubles en el agua, compuestas 
de tanino, 130; ácido agállico unido á un poco 
de extractivo ,31; mucílago y materias vueltas 
insolubles por la evaporación ; 1 2 , carbonato de 
cal y sustancia salina, 12. La parte leñosa in- 
cinerada ha producido mucho carbonato de cal. 
( V. Acido agállico y Tanino. ) 

AGÁRICO, Ag\ricus. Génerodela fami- 
lia de los hongos , de la criptogamia de Linneo, 
caracterizado por laminitas paralelas por debajo 
del sombrerillo , que no envuelve al nacer nin- 
guna volva. Este género , cuyo nombre viene de 
Agaria, comarca de Sarmacia, según Dioscori- 
des , está compuesto de muchos centenares de es- 
pecies, y de consiguiente su estudio es dificilísi- 
mo, primero en razón de su número, y luego por 
el estado polimorfo de todo lo que pertenece ala 
poligamia , en particular hongos. 

En los lugares húmedos y sombríos, en las 
praderas , en los troncos de los árboles y en las 
maderas podridas es en donde crecen la mayor 
parte de los agáricos ; á veces también se en- 
cuentran algunos en las cuev as , las minas y las 
paredes. Su duración es muy variable: la mayor 
parte pasan todos los períodos de su existencia 
en diez ó doce dias ; otros necesitan un mes para 
llegar á su desarrollo ; y otros tienen bastante 
tiempo en un solo dia. Los hay de grandes , de 
pequeños y de colores muy variados. 

Entre los verdaderos agáricos, un corto núme- 
ro solamente se sirve en nuestras mesas ; así es 
que el mas escrupuloso cuidado debe presidir en 
su elección , y por lo tanto invitamos á nuestros 
lectores á abstenerse de comerlos si no están cier- 
tos de que no son especies venenosas. 
Hablemos pues de la especie mas conocida. 
Agárico comestible, Hongo de 
criaderos ( A garicus edulis , Bull.; Agaricus 
campestris , L. ). Este hongo sirve de alimento y 
de condimento. Para hacerlo propio para ser co- 
mido , se coje antes de su entero desarrollo, se 
le quita la peladura, y aun la pelusa, si es de- 
masiado avanzado y negro en vez de ser ro- 
sado ; se corta en cuartos , que en seguida se 
meten en agua ligeramente vinagrada , para im- 
pedir de que se enmohezcan (esta precaución, 
para otros hongos sospechosos, tiene una venta- 
ja mucho mayor , la de disminuir su peligro di- 
solviendo el principio venenoso ; la sal común 
parece tener la misma ventaja) ; después de esto 
se hace cocer por espacio de veinte minutos ó 



AGA 

media hora , antes de ponerlo en la mesa ; una 
mas larga cocción hace fundir el hongo del que 
no quedan mas que vestigios. 

Este hongo se encuentra en los campos y en 
los lugares recientemente estercolados con cagar- 
ruta de caballo, en donde constituye una varie- 
dad, arvense (arvensis, de ciertos autores). En 
cuénlrase una sub-variedadde película de encima 
del sombrerillo un poco amarillenta, lisa, que 
crece en los prados. Cultívase también en cria- 
deros; la mayor parte del que se vende en las 
ciudades de Francia es así cultivado , y en Paris 
constituye un ramo de comercio considerable para 
ciertos jardineros. 

El análisis químico de este hongo hecho por el 
Sr. Vauquelin, le ha demostrado que se compo- 
ne de adipocira, de un cuerpo graso, de albúmi- 
na, de una materia azucarada, de osmazomo, de 
una sustancia animal insoluole en el alcohol , de 
funginayde acetato de potasa. Este análisis, 
que manifiesta tantas materias animales en los 
hongos , explica porque se pudren tan pronto y 
porque son tan nutritivos. 

Este hongo es confundido á veces con el Agári- 
co bulboso y vernal ( Agaricus bulbosus y vernus, 
de Bulliard) , designados bajo el nombre de, Hon- 
go carmesí Cicuta , en razón de su calidad vene- 
nosa, el cual pertenece al género Amanita de 
Haller. Distingüese de él en que no tiene volva, 
es decir bolsa que , al nacer , lo envuelva desde 
la raíz hasta encima del sombrerillo , sí tan solo 
un collar que parte de los bordes del sombrerillo 
para terminar en el extremo del pedículo; en 
que su pié no es tuberoso, aunque un poco hin- 
chado, y nunca fistuloso, envejeciendo, como 
sucede con el bulboso ; en que las laminitas de su 
sombrerillo no son blancas ( excepto en una va- 
riedad rara y que debe evitarse el cojerla por no 
engañarse), sino rosadas, en particular en su 
madurez ; en fin , y sobre todo , en que la piel del 
sombrerillo se pela fácilmente , lo que no sucede 
en las dos otras plantas, en las que csadherente. 

Estos dos agáricos , sobre todo el bulboso , son 
peligrosos venenos , y los que producen las tres 
cuartas partes de los envenenamientos que se 
observan , en razón de la semejanza exterior que 
tienen con el agárico comestible.- 

Los fenómenos del envenenamiento por el Agá- 
rico bulboso de Linneo son los siguientes : seis ú 
ocho horas después de haberlo comido, se pre- 
sentan náuseas , desfallecimientos, vómitos; si 
éstos son insuficientes ó no ayudados por un emé- 
tico, se manifiesta estupor, soñolencia, el pulso 
se pone pequeño é intermitente, el vientre se 
tiende, las extremidades se ponen Mas, la piel 
es lívida, y se muere al cabo de 36 á 48 horas. 
A veces se manifiesta una especie de cólera que 
salva los enfermos; pero en general , cuando cu- 
ran , tardan mucho tiempo en convalecer. 

En tales casos, lo primero que debe practicarse 
es hacer vomitar al enfermo, y ensayarlo también 
en la esperanza de que todo el hongo no ha pene- 
trado en el píloro. La. naturaleza misma indica 
este medio , porque , cuando el vómito expontá- 



ADA 

neo es abundante, salva al enfermo. Este puede 
suplir á un emético , bebiendo mucha agua úv*t\c 
que siente los efectos deletéreos de los hongos, la 
que provoca el vómito , que se ayuda poniéndolos 
dedos en el fondo de la boca. En seguida se dan 
dilu\ entes, dulcificantes, aceitosos y aun pur- 
gantes, para hacer salir por abajo los restosde los 
hongos, y aumentar la diarrea, lo que es siem- 
pre útil ; por último se remedia la debilidad, que 
persiste á veces ocho , diez dias y mas , con tóni- 
cos, un alimento ligero, un poco de jarabe de 
éter, etc. Este tratamiento es el único racional y 
mucho mas seguro que los pretendidos antídotos 
que se habían propuesto, como el vinagre, que 
aumenta los accidentes disolviendo al principio 
deletéreo del hongo , y poniéndole en estado de 
obrar mas libremente. 

La mayor parte de los envenenamientos tienen 
lugar casi siempre entre los habitantes de las ciu- 
dades ó grandes villas , pretendidos inteligentes 
en hongos, quienes los recogen en sus paseos, 
creyendo tomarlos como buenos , siendo así víc- 
timas por equivocación. Los lugareños los dis- 
tinguen por una especie de rutina, preservándose 
de sus males efectos. En Paris, estos daños son 
casi desconocidos, atendido que la policía no per- 
mite que se venda en los mercados otro hongo 
que el de criaderos, lo que evita toda equivoca- 
ción, y, en la primavera, la Múrgura, tan fácil 
de distinguir que es imposible todo error. 

Los hongos secos , que suelen vender los mer- 
caderes de comestibles , aunque contengan algún 
poco de mezcla de hongos extraños, nonay ejem- 
plo de envenenamiento por su uso, sea que la 
desecación les haya quitado el principio veneno- 
so, sea por cualquiera otra causa. Con todo debe 
saberse que el hongo mas sano puede ser nocivo 
si se come de él en demasía , en particular si es 
de naturaleza un poco coriácea. 

El número de los agáricos es tan considerable 
que es imposible indicar los que son comestibles y 
los que son nocivos, ni aun la ciencia ha enseña- 
do á distinguirlos , y ningnn carácter exterior ni 
químico ha manifestado hasta aquí en que consis- 
te esta diferencia. Para evitar todo resultado fu- 
nesto , lo mejor es limitarse al uso de las únicas 
especies de hongos bien conocidos, que no son 
muchos, y los cuales indicaremos en su lugar 
al hablar de los diferentes géneros de esta fa- 
milia. 

Sin embargo, continuamos una lista de algunos 
agáricos que son comestibles en diversos países, 

1»ara complacer á aquellos que se ocupan de los 
longos alimenticios, recomendando no comer 
ninguno, á menos de conocerlos perfectamente. 
.Agárico de Acebo [Agaricus aquifolii, Per- 
soon) . Crece en otoño entre los troncos del acebo; 
su carne es fina y delicada , su sabor aromático 
y agradable , y es my estimado. 

Agárico acre [Agaricus acris, Bulliard; A gari- 
cus pipera tus, de los autores). Se come en Ale- 
mania , en Rusia. Esta especie así como el Agári- 
co delicioso i Agaricus deliciosus, L.j, han sido 
indicados por el Sr. Dafresnoy como propios para 



ACÁ f*a 

curar la tisis tuberculosa, se asegura con felices 
resultados. 

Agárico adelgazado [Agaricus atlenuatus, 
DC). Se come en los alrededores de Monpeller. 

Agárico auriculado [Agaricus auriculatus, Du- 
bois ) . Es comestible en los alrededores de Or- 
leans, en. cuyas cercanías es muy común en 
otoño. 

Agárico blanco [Agaricus albellus, DC). Se 
come en las provincias del norte de la Francia, 
y se llama moserñon blanco ú Hongo Moscatel, 
en razón del olor que conserva cuando seco. Es 
una especie muy estimada. 

Agárico blanco rojo [Agaricus alborufus, Per- 
soon ). Crece al pié de los saúcos en Dax, en 
donde es comestible. 

Agárico comestible [Agaricus esculentes, Jacq.). 
Se come en Yiena en Austria. 

Agárico culebrino [Agaricus culebrinus, Du- 
bois). Es comestible en Francia. 

Agárico delicioso [Agaricus deliciosus, L.J. Sir- 
ve de alimento. En la China se le llama mam- 
xucn; en la Cochinchina, Nam-dee. 

Agárico demediado [Agaricus dimidiatus , 
Bull.). Sirve de alimento en muchos pueblos de 
Europa. 

Agárico ebúrneo [Agaricus eburneus, Bull.). 
Es comestible en Italia, en donde es conocido 
con el nombre de Jazzolo. 

A gárico elevado [Agaricus procerus. Bull.) . Cu- 
linario sobre todo en Alemania. Se le encuentra 
en otoño en los prados descubiertos. 

A gárico de Eringio [ A garicus Eringii, DC.) . 
Alimenticio en muchos puntos. Crece al pié del 
Eringio campestre de L.. 

Agárico falso-Moserñon [Agaricus pseudo- 
Mousseron, Bull.). Es alimenticio bajo el nombre 
de Moscrñon de otoño. Se encuentra á fines del 
v erano en los puntos descubiertos de los bosques. 

A gárico que da leche [Agaricus lactffluus . Hoff.). 
Se come en Yiena en Austria; sin embargo, 
Krapf lo cita como muy peligroso. 
A gárico Monserñon [A garicus Mousseron, Bull. ) . 
Muv buscado en varios puntos. 

Agárico que tira á rojo [ Agaricus russttla , 
Schaeff.). Es tambian usado en Yiena, en Aus- 
tria , como nuestro Hongo de criaderos. 

Agárico violáceo [Agaricus violaceus, Bull.). Se 
come en Italia, según Allioni. 

Finalmente , indicaremos algunos agáricos ve- 
nenosos, y reconocidos tales según experiencias 
directas. 

Agárico abrasador [Agaricus urens , Bull.). 
Crece en los bosques húmedos. Es muy venenoso. 

Agárico anular, Cabeza de Meduza [Agaricus 
annularius, Bull.). lia hecho perecer doce ho- 
ras después de su ingestión un perro de mediana 
talla. Se encuentra en los bosques, en otoño, en 
forma de grupos en número hasta de 50 , en la 
tierra ó sobre los troncos de árboles viejos. 

Agárico cáustico [Agaricus pyrogalus, Bull.!. 
De sabor acre muy cáustico • se encuentra en los 
bosques. Es un veneno terrible. 

Agárico emético [Agaricus emeticus , Persoon). 



84 



AGA 



Tiene todas las malas calidades del Agárico ro- 
sado. 

Agárico estíptico ( A garicus stypticus , Bull. ) . 
De sabor acre y astringente ; se encuentra sobre 
las cepas y los troncos de los árboles viejos. Es 
un veneno peligroso. 

Agárico mortífero [Agaricus necator , Bull.). 
Crece en los bosques hacia fines de verano. Su 
nombre indica lo que puede esperarse de él, á 
pesar de haber autores que creen que no es ve- 
nenoso. . 

Agárico muscario [kgaricus muscarius, L.). 
Es una de las especies mas peligrosas. 

Agárico del Olivo [Agaricus olearius, DC). 
Según Persoon es muy venenoso. Crece sobre las 
raices del olivo y de algunos otros árboles en el 
mediodía de la Europa. 

Agárico rosa do [A garicus roseus, Bull. ) . Kranf 
dice que es extremamente venenoso, que ni la 
ebullición, ni la desecación le quitan sus calida- 
des deletéreas. 

AG ARICO UIISíEKAIj ( Creta farina- 
cea, L .) . Variedad de subearbonato de cal, llamado 
Cal carbonatada esponjosa, por Haüy , y conoci- 
do de los antiguos mineralogistas con los nombres 
de Harina fósil, Leche de luna, Leche de montaña, 
Tuétano de piedra, etc. Preséntase en una masa 
friable, blanca, ligera. Se encuentra en las hen- 
diduras de ciertas rocas calizas , y es común en 
Suiza, en donde se emplea para blanquear las 
habitaciones. Antiguamente se tenia como ga- 
lactóforo. 

ÁGATA. Cuarto Ágata ó piedra cuarzosa 
semitrasparente, que nunca es absolutamente 
opaca como el jaspe, ni absolutamente traspa- 
rente como el cristal de roca. Se hallan muchas 
ágatas en Escocia , principalmente en la montaña 
de Cairugoru , y en las de las comarcas vecinas 
al Bhin en Alemania ; en donde sobre todo se ha- 
llan las ágatas mas generalmente admitidas en 
los gabinetes de mineralogía , es en las cercanías 
de Oberstein , en la Norhe ; también se han reco- 
gido de muy hermosas en Siberia y en Ceylan; 
el extremo oriental del establecimiento del Cabo 
de Buena Esperanza abunda en ágatas; y tam- 
bién nos vienen algunas de Italia. Pero la explo- 
tación mas copiosa tiene lugar en el pequeño prin- 
cipado de Badjpepla, provincia de Goudjrat, en 
un lago situado á cerca de cinco leguas de la 
ciudad deBroach. Allí, se cortan en granos para 
collares, en cruz, etc.; y con ellas se fabrican 
cajas de tabaco y otros mueblecitos. 

El ágata propiamente dicha, por su naturaleza 
traslúcida , es por lo común de un color claro , ca- 
si siempre gris, vetada con diferentes matices 
amarillentos ó rojizos ; con bastante frecuencia 
está sembrada de pequeños puntos de un rojo vio- 
lado que le dan un aspecto vinoso. Los lapidarios 
distinguen muchas especies de ágatas, á las cua- 
les atribuyen precios y usos diferentes. La espe- 
cie mas bella ha sido llamada Ágata de Oriente ó 
Ágata oriental. 

La calcedonia, el ónice, la sardónica, la corne- 
rina, la crisoprasa, elcacholoug ó ágata blanca, 



AGA 

las maderas agatizadas. las ágatas arborizadas, 
pueden todas ser consideradas como variedades 
del tipo ágata. Todas estas piedras son emplea- 
das en el grabado , en la joyería, y en las diver- 
sas especies de adornos de lujo ; el comercio las 
conoce mas particularmente bajo diversas deno- 
minaciones que iremos sucesivamente examinan- 
do. Todas estas piedras dan chispas con el esla- 
bón; así es que se cortan, para las pistolas, cier- 
tas ágatas que se venden como piedras de chispa, 
pero á precios mucho mas elevados que el peder- 
nal común llamado piromaco. Entre las ágatas 
propiamente dichas se encuentran las piedras cu- 
ya fractura se asemeja mas á la del cuarzo hialino, 
la que en efecto en ciertos puntos es casi vitrea, 
pero lo mas común es cerosa, es decir, que pre- 
senta el aspecto de la cera , y algunas yeces es 
escamosa. 

Cuarzo ágata, Calcedonia, Cornerina blan- 
ca. Las calcedonias son ordinariamente de un 
blanco lechoso , y solo tienen una trasparencia 
nebulosa; las hay de azuladas, y á éstas parti- 
cularmente es á las cuales los mercaderes dan el 
nombre de Calcedonias verdaderas. Las mas her- 
mosas tienen un tono gris de lino que tira á azul 
celeste ; los mercaderes denominan á veces á és- 
tas, Calcedonias zafíricas, reservando á las que 
son de un blanco muy puro el nombre dé Calce- 
donias blancas , y dan á aquellas cuya pasta de 
un blanco lechoso ofrece matices de gris, de 
amarillo pálido, de rosa, ó también moreno, el 
nombre particular de A gatas , salvo añadir un 
epiteto cuando presentan alguna particularidad. 
La nebulosidad habitual de las calcedonias ha 
inducido á los joyeros á atribuir el epiteto de 
calcedonienas á todas las piedras que ofrecen ne- 
bulosidades: en este sentido dicen que un rubí, 
un záfiro son calcedoniosos. Además , los lapi- 
darios, sobretodo en razón de la finura de la pas- 
ta y de la manera insensible con que los matices 
están fundidos en el interior de la piedra, fijan 
el precio á las calcedonias y á las cornerinas 
blancas; pero en todos los casos las verdaderas 
calcedonias tienen mas precio que las demás. 

Las calcedonias y las cornerinas blancas, se 
encuentran con frecuencia enestaláticas, es de- 
cir un cuerpo prolongado cilindrico, formando 
también un pequeño cono , y simplemente apezo- 
nadas; estos cuerpos tapizan las cavidades de 
diversas rocas. 

Los numerosos mercaderes que venden al pre- 
sente ágatas, que les vienen de Oberstein, dan 
el nombre tle Ágatas cristalinas, á esos cuarzos 
hialinos traslúcidos, que, formando masas divi- 
didas por numerosas hendiduras, ofrecen com- 
partimientos cuadrados, triangulares, etc.; á 
veces también estas hendiduras forman rayos que 
parten del centro de estas especies de geodas de 
calcedonia. 

Algunas veces estas calcedonias esferoidales 

son interiormente huecas ? y entonces la cavidad 

encierra , ó polvo , ó un núcleo de creta , ó bien 

están tapizadas de cristales de roca de diversos 

1 matices, y principalmente de Amatista occiden- 



AGA 
tal. Entre esta6 geodas, hay de pequeñas llama- 
das anhidras, porque encierran una gota de 
agua en su cavidad. Estas son comunmente del 
grueso del dedo , y como la gota de agua raras 
veces llena toda la cavidad, su movilidad es 
muy aparente , lo que constituye á estas pie- 
dras propias para hacer joyas muy singulares. 
Estas anhidras se montan en sortijas, en colla- 
res, etc. Todavía no han sido halladas sino en 
terrenos volcánicos; principalmente nos vienen 
de una colina llamada la Ala'in, en el territorio de 
>icenza en Italia. 

Ágatas amazorcadas , manchadas ó figura- 
das. Las Ágatas amazorcadas son las que ofre- 
cen los matices y los dibujos los menos fáciles de 
caracterizar ; las manchas , las rayas está n co- 
locadas sin orden: también se les llama Ágatas 
manchadas. Por lo común estas manchas son de 
un moreno negruzco ó amarillento , y si la casua- 
lidad les ha dado una semejanza con una figura 
humana, un animal , ó también con cualquier ob- 
jeto inanimado, oonstituven entonces las A gatas 
figuradas. Cuando los dibujos tienen cierta espe- 
cie de regularidad , estas piedras tienen valor, 
sobretodo lo tenían antiguamente, y la moda 
puede aun dárselo. Estos juegos de la naturale- 
za no solo son variados al infinito, sí que á veces 
ofrecen figuras de una grande regularidad. Entre 
estas piedras , que excitan siempre la curiosidad 
de los aficionados , hay que en su interior ofrecen 
dibujos iluminados muy singulares; tal es una 
ágata que representa una de las cuatro alas de 
las mariposas , que forma parte de la bella colec- 
ción mineralógica del Sr. Neergaard, en Paris. 

Yénse en las tiendas de joyeros láminas delga- 
das (fue , habiendo sido aserradas en un mismo 
pedazo, ofrecen, cuando se les reúne de dos en 
dos , dibujos y los colores de dos alas de una 
mariposa. A veces se les añade, para tercera 
pieza, un pedazo de ágata cortada en cilindro, 
que se coloca entre las dos laminitas para figu- 
rar el cuerpo de la mariposa. Las ágatas de Obers- 
tein , que ofrecen á menudo zonas de diversos 
matices, son muy propias para dar estas laminitas. 

Con frecuencia el color moreno y amarillento, 
esparciéndose de una parte á otra en la pasta de 
las ágatas , da origen á figuras que imitan bastan- 
te bien pequeños espéculos de árboles , mazurcas 
de plantas, cuyos ramos no son muy distintos: 
estas arborizaciones groseras son bastante comu- 
nes en las ágatas de Oberstein. Aquellas cuyos 
lineamentos negruzcos son finos, y representan 
sobre un fondo de calcedonia de una pasta lina 
un arbusto sin hojas, una pequeña planta aislada 
ó colocada sobre un terrazo , llevan el nombre de 
Ágatas arborizadas. A veces se hallan en Obers- 
tein ágatas cuya arborizacion es bastante limpia, 
pero el fondo es raras veces de tan hermosa pas- 
ta como el de las ágatas que nos vienen de Ara- 
bia; sin embargo , cuando* tienen un grande volu- 
men , tienen valor en el comercio. Habiendo sido 
las bellas ágatas arhorizadas de Arabia traídas á 
Europa por el puerto de Moca , los mercaderes 
les dan también el nombre de Piedras de Moca. 



AGA 8íi 

Las Ágatas puntuadas son bastante bien ca- 
racterizadas con esta denominación. La mas cono- 
cida es la que es de un verde oscuro con puntos 
rojos : los comerciantes la confunden á menudo 
con el jaspe sanguíneo ; pero esta ágata es tras- 
lúcida, y el jaspe siempre es de una opacidad com- 
pleta; emplease en los mismos usos que este jaspe 
1 V. Jaspe sanguíneo) , y se la considera como el 
tleliotropio de los antiguos. Las otras variedades 
de puntos morenos ó rojos sobre fondo blanque- 
cino, etc. , son bastante conocidas. 

Existen ágatas de un blanco de leche, con 
manchas de un amarillo empañado, que ofrecen 
coloridos menos delicados, y de un negro que 
tira al bistro; estas ágatas, que son casi opacas, 
se encuentran en masas muy considerables. 

Otras ágatas ofrecen sobre un fondo mas ó me- 
nos traslúcido, figuras verdes perfectamente pa- 
recidas á ciertas plantas cabelludas que se obser- 
van en las aguas; las hay también cuyos dibujos 
son amarillentos , rojizos , y que imitan musgos, 
liqúenes, etc. Dase alos cuarzos ágatas que ofre- 
cen estas apariencias, el nombre de Ágatas mus- 
gosas. Para mas pormenores, V. Camafeos^ Cor- 
nerina, Ónice, Sardónica. 

La sustancia llamada muy impropiamente A ga- 
la negra de hlanda lia sido muy equivocadamen- 
te colocada en la clase de los cuarzos: es un pro- 
ducto volcánico ; debe tener su lugar en el géne- 
ro Obsidiano. 

Con el ágata se fabrican copas comunes, cajas, 
pjanchas, morteros y pulidores empleados en 
diversas artes , y varios objetos de lujo y orna- 
to. Antiguamente se usaba en medicina. 

K.Aioril.O Acatopuvllum. Género de 
la familia de los laureles, de la dodecandria mo*- 
noginia del sistema de Linneo. 

Agatoíllo aromático . Itu% enriara 
Ravensara [A gatophyllumaromaticum , W.; 
Evodia,de Garner.) Árbol de especierías, do 
Madagascar, cuyas hojas y frutos tienen una aro- 
ma que se asemeja á la del clavo de especia. Es- 
tos, conocidos bajo el nombre de Nueces dellavcn- 
sara, tienen el volumen de una pequeña nuez co- 
mún; son subglobulosos, ligeros, negruzcos, lisos ? 
con una prolongación por debajo en la que esta 
pegado el pecíolo que los sostiene , y contienen 
una almendra de 7 á 8 lóbulos inferiormente co- 
locada en otras tantas celdillas imperfectas; su 
punta está terminada por una especie de botón 
poco aparente. 

Los frutos y las hojas, analizadas por el Sr. 
Yauquelin , han dado un aceite esencial absoluta- 
mente semejante al del clavo de especia , pero un 
poco mas consistente , lo que puede depender de 
que con el tiempo se haya resiniíicado (Y.icet- 
te volátil de ravensara). 

En la India , con los frutos se forman rosarios 
que se hacen secar , y las hojas se ponen en los 
guisados, como condimento. Los frutos no tienen 
uso médico; son empleados , rallados, como cua- 
tro especias, y en verdad tienen propiedades del 
todo análogas á esta aroma y al clavo de espe- 
cia, que pueden reemplazar, con provecho, en 



86 AGA 

razón de su volumen. El ravensara es cultivado 
en la isla de Francia, sin duda para este último 
uso. 

AGAVE, Agave. Género de la familia de 
las liliáceas y de la hexandria monoginia deLin- 
neo. Las especies en corto número que lo compo- 
nen tienen largas hojas, tiesas , gruesas , mas ó 
menos dentadas en los bordes, de un tegido fila- 
mentoso, susceptibles de dar por el enriamiento 
una especie de cáñamo , llamado Pita , propio 
para formar tegidos usados en diferentes comar- 
cas del globo. 

Agave de América [A gave americana, 
L.) . Habítala América meridional, en donde es lla- 
mada Maguey, Pulque, Acamet, Scguamclt. Su pro- 
piedad mas notable es estar provista de una savia 
muy azucarada que sale de los nudos de las raí- 
ces, ó también de las hojas cortadas, con tal 
abundancia, por espacio de muchos meses, que 
con ella se puede preparar , evaporándola al fue- 
go , miel y también azúcar , y que , cuando se 
deja fermentar , se obtiene de ella un vino llama- 
do Vino de pulque , que los naturales de los países 
en donde se fabrica aprecian mucho y se lo pro- 
curan á expensas desu subsistencia y aun de sus 
vestidos. Este zumo fresco es laxante , hace ori- 
nar , limpia los ríñones y la vejiga , provoca las 
reglas , etc El zumo délas hojas hace cicatrizar 
las llagas , y las hojas mismas calman los espas- 
mos , suavizan los dolores aplicadas sobre la par- 
te enferma, etc. El Sr. de Hum! oíd dice que en 
Mégico se hace un gran comercio de la miel de 
maguey. Es sensible que estas ventajas no se ob- 
tengan del A gave trasportado en Europa , en don- 
de es cultivado desde 1 560 , y en donde se ha casi 
naturalizado en las comarcas calientes, como en 
la Suiza italiana , la Italia, en algunos lugares de 
la Provenza, y en España. Empléase en estas par- 
les para hacer cercas , etc. 

Las raíces de la agave sirven para hacer cuer- 
das , los escapos dan leña , las espinas sirven de 
clavos y también de agujas, y finalmente con las 
hojas se cubren los techos. 

Agave fétida [Agave fcetida,l,.). Es usa- 
do para preparar con sus hojas la Pita ó hilasa. 
Esta es quizásla especie llamada Halan, en Java, 
que sirve también para este uso. En España, se 
prepara con estas mismas hojas un extracto del 
todo semejante al acíbar, y del que se hace al- 
gún uso para los animales. El nombre de esta 
planta procede del olor del zumo de la hoja. 

Agave de Mégico [Agave mexicana, 
Lam.). Esta especie, distinguida por el Sr.de 
Lamarck de la Agave de A mérica, parece serle 
muy vecina , y tener todas sus propiedades, por- 
que á ella es a la que algunos autores refieren la 
facultad de producir miel, vino, etc., de que se ha 
hablado mas arriba. El Sr. Guibourt dice que las 
raíces del A gave de Cuba [Agave cubensisJacq.), 
que entra como la de Mégico en el Odorata de 
Persoon, son sustituidas aveces ala zarzaparri- 
lla , y que el Agave de Mégico es la que se ase- 
gura que su zumo viscoso reemplaza al jabón pa- 
ra lavar la ropa. 



AGR 

Agave vivípara ( A gave vivípara, L.). 
En Santo Domingo , su zumo entra en el acíbar 
caballino, en donde se le llama Karata. 

K.lia \MI» Agrahalid. Árbol espi- 
noso de la magnitud de un peral silvestre, de 
hojas raras y semejantes á las del boj , cuyos fru- 
tos , que tienen la forma de los del saúco, son de 
un gusto amargo, astringente. Las hojas, cuyo 
sabor es casi amargo y causa astringencia, son 
un remedio familiar en Etiopia contra los gusa- 
nos de los niños. 

t(;\l(ai\. Planta de Guinea , que se 
tiene como vulneraria , aplicada en las heridas. 

v f ¿Ol i:r-ií i \ l». Es la mejor de las seis 
especies de seda que se recogen en los estados 
del Mogol. 

AGRÁ. Nombre de un leño aromático, usa- 
do en la China. Ignórase á que vegetal pertenece. 
Se pretende que los perfumadores distinguen de 
él tres especies , y lo emplean en los perfumes 
compuestos. 

ACRIMONIA , Agrimonia. Género de 
plantas de la familia de las rosáceas, de la dode- 
candria diginia de Linneo. 

Agrimonia Eupatorio, Agrimo- 
nia [Agrimonia Eupatoria,L.). Planta vivaz, 
indígena , que crece en los prados y en los setos. 
Su nombre específico viene de Eupator , rey de 
Ponto. Es una planta alta de dos pies, blanquecina, 
muy vellosa; sus hojas son aladas, pubescentes, 
de hojuelas ovales, desiguales, dentadas, cortadas; 
sus flores amarillas forman una larga espiga termi- 
nal , simple ; el cáliz pasa á ser un fruto oblongo, 
lleno de puntas hacia su mitad , y que contiene 
algunas semillas larguillas; la raíz es larga, 
negruzca, de mediano grueso. 

Este vegetal es mirado como astringente y ver- 
mífugo ; se usa en gargarismos detersivos, con- 
tra los males de garganta , calidades que deno- 
tan el amargor y el sabor astringente de la planta; 
liase indicado en ciertos casos de gonorrea y 
leucorrea, etc.. Los Indios emplean, en infuso, 
las raíces de esta planta con feliz resultado en las 
calenturas inflamatorias. La agrimonia entra en 
algunos compuestos farmacéuticos. 

AfSROSTEMA, Aguostewma, Género de 
plantas de la familia de las cariofiláceas , de la 
decandria pentaginia de Linneo. Llámase tam- 
bién Corona de sembrados , por crecer en abun- 
dancia entre los. trigos, donde se hace notar por 
sus flores purpúreas. Entre las cuatro especies 
indígenas , la mas común es : 

Agrostema Heguilla , Heguilla de 
los trigos, Neguilla ( A grostema Githa- 
i/o, L.). Esta planta crece entre los trigos, y 
cuando es muy abundante , se dice ser nociva, 
porque sus semillas , mezcladas con el grano, en- 
negrecen y alteran la harina así como el pan que 
con ella se fabrica. No.obstante, de experimen- 
tos directos del Sr. Cordier resulta que estas se- 
millas, aunque acres á la garganta , no son no- 
civas ; dos dracmas en cocimiento no le han cau- 
sado ningún accidente , de lo que concluye que 
pueden hacer el pan desagradable , pero nada 



AGU 

peligroso. liase indicado el cocimiento de esta 
plañía como útil contra la sarna, la liña y otras 
enfermedades de la piel. — El nombre de Negri- 
lla de ios trigo» se da también al Nigella arven- 
sis , L. , y al Uredo carbo, DC. 

La agrostema de coronas ( Agrostema corona- 
ria.h.), cultivada en los jardines por la abundancia 
v el color de sus flores, cuenta dos variedades: una 
lampiña , de flores de color rojo-purpúreo claro, 
indígena de Berbería y de Sicilia , y otra tomen- 
tosa, de flores de color rojo-purpúreo mas subido, 
natural de Suiza, de Italia, é indígena en muchas 
provincias de España. 

La Agrostema flor de Júpiter (Agrostema 
Pos Jovis , L. ) , y la Agrostema Rosa del Cielo 
(Agrostema Coplt rosa, L.) , se cultivan también 
en algunosjardines, por sus hermosas flores. 

AGROÜTIDE , Agrostis. Género de plan- 
tas de la familia de las gramíneas, de la trian- 
dria diginia de Linneo , que cuenta especies muy 
variadas, que crecen entre las mieses y en los 
prados , en donde suministran un excelente for- 
raje. 

Agróstide de espiga de viento ( A- 
grostis spicaventi, L .) . Esta especie anua es la mas 
común, y se distingue por su panoja floja y trun- 
cada, que se agita y rompe al menor vientecillo. 

Agróstide linear (Aarostis linearis,L.; 
Cynodon lineare, W.). Es el Arugam vayr de 
los Indios. La raiz de esta planta, célebre en los 
libros sagrados de estos pueblos, está indicada 
como propia para preparar bebidas refrescantes 
y agradables , análogas sin duda á las hechas con 
una de nuestras gramas (Cynodon dactylon, Rich . ) . 
La planta es un forraje muy provechoso para los 
ganados. 

Agróstide de renuevos ó pimpo- 
llos (Agrostis stolonifer , L.). Esta especie casi 
no es usada sino como forraje ; sus gruesas raí- 
ces podrían servir quizás para los mismos usos 
que la grama. 

AGUA. El agua por largo tiempo fué reco- 
nocida como un elemento; mas, hoy dia, está de- 
mostrado que es un compuesto de cerca 88 par- 
tes de oxígeno y \ 2 partes de hidrógeno en peso, 
ó de una parte del primero y dos partes del se- 
gundo en volumen ; de ahí los nombres de Oxido 
de hidrógeno , Protóxido de hidrógeno , Oxido hi- 
drico , que sucesivamente le han dado los quí- 
micos. 

El agua , que es uno de los cuerpos mas espar- 
ta idus por la naturaleza, existe en tres estados di- 
'ferentes : en el estado liquido, en el estado sólido y 
en el estado vaporoso ó gas no permanente. Bajo el 
primer estado, forma en la superticie del gíobo 
masas inmensas conocidas con los nombres de ma- 
res, de ños y de lagos, y se encuentra alguna vez 
en el interior de la tierra de donde sale para pro- 
ducir los diferentes manantiales; en el estado sóli- 
do forma el hielo, que no puede existir sinoá una 
tamperatura inferior á , y que es permanente 
en ciertas regiones del globo; en fin, en el esta- 
do de vapor se presenta en el aire, debiéndose 
atribuir a sus cambios de estado molecular la for- 



AGU 87 

macion de ciertos metéoros acuosos , tales como 
las nubes, la nieve, la lluvia el roció, el granizo, 
etc. , etc. 

El agua líquida nunca se halla pura en la su- 
perficie de la tierra, siempre tiene en disolución 
diversas sustancias salinas de las que no se la 
puede privar sino sometiéndola á la destilación 
con ciertas precauciones. 

En su estado de pureza , el agua es un líquido 
trasparente, bicolor en pequeña masa, insípido, 
cuyo punto de ebullición es á + 1 00° del termó- 
metro centígrado ; sometida á la evaporación, en 
un vaso de platino ó de plata, el agua pura no 
deja ningún residuo, ensayada con los reactivos 
químicos no debe obrar en ningún sentido ni so- 
bre la tintura de tornasol ni sonre el jarabe de 
violetas; el agua de cal, las soluciones de nitra- 
to de barita, de nitrato de plata, de oxalato de 
amoníaco, de ácido hidrosulfurico y de hidro- 
sulfato de amoníaco , no deben producir en ella 
ningún efecto sensible. Tales son los efectos que 
observamos en el agua destilada conveniente- 
mente preparada para las operaciones químicas 
y farmacéuticas. 

En cualquier estado en que se encuentre el 
agua , á no ser destilada , nunca es pura , porque 
es susceptible de disolv er casi todas las sustancias 
conocidas , hasta los cuerpos mas duros ( Guita 
cavat lapidem) lo que le ha valido con frecuencia 
el nombre de disolvente universal; y de consi- 
guiente tiende sin cesar á cargarse de algunos de 
los principios con los cuales se halla en contacto. 
Así es que , según su mayor ó menor grado na- 
tural de pureza , se divide en muchas especies. 

Todas las aguas en las cuales las sustancias ex- 
trañas se hallan en muy grande cantidad , ó son 
bastante activas para modificar notablemente las 
calidades ordinarias del agua, toman el nombre 
de Aguas minerales, y se dividen en muchas cla- 
ses , en una de las cuales se coloca naturalmente 
el agua de mar; aquellas que, al contrario, se en- 
cuentran en circunstancias opuestas, son llamadas 
Aguas económicas ó potables. Los principios que 
éstas contienen lo mas comunmente son : \ .° aire 
muy oxigenado que se halla en ella en la relación 
de i. á 5 °/o de su volumen , pero que se despren- 
de a cero ó al grado de la ebullición; 2 o acido 
carbónico , cuya proporción es igualmente varia- 
ble; 3.° diversas sales, tales como el sulfato y el 
carbonato de cal, el muriato de sosa y el muria- 
to de cal ; 4.° en tin , vestigios de materias orgá- 
nicas, etc., sustancias que, reunidas, apenas 
forman 7i<»«oo á 7i>oo« á lo mas de su peso. Esta 
es la-razon porque dan precipitados con diversos 
reactivos y producen siempre, por la evapora- 
ción, un residuo. Estas aguas disuelven eliabon, 
cuecen bien las legumbres , y pueden en un ser 
empleadas en todos los usos económicos y medi- 
cinales. No es lo mismo del Agua de pozo", de las 
Aguas pantanosas, etc., que en cierto modo 
forman el medio entre las afínas potables y las 
aguas minerales propiamente dichas. Por lo de- 
más, las aguas potables presentas infinites va- 
riedades, según su procedencia, el clima, las 



88 AGU 

estaciones , etc. ; de ahí su distinción en agua 
de lluvia, de nieve, de hielo, de fuente, de rio, 
etc. ; de agua aireada, de agua dura, de agua 
dulce, etc. ; distinción que no carece de utilidad, 
y en consecuencia , siguiendo el orden alfabético, 
hablaremos sucintamente de cada una de ellas. 

Para conservarla libre de alteración, el agua 
debe , tanto como posible sea, ser colocada en 
cubas ó en vasos barnizados y bien tapados; el 
contacto del plomo, del cobre, del hierro, etc., 
le imprime fácilmente un sabor desagradable, y 
á veces una acción deletérea ; las materias orgá- 
nicas obran sobre ella con una grande prontitud, 
y por eso el agua encerrada en toneles se altera 
en pocos dias, á menos que no hayan sido carbo- 
nados en el interior. A bordo de los buques, el 
agua experimenta comunmente la misma altera- 
ción que las aguas estancadas , adquiere un olor 
y un sabor fétidos , y pasa á ser nociva ; hase 
visto también el gas inflamable, que entonces se 
desprende de ella , causar la asfixia ; se le vuelve 
en parte su salubridad por medio de la ebullición, 
y de una máquina propia para agitarla. En las 
circunstancias ordinarias, se quitan al agúalas im- 
purezas que en ella se encuentran suspendidas, 
primero por el reposo , y en seguida por la filtra- 
ción , sea al través de ciertas piedras porosas y 
calcáreas , sea sobre arena de rio , sea mejor aun, 
como se hace en grande en Paris, por medio de 
esponjas y de carbón pulverizado, que. como la 
ebullición , la desembaraza además de los gases 
pútridos que es susceptible de contener; pero 
conviene siempre en seguida agitarla al contacto 
del aire para volverle el oxígeno que ella ha 
perdido : el agua , en efecto , no es verdadera- 
mente potable sino en tanto que es mas ó menos 
aireada. 

Para llevar el agua á un grado de pureza casi 
absoluta, es menester destilarla, como se ha in- 
dicado. En este estado es sosa, pasada al estóma- 
go; en contacto del aire, ó mejor por la agita- 
ción , no larda en volver á tomar los gases que 
ella ha perdido ; pero la falta de toda sustancia 
salina parece dañar también á su completa salu- 
bridad. 

Todo el mundo conoce los importantes usos del 
agua ; y así es que con razón los antiguos habían 
hecho de ella una divinidad, que los Persas le 
ofrecían sacrificios con grande ceremonia, y que 
los Griegos y los Romanos adoptaban su culto. 
Sábese que sirve de vehículo para la cocción de 
un gran número de alimentos, para la preparación 
de Tos caldos , de las tisanas , de las aguas desti- 
ladas, de las aguas minerales artificiales, de 
ciertos extractos , etc. ; que es la bebida la mas 
común , la mas sana y la mas indispensable del 
hombre y de los animales ; que tomada sola y fria 
refresca , calma la sed ayuda la digestión , aun- 
que §ujeta, en ciertos individuos , á pesar en el 
estómago, á causar una sensación de reple- 
ción desagradable , y que entonces requiere para 
ser mas estimulante la adición de algún es- 
pirituoso, de vino sobre todo, en la propor- 
cionde un tercio, por ejemplo; que sirve pa- 



AGU 

ra desleír los alimentos , para reparar las pér- 
didas causadas por la traspiración y las otras 
excreciones; que ella nutre realmente, pues- 
to que prolonga los dias de los desgraciados 
privados de todo otro alimento , y además se co- 
noce su poder nutritivo por los vegetales y ciertas 
clases de animales; que, demasiado fria, puede 
presentar peligros; que, tibia, excita náuseas; 
que, caliente, favorece poderosamente la traspi- 
ración ; que, helada, ó hirviendo , sirve para co- 
municar á otros cuerpos sus extremos de tempe- 
ratura ; que , en fin , reducida á vapores , ofrece 
aplicaciones del todo particulares. 

Las propiedades generales atribuidas, en medi- 
cina, al agua son ser refrescante, diluyente, dul- 
cificante, antiflojística, depurante, vomitiva, la- 
xante, diurética, sudorífica, antipútrida, tónica, 
cordial, astringente, desobstruente , propia para 
hacer nacer la gordura, etc.; y es cierto que, según 
su dosis , su temperatura , y según la especie de 
enfermedad , se ha podido , en diversos casos, 
verle producir todos estos diferentes efectos. Ob- 
servemos además que, muchas veces, á ella tan 
solo es á la que deben referirse las virtudes de 
ciertos medicamentos en los cuales parece figurar 
no mas que como simple vehículo. 

El agua debe escogerse limpia, ligera, airea- 
da, sin olor ni sabor sensible, caliente en invier- 
no y fria en verano , tal es en particular la de rio, 
de fuente y de lluvia. Cuando la fuerza de las 
circunstancias obliga á hacer uso de aguas nota- 
blemente impuras, se debe corregirlas con la 
adición de un poco de vinagre , de azúcar y so- 
bre todo de vino ó de alcohol. Antiguamente el 
agua de rio era casi exclusivamente usada en 
farmacia; hoy día es reemplazada por el agua 
común , ó, cuando ésta podria descomponer el 
medicamento, por el agua destilada. El agua do 
nieve , de hielo , de rocío , hasta la que había 
servido para tal ó tal uso extravagante , para la- 
var un cadáver , por ejemplo , han sido á veces 
recomendadas como dotadas de virtudes espe- 
ciales , pero hoy dia han caído en desuso. 

Agua aireada. Antiguamente se llama- 
ban así las aguas acídulas ; pero al presente se 
designa con este nombre una agua que la agita- 
ción al contacto del aire ha cargado de aire y 
sobre todo de oxígeno , que es mas soluble en ella 
que el ázoe, tal es la de los rios. El agua no ai- 
reada, la de fuente, la de los pozos artesianos, 
el agua recientemente destilada , etc. , es poco 
digestiva; pero es fácil de volverla tal por la, 
agitación. 

Agua destilada. Agua purificada por la 
destilación ; sin embargo no es absolutamente 
pura. Empléase en farmacia para preparar las 
aguas minerales y hacer diversas soluciones; no 
es potable. 

Agua dulce. Este nombre , por oposición 
al agua salada ó de mar , y al agua dura, es dado 
al agua común potable. 

Agua dura. Desígnanse así las aguas po- 
co aireadas ó cargadas de sales calcáreas , tales 
las de los pozos comunes. 



AGU 
Aft nu de fuente © de manantial. 

Puede contener diversas sustancias, según la na- 
turaleza délos terrenos que ha recorrido, y lasque 
con mas frecuencia en ella se hallan son el carbo- 
nato y el sulfato de cal. Por lo común, parece fres- 
ca y viva al gusto, en razón de que, teniendo un 
curso bastante rápido y un pequeño volumen, se 
enfria mucho por la evaporación y se satura de 
aire. En general , cuanto mas saturada de aire 
esta una agua, en iguales circunstancias, tanto 
mas agradable parece, y se observa ser mas 
propia para la digestión de los alimentos. 

Agua de lluvia. Es casi pura , muy usa- 
da como bebida , aunque menos buena que el 
agua de rio. Antiguamente los farmacéuticos ha- 
cían mucho uso de ella para las operaciones en 
las cuales tenian necesidad de agua pura , pe- 
ro hoy dia es reemplazada por agua destilada. 
La que cuela de los tejados al principio de los 
aguaceros, ó que cae después de una larga se- 
quedad, está mas ó menos cargada de impurezas; 
la que contienen las cisternas mal construidas 
está comunmente privada de aire, como resulta- 
do de la alteración de las materias orgánicas que 
siempre contiene. De ahí el .antiguo precepto de 
recojerla en campo raso , en el mes de marzo, 
y encerrarla en vasos de tierra exactamente ta- 
pados, en donde ella puede conservarse así mu- 
chos anos. 

Agua de mar, Es una verdadera agua mi- 
neral, salina y fria, muy activa, rica en hidro- 
clorato de sosa, pero variable en cuanto al grado 
de salobre y á la proporción respectiva de sus 
principios constituyentes, según diversas circuns- 
tancias todavía nial apreciadas, tales como el 
grado de latitud, el clima, las estaciones, la ma- 
yor ó menor profundidad de la cual se la saca, etc. 

En efecto, según experimentos de entendidos 
químicos , las sales de magnesia dominan en ella 
hacia el polo norte, y las sales de base de cal hacia 
el olio polo ; según algunos observadores, la pro- 
porción de las sales y el peso específico aumenta 
gradualmente del polo al ecuador, mientras que, 
según el Sr. Humbold , hay aumento de ellas des- 
de las costas de Galicia "hasta á las islas Ca- 
narias , y disminución del 22° al 1 8 o grado de la- 
titud ; otros aseguran que es menos salada en los 
tiempos de lluvia, que ella es tanto mas carga- 
da de sales, ó, al contrario, que su sabor es menos 
amargoencuantodemas profundidad se la saca; 
Bergmann no ha encontrado sulfato de magnesia 
en uña agua sacada de una profundidad de sesenta 
brazas, etc.. Pero la diferencia mas grande y la 
mejor demostrada es la que procede del clima: 
el mar menos salado de todos es el Báltico , que 
parece deber su salobre al agua del Océano; el 
mar mas sábado, al contrario, es el mar Muerto 
ó lago Asfáltico , (pie contiene cerca del cuarto 
de su peso de sustancias salinas, en el estado 
seco. 

Por lo demás, el agua de mar ofrece un sabor 
á la vez «alado , amargo \ nauseabundo, un olor 
un poco desagradable, cerca de la pla\a, nulo 
en alta mar ó tomada de cierta profundidad ; es 



AGU 89 

trasparente, bicolor, sino es mirada en masa, 
que en este caso parece verde; su peso especifico 
y su densidad, superiores á las del aguadeslilada, 
varían según su grado de salobre; en el Océano es, 
término medio, de 1,0289. Su temperatura, mas 
fria en el hemisferio austral que en el hemisferio 
boreal , es mas constante y en general menos 
baja que la del agua común; es de 22" cerca 
del ecuador, de 17° hacia el 6 o grado de latitud 
norte, de \ 2 o % hacia el 45°, y decrece en las re- 
giones ó las estaciones calientes , á medida que 
se la examina á mayor profundidad. Sometida á 
la destilación, deja un residuo mas ó menos abun- 
dante, y ofrece agua cuyo grado de pureza y so- 
bre todo de sabor varían según el proceder ope- 
ratorio, pero que puede, sin inconveniente, servir 
en diversos usos económicos. El Sr. B. G. Sage 
admite en el agua de mar un gas alcalino , olea- 
ginado, inodoro , neptuniano , muy nocivo, debi- 
do á la putrefacción de los seres organizados que 
el mar encierra: á pesar de ser estas ideas muy 
exageradas, no obstante conviene echar la pri- 
mer agua que da la destilación, y agitar la que se 
quiere usar como bebida , para impregnarla de 
aire , v quitarle el gusto de fuego y de metal 
que ella presenta. 

La destilación ó la congelación son los únicos 
medios de quitar la salumbre al agua del mar; 
desgraciadamente, el último solo es practicable 
raras veces, y el primero requiere una grandísi- 
ma cantidad de combustible , para convenir en 
losviages muy largos. Los reactivos, los filtros 
de todas especies , propuestos con el mismo obje- 
to , nunca han dado resultados satisfactorios ; y 
lo mismo puede decirse de esas botellas muy 
cerradas que, sumergidas á una gran profundi- 
dad, debían , se decia, llenarse de agua dulce. 

Aunque , en el agua de mar , el grado de salo- 
bre y la proporción de los principios mineraliza- 
dores varíen según un sin número de circunstan- 
cias, la naturaleza de los mas abundantes de estos 
principios es siempre, á corta diferencia, la mis- 
ma : estos son , según el análisis de los señores 
Bouillon-Lagrange y Vogel , y en el orden de su 
predominio , el hidroclorato de sosa , el sulfato 
de magnesia , el hidroclorato de magnesia ; des- 
pués el gas ácido carbónico , los carbonatos de 
cal y de magnesia , y en fin el sulfato de cal. Mil 
partes de agua de la Mancha , por ejemplo , han 
dado: hidroclorato de sosa, 25,10; sulfato de 
magnesia, 5,78; hidroclorato de magnesia, 3,50; 
gas ácido carbónico, 0,23; carbonatos decaí y 
de magnesia, 0,20; sulfato de cal , 0,15; perdil 
da, l,0i. Después de estos análises, se encontró 
en ella el yodo; el Sr. Balard descubrió el bromo 
en el agua de mar concentrada y saturada de clo- 
ro, el que fué encontrado en el Báltico, y con ma- 
yor razón en el agua del mar Muerto, en el estado 
de bromuro de magnesio. Hanse también indicado 
en ella diversas otras sustancias , pero en muy 
cortas proporciones , como los hidrocloratos de 
potasa, de magnesia, y de amoniaco, el ácido 
nidroclórico libre, el óxido de hierro, etc., etc. 
Sobre esto debemos decir que el método emplea- 
tomo i. 



90 AGU 

do para el análisis influye muchas veces en sus 
resultados , como lo han demostrado J. Murray y 
otros experimentadores, lo que explica en parle 
las diferencias que presentan los diversos análi- 
ses conocidos del agua de mar. 

En cuanto al betún admitido por los antiguos, 
en la materia extractiva , de que habla Fourcroy, 
ó á la sustancia oleaginosa y fosforescente de 
ciertos autores , no puede negarse que el agua de 
mar , en razón sin duda de los seres organizados 
que en ella nacen, viven, mueren y se descom- 
ponen sin cesar, no contenga una materia orgáni- 
ca particular , á la cual parece debido su sabor 
nauseabundo, su olor, y cuya abundancia pare- 
ce ser mayor en la playa y en su superficie que 
en alta mar y á cierta profundidad; y por esto, pa- 
ra el uso económico y médico , se dice que tanto 
como sea posible no se haga uso que de agua de 
mar en estas últimas condiciones. 

De todo lo que precede resulta que el agua de 
mar está lejos de ofrecer un medicamento idén- 
tico en todas partes; que, por consiguiente, los 
resultados obtenidos en tal localidad pueden no 
ser aplicables en tal otra, lo que es evidente, á 
lo menos en cuanto á la dosis. 

El agua de mar no es, por desgracia , potable, 
en la acepción natural de esta palabra. Tomada en 
mucha cantidad , provoca á veces el vómito, pur- 
ga por lo común con fuerza, irrita vivamente los 
intestinos; á cierta dosis, pasa como eminen- 
temente fundente, y es empleada en muchas en- 
fermedades. Al exterior, nada mas frecuente que 
la aplicación de los baños de agua de mar en el 
tratamiento de diversas afecciones crónicas , sea 
internas, sea externas. 

La imitación del agua de mar ha debido seguir 
naturalmente los progresos de su análisis ; así á 
las fórmulas de Swediaur, de Brugnatelli, etc., 
los Sres. Bouillon-Lagrange y Yogel han sustitui- 
do una nueva que , á su vez , ha llegado á ser 
hoy dia insuficiente. Por lo demás la mayor parte 
de los prácticos se limitan al uso del agua sim- 
plemente salada (media á una onza de sal por libra 
de agua), siempre que quieren reemplazar, en su 
aplicación local, el agua de mar natural por una 
agua artificial análoga. 

Agua mineral. Dase en general el nom- 
bre de Aguas minerales á toda agua naturalmen- 
te muy cargada de principios extraños , ó Mi- 
ner atizadores , para servir en los usos econó- 
micos ; pero , en una acepción mas limitada , se 
aplica en particular á aquellas de estas mismas 
aguas, cuya acción utiliza el medicó para el tra- 
tamiento de las enfermedades: en este úllimo 
sentido , se las llama mas exactamente Aguas me- 
dicinales ó medicamentosas. 

Respecto á las propiedades físicas, las aguas 
minerales difieren menos entre sí que respecto á 
su composición ; así la mayor parte son traspa- 
rentes, incoloras, mas ó menos sápidas, inodo- 
ras, mas pesadas que el agua destilada. Sin em- 
bargo las hay de turbias , un poco coloradas, ca- 
si insípidas; las aguas sulfurosas, las aguas fer- 
ruginosas hasta tienen un olor particular ; á veces 



AGU 

las aguas gaseosas, aunque cargadas, por otra 
parte, de sales, son mas ligeras que el agua des- 
tilada. Su temperatura varia mas aun, y de ahí su 
distinción en calientes y frias, ó mejor en calien- 
tes, frias y templadas : frias, cuando, en la esta- 
ción de las aguas, su grado termométrico es sen- 
siblemente imerior al del aire ambiente ; tibias ó 
templadas, cuando le iguala ó le excede un poco; 
calientes, cuando llega ó pasa 20 y algunos 
grados. 

Las aguas minerales pueden dividirse en Aguas 
calientes, llamadas también Aguas termales en 
razón de su uso común en forma de baño , y en 
Aguas frias, mas usadas en bebidas, y subdivi- 
dir las unas y las otras, según los diversos ele- 
mentos de su composición. Pero la infinita varie- 
-dad de temperaturas de las aguas, y el uso que 
se hace de las unas como de las otras , sea en be- 
bida, sea en baño, rechaza esta clasificación. 
Mas comunmente se dividen, á imitación de Berg- 
mann, en cuatro clases, bajo los nombres de 
A guas sulfurosas , acídulas , ferruginosas y sa- 
linas, que cada una se divide en dos, según la 
temperatura. Por último , otros admiten la divi- 
sión siguiente, que nos parece á la vez mas exac- 
ta y mas útil. 

1. Aguas simplemente termales, semejantes, 
salvo la temperatura , al agua común. 

2. Aguas gaseosas, subdivididasen, 1 o Aguas 
aireadas, es decir, sobrecargadas naturalmente 
de aire ó del uno de sus principios ; poco cono- 
cidas; — 2 o Aguas hidrogenadas, raras y poco usa- 
das; — 3 o Aguas acidulas, en las cuales predo- 
mina el gas ácido carbónico. Estas, muy nume- 
rosas , pueden ofrecer todos los grados de tem- 
peratura ; son notables por su sabor agrillo, 
agradable , su ligereza , la propiedad que tienen 
de hacer espuma por la agitación , de hervir al 
acercarse tempestades , es decir , cuando hallán- 
dose disminuido el peso específico del aire, el 
desprendimiento del gas ha llegado á ser mas fá 
cil, etc. 

3. Aguas acidas, que contienen , en el estado 
libre, algún ácido, excepto el ácido carbónico; 
de ellas no se conocen sino un corto número, ve- 
cinas sobretodo de los volcanes, y la mayor par 
te sin uso. 

4. Aguas alcalinas, ricas en sub-Carbonato de 
sosa; numerosas y muy activas; temperatura va- 
riada, sabor alcalino suaves al tacto; con fre- 
cuencia unas con mucho ácido carbónico , de don- 
de les viene el nombre de alcalino-acídulas. 

b. Aguas salinas, en las cuales predominan 
sales no metálicas; muy diferentes respecto á su 
composición y á su temperatura, y de ahí su distin- 
ción en frias , tibias y termales , y además , se- 
gún los principios que pueden contener en mas 
o menos abundancia, en salino-acídulas , salino- 
ácidas, salino-alcalxnas . El Agua de mar (V. es- 
ta palabra) y el Agua de las salinas pertenecen 
á esta clase muy numerosa. Las mas activas son 
llamadas A guas purgantes. Las Aguas selvnitosns, 
llamadas también Aguas terrosas 6 calcáreas, en 
las cuales predominan sobre lodo el sulfato y el 



AÜU 

carbonato do cal , son como intermedios entre 
estas a¿iuas y las aguas económicas (Y. Agua de 
pozo). 

6. Aguas sulfurosas , en las cuales abunda el 
azufre , sea libre , lo eme es raro , sea en el esta- 
do de ácido hiclro-sulfurico libre, lo que no lo es 
casi menos, sea en el de hidrosulfato, ó de hi- 
drosulfato sulfurado ; antiguamente se las llama- 
ba Aguas hepáticas. Notables por su olor y su 
sabor tic huevos podridos , su untuosidad , etc., 
con frecuencia son termales , y á veces ricas en 
ácido carbónico (Aguas sulfoacidulas), en alum- 
bre ú otras sales [Aguas sulfosalinas ) , comun- 
mente cargadas de sustancias vegeto-animales ó 
glerina (Aguas sulfoglerosas, Aguas jabonosas, 
de ciertos autores), y á veces de hidriodatos de 
potasa ó de sosa. 

7. Aguas hidriódicas y brómicas ; todavía 
poco conocidas , confundidas hasta aquí con las 
precedentes. 

8. Aguas metálicas , ricas sobre todo en sales 
de base de óxido metálico; subdivididas en , I ." 
Aguas ferruginosas, llamadas comunmente Mar- 
ciales ó Calibeadas, mineralizadas, sea por el 
subearbonato de hierro, sea por el sulfato; co- 
munmente frias, de un olor distinto y de un sa- 
bor astringente particular; con frecuencia carga- 
das de gas ácido carbónico (Aguas acídulo- ferru- 
ginosas) , ó de otras sales; muy activas; — 2.° A guas 
manganesianas; raras; — 3.° Aguas cobreosas, ra- 
ras también y desusadas. 

9. Aguas betuminosas , es decir , que en ellas 
sobrenada una capa de petróleo. Bastante comu- 
nes en ciertos países , pero sin aplicaciones me- 
dicinales , aunque susceptibles de tenerlas. 

De las multiplicadas análises hechos de las 
aguas minerales resulta que en su composición 
entran muchísimos cuerpos, pero que ninguna los 
ofrece ni podría ofrecerlos todos reunidos. Aun las 
mas compuestas solo contienen un corto número; 
y entre los que , con mas frecuencia , se encuen- 
tran en ellas son: los hidrocloratos de sosa, de cal 
y de magnesia; los subearbonatos de cal, de sosa, 
de magnesia; el sobrecarbonato de hierro; los 
hidrosulfatosdecaly de magnesia; los hidriodatos; 
en fin sustancias gaseosas, acidas ó no acidas, 
sílice y materias extractivas. Los posos cene- 
gosos/llamados lodos ó fangos, que se forman 
en el fondo de las arcas en donde es recibida el 
agua de los manantiales, ofrecen comunmente, 
con las mismas aguas mas ó menos analogía; 
pero contienen además sustancias orgánicas en 
descomposición , materias terrosas abundantes, y 
casi siempre presentan un olor desagradable y 
tienen mayor actividad. 

Ciertas aguas minerales parecen ser casi in- 
variables ; otras, al contrario, están sujetas á ex- 
perimentar cambios en su cantidad , su compo- 
sición y su grado termométrico, sea de una ma- 
nera uniforme , en diversas épocas del año ó del 
período nictemérico , sea bajo la influencia de las 
lluvias ó de la sequedad, del estado eléctrico del 
aire, etc. ; origen notable de incertidumbre rela- 
tivamente á su uso medicinal. 



,\<;i 9í 

Formas cuidadu que se ha ja tenido al poner las 
aguas minerales en botellas, ellas se conservan di- 
fícilmente intactas; porque se establece una reac- 
ción lenta entre sus diversos principios, y casi 
siempre.se forman posos, al mismo tiempo que su 
sabor cambia y que su acth idad disminuye ; el 
trasporte parece apresurar , y por algunos basta 
para determinar, estas diversas alteraciones. Las- 
aguas calientes, y por consiguiente los lodos, casi 
siempre termales , son evidentemente poco sus- 
ceptibles de una buena conservación. Las aguas 
acidulas* son siempre menos cargadas de gas que 
en el manantial. Las aguas acídulas ferruginosas 
forman, comunmente, perdiendo una parte de su 
gas , un poso herrumbroso de sub-carbonato do 
hierro; ellas ennegrecen también el tapón cuyo 
tanino las descompone, sino se ha seguido el 
consejo del Sr. Yurza, que recomienda saturar 
de hierro los tapones que deben emplearse, te- 
niéndolos previamente por cierto tiempo en el agua 
mineral , o el proceder usado en Silesia , el cual 
consiste en lijar en el tapón un alambre de hier- 
ro ó un clavo que se sumerja un poco en el agua 
de la botella. Las aguas glerosas se corrompen 
fácilmente ; las que contienen hidrosulfuros pier- 
den de su olor y muy luego no presentan mas quo 
hidrosúllitos; otras que contienen sulfatos, ad- 
quieren á menudo olor de huevos podridos debi- 
do á la formación de un hidrosulfato, resultante 
de la acción de ciertas materias vegetales sol re 
estas sales. Delinith amenté, parece que las aguas 
salinas son aquellas cuya conservación es mas 
segura y las menos alteradas por el trasporte. 

Los límites á que nos hemos circunscrito en es- 
ta obra nos impiden extendernos en el estudio da 
las aguas minerales. Ni nos es posible hacer la 
exposición de las diferentes opiniones de los au- 
tores sobre su origen, las cuales hasta ahora no 
han salido del circulo de las conjeturas , ni tam- 
poco detenernos en los métodos seguidos para su 
análisis. Nada mas nos es permitido decir de su 
composición después de lo que arriba hemos ex- 
puesto , y respecto á su imitación seremos muy 
sucintos. La acción médica , las aplicaciones te- 
rapéuticas, el modo de administración, etc., de 
las aguas minerales no corresponden á este Dic- 
cionario. Concíbese que aquí no debemos ocupar- 
nos de ellas bajo el punto de vista científico, y 
que solo debemos tratar de las aguas minerales 
naturales como formando uno de los elementos 
de la riqueza del terreno de ciertas comarcas, y de 
las aguas minerales artificiales como constituyen- 
do hoy día un ramo muy importante de industria. 
Las aguas minerales son un poderoso agente 
de civilización , por cuanto á los países donde 
existen los manantiales acuden forasteros, nacio- 
nales v extranjeros , que contribuyen, en una so- 
ciedad que las circunstancias hacen íntima , á 
morigerar y á cultivar el espíritu de los montañe- 
ses ó aldeanos ; son un medio de dar precio á ri- 
quezas locales que no pueden tener valor sino por 
el uso qne se hace de ellas en los mismos lugares; 
y en hn son un poderoso móvil para atraer los 
extranjeros al pais, y por consiguiente aprovechar 



92 AGU 

de sus caudales. Las personas que nunca han con- 
siderado las aguas minerales sino como un reme- 
dio propio para la curación de ciertas enferme- 
dades , verán sin duda con placer que son un 
elemento de riqueza para el pais que las posee. 
Testimonios de ello tenemos en nuestra hermosa 
España , tan abundante en manantiales minerales 
de todas especies, pues las poblaciones quo los 
poseen reportan inmensos beneficios cada año del 
sin número de forasteros que acuden á ellas para 
proporcionarse un alivio á sus dolencias^ además 
del comercio que tiene lugar con la remisión de 
agua en botellas á distintos puntos de la Penínsu- 
sula y aun al extranjero. 

Siendo las aguas minerales empleadas en la 
medicina, ha sido preciso indagar cuales eran 
las sustancias que entran en su composición , y 
cuando se ha creido haber llegado á este cono- 
cimiento , se han buscado los medios de imitar la 
naturaleza , á lin de procurar á los enfermos que 
no pueden trasladarse á los manantiales un me- 
dicamento que era necesario para la curación de 
sus dolencias. La ciencia recurrió su dilatado 
dominio, y la industria que es su hija, se engran- 
deció con ella. A ana Uses falsos sucedieron aná- 
lises mas exactos , y se inventaron aparatos con- 
venientes , que sucesivamente se han ido perfec- 
cionando hasta el estado en que los vemos en las 
grandiosas fábricas de aguas minerales artificia- 
les de Francia , en donde se consumen hoy día 
mas de 4 ó 5 millones de botellas , por año , de 
agua de Seltz , bajo el nombre de limonadas ga- 
seosas , y en los bellos establecimientos de aguas 
minerales facticias que tenemos en España , en 
donde á pesar de que el consumo es mucho menor 
que en la vecina nación, no deja por esto de cons- 
tituir un ramo de fabricación lucrativo. «Así es, 
«dice Lonchamps , como el desarrollo de las cien- 
«cias y de la industria trae á la sociedad los me- 
«dios de procurar nuevos goces á la vida, y hace 
«la existencia del humilde trabajador mas cómo- 
«da, bajo muchos respectos, del que lo era la de 
«esos grandes señores faustosos que dominaban á 
«nuestros padres tanto por el lujo de su existen- 
«cia como por el poder que sus mayores les habían 
«legado en la sociedad. El verdadero poder hoy 
«dia está en la industria ; ella es la que manda al 
«mundo; pero como el espíritu de los pueblos se 
«resiente siempre délos tiempos antiguos, todavía 
«el hombre que ciñe una espada es el que nuestra 
«vieja sociedad eleva sobre del que maneja un 
«compás.» 

Aquí debemos hacer especial mención de don 
Andrés Ansaldi, quien fué el primero que, en 
i 836 , introdujo en España el uso de los aparatos 
de alta presión para la fabricación de las aguas 
minerales. Antes de dicha época, éstas eran pre- 
paradas por los farmacéuticos en aparatos mas 
ó menos defectuosos. Muchas dificultades tuvo 
que vencer el Sr. Ansaldi para acostumbrar á los 
moradores de Barcelona al uso de las bebidas 
gaseosas como objeto de higiene y de recreo, pe- 
ro luego de haber conocido éstos los buenos efec- 
tos que aquellas producían , sucesivamente han 



AGU 

ido estableciéndose otras fábricas en esta ciudad, 
en Madrid, en Cádiz, y en otros puntos, para sa- 
tisfacer á los numerosos pedidos que el uso ya 
generalizado reclama. Estimulado con la confian- 
za que se le dispensaba, el Sr. Ansaldi dedicóse 
á la elaboración de toda clase de aguas minera- 
les hasta constituir á su establecimiento al nivel 
de los mejores , en su clase , del extranjero : en 
la actualidad posee cuatro grandes aparatos de 
alta presión de diferentes sistemas, con los cua- 
les puede saturar el agua hasta contener doce 
atmósferas de gas, lo que le permite obtener 
cualquiera agua mineral; y respecto á las limo- 
nadas gaseosas , de tanto uso como refresco , su 
superior calidad las hace muy recomendables. 
El Gobierno de S. M., en Real orden de 3 
de octubre de 1842 , por medio de la Excma. 
Junta suprema de Sanidad del reino, autorizó 
al señor Ansaldi para fabricar y vender aguas 
minerales compuestas con la condición de te- 
ner por responsable un farmacéutico aprobado. 
Así lueron premiados los desvelos y los crecidos 
gastos que tuvo que soportar para introducir este 
nuevo ramo de industria en España ; así se aca- 
lló la oposición que le hacían algunos profesores 
de farmacia ; y así fueron atendidos los varios 
informes de médicos experimentados de esta ca- 
pital, que atestiguaban los felices resultados ob- 
tenidos con dichas aguas. 

A la fábrica del Sr. Ansaldi sucedió , en esta 
capital, el establecimiento de limonadas gaseo- 
sas del Sr. Neully , que cuenta ya unos doce años 
de existencia, y que, al presente, dirigida por el 
químico francés Sr. Moisant , goza de mucha re- 
putación. En ella funcionan máquinas de sistema 
continuo que permiten disolver en el agua hasta 
6 atmósferas de gas ácido carbónico ; y de ella 
salen diariamente unas 3,500 botellas de agua 
acídula reconocida de exquisita calidad. 

Posteriormente D. Narciso Texidor anunció un 
establecimiento de aguas minerales artificiales, 
ofreciendo á los profesores de medicina preparar 
cualquier agua medicinal que se le prescribiese, 
además de las continuadas en el catálogo-pros- 
pecto. Los conocimientos químicos del Sr. Texi- 
dor y la confianza que se le dispensa en esta ciu- 
dad como á farmacéutico distinguido nos dispen- 
san de hacer el juicio crítico de su fábrica. 

En Francia, bajo el pretesto de que las aguas 
minerales facticias son un medicamento, hase ad- 
mitido la fabricación de estas aguas bajo la vigi- 
lancia del gobierno ; y como la vigilancia no pue- 
de ejercerse sin celadores , hanse creado en París 
dos plazas de inspectores que son pagados por 
medio de un derecho impuesto á los fabricantes. 
El Sr. Lonchamps, con motivo de tal impuesto, 
exclama : «En todas partes trabas á la industria, 
en todas partes cargas con que se la grava, en 
todas partes prebendas ! » 

Nosotros acatamos las leyes vigentes de policía 
sanitaria respecto á la venta de medicamentos. 
No obstante , toda vez que la fabricación de las 
aguas minerales artificiales constituye ya un nue- 
vo ramo especial de industria química, opinamos 



AGU 

que seria útilísimo que á las personas que á él se , 
dedicasen , después de haber probado su suficien- 
cia por un examen hecho delante censores com- 
petentes, se las expediera un diploma autorizán- 
dolas para la elaboración y venta al pormenor de 
aguas minerales medicinales. Entonces podria 
ejercerse sobre ellas la misma vigilancia que se 
ejerce con los farmacéuticos, los droguistas y 
herbolarios , que son los expendedores de medi- 
camentos. Esto en nada coartaría las prerogati- 
vas de los boticarios que quisieran ocuparse de 
esta fabricación en grande , puesto que es bien 
sabido que ellos son los únicos autorizados para 
preparar y vender toda clase de remedios. 

Aguade nieve. Esta agua, tenida como 
malsana, así como el agua de hielo, por Hipó- 
crates , goza , cuando ha sido suficientemente im- 
pregnada de aire por la agitación, de todas las 
calidades déla mejor agua, y es sin fundamento 
el acusarla de la frecuencia con que da origen á 
paperas en las personas que viven en ciertos lu- 
gares en que se hace uso de ella. 

Agua pantanosa. Tal es la de las bal- 
sas , de los pantanos , de los estanques , la cual 
es mas ó menos cargada de materias animales ó 
vegetales en putrefacción ; ofrece un olor y un 
sabor desagradables , es difícilmente suportada 
por el estómago , y produce á la larga una debi- 
lidad general , la obstrucción de las visceras ab- 
dominales , y el desarrollo de calenturas intermi- 
tentes. La ebullición , la adición de un poco de 
cloro, ó mejor la filtración al través de carbón, 
basta para purificarla, pero es menester en segui- 
da volverla, por la agitación, el aire que ha per- 
dido. 

Agua potable. Es, como lo indica la etimo- 
logía, una agua buena para beber, es decir, ai- 
reada, clara, inodora, y poco cargada de sus- 
tancias extrañas : tales son las aguas de lluvia, 
de rio , y muchas otras. 

Agua de pozo. Agua estancada , y por 
eso siempre cargada de sustancias heterogéneas 
que quita al terreno y que varían como éste. Por 
lo coman , las aguas de los pozos contienen sobre 
todo sulfato , carbonato y muriato de cal , y mu- 
riato de magnesia ; son "poco aireadas , á veces 
cargadas de materias pútridas , debidas á la infil- 
tración de las letrinas , etc. ; siempre son crudas, 
duras, poco digestivas, cuecen mal las legum- 
bres, y no disuelven el jabón; empleadas en ba- 
ños, limpian mal la piel, á la cual dan aspereza. 
Sin embargo, puédese remediar este inconvenien- 
te por la adición de un poco de potasa del comer- 
cio ó lejía de cenizas; la sola agitación basta 
para airearlas y hacerlas precipitar una parte de 
sus sales poco solubles ; pero no deben emplear- 
se como bebida usual y para la preparación de 
las tisanas. El agua de pozo es una especie de 
agua mineral débil, intermedia entre las aguas 
potables y las aguas minerales propiamente di- 
chas; la de pozos artesianos es ya bastante pura, 
análoga al agua de fuente , ya un poco hidrosul- 
furosa; la de los pozos poco profundos se aseme- 
ja á las aguas de balsa o aguas muertas. 



AGU 9S 

Agua de rio. En general bastante pura, 
sobre todo tomada lejos ó mas arriba de las gran- 
des ciudades. Ademas es tanto mejor en cuanto 
su corriente es mas rápida, su lecho mas guijar- 
roso, el manantial mas cercano, y cuantas menos 
impuridades contiene. Está mas cargada de aire 
que la de fuente, y generalmente es usada como 
bebida y en la mayor parte de nuestras operacio- 
nes domésticas. 

AGUAS COMPUESTAS. Nombre da- 
do á ciertas aguas destiladas aromáticas, y tam- 
bién á preparaciones cuyo excipiente es el al- 
cohol u otros líquidos, tales como las aguas 
destiladas espirituosas , que son alcoholados, etc. 

Habiendo tratado del agua como un producto 
natural , el orden alfabético nos impone decir en 
este lugar algo acerca de las aguas destiladas, 
de las aguas espirituosas , de ciertos alcoholados 
y de varios productos ó compuestos que llevan el 
nombre de Agua, que impropiamente les han dado 
los licoristas y perfumadores, y que ha sido admi- 
tido aun por los farmacéuticos"; pero seremos su- 
mamente lacónicos por no entrar en nuestro plan 
la minuciosa é interminable descripción de todos 
los compuestos medicamentosos, de todos los per- 
fumesy de todos los licores de mesa, que han re- 
cibido dicho nombre, ya porque tendremos oca- 
sión de hacer la indicación de la mayor parte de 
ellos, al hablar de las sustancias que forman su 
principal base, ya porque su estudio particular 
corresponde á determinadas profesiones, sin que 
ofrezca mucho interés para la generalidad délos 
lectores. 

Aguas cosméticas. Ciertas composi- 
ciones liquidas , que los perfumadores dicen ser 
útiles para conservar la hermosura. Son tinturas 
alcohólicas compuestas, vinagres que tienen en 
disolución sustancias balsámicas ú otras , creidas 
propias para realzar y conservar la belleza na- 
tural. El agua rarísimas veces entra como vehí- 
culo en tales composiciones. El número de estos 
cosméticos es infinito, y los perfumadores se es- 
fuerzan en ponderar sus virtudes , casi siempre 
nulas y las mas de las veces nocivas. A pesar de 
que la ciencia ha penetrado el secretismo de las 
aguas cosméticas , y de la sencillez que ofrece 
su preparación , nosotros las recibimos de Fran- 
cia en frasquitos elegantes, rotulados caprichosa- 
mente. Los peluqueros y los quincalleros son los 
encargados de las fábricas de París para expen- 
der , a aquellas personas que no se conforman con 
las gracias naturales y que se resisten á los tiros 
de la vejez , el Agua de Eva, el Agua regenera- 
triz , el Agua de las Odaliscas , el Agua de los 
Templarios, el Agua de las hermosas, y muchísi- 
mas otras, que nos vienen acompañadas de pros- 
pectos cuyas pomposas frases alhagan mas y mas 
la credulidad de los sujetos á ellas aficionados, 
exponiéndoles no pocas veces, con su uso, á mar- 
chitar ese frescor y esa belleza por los cuales tan- 
to suspiran y hasta á comprometer su salud. 

Aguas espirituosas. Los licoristas com- 
prenden bajo esta denominación los licores de 
mesa, obtenidos raras veces por la destilación, y 



94 AGU 

casi siempre por la maceracion ó por la digestión 
del alcohol á un grado de fuerza conveniente se- 
gún las sustancias sobre las cuales debe obrar. 
Tales son el Agua de anis compuesta , el Agua de 
Malta, el Agua de oro, el Agua divina, etc. 

Aguas destiladas espirituosas. 
Hanse llamado así á los productos de la destila- 
ción del agua y del alcohol á diversos grados y 
en cantidad variable sobre determinadas sustan- 
cias, para constituir medicamentos, perfumes, ó 
licores. El Agua espirituosa de canela, como 
medicamento , el Agua espirituosa de espliego, 
como perfume, y el Agua de té, como licor de 
mesa, pueden servir de ejemplos. 

Aguas destiladas de plantas. Pre- 
parados resultantes en general de la destilación 
del agua sobre plantas ó algunas de sus partes, 
la que se apodera de los principios volátiles de és- 
tas, que por lo común consisten en aceites volá- 
tiles; de modo que el producto de tales destila- 
ciones es una agua pura mas ó menos saturada 
de dichos principios. 

Estas aguas, inmediatamente después de su 
destilación , no tienen un olor muy suave ; casi 
todas tienen un gusto de empireuma que pasa con 
el tiempo , y que se logra hacérselo perder al mo- 
mento exponiéndolas en un baño de hielo. El Sr. 
Chevallier ha observado que, en la misma época, 
todas ellas contienen un poco de acetato de amo- 
níaco. El agua de flores denaranjo, en el instante 
en que acaba de ser hecha , es acida. Por lo de- 
más, todas ó casi todas las aguas destiladas de 
plantas presentan, al cabo de algunos días, vedijas 
mucilaginosas que quedan en suspensión ó se pre- 
cipitan , y que las comunican un gusto y un olor 
desagradables; por lo tanto, es menester re- 
novar á menudo estas aguas destiladas, conser- 
varlas en vasos de vidrio ó de loza , filtrarlas 
con frecuencia para separar el mucílago ; no la- 
parlas con corcho, sí tan solo con papel, ponqué 
si se tapan con corcho toman luego un gusto de 
moho , lo que puede saberse si se ha tenido agua 
de rosas ó de azahar así tapada por espacio de 
mucho tiempo. 

Las aguas destiladas de plantas son de algún 
uso para el licorista y el perfumador, pero sobre 
todo muy empleadas en medicina , aunque no se 
esté de acuerdo sobre su verdadero valor medi- 
cinal. Hasta no hace muchos años eran exclusi- 
vamente preparadas en las boticas; pero al pre- 
sente constituyen una sección de los artículos 
eladorados en los laboratorios de productos quí- 
mico-farmacéuticos , habiendo entrado á formar 
parte del gran catálogo de la droguería consagra- 
da á las necesidades de la farmacia. 

Si bien omitimos hablar en particular de las 
aguas destiladas , reservándonos indicar las de 
uso conocido al tratar de las plantas con las cua- 
les se preparan , debemos ocuparnos aquí , por 
su importancia, de la siguiente i 

Agua destilada de flores de naranjo, Agua 
de azahar. Obtenida con las flores de naranjo; 
su olor es delicioso, y su sabor amargo debe ha- 
cerla considerar como ligeramente estimulante, 



AGU 

tónica y anttespasmódica , lo que queda acredi- 
tado por la reputación de que goza en medicina y 
por ser de un uso popular. Es frecuentemente em- 
pleada para aromatizar una multitud de produc- 
tos alimenticios. 

El agua de azahar se prepara en grande en las 
comarcas en donde abundan los naranjos, para 
expedirla á puntos en donde , á causa del clima, 
no pueden vegetar estos árboles. Nosotros no te- 
tenemos que mendigarla á nadie , puesto que re- 
mitimos á los Franceses flores de naranjo saladas, 
con las cuales obtienen por la destilación una agua 
de azahar muy suave ; sin embargo , recibimos 
de Francia alguna cantidad de ella, que, por loco- 
mun, expenden los quincalleros en frascos de va- 
rias dimensiones bonitos v lujosamente rotulados. 

El agua de azahar es llamada doble , si se han 
recogido dos libras de producto por cada dos li- 
bras de flores ; triple , si se recogen tres libras 
de agua, por cada dos libras de flores; y senci- 
lla , cuando se mezcla el agua doble con igual 
cantidad de agua destilada. 

Lo mejor es reponer esta agua en vasos de vi- 
drio que no pueden ser atacados, como á veces 
sucede con los metálicos , por el ácido acético 
contenido en ella. Como se altera con facilidad, 
y frecuentemente se vuelve acida y viscosa, cuan- 
do esto tiene lugar, se aconseja mezclar con ella 
un ligero exceso de magnesia y proceder en se- 
guida á una nueva destilación. Por último , se 
E reviene el desarrollo de un olor pútrido , ó tam- 
ien se le disipa , tapando ó cubriendo los fras- 
cos con pergamino taladrado con muchos agu- 
jeros. 

El ácido sulfúrico, según la observación hecha 
por el Sr. Vahard-Dunesme , goza de la propie- 
dad de comunicar al agua de flores de naran- 
jo un color rosa mas ó menos intenso, según 
que esta agua está mas ó menos cargada de 
aceite esencial. Como las demás aguas desti- 
ladas aromáticas no ofrecen este mismo fenó- 
meno , el desarrollo mas ó menos fuerte de es- 
te color puede ser un medio de reconocer la bon- 
dad del agua de flores de naranjo del comercio. 
Para esto, basta echar en una cantidad dada de 
esta agua de primera calidad , y en otra cantidad 
igual de la que se quiera ensayar, una cantidad 
también igual de gotas de ácido sulfúrico.; en se- 
guida se examina la intensidad de los matices; 
cuanto mas el de la que se ensaya se asemeja al 
de la que sirve de tipo , tanto mejor es, y vice- 
versa. 

Aguas de olor, Aguas de tocador. 
Llámanse así diversas composiciones líquidas 
odoríferas, que los perfumadores obtienen: 1 .° por 
la solución de los aceites esenciales, sea en el 
aguardiente, sea en el alcohol; 2.° por la infu- 
sión de las sustancias odoríferas en el uno ó en 
el otro de estos vehículos; 3.° por la destilación 
del alcohol á diferentes grados sobre distintas 
sustancias aromáticas. Son simples ó compuestas; 
estas últimas son llamadas, aguas, esencias, ex- 
tractos, espíritus, según el capricho de sus in- 
ventores. 



AGÜ 

Las aguas tic olor son infinitas y ranadas: 
Agua de ramillete, Agua de almizcle, Agua de 
elegancia, Agua de muselina, Agua de las pas- 
toras , etc., etc. . A ellas corresponden también 
las Aguas cosméticas, de que hemos hablado; y 
como éstas, con pocas excepciones, las recibi- 
mos de Francia en frascos diferentemente adorna- 
dos y rotulados, de cuya venta están encargados 
los peluqueros y quincalleros. 

Agua de Coloma. Hablamos aqui de este pro- 
ducto por el gran consumo que de él se hace, 
principalmente para aromatizar diversos objetos 
de tocador , y por sus propiedades médicas tan 
preconizadas", que le habian dado una celebridad 
popular , si bien hoy dia solo se le considera co- 
mo un tónico ligero y un excitante , empleado 
mezclado con agua hasta volver á ésta lechosa. 

Los componentes del Agua de Colonia, llama- 
da Xlcoholado de limón compuesto, varian á vo- 
luntad del confeccionador ; los procederes para 
su elaboración son : \ .° la simple disolución 
délas esencias, 2.° la disolución de éstas y en 
seguida la destilación, 3.° la destilación de las 
sustancias aromáticas y la mezcla de las esencias. 

La composición del "agua de Colonia no es un 
misterio ; en las obras de farmacia se hallan con- 
tinuadas fórmulas de distintos autores. Aquí nos 
bastará indicar (pie las sustancias aromáticas em- 
pleadas por Fariña, son: torongil cidrado, yerba- 
buena, salvia, tomillo, comino, angélica, cálo- 
mo aromático , alcanfor , pétalos de rosas y de 
violetas , flores de naranjo y de espliego , agen- 
jo, nuez moscada, clavos "de especia, macías, 
casia lignea, limones y naranjas; al alcohol 
destilado sobre estas sustancias se añaden aun las 
esencias finas de limón , bergamota , toronja, to- 
ronjil cidrado, espliego, neroli y jazmín. 

Muchos fabricantes se contentan con disolver 
estas esencias en el alcohol, alas cuales aña- 
den á veces esencia de rosas y una solución al- 
cohólica de vainilla : ésta da mucha suavidad al 
licor , pero le comunica un muy ligero matiz am- 
breado; una adición de tintura de ámbar y de al- 
mizcle aumenta la intensidad del olor , pero no 
agrada á todos los consumidores. 

También se preparan aguas de Colonia comu- 
nes, para venderlas á bajo precio , en las cuales 
se hacen dominar las esencias comunes de tomi- 
llo, de romero y de espliego. El olor de estos pro- 
ductos comerciales es mucho menos agradable, 
y se conoce sobre todo echando alguna gota del 
agua de Colonia sobre la mano y dejándola eva- 
porar , ó también humedeciendo con un poco de 
agua el lugar en donde el liquido aromático se 
ha exhalado ¡ queda entonces un olor desprendi- 
do de la influencia del alcohol , y cuya calidad 
se aprecia mejor. Los inteligentes no se engañan 
en ello, pues asi saben distinguir también los pro- 
ductos obtenidos por la destilación de los que pro- 
vienen de una simple solución. 

Todas las aguas de Colonia echadas en el agua 
la enturbian , la ponen blanquecina , lechosa, lo 
que procede de una parte de los aceites volátiles 
que no pueden estar disueltos en tan grande pro- 



AGU 95 

porción en el líquido acuoso como en el alcohol. 

El agua de Colonia de superior calidad es un 
líquido espirituoso, blanco, diáfano, de un olor 
aromático muy agradable. 

En el comercio se vende el agua de Colonia en 
redomitas prolongadas, de capacidad de unas dos 
á tres onzas. Estos vasos tapados con corcho , cu- 
bierto de un pergamino , son por lo común en- 
vueltos en un pliego de papel impreso que enu- 
mera las calidades maravillosas del agua de 
Colonia en terapéutica. Cada redomita se vende 
por separado al por menor ; con frecuencia se 
reúnen 6, \%, 24, ó muchas docenas en cajas 
ligeras de madera, cubiertas de papeles ador- 
nados con grabados de las armas de Colonia v 
otras. ' J 

La preparación de las aguas de Colonia tiene 
lugar en la actualidad en todas las grandes ciu- 
dades de la Europa. En España, á pesar de hallar- 
se preparada en casi todas las boticas , se recibe 
mucha cantidad de esta agua de olor procedente 
de Francia, al objeto de abastecer las peluquerías 
y las tiendas de quincalla, en donde se expenden, 

gorlo común, aprecios harto subidos aguas de 
olonia comunes y de inferior calidad , pagando 
los consumidores "muy caros el elegante vaso y el 
bien colocado rótulo "extranjero. 

AGUA JAQUE. Especie de resina de co- 
lor blanco sucio , que destila el hinojo , y que se 
emplea, en algunas partes, para el dolor de 
muelas. 

A < - 1 \ II \ U I V % . Berilo, Falsa es- 
meralda. Piedra preciosa, que con bastante 
frecuencia se presenta en forma de prismas , á 
veces muy prolongados, de seis caras, y estria- 
dos en el sentido de su longitud. 

La piedra llamada Agua-marina rava rauv di- 
fícilmente el cuarzo , pero ella es ravada por el 
topacio; su peso específico varia de*2,7 a 2,77, 
tomada el agua pura por unidad ; goza de la re- 
fracción doble de la luz , pero á un grado tan dé- 
bil , que muchas veces este carácter llega á ser 
incierto en algunas muestras; su fractura es bri- 
llante y ondeada, á veces laminosa. 

Solo se la puede confundir con la turmalina 
verde; pero no es eléctrica sino por la frotación, 
mientras que uno de los caradores mas marca- 
dos de la turmalina es serlo por el calor; además 
el color de la turmalina es mucho mas oscuro y 
tira al del verde de botella ; en fin , el peso espe- 
cífico de la turmalina es mayor que el del agua- 
marina , de cerca un octavo. 

El Berilo agua-mahin a es o verde azulado, — es- 
te es el que los lapidarios designan particular- 
mente con el nombre de Berilo; o verdoso, — este 
es el A gua-marma vulgar, así llamada porque 
su color es á corta diferencia el del agua de 
mar. 

Hay también una variedad amarillo de miel;— 
esta lleva, en la joyería, con bastante frecuencia, 
el nombre de Esmeralda melada , y sucede á me- 
nudo que muy equivocadamente se la confunde 
con un topacio. 

Otra variedad es el Berilo amarillo verdoso;— 



98 AGU 

oste es al que muchos antiguos naturalistas daban 
impropiamente el nombre de Crisólito , y que al- 
gunos mercaderes se lo conservan todavía, con- 
tundiendo esta piedra con los Ciñó f anos. 

Después viene el Berilo azul; — los joyeros lo 
forran á veces con un talco, lo que á cierta dis- 
tancia le hace representar un záfiro , piedra muy 
rara y del mas alto precio cuando es perfecta. 
(V. Corindón.) 

En fin, se tiene el Berilo incolor; — esta últi- 
ma variedad es poco conocida de los lapidarios, 
que muy á menudo la confunden con el topacio 
blanco. Todos estos Berilos aguas-marinas tienen 
mucha menos dureza que el topacio ; pero gene- 
ralmente tienen brillo y reciben un pulido muy 
vivo. 

Las piedras de la primera variedad ocupan, con 
razón, un lugar muy distinguido; aquellas que, 
hablando el idioma de los lapidarios, no son jar- 
dinereadas y están libres de yerbas, es decir de 
fisuras , de paños ó manchas , de porciones casi 
opacas, son sobre todo de mucho valor cuando tie- 
nen un hermoso color verde puro ; puede decirse 
también que este matiz verde, extremamente agra- 
dable á la vista , solo se halla en estas piedras. 
Este matiz adquiere todavía mas precio por un 
aspecto afelpado que no altera ni la limpieza ni 
el brillo de la piedra preciosa ; pero es muy raro 
encontrar piedras muy gruesas que reúnan todas 
estas calidades. La extrema dificultad de con- 
seguirlo , hace tolerar, en el comercio de la joye- 
ría , ligeros defectos que, en toda otra piedra pre- 
ciosa, la harían desechar. 

Se citan como hermosas muestras, la piedra 
que decoraba antiguamente la corona de Julio II, 
y que por largo tiempo se ha visto en el Museo 
de historia natural de Paris. Esta piedra, de for- 
ma casi hemisférica, aunque turbia, es notable; 
tiene cerca de dos pulgadas , sobre quince líneas 
de diámetro; su color es el verde muy subido. 

La mina mas rica de estas piedras está situada 
en el Perú , en el valle de Tunca , entre las mon- 
tañas de Popayan y las de la Nueva-Granada. Es- 
tas piedras ocupan cavidades en las masas de 
granito , ó filones estériles en otras rocas. Se dice 
que se las halla también en las islas de Ceylan, 
en Asia y en Egipto, en las montañas de Etiopia. 
Los Berilos y aguas-marinas vulgares se encuen- 
tran por lo común en los peñascos de la especie 
llamada granito gráfico, su soroque es el cuar- 
zo, ó una arcilla endurecida; también se hallan 
en los terrenos arrastrados por las aguas. Las 
aguas-marinas mas puras proceden de la Daourie, 
en las fronteras de la China. Se encuentran igual- 
mente en Sajonia y en el Brasil: las de este último 
punto son casi todas atravesadas por agujas de 
otra sustancia. Vense en las colecciones de histo- 
ria natural prismas muy voluminosos de agua- 
marina, que generalmente son mas prolongados 
que los de la Esmeralda propiamente dicha. El 
Sr. Putrin, que habia examinado con atención las 
minas de Daourie, ha hecho una observación bas- 
tante singular, esto es, que en el momento que se 
sacan estas piedras de la mina , los prismas se 



AGU 

rompen con la mayor facilidad , sobre todo en 
sentido trasversal. Hay prismas que no son mas 
gruesos que el dedo pequeño y cuya largaria es 
de cinco a seis pulgadas ; otros tienen mas de dos 
pulgadas de diámetro ; de consiguiente no debe 
admirar el que existan aguas-marinas muy gran- 
des en la joyería. Las procedentes de los montes 
Altai en Siberia son generalmente poco limpias. 

La poca intensidad del color de las aguas-ma- 
rinas se opone á que tengan tanto valor como las 
esmeraldas ; hasta se puede decir que eligiendo 
dos piedras de cada una de estas dos variedades 
del mismo género , del peso de cerca treinta gra- 
nos, la esmeralda se venderá quince y aun vein- 
te veces mas cara que el agua-marina. 

El célebre Yauquelin ha hallado en una pie- 
dra de este género una tierra particular , cuyas 
sales son muy azucaradas, á la cual ha dado ? en 
razón á esta propiedad , el nombre de Gluana, 
y un nuevo metal , que después se ha hallado en 
otras minas, y que ha llegado á ser de una in- 
mensa importancia comercial; este metal, que es 
el Cromo (V. esta palabra) , es el que dá el co- 
lor verde á la esmeralda , el rojo magnífico al óxi- 
do de plomo, etc., etc. En cuanto á la coloración 
del agua-marina, parece debida al hierro. 

Luego que se ha sabido que el cromo producía 
un hermoso color verde, se ha aplicado su óxido 
á la coloración de los cristales artificiales, y se 
ha conseguido así imitar la verdadera esmeralda 
hasta á equivocarse , si no fuese la falta de du- 
reza del cristal. Hay , hoy dia , sobre lodo en Pa- 
ris , fábricas de piedras preciosas artificiales , que 
venden á muy bajo precio exquisitas esmeraldas 
facticias que exceden quizás en brillo, en afelpado 
y en vivacidad á las mas bellas piedras naturales; 
pero, por desgracia, les falta una calidad esencial, 
la dureza, y por consiguiente la duración. (V. 
Piedras artificiales. ) 

AGUA-MIJE Ii. Licor en cuya preparación 
entra una libra de miel por cada seis de agua; se 
hace hervir, ; se espuma, y cuando un huevo so- 
brenada encima se mete en un tonel ; se destapa 
cuando fermenta por primera vez, luego se vuelve 
á tapar, y á los dos meses se obtiene un licor que 
suple al vino en varios países, y es muy saludable. 

AGUAPE. Nombre de una Ninfea ( Nym- 
phcea) indeterminada del Brasil, mencionada por 
Pisón, cuyas propiedades son análogas á las de 
las especies europeas. Sus hojas se aplican sobre 
las úlceras de las piernas , sobre las erisipelas, 
etc. Por la maceracion de su raíz en el aceite, se 
hace un medicamento propio para combatir los 
calores internos y externos. Esta raíz cocida, comi- 
da en ensalada , puede servir de alimento medi- 
camentoso contra los tumores de las encías. 

AGVAKA-91IIYA. Nombre brasileño 
de un Solano ( Solanum ) , que parece ser el Sola- 
no parecido á hortaliza ( Solanum .oleraceum , 
Dun. ) , y que se ha mirado como calmante. Sus 
hojas se aplican sobre las úlceras de las piernas, 
las grietas de los pezones , y otras inflamaciones 
externas, .como se hace entre nosotros con las del 
Solano negro ( Solanum nigrum, L. ). 



AGÍ 

AGUARDIENTE. Estando ei comercio 
<le los aguardientes intimamente ligado con el 
de los Espíritus, hemos agrupado en esta última 
palabra todo lo que concierne á las bebidas alco- 
hólicas destiladas, á tin de evitar repeticiones. 
(V. Espíritus.) 

AGUASEM. Serpiente de las islas Filipi- 
nas , de que habla Tseriemberg ; su mordedura 
es tan peligrosa que hace perecer en menos de 
media ñora , después de*haber causado la gan- 
grena de las partes. Es morena , larga de dos 
palmos , y busca los lugares secos y elevados. 

Al. l" J AS. Las agujas no son una invención 
moderna; eran conocidas y estaban en uso desde la 
mas remota antigüedad en Egipto, en la India y en 
el Oriente. La fabricación de una aguja exige 
ochenta operaciones diferentes; por lo común, para 
perforar las cabezas, se emplean niños, que están 
muy ejercitados en este genero de trabajo. Las 
primeras agujas fueron fabricadas en Inglaterra, 
en 1545, por un Indio; el proceder de este tra- 
bajo, perdido después de su muerte, no fué allí 
descubierto hasta 1560 por Cristóbal Greening. 
Al presente, fabrícanse en Inglaterra agujas de 
caüdad superior á las de los demás países del 
continente , las cuales son expedidas en cantida- 
des considerables á todas las partes del mundo. 

La aguja es un pequeño instrumento de acero 
templado, delgado y pulimentado, puntiagudo 
por un cabo, y con un agujero longitudinal 
en el otro cabo; sirve para coser, para bor- 
dar , para hacer punto , tapiz y otras labores ; 
v , según el uso que se quiera hacer de ella, 
ías hay de diferente especies : en el comercio se 
hallan agujas de coser ó de sastre , agujas de ci- 
rugía , de gorrero de cerero , de peluquero , de 
bordador, de tapicero, etc. 

Las agujas forman una parte importante del co- 
mercio de la mercería, que despacha una canti- 
dad considerable de ellas en razón de su utilidad. 
Fabrícanse agujas en Inglaterra, en Alemania, en 
Suiza y en Francia; las inglesas tienen nombradía 
y son reputadas las mejores por la perfección del 
trabajo y la bondad del acero. Las fabricadas 
en Alemania y en los Países-Bajos , entre otros en 
Aix-la-Chapelle , que, es su principal depósito, en 
Yaels , cerca de Maéstrich , son mucho menos es- 
limadas que las agujas de Inglaterra; las que se 
fabrican en Ginebra y otras partes de Suiza son 
todavía inferiores á las de Alemania, y lo mismo 
puede decirse de las fabricadas en Francia. 

Las agujas inglesas son en general mas cortas, 
mejor pulimentadas y de un acero menos quebra- 
dizo que las agujas de los demás países; las hay 
cuyo agujero es dorado. Las agujas de Francia 
tienen la cabeza mas prolongada, y la punta mas 
escotada; las de Alemania tienen la cabeza mas 
corta y la punta mas gruesa ó menos afilada. 

Las "agujas se venden por paquetes cuadrados 
y largos. Cada paquete debe contener 50 milla- 
íes de agujas de diversas calidades y magnitudes 
ó gruesos, desde el número \ , que son las mas 
comunes y las mas gruesas , hasta el número 22, 
que son las mas pequeñas v también las mas fi- 
13 



AGL rr 

ñas. Aumentando sus grados de finura por cada 
número desde el primero hasta el último , cada 
paquete de 50 millares se compone de i 3 mas pe- 
queños paquetes , á saber : t2 paquetes de 4 mi- 
liares, y t de 2 millares. El paquete de 4 millares 
contiene 4 paquetes de I millar , y el paquete de 
l millar , 4 paquetes de 250 agujas. Sobre cada 
uno de estos paquetes está impreso el nombre y la 
marca del fabricante con el número de las agujas y 
la cantidad que de éstas contiene; todos en papel 
blanco , á excepción de los paquetes de 250 cuyo 
papel es de un fuerte azul. Témanse las mayores 
precauciones para empaquetar las agujas á tin de 
conservar su pulimento y preservarlas del orin, 
que las pondría en estado de no ser vendibles. 

Independientemente de los números que distin- 
guen las diferentes calidades de agujas , dánselas 
también nombres particulares que tienen relación 
con los artesanos que de ellas hacen uso : así se 
las llama agujas de sastre , no solo á las que sir- 
ven para los sastres y modistas , si que con este 
nombre van comprendidas las agujas de boto- 
nes ó de galones, fas agujas de ojales y las de zur- 
cir. Las agujas de boraar comprenden las de pa- 
sar el oro y la plata, las de seda y de orilla, las 
agujas de rizado , de hacer punto , de tapices, de 
peí-rucas , etc. 

Comunmente , en Francia , se acostumbra atar 
los paquetes con hilo blanco para las agujas co- 
munes, y con hilo rojo ó colorado para las agu- 
jas linas, llamadas inglesas. Mas esta ligadura no 
trasforma en inglesas á las que no tienen su cali- 
dad y su mérito real , debiendo confesar que en 
este género la Inglaterra conserva una incontes- 
table superioridad. Además, es muy fácil distin- 
guir las verdaderas agujas inglesas de aquellas 
que tan solo son una imitación mas ó menos imper- 
fecta; las primeras tienen siempre el vértice de 
la punta en el eje , lo que se reconoce fácilmen- 
te naciéndolas rodar entre el pulgar y el índice: 
esto es lo que constituye el sello de la perfección 
en este género de fabricación. 

Desde algunos años , se conocen en el comer- 
cio las agujas llamadas de cementación, que cues- 
tan mucho menos de fabricar, porque todas las 
operaciones se ejecutan mas fácilmente sobre 
hierro dulce , que en seguida se convierte en ace- 
ro por la cementación. Pero esta baratura y esta 
simplificación de los procederes no se obtienen 
sino á expensas de la calidad : raras veces la 
cementación es igual en todas las partes de una 
misma aguja, pues demasiado carburada en una 
parte, no lo es lo bastante en la otra; de donde re- 
sulta un muy mediano instrumento para coser. Sin 
embargo, con frecuencia, el aspecto exterior en- 
gaña á la vista. 

Laclase de las -verdaderas agujas de coser 
( agujas de acero) está dividida en dos secciones: 
1 .° las agujas llamadas fuera de forma , que , á 
causa de su considerable longitud , no sin en pro- 
piamente para coser; en esta sección se hallan 
las agujas de zurcido . cuva longitud es comun- 
mente de 2 á 2 V» pulgadas , y su diámetro de 
media línea; en esta sección se cuentan también 
tomo i. 



98 AGU 

las agujas romas. La segunda sección de las agu- 
jas de acero, finas y regulares, es infinitamente 
mas numerosa; éntrelas mas gruesas de esta 
sección se ven las agujas de cabecear , que tie- 
nen mas de l /» línea de diámetro, y mas de 2 pulga- 
das de longitud. A partir de la aguja de cabecear, 
todas las especies descrecen, tanto por el diáme- 
tro como por la longitud , hasta á una extrema 
tenuidad : el diámetro es sobre todo el que dis- 
minuye , la longitud es menos descreciente. 

Lo que generalmente se busca en la forma de 
una aguja , es cabeza prolongada , y mas fuerte 
por arriba que hacia abajo ; estría de la cabeza 
profunda, derecha, pulimentada; agujero ú ojo 
vivo y bien destapado , muy al centro de la es- 
tría ; cuerpo cilindrico cerca de la cabeza ; des- 
crecencia que empiece hacia el tercio de la lon- 
gitud ; punta que no parta ni de muy arriba ni de 
muy abajo; y , carácter esencial, el vértice de la 
punta situado rigurosamente en el eje de la agu- 
ja. La reunión de toda» estas calidades distingue 
eminentemente á las agujas fabricadas en Ingla- 
terra. 

Un hermoso pulido es un buen presagio en fa- 
vor délas agujas; pero esta apariencia es mu- 
chas veces engañosa. A la verdad , no hay agu- 
ias perfectas sin un hermoso pulido ; pero puede 
haber muy malas agujas que lo posean en el 
mas alto grado. 

Las agujas de coser se dividen en dos clases. 
Hemos hablado ya lo bastante de la clase de agujas 
de acero fino; vamos á decir algo de las de hierro, 
que siempre son grandes. Con frecuencia se las lla- 
ma agujas de picar; otras veces agujas de colchón, 
de cogines , etc. , etc. ; en seguida vienen las lla- 
madas de embalar , (pie son o derechas ó curvas. 
Conócense también las agujas llamadas de pasar 
ó pasa-cordones, que no tienen punta, y las agujas 
de tapicería, cuyo ojo es muy prolongado. No 
hablaremos cíe las agujas de hacer media , que 
son pequeños trabajos muy diferentes, puesto 
que por ellas no pasa hilo. 

Las verdaderas agujas de coser las recibimos 
de Inglaterra , de Alemania y de Francia , puesto 
que las fábricas de Barcelona, éntrelas cuales, 
por su importancia , debemos mencionar las de 
los Sres. D. Jacinto Font y D. Francisco Roig, y 
la de Igualada y la de Yillafranca del Panadés, 
únicas en España , tan solo se ocupan en hacer 
agujas de acero, llamadas Agujas caperas, n.° 
1 2 , de 1 Va pulgada , mas gruesas que las de co- 
ser comunes , y que acostumbran á usar las per- 
sonas ancianas; A gujas de ensalmar, números 1 3, 
y U, y números 1 5 y 1 6, de 3 pulgadas y 3 líneas; 
Agujas de alpargatero , n.° 6 á 12 , de 4 '/„ pul- 
gadas, yn.° 13 á 16, de 5 pulgadas; Agujas de 
embalar, n.° 18, 19, 20, de 5, 6 y espulgadas; 
Agujas devela, de 2 l / ? pulgadas, cuadradas y re- 
dondas. En hierro fabrican las llamadas Agujas de 
bastero, números 14, 16,18, de 4 pulgadas , que 
son cuadradas; Agujas de arriero, n.° 14, de 
3 pulgadas, que son redondas; Agujas de colcho- 
nero, n.° 15 y 16, de 5 V» y 7 pulgadas. 

Las Agujas esparteras son construidas por 



AIR 

los cerrajeros, y las ¿gruja* de gancho, para el 
peinado de las mugeres , si bien fabricadas por 
los agujeros del país, la recibimos también en 
mucha cantidad del extranjero. 

AI 

AIIiAUTO, Aylanthus. Género de plantas 
de la familia délas terebintáceas, déla decan- 
dria triginia de Linneo. 

Allanto elevado ( Aylanthus excelsa, 
Roxb, ). Los médicos indios dan el cocimiento de 
la corteza de esta especie en las enfermedades 
dispépsicas; la dosis es de tres onzas de este co- 
cimiento, dos veces al dia. 

Allanto glanduloso [A ylanthus glandu- 
losa, Desf. ). Este hermoso y grande árbol, del 
Japón, se asemeja al precedente. Cultívase entre 
nosotros en los jardines, en donde es del mejor 
efecto, sobre todo aislado, y en lugares som- 
bríos ; su crecimiento es rápido, y no es muy de- 
licado sobre la elección de terreno. Su tallo es 
derecho , poco ramoso , pero cargado , sobre to- 
do en las extremidades , de grandes hojas com- 
puestas de once á quince hojuelas lanceoladas, 
dentadas , de un hermoso verde delicado ; las flo- 
res poco aparentes , forman una gran panícula 
terminal; su corteza, analizada por el Sr. Payen, 
da leñoso, una especie de cloroíila, jalea vege- 
tal , una sustancia amarga , una resina aromáti- 
ca , una materia grasa azoatada , una especie de 
fungina no azoatada , un principio colorante ama- 
rillo , vestigios de ácido carbónico , vestigios de 
aceite esencial de un olor fuerte y viroso, y algu- 
nas sales. Créese eme este árbol produce una 
de las especies de barniz usadas en el Japón. 

AIRE ATMOSFÉRICO. Fluido elás- 
tico, invisible por su trasparencia, compresible y 
pesado , que rodea nuestro globo, que se eleva á 
una grande altura, y sin el cual ningún ser vivien- 
te podria existir. Está formado de oxígeno , de 
ázoe y de ácido carbónico. 

El aire no obra solamente por su fluidez, sí que 
también por su elasticidad , su presión , su tem- 
peratura, su humedad, su sequedad, por sus 
bruscas variaciones , sus impregnaciones y por 
sus cambios de las estaciones. 

Su salubridad depende de la justa proporción de 
los tres principios que le constituyen, aunque va- 
ríe en ciertos climas y en ciertos lugares, etc. 
Así , está viciado en todas partes en donde hay 
grandes reuniones de animales; al contrario, es 
salubre en los lugares elevados , en las orillas 
del mar ó de los ríos de corriente rápida. 

El aire caliente relaja los sólidos, acelérala 
circulación de los fluidos y debilita. En verano, de 
esta debilidad resultan afecciones nerviosas. 

El aire frío constriñe y fortifica ; en invierno, es 
cuando se ven las enfermedades pútridas por ex- 
ceso de tono, tales como las flegmasías. 

El aire seco , como todo lo que aumenta la 
fuerza contráctil de la fibra , aumenta la energía 
del cuerpo y se opone á la putridez. 

La humedad estancada es una causa determi- 
nante de muchas afecciones peligrosas y aun mor- 
tales. 



AIR 

Los temperamentos cuyas fibras son secas y ti- 
rantes necesitan de una atmósfera cargada has- 
ta cierto punto de una humedad no estancada. 

Las variaciones bruscas de la atmósfera afec- 
tan sobre todo á los temperamentos nerviosos, á 
los valetudinarios y á los enfermos. 

Los climas calientes , en donde las noches son 
frías, dan lugar á enfermedades. 

Las estaciones influyen también acerca de la 
salud. La primavera y el principio del verano son 
la época mas sana. 

El aire es insalubre en los pantanos, junto á los 
estanques, en las grandes ciudades, en los lugares 
en donde hay muchas reses vacunas, etc. 

La duración de la vida está en razón de la sa- 
lubridad de los lugares. Condorcet ha demostra- 
do que en los parajes pantanosos, el término de la 
existencia era de 1 8 anos , y en los demás que 
alcanzaba á 23 años. 

El aire es caliente á20 grados y mas sobre ce- 
ro; en esta temperatura , se tiene'ménos apetito, 
la digestión se hace con mas lentitud , y en gene- 
ral la gordura disminuye. 

En los climas calientes, los diferentes períodos 
de la vida, la movilidad, la edad crítica, ) hasta 
la muerte, llegan mas pronto que en los países 
frios ó templados; la sensibilidad y el apetito ve- 
néreo son en ellos muy vivos, pero la duración de 
este apetito es infinitamente mas corta , y así es 
como en los climas calientes se hace uso de afro- 
disiacos, casi siempre peligrosos, para hacer 
re\ ivir una facultad perdida para siempre. 

En las diversas operaciones domésticas , el ai- 
re puede ser \ iciado por la alteración de las sus- 
tancias animales y vegetales que , volatilizándose 
con los gases , se mezclan con el aire en forma 
de vapores. La putrefacción es sobre todo nociva 
en los cementerios, en los mataderos, en las car- 
nicerías , en las letrinas, etc. 

Los lodos de las calles despiden, en la prima- 
vera y en el verano, vapores peligrosos. El ai- 
re está viciado en los teatros, en los salones de 
baile , en las cárceles , en los buques, en las igle- 
sias, etc. Lo mismo sucede en los talleres de cur- 
tidores y de zurradores , en las fábricas de cola, 
etc. 

En los movimientos de la masticación , se mez- 
cla en nuestros alimentos cierta cantidad de aire 
atmosférico; y los alimentos mismos lo contienen 
también. El aire introducido en las vías digesti- 
Aas experimenta en ellas diversas combinaciones 
y participa sin duda de la producción de los ga- 
ses que en ellas se desarrollan. El Sr. Jurine ha 
demostrado, por el análisis, que estos gases eran 
ácido carbónico , ázoe, oxígeno y hidrógeno. Así, 
en las digestiones imperfectas ó alteradas, el gas 
que se arroja por la boca es agrio , y el que sale 
por el recto tiene un olor de huevo podrido, que 
es gas hidrógeno sulfurado. 

Los antiguos, con razón, habían hecho del aire, 
una divinidad que adoraban bajo el nombre de 
Júpiter, de Juno , de Minerva , etc. , y en fin, es 
la Venus celeste de los Asírios y de los Árabes. 
Nosotros, en razón de su granelísima importan- 



AJO 99 

cía, hemos creído deberle consagrar aquí estas 
sucintas líneas. 

A l i» I , Ayrl. Nombre de un palmero del 
Brasil , cuyo tronco da , por incisión , un líquido 
que , por medio de la fermentación , se trasforma 
en espirituoso. La madera de este árbol es negra 
y sólida, y con ella los bárbaros construían las 
puntas de sus flechas. 

A 1 1 ÍG A , Aiuga. Género de plantas de la fa- 
milia de las labiadas, de la didiuamia gimnos- 
permia de Linneo. 

Aluje» Camepitls, Iva (Aiuga Chamce- 
pitys, Schr.). Se dice que esta planta pulveriza- 
da, y mezclada con higos ó miel, es purgante, á 
la dosis de dos dracmas. 

Aiuga rastrera, Búgula, Con- 
suelda inedia (Aiuga reptans, L. ). Esta 
planta, vivaz y de primavera, indígena, es muy co- 
mún en los bosques arenosos. De su raíz salen 
pimpollos ó vastagos rastreros; su tallo es cuadra- 
do , derecho y se eleva á 5 ú 8 pulgadas ; sus 
hojas son opuestas, ovales, de bordes dentados 
y angulosos; sus flores azules, verticiladas, é 
interpoladas con brácteas coloradas, forman una 
especie de espiga terminal; á estas llores suce- 
den cuatro semillas casi redondas , encerradas en 
una cápsula que ha servido de cáliz á la flor ; sus 
raíces son fibrosas y de un gusto astringente. 

Esta planta es una de las menos olorosas do 
todas las labiadas, y probablemente una de las 
mas débiles en propiedades. Ha gozado de repu- 
tación como vulneraria , útil en las hemorragias; 
pero al presente se usa muy poco. A veces se la 
sustituye, sin inconveniente, con la Aiuga pira- 
midal (Aiuga pyramidalis , L.), que habita en 
Alemania , Suiza , y Grecia , ó también con la 
Aiuga de Ginebra [Aiuga genevensis ,L.), que 
crece en Europa, y en varios puntos de España. 
Según Willemet," en Italia, ios renuevos y las 
raíces de búgula se comen en ensalada. 

AJA^li:. En Siam , se da este nombre á 
un fruto mucho mas grueso que el durio , cubier- 
to de una piel espinosa. El árbol que lo produce 
es muy elevado y de un porte magestuoso , de 
cuyashojas se extrae una leche abundante. El fru- 
to no sale sino de los ramos gruesos ó del cuerpo 
del árbol , y cuanto mas el ajaque está cerca del 
tronco , mas grueso es. 

Al ajaque se le despoja de su piel espinosa, se 
le corta en pedazos, que luego se hacen freír . Con 
su carne y azúcar se hace también una mermelada 
que puede conservarse todo el año. Cuando este 
fruto ha llegado á su madurez , se encuentran de- 
bajo de una corteza leñosa delgada y lisa cin- 
cuenta castañas encerradas en un saco de carne 
amarilla, muy azucaradas y de un olor fuerte. 
Estas castañas, tostadas y hervidas, tienen acorta 
diferencia el gusto de nuestras castañas, pero 
son mas pequeñas , y además son flatulentas. 

AJ 

AJO, Aluum. Género de plantas de la fa- 
milia de las liliáceas, déla hexandria monoginia 
de Linneo. 

Las numerosas especies del tronero Ajo poseen 



100 AJO 

en mayor ó menor cantidad un principio volátil, 
acre , penetrante , que pica á la coyuntiva ; y ba- 
jo este respecto , todas podrian suplirse y reem- 
plazarse , porque todas son mas ó menos irritan- 
tes y vejigantes. Su parte mas activa es el bulbo, 
v pocas veces se emplean las hojas de algunas de 
las especies. Consideradas como alimentos, las 

Elantas de este género están sujetas á producir 
ocanadas desagradables durante la digestión, y 
dan al aliento, al sudor, etc., una fetidez parti- 
cular. 

Ajo anguloso [Allium angulosum, L.). 
En Siberia es cultivada esta especie , de la que se 
hace una grande cosecha, destinada para el in- 
vierno. En dicho país se la llama Ajo de los mus- 
gaños. • 

'-" Ajo ascalonia , Chalote « Escalu- 
na (Allium. ascalonicum, L.). Esta especie, 
originaria de la Judea, en donde crece abundan- 
temente, y de donde fué trasportada ala Grecia, 
Íen seguida á Italia, es cultivada en nuestras 
uertas. De la chalote se comen los bulbos y sus 
hojas cortadas , como condimento en las salsas, 
etc. Su olor y su sabor son menos fuertes que los 
del ajo común. Este condimento excita el ape- 
tito y la sed, , y ayuda la digestión, pero no con- 
viene á los jóvenes, á los estómagos calientes é 
irritables ; su uso ocasiona á menudo males de ca- 
beza. Los Griegos estimaban mucho álaesea- 
luña; Marcial la llama Salax bulbus, porque exci- 
ta el apetito ; otros la han llamado Cibus veneris, 
porque es afrodisiaca. La chalote puede conser- 
varse todo el invierno. 

Ajo Cebolla, Cebolla [Allium Cepa, 
L. ) . Como sucede para con la mayor parte de las 
sustancias alimenticias, el país nativo de la ce- 
bolla es desconocido ; con todo hay motivos para 
presumir que de la India pasó entre los Egipcios 
que la adoraban, que en seguida fué trasmitida á 
los Griegos , y de estos fué llevada á Italia y al 
resto de la Europa, en donde es cultivada con pro- 
fusión de tiempo inmemorial , en razón de su ex- 
trema utilidad como comestible. 

El bulbo , que es la única parte que se usa de 
esta planta de hortaliza , es redondo , un poco 
complanado, compuesto de muchas túnicas car- 
nosas aplicadas unas encima de otras. Su olor es 
picante , afecta los ojos , forzando la pupila á cer- 
rarse y hace derramar lágrimas, lo que indujo 
al poeta Lucinio á decir : 

Flebile cepe simul , lacrymoswque , etc. 

Su sabor es menos mordicante que el del ajo. 
El cultivo produce infinitas variedades de cebo- 
lla, que pueden dividirse en dos grupos, cebollas 
rojas y cebollas blancas. Estas últimas , que son 
las mas dulces , son las únicas empleadas para el 
uso médico. Las cebollas cultivadas en los países 
calientes son mas gruesas, menos acres, mas 
dulces que las de los países fríos: en Egipto, en 
Italia y en España, son tan dulces que pueden 
comerse crudas, lo que sería casi imposible ha- 
cerlo en Francia. La magnitud de las cebollas 
también es variable : las hay que llegan á pesar 
hasta 2 ó 3 librís y mas ; cñ los países calientes 



AJO 

siempre son mas gruesas , las de Madera son 
enormes y menos acres. Las de Egipto son las 
mejores , después vienen las de la costa de Ber- 
bería , y en seguida las de los alrededores de Cá- 
diz y las de Sicilia. 

La composición y las calidades de este bulbo 
tienen mucha analogía con el ajo : sus partes vo- 
látiles , lo son todavía mas que las de éste. Yau- 
quelin y Fourcroy han encontrado en él, por el 
análisis, un aceite volátil, acre y blanco ; azúcar 
incristalizable, mucílago, una materia vegeto- 
animal, azufre unido con el aceite, ácido fosfórico. 
El uso de la cebolla en los alimentos remonta á 
los tiempos mas antiguos , y sin duda tan solo por 
una urgente necesidad es como se pudo gustar 
sustancias que, exhalando un vapor acre , ofen- 
den al olfato y á los ojos, pero que el hábito debió 
en seguida hacerlas hallar agradables , por una 
especie de depravación del sentido. La cebolla 
fue, como se ha indicado, un objeto de culto entre 
los Egipcios. Juvenal dice : 

Porrum el cepe nefas violare et frangere morsu ; 
O sánelas genles, quibus hoce nascwüur in hortis 
Numina. 
La cebolla constituía una parte esencial del 
alimento del soldado romano; Sócrates le atribuye 
la virtud de aumentar la fuerza y el valor de los 
guerreros, pero comida en exceso, embrutece. 
Dícese que ios esclavos que construyeron las pi- 
rámides de Egipto consumieron una cantidad pro- 
digiosa de cebollas; también se refiere que hubo 
circunstancias en que se prohibió á los clérigos el 
comer estos bulbos. 

El consumo que de la cebolla se hace es enor- 
me ; hay países en donde forma casi el alimento 
principal de los habitantes. Comida cruda, excita 
el apetito , da actividad á las funciones, y sobre- 
todo aumenta las orinas y la traspiración. Por 
lo común, se come cocida en el agua ó en el cal- 
do, el vino, etc.; con ella se hacen sopas, y en- 
tra como condimento en muchísimos guisados. 
Los bebedores creen que precave y disipa la em- 
briaguez. Por lo demás , aunque la cebolla sea un 
alimento muy sano, no conviene á todos los estó- 
magos; muchas personas no pueden digerirla , y 
la generalidad la rechazan á causa de su olor; 
hay sugetos que la digieren cocida, y no pueden 
comerla frita , lo que en efecto es la manera mas 
indigesta de prepararla ; y en general es útil á los 
temperamentos flemáticos y á los viejos , pero no 
á los jóvenes, ni á los temperamentos irritables. 
Las cebollas secas son mas sanas que las frescas; 
las cocidas mas que las crudas ; las confitadas en 
vinagre mejores que las secas. 

Como medicamento , la cebolla posee , cuando 
cruda, la mayor parte de las propiedades del ajo, 
pero en menor grado. La cebolla blanca, cocida 
en el rescoldo , hecha pulpa y mezclada con en- 
jundia, aceite,, etc. , es empleada en cataplasma, 
como madurativa y calmante; con las mismascebo- 
llas blancas se preparan tisanas pectorales , úti- 
les en los catarros , etc. 

El zumo de la cebolla expuesto al aire se pone 
de color de rosa, es sensiblemente ácido y sus- 



AJO 

ceptible de convertirse en vinagre por la fermen- 
tación; mezclado con el agua y con levadura de 
cerveza, fermenta dando en la" destilación un li- 
quido alcohólico. El zumo de cebolla goza de re- 
putación como diurético y como disolvente del 
cálculo de la vejiga , y por eso muchas personas 
pedragosas comen cantidades considerables de 
cebolla. 

A jo Esquenopraso, Cebollino [Al- 
lium Sclurnoprasum, L. ). Pequeña planta, origi- 
naria deSiberia, cultivada en las huertas. Sus 
hojas, cortadas menudamente, son empleadas 
como condimento de las ensaladas, de ciertas sal- 
sas, etc. Es el mas dulce de los ajos empleados 
entre nosotros. 

Ajo Eseorodopraso, Ajo de Espa- 
ña, Itorambola A llium Scorodoprasum, L.) . 
Esta especie se cultiva por sus bulbillos, ó pe- 
queños bulbos, que se comen como las chalotes, 
los cuales son mas dulces que éstas y casi azu- 
carados. 

Ajo oblicuo ( Allium obliquum, L. ). Esta 
especie, originaria de Siberia, es empleada en 
este país en vez del ajo común, según Pallas. 

Ajo de Oso ( Allium Ursinum, L. ). Haller 
dice que la leche de las vacas que comen esta es- 
pecie de las altas montañas siente á ajo , y aun 
que el olor se comunica á los quesos que con ella 
se hacen ; también recomienda esta planta como 
un buen diurético. 

Ajo Puerro , Puerro [Allium Porrum, 
L.). Esta especie, que se dice ser originaria de 
Suiza , es cultivada en las huertas , y de ella se 
hace mucho uso como alimento y como condi- 
mento. Las hojas, cuando frescas y suculen- 
tas, son de muchísimo uso, sobretodo, cocidas 
con carnes ó como formando parte de sopas. Con 
ellas se preparan á veces lavativas un poco esti- 
mulantes empleadas en las constipaciones. 

Ajo sativo, Ajo eomun (Alliwnsati- 
vum, L.). Planta indígena bien conocida, cuyo 
bulbo, vulgarmente llamado cabeza, está com- 

Íiuesto de otros bulbillos, que en lenguaje común 
levan el nombre de dientes, cubiertos de unas 
túnicas muy delgadas, secas y blanquecinas; su 
principio aliáceo es menos volátil, ménospicante 
á la coyuntiva que el de la cebolla, pero su olor 
es masdifusiltle, mas fuerte, y se difunde con mas 
facilidad , de modo que por poco que se despoje 
á los bulbos de su cubierta , basta para que este 
olor se deje sentir muy vivamente. 

Según el análisis hecho por el Sr. Bouillon-La 
grange, el ajo contiene mucílago, azúcar, azu- 
fre, sales y un aceite volátil amarillo, muy acre, 
de un sabor muy fuerte , al cual atribuye las pro- 
piedades excitantes de esta planta. (V." Aceite vo- 
látil de ajo. ) 

Él ajo es mas bien condimento que comestible. 
Entre los Griegos, aquellos que cumian ajos no 
podían entrar en los templos consagrados á la 
madre de los dioses ó Cibeles. Virgilio habla del 
ajo como útil á los segadores, para aumentar ó 
sostener sus fuerzas debilitadas por los grandes 
calores , y el poeta Macer para impedirles de dor- 



AJO 401 

mirse á fin de evitar el que fuesen dañados por 
las serpientes. 

Boc idee miscere cibis messoribus est mos, 
Ut si forte sopor fessos depresserit illos , 
Yermibus a nocuis tecli requiescerepossint 

Galeno llama al ajo la Triaca de los labradores; 
Plinio lo mira como útil á la salud ; los Atenienses 
hacían una grande provisión de él cuando debian 
embarcarse; los Egipcios lo adoraban; los sega- 
dores y los soldados romanos lo comían con pla- 
cer , Oracio lo detestaba. 

Parentis olim si quis impiá tnanu 

Senile guüur fregerit , 
Ldat cicutis allium noeentius. > 

Según relación del padre Acosta , los Indios pre- 
fieren el ajo á toda otra raíz, y lo tienen como un 
fruto de grande eficacia, que "fortalece y calienta 
el estómago. 

Sabido es el uso que hacemos nosotros de este 
bulbo como condimento en ciertos manjares, co- 
mo en los guisados, en las carnes asadas , en las 
ensaladas, en diversas salsas y ajiaceites, que 
se comen con el pescado ó los caracoles; también 
hay personas que se contentan con frotar con 
ajo el plato en el que colocan los alimentos , ó 
la corteza del pan que comen. Cocido , pierde la 
mayor parte de su actividad. 

E"l uso alimenticio del ajo excita el apetito , es- 
timula el estómago , facilita la digestión , arroja 
las ventosidades. Asegúrase que aumenta la sen- 
sibilidad de la retina, (pie hace la luz mas difícil 
de suportar, v la vista mas débil. Hase dicho 
también que éí era el antídoto de los hongos de- 
letéreos. El ajo conviene á las personas que viven 
de alimentos groseros, de pan mal fermentado, 
de carnes casi crudas. Pero daña al cerebro ya 
la vista , provoca la" sed , porque calienta consi- 
derablemente ; no conviene á los temperamentos 
secos, calientes, irritables, á aquellos que pade- 
cen de nervios y á los biliosos. El ajiaceite embor- 
racha. 

Cuando se come ajo , su olor se deja sentir en 
el aliento, en el sudor, en las ventosidades, y hasta 
en las úlceras; tan solo las orinas no lo adquieren, 
aunque toman uno de picante y desagradable. 
Las semillas y las hojas de las umbelíferas, como 
el peregil y el perifollo , disminuyen mucho la fe- 
tidez del aliento producida por la cebolla, el puer- 
ro y el ajo. 

El ajo goza de gran reputación , entre ol pue- 
blo, como preservativo de las enfermedades pes- 
tilenciales , y muchas gentes llevan ajos encima 
cuando van a ver enfermos atacados de afeccio- 
nes contagiosas; esta pretendida facultad ha he- 
cho designar á este bulbo bajo el nombre de Tria- 
ca de los pobres. 

Al exterior, hase empleado la acritud del ajo, 
machacado v aplicado en la superficie de la piel, 
sobre la cual obra al cabo de dos horas a lo mas. 
como vejigante ó sinapismo, en las afecciones 
paralíticas ó reumáticas; con él se hace una es- 



103 ALA 

pecie de ungüento machacándolo con aceite ó 
grasa , composición conocida bajo el nombre de 
Mostaza del diablo , Aceite de ajo , que es un po- 
deroso resolutivo de los tumores frios. Dícese que 
el ajo hace caerlos callos délos pies, que cúrala 
sarna, latina, que aplicado sobre el ombligo mata 
las lombrices de los niños. Estas aplicaciones pro- 
ducen no solamente la vejigacion , sí que también 
calentura , y preténdese que si se colocan mu- 
chos dientes de ajo en el recto , se puede procurar 
una calentura artificial, y se acusa á ciertas 
personas , interesadas en pasar por enfermas sin 
estarlo, de abusar de este irritante. El ajo es em- 
pleado en lavativa como estimulante y vermí- 
fugo. 

Hase preconizado el uso del ajo como un diuré- 
tico poderoso , y se le recomienda contra las are- 
nillas, el cálculo, la hidropesía, el escorbuto, las 
calenturas intermitentes, etc. 

El zumo de ajo es muy viscoso , y tan tenaz, 
cuando seco , que es empleado como betún para 
encolar la porcelana, etc. Hásele también emplea- 
do como vermífugo, mezclado con zumo de limón. 

Ajo victorial . Falso Esplcauar- 
di (Allium Victoriale, L.). Esta especie, que 
crece en las montañas de los Alpes y en Italia, 
difiere de todas las demás especies congéneres 
por hojas casi ovales , y porque tiene mas bien 
una raíz fibrosa que un bulbo. Esta raíz se había 
usado como diurética , y con sus fibras se falsifi- 
caba, aveces, elespicanardi. 

Ajo de viñas (Allium vineale, L.). Wi- 
llemet dice que esta especie puede ser empleada 
en vez del ajo común, y que ella comunica su olor 
á la leche de las vacas , cabras y ovejas , que la 
comen, y hasta á la manteca que con ésta se ha- 
ce , que entonces tiene un gusto fuerte y detesta- 
ble. 

A JVB ATIPITA. Arbusto del Brasil, cu- 
yo fruto es semejante á una almendra, de color 
negro , y que da un aceite usado entre los salva- 
jes para fortificar las articulaciones. 

AL 

AIiABA^nDA. Mármol de color negro muy 
subido , que los antiguos Griegos llamaban Ala- 
banda ó Mármol alabándico. Beneficiábase en el 
Asia Menor, en las cercanías de Alabanda, ciu- 
dad de la Caria. Es el Mármolnegro antiguo, que 
ciertos autores han llamado negro de Luculo. En 
Roma existen aun muchas muestras de mármol 
de esta especie en algunas obras arquitectónicas. 

A li.% if A\ r> l .i A ó Alamandina. Es- 
pecie de cuarzo hialino de un rojo negruzco, al 
(fue se le ha dado el nombre de Espinela rojo-vio- 
leta. Los antiguos le llamaron Alamandina ó A la- 
bandina , en razón déla ciudad de Alabanda, en 
el Asia Menor, de donde se la traía. En el comercio, 
estas piedras llevan también el nombre de Rubí 
espinel. (V. Bubi espinel ) 

ALABASTRITA), Alabastro blan- 
co vulgar, Alabastro yesizo , Cal 
sulfatada compacta. Es mas blando y 
mas traslúcido que el mármol blanco , pero se le 
parece al primer aspecto, cuando ha sido puli- 



ALA 

mentado ; esta es la bella variedad que lleva en el 
comercio el nombre de Alabastro blanco, y ella 
es la que debe servir de comparación vulgar pa- 
ra expresar una grande blancura , y no el verda- 
dero alabastro , que , siendo formado por concre- 
ción, tiene siempre manchas y vetas. Esta cal 
sulfatada compacta se distingue fácilmente , sea 
del mármol, sea del alabastro calcáreo, I o por 
su mucha menor dureza, puesto que se deja ra- 
yar con la uña; 2 o porque no hace efervecencia 
con el ácido nítrico. Este pretendido alabastro ha 
llegado á ser , desde algunos años , un objeto de 
adorno , y con él se han hecho no solamente lám- 

Earas , vasos de chimenea , cajas de reloj de so- 
remesa de alto precio , sí que también figuras 
de pequeña proporción , según los mejores mode- 
los. En ciertas obras , se le da el nombre de Ala- 
bastrito, y vulgarmente el de A labastro yesizo. Los 
antiguos confundían, como se hace también por 
lo común hoy dia , estas variedades de cal sulfa- 
tada con el alabastro calcáreo. Hay razones para 
creer que la piedra que los antiguos llamaban 
Fengita (Phengites,) y con la cual construían 
templos , es esta variedad de cal sulfatada , que, 
dejando penetrar una luz débil al través de las 
paredes, disponía á un santo recogimiento. 

Las vastas y principales canteras de alabastri- 
ta se hallan en Voltera, á cerca de doce leguas 
en Florencia, y de allí vienen esas lámparas, 
esos vasos y otros objetos de valor , que se expi- 
den á toda la Europa. 

En España, las mejores canteras de alabas- 
tro yesizo son las de Granada, de Madrid, de 
Zaragoza, de Sarreal en Cataluña, de Orihue- 
la en Murcia, de. Cuevas de Vera en Andalucía. 
El alabastro de Granada es tan blanco y tras- 
parente como el de Italia ; en dicha ciudad , con 
él se elaboran marcos de espejos, figuritas, 
perritos , frutos y varios otros objetos pequeños, 
y si no se hace mas uso de él es por la falta de 
operarios que sepan trabajarlo. El de Madrid y el 
de Zaragoza son siempre de un fondo blanco, "pe- 
ro con vetas pajizas; destíñanse á los mismos 
usos que el anterior , y también para embaldosa- 
dos de un buen efecto. El de Serreal es blanco, 
poco trasparente , y en las cercanías de dicha 
villa sirve de piedra común. El de Orihuela se 
labra para toda clase de obras de fábrica , como 
escalones, mesas y otros objetos ; pero no es sus- 
ceptible de conservarse por mucho tiempo en ra- 
zón de que su vetado de color plomizo contiene 
moléculas de cal, que por la acción del agua se 
separan, produciendo así un malísimo efecto; con 
todo, esta especie de alabastro es muy empleado, 
nudiendo decirse que el establecimiento de Ori- 
huela es uno de los mas grandes de la península, 
El de Cuevas goza de las mismas propiedades 
que los de las demás canteras , y todos , con ope- 
rarios inteligentes, serian susceptibles de ser be- 
neficiados , y entonces podríamos prescindir de 
los alabastros que nos vienen de Florencia, de 
Liorna, de Voltera. En Mallorca hay también 
otra cantera de alabastro, denominada Escayola, 
muy blanco y trasparente. 



ALA 

ALABASTRO, Cal carbonatada 
concrecionada. Este es el Alabastro verda- 
dero; pero los aticionados y los mercaderes de 
muebles, como zócalos de relojes de sobremesa, 
cotanas, vasos de ornato, etc., dan comunmente 
este nombre al Alabastrito (Alabastro yesizo, va- 
riedad de sulfato de cal ) que acabamos de des- 
cribir. 

El Alabastro verdadero, Alabastro calcáreo, 
raras veces es bastante blanco para justificar la 
comparación vulgar que se hace hablando de un 
objeto cuya brillante blancura se quiere indicar. 
Esta propiedad corresponde mas bien al alabas- 
trito. Los caracteres mas aparentes del alabastro 
calcáreo son estar compuesto de capas ondeantes 
paralelas , mas ó menos traslúcidas, de un blan- 
co de leche que tira al amarillo de manteca fres- 
ca, ó amarillentas, rojas, etc. Estos caracteres 
son debidos á la manera con que se forman en 
general las concreciones petrosas : concíbase que 
la cal carbonatada (creta) tenida en disolución 
en un líquido por el intermedio de un exceso de 
ácido carbónico , en vez de hallarse en circuns- 
tancias favorables para la formación de cristales, 
cuele lentamente, y en cierto modo gota á gota, 
sobre un cuerpo cualquiera ; á medida que el ex- 
ceso de ácido que la tenia en disolución se ha des- 
prendido y la na abandonado, ha debido formar 
capas sucesivas que son mas ó menos puras, 
mas ó menos coloradas, según que la disolución ha 
arrastrado con ella mas ó menos impurezas. 

Hay en la naturaleza cavidades considerables 
que presentan el ejemplo de esta formación lenta 
y sucesiva : estas cavidades ó grutas dejan resu- 
dar y gotear de sus paredes el líquido cargado de 
cal carbonatada; cuando cae de la bóveda de la 
gruta en el suelo , deja, evaporándose, una lige- 
ra capa de materia sólida que se vuelve á cubrir 
de nuevas capas y crece en grueso, formando 
una especie de cono ensanchado , cuv a punta es- 
tá vuelta hacia la vóbeda , — y esto es lo que se 
llama Estalácmitas. Otras concreciones salen 
de las paredes laterales , y toman la forma de 

Kezones, coliflores, etc.. Con frecuencia tam- 
ien el líquido que sale del techo no tiene la su- 
ficiente fluidez para caer , y entonces basta que 
algunas gotas , retenidas por cierto tiempo contra 
la vóbeda , formen en ella un pequeño cono pro- 
longado y hueco, para que se aumente sucesiva- 
mente por el nuevo líquido que llega en esta parte 
de la \ obeda , y forme así largas concreciones, al- 
guna s veces abultadas por el extremo; bastando pa- 
ra dar una idea de este fenómeno recordar lo que su- 
cede cuando el agua se congela en los tejados en 
carámbanos puntiagudos. Estas concreciones pro- 
longadas, aveces huecas en unapartede su longi- 
tud, se llaman Estalactitas- y se conoce muy bien 
que el liquido puede llegar de las paredes superio- 
res con bastante abundancia para que una parte so- 
lamente de la materia calcárea sea empleada en 
formar estalactitas, mientras el resto , cayendo, 
continua en elevar estalácmitas. 

Un sin número de circunstancias, haciendo va- 
riar sea la forma de los sólidos por las cuales el 



ALA ♦ J03 

líquido cargado de materia calcárea resuda ó cue- 
la de las paredes de la gruta , sea la de los cuer- 
pos que encuentra, influyen consecuentemente en 
las formas de estas concreciones, que á veces tie- 
nen, como se observa en la gruta de Antíparos, la 
apariencia de piedras que hubiesen vegetado, y 
cuyos colores dependen de los terrenos que el li- 
quido ha atrav esado infiltrándose , terrenos con 
frecuencia impregnados de óxidos metálicos ú 
otras sustancias colorantes. Por otra parte, las 
formas las mas raras ó las mas elegantes reciben 
de la imaginación de los curiosos que las visitan, 
diversos aspectos que contribuyen también á em- 
bellecerlas ó hacerlas horrorosas ó ridiculas; así 
es que ciertas grutas han sido trasformadas, bajo 
la pluma de ciertos viajeros, en templos de ala- 
bastro, adornados de estatuas, de colunas natu- 
rales, de plantas, etc. 

Las grutas, sitios de estos rezumos, acaban 
con el tiempo por llenarse, y llegan á ser verda- 
deras canteras de alabastro, susceptibles de ser 
beneficiadas , porque las estalactitas y las esta- 
lácmitas, engruesándose sucesivamente, ensegui- 
da solo forman masas , cuyos instersticios llenan 
los nuevos jugos lapidíficos; lo que explica muy 
plausiblemente las ondulaciones de las div ersas 
tintas que se observan en las planchas de ala- 
bastro. Cuando éste es amarillo-rojo ó rojizo, y 
las zonas ú ondulaciones tienen colores que re- 
saltan unos cerca de otros, se le llama vulgar- 
mente A labastro oriental, y también Alabastro 
ónice, cuando las vetas son derechas y bien distin- 
tas. Con él se hacen planchas, vasos, zócalos; 
se le atribuye también el epiteto de oriental, 
cuando solo tiene un tinte amarillento con ondu- 
laciones de color de sebo. En fin, se llama Ala- 
bastro florido el que tiene manchas irregulares, 
y de colores variados. 

El alabastro se explota principalmente en Tos- 
cana, en Sicilia, en Malta, etc. En cuanto á las 
grutas que todavía no forman canteras llenas, 
las mas célebres son las de Antiparos en el Ar- 
chipiélago, de Castelton en Inglaterra; las hay 
de muy hermosas en los Estados-Unidos , y en Es- 
paña tenemos las bellas grutas de Coin cerca de 
Málaga y las de Valencia. Con alabastro de éstas 
últimas "hanse ejecutado las grandes colunas y 
otras obras de la capilla de la Virgen de los De- 
semparados, y el frontis del magnífico palacio 
del Sr. marqués de las Dos Aguas, edificado en 
la plaza de ^ illarrasa de dicha ciudad. 

Ciertas fuentes tienen en disolución tan grande 
cantidad de cal carbonatada , que basta colocar 
moldes, con las precauciones convenientes, bajo 
chorlitos de agua muy div ididos y fácilmente eva- 
porables, para obtener de ella en algunos dias 
relieves de esta sustancia. Los baños de San Fe- 
lipe, en Toscana, tienen nombradía á causa de 
esta propiedad, que se observa en España en al- 
gunas fuentes. 

Esta v ariedad , que se pega á los cuerpos que 
se le presentan, es también llamada Callarbona- 
tada tncrustante, y cubre á veces vegetales, ni- 
dos de aves; etc., que conservan sus formas. 



404 ALA 

AIAMATOSÍ, Fruto de Madagascar, del 
grueso y sabor de nuestra ciruela del que se 
conocen "allí dos variedades. 

.% li ,ll?iO . Populus. Género de plantas de la 
familia de las amentáceas, sección de las salicí- 
neas, de la dioecia octandria, cuyo nombre latino 
indica la extrema multiplicidad délos individuos 
de algunas de sus especies, cultivadas en todas 
partes en las plazas , los paseos , los caminos, etc. 
Los álamos son grandes arboles dioicos que vege- 
tan en los lugares acuáticos en donde crecen rá- 
pidamente: las cortezas de algunos de ellos contie- 
nen un febrífugo conocido bajo el nombre de Popu- 
lina, y Gmelin pretende que enSiberiase hacen 
tapones con elparenquima de la del Álamo negro; 
su madera es blanca, tierna, fácil por consiguien- 
te de trabajar, y de ella se hace mucho uso en 
carpintería , etc. , bajo el nombre de Madera 
blanca, y á veces de Abeto; sus yemas de hojas 
están imprecnadas de una materia resinosa, vis- 
cosa y balsámica; sus hojas, en general, trian- 
gulares, sencillas, están sostenidas por un pe- 
cíolo glanduloso , complanado , lo que las hace 
remover al menor viento ; sus hojas masculinas 
en amento, y las femeninas presentan cápsulas 
de dos celdillas en las cuales las semillas están 
envueltas en una especie de borra ó algodón que 
puede hilarse, y emplearse para fabricar pa- 
pel , etc. 

La mayor parte de los álamos crecen en Euro- 

Ía , pero muchas grandes especies de este género 
abitan la América septentrional. Cultívanse co- 



mo árboles de ornato , y por su madera, que es 

" 5 la 
Vegetan, etc. 



productiva, en razón de la prontitud con que ellos 



Álamo nalsamíf ero , Balsamero 

[Populus balsamif era, L.). Originario déla Amé- 
rica septentrional y de la Siberia , es á veces 
cultivado en los jardines de los curiosos, en don- 
de apenas se eleva ala altura de un arbusto. El 
zumo resinoso de sus yemas es tan abundante que, 
recogido con cuidado, forma una especie de bál- 
samo que Pallas compara al bálsamo de la Meca, 
y al que en la Union se le atribuyen propiedades 
antigotosas y antireumáticas. Los Rusos de las 
riberas del Irkutz ponen en infusión estas yemas 
en el alcohol que ellos destilan , obteniendo así 
un líquido que les parece agradable al gusto , y 
que estiman como diurético , y lo emplean en él 
escorbuto, la disuria resultante de encogimientos 
venéreos de la uretra, etc. 

Álamo Manco {Populus alba, L.). Árbol 
indígeno , que se encuentra en los bosques , en 
donde se le distingue en sus hojas del todo blan- 
quecinas y tomentosas por debajo. Los antiguos 
lo consagraban á Hércules, y los atletas se coro- 
naban con sus ramos. Según el Sr. Coltereau, la 
corteza y las hojas de este árbol son febrífugas en 
un grado muy notable. Su madera , cortada en 
tiras, sirve para trenzar esteras, hacer sombre- 
ros, etc. Dícese que los chupones de este álamo 
experimentan aveces una dilatación notable. Co- 
nócese una variedad de este árbol , el Álamo en- 
canecerte [Populus incanescens, Willd.) de cuyas 



ALA 

semillas se recoge, 6egun Pallas, un algodón pro- 
pio para ser trabajado. 

Álamo de Crecía , Álamo de Ate- 
nas [Populus gradea, H. Kew.). Según el se- 
ñor Braconnot, su corteza contiene populina. 

Álamo negro , Cliopo ( Populus nigra, 
L. ). Es indígeno de la España y de una gran par- 
te de la Europa , en donde crece en los bosques, 
en las orillas de los arroyos, etc. , y en donde se 
le propaga en razón de la bondad de su madera, 
mas buscada que la del álamo piramidal : los an- 
tiguos hacian de ella broqueles, y nosotros la em- 
pleamos para fabricar objetos de menaje , de car- 
pintería, etc. 

En la primavera , se recogen las yemas de este 
álamo , que entonces se hallan en un estado resi- 
noso muy marcado , y se conservan en la grasa 
hasta que los demás vegetales, propios para la 
confección del ungüento populeón, están floridos. 
Estas yemas son casi análogas á las del Balsame- 
ro , y su olor se asemeja un poco al del bálsamo 
del Tolú , cuyas propiedades médicas tienen sin 
duda; dícese que las abejas hacen de ellas la base 
de su propóleos. Según el Sr. Pellerin , contie- 
nen : aceite esencial oloroso , una materia resino- 
sa, agua de vegetación, un extracto gomoso, áci- 
do agállico , ácido malico , una materia grasa 
particular, albúmina, sales, entre otras fosfato de 
cal, etc. 

El algodón de los frutos de esta especie de ála- 
mo puede también hilarse y tejerse, y servir pa- 
ra fabricar papel, etc. ; y como la cantidad de 
estos árboles es considerable , podría quizás sa- 
carse algún partido utilizándolo. En tal caso 
deberían plantarse sobre todo individuos hem- 
bras. 

Álamo piramidal ( Populus fastigiata, 
Poirel ) . Este grande y hermoso árbol de ramas 
derechas y cuya patria se ignora , no cuenta en 
Europa sino individuos machos. Hásele llamado 
Álamo de Italia , Álamo de Constantinopla , Ála- 
mo de Turquía , y es cultivado con profusión en 
diferentes, partes : es dé un efecto muy pintores- 
co en los parques, en los paseos, etc. Su tronco, 
que es muy aíto y muy derecho , produce largas 
tablas; su madera es de un blanco agradable y 
muy ligera , de suerte que con ella se hacen una 
multitud de pequeñas obras, como cajas de té, 
cofrecítos, varillajes de abanicos, etc., encima 
de las cuales se pintan flores, aves, etc. 

Álamo Tacamaca [Populus Tacamaha- 
ca , Mili. ). Este árbol es el mismo que el Álamo 
balsamero , según Linneo ; pero Miller le cree di- 
ferente, y opina que dala sustancia balsámi- 
ca confundida por ciertos autores con la Taca- 
maca. 

Álamo trémulo , Temblón , Polio 
( Populus trémula , L. ) . Este árbol indígeno debo 
el nombre de Temblón á que sus pecíolos, largos, 
bastante fuertes y muy complanados, tiemblan 
al menor céfiro , lo que hace que las hojas se 
muevan casi continuamente, fenómeno semejante, 
pero todavía mas notable, al que ofrecen los otros 
álamo?. La corteza de esta especie es amarga, y 



ALB 

vsi Sihcria se emplean sus cenizas , que son muy 
alcalinas, mezcladas con el agua, (Te la que sé 
bebe mañana y tarde en la sífilis, las afecciones 
escorbúticas, etc.. Esta corteza, que, según Bra- 
eimnot, contiene populina y salicina, en algunas lo- 
calidades, es empleada en las calenturas intermi- 
tentes. 

Álamo Falso Trémulo (Populus Trc- 
wiu/oú/cs, Mich.). Árbol délos Estados-Unidos, 
cuya corteza es empleada , en este país , como 
febrífuga, estomática v tónica. 

El Ai. amo amh'lado [Populus angulata, Mich.), 
el Álamo dkl Canadá (Populus canadensis, Mich . ) , 
el Álamo pe grandes dientes [Populus qrandt- 
rien tata, Mich.), el Álamo de Virginia, dicho de 
Siiza [Populus Vire/imana, Desf. ), especies de 
la America septentrional , se cultivan á veces en 
los jardines y también en los lugares públicos en 
vanos puntos de Europa. 

AliAXCilO, Alangicm. Género de plantas 
de la familia de las mirtáceas, de la poliandria 
monoginia deLinneo. 

Alangio de diez pétalos (Alangium 
decapetalum , Lam. ) . Sus raices son usadas entre 
los Malayos como purgante hidrogogo , y sus ba- 
yas aromáticas son comestibles. Las raíces del 
Alangio de seis pétalos (Alangium hexapeta- 
lum, Lam.) gozan de las mismas propiedades. 

AláAQUECA. Piedra que se encuentra, en 
pequeños fragmentos pulimentados , en Balagata, 
en las Indias. Se la mira como hemostática, apli- 
cada al exterior. 

A lili A ll ACÁ , Ocimum. Género de plantas 
de la familia de las labiadas , de la didinamia 
gimnospermia. En general, son especies herbá- 
ceas , a veces anuas , de llores poco aparentes, 
de olor agradable, que crecen entre los trópicos, 
y que son empleadas en muchos países, como con- 
dimentos, ó como olores; estas plantas son activas, 
y sus propiedades cordiales, sudoríficas, etc., en la 
mayor parte de ellas, son, análogas. 

Álbahaea blanca [Ocimum álbum, L.). 
El zumo de sus hojas es empleado en la India con- 
tra el catarro de los niños. 

Álbahaea encaneeente ( Ocimum in~ 
canescens , Mart. ) . Según Martius , el infuso de 
esta especie, que es muy aromática, es prescrito 
en el Brasil como diurético y sudorífico, después 
de los resfriados , bajo el nombre de Remedio di 
Vaqueiro, así como el del Albahaca muy agradá- 
is i ó Albahaca de ceilan (Ocimum gratissimum, 
L. ,' Ocimum cey/anteum, Burm), que se distingue 
por su olor, que es de los mas suaves. 

Álbahaea de flores delgadas ( Oci- 
mum tenuiflorum, L.). Esta especie, en Java, es 
mirada como un aromático estimulante. 

Albaliaea de Guinea (Ocimum guiñéen- 
se, Sch. . .Muy empleada en medicina entre los 
negros , sobre todo en las calenturas biliosas. 

Álbahaea muy pequeña (Ocimum 
mínimum, L.). Especie indígena generalmente 
conocida, que se cultiva en ollas ú otros vtam 
de tierra en las ventanas; es balsámica y a \ tees 
usada como condimento. 
II 



ALB 405 

Álbahaea peluda (Ocinntmpilosirm, W.). 
Según el doctor Flemming, las mugeres emplean, 
en la India, las semillas de esta especie, cu- 
yo infuso es mucilaginoso , para calmar los dolo- 
res del parto. La planta entera sirve también co- 
mo condimento. 

Álbahaea Real, Albahaca común 
( Ocimum Basilicum , L. ). Esta especie anua, de 
la India, es cultivada en España en los jardines y 
hasta en las ventanas de las casas del mas pobre 
artesano , en razón déla suavidad de su olor, que 
se maniüesta sobre todo pasando las manos soiire 
sus hojas. líasela llamado Real, para indicar la 
supremacía de este olor sobre el de las demás 
plantas. 

En la India , el zumo de las hojas de la alba- 
haca se echa en la oreja para curar la otitis ; las 
semillas son miradas como refrescantes y cal- 
mantes , y se dan en infuso en las gonorreas , el 
ardor de la orina, las afecciones nefríticas, á la 
dosis de medio vaso, dos veces al día. EnPersia, 
se hacen hinchar las semillas de esta planta en 
el agua, se hielan, y se dan como refresco en 
los calores excesivos del verano. En Egipto, las 
hojas de la albahaca son usadas como condimen- 
to ; y entre nosotros se hace de ellas á veces un 
uso semejante , y muchas de nuestras fórmulas 
culinarias indican salsas de albahaca. Hay coci- 
neros bastante hábiles para emplear con tanta 
maestría la albahaca, el tomillo, el serpol y la 
agedrea, que los manjares que ellos condimen- 
tan son tan agradables como aquellos en los cua- 
les se hacen entrar especiarías exóticas ; pero, 
para esto, es menester que estas plantas hayan 
sido cogidas en la época de su florescencia y que 
havan sido convenientemente secadas. 

El olor y el sabor de la albahaca no gustan á 
todas las personas. Esta planta afecta fácilmente 
la cabeza; Dioscorides pretende que su abuso 
debilita la vista ; Avicena asegura que ocasiona 
la melancolía ; Galeno no cree su uso sano ; Ma- 
tíolo dice que daña al estómago , porque ella es 
de difícil digestión ; Varron expone que purga con 
prontitud á los bueyes que la comen. 

Esta planta contiene un aceite esencial (V. 
Aceite volátil de albahaca), muy suave, que tiene 
la propiedad de cristalizar. 

La albahaca seca conserva su olor aromático; 
y hay personas que con ella, en este estado, lo- 
man su infuso teiforme. 

Albahaca rizada (Ocimum crispum, 
Thunb.). Usada, en el Japón, en infuso contra el 
reumatismo. 

Albahaca salina , Albahaca sil- 
vestre ( Ocimum salinum , Mol.). Esta planta, 
que crece en Chile , es muy parecida á la alba- 
haca común ; su sabor y su olor son los de las 
plantas marinas. Lna gran parle del año, está cu- 
bierta, todas las mañanas, de glóbulos salinos, 
duros y lucientes, que la dan el aspecto del rocío. 
La planta produce cerca demedia onza , por día, 
de estos glóbulos. Los labradores recogen esta 
sal, (pie emplean como la sal común, puesto que 
su sabor es aun mas fuerte que el de ésta. Esta 
tomo i. 



\ 06 ALB 

especie de albahaca crece en un terreno fértil, 
que no presenta ningún indicio de sal, á mas de 
60 millas del mar. 

Albahaca santa ( Ocirnum sanetum , L . ) . 
Los prácticos tamules prescriben, á veces , en ía 
India , el infuso de esta especie contra las calen- 
turas ; y el zumo de sus hojas se da también en 
las afecciones catarrales. 

Albahaca vellosa ( Ocirnum hirsitum , 
Rottl.). Los médicos indios prescriben el infuso 
de esta especie contra la diarrea de los niños du- 
rante la dentición. 

AIíBABICOQUEBO, Armemaca. Gé- 
nero de plantas de la familia délas rosáceas, sec- 
ción de las amigdáleas , déla icosandria monogi- 
nia de Linneo. 

Albaricoquero vulgar (A rtneniaca vul- 
garis, Lam.; Prunus armeniaca, L.). Este ár- 
bol originario de la Armenia, de lo que ha reci- 
bido su nombre latino , es cultivado en las huer- 
tas por la bondad de su fruto. El tronco, y á veces 
todas las partes de este vegetal, hasta el fruto, 
trasudan, durante los calores del verano , una 
goma rojiza, análoga á la goma arábiga, que 
puede reemplazar á ésta en algunas artes, y que 
constituye una de las variedades de goma del 
país. 

El fruto es demasiado conocido para que haya 
necesidad de ser descrito: en el exterior y en el 
interior es de un amarillo que le es propio ; su 
carne tan delicada que se deshace en la boca, de 
un olor y sabor muy agradables en las buenas va- 
riedades y en los años calientes. El Albaricoque 
se come crudo ó cocido ; con él se hacen compo- 
tas y mermeladas ; se le confita en aguardiente y 
también en vinagre. A este fruto se le acusa de cau- 
sar calenturas; cuando es bien maduro, ningún 
daño produce si no se come en demasía ; solo el 
exceso puede ser nocivo , como esto tendrá lugar 
para todo otro alimento ; si es verde , de mala 
calidad, puede producir accidentes, porque en- 
tonces es indigesto, sobre todo si se come mucho 
de él , como lo hacen á veces los niños. Sin em- 
bargo , como se observan calenturas en la época 
de la madurez de los albaricoques , háselas atri- 
buido á estos frutos, mientras que ellos no son 
mas que concomitantes en su aparición; podría 
decirse en verdad que los albaricoques, siendo 
humectantes , refrescantes y atemperantes , son 
mas propios para hacerlas pasar que para cau- 
sarlas. 

Según Cullen , el albaricoque es el mejor de 
los frutos de cuesco ; es menos susceptible de 
acedarse en el estómago que el melocotón, y tam- 
bién es de mas fácil digestión , á no ser que se 
coma en exceso. Deben preferirse los albarico- 
ques gruesos , carnudos , muy maduros , de un 
sabor agradable, y beber después vino. Este fru- 
to no conviene á todos los estómagos : las perso- 
nas sedentarias, las que digieren mal, deben 
abstenerse de él, ó comerlo con precaución. 

El cuesco del albaricoque sirve para preparar 
licores de mesa muy apreciados , que tienen la 
aroma que caracteriza á estaparte del fruto. La 



ALB 

almendra es comida con placer por ciertas perso- 
nas, pero, en gran cantidad , puede ser nociva; 
de ella se extrae un aceite, que se dice ser bueno 
contra los dolores hemorroidales y los zumbidos 
de oídos , y que es análogo al de las almendras 
amargas , asi como su agua destilada. Hay una 
variedad de albaricoque cuya almendra es oblon- 
ga , blanca, y de sabor dulce agradable. 

AIjBUCA , Albuca. Género de plantas de la 
familia délos bromeliáceas , déla hexandriamo- 
noginia de Linneo. Indícanse algunas especies 
originarias todas del Cabo de Buena Esperanza. 
Entre ellas , según Thunberg , los Hotentotes em- 
plean el tallo del Albuca mayor (Albuca major, 
L. ), que es mucilaginoso , para apagar la sed. 

ALBÚMINA. Principio inmediato orgáni- 
co , muy esparcido en las sustancias animales, 
que se encuentra también en ciertas sustancias 
vegetales. 

Albúmina animal. Compuesto de oxí- 
geno , de hidrógeno , de carbono y de ázoe, 
que existe naturalmente en un gran número de 
líquidos y de materias animales ( sangre , carne 
muscular, cartílagos, etc.), que se manifiesta 
accidentalmente en diversos fluidos mórbidos 
(líquidos délos hidrópicos, serosidad de los ve- 
jigatorios, orina de los sifilíticos , etc.], y que 
compone, en casi su totalidad, el albumen ó 
clara de nuevo , que le ha dado su nombre. 

Siendo la clara de huevo albúmina casi pura, 
sus propiedades son generalmente consideradas 
como iguales'á esta sustancia, que por otra parte 
pocas veces es empleada aislada de la corta por- 
ción de sosa, de azufre, de moco y de sales, que 
casi siempre contiene. Según el Sr. Guibourt, la 
albúmina en el estado de pureza no es distinta de 
la fibrina. La clara de huevo es un líquido viscoso, 
trasparente, ligeramente verdoso, inodoro, casi 
insípido; soluble en el agua fria, hecha abstracción 
de la redecilla celular que contiene, y dando á 
este fluido viscosidad y la facultad de hacer espu- 
ma por la agitación ; es coagulable por la acción 
del calor , del alcohol , del éter, de los ácidos 
fuertes y del tanino. Cuando se la seca, toma una 
apariencia gomosa perdiendo los cuatro quintos 
de su peso, y todavía puede disolverse en el agua. 
Cuando ha sido coagulada por el calor, es decir, 
que ha sido solidificada, se vuelve opaca, y ya 
no es soluble; con todo la albúmina entonces pa- 
rece no haber experimentado ningún cambio de 
composición , y solo deber á su estado físico y á 
su mayor cohesión , sus nuevas propiedades. Este 
coágulo es el que constituyela espuma del caldo 
de carne. 

La albúmina descompone la mayor parte de 
las soluciones metálicas, singularmente las de 
cobre y de mercurio ;. propiedad preciosa para 
el tratamiento de los envenenamientos producidos 
por estas sales , en razón de no ser nocivos los 
nuevos cuerpos insolubles que resultan de esta 
acción. Claras de huevos desleídos en agua son, 
pues , sobre todo el medio mas eficaz en los acci- 
dentes producidos por el sublimado corrosivo. 

Los usos alimenticios de la albúmina son gene- 



ALB 

raímente conocidos, y además serán indicados en 
el articulo Huevo de este Diccionario, porque es 
raro , como alimento , aislar la clara de la yema 
de huevo. No obstante, diremos aquí que á la cla- 
ra de huevo, como alimento, se la debe conside- 
rar en el estado líquido y viscoso , es decir , an- 
tes que haya experimentado la acción del luego 
ni la del aire , en el estado lechoso que pierde 
por un calor moderado, y en fin en el estado de 
coagulación, lo que constituye el huevo duro. En 
el primer estado , pesa en el estómago , porque 
sus membranas no se dividen luego ; sin embar- 

fo muchas personas engullen el huevo al salir 
e la gallina, sin que les cause daño. En el se- 
gundo estado , la cocción ha destruido los lazos 
de las membranas que encerraban la albúmina, y 
es de mas fácil digestión ; este estado lechoso no 
tiene lugar sino en los huevos muy frescos y muy 
llenos. Endurecida, es susceptible de tomar muy 
fácilmente el gusto y el olor hepático, lo que suce- 
de sobre todo en los huevos que han sido conser- 
vados por largo tiempo: entonces son calientes, no 
solo porque los hue\ os en general constriñen el 
^ ientre y disminuyen las evacuaciones intestinales, 
sí que también porque producen gas hidrógeno 
suturado, cuyas propiedades es aumentar el calor 
y conducir á la putrefacción. 

Como medicamento , la clara de huevo ha sido 
empleada en las calenturas intermitentes, en las 
mordeduras de las serpientes venenosas , en las 
enfermedades de las vías urinarias, en la ictericia, 
en la leucorrea , etc. , y al exterior, en las oftal- 
mías agudas, en las quemaduras, como cosmético, 
etc. En farmacia se usa para clarificar diversos 
líquidos, como jarabes, vinos, vinagres, etc., 
para dar blancura y ligereza á la pasta de mal- 
vavisco v á la de regaliz, etc. 

Albúmina vegetal. El conocimiento de 
la albúmina de los vegetales débese áFourcroy: 
encontróla en el cáñamo, en la savia del abedul y 
del ojaranzo, en el agua de los almidoneros, muy 
abundante en la cebada y el trigo, y por último 
existe en todos los zumos vegetales que se coagu- 
lan cuando se les calienta, así como en las plan- 
tas que dan una leche cuando molidas con agua, 
como las almendras, y en este caso se halla en es- 
tado de combinación con un aceite. La albúmina 
vegetal es soluble en el agua , en tanto que no ha 
sido coagulada por el calor ; el alcohol no la di- 
suelve; no es pegajosa; seca, «e pone opaca, y 
toma un color blanco , gris ó negro. 

El gluten y la albúmina vegetal no son emplea- 
dos como alimento sino cuando están asociados con 
otras sustancias vegetales. Ellos son los que ha- 
cen tan nutritivos á los alimentos preparados con 
la harina de los cereales , porque contienen una 
materia nitrogenada, según Berzélius; mientras 
que las patatas , que contienen poca albúmina y 
no contienen gluten, no son bastante nutrili\as, 
sino se las asocia con cierta cantidad de alimen- 
tos de naturaleza animal. El destino de la albú- 
mina es servir de alimento al vegetal durante la 
germinación. 

ÁLCALIS , ó Alltalls. Esta palabra es 



ALC Í07 

derivada de la partícula al y de Kali, nombro 
árabe de las plantas marítimas ( especies de Sal- 
sola ) de las que se extrae la sosa. Primitivamente 
solo se aplicaba á esta última sustancia , ó mas 
bien á su subcarbonato ; pero en seguida hásele 
extendido á todas aquellas que gozan de propie- 
dades análogas á las suyas, y también a otras 
que apenas tienen semejanza con ellas. Laacep» 
cion de esta palabra ha variado, además, en las 
diversas époeas de las ciencias químicas y mé- 
dicas. Todo lo que los antiguos químicos han es- 
crito relativamente á los álcalis debe aplicarse 
mas bien á los subcarbonatos de sosa , de potasa 
y de amoníaco, que á estas bases en el estado 
de pureza; y mucho de lo que han dicho los mé- 
dicos acerca del álcali de ciertos vegetales me- 
dicamentosos , no tiene sentido bien preciso, y 
parece significar tan solo carencia de acidez, na- 
turaleza acre, ó facultad de dar en el fuego produc- 
tos amoniacales, como las sustancias animales. 

Hoy dia distinguense los Álcalis minerales, y 
los Álcalis vegetales ó mejor orgánicos , llamados 
también Alcaloides. 

Los primeros son muy solubles en el agua; su 
sabores orinoso y cáustico; enverdecen ciertos coi- 
lores azules vegetales, y les vuelven al color azuj 
cuando ellos han sido enrojecidos por los ácidos; 
forman con éstos, á los cuales neutralizan , sales 
generalmente muy solubles, tales son sobre todo 
la sosa, la potasa y el amoníaco. Reunénseles 
también la barita y la estronciana, cuya mayoi 
parte de sus sales son insoluoles , igualmente* la 
cal y la magnesia, llamadas antiguamente Tier- 
ras alcalinas , porque tan solo poseen á un menor 
grado las propiedades de los primeros álcalis. 
Todas estas sustancias ^excepto el amoníaco, que 
está compuesto de hidrogeno y de ázoe) son óxi- 
dos metálicos. Parece que el sabor orinoso de es- 
tos óxidos no les es propio , sí que depende do 
la acción química que ellos ejercen sobre los flui- 
dos bocales y del desprendimento de amoníaco 
que de ella resulta. Las sales de base de álcalis 
son Sales alcalinas , pero en particular se da este 
nombre á sus sub-sales , es decir , á aquellas en 
las cuales el álcali no está completamente neu- 
tralizado por el ácido. 

Los segundos (álcalis orgánicos) apenas tienen 
de común con los primeros sino la propiedad de 
formar sales con los ácidos; y aun tan solo po- 
seen una débil capacidad de saturación. Dúdase 
que en el estado de pureza perfecta enverdezcan 
los colores azules vegetales. Son mas ó menos 
insolubles en el agua, poco sápidos ó solamente 
amargos ; compuestos de hidrógeno , de oxígeno, 
de carbono y de ázoe; la mavor parte son blancos 
y cristalinos; todos son solubles en el alcohol; y 
por último, parecen ser el principio verdadera- 
mente activo de los vegetales , sin que esté toda- 
vía demostrado el estado en que se encuentran 
en éstos. La generalidad de los químicos ha pen- 
sado que existían en los vegetales en el estado 
de sobre-sales, pero otros suponen que están 
combinados con principios colorantes ú otros, 
que hacen, respecto á ellos, vices de ácidos. 



108 ALC 

El número de estos álcalis va creciendo de dia 
en dia; están admitidos, entre otros, los siguien- 
tes : Aconitina, Atropina, Brucina, Cicutina, Cin- 
conina, Dafnina, Daturina, Delfina, Digitalina, 
Emetina, Estricnina, Hiosciamina, Morfina, Pi- 
crotoxina, Quinina, Solanina , Veratrina , etc. La 
naturaleza verdaderamente alcalina de estos cuer- 
pos ha sido puesta en duda, y de ahi el nombre 
de Alculóiaes. Los unos han creído, sin pro- 
barlo , que ellos debían su alcalinidad á un po- 
co de álcali que se emplea para extraerlos; otros 
los miran como especies de sub-resinas combina- 
das con un principio amargo; Raspad ve en 
ellos sub-sales vegetales de base de amoníaco. 
Estas cuestiones, importantes para el químico, 
interesan poco al práctico , que únicamente vé, 
en estas sustancias, cualquiera sea su verdadera 
naturaleza , cuerpos simples , en cierto modo , en 
cuanto á su acción medicamentosa. 

La descripción , los usos y las aplicaciones de 
los álcalis y de los alcaloides serán expuestos al 
hablar de cada uno de ellos en particular. 

AliCAWFOK. Sustancia resinoídea, sui 
generis ; especie de aceite volátil , concreto, tras- 
parente, incolor, de un olor particular, pene- 
trante , difusible , que se volatiliza á la tempera- 
tura de la atmósfera, producido por numerosos 
vegetales, y que es considerado como un pro- 
ducto inmediato de éstos. 

Esta sustancia , desconocida de los Griegos y 
de los Romanos, fué conocida de los Árabes, 
quienes la llamaban Kaphur , Kamphur , dé don- 
de se ha hecho Camphora, Alcanfor; los Mala- 
yos la llaman Barros , ó Capur barros • los ha- 
bitantes de Sumatra la conocen con el nombre 
de lono. 

Entre los vegetales que dan alcanfor , el mas 
antiguamente conocido es el Laurel Alcanfor 
(Laurus Camphora, L.), grande árbol del Japón y 
de la China , en donde se le llama Tchanes, y que 
se encuentra en la América septentrional en donde 
no da alcanfor; él es el que produce el alcanfor di- 
cho del Japón, mas raro y mas caro en el comer- 
cio que el de Java. Además, extráese de los frutos 
de este alcanforero, un aceite craso, análogo al 
de nuestro Laurel noble , empleado en el Japón 
para el alumbrado , y que Cullen parece haberlo 
usado con feliz éxito en el reumatismo. El al- 
canfor de Java se extrae de un vegetal del que 
solo se conoce el fruto, llamado por Gaértner Dryo- 
balanos aromática, árbol, igualmente de la fami- 
lia de las lauríneas, que crece tan solo en Borneo 
y en Sumatra, pero que su producto es traído 
a Java, de donde se remite á Europa, en to- 
neles ; este producto forma la mayor parte del al- 
canfor que empleamos , pero como se expide de 
allí en granos semejantes á sal medio blanca , ha 
de purificársele. La raíz del canelero produce 
también una gran cantidad de alcanfor , que en- 
tra igualmente en el comercio. En la América 
meridional, se obtiene alcanfor de un vegetal 
desconocido , llamado (Jarate por los habitantes 
de aquellas regiones : Zea dice que este nombre 
es el délas viruelas, porque este árbol, de Santa- 



ALC 

Fé, tiene la corteza manchada como lo está la piel 
en esta enfermedad , y también cree él que hay 
dos árboles que dan el alcanfor de Santa-Fé, to- 
davía no conocida en el comercio. 

Otros vegetales hay que contienen alcanfor, 
pero en muy corta cantidad para ser extraído 
con ventaja, tales son las raíces de casia lignea, 
de sasafrás , de galanga , de zedoaria , de gengi- 
bre, las semillas de cardomomo, etc. También lo 
contienen en alguna corta cantidad, algunas de 
nuestras plantas europeas, como las raíces de 
énula, las semillas de pimienta larga, etc. Mas las 
sustancias que lo contienen en cantidad bastan- 
te notable , según lo ha observado Proust, son los 
aceites volátiles'de las labiadas, tales como los de 
salvia , de tomillo , de romero , de yerbabuena 
piperita, de espliego, etc.; pero, según observa- 
ciones del Sr. Boullay, no es cierto que estos 
productos, de apariencia alcanforada, sean idén- 
ticos con el alcanfor propiamente dicho. Algunos 
vegetales de la familia de las compuestas ofre- 
cen un olor de alcanfor , que parece denotar en 
ellos también la presencia de este principio , tales 
son el abrótano, la osmite alcanforina, la osmite 
falsa-belis, la unxa alcanforada, etc. 

Kind ha obtenido una especie de Alcanfor ar- 
tificial (V. esta palabra) haciendo pasar gas áci- 
do hidroclórico en la esencia de trementina, lo 
que ha inducido al Sr. Thenard á creer que el 
alcanfor es no mas que una combinación de acei- 
te volátil con un ácido vegetal. 

La extracción del alcanfor tiene lugar , por me- 
dio de incisiones hechas en el árbol , y sale pri- 
mero líquido, luego se concreta ; pero esté pro- 
ducto raro y buscado seria insuficiente para las 
necesidades de la medicina. Se suple este medio 
haciendo hervir los ramos del árbol , y el tronco 
también cortado á pedazos , en vasos cerrados en 
donde el alcanfor se volatiliza , y es recibido en 
paja de arroz colocada en las cucúrbitas ó ta- 
paderas , de la cual se le despega en seguida. 
Esta operación, que varia según los lugares, se 
ejecuta con cuidados particulares. También se 
encuentra alcanfor en pedazos en el corazón del 
árbol, extrayendo á veces de uno solo hasta \ y 
20 libras: esta especie es muy preciosa, muy 
buscada de los Japoneses , y mucho mas olorosa 
que la que se extrae por el calor. También se 
habla en los autores de alcanfor en agujas, que 
no puede proceder mas que de la sublimación de 
esta sustancia. El alcanfor cristalizado se presen- 
ta en pequeñas tablas de seis caras , dos de las 
cuales , opuestas la una á la otra, son mas an- 
chas: estos cristales son trasparentes y muy bri- 
llantes ; el alcanfor forma también á veces octae- 
dros complanados. 

Todo el alcanfor que nos llega de la India, sea 
de las posesiones inglesas ú holandeses (este úl- 
timo es siempre menos impuro) , está en toneles, 
en granos mas ó menos gruesos, y aunque se le 
sublime en el país antes de entregarlo al comercio, 
hay siempre precisión de sujetarlo á una nueva 
refinadura. Los Venecianos primero , cuando ha- 
cían el comercio de las Indias por Alexandria, 



ALC 

los Holandeses en seguida, cuando Un ieron es- 
tablecimientos en estas regiones, estaban en po- 
sesión de relinar el alcanlor, por reiteradas su- 
blimaciones , y lo entregaban al comercio de la 
droguería en panes semi-esféricos. Sublímasele 
también en Berlín, en Inglaterra, etc. , y de al- 
gunos años se refina en Paris. 

El alcanfor purificado por la sublimación es de 
un blanco de hielo, semitrasparente, de una 
densidad de 0,98, es decir que, en volumen igual 
pesa algo menos y en la proporción de 2 por 1 00 

?[ueelagua; de apariencia grasa, de un olor 
norte y penetrante, que queda en los dedos y se 
difunde a lo lejos; puesto en la boca , ofrece un 
sabor fresco un poco acre , análogo al que deja el 
agua de yerbabuena piperita, sin amargor seña- 
lado ; se aplasta con los dientes , y no se disuelve 
en la saliva sino con muchísima lentitud ; puesto 
en el agua, sobrenada, y experimenta primero 
un remolinamiento marcado , que cesa cuando el 

Eedazo se ha embebido del líquido el cual le hace 
undir á flor de agua ; colocado en un vaso seco 
no tapado , se volatiliza poco á poco, sin dejar 
vestigio de su existencia, y metido en un vaso cer- 
rado, se sublima en parte. El alcanfor arde fun- 
diéndose, y da una llama blanca y un humo es- 
peso, picante, muy oloroso; es frágil y con 
todo bastante flexible para no poder ser pulveri- 
zada sino por medio de la adición de una corta 
cantidad de liquido volátil , tal, por ejemplo, el 
alcohol, capaz de disolver una ligera capa de 
los fragmentos , al molerlo , y así se le reduce á 
un polvo muy fino. 

El alcanfor es poco soluble en el agua , puesto 
que ésta hirviendo disuelve no mas que un grano 
por onza , y cuando fria , medio grano ; es muy 
soluble en él alcohol y los aceites , y puede muy 
fácilmente dividírsele y suspenderlo en los líqui- 
dos acuosos, por medio de la goma y déla yema 
de huevo ; es inalterable por las sustancias alca- 
linas y terrosas ; los ácidos lo disuelven á excep- 
ción del nítrico , que solo lo disuelve en parte, 
y que trasforma el resto, que sobrenada, en lo 
que se llama impropiamente Aceite de alcanfor^ 
el cual ha tenido algún uso médico exterior, a 
pesar de lo peligroso que es el emplearlo; desti- 
lado repetidas veces con una tierra bolar, se con- 
sigue reducirlo auna especie de aceite; por últi- 
mo, destilado con el ácido nítrico , se obtiene de 
él; el ácido alcanfórico (V. esta palabra). 

Según Tomson, el alcanfor está compuesto, 
sobre mil partes , de carbono, 738; hidrógeno, 
144; oxígeno y pérdida, i 18. 

De experiencias hechas sobre animales y de 
accidentes funestos observados en el hombre, 
debe concluirse que el alcanfor es un excitante 
muy fuerte , que obra á veces como irritante , y 
hasta como á veneno, sise da á muy alta dosis. 
Con todo , á dóses poco considerables, es uno de 
los poderosos recursos de la medicina : prescríbe- 
se, como antiespasmódico , en las afecciones ner- 
viosas; aconséjase en el reumatismo y en la gota, 
habiendo personas que hasta lo llevan en sus es- 
carpines para preservarse de esta ultima dolen- 



ALC 109 

cia; úsase en las afecciones catarrales mucosas, 
en el asma húmedo ; hase indicado como antiel- 
mintico, en ciertas afecciones cutáneas, etc.; 
últimamente, es con frecuencia empleado como 
antipútrido, y su uso externo, como resoluti- 
vo, fortificante y astringente, es muy común y 
hasta popular. La propiedad sedativa de esta sus- 
tancia era de tal modo creída por los antiguos 
prácticos, que la escuela de Salerno pretendió 
que su olor solo extinguía la acción de los órga- 
nos generativos: Camphora per nares, castrat 
odore mares. El Sr. Tolt cree que el alcanfor es 
un medio seguro de destruir el principio conta- 
gioso del sarampión. 

El alcanfor tiene la singular propiedad de dis- 
minuir considerablemente la consistencia de los 
cuerpos grasos y resinosos, y aun licuarlos com- 
pletamente : ciertos médicos que la ignoran , han 
muchas veces prescrito una fuerte dosis de esta 
sustancia en ungüentos v emplastos, lo que impi- 
de al farmacéutico dar la consistencia necesaria 
á dichos compuestos para el uso al cual se les 
destina. El alcanfor es también empleado en el 
arte del fabricante de barnices, para facilitarla 
disolución de la resina copal y de la goma elás- 
tica ; pero paralo que es empleado en mayor can- 
tidad, es en particular para la conservación de 
las pieles , de las estofas de lana ó vestidos de un 
alto precio , de las plumas de los pájaros diseca- 
dos, etc., de cuyos objetos su olor fuerte y su va- 
por alejan los insectos. 

Finalmente , para su acertada elección , debe- 
mos decir que el alcanfor refinado está en panes 
redondos, que ofrecen una ligera prominencia en 
el centro y disminuyen bruscamente de grueso 
hacia los bordes. Se atiende mucho á la pureza 
de su blancura y á su diafanidad ; es pues nece- 
sario que haya sido obtenido en cristales aglo- 
merados , aunque por sublimación ; su olor espe- 
cial , fuerte y aromático , le caracteriza además 
bastante bien. Siempre conviene no confundir- 
lo con el alcanfor artificial, del que hablaremos 
luego. 

Este producto comercial se vende en panes de 
2 á 3 libras , envueltos en papeles violeta y em- 
balados en cajas de madera blanca. Se deduce el 
peso de todas cubiertas , para la factura á tara 
limpia. 

Para conservar el alcanfor é impedir que no se 
evapore, ha de encerrársele en frascos de vidrio 
esmerilados ó cubierto de salvado y do semilla 
de linaza. 

Alcanfor artificial. liase dado este 
nombre á una sustancia particular que resultado 
la acción del gas ácido hidroclórico sobre la 
esencia de trementina y que contiene este ácido 
combinado. 

El alcanfor artificial es blanco , mas ligero que 
el agua; su olor es ligeramente alcanforado; pues- 
to en contacto con la tintura de tornasol , no la 
enrojece; se inflama fácilmente , arde sin dejar 
residuo; sometido ala acción del calor, en n 
matrás, se divide en dos partes, la una que se 
sublima , la otra que se descompone dando cier- 



HO ALC 

ta cantidad de ácido hidroclórico. Este producto 
es muy soluble en el alcohol ; su solución alco- 
hólica puede ser precipitada por el agua. Lo que 
sobre todo le distingue del alcanfor natural , es 
su incompleta volatilidad, y es muy importante 
verificar este carácter cuando hay alguna sospe- 
cha sobre el origen de dicha primera materia , y 
cuando se quiera purificar por sublimación. En 
efecto, se experimentaría una pérdida enorme so- 
bre alcanfores así tratados que contuviesen una 
proporción notable de alcanfor artificial. 

AIjCAIIÍF©RAI)A,Camphorosma. Géne- 
ro de plantas de la familia de las quenopódeas, 
de la tetrandia monoginia. 

Alcanforada de Monpeller [Cam- 
phorosma tnonspeliaca , L.). Arbusto, que crece 
en el mediodía de la Europa, en terrenos areno- 
sos. Planta de tallos altos de un pié y medio, me- 
dianamente gruesos , duros , leñosos , ramosos, 
vellosos, blanquecinos, espaciados por nudos de 
cada uno de los cuales salen pequeñas hojas ha- 
cinadas las unas sobre las otras , larguillas , me- 
nudas, vellosas, medianamente duras, de un lige- 
ro olor de alcanfor, cuando se aprietan entre los 
dedos , de un sabor un poco acre ; florece en el 
mes de setiembre, y su flor es rosácea; sus se- 
millas oblongas y negras; su raíz es casi tan grue- 
sa como el pulgar. 

A las hojas de la alcanforada se las habían atri- 
buido diversas virtudes , como el ser útil en el 
asma, en la coqueluche, en el reumatismo, 
en los herpes, etc. , pero al presente se puede 
decir que lian caído en desuso, pues rarísimas ve- 
ces son empleadas en España. 

ALCAPARRA. Dase el nombre de A lea- 
parras álos botones de flores del Alcaparro espi- 
noso (V. esta palabra) , y también se extiende á 
todos los botones de flores ó de hojas de diferentes 
vegetales que se confilan en vinagre, que se em- 
plean como condimento, y se les cree estomáticos 
y antiescorbúticos. Es evidente que las alcaparras 
deben todas sus propiedades al vinagre que im- 
pregna su tegido , porque , en la época de la ve- 
getación en que se las prepara , son casi insí- 
pidas. 

ALCAPARRO, Capparis. Género de 
plantas que da su nombre á una familia natural, 
las caparídeas , de la poliandria monoginia de 
Linneo. 

Alcaparro espinoso ( Capparis spino- 
sa, L.; Capparis sativa, Persoon ) . Ésta es la úni- 
ca especie que habita en Europa , en las hendi- 
duras de las rocas y de las paredes viejas, 
muy común en la costa del Mediterráneo , y se 
cultiva en algunos puntos. Arbusto rastrero, de 
tallos cilindricos , a veces rojizos , muy ramosos, 
pequeños, de la altura de tres pies y medio, 
guarnecidos de hojas algo gruesas, muy enteras, 
de un verde lustroso , con dos gruesas espinas 
encorvadas á manera de gancho ; flores blancas 
con un ligero tinte rosado , muy hermosas , que se 
abren en mayo, junio y aun en julio, sucediéndolas 
unas cápsulas verdes, gruesas como aceitunas, 
puntiagudas por ambos extremos, que son lo que 



ALC 

se llama Alcaparrones; la raíz es gruesa, leño- 
sa, cubierta de una corteza de color gris, que, 
después de la desecación , se rolla como la cane- 
la, y entonces es tenaz como cuero , de sabor un 
poco áspero y acerbo, 

Conócense tres variedades de alcaparro culti- 
vado: el que dalas Alcaparras llanas, poco esti- 
madas, el que da las Alcaparras cupuchinas. y 
el que da las Alcaparras esféricas, que son las 
mas apreciadas. 

Este arbusto es interesante por lo que se llama 
Alcaparra, que es el botón de la flor, que se corta 
antes que se abra y cuando ha adquirido la mag- 
nitud de un pequeño guisante. 

Para recoger las alcaparras , se rompen los 
botones con el cáliz antes que se hayan abierto; 
se dejan secar á la sombra y se colocan en un va- 
so limpio que se llena de vinagre de vino, y se las 
deja así, bien cubiertas, durante ocho di as; des- 
pués se sacan, se comprimen muy ligeramente, se 
echa de nuevo sobre ellas vinagre y se dejan otra 
vez en maceracion por espacio del mismo tiempo; 
se vuelve á comenzar esta operación una terce- 
ra vez, y en fin se encierran en vasos á propósito 
para conservarlas ó expedirlas. En algunas co- 
marcas , en vez de emplear el vinagre , las alca- 
parras se salan y se ponen en toneles: así se con- 
servan mejor y mas largo tiempo que las que han 
sido mojadas. 

Las alcaparras deben escojerse verdes y recien- 
tes ; las mas menudas, consistentes y que tengan 
coleta, son las preferidas. 

Las alcaparras de Menorca , sobre todo las de 
Ciudadela, son preferidas á las de Mallorca; las 
hay tan menudas que parece imposible poder co- 
gerlas en tanta cantidad , y éstas valen el doble 
que las demás. Tolón y otros puntos de la Proven- 
za abastecen por lo regular a la Francia. 

También se usan los frutos del alcaparro. Cuan- 
do las cápsulas verdes y gruesas como aceitunas 
de Italia , puntiagudas por ambos extremos, pa- 
recen bastante fuertes, se recojen y se escabe- 
chan. Es un manjar agradable, conocido, en el 
comercio, con el nombre de Alcaparrones. 

Se pone vinagre y sal á las alcaparras según 
el contenido de las cajas; se añade sal para im- 
pedir que la parte acuosa de los botones debilite 
el vinagre. 

Hecha la cosecha, y llegadas las alcaparras á 
los puntos á donde se expiden, los comerciantes 
saladores las preparan de nuevo á su manera: las 
hacen pasar por grandes coladores de cobre, ca- 
da uno de los cuales está taladrado con agujeros 
mas ó menos estrechos, según su número, y así 
establecen las diferentes calidades según su fi- 
nura. En Marsella, se distinguen en comunes, que 
son las mas gruesas, semifinas, que son las me- 
dianas, y finas que son las mas pequeñas, guar- 
necidas de sus colas , y son las mas estimadas y 
también las mas caras. Después se echa todavía 
vinagre á una parte de estas alcaparras, y la otra, 
sobre todo la calidad mas fina, simplemente se 
sala y se pone en toneles. 

Las alcaparras excitan el apetito, y se dice que 



comiéndolas muchos dias seguidos evacúan el 
bazo y deshacen las obstrucciones ; pero no con- 
vienen á todos los estómagos. Para darlas un her- 
moso verde , se dejan á veces macerar en vasos 
de cobre con vinagre , de lo que resulta luego 
cardenillo , que es un veneno. Las alcaparras son 
muy empleadas como condimento en las salsas, 
los guisados, etc. ; se las tiene como antiescorbú- 
ticas , lo que mas bien debe atribuirse al ácido 
vegetal de que están impregnadas que á ellas 
mismas. 

También podrian confitarse, como las alcapar- 
ras , los renuevos de este arbusto ; el fruto es co- 
mestible en Arabia , según Forskal ; las hojas, 
cuyo cocimiento beben también los Árabes, cuan- 
do faltan los frutos, sirven á éstos contra la odon- 
talgia y los dolores de cabeza; la corteza de sus 
raices "es diurética , y hace parte de las cinco 
raíces aperitivas. 

El Alcaparro de Egipto (Capparis oegyptiaca, 
L.), tiene todas las calidades del Alcaparro espi- 
noso. El Alcaparro ferruginoso {Capparis ferru- 
fñnea, L.) , Leño caca de la isla de Francia y de 
as Antillas , así llamado del olor de excrementos 
que despiden su flor, sus hojas y su leño, cuan- 
do se les toca, lo que le distingue del Ester culia 
Í elida (Sterculia fcetida, L. ) , al cual sedatam 
ien este nombre, y que solo sus flores son féti- 
das, no tiene uso medico. El Alcaparro de Mitri- 
tades ( Capparis mithridatica, Forsk. ) , es muy 
celebrado por los Árabes : ellos comen sus re- 
nuevos tiernos ó secos, y se sirven de sus hojas 
para curar las mordeduras délas serpientes. El 
Alcaparro oriental (Capparis orientalis, Belon), 
especie que no tiene espinas, muy hermosa, es 
abundante en las ásperas rocas "de la isla de 
Creta , y en las de la Siria , y se le halla al rede- 
dor de la gruta de Antíparos; se comen sus hojas 
y los botones de las llores confitadas con vinagre. 
Él Alcaparro oval [Capparis ovata , Desf. ), 
que se encuentra en las costas de Berbería, es 
cultivado del mismo modo que el Alcaparro espi- 
noso : Linneo lo creía una variedad de éste, pero 
Desfontaines dice ser una especie distinta. El Al- 
caparro rústico ( Caparis rupestris , Sm.) tiene 
las propiedades del Alcaparro de Mitridates. El 
Alcaparro silicuoso (Capparis siliquosa, L), es- 
pecie de las Antillas, tiene sus raíces emplea- 
das como aperitivas, antielmínticas, antistéri- 
cas, etc. 

AIjCAROVEA, Carux. Género de plan- 
tas de la familia de umbelíferas, de lapentandria 
diginia. 

Alcaravea Car vi, Alcarovea (Ca- 
rura Carvi , L. ; Seseli Carvi , Lam. ) . Planta bie- 
nal indígena, que crece en los prados montuosos, 
de tallo de 2 á 3 pies de alto , uso , carnudo, pro- 
visto de hojas dos veces prisnatiboladas, con ló- 
bulos lineares y puntiagudos; flores de color 
blanco amarillento , pequeñas, en umbela; frutos 
compuestos de dos semillas , que no son buenas 
hasta el segundo año , oblongo-aovadas , estria- 
das , negruzcas , olorosas , de sabor azucarado, 
caliente y picante , lo que depende de su aceite 



ALC II i 

esencial ; bu raíz es carnuda , blanca , aromática, 
del grueso del pulgar , un poco acre. 

Las semillas de esta planta , que también se 
llaman Cominos de prado, son usadas en la eco- 
nomía doméstica: los Alemanes las ponen en el 
pan , el queso y las salsas ; los Ingleses en las 
pastas \ pasteles , las confituras , etc.;hácense 
entrar en ciertos licores de mesa, como el llama- 
do Aceite de Venus. En medicina , se emplean co- 
mo carminativas , digestivas y diuréticas , y se 
asemejan mucho al anís respecto á sus propieda- 
des ; forman una de las cuatro semillas calientes 
mayores. El aceite esencial (\. Aceite volátil de 
alcarovea) ha sido á veces empleado en embroca- 
ción sobre el vientre, á la dosis de 20 á 30 gotas 
en una onza de aceite de aceitunas, contra las fla- 
tuosidades , para provocar las reglas , etc. , y se 
ponen de él 2 á 4 gotas en las pociones carmina- 
tivas. La raíz de alcarovea se come en el norte 
como la de pastinaca y de zanahoria. 

ALCARRAZA. Vaso de tierra cocida pa- 
ra hacer refrescar el agua. Las alcarrazas son 
vasos muy porosos, de mucho uso en España, en 
Egipto, y en diferentes otros países calientes. Son 
ligeramente permeables al agua, la que, lle- 
gando en cascada muy delgada á la superficie 
exterior, se vaporiza al instante mismo, y es lue- 
go reemplazada por una segunda cascada , que 
se vaporiza á su vez , y asi sucesivamente. Por 
consiguiente , como es sabido que no hay vapori- 
zación sin producción de frío , y estando así el 
vaso colocado en un medio mas ó menos frío , co- 
munica su baja temperatura al agua que contie- 
ne , y esta acaba por llegar á ser fría. 

Es raro hallar una tierra que , en su estado na- 
tural, sea bastante á propósito para la fabrica- 
ción de las alcarrazas ; sin embargo , en Málaga 
se encuentra una arcilla dotada de esta propiedad 
que, en Francia, se ha sustituido con mezclas 
silíceas ó tierra cocida pulverizada groseramente. 

En Andujar, en la Andalucía, los alfareros 
mezclan con la tierra de que se sirven para la 
fabricación de las alcarrazas , una corta cantidad 
de sal marina, que, disolviéndose en el agua 
después de la cocción de los vasos , deja en ellos 
una multitud de pequeños agujeros , que llenan 
perfectamente el objeto que se proponen , el de 
dar porosidad. 

En Francia, antiguamente, se recibíanlas al- 
carrazas de España ó de Egipto; al presente se 
fabrican de regulares en París. Se dice que en la 
composición dé las de Egipto entra el limo del 
Nilo. 

ALCEA, Alcea. Género de plantas de la 
familia de las malváceas, de la monodelli a polian- 
dria de Linneo. 

Airea rosea , Malva real ( Alcea ro- 
sea, L.). Esta hermosa planta bienal, originaria 
del Oriente , es cultivada para adorno de los jar- 
dines, así como sus variedades los Alcea con 
hojas de higuera (Alcea ficifolia, L.) y Alcea 
de la China ( Alcea sinensis , Cav. ).De tallos 
que se elevan hasta 8 ó 9 pies , derechos , a dio- 
sos, ásperos, llenos de meollo flexible, guarne- 



cidos por ahajo con muchas hojas anchas, rodon? 
deadas, sinuosas, vellosas y arrugadas; en se- 
guida, de distancia en distancia, presenta hojas 
semejantes con ramos siempre colocados en las 
axilas de estas hojas; estos ramos, así como el 
tallo, en una gran parte de su longitud, se cubren 
de gruesos botones globulosos que dan origen á 
anchas flores de color rosa purpurino ó colores 
muy variados , á menudo mezclados , siempre del 
mejor efecto , sobre todo cuando son dobles ; el 
fruto está dividido en muchas celdillas, en las 
cuales hay semillas parecidas á las de la malva; 
su raíz es larga como el dedo. 

Esta planta tiene todas las propiedades de la 
Altea oficinal, de la que no difiere, como género, 
sino por tres divisiones de menos en el cáliz ex- 
terior , lo que hace que muchos botánicos las 
reúnan hoy dia. Los Griegos, del tiempo de Dios- 
córides , creían que las flores de Alcea eran as- 
tringentes; los modernos las emplean, á seme- 
janza de las de malvavisco, como béchicas y 
pectorales. La tintura de estas mismas flores 
es tenida como un excelente reactivo para descu- 
brir los ácidos y los álcalis , preferible al de vio- 
leta , pero inferior al que se prepara con las flo- 
res de malva. Según el Sr. Adam, las raíces de 
Malvavisco blanco del comercio son las del Alcea 
rosea , y contienen mucha fécula. Los tallos de 
Alcea podrían servir en la preparación de hilos 
ó de tegidos , y en la fabricación de una especie 
de papel , como esto tiene lugar para con muchas 
otras malváceas. 

AliClOSf, Alcedo. Género de aves del or- 
den de los páseres y de la familia de los sindác- 
tilos. Una de sus especies, el Alción velludo 
{Alcedo hispida, Cav. ) , del grueso de un gor- 
rión, conocido bajo el nombre de Martin pesca- 
dor , se encuentra en Europa , en donde se hace 
notar por la hermosura de su plumaje. Este ave, 
que vive de piececitos y de insectos acuáticos, no 
se usa como alimento; pero creyóse encontrar un 
preservativo de la epilepsia en su corazón seca- 
do, suspendido dentro de una bolsita en el cuello 
de los niños. Esta propiedad es tan infundada co- 
mo la del amuleto que preparan los Ostiacos con 
su piel , su pico y sus pies , para preservarse de 
toda especie de desgracia, y como la virtud que 
le atribuían los antiguos de resistir á la. corrup- 
ción, librar del rayo, etc. 

t Mío Y H>. Alcyoniüm. Género de pólipos 
sareoídeos, corticales, vecinos de las esponjas, 
muy numerosos en especies , muchas de las cua- 
les fueron empleadas en medicina, pero al pre- 
sente su uso está del todo abandonado. Estos cuer- 
pos , blandos cuando son frescos , duros y poro- 
sos en el estado seco , conocidos también con los 
nombres de Pulmón marino, Espuma de mar, Ber- 
becho, Borbecho , etc. , cubren los peñascos sub- 
marinos, llenan sus intervalos, y se nos presen- 
tan bajo formas variadas, por lo común irregula- 
res. Los antiguos autores de materia medica 
describían de ellos cinco especies á cada una de 
las cuales atribuían propiedades diferentes. El 
Sr. Cloquet admite seis especies , de las cuales 



ALC 

algunas han sido trasladadas hoy dtQ á. otros gé- 
neros, á saber: la Bolsa de mar [Alcyoniüm Bur- 
sa, L.) ; el Membrillo de mar [Alcyoniüm Cydo- 
nium, L.), la Naranja ó Criadilla de mar ( Alcy- 
oniüm Lyncurium , L.); la Maneta de mar 
(Alcyoniüm digitalum , L.); la Mano de mar 
( Alcyoniüm Exos, Gmel.), cuya figura es pa- 
recida, á unos de dos largos; y el ClNOMORlO DE MAR 
[Alcyoniüm Epipctrum , Gmel. ) . Todas habitan 
en el Mediterráneo. 

En general , se quemaban , para el uso médico, 
los pólipos , y su ceniza , mas ó menos rica en 
carbonato calcáreo y en sales alcalinas, era em- 
pleada, ya al exterior , contra las enfermeda- 
des cutáneas , ya al interior en las afecciones de 
las vías urinarias , las obstrucciones y la hidro- 
pesía. Plinio la recomendaba en amuleto para pro- 
vocar las reglas; Dioscórides hacia entrar el lla- 
mado membrillo de mar en diversos cosméticos; 
también se preparaba , con los alcionios , un den- 
tífrico ; aplicábanse en los sabañones , se les te- 
nia como depilatorios , etc. 

ALCOHOL © \liliOOIi. Palabra árabe 
que designa una sustancia sólida ó líquida , vo- 
látil. Hoy dia solo se dá este nombre ál producto 
volátil é inflamablB de los líquidos fermentados 
llamados espíritu de vino. 

El alcohol ó Espíritu de vino , en la acepción 
actual de la palabra, es un líquido ligero , volá- 
til, inflamable, que se desarrolla en el acto mis- 
mo de la fermentación del azúcar ó de las mate- 
rias azucaradas ; existe del todo formado por 
consiguiente, como lo ha establecido el Sr. Gay- 
Lussac, en el producto vinoso que de ella resul- 
ta, y del que se extrae por destilación. Este pro- 
ducto está compuesto de carbono , de hidrógeno 
y de oxígeno. Su descubrimiento se atribuye á 
Arnaldo de Yillanueva. 

En el estado de pureza, es decir, libre del agua 
y de la corta cantidad de ácido acético, de acei- 
te y de principio extractivo que siempre contiene, 
cuando no ha sido convenientemente rectificado, 
señala 4 2 o en el areómetro de Baumé, pesa 0,793, 
y toma los nombres de Alcohol absoluto , seco, 
desflemado, anhidro. Entonces es incolor, de 
un olor agradable y penetrante, de un sabor 
fuerte y extremamente caliente, soluble en el 
agua en todas proporciones, susceptible de di- 
solver un gran número de cuerpos, tales como 
los aceites volátiles , las resinas , el alcanfor, el 
tanino, la mayor parte de las materias colorantes, 
los álcalis minerales y los sulfuros , los alcaloi- 
des, muchos ácidos (benzoico, agállico,etc.),las 
sales delicuescentes , los jabones , una corta can- 
tidad de azufre,y de fósforo, etc.; capaz de tras- 
formarse en éter por la acción de ciertos ácidos, 
de experimentar la fermentación acuosa cuando 
se le coloca en las condiciones convenientes, y de 
precipitar en fin desús disoluciones álos sulfatos, 
ciertas sales calcáreas , la goma , la albúmina, el 
azúcar de leche, etc.; — propiedades que le hacen 
de un gran recurso en química como en las ar- 
tes que tienen relación con ésta. 

liaras veces se le emplea asi concentrado. El 



ALC 

del comercio, debilitado con mas órnenos agua, 
y en general imperfectamente purificado , solo 
señala de 3 i a 3(¡° areométricos.En este caso lleva 
el nombre de tres sestos , porque , mezclado con 
cerca de su peso de agua, sirve para hacer aguar- 
diente común, del cual seis partes no repre- 
sentan asi realmente sino tres partes de este al- 
cohol. 

El aguardiente no es, pues, otra cosa que alco- 
hol debilitado que no señala mas de 16 á 22°. El 
mas estimado como bebida se obtiene directa- 
mente en el grado conveniente por la destilación 
del vino, y el color amarillento que presenta de- 
pende de \a materia extractiva de los toneles de 
roble en los cuales se le deja envejecer; el que 
se (trepara con los tres sestos debe su color á la 
¡«ilición de un poco de caramelo. 

Ciertos aguardientes conocidos bajo nombres 
particulares, tales como el fío» y la Tafia, el Kirs- 
vaser, etc., presentan además, en razón de las 
sustancias que los producen, una aroma, una fra- 
fjiuuia propia de ellos , que es bastante agradable 
para que no se busque separárseles; al contrario, 
el aguardiente de semillas , de patatas , etc. , no 
purificado, posee un gusto desagradable, empireu- 
mático, que debe á un aceite acre, que parece ser 
una modificación particular del alcohol. El Sr. G. 
Pellatan, quena indicado las calidades nocivas 
de este aceite , le atribuye ese delirio furioso, que 
en el Norte, en donde sehace uso de estos aguar- 
dientes, caracteriza la embriaguez de los hombres 
á ellos no habituados; así se encarga despojarlo 
cuidadosamente de él para volverle el sabor fran- 
co que pertenece al alcohol. 

El alcohol existe , mas debilitado aun , y aso- 
ciado además con principios muy variados, en las 
bebidas fermentadas ó alcohólicas de que hace- 
mos habitualmente uso , tales como los vinos de 
tudas especies, la sidra, la cerveza, la perada, 
etc. Todas las sustancias que contienen azúcar 
son en efecto susceptible de dar, por la fermenta- 
ción, licores vinosos, es decir, masó menos ri- 
cos en alcohol, cuyo sabor varia al igual que 
la acción que ejercen sobre la economía animal, 
como tendremos ocasión de manifestar. 

El alcohol puro ó absoluto casi no es empleado 
en farmacia , y nunca lo es en medicina ó en la 
economía doméstica. 

El alcohol del comercio , sea mas ó menos rec- 
tificado, sea mas ó menos debilitado (aguardien- 
te) , lo es al contrario con frecuencia. Sirve en 
las oficinas para la confección de los éteres , co- 
mo excipiente para la preparación de las tinturas, 
de los evixeres , de los alcoholados , de ciertos 
extractos, etc., etc. 

El Alcohol debilitado es una bebida que, en pe- 
queña dosis, puede ser tomada sin inconvenien- 
te : sabido es el uso casi habitual que de él se 
hace sobre todo entre el pueblo, que no conoce 
conforte como una copita de aguardiente, y cuan 
frecuentemente usados son, ala fin délas comidas, 
los licores de mesa (ratafias, elixeres, etc.) cuya 
base aquel forma, los cuales por su propiedad es- 
simulante pueden ser á veces útiles para remediar 
15 



ALC 113 

la sobrecarga del estómago, debida auna alimen- 
tación algo demasiado abundante. 

Mojando con él no mas la boca, ó diluido en 
mucha agua y tragado, el aguardiente obra 
prontamente y como simpáticamente sobre toda 
la economía, de modo que en los casos de exte- 
nuación debida al cansancio, parece reanimarla 
y refrescar á la vez ; así es , con razón , porque 
se sustituye al vinagre , para mezclarlo con el 
agua de los soldados. 

Tomado en mucha cantidad, produce la embria- 
guez , que á veces puede llegar á ser mortal , 
por la irritación del estómago y por lo común la del 
cerebro , obrando el alcohol , en estos casos, se- 
gún Flourens, como los venenos narcótico-acres. 

El uso demasiado frecuente del aguardiente, 
aun tomado en corta cantidad , es raras veces 
útil , puesto que puede dar origen á irritaciones 
crónicas y lesiones orgánicas de las mas graves. 
Su abuso expone á los mismos accidentes , y pro- 
duce además un estado de debilidad muscular, una 
especie de imbecilidad de la cual los borrachos 
de profesión nos ofrecen con mucha frecuencia 
ejemplos. Obsérvese sin embargo que todos los 
efectos de que se ha hablado pueden variar según 
la constitución de los sugelos, el género de tra- 
bajos á los cuales se dedican, el hábito , etc. 

Los medios que deben seguirse en este enve- 
nenamiento son primero los vomitivos , el aceite 
solo ó mezclado con éter , empleado con frecuen- 
cia por el pueblo , el agua amoniacada , y sobre 
todo el acetato de amoníaco (V» á i dracma en 6 
onzas de agua) ; mas tarde, las bebidas acídulas ó 
dulcificantes , las lociones vinagradas , las lavati- 
vas purgantes, y, en ciertos casos , la sangría. 

Como estimulante difusible, el alcohol se usa, 
en medicina, en distintos casos, ya sea al inte- 
rior ya al exterior. 

En el artículo Espíritus hablaremos de los al- 
coholes mas ó menos espirituosos que se hallan 
en el comercio. El alcohol absoluto solo se halla 
en los laboratorios de productos químicos y en 
algunas boticas. En general, los farmacéuticos se 
procuran por sí mismos el alcohol fuerte por la 
destilación y rectificación del Ve- En Francia, los 
alcoholes que no sirven sino en las artes , tales 
como los empleados para preparar barnices, la ex- 
tracción de la quinina y otros nuevos álcalis, 
en general son el producto de las destilaciones de 
semillas , de fécula de patatas , de guisantes, etc. 
Estos alcoholes tienen siempre un sabor detesta- 
ble, y no pueden convenir á los licoristas , etc., 
etc. (V. Espíritus.) 

ALCOHOLADO. Nombre propuesto por 
el Sr. Chereau y adoptado por los Sres. Henry 
y Guibourt , para designar un medicamento que 
resulta de la acción disolvente del alcohol sobre 
una ó muchas sustancias. El aguardiente alcan- 
forado, el aguardiente alemán , el elíxir vitriólico 
deMynsicht, los licores de mesa llamados ratafias, 
etc. , son todos alcoholados. Antiguamente se co- 
nocían con los nombres de tinturas, elixeres, ra- 
tafias, alcoholes, etc. (V. estas palabras), nom- 
bres equívocos porque han sido aplicados con fre- 
tomo i. 



IU ALC 

cuencia también á compuestos del todo diferentes, 
pero que están lejos todavía de ser abandonados. 

Los alcoholados medicamentosos eran antes 
preparados exclusivamente en las boticas, pero 
al presente constituyen una sección de los artícu- 
los fabricados en los laboratorios de productos 
químico-farmacéuticos, formando, en consecuen- 
cia , parte de la droguería destinada á los usos 
de la medicina. 

Los alcoholados gozan en general de las pro- 
piedades del alcohol , mas ó menos modificadas 
por las de sus demás componentes, casi siempre 
muv numerosos y de naturaleza muy variada ; á 
veces también la acción de éstos predomina á tal 
punto , que el alcohol no es mas que un excipien- 
te de poco valor , respecto al uso terapéutico, co- 
mo en el alcohol de yodo ( tintura de yodo ) tan 
usada contra la papera. 

A li€ OHOliATO. Llámase así en farma- 
cia, á ejemplo de Chaussier , un medicamento re- 
sultante de la maceracion y de la destilación del 
alcohol con una ó muchas sustancias aromáticas. 

Un gran número de espíritus , de esencias , de 
bálsamos y de alcoholes destilados de los antiguas 
farmacopeas son alcoholatos. Estos compuestos 
farmacéuticos forman una clase muy numerosa 
de agentes medicinales que gozan, en general, de 
Tas propiedades estimulantes y difusibles comu- 
nes al alcohol y á los principios volátiles de que 
están formados (V. Alcohol y Aceites volátiles). 
Adminístranse por gotas en azúcar , ó por drac- 
mas en algunas onzas de líquidos. Los mas usa- 
dos, entre los alcoholatos simples, son los de yer- 
babuena, de canela, de romero, etc.; y entre 
los alcoholatos compuestos, el agua de Colonia, 
el agua del Carmen, el bálsamo Fioraventi , etc. 
Muchos de los licores de mesa no son otra cosa 
que alcoholatos á los cuales hase añadido azúcar 
y á veces algún principio colorante : tales son el 
elíxir de Garus, la anisete, el aceite de kirs- 
vaser, etc. Hoy dia se les coloca entre los Alco- 
holados, pero en realidad son intermedios entre 
estas dos clases de medicamentos. La adición del 
azúcar atempera ó mejor oculta su actividad, ha- 
ciéndose á veces así mas temible. 

Los alcoholatos medicinales también al presen- 
te son preparados en los laboratorios de produc- 
tos químico-farmacéuticos, circulando en el co- 
mercio de la droguería médica, y ahorrando así á 
algunos boticarios el trabajo de confeccionarlos. 

AliCOIl 'OfiOft 1ETJKO ó alcohome 
tro. Dependiendo en general el valor venal délos 
líquidos espirituosos de la cantidad de alcohol real 
que cada uno de ellos contiene , desde mucho 
tiempo hase procurado determinar esta cantidad 
por procederes de una ejecución pronta y fácil. 

Para llegar á esta determinación , se toma co- 
munmente el peso especifico del líquido espiri- 
tuoso ; pero para esto es preciso que el líquido no 
contenga ninguna materia extraña en disolución. 
No podría obtenerse un resultado exacto tomando 
por base del cálculo la densidad media del agua 
y del alcohol considerados aisladamenle , porque 
estos dos cuerpos, mezclándose, se contraen ó se 



ALC 

dilatan , según las proporciones de la mezcla, en 
relaciones que la leona no puede ni prever ni in- 
dicar, y que solo la experiencia ha determinado. 

El Sr. Gay-Lussac, en 1824, imaginó un ins- 
trumento semejante, en cuanto á la forma, á un 
areómetro común, y al que dio el nombre de Al- 
coholometro centesimal. Este instrumento sumer- 
gido , á la temperrtura de -f 1 5 centígrados , en 
un líquido espirituoso, hace inmediatamente co- 
nocer el volumen del alcohol real que en él se ha- 
lla contenido; su escala está dividida en 100 par- 
tes ó grados, cada uno de los cuales representa 
un centesimo de alcohol anhidro ( es .decir del 
todo privado de agua) . La división o correspon- 
de al agua pura, y la división 100° al alcohol 
absoluto ; el instrumento está graduado á la tem- 
peratura de 15°. Sumergido en un aguardiente, 
supuesto igualmente en esta temperatura , si el 
al coholometro de Gay-Lussac se hunde en él 
hasta la división 50 , por ejemplo, indica que la 
fuerza de este aguardiente es el de 50 centesi- 
mos , ó , en otros términos, que él está formado 
de volúmenes iguales de alconol puro y de agua, 
ele. , etc., etc. 

Así, , según el principio de graduación del al- 
coholometro centesimal , la fuerza de un liquido 
espirituoso es el número de centesimos (en volu- 
men ) de alcohol puro que este líquido contiene á 
la temperatura «e-f 15° centígrados; de lo que 
se sigue que se obtendrá, siempre é inmediata- 
mente y con facilidad, la cantidad de alcohol real 
contenido en un espíritu, multiplicando el núme- 
ro que expresa el volumen de este espíritu por la 
fuerza de este mismo líquido, fuerza indicada por 
la mayor inmersión del instrumento. 

Supongamos, por ejemplo una pipa de la ca- 
pacidad de 634 litros llena de aguardiente, en la 
que el alcoholometro marcase 55° centesimales á 
la temperatura de + 15° (es menester siempre 
llevar á esta temperatura una muestra de líquido 
sea calentado con la mano , sea refrescándolo su- 
mergiendo el vaso que lo contiene en agua de po- 
zo ) ; esta pipa contendrá 634 X 0, 55° =388 li- 
tros , 70° de alcohol absoluto. 

En razón de que como siempre el aguardiente 
se vende á la medida de capacidad y no al peso, 
hanse preferido los volúmenes á los pesos para la 
evaluación de su fuerza real ; pero nada por otra 
parte mas fácil conociendo el volumen de un cuer- 
po , que dar con su peso cuando su densidad es- 
pecífica está conocida. 

Los gobiernos de Francia, de Suecia y dePru- 
sia han adoptado ya exclusivamente el alcoholo- 
metro centesimal del Sr . Gay-Lussac, y seria de de- 
sear que fuese sustituido en todas partes al areó- 
metro de Cartier , que es mucho menos exacto, 
y sobre todo menos cómodo. Sin embargo, como 
puede ser de mucha utilidad el consultar tablas 
que indiquen la correspondencia de estos dos 
instrumentos, daremos aquí algunas extraídas 
del trabajo del Sr. Gay-Lussac. 

Las dos primeras tablas , hechas para la tem- 
peratura de + 1 5 o , pero que pueden servir para 
] una temperatura diferente , dan las indicaciones 



ALC ALC 115 

de cada uno de los dos instrumentos sumergidos | quenas cifras *, *, s , colocadas entre los grados 
en el mismo liquido. En la primera tabla, las pe- 1 de Cartier, representan cuartos de estos grados. 



Evaluación de los grados de Cartier en gra 


dos centesimales, á la temperatura de + 15 


centígrados. 


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a 


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a 


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a 


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a 


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a 


96 


i 


3,7 


3 


35,6 


3 


54,9 


3 


68,8 


3 


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3 


89,2 


3 


96,3 


II 


5,1 


16 


36,9 


21 


55,6 


26 


69,4 


31 


80,5 


36 


89,6 


41 


96,6 


t 


6,5 


i 


38,1 


i 


56,4 


i 


70 




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i 


90 


i 


96,9 


* 


8,1 


a 


39,3 


a 


57,2 


a 


70,6 


a 


81,5 


a 


90,4 


1 a 


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s 


9,6 


a 


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3 


58 


3 


71,2 




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3 


90,8 


3 


97,5 


12 


11,2 


17 


41,5 


22 


58,7 


27 


71,8 


32 


82,5 


37 


91,2 


42 


97,7 


i 


12,8 


i 


42,5 


i 


59,4 


1 


72,3 




82,9 


i 


91,5 


i 


98 


• 


15,5 


a 


43,5 


* 


60,1 


a 


72,9 




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a 


91,9 


a 


98,3 


i 


16,3 


3 


44,5 


3 


60,8 


3 


73,5 




83,9 




92,3 




98,5 


13 


18,2 


18 


45,5 


23 


61,5 


28 


74 


33 


84,4 


38 


92,7 


43 


98,8 


i 


20 


t 


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i 


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i 


99,1 


* 


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a 


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i 


62,9 


« 


75,2 




85,3 


a 


93,4 


a 


99,4 


a 


23,5 


3 


48,2 


3 


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* 


75,1 




85,8 




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3 


99,6 


14 


25,2 


19 


49,1 


24 


64,2 


29 


76,3 


34 


86,2 


39 


94,1 


44 


99,8 


i 


26,9 


i 


50 


i 


64,9 


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94,4 






i 


28,5 


a 


50,9 


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65,5 


i 


77,3 




87,1 


a 


94,7 






s 


30,1 


3 


51 ,7 


3 


66,2 


3 


77,9 




87,5 


3 


95,1 






15 


31,6 


20 


52,5 


25 


66,9 


30 


78,4 


35 


88 


| 40 


95,4 







Evaluación de los grados centesimales en grados de Cartier, 


í latemperatura de + 1 5 o 


centígrados. 


GRADOS 


GRADOS 


GRADOS 


GRADOS 


GRADOS 


GRADOS 


GRADOS 


GRADOS 


CKNTESIM. 


CARTIER. 


CENTESIM. 


CARTIER. 


CENTESIM. 


CARTIER. 


CENTESIM 


CARTIER. 





10,03 


25 


13,97 


50 


19,25 


75 


28,43 


1 


10,23 


26 


14,12 


51 


19,54 


76 


28,88 


2 


10,43 


27 


14,26 


52 


19,85 


77 


29,34 


3 


10,62 


28 


14,42 


53 


20,15 


78 


29,31 


4 


10,80 


29 


14,57 


54 


20,47 


79 


30,29 


5 


10,97 


30 


14,73 


55 


20,79 


80 


30,76 


6 


11,16 


31 


14,90 


56 


21,11 


81 


31,26 


7 


11,33 


32 


45,07 


57 


21,43 


82 


31,76 


8 


11,49 


33 


15,24 


58 


21,76 


83 


32,28 


9 


11,66 


34 


15,43 


59 


22,10 


84 


32,80 


10 


M,82 


35 


15,63 


60 


22,46 


85 


33,33 


11 


11,98 


36 


15,83 


61 


22,82 


86 


33,88 


12 


12,14 


37 


16,02 


62 


23,18 


87 


34,43 


13 


12,28 


38 


16,22 


63 


23,55 


88 


35,01 


14 


12,43 


39 


16,43 


64 


23,92 


89 


35,62 


15 


12,57 


40 


16,66 


65 


24,29 


90 


36,24 


16 


12,70 


41 


16,88 


66 


24,67 


91 


36,89 


17 


12,84 


42 


17,12 


67 


25,05 


92 


37,55 


18 


12,97 


43 


17,37 


68 


25,45 


93 


38,24 


19 


13,10 


44 


17,62 


69 


25,85 


94 


38,95 


20 


13,25 


45 


17,88 


70 


26,26 


95 


39,70 


21 


13,38 


46 


18,14 


71 


26,68 


96 


40,49 


22 


13. 4T 


18,42 


74 


27,11 


97 


41,33 


23 


43,67 48 


18,69 


73 


27,54 


98 


42,25 


24 


13,83 49 


18,97 


74 


27,98 


90 


43,19 


25 


13.97 50 


l 19,25 


75 


28,43 ■ 100 


44,19 



116 ALC 

La siguiente tabla da las densidades del alco- 
hol absoluto y de su mezcla con el agua , á la 
temperatura de + 15° centígrados, según Gay- 
Lussac. 



ALCOHOL 


DENSIDAD 


ALCOHOL 


DENSIDAD 


EN CENT. 


DEL LICOR. 


EN CENT. 


DEL LICOR. 


100 


0,7947 


60 


0,9141 


95 


0,8168 


55 


0,9248 


90 


0,8346 


50 


0,9348 


85 


0,8502 


45 


0,9440 


80 


0,8645 


40 


0,9523 


75 


0,8779 


35 


0,9595 


70 


0,8907 


30 


0,9636 


65 


0,9027 







En estas densidades está fundada la construc- 
ccion délas tablas queel Sr. Gay-Lussac ha for- 
mado para la debilitación de los líquidos espiri- 
tuosos; operación generalmente llamda reducción 
en el comercio de los aguardientes , y que con- 
siste en llevar los líquidos á un título inferior de- 
terminado , sea mezclándoles con agua , sea mez- 
clándoles con un licor alcohólico mas débil 

Si se tienen, por ejemplo, 1,000 litros de es- 
píritu á 86° centesimales ó de 86 , y se quiere ha- 
cer de 50, se halla que se han de añadir 761 
litros de agua, pero solo se obtienen 1,720 litros 
de líquido en vez de 1,761 , porque la mezcla se 
contrae de l / M . Esto es lo que los físicos califican 
de penetración molecular. 

Se tendrá pues esta fórmula: 1,000 X 86 /«o= 
1720. 

Si , con de 86 , se quisieran hacer 438 litros 'de 
48, se obtendría, según la fórmula, 438 litr. X 
t8 / 86 = 244 lit., 4 para la cantidad de espíritu. 

1,000 litros de este espíritu admitirían 83 4 li- 
tros de agua para dar de 48 ; multiplicando el 
número 244 litros 4 c, y dividiendo por 1,000, se 
hallarían 203 litros 8 c. , para el agua de debili- 
tación. 

Si se quisiera debilitar un líquido espirituoso 
con otro mas débil , se procedería también de una 
manera análoga ; por ejemplo , si se tenían 708 
litros de 88 , y se quisiera hacerlo de 46 con de 
34, se hallaría 708 lit. X 86 - 46 Á6-3i=»2,478 litros. 

Teniendo en cuenta la contracción , el volu- 
men de este líquido es de 2,574 litros, diferencia 
96 litros ó Vg 6 á corta diferencia, y esta es la 
cantidad del espirituoso 34 que es menester aña- 
dir á la mezcla para obtener el grado deseado. 

En fin, se puede querer elevar un espíritu dé- 
bil ó mediano á un grado mas alto; por ejemplo: 
2,478 litros de 34 que se quieran elevar á 46 em- 
pleando de 88; será menester 2, 478 lit. X 46 - 3 V88-46 
= 708 litros de este último espirituoso, que será 
menester emplear. * 

* Hemos dejado el cálculo por litros, medida admitida 

Eor el autor , porque su aplicación puede hacerse en azum- 
res, ó cualquiera otra medida. 



ALC 

AIíCOIíEA, Alchollea. Manjar en uso 
entre los Moros , según James. Compónese de 
carnes saladas, escabechadas , después lavadas 
y secas al aire , en fin hervidas en una mezcla 
de grasa y de aceite que sirve para conservarlas. 
Las carnes así preparadas, á saber, la de carnero, 
de camello y sobre todo la de buey pueden ser guar : 
dadas por espacio de dos años; cada dia adquie- 
ren mas compacticidad, la que aumenta su precio 
á los ojos délos Moros. Tal alimento, sin duda, 
convendría poco á hombres débiles ó habituados 
á manjares delicados. 

tl.(Oi;\0(0. Los habitantes de la Amé- 
rica equinoxial dan este nombre á un árbol de la 
familia de las leguminosas, del que los señores 
Humbold y Kunth han hecho su género Bodwichia. 
Sin duda porque tiene mucha analogía entre este 
árbol y las Geofroyas (Geoffroya) que tienen la 
corteza amarga , hase presumido que la del Bod- 
widchia virgilioida era quizás el alcornoque del 
comercio. (V. Alcornoque.) 

AM OK \04»t E. Corteza traida de la 
América meridional, en 1784, de donde D. Joa- 
quín Jove lo hizo conocer en España en 1804, y 
el doctor Poudenx en Francia en 1 821 . 

Esta corteza se nos presenta en gruesos frag- 
mentos rugosos , compuestos de dos capas : la 
una exterior rojiza, resquebrajada, granada, 
esponjosa, de dos á tres líneas de grueso; la otra 
interior, laminosa, leñosa, que cuando se la 
masca tifie de color amarillo á la saliva, pro- 
piedad que debe á un principio colorante que tie- 
ne alguna anología con el de la goma gota, y que 
hace emplear estaparte en tintura. El olor de esta 
corteza es nulo ; la capa exterior tiene un sabor 
un poco amargo, astringente, y atribuyénsele ca- 
lidades tónicas y febrífugas ; la porción interior, 
mucho mas amarga , es vomitiva á un grado se- 
ñalado. 

Hase discutido mucho para saber cual era el 
vegetal que daba esta corteza. El Sr. Poudenx su- 
pone que pertenece á la familia de las gutíferas, 
atendiendo á la especie de goma gota que contie- 
ne. En la América, se llama Chaparro Alcornoque, 
porque los colonos españoles acostumbran á lla- 
mar alcornoque á las cortezas mas ó menos es- 
ponjosas. En Francia, hase querido reconocer en 
el alcornoque, cortezas tiernas ds encina de alcor- 
noque ó corcho, lo que es un error: esta opinión ha 
dado lugar á un fraude comercial de parte de los 
Ingleses, que aprovechan , para vender como al- 
cornoque , corcho tierno recogido en Italia. Los 
Sres Poiret y Fée han pensado que esta corteza 
procedía del Alchornca lali folia, de Swartz, ár- 
bol de la Jamaica , sin que nada apoyase su con- 
jetura. Hase también pretendido, todavía con 
menos probabilidad , que pertenecía á una es- 
pecie de Nerum . Por ultimo, se ha supuesto que 
érala corteza del Bodwigia virgilioides,KxmU\. 
De todas estas conjeturas , la nias probable , se 
cree, es la del Sr. Poudenx. 

Esta corteza que, al principio de sernos im- 

Eortada, gozó de grande reputación en medicina, 
a caido ya en completo desuso. 



ALC 

AliEACIOX. Designase así la mezcla de 
diversos métalos, y también de muchas porcio- 
nes de un mismo metal que se halla eu diferentes 
leves. 

La aleación tiene lugar en las monedas así co- 
mo en las obras de oro y plata , por muchos mo- 
tivos : t.'no siendo los metales que se extraen 
de las minas perfectamente puros, son de leyes y 
calidades, con frecuencia, muy diferentes; ü."° def- 
iriendo las monedas así como las obras de oro y 
de plata tener una ley fija y cierta á la cual de- 
ben ser todas trabajadas, es necesaria la mezcla 
de los metales para reducirlos á esta ley prescrita 
por los reglamentos. 

Así en las casas de monedas no se fabrican mo- 
nedas de oro y de plata sin una aleación de cobre 
con estos dosmetales , en las proporciones nece- 
sarias para darles la ley según los reglamentos. 

En las monedas se practican dos especies de 
aleaciones : la una , cuando se usan materias de 
oro ó de plata que todavía no han sido labradas, 
y que por esta razón se llaman materias nuevas, 
y que tienen por consiguiente la misma ley ; la 
otra cuando se funden a la vez diversas especies 
de materias de diferentes leyes para convertirlas, 
en especies corrientes. 

En la primera operación , la evaluación, es de- 
cir la proporción de la aleación que en ella se ha 
de poner es fácil , atendido á que se conoce por 
el ensavo la ley de estas materias nuevas; basta 
añadirla cantidad de aleación ó de cobre nece- 
sario para llevar estas materias á la ley prescrita 
para las especies corrientes. En el otro caso, la 
operación es mas complicada , y exige un cálculo 
bastante largo, que nuestro plan no nos permite 
penetrar. 

Empléase el término Amalgama cuando se alea 
el mercurio con los demás metales- El mercurio 
reblandece los metales cuando se mezclan juntos 
sin hacerlos fundir; pero cuando se mezcla en 
ellos una gran cantidad de esta sustancia y se 
les hace fundir juntos , en este caso se hace uso 
del término Aleación. 

Después de lo expuesto , debemos decir que 
bajo el punto de vista de física y de química ( lo 
que no es nuestro objeto) , la cuestión de las alea- 
ciones ? por sus inmensos detalles y su importan- 
te teoría, seria muy vasta. Ella es susceptible de 
una multitud de consideraciones, que deben in- 
teresar vivamente á los investigadores de los 
secretos de la naturaleza. ¿Las aleaciones metá- 
licaa son ó no combinaciones químicas en propor- 
porciones definidas? ¿Porqué las aleaciones son 
ya mas ya menos sonoras que los metales compo- 
nentes; ya mas duras, ya mas blandas; en gene- 
ral menos dúctiles y mas quebradizas, á veces mas 
infusibles, y en general mas fusibles? ¿Porqué la 
densidad de una aleación es va mayor y ya me- 
nor que el medio proporcional entré las densida- 
des cíe los metales componentes? ¿Porqué con mas 
frecuencia son mucho mas oxidables y destruc- 
tibles, y algunas veces menos oxidables, por ejem- 
plo en la aleación de cobre y de zinc , ó latón? 

Pero apresurémonos á dejar el terreno de las 



ALE 117 

hipótesis científicas , para ocuparnos de las apli- 
caciones útiles que el comercio ha sabido apro- 
\ echar respecto alas aleaciones metálicas. Aquí 
no podemos hacer mas que indicar las pricipa- 
les , porque cada una de ellas reclama y merece 
un artículo especial en nuestro Diccionario. En 
él pues, tendremos ocasión de estudiar sucesiva- 
mente : i .° las aleaciones muy fusibles , de las 
cuales se ha hecho recientemente una muy útil 
aplicación para prevenir las explosiones de las 
máquinas de vapor y de las marmitas altoclaves; 
2.° el bronce , el la'ton , la soldadura fuerte y dé- 
bil , para una multitud de artes ; 3.° las aleaciones 
de oro y de plata, de oro y de cobre , de plata y 
de cobre, para la platería y las monedas ; 4 ° esa 
aleación convertida recientemente en un objeto de 
gran comercio, que nos la han traído los Ale- 
manes, y á la cual ellos dan el nombre de Ar- 
genton, y que nosotros hemos llamado Melchor 
Melcior'ó Similor (V. estas palabras). Pero la 
sección mas numerosa será la de las aleaciones 
empleadas en la joyería falsa , de un uso tan 
extendido en la actualidad: allí es en donde en- 
contraremos en primera línea el Crisocal, el Sfmt- 
lor, la Tumbaga, el Oro de Manheim, el Metal del 
Príncipe Roberto, etc., etc. Después, para usos 
comunes y que conciernen mas á las necesi- 
dades ordinarias de la vida, la vajilla de estaño, 
el estaño llamado de luna ó espejo, la vajilla de 
metal llamado de Argel, etc., etc. (V. todas es- 
tas palabras). 

Las aleaciones no tienen uso médico ; algunas 
son empleadas en farmacia para la preparación 
de antiguos medicamentos casi abandonados, 
como por ejemplo el Lirio de Paracelso. 

ALE< rOKl t . Piedra alectorla- 
na. Concreción que se encuentra en el estóma- 
go del gallo ó del capón , y á la cual se atribuían 
las virtudes alexifarmácasdelosbezoaresy otras 
muchas propiedades maravillosas. El Sr. Huzard 
ha probado que estos pretendidos cálculos ani- 
males son guijarros que estas aves , como la ma- 
yor parte de los granívoros, tragan con sus ali- 
mentos. 

ALELÍ ó Alhelí , Cueiranthus. Este gé- 
nero de la familia de las cruciferas, de la tetra- 
dinamia silicuosa, contiene muchas especies de 
flores olorosas que adornan los jardines. Entre 
ellas citaremos únicamente la especie ¡ 

Alhelí amarillo, Alhelí de los 
muros [Cheiranthus Cheiri , L. ). Planta muy 
común en los lugares pedregosos, y cultivada en 
los jardines, de tallo alto de cerca de un pié y 
medio , casi leñoso , fuertemente adherido al ter- 
reno por su raíz fibrosa, y que se divide en 
muchos ramos; sus hojas esparcidas, lanceola- 
da 8, enteras, un poco prolongadas; flores de 
amarillo mas ó menos subido ; silicuas lineares 
con semillas membranosas. El cultivo ha produ- 
cido las variedades de esta especie llamadas Ale- 
lí pardo, Alelí purpúreo , Alelí vara de oro, etc., 
de flores dobles y olorosas. 

Los Griegos creían á esta planta útil contra el 
aborto; sus flores son cefálicas , cordiales, ano- 



«18 ALE 

dinas y antiespasmódicas, pero al presente no se 
usan. 

AIjIüflANDA ó Alamanda, Alla- 
manda. Género de plantas de la familia de 
las apocíneas , de la penlandria monoginia de 
Linneo. 

Alemanda catártica (A llamando, ca- 
thartica, L. ). Este árbol, que crece en Java, en 
Ceilan, en Surinam, etc., es como la mayor par- 
te de los que pertenecen á esta familia , purgante 
ó mas bien drástico , y un vomitivo violento. Hase 
aconsejado en el cólico de los pintores: empléase 
su zumo debilitado con agua ó el infuso de sus 
hojas. 

AEEPUXÍA. Estofa cuyo urdimbre es de se- 
da, y la trama de lana. Hace mas de sesenta años 
que los Ingleses eran los únicos que se ocupaban 
de esta fabricación; en 1 799, comenzó á ensayarse 
esta industria en Francia , en donde se ha ido 
perfeccionando y progresando hasta tomar al- 
guna extensión , pero sin que nunca se haya po- 
dido competir con los Ingleses, puesto que siem- 
pre se han ejecutado alepinas ordinarias. Amiens 
conserva, casi con poca excepción, el monopolio 
de esta fabricación; 6000 trabajadores están em- 
pleados en ella, que operan anualmente 36000 
piezas de alepina, cada una de 144 á US 
varas. 

La fabricación de la alepina es allí de dos es- 
pecies : la alepina de lanas merinas y las alepinas 
de lanas procedentes de la Holanda y de Ingla- 
terra ; pero se prefiere la lana inglesa á la de 
Holanda, á causa de su lustre. Las alepinas de 
lanas merinas son mejores que las fabricadas con 
lana inglesa. 

La alepina es vendida para una anchura de 8 / 4 , 
pero realmente solo tiene de 41 á 42 pulgadas, 
las piezas tienen mas de 140 varas, que son, 
según la conveniencia de los compradores , divi- 
didas en %, y 3 ó V 4 de pieza. 

En España, esta estofa no tiene casi ningún con- 
sumo; el Gobierno, en 1 829, dio 60,000 pesos á una 
sociedad de esta capital para ausiliarla, á fin de 
que esta nueva industria se aclimatase en nues- 
tro país. 

AEESJVA ó Lesna. Instrumento de acero 
con mango , por lo regular de madera , que sirve 
de aguja á muchas artesanos que trabajan el cue- 
ro, como zapateros, silleros, etc. Este instru- 
mento, en apariencia tan poco importante, es, 
como todas las herramientas en las cuales des- 
cansa en cierto modo la existencia de los traba- 
jadores que de él se sirven , un objeto que llama 
toda la atención de una clase numerosa. Para un 
zapatero , una buena alesna puede casi hacerle 
doblar su trabajo. La buena construcción de la 
alesna consiste en su grado de corvadura, la que, 
para ser cómoda al trabajador , debe llegar a un 
ángulo determinado y no pasar de él ; pero como 
tal corvadura que conviene á un individuo no 
puede satisfacer á otro , y esto depende de la ma- 
no, el fabricante se halla precisado á estable- 
cer series de corvaduras para sus alesnas. La 
buena calidad de una alesna depende también 



ALF 

del acero , de la fuerza del temple dado al instru- 
mento , y de su buen pulimento. Las mejores ales- 
nas son las fabricadas en Alemania y en Ingla- 
terra ; las de Tolosa en Francia son reputadas 
igualmente buenas. En España no se fabrican 
alesnas, y todas las que se consumen se reciben 
de Inglaterra y de Alemania. 

Las alesnas van empaquetadas por lo común 
por ciento y medio ciento, en un papel gris azul. 
Véndense también con mango de madera de mo- 
jera; pero es raro que el trabajador diligente no 
prefiera hacer poner él mismo el mango de su 
alesna según requiere su mano. 

En las fábricas de alesnas se trabajan también 
punzones, agujas de embalar, etc. 

% lili l MS BE TIBURÓN. Estaparte de 
un pescado voraz y cuy a carne repugna al gusto de 
todos los Europeos , es muy buscada en China, 
á causa de su pretendida virtud afrodisíaca, ha- 
biendo llegado á ser el objeto de un comercio 
bastante importante. Se recojen con esmero las 
aletas de tiburón en todas las comarcas marítimas 
y las islas , desde la costa oriental de África has- 
ta la Nueva-Guinea. En los precios corrientes de 
Cantón están anotadas como el té y el opio. Su 
precio medio es de 1 5 á 1 8 dolares el pecul ( se- 
gún la calidad) , lo que equivale á 482 á 578 rs. 
vn. las 21 8 libras. 

ALETRIS , Aletris. Género de plantas de 
la familia de las liliáceas , de la lexandria mo- 
noginia de Linneo. 

Aletris harinosa [Aletris farinosa, L.j. 
En la América septentrional, se emplea frecuen- 
temente el infuso de las raíces de esta planta, co- 
mo béchica y pectoral , contra la tos. Bigelow 
dice que ningún vegetal , ni aun el acíbar , ni la 
cuasia, es tan amargo como él. 

ALEURITES, Aleuiutes. Género de plan- 
tas de las euforbiáceas , de la monoecia mono- 
delfia de Linneo. 

Aleurites de tres lóbulos [Aleurites 
triloba, Forster; Aleurites Ambinux, Pers. ). Es- 
te vegetal de las islas francesas de Taiti , y su 
variedad Aleurites de Molucas, (Aleuritisnio- 
luccana,!..), Camiri de los Javaneses, tienen 
una nuez de cascara muy dura, cuya almendra es 
buena para comer v pasa por afrodisíaca cuan- 
do esta cascara está tostada; sin esta precau- 
ción es susceptible de purgar, aun á veces cau- 
sando cólicos. De ella se extrae un aceite dulce, 
excelente, usado en las mesas de Java, y tam- 
bién empleado para el alumbrado. En Taiti, el 
árbol se llama Tia'ily ; su corteza es empleada 
allí para hacer tegidos, y la cascara de las nue- 
ces se quema para hacer un negro de humo que 
sirve en el curtido. 

ALFILERES. La primera que hizo uso 
de alfileres fué Catalina Howard , esposa de Hen- 
rique VIII, en Inglaterra, en 1543. Antes de esta 
época, ambos sexos se servían de cordones, de 
herretes, de botones, de broches, y los pobres 
hasta de palitos para asegurar sus vestidos. 

El alfiler es un pedacito por lo común de alam- 
bre de cobre, v aveces de hierro, de plata ú 



ALF 

oro, tle hechura do una aguja, con la diferencia 
de tener en lugar del ojo una cabecilla. 

Este instrumento, tan delgado, pequeño ? co- 
mún y barato , pasa por diez y ocho operaciones 
antes de entrar en el comercio. La exposición de 
los procederes de fabricación de los alfileres y 
la descripción de las máquinas .mas ó menos in- 
geniosas inventadas para perfeccionarlos y sim- 
plificarlos, no sonde nuestro objeto. Contenté- 
monos con decir que la Inglaterra se distingue 
por sus alfileres, que gozan de mucho mas presti- 
gio que los fabricados en Francia, aunque en este 
país se haya logrado perfeccionarlos bastante. 

Cada una de las varias operaciones por las 
cuales pasa un alfiler es ejecutada por individuos 
distintos de todas edades, con suma habilidad y 

fnontitud ; y de esto depende el módico precio de 
os alfileres , según sus diferentes calidades, de- 
nominados comunes , afilados , remachados , de la 
reina, pañeros comunes, pañeros remachados, 
encajeros, cinteros, con números particulares 
para cada calidad. 

Estos números son relativos á su longitud y á 
su grueso , á contar del n.° 3 á 36 , así como si- 
gue: 3, 4, 5, 6, 7 , 8, 9, 10, 12,14, 20, 24 
¿6, 30 , 36. Los que pasan de estos números, y 
se llaman alfileres de la reina, son ó blancos ó 
amarillos; hay números de estas especies de al- 
fileres desde 36 hasta 90, y aun 120; se cuentan 
á la libra, y hay millares de una, de dos, de 
tres libras, "etc. Estas especies de alfileres, des- 
de algún tiempo , casi no se usan. 

Fabrícanse también alfileres de la longitud de 
30 á 60 líneas para encaje , que son muy finos y 
amarillos; distingüeseles por números de peso", 
que sin embargo no lo tienen, á saber: el alfiler 
3 lib. , el 4 lib. , el 5 lib. , el 6 lib. , el 7 lib. 

Igualmente se hacen alfileres comunes , bajo 
el nombre de alfileres de fabricantes de paño, 
con los cuales los mercaderes al por menor suje- 
tan los cabos de los paños. Distingüeseles también 
asi: el alfiler 7 lib., el 8 lib., el 9 lib., el 10 lib., 
el 11 lib,,el12lib.,el 13lib.,el14lib., el 15 
lib., que comprenden los mas gruesos. 

En fin , se hacen alfileres de gancho , que se 
distinguen por números , y se venden al millar ó 
á la libra. 

Los alfileres cuyo despacho es mas considera- 
ble, y que se venden, como todos los demás, 
por paquetes de una docena de millares, son las 
siguientes : 

N.°V,dela longitud de 8 líneas, que pesan 
los 12 millares , con el papel en el cual están co- 
locados , 1 libra , 2 onzas , 7 adarmes ; 

N.° VI, de la longitud de 9 lineas, que pesan, 
con el papel , 1 libra , 1 5 onzas 1 adarme ; 

N.° VII, de la longitud de 10 líneas, que pesan, 
con el papel , 2 libras, 1 i onzas, 6 adarmes; 

N.° Mil , de la longitud de 1 1 líneas , que pe- 
san con el papel , 3 libras, 1 onza, 6 adarmes; 

N.° X, de la longitud de 1 1 líneas '/„ que pe- 
san, con el papel , 3 libras, 8 onzas; 

N.° XII , de la longitud de 1 2 líneas %, que pe- 
san , con el papel , 4 libras , 4 adarmes ; 



ALF 119 

N.° XIV, de la longitud de 13 líneas, que pe- 
san, con el papel, 4 libras, 7 onzas, 4 adarmes; 

N.° XVII, de la longitud de 14 lineas, que 
pesan con el papel , 5 libras , 1 onza , 1 adarme; 

N.° XX , de la longitud de 15 líneas, que pe- 
san con el papel , 5 libras , 1 3 onzas; 

N.° XXII , de la longitud de 16 líneas, que pe- 
san, con el papel , 6 libras, 8 onzas, 6 aracmas. 

El consumo de los alfileres es inmenso : vén- 
dense por docenas , compuestas de 2 paquetes 
que cada uno contiene 6,000 alfileres, desde el 
n.° 2 ó 3 hasta el n.° 40. Los que son mas gruesos 
se venden por millares, y distínguense por un 
número pondérico , desde media libra hasta seis 
libras. El remachado véndese igualmente á peso, 
por surtido de número encerrado en cajas de car- 
tón. Los alfileres deben escogerse con las cabe- 
zas bien torneadas y cerradas, cuyas puntas de- 
ben ser muy linas y pulimentadas. 

Los alfileres están puestos en papeles agujerea- 
dos con un instrumento de acero , hecho como un 
peine, y se colocan á millares: cada millar está 
dividido por mitad por un espacio de papel muy 
ancho ; el medio millar está también separado de 
algunas hileras de 50 cada ima, que están subdi- 
vididos por 25. 

La Inglaterra ha adquirido mucha reputación 
en la fabricación de los alfileres y de las agujas 
de coser : los alfileres ingleses son en general 
menos largos cada uno en su número que los al- 
fileres franceses ; pero son mas fuertes y por con- 
siguiente menos sujetos á doblarse , y están pu- 
limentados con perfección , lo que les procura un 
gran despacho en todas las partes del mundo; 
de manera que á pesar de los adelantos conse- 
guidos por los Franceses en este ramo de fabri- 
cación , quienes hasta han adoptado el sistema 
inglés de los alfileres de latón con cabezas planas, 
ellos se ven obligados á expedir este artículo para 
ciertos países con marcas inglesas. 

Para la elección de los alfileres debe tenerse 
presente que éstos sean sólidos proporcionalmente 
á su longitud y grueso , que no se doblen, que la 
cabeza sea bien torneada, bien redondeada, bien 
colocada , que la punta sea fina y bien formada, 
que sean en fin bien y sólidamente estañados. 

Los fabricantes franceses expiden la mayor par- 
te de sus alfileres comunes en toneles ó en cajas. 

Por último, los Alfileres blancos, de hierro, ape- 
nas están en uso sino en los lavaderos y en las 
tiendas de tapiceros ; con todo, los hay fabrica- 
dos especialmente para ciertos oficios, que tienen 
mas salida. Los Alfileres negros, de hierro, se 
distinguen según su largaria y sus números de 
fuerza, y se fabrican con el alambre de hierro 
tal como sale del taller; hácense de dobles sin 
cabeza , y con cabeza como los alfileres de latón . 
Este artículo solo destinado al peinado de las mu- 
geres, ti°ne poquísima importancia; pero se fa- 
brican alfileres de esta especie mas esmerados y 
escogidos, que son empleadas por las mugeres 
en su compostura de luto. Los Alfileres de muñe- 
cas son sumamente pequeñitos , tan solo emplea- 
dos por los fabricantes de juguetes de niños. 



no ALF 

En España , los alfileres los recibimos del ex- 
tranjero; la fábrica de Burgos, por ahora, no tie- 
ne importancia, y la de la Nacional Casa de Ca- 
ridad de Barcelona se cerró, sin que sepamos los 
verdaderos motivos que indujeron á la M. I Junta 
á tomar semejante resolución. Con todo, pode- 
mos anunciar que la Fundición Barcelonesa de 
bronces y metales está disponiendo lo necesario 
para, en breve, fabricar alfileres, y de la inteli- 
gencia y laboriosidad del director de este estable- 
cimiento, D. José Molas y Vellvé, se debe espe- 
rar un feliz resultado. 

ALrOJIBIMS, Alcatifas, Tape- 
te», Tapices. La historia de la fabricación 
de esta parte de la industria lanera remonta á una 
época muy lejana. Los Babilonios sobresalieron 
en ella por la maestría con que sabían represen- 
tar en las alfombras figuras de varios colores; los 
Orientales la ejercían desde muchísimo tiempo, 
gozando sus productos entre nosotros de gran 
reputación , y aun los hermosos modelos de al- 
fombras de Persia y de Turquía ofrecen cierta 
cosa de pintoresco y de original que á veces nos 
complacemos en imitar. Al presente, fabrícanse 
tapices en diferentes puntos de Europa, en In- 
glaterra, en Francia, en Bélgica, en España, etc.; 
los cuales, por su elegancia y exactitud en los di- 
bujos, la variedad de flores y figuras que repre- 
sentan, y la regularidad del tegido, nada dejan 
que desear. 

La alfombra es una especie de tegido de lana 
de diferentes colores y de diversos dibujos , de 
todas dimensiones , trabajado en el telar. 

Las alfombras pueden dividirse en seis clases 
principales : 

\ . a Alfombras aterciopeladas, alto lizo. Es- 
tas alfombras, que las hay de las mayores dimen- 
siones , son de una sola pieza; su tegido, cuya ur- 
dimbre es de algodón, lormaun terciopelo cuyos 
puntos están sujetos en la urdimbre por un nudo, 
lo que le da una inalterable solidez, que el frote 
y el uso aumentan aun , puesto que su efecto es 
estrechar el nudo con mas fuerza. Estas alfom- 
bras, comunmente ejecutadas por mugeres, están 
destinadas para guarnecer los salones de las ca- 
sas mas opulentas , pues su elevado precio limita 
mucho su consumo. 

2. a Alfombras aterciopeladas, de lana lar- 
ga, alto y bajo lizo. Empleadas para poner al 
pié de las camas ó delante de las chimeneas; di- 
fieren de las primeras por su tosquedad , también 
porque la lana, formando terciopelo, solo está 
pasada y no anudada y cruzada en el urdimbre, 
que es de hilo de estopa ó de cáñamo. 

3. a Alfombras lisas. Este género de tegido se 
hace enteramente á bajo lizo, ejecutándose el 
dibujo al revés y por la trama. Estas alfombras 
lisas son de una sola pieza como las aterciopela- 
das, y se destinan para los mismos usos. Su per- 
fección depende de la inteligencia y del talento 
del obrero , que copia un cuadro , cuya fiel imi- 
tación eleva á aquel que ha sabido hacerlo debi- 
damente al nivel del artista. 
4. a Moquetas aterciopeladas y rizadas. Se 



ALK 

fabrican comunmente en telares á la Jacquart; el 
dibujo se ejecuta naturalmente por el urdimbre, 
y el obrero no es otra cosa que un tejedor. La 
moqueta rizada, no difiere de la aterciopelada 
sino en que la broca que eleva la lana es redon- 
da en vez de ser de encaje, y en que el obrero 
la retira hacia el costado sin cortar la lana que 
forma así una especie de bucle en cada punto, de 
donde le viene el nombre de Moqueta rizada. 
La moqueta es una especie de tripe de lana. 

Estas alfombras de dibujos diferentes se fabri- 
can á la pieza por paño de 26 pulgadas de ancho, 
reduciéndose á voluntad. Las moquetas atercio- 
peladas casi tan solo son empleadas para tapices 
propiamente dichos; las rizadas hacen muy buen 
efecto en colgaduras de ventanas, puertecillas 
de coche, guarniciones de muebles , etc. Las hay 
de diferentes precios según la calidad de la esto"- 
fa, la riqueza de los dibujos y la largaria del 
terciopelo ; las hay de comunes ú ordinarias para 
silleros. 

5. a Alfombras escocesas ó de doble cara. 
Su carácter particular es el no tener envés. Es- 
tán colocadas por su calidad entre las moquetas 
y las alfombras jaspeadas. Se fabrican por paño 
de 3 pies en telares á la Jacquart. 

Las escocesas bordadas no difieren de las de- 
más sino por el bordado , que permite el uso de 
colores variados. El urdimbre de estas alfombras 
es comunmente de algodón. 

6. a Alfombras venecianas. Solo son emplea- 
das en pasadizos de habitaciones y escaleras. 
Fabrícanse desde 6 pulgadas hasta 3 pies de an- 
cho en telares simples : su dibujo no puede con- 
sistir jamás sino en rayas. 

7. a Alfombras jaspeadas. Estas alfombras, 
que hacen el objeto principal de la industria, se 
ejecutan en telares sencillos, y se componen de 
una gruesa trama de estopa, cubierta de un poco 
de lana , lo menos posible. Los dibujos de los jas- 
peados consisten, como éste nombre lo indica, 
en rayados ó fondos chinados, que se obtienen 
por la combinación de los hilos. 

Las Alfombras de Tournay, en Bélgica, son 
moquetas y afelpados de altos lizos , ejecutados 
según decomposicion y lectura del dibujo; en 
Francia han sido imitadas completamente y aun 
hanse hecho adelantos respecto al dibujo y al co- 
lor , pero no ha sido posible competir respec- 
to á su baratura, por causa del precio de las 
lanas. 

Lo mismo sucedecon las Alfombras de Esmirna, 
que se ejecutan en Turquía, en las campiñas, co- 
mo los chales en la India , y en donde la materia 
primera y las manos están a tan bajo precio. Es- 
tas alfombras, por otra parte muy buenas y muy 
calientes, están lejos de ser tan hermosas como las 
fabricadas en Francia; los dibujos son los cono- 
cidos bajo el nombre de dibujos turcos, que, gra- 
cias al difunto Chenevard, tienen los Franceses el 
secreto de hacerlos mejor que los Turcos, puesto 
que éstos, en vez de los colores tan admirablemen- 
te matizados que aquellos presentan, no ofrecen en 
sus tapices sino tintas uniformes y crudas de coló- 



ALF 

ros. Las Alfombras de Esniirna abundan sobreto- 
do en Inglaterra. 

Lm Alfombras de fíergamo , ciudad de Italia, 
no son otra cosa que un tegido de urdimbre y tra- 
ma do hilo crudo, teñido de colores falsos, de 
que está compuesto el fondo de la estofa, y de 
Befando urdimbre de lana oomun, diversamente 
colorada, la que, por medio de cierto número de 
careólas, forma sobreesté legido zetas, mosai- 
cos, puntos de Hungría V paisajes siempre de la 
mas mala ejecución. En él penúltimo siglo, este 
género do fabricación so difundió en Flandes, en 
Tournay y en algunos puntos de Francia, y lle- 
gó á perfeccionarse de suerfe que se hácian 
alfombras hermosas y de colores sólidos, con 
buena lana y hilo de lino , pero su moda ha pasa- 
do va. 

íloy dia, las alfombras han llegado á ser un 
objetó de ajuar indispensable, sobre todo en In- 
glaterra, en donde no hay una sola casa , una so- 
la habitación que no este provista de ellas, y su 
uso hase extendido por toda la Europa. Los Ingle- 
sos, para utilizar hasta los últimos desperdicios de 
la lana procedentes de sus grandes fábricas, han- 
se en especial dedicado á la fabricación de alfom- 
bras lisas , que les resultan á precios sumamen- 
te bajos. Los Franceses, de unos 14 años acá, han 
imitado á sus vecinos, y de dia en dia van pro- 
gresando en este género de fabricación, sin que, 
por ahora, sus productos puedan rivalizar respec- 
to á la baratura con las alfombras lisas ingle- 
sas. 

De unos seis años á esta parte , hanse estable- 
cido algunas fábricas de alfombras en España: 
en la de Palma de Mallorca se fabrica especial- 
mente un tegido que podria compararse con las 
alfombras de Bergamo, y también otro que es 
una imitación de las moquetas ordinarias ingle- 
sas; en la do Madrid se fabrican alfombras vene- 
cianas y jaspeadas; en la de Barcelona, diri- 
gida por el Sr. Surcl, se fabrica, además de 
alfombras aterciopeladas alto lizo, alfombras 
aterciopeladas de lana larga, alto y bajo lizo, y 
moquetas al estilo de Francia y de Inglaterra, un 
nuevo tegido de todas anchuras desde 28 pulga- 
das á 8 pies, que representa el verdadero punto 
del bordado que hacen las señoras sobro cañama- 
zo, el cual se ejecuta en telares á la Jacquart y 
permite hacer en él cualquier especio de dibujo 
y toda combinación de colores. 

A pesar de los progresos que se hacen en osle 
ramo de industria en nuestro país, la importación 
do alfombras extranjeras, en particular inglesas, 
que parece son las preferidas, es muy consi- 
derable. 

A rroYSi a . Alfonsia. Nombre de un gé- 
nero de palmeros de la América meridional, cuya 
única especie el Alfonsia que lleva aceite 
{Alfonsia oleífera , Kunth ) es llamada, por los 
habitantes de la Nueva Granada, Corozo. Ellos 
extraen por presión de las almendras del fruto un 
aceite ó grasa liquida de que se sirven para el 
alumbrado , y que á veces se mezcla también con 
el aceite de coco. 
46 



ALG 421 

ALGARROBA, Alffaiovrt Legum- 
bre resinosa de un árbol de la familia de las le- 
guminosas, vecino de los higos ó del Ceratonia, 
que crece en el Perú, con la que se engordan los 
ganados, y la que les da un gusto excelente. 

AliCAS, Alg£. Bajo este nombre, Linnco 
comprendía un gran número de plantas cripto- 
gramas , que después han sido divididas en mu- 
chas familias, no conservándolo sino á plantas 
celulosas , membranosas ó filamentosas, que vi- 
ven en las aguas dulces ó saladas , no tienen ór- 
ganos visibles de reproducción , pero contienen 
en las celdillas de que se componen esporos re- 
productores: tales son las Conferías, los Fu- 
cos . etc. 

ALGOIMVX. Especie de vello vegetal, fino, 
sedoso y mas ó menos blanco , que cubre las se- 
millas de las especies de un género de plantas 
llamado Algodonero (Y. esta palabra). 

El algodón crece en el arbusto , encerrado en 
una cápsula, y adhiere fuertemente á las semi- 
llas. Está cápsula lo protejo contra las intemperies 
del aire y del polvo hasta que ha llegado á ese 
grado de madurez que le hace propio para la in- 
dustria. El calor del sol le hace entonces dilatar, 
y la cápsula, entreabriéndose, ofrece al cosechero 
libras linas muy flexibles y bastante fuertes para 
que el arte pueda reunirías y alargarlas en hilos 
de una finura oxlroma, 

La cosecha del algodón exige los mayores cui- 
dados , porque el modo con que se hace influvo 
poderosamente en la calidad de los productos, a'sí 
como el molinaje, que consiste en desnegar los 
filamentos de la semilla. Este difícil trabajo debo 
hacerse antes del embalaje, porque cuantos mas 
granos é inmundicias hay en el algodón, tanto 
menos precio tienen los productos que do él se 
obtienen. Esta operación no puede nacerse á la 
mano ( un hombre no limpiaría una libra de al- 
godón al dia) , y así en todas las naciones han- 
se empleado siempre medios mecánicos mas ó me- 
nos groseros para separar los filamentos de la 
semilla. * 

El cultivo del algodonero , la duración, la al- 
tura y la fuerza á las cuales llega su tallo , y la 
calidad del algodón que produce, varían según 
la semilla ó el plantel, las costumbres del país en 
donde es cultivado, la temperatura do los climas, 
la posición y la calidad do los terrenos. 

El algodón procedente de los mismos algodo- 
neros tendrá mas ó menos fuerza , longitud , lim- 
pieza y lustre , según que la temperatura habrá 
sido mas ó menos favorable , que la cosecha ha- 
brá ó no habrá sido hecha á tiempo, y también se- 
gún el esmero que se habrá puesto eii pasarlo por 
el molino para limpiarlo. 

Esta preparación en el molino es de las mas 
importantes: si está bien hecha, el algodón, ade- 
más de hallarse separado de las pepitas y de 
otros cuerpos extraños , es extendido, seguido , y 
sus filamentos son iguales y conservan toda su 

* Al presente, con el Saugin de Whilney, un solo hom« 
bre puede limpiar (res quintales de algodón al dia. 
TOMO I. 



m ALG 

fuerza. Al contrario, si la preparación está mal 
"hecha, no hallándose el algodón desprendido de 
las pepitas, de las porciones de cápsula, y de la 
tierra ó de la arena, queda sucio y cargado; ó 
bien los filamentos, hallándose enervados por la 
acción de la máquina, pierden su longitud, ó, 
reuniéndose, se disponen de modo que forman es- 
pecies de nudos (pie hacen su trabajo muy difícil 
y de un mal resultado para la bitadura. 

El algodón varia al infinito; lo hay que es de co- 
lor blanco, amarillento ó rojizo ; que tiene fibras 
mas ó menos gruesas, mas o menos largas, mas 
ó menos fuertes y sedosas. Cualquiera sea su va- 
riedad, cuanto mas separado esté de sus semi- 
llas, mas valor tiene; los cultivadores, seguros 
siempre de venderlo, casi nunca lo limpian con 
mucho esmero. Desembarazado de sus semillas, 
hácense de él balones de 200 á 600 libras, los 
cuales, por medio de una prensa, se reducen á 
una masa de 3 á 4 pies cúbicos, cubiertos de te- 
la sujeta con cuerdas. 

En los mercados de Europa, se vende el al- 
godón según su origen, es decir su procedencia 
y sus calidades, y se divide siempre en tres 
clases : la primera ó flor de la mercancía, reser- 
vada para el urdimbre de las estolas, es el al- 
godón que tiene su vello mas largo, mas her- 
moso, y que da menos merma; la segunda, ó 
calidad común, destinada para la trama, no es 
tan perfecta en longitud, finura y limpieza; la 
tercera en fin , ó calidad inferior , sirve igual- 
mente para las tramas de las estofas mas comu- 
nes. 

La especie superior es aquella cuyo vello es el 
mas largo y el mas suave al tacto, igualmente 
que el mas fino , el mas blanco y el mas lim- 
pio, sin que sea todo ni rizado ni granoso. El 
rizado se conoce fácilmente, porque el vello ten- 
dido y suelto se encoje sobre sí mismo ; el vello 
no rizado no sale de su longitud. En cuanto al al- 
godón granoso , hay en sus filamentos peque- 
nos puntos blancos tan fuertemente adheridos á 
ellos que ni pueden separarse por el mejor car- 
dado. Por lo demás, mezclando diversas espe- 
cies de algodón, se obtienen calidades mas ven- 
tojosas para la mayor parte de los tegidos. 

La generalidad de los algodones llevan mar- 
cas , sea de los plantadores , sea de los molinos 
en que han sido limpiados, sea en fin de los co- 
misionistas ó de la autoridad de los lugares de la 
remesa. Los algodones que proceden de los plan- 
tadores de nombradla son los mas comunmente 
superiores en calidad álos demás; pero, según los 
años mas ó menos favorables á la naturaleza del 
terreno que ellos benefician, estos plantadores ven 
sostenerse ó disminuir su reputación. Sobre todo 
en el algodón de la Georgia , largo vello , es en el 
que las marcas de los plantadores tienen mas in- 
fluencia para los precios. 

La forma de las balas ó balones y su peso varían 
según los medios que presentan los países en don- 
de se hace la cosecha de los algodones , sea para 
confeccionar los balones, sea para trasportarlos á 
los lugares de remesa. 



ALG 

En tanto un algodón es mas brillante, limpio, 
extendídojy seguido, y en tanto sus filamentos son 
iguales, finos y fuertes, libres de pequeños pun- 
tos blancos llamados granos ó nudos, mas su ca- 
lidad es perfecta. 

Especies de algodón. 

Los algodones se distinguen en largo vello y 
corlo vello; — las especies que dan lugar á las 
transacciones mas habituales en el comercio son: 

Para Jos largos vellos. 



Georgia largo. 


Babia. 


Guadalupe. 


Borbon. 


Camucbi. 


Cuba. 


Jume! ó Egipto. 


Para. 


Martinica. 


Puerto-Rico. 


Marañon. 


Trinidad de Cuba. 


Cayena. 


Haití. 


dimana. 


Fernambuco. 


Minas. 


Caracas-Cartagena. 




Para los cortos vellos. 


Luisiana. 


Carolina. 


Kirkagech. 


Cayena. 


Georgia. 


Kiniclt. 


Alábanla, 


Senegal. 


Surala-Madrás. 


Mobila. 


Virginia. 


Alejandría ó Egipto 


Tennesscc. 


Souboujac. 


Bengala. 



Estas especies están colocadas aquí según la 
reputación que han adquirido por la finura, el 
nervio y la longitud de su vello. 

Algodón de la Georgia, largo vello. Este 
algodón , por su muy grande finura, su fuer- 
za, su limpieza y su blancura brillante y pla- 
teada, es el primero de los algodones conoci- 
dos. Embalaje: de tela cáñamo; balones re- 
dondos. 

Algodón de la Georgia, corto vello. Este al- 
godón es fuerte, bastante fino, generalmente 
limpio y de un vello regular ; su color es de un 
blanco mantecoso. Embaí.: tela de cáñamo; ba- 
lones redondos y cuadrados con cuerdas. 

Algodón de la Carolina. Esta especie es ge- 
neralmente limpia , blanca , fina , algo ligera, y 
regular en calidad. Embaí.: tela de cáñamo; ba- 
lones cuadrados largos. 

Algodón de Mobila. Algodón limpio, de un 
blanco ligeramente mantecoso ; vello igual, bas- 
tante largo y algo grueso. Embaí.: tela de cáña- 
mo ; balones cuadrados con cuerdas. 

Algodón de Alabama. Este algodón, que se re- 
coge en una de las provincias septentrionales de 
los Estados-Unidos de América , es en general de 
un hermoso blanco , de un vello tan largo como 
el de la Luisiana, pero menos fino y menos uni- 
do. Embaí. : tela de cáñamo; balones cuadrados 
con cuerdas. 

Algodón de la Luisiana. Algodón limpio, de 
un hermoso blanco, ligeramente mantecoso; vello 
fino , suave y bastante largo. Embaí. : tela de 
cáñamo ; balones cuadrados con cuerdas. 

Algodón de Haití. Algodón amarillo, bastan- 
te limpio ; vello fino y largo; calidad desigual 
resultante de partes demasiado maduras. Sucede 
á menudo que hay partidas mezcladas de balones 



ALG 
enteramente de algodón amarillo y balones ente- 
ramente de algodón blanco. — El algodón ama- 
rillo es, en general, el mas estimado de los con- 
sumidores habituales de esta especie, porque el 
hilo que de él procede es propio para ser teñido. 
I:mbal.: tela de lino ligera; balones y fardos.de 
forma redonda. 

Algodón de la Guadalupe. Algodón limpio, 
de un blanco mantecoso , y á veces mezclado 
con partes amarillas; vello bastante fuerte. Em- 
baí.: tela de cáñamo; balones redondos, gruesos 
y pequeños. 

Algodón de laMvrtínica. Algodón amarillo, 
bastante limpio; vello algo duro. Embaí.: tela de 
cáñamo; balones y fardos de forma redonda. 

Algodón de Cuba. Este algodón, de un blanco 
amarillento, es fuerte, extendido, algo duro, con 
frecuencia cargado y que se limpia fácilmente. 
Embaí.: tela de cáñamo ; fardos cuadrados con 
ligaduras de cuero. 

Algodón de Trinidad de Cuba. Algodón de un 
blanco brillante , extendido , muy limpio, de un 
vello irregular, y acompañado de'numerosos pun- 
tos blancos adherentes á la fibra. Embaí. : tela 
de cáñamo ; balones cuadrados. 

Algodón de Puekto-Rico. Algodón de una de 
las grandes Antillas, lino, de un blanco plateado 
vivo, de un vello seguido, suave y consistente. 
Está con bastante frecuencia cargado principal- 
mente de cuescos. Embaí.: balones cuadrados 
con ligaduras interiores de junco. 

Algodón de Cartagena. Este algodón , de una 
de las provincias de la Colombia, es de un blanco 
deslucido , muy cordado , en mechas muy largas, 
de un vello duro y cargado de semillas molidas. 
Lo hay también de rollado muy limpio, muy brillan- 
te , y que tiene en este estado toda la apariencia 
del "algodón de Fernambuco (este es el Payta). 
Embaí.: forma cuadrada ; tela de algodón blan- 
co. 

Algodón de Caracas. Este algodón , que pro- 
duce la provincia de Caracas, en la América me- 
ridional, es en general de un color amarillento y 
deslucido, excesivamente sucio, seco, quebra- 
dizo, y de un vello muy desigual. Embaí.: balones 
cuadrados de cuero ó de tela con ligaduras de 
cuero. 

Algodón de Cumaná. Este algodón, procedente 
de la Colombia, era en otro tiempo mal recogido, 
mu\ sucio, de un vello largo, muy desigual y 
Quebradizo. — Desde algunos años los algodones 
Cumanáque se reciben en Europa presentan gran- 
des diferencias de calidades , es decir que los hay 
de muy sucios, y también se hallan de buenos, 
de un vello igual y •fuerte. Embaí.: zurrones de 
cuero , ó balones cuadrados de tela con ligaduras 
de cuero. 

Algodón ds C wi.n a. Se reciben de las colonias 
francesas de la líuiana , dos especies de algo- 
don bajo las denominaciones de cayena largo ve- 
llo y cayena corto vello. El cayeña largo es en 
general de un vello lino, fuerte y regular; su co- 
lor es de un blanco mantecoso brillante El Caye- 
na corto es de un vello ménes lino, mas duro é 



ALG I ;';> 

irregular en su longitud. Estas dos especies son 
generalmente limpias, y hállase cu ellas casi siem- 
pre un pequeño pinito inherente á la libra. Em- 
baí.: tela de cáñamo; balones redondos ó cua- 
drados de diversas formas. 

Algodón deFeknambuco. Este algodón, de una 
de las provincias del Brasil , es muy limpio, re- 
gular, fuerte y de un blanco mantecoso. Embaí.: 
tela de algodón; balones redondos ó cuadra- 
dos. 

Algodón de Camucih. Algodón del Brasil, pa- 
recido al de Fernambuco , pero mas extendido, 
mas limpio, y de un vello mas grueso. Embaí.-. 
lela de algodón ; balones redondos ó cuadrados. 
Algodón de Marañon. Algodón de un blanco 
mantecoso un poco deslucido , á veces bástanlo 
sucio; vello grueso, duro y fuerte. Embaí. : tela 
de algodón; balones redondos ó cuadrados. 

Algodón de Bahía. Este es bastante lino, me- 
nos extendido y menos regular en la longitud del 
vello que el algodón de Fernambuco, general- 
mente cargado de pedazos de hojas y de semi- 
llas, y mezclado con algodón muerto. Embaí.: 
tela de algodón; balones redondos ó cuadra- 
dos. 

Algodón de Para. Algodón de un blanco man- 
tecoso, un poco deslucido, y generalmente sucio; 
vello bastante fino y fuerte. Embaí. : tela de al- 
godón; balones redondos. 

Algodón de Minas. Algodón de color amarillo, 
algo sucio , de un vello fino y largo. Embaí. : 
zurrones de cuero; forma cuadrada plana. 

Algodón del Senegal. Algodón de África, bas- 
tante blanco. Parece muy bueno por su natura- 
leza; pero la manera con queso le prepara lo 
deteriora, de suerte que el poco que se recibe es 
de un vello muy quebradizo , y tiene un gran 
número de pequeños nudos blancos adherentes 
á la libra. Este defecto quita casi al fabricante 
la posibilidad de hilarlo. Embaí. : tela de cáña- 
mo; balones cuadrados. 

Algodón de Borbon. Este algodón, que viene 
de la isla de Borbon , es muy fino, limpio, bri- 
llante, y de un blanco mantecoso. A veces es me- 
choso, y lleva un muy pequeño grano blanco. 
Embaí, : balones cuadrados; esteras y ligaduras 
de junco. 

Algodón de Bengala. Esta especie, proceden- 
te de una de las mas vastas pro\ incias del Indos- 
tan, es de un tinte amarillento, de un a ello lino, 
muy corto y regular en calidad. Embaí. : tela de 
corteza de árbol; balones cuadrados largos, muy 
fuertemente apretados con una sola cuerda igual- 
mente de corteza de árbol, y con la cual se dan 
doce ó diez y seis vueltas. 

Algodón de M vduás. Algodón de la India, de 
un hermoso amarillo, limpio, de vello extendido, 
y bastante corto. Embaí.: tegido de corteza 
de árbol ; balones cuadrados , muy fuertemente 
ligados con una sola cuerda también de corte/a 
de árbol , y con la cual se dan doce á catorce 
vueltas. 

Algodón de Toomels, Algodón de la India, do 
un blanco amarillento , generalmente limpio, po- 



424 ALG 

co extendido, de un vello rizado y algo grosero. 
Embaí. : tela de corteza de árbol ; balones cua- 
drados largos, muy fuertemente apretados con 
una cuerda también de corteza de árbol, que da 
doce ó diez y seis vueltas. 

Algodón de Surata. Algodón de la India, po- 
co extendido, blanco, y á veces ligeramente 
mantecoso, y de un vello fuerte. Este algodón 
varia mucho en calidad : lo hay de especies muy 
comunes, sucias y cargadas de" tierra, y de otras 
de muy hermoso color, limpias y brillantes. Ca- 
da marca es de una calidad uniforme. Los mas 
hermosos algodones de Surata son aquellos que 
llevan la marca de la compañía inglesa de las In- 
dias. Embaí. : tela de corteza de árbol; balones 
cuadrados muy fuertemente apretados con una 
cuerda igualmente de corteza de árbol, que da do- 
ce ó diez y seis vueltas. 

Algodón de Kirkagecii. Algodón del Levante, 
blanco, seguido, extendido y generalmente lim- 
pio; vello un poco grueso y duro. Embaí.: li- 
gero tegido de cabruda de cabra y de camello; 
balones redondos. 

Algodón de Kinick. Este algodón , procedente 
del Levante , es blanco , rizado , un poco seco y 
bastante limpio. Embaí.: tegido de cabruda de 
cabra y de camello ; balones redondos. 

Algodón de Souboujac. El mas hermoso de 
los algodones del Levante; es de un blanco bri- 
llante, limpio, de un vello lino, suave y un poco 
rizado. Embaí.: tegido de crin; balones re- 
dondos. 

Algodón de Egipto, llamado Jumel. Este algo- 
don, de un amarillo deslucido, es lino y fuerte. 
Las mas bellas calidades llegan ahora en un es- 
tado de limpieza satisfactoria ; las especies mez- 
cladas y comunes son mas ó menos sucias. Em- 
baí. : tela blanca de lino ; balones redondos ó 
cuadrados con pequeñas cuerdas. 

También se reciben de Egipto algodones di- 
chos tfe Alejandría. Su vello es corto y duro; son 
blancos , pero muy sucios. Embaí. ; tela gruesa 
y clara; balones redondos con pequeñas cuerdas. 

Según los lugares de su producción ó su pro- 
cedencia , pueden dividirse los algodones en cin- 
co grandes clases ó especies, á saber: 1.° el al- 
godón de las Indias orientales; 2.° el algodón de 
las islas ó de las Antillas; 3.° el algodón de la 
América del Sud , que comprende el Brasil y la 
Guiana ; 4.° el algodón de la América del norte 
en los Estados-Unidos; 5.° el algodón del Levante 
y del Egipto. 

\ . a Algodón de las Indias orientales. Este al- 
godón era antiguamente todo empleado en los lu- 
gares de su producción por las fábricas del país; 
pero desde que las fábricas de vapor de los In- 
gleses las han suplantado , este algodón, que no 
es muy apreciado, llega en gran cantidad á 
Inglaterra, y es reexportado hiíado ó tegido al 
lugar de su procedencia. 

2. a Algodón de las islas ó de las Antillas. Su 
cultivo y su consumo ha disminuido mucho desde 
que el Brasil y los Estados-Unidos han producido 
inmensas cantidades de algodón á precios mu- 



ALG 

cho mas bajos, aunque de calidad menos fina, 
pero que abastecen a las fábricas de Europa. 
Entre estos algodones , el de la Guadalupe era el 
que estaba mas en uso ; en seguida venia el de 
Santo Domingo, que era de mejor calidad ; pero 
el de Cayena era el que excedía á todas las de- 
más especies por su blancura , su suavidad y la 
largaria de su vello, y es el mas propio para la 
fabricación de las muselinas y de los terciopelos 
de algodón. Con todo el Marañon superior, al 
Cayena mismo , conservaba y conserva todavía 
el primer lugar entre los algodónesele las islas. 

3. a Algodón de la América del sud. Al princi- 
pio , la exportación de los algodones del Brasil 
era poco considerable , pero desde algunos años 
ha tomado un grande aumento. El de Fernambu- 
co es muy estimado. La Guiana produce también 
algodón de buena calidad; es suave, pastoso, de 
un hermoso blanco , y sobre todo el hilo es muy 
largo; la segunda cosecha, que tiene lugar á la 
lin del otoño , es á la vez la mejor por la calidad 
y por ser la mas abundante. El algodón de Su- 
finam es muy puro , pero es algo mas común que 
el Marañon; el Essequebo, el Berbice y el Déme- 
rary se asemejan mucho al Surinam , y son muy 
estimados por su blancura, su fuerza y su lon- 
gitud. 

4. a Algodón de la América del norte ó de los 
Estados-Unidos. El cultivo del algodón es actual- 
mente una de las principales riquezas de los Es- 
tados-Unidos , y la exportación de este producto 
es uno de los ramos mas extendidos de su comer- 
cio. En razón de su excelente calidad y de su 
precio muy módico, se exportan de allí cantida- 
des inmensas en Europa. Distingüesele según los 
países de producción ó de procedencia : la Lui- 
siana, la Georgia, la Alabama son las especies 
de algodón mas generalmente conocidas. 

5. a Algodón del Levante y del Egipto. Los al- 
godones del Levante eran antiguamente casi los 
únicos que circulaban en el comercio. Estos al- 
godones se distinguen por los nombres de los lu- 
gares de donde se hacen las grandes exportacio- 
nes, que son Acre para la Siria, Esmirna para la 
Anatolia, Salónica para la Turquía de Europa, y 
dase el nombre genérico de Chipre al algodón que 
se cultiva en la mayor parte de las islas del Ar- 
chipiélago. Los algodones del Levante son muy 
inferiores á los de la América ; en verdad tienen 
á corta diferencia la misma blancura, pero son 
mas cortos, menos limpios, mas duros, y á me- 
nudo llenos de pequeños nudos que no caen al 
cardarlos y que les hacen susceptibles de rom- 
perse cuando se les quiere para hilos finos. Los 
puertos de mar de donde se 'expiden los algodones 
del Levante son Alejandría, Alepo, Esmirna, 
Saida ó Beyrout, San Juan de Arce, Chipre, etc. 

Los Estados-Unidos de América producen los 
mas buenos algodones largo vello, y los mas her- 
mosos algodones corto vello. El Brasil solo pro- 
duce algodones largo vello, la mayor parte 
muy eslimados. La India y el Levante dan algo- 
dones largo vello y de corto vello. Los algodones 
de América largo vello sirven para confeccionar 



ALG 

los tegidos mas finos, las muselinas, los tules y 
las mas bellas percalas. Los algodones de Améri- 
ca corlo \ello, cu> o trabajo es el mas fácil para 
los fabricantes, son á propósito para diversos 
usos, desde la estofa mas grosera hasta la 
de mediana finura, y los tegidos que con él 
se hacen son muy propios para la impresión. 
Los algodones del Brasil se emplean con prefe- 
rencia para la tintura y para las estofas de media- 
na finura que exigen consistencia. Los'cortos ve- 
llos de la India sirven en la fabricación de los 
cobertores de cama, mantas, frazadas, gruesas 
estofas y pasamanería. Los largos vellos son muy 

Eropiospara la fabricación de los tegidos finos", 
os cortos vellos del Levante se aplican general- 
mente á estofas groseras, y los largos vellos, 
de los cuales se obtiene muy buen resultado en 
tintura, sirven para hacer estofas de mediana 
fiuura y de una excelente calidad. 

Producción general del algodón. 

El Sr. Nicolás Koechlin , presidente de la cá- 
mara de Malhouse, ha hecho la evaluación si- 
guiente (en la información de 1834) , de la pro- 
ducción general del algodón en las diferentes 
partes del inundo: 

LIBRAS CAST. 

En los' Estados-Unidos déla Ainiirica. . 381,000.000 

En la India 65,400.000 

En il Brasil 86,400.000 

Kn las colonias de Borbon, Cayena y demás. 6,540.000 
En Egipto y en el Levante. . . . . , 21.800.000 

Total. 501.400.000 

Comercio del algodón en España. 

Los puntos de procedencia del algodón que se 
recibe en España son: en los Estados-Unidos, de 
Nueva Orleans, Charleston y Mobila; en el Bra- 
sil , de Fernambuco, considerado de primera ca- 
lidad, de Marañon, considerado de segunda ca- 
lidad : en Cabo Rnjo en la isla de Puerto Rico, 
de Cuba, Puerto Rico, Guiana y Motril. 

El algodón que se consume en España es reci- 
bido principalmente en el puerto de Barcelona y 
algunos cargamentos en el de Málaga; también 
se recibe algún cargamento en Palma de Mallor- 
ca, y, á tenor de últimas Reales órdenes, alguno 
«pie otro en los puertos de Tarragona y de Villa- 
nueva y Celtru. 

La importación de algodón en España se calcu- 
la que asciende al número de 90.000 balones, 
equivalentes en su peso á los del algodón del 
Norte América. 

El algodón de mas uso en España es princi- 
palmente el de Norte América, luego el de Fer- 
nambueo y de Marañon , después el de Motril , y 
por ultimo el de Puerto Rico, Cabo Rojo, Cuba 
y Guiana. 

El algodón generalmente se vende al contado, 
y algunas veces á plazo de 90 dias , por pesos 
sencillos , ó sean 28 sueldos catalanes equivalen- 



alg m 

tes á unos 15 reales vellón. Las taras son para el 
algodón del Norte América, una libra por arroba; 
para los del Brasil ó Fernambuco y de Marañon, 
cuatro libras por bala; para los de Cuba, Puerlo 
Rico, Cabo Rojo y Guiana, una libra por arro- 
ba; para el de Motril, según el lienzo, tres ó 
cuatro libras por bala. En Barcelona es estilo 

3ue, entrando el algodón en almacén y pesan 
ose después en el mismo , se abona una libra 
por bala. 

Propiedades del algodón. 

Las calidades del algodón lo recomiendan para 
vestidos, con preferencia á los tegidos de cáñamo 
ó de lino, en los climas calientes como en los cli- 
mas fríos. "El lienzo tiene sin duda la ventaja, bajo 
ciertas relaciones: ligero, hermoso y fuerte, es de 
un uso mas agradable bajo un cielo templado . Pero 
el tegido de algodón garanlece mejor la salud del 
exceso del calor y del frió ; en una palabra , es 
mas confortante que el lienzo. En efectd, las fun- 
ciones de la piel son mantener el cuerpo , por la 
traspiración, en una temperatura igual, en medio 
de las variaciones de la atmósfera ; y el lienzo, 
mejor conductor del calórico que el tegido de al- 
godón, condensa los vapores que exhalan los po- 
ros, acumula el sudor en la piel, la que se pone lue- 
go húmeda y fria, detiene súbitamente la traspira- 
ción, y produce siempre un mal estar cuando no 
determina enfermedades peligrosas. El tegido de 
algodón, al contrario, condensa poco la traspira- 
ción , la permite escaparse en vapor ; y si esla 
traspiración es bastante abundante para "producir 
el sudor, lo absorve mas pronto y en mayor can- 
tidad que el lienzo. Así, el algodón tiene sobro 
el lienzo la doble ventaja de conservar mejor el 
calor del cuerpo en los climas frios, y de ser mas 
favorable á la salud en los climas calientes , en 
cuanto permile al cuerpo una traspiración mas 
libre. 

Origen de la industria algodonera. * 

La fabricación de los tegidos de algodón fué 
ejercida en el Indostan desde la antigüedad mas 
remota. En tiempo de Herodoto, que escribía en 
el año 445 antes de J.-C. , los Indios llevaban to- 
dos vestidos de algodón. «Ellos poseen', dice el 
historiador griego , una especie de planta que, 
en vez de fruto , produce lana de una calidad mas 
hermosa y mejor que la de los carneros : de ella 
los Indios hacen sus vestidos. ( Herodoto , lib. III, 
c,ap. 106).» Y si en esta época, el pueblo lleva- 
ba vestidos de algodón, es probable que esta 
costumbre contase muchos siglos , porque los In- 
dostanenses han siempre atestiguado su aversión 
para toda especie de innovaciones. Débese no- 
tar también que el mismo historiador menciona 
á esta planta como particular en la India, y 
por otra parle no habla de lana vegetal empleada 
para hacer vestidos. En términos precisos, dice 

* Este articulo y el siguiente de la Historia comercial del 
algodón los tomamos de un escrito del Sr. Bray, síndico d« 
los Corredores de Comercio de París. 



426 ALG 

que los vestidos de los Babilonios eran de lino y 
de lana, y que los de los Egipcios eran solo de 
lino , á excepción del pañuelo ó chai de lana 
blanca que los sacerdotes se ponían en sus es- 
paldas fuera de las funciones de su ministe- 
rio. Así, puede concluirse con certitud que, 
en esta época, la fabricación de los tegidosde 
algodón era generalmente extendida en la India, 
pero que no existia en ninguna comarca en el 
oeste del Indo. Arrieno también, en su historia 
de Alejandro, corrobora con su testimonio la cita 
deüerodoto. «Los Indios, dice, llevaban vesti- 
dos de una sustancia que crecia en árboles; era 
cierta cosa mucho mis blanca y mas hermosa que 
el lino. En fin, dice que el nombre del algodonero 
era Tala, y describe su cápsula. (Arr. Historia 
de la India, cap. 16.)» Estrabon, hablando de los 
Indios, menciona, según la autoridad de Nearco, 
sus telas de algodón de flores ó indianas, y añade 
que en su tiempo (murió el año 35 de nuestra 
era) el algodón se criaba y que con él se hacían 
vestidos en la provincia situada en la entrada del 
golfo Pérsico (Estrab., lib. xv.). En tiempo de 
Plinio, cincuenta años después de Estrabon, el 
algodonero era conocido en el Alto-Egipto, igual- 
mente que en la isla de Tilos, en el golfo Pérsi- 
co. El dice: «en el Alto-Egipto, hacia la Arabia, 
«crece un arbusto que los unos llaman Gossypion, 
«y los otros Xylon ; es pequeño, y lleva un fruto 
«semejante á una avellana en la cual hay un vello 
«sedoso que se hila. Con él se hacen magníficas 
«vestiduras para los sacerdotes de Egipto, y na- 
«da es comparable á estas bellas estofas por su 
«blancura y suavidad.» En la descripción de la 
isla de Tilos, el mismo escritor cita, según el 
naturalista griego , Teofrasto , entre las produc- 
ciones notables de esta isla: «árboles que llevan 
«lana, con hojas perfectamente semejantes á las 
«de la vid , pero mas pequeñas. Estos árboles, 
«dice , llevan un fruto como un calabacino , y del 
«grueso de un membrillo ; llegado á su grado de 
«madurez , se abre con estallido y deja ver un ve- 
«llo lanoso del que se hacen vestidos como de 
«una preciosa estofa de lino.» 

Historia comercial del algodón. 

Asia. — La primera mención del algodón como 
objeto comercial se encuentra en el precioso do- 
cumento sobre el comercio de la antigüedad , co- 
nocido bajo el nombre de Periplo del marEritreo 
{Periplus maris Erylhrcci), por Arriano, que 
mas arriba hemos citado, y que vivia hacia úl- 
timos del primer siglo de la era cristiana. Este 
escritor, que también era comerciante y nave- 
gante, navegó por estaparte del Océano, que 
se extiende desde el mar Rojo hasta á los confines 
mas remotos de la India, y describió particular- 
mente los objetos de importación y de exportación 
«le muchas ciudades de este país, objetos de que 
se componía su comercio con los Árabes y los («rie- 
gos. Según esta obra , parece que los Arabos 
traían algodones de la India á Aduli , puerto del 



ALG 

mar Rojo; que los puertos de la otra parte de esté 
mar tenían un comercio establecido con Púlala (en 
el Indo) , Ariake y Barygaza (la moderna Barocha) , 
y de ellos recibían mercadurías ;de .algodón de 
diferentes especies; que Barygaza exportaba una 
gran cantidad de indianas , muselinas y otros tc- 
gidos de algodón, lisos ó con flores, fabricados en 
las provincias á las cuales se comunicaba por el 
puerto de esta ciudad, así como en el interior de 
las comarcas mas remotas de la India ; que Ma- 
saba (hoy día Masulipatam ) era entonces, como 
ella ha sido siempre después, famosa por sus lu- 
bricas de excelentes estofas de algodón ; y que 
las muselinas de Bengala eran en esta época, co- 
mo en nuestros dias , superiores á todas las de- 
más, y llamadas por los Griegos Ganyitiki, nom- 
bre que indicaba que estaban fabricadas en las 
riberas del Ganges. 

liase visto, según Estrabon, Plinio y el Periplo, 
que la fabricación de las estofas de algodón , en 
la época de la era cristiana, se había extendido 
hasta en Egipto y en Persia , y que los productos 
primorosos ele las fábricas de la India , tales como 
muselinas é indianas, lisas ó con dibujos, eran 
comprados por los navegantes griegos en los puer- 
tos del Egipto y de la Arabia, de donde penetraron 
luego, como puede presumirse , en la capital del 
imperio romano, así como en algunas ciudades 
opulentas de la Grecia. Sin embargo, las merca- 
derías de algodón no debían ser el objeto de una 
importancia considerable , ni aun regular , para 
Roma y la Grecia , puesto que de ellas no se ha- 
ce ninguna mención directa por sus escritores, 
quienes no se desdeñaban de ocuparse de otros 
productos importados del Oriente , tales como el 
oro, las especias, las piedras preciosas y aun la 
seda. 

A quien ha observado los rápidos progresos de 
la industria algodonera desde cuarenta anos, de- 
be parecerle extraordinario que este ramo de co- 
mercio haya quedado trece cientos años en las 
las costas del Mediterráneo , antes de atravesar 
este mar para penetrar en Grecia y en Italia, y 
que los productos tan perfectos de las fábricas de 
la India no hayan sido buscados con conato ni 
tampoco importados en gran cantidad en el im- 
perio romano. 

Esto fué lo que tuvo lugar con la seda ; aunque 
de un precio elevado y procedente de una comar- 
ca tan lejana como la China, la seda fué buscada 
con anhelo por las señoras de Roma, y en parti- 
cular por las de la capital del Bajo-Imperio. Los 
gusanos de seda, así como el arle de fabricar sus 
productos, fueron importados de la China en 
Conslantinopla por dos monges persas , bajo el 
reinado deJusliniano, el año 552, y todo induce 
á creer que las mercancías de algodón de la In- 
dia fueron también importadas allí en la misma 
época, porque van comprendidas en la lista 
de las mercaderías que pagaban derechos, en 
el Digesto de las leyes de Jusliniano; pero, co- 
mo los escritores raras veces hablan de ellas, 
mientras que con frecuencia se hace mención 
de las estofas de seda, es probable que no 



ALG 

fuesen muy estimada», y que el comercio á que 
daban lugar no fuese muy considerable. 

En I ioi , las estofas de algodón eran ya un ar- 
tículo importante de comercio para vestidos en la 
Crimea y la Rusia del Norte, á donde se traían 
del Turkistan. La armenia tenían también, en 
esta época , una fábrica de muy hermosos tegi- 
dos de algodón, J esta lana vegetal crecía abun- 
dantemente en Persia, y en este país era fa- 
bricada en todas las pro\ incias que circundan el 
Indo. 

Pero , un hecho curioso , confirmado además 
por los anales chinos, es que este pueblo, tan in- 
dustrióse, tan antiguamente civilizado, á quien 
el mundo es deudor de sus fábricas de sederías, 
de papel y de azúcar , que ejerció el arte de la 
imprenta, y conoció , antes que ninguna otra na- 
ción , las propiedades del imán y la composición 
de la pólvora, el pueblo Chino haya permanecido 
sin fábricas de algodón hasta la fin del siglo XIII, 
cuando en particular esta industria florecía desde 
tres mil años en la India , pais vecino de la Chi- 
na. Sin embargo, desde mucho tiempo antes de 
esta época , conocíase el algodonero en la China, 
pero no se cultivaba sino en los jardines, y si con 
su producto se fabricaba alguna estofa, era tan 
solo como objeto de curiosidad, mientras que, en 
el siglo IX, los vestidos de seda eran llevados 
allí por todos los habitantes , desde el lugareño 
hasta el principe. El cultivo del algodonero , con- 
siderado como objeto de utilidad . no fué intro- 
ducido en China hasta después de la conquista de 
este imperio por los Tártaros , oponiéndose una 
formidable resistencia á esta nueva industria por 
los obreros empleados en la fabricación de estofas 
de lana y de seda ; pero sus numerosas ventajas 
la hicieron muy luego , en China como en todas 
partes, triunfar de sus adversarios, y hacia el 
afie I.Í68 , prevaleció en todo el imperio. 

Las telas de algodón de la China, particular- 
mente los mahones , han adquirido una grande 
celebridad en el comercio, aunque no hayan 
sido perfeccionadas las groseras máquinas, em- 

Iileadas tan largo tiempo en las fábricas de las 
mlias. Si ha de creerse á Jorge Staunton, en di- 
cho imperio, ambos sexos del bajo pueblo gene- 
ralmente llevan vestidos de telas de algodón de 
color azul, y el país no produce lo bastante de esta 
materia para el consumo interior, de modo que 
tienen lugar allí importaciones considerables de 
Surata, de Bombay y de otras partes de la India. 
En el imperio del Japón, en Java, en Borneo y en 
las innumerables islas del Archipiélago indiano y 
del Archipiélago de la China , el algodón forma 
el vestido de todos los habitantes. 

África. — El cultivo del algodonero y la fabrica- 
ción de las estofas de algodón fueron establecidos, 
en una época antigua y probablemente por los Mu- 
sulmanes, en todas las partes del África, situadas 
en el norte del ecuador. En el año 1590, fué lle- 
vada á Londres tela de algodón de fábrica indíge- 
na , de Béniu, en la costa de Guinea, y algunos si- 
glos antes esta industria había florecido en Mar- 
ruecos y en Fetz. Por otra parle , es cierto que las 



ALG I :>7 

diversas especies de algodonero crecen en abun- 
dancia en las riberas del Senegal, de la Gambia, 
del Niger, en Timbouctou, Sierra-Lenoa , en la 
islas del Cabo-Verde, en las costas de Guinea, 
en Abisinia, y en todo el interior; y que los na- 
turales, bárbaros ó semi-bárbaros, en todas parles 
llevan vestidos de tegidos de algodón fabricados 
por ellos , tegidos con frecuencia tenidos , ador- 
nados de dibujos, á veces mezclados con seda y 
de un trabajo admirable. El algodón también es, 
de todas las estofas de que uno puede vestirse, la 
mas conveniente bajo la zona tórrida , y los cli- 
mas calientes son tan favorables al algodonero, 
como sus productos abundantes son la materia me- 
nos costosa para la fabricación de las estofas; do- 
ble razón para que la industria algodonera conti- 
nué en ser en África el alimento de un comercio 
mas y mas importante. 

América. — Cuando el descubrimiento del Nue- 
vo Mundo , la fabricación de los tegidos de al- 
godón habia llegado ya en este continente á un 
alto grado de perfección , y los Megicanos tegian 
con esta materia sus principales vestidos, puesto 
que carecían de lana, de cáñamo, de seda, y que 
no se servían del lino , que sin embargo crecia 
en aquel país. — «Los Megicanos , dice el abad 
Clavigero , hacían sus anchas telas de algodón, 
tan finas y tan bellas como las telas de Holanda, 
y eran muy estimadas en Europa.» — Entre los 
presentes enviados á Carlos Quinto , por Cortés, 
el conquistador de Mégico, se observaban capas, 
chupas, pañuelos, banovasy tapices de algodón..) 
— «Ellos fabricaban también papel de algodón; 
una de sus monedas consistía en pequeñas piezas 
de algodón , etc.» — El mismo Colomb reconoció 
que el algodonero crecia en el estado silvestre, y 
en grande abundancia en Hispaniola, en las is- 
las de la India Occidental y en el continente de 
la América del Sud, en donde los habitantes 
llevaban vestidos de algodón y de él hacían las 
redes de pescar. Y los Brasileños , en la época 
del viage de Magellan alrededor del mundo, 
tenían la costumbre de hacer sus camas con al- 
godón. 

No puede dudarse que el algodonero sea indí- 
geno de la América igualmente que de la India , 
y el arte de convertir sus productos en hilos y en 
tegidos probablemente remonta á la época del 
primer establecimiento , cualquiera que sea, for- 
mado en este continente ; pero los sabios están 
muy divididos sobre la fecha. Lo que puede do- 
cine es que lá industria algodonera en América 
se remonta á una alta antigüedad. 

Enrona. — Si la Europa es la parle del mundo 
en donde el arte de fabricar el algodón ha pene- 
trado mas tarde, es en desquite aquella en dondo 
el genio le ha hecho hacer los mas rápidos pro- 
gresos. 

El algodonero fué naturalizado en España, en 
las fértiles llanuras de Valencia , y su producto 
empleado en la fabricación de hermosas estofas, 
desde el siglo Xá lo mas tarde, en que se estable- 
cieron fábricas en Córdova, en Granada y en Se- 
villa. Los tegidos de algodón fabricados en clrei- 



42S ALG 

no de Granada eran mirado» , en el siglo XIV, 
como superiores á los de Asiría en suavidad, en 
finura y en hermosura. — Las estofas de algodón 
llegaron á ser muy luego uno de los ramos mas 
florecientes de la industria de Barcelona. Capmany, 
el historiador del comercio de esta ciudad , dice 
que «entre los diversos tegidos que distinguían 
«antiguamente á Barcelona, los mas importantes 
«eran los tegidos de algodón. Los fabricantes de 
«este género de estofa, que formaban corporación 
«desde el siglo XIII, preparaban y hilaban el al- 
«godon para la tegedura de diferentes estofas que 
«se fabricaban, principalmente para hacer de él te- 
«las de velas. Este ramo de industria daba lugar 
«á transacciones comerciales muy extendidas en 
«esta ciudad, que fué , durante mas de cinco si- 
«glos, el apostadero de las escuadras españolas.» 
Fabricábanse también muchos fustanes. Los Ara- 
bes de España hicieron también papel de algodón, 
y es probable que este arte fuese introducido en el 
país por los Sarracenos, quienes lo habían apren- 
dido cuando se apoderaron de Samarcanda, en 
el siglo Vil ; y se estableció una fábrica de este 
producto en Salibah después déla conquista. — La 
introducción de esta útil industria en las demás 

f>artes de la Europa encontró grandes obstácu- 
os, y el principal era quizás el desprecio que los 
cristianos profesaban á los musulmanes y á cuan- 
to de ellos venia. 

Hasta el principio del siglo XIV no se hallan 
señales de la fabricación de los tegidos de algo- 
don en Italia. Merrino, el historiador del comer- 
cio de Venecia , dice que en esla época se intro- 
dujo la industria algodonera en Venecia y en 
Milán , en donde se fabricaron estofas de algodón 
fuertes y gruesas , como fustanes y bombasíes. 
Todo induce á creer que ellas eran hechas con al- 
godones hilados de la Siria y del Asia Menor, de 
donde los Italianos y los Franceses, en los últi- 
mos tiempos , importaban regularmente este ar- 
tículo. 

Guichardin en su descripción de los Países- 
Bajos, en 1560, dice: «que Ambéres importaba 
«dé Venecia y de Milán , estofas de algodón, fus- 
tanes y bombasíes de diferentes y hermosas ca- 
«lidades.» También habla de tegidos de algodón 
fabricados en grande cantidad en Broges y en 
Gand. — Es difícil de precisar la época en la cual 
la Turquía de Europa ha recibido el arte de fa- 
bricar los algodones; pero créese, con razón, que 
fué en el siglo XIV , en el tiempo de la conquista 
de los Turcos en Bomania; porque los vencedores 
debieron traer sus artes con ellos , y el uso de 
los vestidos de algodón está generalizado en el 
Asia-Menor. Desde este siglo , el algodonero se 
halla en un terreno y en un clima favorables en 
la Bomania y en la Macedonia , en donde es cul- 
tivado en grande, y los hilados y tegidos de algo- 
don forman el ramo de industria mas importante 
de esta comarca. 

Progresos de la industria algodonera en España. 

Los progresos de la industria algodonera en 



ALG 

España, señalado ya mas arriba el origen de es- 
te ramo de fabricación , pueden deducirse de las 
noticias siguientes que tomamos de un escrito * 
del abogado y distinguido escritor D. Juan Illas 
y Vidal , y de los datos estadísticos de los tres ra- 
mos de hilados, tegidos y estampados, en Catalu- 
ña, que él mismo se ha servido facilitarnos, los 
cuales trasladaremos á continuación: 

En 1792, por 6.800 operarios, elaborábanse 
4'/, millones de varas de indianas, muselinas, 
etc., 16.000 docenas de pañuelos, y 73.000 do- 
cenas de pares de medias de algodón , por valor 
de 50,000.000 de reales. La guerra marítima de 
de 1804 , la guerra de la independencia, y otras 
causas agenas de esta obra , fueron muy poco fa- 
vorables al desarrollo de la industria algodonera; 
pero , en 1 832, amaneció para ella una nueva era 
sustituyendo á las anticuadas máquinas , intro- 
ducidas por Cabarrus en 1804, otras mas perfec- 
cionadas dirigidas por extranjeros, y de ahí la 
importación de 74,000 quintales de algodón en 
rama que tuvo lugar en Cataluña en el año 1834. 
De 1836 á 1840 fueron importadas 33 máquinas 
de vapor que representan 201 caballos de fuer- 
za, y otras de cardar, dehilar, de Jacquart, etc., 
por valor juntas de cuatro y medio millones de 
reales; en 1840,1a importación del algodón en ra 
ma fué ya de 184,000 quintales. En 1841 , la in- 
dustria algodonera de Cataluña con sus accesorios 
presentaba un capital de 424 millones de reales, 
ocupaba 102,000 operarios, mayordomos, etc., 
invertía en salarios y sueldos 1 90 millones, pre- 
sentaba productos por valor de 522 millones, en 
el conjunto de sus diversos ramos. La importación 
de algodón en rama, en 1845, llegó á 376,000 
quintales, consumiéndose ya anualmente unos 28 
millones de libras. 

De lo expuesto se ve que la importación del al- 
godón en rama en los anos normales ha seguido, 
desde 1834 á 1846, una progresión trienal de 7: 
9 : 15:23; pues que en los años 34 , 35 , y 36 so 
introdujeron 21 millones de libras;— mas de 28 
id en los años 37, 38 y 39; — 47 id. en el trienio 
siguiente;— en 1 8 43, solo 6 id;— y 69 id. en los años 
1844, 1845 y 1846. Sí se compara la canti- 
dad importada en el primer trienio con la corres- 
pondiente al último , se verá que en unos doco 
años hubo un aumento de 21 á 69 ó sea 1 á 3 7 7 , 
casi doble que el de la industria algodonera ingle- 
sa; — si se compara el quinquenio de 34 á 38 con el 
de 42 á 46, severa un aumento de 41 á83, — y si se 
reemplaza el año anómalo 1843 por el normal 
1841 , el aumento será de 45 á95. 

Al presente están suprimidas casi todas las má- 
quinas bergadanas y reemplazadas por mullje- 
nis, continuas y selfactings; el conjunto de todos 

* MEMORIA SOBRE LOS PERJUICIOS QUE OCASIONARÍA 
EN ESPAÑA, ASI A LA AGRICULTURA COMO A LA IKDUS- 
TRIA Y COMERCIO , LA ADOPCIÓN DEL SISTEMA DEL LI- 
BRE CAMBIO , por D. Juan Illas y Vidal , presentada á la 
M. I. J. de Fáhrkas de Cataluña, premiada por la misma 
corporación con una medalla de oro y 4000 reales, en cum- 
plimiento del programa de 15 de noviembre do 1841. Barce- 
lona: Imprenta de D. Agustín Gaspar, 1849. 



ALG 

los ramos de la industria algodonera y sus auxi- 
liares ofrecía en tsS7 un capital de 800 millones 
de reales, una producción definitiva de i(¡0 millo- 
nes \ alorada por los precios bajos de entonces, 
i ¿0,000 Obreros y 600,000 personas cuya subsis- 
tencia directa ó indirectamente de ellas depen- 
día , observándose que la fabricación iba propa- 
gándose de Cataluña á Sevilla, Málaga, Cádiz, 
Bilbao , y otros puntos. 

Resumen de la cantidad de algodón en rama importado en 
el puerto de Barcelona en el año 1850. 



44.433 


Nueva-Orleans. 


844.265 1 


13.516 


Marañen. , . 


135.160 


ii m 


Charlcston. . 


206.720 


7.584 


Mobila. . . 


166.848 


9.277 


Fernamburo. . 


69.877 


737 


Cuba. • • • \ 




791 


Mayaguas. . . 1 




260 


Puerto Rico. . 1 




10 


Ponce. . . . f 




531 


Aguadilla. . . 1 


12.995 


7 


Omita. . . . 1 




70 


Nueva Barña. . ' 




170 


Gandía. . . . / 




2.082 


Motril. • • •) 




16 


Para. . . . i 


16.781 


289 


Lisboa. ... "i 




18 


Cádiz. . • . . I 


2.302 


470 


Ciotat. . . . 


5. 6Í0 


1.496 


Palma.. . . 


28.424 



Balas 



94.702 



1,488.715(3) catalanas, 



que son 38,706.590 libras catalanas ó 34,833.931 libras 
castellanas. 



Resumen de los últimos datos estadísticos del ramo de Hilados 
y Torcidos de algodón. 

Máquinas de vapor 76 

Fuerza de caballos por vapor 1.896 

id. id. por agua 1.647 

id.. id. por caballerías 238 

ÍBergadanas. . . 180 058 

Mull-jennvs. . . 376.810 

Continuas: . . . 51.040 

Sclfactings.. . . 96.328 

Número de husos para el torcido 93 873 

i Hombres. . . . 2.964 

Operarios I Mugeres. ... 4 937 

' Niños 4.008 

Salarios rs. vn. 28,607.874 

! Edificio. id. id. 72.501.780 

Maquinaria, id. . 121,423.708 

Circulante, id. . 104,561.520 



Producción actual en. 



I Hilados, libs. casis. 27,760.888 
j Torcidos, id. id.. 4,007.382 



Máximo de lo que podría l Hilados, id. 
producir: | Torcidos, id. 



Cantidad de algodón que consumen, id. id.. 
Carbón de piedra que consumen, quintales, . 
lasca parados 



n 



38,845 628 
4,602. tn 

29,148.822 
291.200 
241.305 



ALG 159 

Resumen de lot últimos datos estadisticot del ramo de Tegidot 
de algodón. 
I Sencillos 27.993 



Telares eiistentes: 



Operarios: 



Compuestos. 
Jacquards. . 
Mecánicos. . 



Capital en 



Í Hombres. 
Mugeres. 
Niños. . 



í Maquinaria, 
[circulante. 



Producción actual. . 
Podría producir. 

Salarios 

Valor de los edificios. 



rs. vn 
.id. id 

. varas 
. id. 
rs vn 
id. id 



¡Sencillos. . . 
ssr- : 
Mecánicos. 



5.537 
1.503 
4.187 

23.621 

16.115 

5.180 

44.986.562, 
123,368.165 

119.638.410 

151,870.410 

77,968.786 

56, 628. 040- 

6.823 
530 
70 
560 



Resumen de los últimos datos estadísticos del ramo de Estam-. 
pados de algodón. 

Máquinas de vapor. . ; . . . 17 

Fuerza de caballos por vapor. . . 238 

id. id. por caballerías. . . 46 

Perrotinas: 1 4 ^iT"' '. '. '? 

Máquinas á la plancha plata. ... 1 

Mesas de estampar 889 

Íl color. . 14 

3 id IB 

4 id! \ '. 8 

S Hombres. . . 1.401 

Mugeres. . . 101 

Niños. ... 866 

Salarios 7,899.700 rs. vn. 

Edificio 17,563.400 id. 

Maquinaria 14,956.660 id. 

Circulante 39,611.800 id. 

Producción actual 29,678.720 varas. 

Máximo de loque podría producir. . 49,781.660 « 

Carbón de piedra que consumen. . . 77.400 quint. 

Resumen general de los tres ramos de Hilados, Tegidos t/ 
Estampados de algodón. 









93 


Fuerza de caballos por vapor. . 






2.154 


Id id. por agua.. . . 






1.647 


id. id. por caballerías.. 






284 


i Hombres. 
Operarios: . . . \ Mugerea. . 
' Niño*. 






27.986 


. 


. 


21.150 






10.054 


Salarios 


rt. 


vn. 


1 14.476.360 


i Edificio. . 


id. 


id. 


146,695.220 


Capital en. . ] Maquinaria. 


id. 


id. 


181,366.930 


' Circulante. 


id 


id. 


267,541.485 



Algodón para acolchado. Se había 
dado el nombre de late, de la palabra france- 
sa Ouate, á un producto natural extraído del As- 
clepiasde Siria (Asclepias syriaca,h.) . Este pro- 
ducto era formado de las masas sedosas (pío 
contiene el fruto de esta planta, empleadas para 

TOMO 1. 



130 ALG 

hacer colchones, cogines para sofás, camillas 
para descansar , y también para acolchar ves- 
tidos. 

Habiendo el algodón llegado á ser común en 
Europa, se buscó darle una forma conveniente, 
y sustituirlo á la mazorca sedosa de este fruto, 
que era de un precio muy elevado ; los esfuerzos 
tanteados dieron primero origen á productos in- 
formes, después luego á una nueva industria y á 
productos perfeccionados. 

Para obtener el algodón para acolchado , se 
monda el algodón en rama , después de haberlo 
abierto y dividido golpeándolo ; se le golpea de 
nuevo; se le carda dos veces ; se pone en plan- 
chas cuadradas ; se fieltra haciéndole experimen- 
tar una operación para que se amase ; se enco- 
lan las partes superiores ; se hace secar , y así 
se entrega al comercio. 

Este producto , que es algodón en hojas carda- 
das y encoladas , se consume en muy grande can- 
tidad ; lo que es fácil concebir cuando se re- 
flexiona que sirve para forrar los vestidos , y que 
goza de la propiedad de hacerlos mas calientes 
sin aumentar sensiblemente su peso. Se fabrican 
algodones para acolchados negros para luto, y 
de color de rosa para guarnecer vestidos ligeros 
de este color. En Cataluña hay varias fábricas de 
uate, que se calcula elaboran diariamente unas 
10 arrobas de este producto. 

Algodón hilado. El algodón hilado es el 
producto obtenido del algodón en rama que ha 
sufrido diversas preparaciones , sometido á la 
acción de la hiladura , sea á la mano , sea por 
medio de máquina. 

El algodón hilado, para la fabricación de las es- 
tofas, se divide en dos especies: el urdimbre y 
la trama. La trama, cuando ha recibido un grado 
de tercedura que tiene el medio entre el que le 
es propio y el común al urdimbre, toma el nombre 
de medio urdimbre. 

Las máquinas continuas solo producen urdimbre 
que se llama urdimbre continuo. Las máquinas 
mull-jenny producen urdimbre, que se designa 
por urdimbre mull-jenny , ó trama ( sistema pri- 
mero de 1,400 varas). 

El grado de finura del algodón hilado se indica 
por el número. La madeja inglesa es de ,822 va- 
ras ; la madeja francesa es, al presente , de 1 1 97 
varas; la madeja española es de 920 varas. Esto 
merece fijar la atención , para precaver el fraude 
uue muchos hiladores hacen dando á las devana- 
deras un perímetro mas pequeño del que marca la 
ley, ó no componiendo sus madejas sino del nú- 
mero de vueltas de devanaderas querido], y de 
este modo dan ásus algodones hilados un nume- 
ro que no es el verdadero, y así venden á falsa 
medida. 

En las muy buenas fábricas de hilados los cuida- 
dos llevados en la regularidad délas preparacio- 
nes son tales que la máquina mull-jenny produce 
exactamente el número que se quiere tener, salvo 
el efecto de las variaciones en la atmósfera, efec- 
to que se procura neutralizar manteniendo tanto 
como es posible una temperatura igual en los ta- 



ALG- 
lleres. No obstante estas precauciones, las gran 
des variaciones de la atmosfera acarrean cambios 
en la producción : si hace mucha sequedad, los 
hilados serán de muchos números mas gruesos; 
si hace mucha humedad, serán mas finos. Esta di- 
ferencia puede variar de Vio á V 18 sobre los nú- 
meros de hiladura. 

En muchas fábricas los productos son buenos 
pero irregulares, porque esta precisión en todos 
los grados de la hiladura no existe en el mismo 
punto, de suerte que en los productos déla misma 
máquina mull-jenny hay una diferencia sensible en 
el número. Esta irregularidad en los números de 
los hilados pone al tejedor en la imposibilidad de 
obtener tegidos de un trabajo seguido, y el fabri- 
cante de telas pintadas, á su vez, no puede lle- 
gar á resultados satisfactorios. 

Cuatro son los sistemas de hiladura empleados 
en Cataluña, esto es con máquinas Bergadanas, 
Mull-jennys, Continuas y Selfactings. Con las an- 
tiguas Bergadanas , por lo común , se hilan tra- 
mas ordinarias, pero su uso va desapareciendo 
de los talleres, en razón de su escasa producción. 
Con las otras tres máquinas se hilan el urdim- 
bre y la trama, que solo se diferencian por el gra- 
do de torcion, que debe ser mucho mayor en el 
urdimbre. Según á que especie de tegido se des- 
tina el urdimbre , es mejor y mas apreciado el al- 
godón hilado en máquinas continuas . 

El algodón hilado sé expide en canillas ó de- 
vanado. Las canillas están colocadas en el estado 
en que son quitadas de encima de los husos de la 
máquina, y sobrepuestas con gran cuidado en ca- 
jas ó canastas. Cuando el hilo ha sido devanado, 
se forman madejas, así de trama como de urdim- 
bre, de modo que tengan el largo ó tiro de 920 va- 
ras; diez madejas forman lo que vulgarmente se 
llama número. En paquete del número 20, por 
ejemplo , contiene 200 madejas ; uno de número 
21, contiene 210 madejas; uno de número 22 
contiene 220, y así sucesivamente. Es decir que 
cada diez madejas aumentan un número sin ex- 
ceder del peso de 1 1 libras catalanas ; de consi- 
guiente la finura del hilado depende del aumento 
de números, porque el número 80 que contiene 
800 madejas tiene el mismo peso que el número 20 
que contiene 200. En la actualidad, se hila algo- 
don desde el número 6 hasta al número 80 , pero 
el consumo mas general es del número 20 al 30. 

Las madejas se prensan con fuerza, se atan con 
bramante y se reúnen en paquetes. El paquete de 
algodón hilado contendrá tantos números de los 
arriba indicados, cuantos sean necesarios para 
completar el peso de 9 libras 1 onzas, peso cas- 
tellano, ó 1 1 libras catalanas, salvo la diferencia 
de dos onzas mas ó menos; y su denominación 
será la de la cantidad de números que com- 
prenda. En seguida se hacen, con cierto nú- 
mero de paquetes ligados juntos, balones cuya 
cubierta se compone de gruesa tela, bajo la 
cual se mete heno ó paja. Para los gruesos nú- 
meros no se tema la molestia de ponerlo en pa- 
quetes, y solo se reúnen las madejas circularmen- 
te, y se atan ó ligan por medio de una madeja. 



ALli 

Cada provincia ó cada país manufacturero tie- 
ne , en una misma especie de fabricación, un ge- 
nero cpie le es propio; de modo que las calidades 
y los niimeros de los algodones hilados son apro- 
piados á los diversos géneros. 

La India es el país mas antiguamente conocido 
por el arte de hilar el algodón con la mayor per- 
fección, puesto que con él se fabricaban y se fa- 
brican aun esas hermosas muselinas que han sido, 
Eor espacio de largo tiempo, la admiración de la 
uropa, y que ésta puede apenas imitar, á pesar 
de la \ enlaja (pie le procuran sus máquinas. El 
arle de hilar el algodón á la manera indiana, es 
decir al torno, hase extendido hasta el Levante, 
en toda la costa de la Siria, en Esmirna, en San 
Juan de Acre, etc. Entre estos algodones hilados, 
el de Damasco , que se llamaba algodón de onza, 
y el de Jerusalen, (pie se llamaba bazac, eran \ 
son todavía preferidos á todos los demás. Los de 
la India, inferiores á los del Levante, eran y son 
conocidos aun bajo los nombres de Tulucoriii, Ja- 
v a, bengala y Surata. Estos algodones se dividian 
en cuatro ó cineo calidades superiores, que se 
designaban por las letras A, B, C, etc., y forma- 
ban un objeto considerable del comercio de ex- 
portación del Levante. Pero, desde la introduc- 
ción de los mull-jennys, ó máquinas de hilar, 
este comercio ha del todo cambiado; en verde 
recibir algodones hilados del Levante, los Ingle- 
ses, que han llevado á tan alto grado el arte de 
hilados de algodón con máquina, importan allí 
anualmente grandes cantidades de algodón hilado 
de todos los números; lo que ha acabado de ar- 
ruinar, en todo el Levante, así como en la India, 
y hasta en la China, lahiladura de algodón ma- 
nual, (jue no puede sostener la concurrencia con 
el hilado con máquina. Loslngleses han precedido 
á todas las demás naciones en la construcción y 
el perfeccionamiento de las máquiuas de hilar 
algodón; y, á pesar de la imitación de sus pro- 
cederes, sea en Francia, sea en otras partes, 
ellos han conservado su superioridad , principal- 
mente en los altos números que han llevado a un 
grado extraordinario, y es un hecho generalmen- 
te reconocido que una de las principales causas 
de la superioridad de las algodonadas y otros ar- 
tículos de algodón ingleses, depende en particu- 
lar del arle de hilar algodón con máquinas de una 
gran perfección. 

% M.oiM>\ AHÍ. Dase el nombre de Al- 
godonadas (hay quien dice Cotonadas de la pala- 
bra francesa Cótonnades) álos tegidos fabricados 
con algodón teñido después de haber sido hilado, 
y que son entregados al consumo luego de salir 
de las manos del tejedor, sin necesidad de nue- 
vas preparaciones. 

Este génoro fabrícase ó lizo ó cruzado ; hanse 
hecho también algunos ensayos para obtenerlo 
labrado ó espolinado por medio de telares á la 
Jacquard, pero han tenido poco éxito, probable- 
mente por la razón de que estas labores eran de- 
masiado costosas y no guardaban proporción en- 
tré el valor de la materia y la naturaleza del uso 
del le g i do. 



ALG 131 

Bajo el nombre general de Algodonada van 
comprendidas también algunas especies de tegi- 
dos cuyo urdimbre es de hilo de lino y la trama 
de hilo de algodón crudo , blanqueado o teñido de 
diferentes colores, como por ejemplo el articulo 
conocido con el nombre Hilo y algodón, los Retor- 
cidos, las Simesas, los Gallardetes, las Tilas de 
colchón. 

Danse á los algodonadas diferentes nombres, que 
son los de las estofas que se han querido imitar, 
ó de los países en que fueron inventadas : así se 
explican las denominaciones de Guingamp , Ma- 
dras , Gniga, Virginia, Mahon, etc. 

En esta variedad preciso es hacer particular 
mención del Guingamp y del Madras. — El pri- 
mero osuna algodonada superfina, rayada ó de 
cuadros , en la cual los dibujos y los colores se 
combinan hasta lo infinito, según el gusto del fabri- 
cante ó el capricho de la moda: este tegido es 
de gran consumo, y se usa particularmente entre 
laclase acomodada. — El madras es un pañuelo 
ó pañoleta cuyas dimensiones se gradúan á poca 
diferencia de 30 á 50 pulgadas cuadradas; con lo- 
dosa mayor parte son de 30 á 32 pulgadas. Este 
pañuelo se pone ó sobre la cabeza ó sobre las es- 
paldas. Tanto por la diversidad de los dibujos y 
de los colores como por la finura del tegido, el 
madras tiene muchísima analogía con el guin- 
gamp, y su fabricación es de mucha impor- 
tancia. 

La longitud délas piezas de algodonada es ge- 
neralmente de 92 varas, que se dividen en dos ó 
tres cortes en los artículos finos ; en los ordina- 
rios casi siempre se deja la pieza entera. 

Cada género ofrece una gran diversidad de 
calidades, que se distinguen entre sí por la finu- 
ra del tegido , el grueso y el número de los hi- 
los empleados , además por la hermosura de las 
primeras materias y el brillo y la solidez de los 
colores. 

La algodonada generalmente no se teje en 
grandes talleres; aiconlrario, su fabricación es- 
tá repartida por los lugares ó pueblos entre un 
gran número de operarios, la mayor parte do 
ellos tejedores y labradores á la vez, que cada 
uno no tiene sino un reducido número de telares, 
y aun los mas sin tener otro que el en que tra- 
bajan la pieza. Las relaciones del fabricante con 
el operario se establecen por la mediación de un 
mayordomo que recibe los urdimbres y devuelve 
las piezas. 

La fabricación de la algodonada data en Fran- 
cia de una época muy remota, y á la antigua pro- 
vincia deNormandía le cabe la gloria de haber 
sido su cuna ; en su seno hase engrandecido y 
ha tomado ese imponente desarrollo que la ha 
convertido en una de las industrias capitales del 
país. Rúan ha sido siempre su principal merca- 
do, y en el que se celebra el viernes de cada 
semana se venden de ella un considerable número 
de piezas , tanto que la algodonada ha sido y es 
también conocida con el nombre de Ruancría (V. 
esta palabra). 

La historia de los progresos de la industria 



131 ALG 

francesa demuestra que ya antes de 1430 los 
Genoveses hacían con la Francia un comercio de 
algodón en rama para las colchas y los acolcha- 
dos, y de algodones hilados crudos y teñidos, que 
sacaban del Levante por la vía de Esmirna y de 
las otras Escalas. Estos hilos no servían mas 
que para la trama ; el urdimbre era de seda ó de 
lino. Sin embargo , tan solo desde el principio 
del siglo XY1I ha ocupado la fabricación de la 
algodonada un lugar importante entre las indus- 
trias francesas. En esta época en Normandía ya 
se habían hecho , con felices resultados , ensayos 
para hilar el algodón; pero lo que contribuyó muy 
eficazmente al progreso de la fabricación de las 
algodonadas en Normandía, y las puso en el gra- 
do de superioridad en que hoy las vemos , fué, el 
haber sido la primera en conocer los procedi- 
mientos de la tintura en su extensión, y especial- 
mente el poseer el secreto para el rojo encarna- 
do, llamado rojo de Indias ó de Andrinópoli. Estos 
conocimientos ios debió á tintoreros griegos que 
fueron á establecerse, en 1747, en el pequeño lu- 
gar de Darnetal, cerca de lluan. 

Los Ruaneses aprovecharon tanto las lecciones 
le sus maestros que en poco tiempo les adelanta- 
ron ; y en el dia , á pesar de estar tan diseminada 
la industria, es todavía en las fábricas que, en 
gran número , se hallan en los al rededores de 
Rúan en donde se tifie en mayor cantidad y con 
mejor resultado el algodón hilado de color rojo 
de Indias. 

La fabricación de las algodonadas en España es- 
tá muy adelantada; de los varios talleres de Ca- 
taluña , en particular , salen productos que na- 
da dejan que desear por lo tocante ala finura del 
tegido y á la hermosura y variedad de los co- 
lores. 

ALGODONERO, Gossypiüm. Género de 
la familia de las malváceas, de la monodelíia po- 
liandria de Linneo , célebre por la borra que se 
halla al rededor de las semillas de todas sus es- 
pecies, designada bajo el nombre de Algodón 
(V. esta palabra). Respecto al uso médico, las 
flores de todas estas especies, que son muy seme- 
jantes, son emolientes y empleadas como las de 
las malvas y del malvavisco en Europa; las raíces 
en la India sirven también , en cocimiento, en las 
enfermedades urinarias; en el Rrasil, las hojas 
se usan en las picaduras de los escorpiones y de 
las víboras , y maceradas en vinagre son aplica- 
das en la cabeza contraía jaqueca; las semillas 
son emulsivas, y de ellas se extrae un aceite dul- 
ce y bueno para quemar ; los Ingleses , á falta de 
lienzo, hacen hilas con el algodón, que irrítalas 
úlceras , pero cardado ha sido propuesto para se- 
car prontamente los vejigatorios. 

Los algodoneros son indígenos de la India y de 
la América , crecen espontáneamente en casi to- 
dos los climas calientes del Asia, del África y de 
la América, de donde se les ha trasplantado en la 
parte meridional de los Estados-Unidos y en cier- 
tos puntos de la Europa , habiendo llegado á ser 
en estos diversos países un importante objeto de 
cultivo. 



ALG 

Entre las especies de algodoneros, mejor cono- 
cidas cítanse las siguientes : 

Algodonero arbóreo ( GosfypiUtn ar- 
boreum,h.). Arbusto que se eleva á 15 ó 20 
pies, y crece en la India, la Arabia y el Egipto, 
de donde ha sido trasportado en las Canarias y 
en la América. 

Algodonero herbáceo {Gossypiüm 
herbaceum, L.). Crece en Egipto, en Siria, en la 
India Oriental , y cuyo cultivo , propagado en el 
reino de Ñapóles y en las costas meridionales de 
la Andalucía, ha sido ensayado en las regiones 
calientes de la Francia. El nombre de Algodonero 
herbáceo, impuesto á esta especie, es muy impro- 
pio , porque ella varia en su porte : á veces es una 
planta herbácea anua , que no se eleva á mas- de 
1 8 á 20 pulgadas ; otras veces es un arbusto que 
alcanza á 5 ó 6 pies de elevación , y cuyo tallo 
es vivaz y leñoso en su parte inferior. 

Algodonero de la India ( Gossypiüm 
indicum ) . Especie que parece tener el medio en- 
tre las dos precedentes , y , como su nombre lo 
indica , es originaria de las Indias Orientales. 

Algodonero religioso ( Gossypiüm re* 
ligiosum, L. ). Pequeño arbusto de 3 á 4 pies de 
elevación, que se distingue principalmente por su 
estilo extremamente largo y saliente fuera de la 
corola, aun antes de su descogimiento. Es culti- 
vado en diversas partes del globo , sobre todo en 
la isla de Francia y en la India. 

Algodonero velloso ( Gossypiüm hir- 
sutum, L.). Originario de América. Se distingue 
de las demás especies por su tallo herbáceo, 
ramoso , velloso , así como los pecíolos de las 
hojas, que son blandas y pubescentes de ambos 
lados. 

Los plantadores reconocen un número infinito 
de especies ó variedades de algodoneros de los 
cuales nos bastará indicar aquí tres grandes divi- 
siones : 

1.° Algodonero herbáceo, 
2.° Algodonero arbusto, 
3.° Algodonero árbol. 

La primera y la mas útil de las tres especies 
es el herbáceo, planta anua, cultivada en los Es- 
tados-Unidos , en China y en muchos otros paí- 
ses, como en los puntos meridionales de Andalu- 
cía , en particular en las inmediaciones de Motril 
en España. Crece á la altura de 1 8 pulgadas á 2 
pies ; sus hojas son de un verde subido , vetadas 
de moreno, y divididas cada una en cinco lóbu- 
los ; la flor es de un amarillo pálido como la de la 
malva , tiene un largo pistilo y cinco pétalos, con 
una mancha de color de púrpura en el fondo de 
cada cada uno de éstos; cuando la flor cae, se ve 
aparecer una cubierta capsular sostenida por cin- 
co hojas verdes, triangulares, profundamente den- 
tadas en sus extremidades. La vaina llega á las 
dimensiones de una gruesa avellana, de forma 
casi triangular, terminada en punta, y tiene tres 
compartamientos : su color pasa á ser mas more- 
no cuando la semilla ha llegado ¿á su grado de 
madurez, y, cuando la cubierta se entreabre, 
tres vedijas de borrilla , formando borla , de un 



ALI 

blanco de nieve ó amarillento , salen de los tres 
compartimientos que encierran los granos á los 
cuales estos filamentos están fuertemente prendi- 
dos. Las semillas tienen cierta semejanza con las 
pepitas de uva , pero son mucho mas gruesas. La 
cosecha del algodón se hace algunos dias des- 
pués de la abertura de las vainas , en agosto, se- 
tiembre y octubre. 

El algodonero arbusto crece en casi todas las co- 
marcas en donde se halla el algodonero herbáceo 
anual. Su duración varia según los climas .- en las 
Indias Orientales, es bienal ó trienal; en la In- 
dia, en Egipto y en otras comarcas, vive de seis 
ádiez anos. Su flor y su fruto se parecen mucho 
á los del algodonero herbáceo , excepto que la 
vaina no es de forma triangular y puntiaguda. 

El algodonero árbol crece en la India, en Chi- 
na, en el interior y en las costas occidentales del 
África , asi como en algunas comarcas de la Amé- 
rica. Sus caracteres son á corta diferencia los 
mismos que los del algodonero arbusto , sola- 
mente que llega á una mayor altura. 

Las diversas variedades del algodonero requie- 
ren un terreno seco y arenoso. La sal parece 
también contribuir ala bella calidad del algodón, 
porque en las costas del mar es en donde el algo- 
donero florece mejor y da los mejores productos, 
es decir el vello mas lino, mas fuerte y mas lar- 
go. El célebre algodón Sea-Island, que también 
en el comercio se designa con el nombre de Geor- 
gia , largo vello , tiene fibras mucho mas largas 
que ninguna otra especie; es también mas fuerte, 
mas sedoso, y su color es de un blanco mante- 
coso. 

ALHAGI, Ai.hagi. Género de plantas de la 
familia de las leguminosas , de la diadelfia mono- 
ginia de Linneo , que es un desmembramiento 
uel género Hedisvho (Hedysarum) del botánico 
sueco . del que difiere sobre todo por vainas no 
articuladas. 

Alhagi de los lloros [Alhagi Mauro- 
rum, DC.j Iledysarum Alhagi, L. ). Esta planta, 
que forma un sub-arbusto muy espinoso, crece 
en Egipto, en Siria , en Mesopotamia (en don- 
de es llamada Aguí), en Anatolia, etc.; formando 
en dichos países espinares temidos de los ca- 
ballos, que la evitan con gran cuidado, porque 
les punza los pies , mientras que los camellos la 
buscan como un forraje muy nutritivo. 

Los tallos de este vegetal dan por excreción 
una sustancia azucarada llamada Maná de Per- 
sia, muy usada en Persia, y hasta en Bengala. 
Según Tourneforl, en Tauris, ciudad de Persia, 
es sobre todo en donde se hace la cosecha, bajo 
el nombre de Trungibtn ó Terenjabin. En los 
grandes calores, se perciben, sobre las hojas y 
sobre los ramos, especies de gotas de miel, que se 
endurecen en forma de granos , de los cuales los 
mas gruesos tienen el volumen del cilantro ; de 
ellos se forman panes rojizos, que tiran á oscuro, 
llenos de polvo y de hojas que alteran su color y 
disminuyen quizás su virtud. Preténdese que es 
menester recoger estos granos antes de salir el 
sol, porque éste los derrite. La dosis parapurgar- 



ALI 133 

66 es de Cerca de tres onzas, mezcladas con un in- 
fuso de sen ; parece que este maná, desconocido 
entre nosotros á pesar de su gran uso y su abun- 
dancia en Oriente, se toma también como alimento. 

Halle cree que el maná de alhagi es el Man di 
los Hebreos ó el maná de que éstos se alimenta- 
ban en el desierto; efectivamente se recoge algu- 
na cantidad de esta sustancia en el monte Sinai, 
en el Líbano, etc. Pero la generalidad de aquellos 
que se esfuerzan en explicar, por las solas mara- 
villas de la naturaleza , los milagros de los libros 
sagrados, están de acuerdo al presente en pensar 
que el maná de que habla la Escritura procede 
mas bien del Taray oue llera maná ( Tamarix 
mannifera, variedad del Tamarix gallica, del que 
se hablará en su lugar) que del alhagi. 

AIjII ASUB. Belon dice que es una especie 
de azúcar que crece en una yerba en Egipto , por 
medio de un gusanito semejante á una limaza que 
se mete dentro. Preséntase en pequeñas pildoras; 
es de un grande uso en Damasco y en toda la 
Turquía ; apaga completamente la sed, y cura la 
tos en muv corto tiempo. 

ALISARÍAS. Telas de algodón de la In- 
dia, objeto de gran comercio entre los Holán 
deses. 

AlilCA ó Itálica. Entre los antiguos este 
nombre significaba va un cereal, ya un alimón t > 
preparado con un cereal. Hase creído que la Au- 
ca de los Latinos y de los Griegos era el Zea ó 
Maíz de los modernos; piénsase mas generalmen- 
te que es la Espelta , Tritic um Suelta ., L. Se la 
preparaba á corta diferencia como )ít Cebada per- 
lada, y con ella se h&cian tisanas queso daban eu 
las enfermedades de pecho , etc. 

Cuando se la empleaba como alimento se la ha- 
cia hervir mucho , sin duda para hacerle reventar, 
como se hace para la cebada, el arroz, etc.; 
después se le anadia leche ú otros condimentos 
antes de darla á los enfermos. Plinio declara que 
es el mas sano y mas delicado de los alimentos; 
y según Celso, es una sustancia muy nutritiva y 
tónica. 

Llámase también A lica auna bebida hecha con 
cebada fermentada y mezclada con sidra y perada. 

AIíHjATAíST. Enredadera de las Filipinas 
cuyas hojas molidas, mezcladas con cal, disipan 
los tumores v la comezón que causa una especie 
de oruga del país, llamada Basal. 

A lil TI i;\ l'O. Esta palabra tiene muchas 
significaciones; pero aquí solo hablaremos de lo 
que sirve para nutrir, para reparar las pérdidas 
que continuamente tenemos, y para manlonor el 
equilibrio, sin el cual la vida se apagaría con 
prontitud. 

La naturaleza da alimentos en el estado el mas 
simple y mas conveniente al hombre; y cuan- 
do se les falsifica ó se les desnaturaliza por las 
refinaciones del lujo, se está expuesto á una in- 
finidad de enfermedades, así como á muertes pre- 
maturas. 

Los alimentos son sólidos ó líquidos , sacados 
de los reinos animal y vegetal ; el reino mineral 
cu nada coopera á la alimentación. Por medio 



134 ALI 

de la química se conocen las propiedades de las 
sustancias alimenticias. 

Ninguna materia salina, amarga, aromática, 
acre , y que repugna al estómago , nutre. La al- 
teración de la materia alimenticia es un carácter 
de su propiedad nutritiva, y esta alteración se 
hace en el estómago y en los intestinos. 

Cada alimento tiene un sabor particular que le 
hace distinguir, buscar ó desechar, y que tam- 
bién hace conjeturar los principios que le consti- 
tuyen , así como sus propiedades. Todos los sa- 
bores pueden reducirse á ocho principales: el sa- 
bor amargo , el ácido , el acre, el salado , el acer- 
bo, el austero, el dulce y el aceitoso. De sus 
combinaciones resultan muchas sub-divisiones 
de sabores , que producen efectos particulares. 

El olfato es el primer juez de nuestros alimen- 
tos. 

Ciertas sustancias dan buen alimento y poca 
materia excrementicia, tales son el pan de trigo, 
puro , fresco, bien fermentado y bien cocido, las 
carnes de buey , de carnero , de ternera, de ca- 
pón, de gallina, de perdiz, etc. 

Hay alimentos que nutren poco , los cuales son 
duros, coriáceos, densos, y pesados, como el pan 
de mala calidad, la carne de vaca vieja, la de 
cabra, la de macho cabrío, ciertas legumbres, 
el queso rancio, etc. Sin embargo, estos alimen- 
tos no son malos para todos los individuos, sí solo 
para ciertos temperamentos, para ciertas edades, 
ciertas profesiones , ciertos climas, etc. 

Hay sustancias que contienen mucha fécula, 
tales como el sagú, el arroz, etc., loque da lugar 
á que cuando se les hace hervir en el agua, los 
granos se hinchen y adquieran una semitraspa- 
renciaque caracteriza su naturaleza. Otros ali- 
mentos contienen azúcar, mucílago y viscosidad, 
—las almendras tienen un mucílago unido á una 
fécula; — hay sustancias acidas, aceitosas ó gra- 
sicntas, gelatinosas, caseosas, albuminosas, y 
entre estas últimas se cuentan los huevos , las 
almejas y las ostras. 

Las patatas , las castañas , las judías , las len- 
tejas, el trigo, etc., no solo son harinosas, sí que, 
en el estado fresco sobre todo, contienen gluten. 
El alimento harinoso es muy sustancial, pero 
su digestión no es fácil para todos los estómagos; 
aumenta la plétora sanguínea, lo que indican 
bastante la plenitud y el vigor del pulso , la hin- 
chazón de las venas, lo encendido de la piel , etc. 
Esta alimentación no conviene á los temperamen- 
tos sanguíneos. 

Las sustancias mucilaginosas son la zanahoria, 
el salsifís, el nabo, la col, la lechuga, la espi- 
naca, la alcachofa, la judía verde, etc., pero 
sin embargo no tienen la misma composición quí- 
mica : así , por ejemplo, el mucílago es mas es- 
peso en el aspárrago , en la patata y la alcachofa; 
la zanahoria contiene mucho azúcar ; el nabo y 
la col, un principio acre y volátil , que se disipa 
poco á poco por la cocción ; en la acedera hay 
un ácido pronunciado. A pesar de estas diferen- 
cias, todos estos vegetales tienen analogía por su 
base y por su acción. La dieta mucilaginosa , 



ALÍ 

continuada por mucho tiempo, dispone á las afec- 
ciones mucosas , á la caquexia. 

Los alimentos sacarinos son los higos, los al- 
baricoques, la miel, la caña de azúcar, etc. La 
materia azucarada no es propia para dar fécula, 
ni es capaz de producir la fermentación panaria, 
y por eso el maíz, la avena, la judía, el guisante 
la arveja, no hacen un pan quemerezca este nom- 
bre. Uno de los efectos de las materias azucara- 
das mezcladas con la fécula es fermentar en el 
estómago y producir en él acedías y llatuosi- 
dades. 

El ácido es mas fuerte en los limones, las na- 
ranjas , las guindas , los albérchigos , las sangüe- 
sas, las grosellas , las manzanas y las peras, que 
en los demás frutos. Los ácidos nutren muy poco; 
su calidad alimenticia reside en el azúcar y el 
mucílago que contienen ; son refrescantes , re- 
lentecen el pulso , moderan el calor y calman la 
agitación del cuerpo. 

Llámanse sustancias aceitosas la manteca, los 
aceites y las grasas , tales son el cacao , las al- 
mendras dulces, las nueces , las avellanas , las 
semillas emulsivas, etc. Un uso excesivo do estas 
sustancias relaja y enerva las fuerzas, debilita la 
acción del estómago } pone el pulso blando , lento 
y débil, etc. Los aceitosos predisponen á las her- 
nias , y hase observado que disponían también á 
mearse en la cama durante el sueño por el rela-- 
jamiento que producen. 

La leche y el queso son alimentos caseosos. 

El alimento que produce el reino animal es mas 
multiplicado que el que da el reino vegetal. La car- 
ne, losjtendones, y tambienlos huesos, contienen 
abundantemente una materia alimenticia; hervi- 
dos y reducidos , dan por el enfriamento una ge- 
latina trasparente, dulce ó sosa, soluble en el 
agua, fusible á un suave calor, aceda cuando se 
altera, pero capaz de nutrir bien y con prontitud. 

La carne de los animales difiere no solo en 
razón de las especies, sí que también de la edad. 
del clima, del alimento, del sexo , de la estación, 
del ejercicio, etc. , así como por sus preparacio- 
nes ; de modo que el buey y el carnero contienen 
principios mas nutritivos que la ternera,, y ésta 
nutre mas que el cordero. 

Los animales jóvenes, en particular los recien 
nacidos, tienen una carne mucosa, que laxa el 
vientre; los viejos, al contrario, la tienen dura, 
seca, nerviosa, de muy difícil digestión, y da 
muy poca gelatina , porque el cuerpo tiende á 
secarse con la edad. Es menester pues, en la ali- 
mentación , escoger los animales que no son ni 
demasiado jóvenes ni demasiado viejos. 

Los animales que viven en lugares húmedos tie- 
nen una carne húmeda. 

La carne de las aves y délos animales silvestres 
es mas ligera que la de los animales domésticos, 
porque hacen mucho ejercicio y su sustancia es 
mas seca. 

Una carne cargada de grasa fatiga el estóma- 
go y da lugar á náuseas y aun á vómitos. Débese 
preferir pues la que guarda un justo medio, 
que tiene buen sabor y que procede de un animal 



ALI 



bien alimentado : los que comen tomillo , serpol, 
espliego, romero y otras plantas aromáticas, 
ofrecen una carne de buen gusto , que nutre bien 
y fortifica. 

Los animales castrados tienen en verdad una 
carne tierna, de sabor agradable, pero pesa en 
el estómago si es demasiado grasa : prefiérese en 
general la carne de los machos á la de las hem- 
bras. 

Las carnes saladas y secadas no convienen á los 
estómagos débiles, delicados, irritables, sino á 
las personas robustas y que pueden ejercer sus 
fuerzas. 

Toda sustancia que se vuelve agria, fatiga el 
estómago y no nutre; la que se corrompe ó se 
altera fácilmente, daña á la salud. 

Los alimentos sacados del reino animal nutren 
mas que los procedentes del reino vegetal. Las 
carnes son mas alimenticias en el mediodía que 
en el norte, y lo mismo puede decirse de los ve- 
getales. El pescado nutre menos que la carne. 

Los frutos sucolenlos son el principal alimen- 
to de los habitantes de los climas calientes. 

Los vegetales alimentan casi por sí solos la ma- 
yor parte de los pueblos del Asia, del Africa 7 de la 
America y de las islas situadas entre los trópicos. 
Los Indios, los Persas y los Egipcios viven en 
gran parte de dátiles , y, entre los demás frutos, 
el coco basta para sus necesidades. Los Árabes 
y los Levantinos se alimentan de higos del Sicó- 
moro; en la Morea, la Grecia y el Archipiélago, 
se comen higos comunes; los Braminos contenían- 
se con el uso de los frutos de la tierra; en muchas 
comarcas del mediodía de la Francia, el pueblo se 
alimenta de castañas; en ciertos puntos de Espa- 
ña y Portugal, los campesinos comen bellotas de 
encina. 

Las semillas emulsivas son nutritivas como to- 
das las que tienen la fécula por base , pero se 
dejan penetrar mas difícilmente por los jugos gás- 
tricos, y oponen tanta mas resistencia al estóma- 
go en cuanto están menos molidas. Si se comie- 
sen enteras , pasarían con los excrementos , sin 
casi haber sufrido alteración ; pero, bien cocidas, 
su mucílago, íntimamente, unido con el aceite, se 
disuelve con ellas en el agua; este aceite queda 
suspendido en forma de leche de almendra , y la 
digestión se hace entonces menos difícilmente, 
á pesar que muchos temperamentos no pueden 
suportar los aceites sin experimentar una sensa- 
ción de ardor. 

La leche es casi el alimento universal de todos 
los pueblos : el rengífero en la Laponía , la vegua 
en Tartaria, el camello y el dromedario en Egip- 
to y en Siria , el búfalo en las Indias , la lana y 
la vicuña en América, la vaca, la oveja, laca- 
bra y la burra suministran una leche, que es un 
alimento simple y natural. 

Ciertas sustancias se coméntales como la natu- 
raleza las da, otras necesitan de una preparación 
que tiene lugar de tres maneras: se las hace her- 
vir, asar ó freír, üacense hervir en el agua ó en su 
propio jugo á un fuego lento : las hervidas en su 
jugo son mas nutritivas que lascocidasen el agua. 



ALI <35 

Todo alimento debe tener dos calidades parti- 
culares, que son contener una sustancia capaz de 
reparar las pérdidas que sin cesar tenemos y 
ofrecer una resistencia conveniente al grado de 
energía de los órganos que deben elaborarlo ; es- 
tos órganos sufren si se les da un alimento dema- 
siado débil ó demasiado fuerte, y por consiguiente 
es indispensable consultar la energía del estómago 
antes de escoger los alimentos. 

La cantidad de alimento debe ser proporcinada 
al aumento del cuerpo, á su reparación y á la 
prontitud con que se hace la digestión. En los ni- 
ños , debe ser frió y abundante , porque su estó- 
mago es mas caliente y digiere con prontitud. 
Los adolescentes no deben tomar ni demasiado 
ni muy poco alimento , y éste debe ser en gene- 
ral refrescante. En la vejez se come menos. 

Puédese determinar la cantidad de alimentos 
que se debe tomar. La persona de temperamento 
débil , delicado y que vive de una manera seden- 
taria , no podría comer tanto como aquella que 
es robusta, que ejerce sus fuerzas. Esta cantidad 
varia también según la temperatura del clima; así 
por ejemplo, bajo el fuerte calor de la zona tór- 
rida , en donde la vida se pasa en el reposo y la 
indolencia , se come menos que en los países fríos 
ó templados ; también , en las expediciones ma- 
rítimas que se hacen en el norte, se embarca 
siempre el doble de sustancias alimenticias. 

El uso que se hace de los animales relativamen- 
te á la alimentación , difiere mucho según los 
pueblos y los climas : hay animales que no podría- 
mos comer sino en necesidades muy apremiantes, 
y que sin embargo son buscados por muchos pue- 
blos. En los países septentrionales se hace un fes- 
tín de la carne de oso , de lobo y de zorro ; los 
Tártaros modernos , cuyo estómago es á toda 
prueba , se alimentan de carne de caballo medio 
cruda y beben su sangre. Galeno dice que, entre 
los Egipcios , los esportilleros comen la carne del 
asno. En el Senegal y la Guinea , castran los 
perros, los engordan y los llevan al mercado 
para ser vendidos y comidos. Scaliger y mu- 
chos otros refieren que los murciélados, en parti- 
cular los del Oriente , son muy estimados en mu- 
chos países en razón del buen gusto de su carne, 
3ue es tan agradable como la de nuestras gallinas 
omésticas. En los desiertos del África , en Asia 
y en Bengala, se come la carne del rinoceronte. 
En África hay una infinidad de animales desco- 
nocidos del resto del mundo que sirven allí oasi 
todos para la alimentación ; cómense las pante- 
ras, los cocodrilos, los leones, los elefantes, las 
serpientes y los monos. 

La persona que goza de perfecta salud no tiene 
necesidad de regla para su régimen de vida; sin 
embargo , si abusa de sus fuerzas digestivas , su 
constitución no tardará en alterarse. Por los efec- 
tos de los alimentos se juzga de su calidad. 

Según las estaciones debe también sufrir modifi- 
caciones la alimentación: en invierno, el alimento 
debe ser mas caliente , mas seco y tomado en 
mayor cantidad que en las demás estaciones. En 
los climas fríos, el alimento debe ser sustancioso 



138 ALl 

y sacado del reino animal ; las bebidas espirituo- 
sas son en ellos útiles para sostener y reanimar el 
sistema nervioso , lo que hace que estos pueblos 
pueden resistir á los mayores trios ; los habitan- 
tes de estos países digieren muy bien los alimen- 
tos grasientos, que serian muy indigestos en la 
India, por ejemplo, en donde el Braman suporta 
algunos frutos dulces y una crema de arroz lige- 
ramente azucarada. 

El habitante de los trópicos es frugívoro , el de 
los polos carnívoro : los pueblos intermedios em- 
plean una alimentación mezclada de sustancias 
animales y vegetales , según el grado de calor ó 
de frió. Los carnívoros son los pueblos del norte. 
El Inglés usa mas carne que el Francés, éste mas 
que el Español y el Italiano , de suerte que cuan- 
to mas se acerca á la línea, mas se usa de vege- 
tales y cuanto mas se sube hacia el norte, mas se 
usa de materias animales. 

Aunque ciertas sustancias sean irritantes, con- 
tribuyen , en algunos climas, á sostener las fuer- 
zas vitales debilitadas por el gran calor y los 
excesivos sudores; así los Persas, los Chinos, 
etc. , mezclan con razón la pimienta, el gengibre 
y otros condimentos en sus manjares. 

Pebe ponerse mucho cuidado en la manera de 
guisar las carnes. Las que son lo que se llama 
hechas , tales como la de buey y la de carnero, 
conserven mucho sabor y principio nutritivo aun- 
que cocidas en el agua, porque este líquido no 
disuelve sino una parte del extractivo y muy po- 
ca gelatina , la cual está defendida por la albú- 
mina insoluble en el agua y con la cual se encuen- 
tra combinada; no es lo mismo de las carnes de 
cordero y de ternera, que pierden, en los líquidos, 
todo su sabor , porque la ebullición disuelve la 
poca gelatina que contienen, único principio, por 
decirlo así, que las constituye. 

Las carnes de buey y de carnero tienen un sa- 
bor agradable, ligeramente azucarado cuando no 
han sido asadas sino en su superficie; las carnes 
blancas, al contrario, deben ser bien asadas. 

La multitud de manjares es peligrosa , y mas 
todavía por los condimentos acres e incendiarios 
que en ellos se emplean. 

ALIPATA. Camelli da este nombre á un 
árbol de Filipinas cuya sombra es nociva; el humo 
del leño en ustión, así como el zumo lechoso que 
él contiene, producen la ceguera. Jussieu cree 
que es un Éxcwcaria. 

AIíISIIA, Alisma, Género de plantas que 
da su nombre á la familia natural de las Alismá- 
ceas, creada por Ventenat, de la hexandria po- 
Iiginia de Linneo. 

Alisma lila ii i «' ti. Llantén de agua 
( Alisma Plantago , ; L. ). Planta vivaz, que crece 
en las orillas dé las balsas de agua, de los pan- 
tanos y de los estanques en toda la Europa, y es 
muy común en España. De tallos rectos, lisos, 
triangulares, huecos, con nudos separados; ho- 
jas radicales derechas, pecioladas, aovadas, agu- 
das y nerviadas; flores en verticilos compuestos, 
pedunculados y de forma de rosa. 

Halle ha observado que, aplicada sobre la 



ALI 

piel , era vejigante ; dícese que es tan acre que 
hace perecer los ganados. Sin embargo, los Cal- 
mucos comen los tubérculos que se hallan en las 
raíces , y que son quizás amiláceos ; el Sr. Fée 
dice haberlos comido en muy altas dóses sin ex- 
perimentar accidentes. En Rusia, la raíz de esta 
planta es tenida como un específico contra la ra- 
bia , pero los ensayos hechos en otros varios pun- 
tos de Europa no han confirmado esta propiedad, 

ALISO, Alnüs. Género de plantas de la fami- 
lia de las amentáceas , sección de las betulíneas, 
de la monoecia tetrandria de Linneo. Es un des- 
membramiento del género Abedul [Betula] he- 
cho por Gaertner. 

Aliso glutinoso , Aliso común ( A l- 
nus glutinosa, Gu?rt. ; Betula Alnus, L.J. Árbol 
indígeno que crece en los bosques húmedos y en 
los terrenos pantanosos, Pu'de alcanzar mas allá 
de cuarenta pies de altura ; de tronco bastante 
recto; corteza morena, gruesa, resquebrajada; ra- 
mos en general cortos y tortuosos ; hojas denta- 
das, algo pegajosas cuando jóvenes* atravesadas 
por nerviosidades , en cuyas axilas se hallan pe- 
nachos de pelos. 

La corteza de este árbol es astringente y dese- 
cante , se la tiene como febrífuga a doble dosis 
que la quina, — se usa para teñir denegro, unida 
con hierro viejo en el que se deja permanecer por 
largo tiempo, — produce un color amarillo leona- 
do útil en ciertos tintes, que sirve para colorar 
las redes de pescar, y los huesos destinados para 
mangos de cuchillos ; las hojas verdes , emplea- 
das al exterior, disminuyen la inflamación y re- 
suelven los tumores , y al interior se usan como 
vulnerarias , y según Tragus tienen la propiedad 
de atraer las pulgas, y á dicho objeto recomienda 
lavar las maderas de cama con su cocimiento; 
dícese que los frutos son astringentes, refrescan- 
tes y buenos contra los males de garganta, en 
gargarismo. 

La madera de aliso no es alterable por el 
agua , propiedad reconocida ya por los antiguos; 
empléasela en la construcción de conductos sub- 
terráneos y de estacadas; los ebanistas y torne- 
ros la aprovechan á menudo por el hermoso color 
negro que toma, y los vidrieros y panaderos la 
aprecian para calentar sus hornos en razón, de la 
llama viva que despide y de su combustión rá- 
pida. Sirve también para hacer escalas, sillas de 
iglesia, pérticas para las andamiadas de los al- 
hamíes, á causa de su poca fragilidad. Pero lo 
3ue hay de mas precioso en el aliso, son los nu- 
os ó excrecencias que produce y que son de un 
gran precio á los ojos de los ebanistas cuando 
llegan á cierto volumen , que entonces suminis- 
tran un muy hermoso embutido. Este nudo, bas- 
tante raro , es de un color leonado realzado por 
palmetas rojas y por puntitos morenos; el puli- 
mento le da reflejos sedosos; se colora con faci- 
lidad por los ácidos, y después de esta coloración 
cuando se la acaba de apomazar , las partes que 
habian quedado claras resaltan con mucha mas 
gracia. Principalmente se emplea en la composi- 
ción de los muebles de valor, tales como pápele- 



ALM 

ras, cajas do pianos , etc., sirve para adorno de 
hermosísimos cofrecitos, etc., etc. 

AM.X.IA, Altua. Género de plantas de la 
familia de las apocíneas, de la petandria diginia 
de Linceo. 

Alivia aromática ( A hjxia aromática, 
Ileinw. ; (¡ynopogon stellalum, Koxb.).Esle gran- 
de árbol , que crece en Ja\a, distrito de Bastara, 
tiene una corteza parecida á la de canela blan- 
ca , de olor de meliloto , de sabor amargo , en la 
que el análisis ha descubierto un extracto amar- 
go, un principio resinoso, un «aceite volátil olo- 
roso , una materia gomo-extractivo , un princi- 
pio mucoso azucarado , y vestigios de ácido ben- 
zoico. Según Mu me, la acción de esta corteza es 
tónica v difusible. 

ALIZARINA. Los Sres. Collin y Robi- 
quet dan este nombre á uno de los principios co- 
lorantes de la raiz de rubia, especie de cromi- 
ta cristalina de un rojo naranjado, que pasa á 
color de violeta moreno ó de trinitaria por la ac- 
ción de los álcalis. Este nombre se deriva de la 
palabra A li-zari , usada en Levante para desig- 
nar la raíz de rubia. 

AUHLEK. Conócense bajo este nombre, en 
Groenlandia, muchas especies de aves bastante 
gruesas, que parecen ser gansos, y que forman en 
invierno el principal alimento de los habitantes 
de aquel país; pero su carne tiene un gusto acei- 
toso, y por consiguiente no constituye un manjar 
muy agradable ni un alimento muy sano. 

Ali.TI ACJLGA , Almástiga , »■ a st ic . 
Se designan así muchos compuestos plásticos, 
dúctiles á ciertas temperaturas, empleados para 
cerrar junturas, y oponerse al paso ó á la acción 
de los gases ó de los líquidos. Las almácigas son 
en cierto modo intermedios entre los betunes y 
los morteros, y muy á menudo tienen aplicaciones 
semejantes á las de" estas últimas sustancias. 

Almáciga-netun. Está formada de una 
especie de brea inspisada y de sustancias ter- 
rosas. En Francia, conócense dosvariedades co- 
merciales de esta almáciga: .."la almáciga ó 
brea de las fábricas de gas para el alumbrado, 
que se vende en panes rectangulares , del peso 
de 80 á 100 libras; 2.° la almáciga de asfalto, ó 
betón natural, procedente deSeyssel y Dax, ex- 
pedida en panes semejantes, y empleada para los 
mismos usos. Desde algún tiempo se hace un 
enorme consumo de estas almácigas para embal- 
dosados soldados de las aceras y de las plazas 
publicas. La propiedad de extenderse igualmen- 
te y su impermeabilidad las hacen propias para 
cubrir los terrenos húmedos antes de ser enla- 
drillados ó cubiertos con pavimentos de madera. 
Empleánse en caliente. 

Almáciga blanda. Se llama así una 
mezcla hecha en caliente de cera amarilla, tre- 
mentina y rojo de Venecia. Esta composición en- 
friada toma una consistencia bastante fuerte; pe- 
ro se ablanda suficientemente entre los dedos 
para extenderse sin trabajo en las junturas que 
se han de tapar. La almáciga blanda es muy có- 
moda siempre que, teniéndola á mano, se trata 
18 



ALM 137 

de detener una salida; y es preferible á otras 
en las circunstancias en que el aparato enlo- 
dado debe ser trasportado , - porque cede sin 
romperse á movimientos que despegarían ó ha- 
rían hender la mayor parte de las demás almá- 
cigas. La almáciga blanda sirve para cubrir los 
tapones de los frascos que contienen gases ó di- 
versos líquidos 

Almaciga de cera amarilla. La ce- 
ra amarilla , licuada y mezclada con un décimo 
de su peso de trementina común, sirve de almá- 
ciga para cubrir los tapones, ó cerrar las juntu- 
ras de aparatos que desprenden vapores ácidos á 
la temperatura ordinaria; igualmente se la emplea 
para barnizar el interior de los vasos de madera 
ui:e se quieren preservar de la acción de los áci- 
dos débiles. También con las mismas materias, 
añadiéndolas rojo de Yenecia, se compone una 
almáciga que, después de haber recibido una con- 
sistencia bastante fuerte , se ablanda por el calor 
de los dedos para emplearla en frió. 

Almáciga de Ililil. Se compone de acei- 
te de linaza cocido (en el que se ha hecho disol- 
ver óxido de plomo ) y de cimento de tierra de 
porcelana en polvo lino, en cantidad suficiente 
para dar á la mezcla una consistencia plástica 
bastante fuerte. La almáciga de Dihl, de cimen- 
to blanco , adquiere un matiz de piedra muy con- 
veniente paralas junturas délas baldosas, piedras 
de corte, en los puntos expuestos ala vista. Se 
hace uso de esta almáciga con buen resultado 
para cubrir con una primera capa las maderas 
expuestas al aire y sobre todo sus junturas. 

Almáciga de los fontaneros. Se 
compone de resina privada de agua (llamada, 
miera) y cimento de ladrillo perfectamente seco. 
Esta almáciga en caliente se emplea para asegu- 
rar las llaves de las fuentes , y enfriándose se po- 
ne perfectamente compacta. 

Almáciga invisible. Haciendo disolver 
talco en espíritu de vino hirviendo, se obtiene 
una almáciga trasparente con la cual se reparan 
el vidrio y el cristal rotos, de un modo muy sóli- 
do, en términos que si se ajustan exactamente las 
piezas apenas el ojo puede percibir las junturas. 

Almáciga de limaduras de hier- 
ro. Se compone de limaduras de hierro bien lim- 
pias y no oxidadas, flor de azufre libre de cuer- 
pos extraños, y sal amoníaco. Se emplea moja- 
da al momento ó algunas horas antes de la apli- 
cación. El sulfuro de hierro que se forma entre 
las partículas de la mezcla produce una muy gran- 
de dureza y un aumento de volumen que llena 
muy bien todo el vacío éntrelas piezas ajustadas; 
así, con esta almáciga, se pueden cerrar hermé- 
ticamente las junturas muy abiertas de los tubos, 
las cebollas de los surtidores, etc. Lna mezcla de 
resina seca (miera) , cera y ocre rojo constituye 
la almáciga propia para sellar los instrumentos 
metálicos, aplicada fundida ó pastosa. 

Almáciga de litocola. Los Sres. Per- 
ron y Lesueur han empleado, con feliz resultado, 
esta almáciga para cerrar los vasos destinados 
para conservar objetos de historia natural á bor- 
tomo i. 



138 ALM 

do de los buques empleados en viajes científicos. 
He aquí la fórmula : resina común o brea seca de 
.los marineros , ocre tojo, óxido de hierro rojo, 
cera amarilla, aceite de trementina. Si^ se 
quiere este betún mas ó menos graso , se añade 
mas ó menos resina y óxido de hierro ó aceite 
de trementina y cera. Se empieza haciendo licuar 
la cera y la resina, se añade el ocre rojo revol- 
viéndolo todo con una espátula de madera. Cuan- 
do la mezcla ha hervido por espacio de un cuar- 
to de hora , se la echa el aceite de trementina; 
se mezcla todo, y se deja en ebullición durante 
ocho ó diez minutos. 

Para prevenir la inflamación de tantas sustan- 
cias inflamables, se procura: i.° un vaso cuya ca- 
pacidad sea á lo menos triple ó cuádruple de la 
capacidad que seria suficiente para la cantidad de 
betún que se quiere preparar ; 2.° que este vaso 
esté provisto de un mango para levantarlo de vez 
en cuando; 3.° evitar que el vaso ¿esté expuesto 
ala acción inmediata de la llama, porque el aceite 
de trementina en evaporación se inflamaría. Para 
asegurarse de la calidad de este betún , se toman 
de él algunas gotas con una espátula , se dejan 
caer y enfriar en un plato , y se ensaya en segui- 
da su verdadero grado de fuerza , de tenacidad y 
blandura, y según el resultado de la prueba, se 
añade á la mezcla el ingrediente conveniente. 

Almáciga para porcelana. Este be- 
tún sirve para pegar la porcelana , cuyas piezas 
une con mucha fuerza. El primero, usado en China, 
se compone de flin-glas reducido á polvo impal- 
pable y mezclado con clara de huevo. Se prepara 
otro con una parte de cal viva en polvo , una par- 
te de flin-glas pulverizado y dos partes de alba- 
yalde, mezclado todo con aceite secante. 

Almáciga de vidriero. Se prepara ha- 
ciendo secar al fuego creta ó blanco de España 
en polvo , y malaxando con la espátula, sobre 
una mesa de mármol, esta sustancia con sufi- 
ciente cantidad de aceite de linaza para formar 
una pasta consistente, pero dúctü. Sabido es co- 
mo los vidrieros aplican la almáciga para cerrar 
las junturas de los marcos en los cuales ajustan los 
vidrios planos. También se emplea para volver 
á tapar las rendijas, las cavidades, los agujeros de 
clavijas y clavos hundidos, antes de pintar al 
aceite diversos enmaderamientos. Esta materia 
plástica puede además servir para obtener cier- 
tas marcas, para ajustar bien las cebollas de los 
surtidores, enlodar Jas junturas de los tubos, etc. 

AEMAIíKJEWA. Especie de calzado de 
madera , hueco y de una pieza de que usan en las 
montañas de León y Castdla. 

ALMAGRE ó Almazarrón. Especie 
de arcilla rojiza , parecida al ocre, susceplible de 
reducirse á polvo finísimo. En la India se emplea 
en clase de afeite; sirve para pulir espejos, lim- 
piar alhajas de plata, para marcar fardos, etc., y 
en España se usa á veces para dar color al polvo 
de tabaco. Vulgarmente es conocido con el nom- 
bre de Hojo indiano ó Tierra de Persia. 

ALMEJA, Mytilus. Género de moluscos 
acéfalos testáceos de Linneo , de especies nume- 



ALM 

rosas distribuidas hoy dia en muchos géneros y 
también en dos familias, los Mitiláceos y los Os- 
tráccos. Muchos de ellos son alimenticios en di- 
versos países , pero se carece de noticias sobre 
la mayor parte para poder distinguirlos. 

Con todo diremos que entre las Almejas de 
mar, además de la Almeja comestible, la mas usada 
de todas , y principal objeto de nuestro artículo, 
la Almeja de África {Mytilus Afer, Gm.), esmuy 
estimada en las costas de Berbería; y la Almeja 
traga piedra ( Mytilus lithophagus , L. ) , notable 
por la facultad que tiene de agujerear las pie- 
dras á las cuales se pega, y muy común en el 
Mediterráneo, es llamado Dátil de mar en mu- 
chos puntos , -en donde forma un alimento muy 
agradable por su gusto de pimienta. 

Entre las Almejas de agua dulce indicaremos 
la Almeja de ánade , Almeja de rio [Mytilus 
anatinus, L.), que habita en los arroyos y los 
rios de casi toda la Europa ; y la Almeja de cis- 
ne, Almeja de estanque (Mytilus cygntus ,1.), 
grande especie de Anodonta, que se encuentra en 
Europa en las aguas muertas de fondo cenagoso. 
La carne de estas dos especies es sosa, poco ape- 
titosa, coriácea, y apenas puede servir sino á 
falta cíe mejor alimento. La almeja de estanque 
ofrece además un gusto-de fango , que solo con- 
dimentos fuertes pueden disfrazar, y por eso los 
Griegos le daban el nombre de Almeja de perro. 

Almeja comestible , Almeja co« 
iniui, Almeja de mar [Mytilus edulis, 
L. ). Esta especie es excesivamente abundante en 
nuestras costas en donde forma bancos conside- 
rables; se pega alas estacas, á los buques, etc. 
y, para despegarla , basta que mugeres ó niños, 
con un cuchillo , corten los filamentos de la bor- 
ra que la une á los cuerpos sumergidos. Las alme- 
jas se pescan todo el año, pero en particular de se- 
tiembre á mayo, período durante el cual son mas 
sabrosas y pasan por mas sanas. En las costas del 
Océano se las cerca casi ala manera de las ostras; 
y en diversas otras localidades, así como en 
Trento , en el reino de Ñapóles , se someten al- 
ternativamente á la influencia del agua dulce y 
del agua de mar, lo que las vuelve mas tiernas y 
aumenta su calidad nutritiva. 

Empleadas de toda la antigüedad, las almejas 
forman, ya crudas, ya sobre todo cocidas y con- 
dimentadas de diversas maneras, un alimento 
tierno , agradable , sin ser muy delicado , y bas- 
tante digestivo , á pesar de los accidentes que á 
veces producen , y que nada de común tienen con 
una indigestión. 

Los accidentes áque dan lugar á veces las alme- 
jas consisten en una verdadera urticaria, con co- 
mezón extrema de la piel, precedida de sufoca- 
ciones ú otros síntomas nerviosos , y comunmen- 
te seguida de una hinchazón general : casi siem- 
pre empieza con dolores fugaces de los ríñones, 
después del estómago, calofríos, y á veces diver- 
sos síntomas catarrales , y termina con orinas se- 
dimentosas. Hay casos en que este estado, com- 
plicado con espasmos, sufocaciones, convulsio- 
nes, etc., adquiere mucha gravedad, llegando 



ALM 

hasta determinar la muerte. La causa (letales ac- 
cidentes no se sabe todavía de fijo , á pesar de 
las opiniones emitidas sobre ella; lo mas racional 
es atribuir dichos accidentes á una predisposi- 
ción individual particular. Sea lo que fuere, en 
general se remedian muy fácilmente haciendo 
vomitar á los enfermos, administrando el éter á 
d oses elevadas y reiteradas (15 á 20 gotas á la 
voz en azúcar)", ó, á falta de él, licores alco- 
hólicos , y dando una bebida acídula con vina- 
gre : alias dóses de éter , al principio de los ac- 
cidentes , han á veces bastado para calmarlos de 
repente. Hay autores que pretenden que las al- 
mejas condimentadas con vinagre y pimienta 
nunca son nocivas. 

La carne de este molusco, que es de un blanco 
azulado, pasaba antiguamente como desecante y 
resolutiva; su concha, lavada, secada y pulveri- 
zada , era mirada como diurética y propia para 
calmar la diarrea, cuando es un simple absorven- 
te como todas las sustancias calcáreas. 

Almeja que cria perlas (Milylusmar- 
(l<nUi[erus, L. ; Aviada mar^aritifcra, Brug.). 
Éste molusco , mas análogo a la» ostras que á 
las almejas, es duro y de difícil digestión, y por 
eso no se usa como alimento. 

Su importancia y el esmero con que se le bus- 
ca son debidos á su concha y á las concreciones 
mórbidas blancas, brillantes y redondas, conoci- 
das bajo el nombre de Perlas finas , que con fre- 
cuencia contiene. 

La concha, designada con el nombre de Madre 
de perlas, es semicircular, grande, gruesa, ver- 
dosa por afuera , de un blanco brillante por den- 
tro, y está formada, como las perlas, de sub- 
carbonato de cal unido á una materia gelatinosa. 
Su nácar, especialmente llamado Nácar de per- 
las , pero con frecuencia confundido en el comer- 
cio con nácares de calidad inferior procedentes de 
otros moluscos testáceos, es empleado para cons- 
truir hermosas joyas, mueblecitos, mangos de 
cuchillos ó de instrumentos de cirugía; — antigua- 
mente , reducido á polvo impalpable , servia para 
componer , bajo el nombre de Nácar de perlas 
preparado, un afeite, reemplazado hoy dia 
con la creta, y también se usaba como cor- 
dial , bezoárdico, antiepiléptico, cefálico, etc., 
como las perlas , á las cuales se sustituía por 
ser mas barato que éstas. (V. Madre de perlas.) 

Las Perlas finas , formadas de capas concén- 
tricas cuyo núcleo parece ser un cuerpo extraño, 
han sido miradas por Plinio como engendradas 
por el rocío, pero á los ojos de los modernos en 
realidad no son mas que concreciones mórbidas, 
especies de bezoares , de cálculos , debidos á la 
extravasación accidental del nácar, del que quí- 
micamente no son distintas , y hasta se llega á 
asegurar que es posible provocar su formación 
picando la concha del animal vivo. 

Para obtener este producto mórbido , los buzos 
van , no sin peligro , á arrancar del fondo del 
mar á la especie de almeja de que nos ocupamos, 
principalmente en Cayena, en el cabo Camorino, 
en el golfo Pérsico, en la Nueva-Holanda, así 



ALiM m 

como en el golfo de Mégico , lo que hace distin- 
guir las perlas en orientales y occidentales. Como 
joya , las perlas finas son tanto mas estimadas 
en cuanto su agua es mas hermosa , su volumen 
es mas considerable, su forma mas regular y mas 
graciosa. Expuestas á perder su brdlo , dícese 
que, en Ccilan , para volvérselo , se hacen tragar 
por gallinas que se matan al cabo de un minuto; 
) si este hecho es exacto , podría hallarse su ex- 
plicación en la acción que los ácidos del estómago 
de estos animales ejercen sobre las perlas , por- 

3ue en efecto ellas son solubles en los ácidos aun 
ébiles, y sabido es que Plinio refiere que Cleopa- 
tra mandó servir una de las dos perlas mayores 
que se habían visto disuella en vinagre ú" otro 
acido en la cena que dio á Marco Aurelio. Las 
perlas se imitan por medio de bolitas huecas de 
vidrio, barnizadas interiormente con cola de pes- 
cado cargada de escamas dé breca pulveriza- 
das, y que se llenan en seguida de cera. 

Las perlas mas pequeñas , llamadas semillas de 
perlas, que gozaban de muchísima reputación en 
la medicina de los Árabes y admitidas por largo 
tiempo en nuestras boticas, hoy dia absolutamen- 
te no se usan. Plinio, que ha tratado extensa- 
mente de las perlas , refiere que antes de Cleo- 
patra un rico histrión , llamado Clodio , habiendo 
querido ser el primero en conocer el sabor de las 
perlas , las halló tan buenas , que á fin de no go- 
zar solo de tan rico manjar hizo servir una á ca- 
da uno de sus convidados. (V. Perlas.) 

AI/TI i:\HHO. Amygdalus. Género de 
plantas de la familia de las rosáceas, de la ico- 
sandria monoginia de Linneo. 

Almendro común (Amygdalus commu- 
nis, L. ). Este árbol , originario del África sep- 
tentrional , que florece en España á últimos de 
enero , es cultivado por la bondad de las semi- 
llas de sus frutos. 

Distínguense dos variedades de almendro muy 
marcadas respecto á los frutos : en la una , estos 
frutos son dulces, y por eso se les llama almendras 
dulces ; en el otro , son amargos , de lo que toman 
el nomlire de almendras amargas. La primera es 
muy cultivada , la segunda lo es muy poco ; aque- 
lla se subdivide en dos sub-variedades según que 
la cascara ósea que encierra las semillas es muy 
gruesa y dura, ó delgada, blanca y que se rom- 
pe con facilidad. 

El almendro es cultivado en grande en la Pe- 
nínsula, y sobre todo en las comarcas inmedia- 
tas al Mediterráneo desde Francia hasta Portugal, 
y en las islas Baleares. 

El tronco del almendro destila una goma ama- 
rillenta, trasparente, que sirve en muchísimas 
circunstancias para los mismos usos que la go- 
ma arábiga (V. Goma del país); la madera es 
muy dura, y, á veces agradablemente colorada, 
es empleada por los torneros ; las hojas pueden 
utilizarse como forraje para el ganado , si se las 
mezcla con otro que corrija un poco el principio 
amargo que contienen. Mas, la grande importan- 
cia de este árbol es por su fruto ó almendra, 
que vamos á estudiar. 



1 40 ALM 

Almendra. Este fruto es una especie de al- 
bércliigo , pero aplanado , con una cubierta co- 
riácea, en vez de la pulpa sucolenta de éste, y 
que cuando maduro se abre expontáneamente 
por la parte de su surco longitudinal. La semilla 
ó la almendra , que está encerrada en una cas- 
cara tierna, gruesa, frágil y porosa, es oblonga 
y complanada , redondeada en una de sus extre- 
midades, y puntiaguda en la otra, y está com- 
puesta de dos cotiledones blancos con una piel del- 
gada , de un moreno pálido, vetada y amarga, y 
cubierta de una especie de sustancia farinácea 
y acre. 

La cutícula de las almendras tiene un sabor 
austero y amargo , no agradable , pero puede fá- 
cilmente separársela sumergiéndolas en un poco 
de agua caliente , por cuyo medio se logra pe- 
larlas. 

La almendra dulce pelada es inodora , tiene 
un sabor dulce agradable , y está compuesta prin- 
cipalmente de 54 partes de aceite lijo , 3 de mu- 
coso, 6 de materia azucarada, y 24 de albúmina 
vegetal y de fécula; exige una masticación com- 
pleta, y es un alimento algo indigesto, lo que 
probablemente depende de la albúmina. 

La almendra amarga es también inodora, cuan- 
do entera, pero triturada con agua, tiene un olor 
de flores de albérchigo , y su sabor , aunque muy 
amargo, se asemeja mucho al de la almendra de 
albérchigo, que es tan agradable; contiene menos 
aceite fijo y mas albúmina que la almendra dul- 
ce , y además contiene también cierta cantidad 
de ácido prúsico , del que se supone procede su 
virtud narcótica. Esta variedad de almendra, se 
dice, es un veneno para los perros, los gatos, los 
zorros, los palomos y los papagayos, pero en gene- 
ral no lo es para los hombres , "tomada en corta 
cantidad. 

La cosecha de las almendras se hace á la fin 
del verano ; las que caen naturalmente del árbol 
son las mas gruesas y las mejores. Las almendras, 
después de haber sido cogidas , se ponen á secar 
al aire, y cuando se han abierto sus cortezas ver- 
des, se entresacan de una á una, y después de 
haberlas todavía dejado secar algunos días, se 
ponen en sacos en donde se conservan hasta la 
venta, preservándolas lo posible de la humedad. 
Las de cascara dura se rompen en parte en los 
lugares de producción, para ser expedidas á lo 
lejos ; las otras se venden con la cascara. 

Cuando las almendras no han sido conserva- 
das cuidadosamente, son atacadas por un insec- 
to que devora su semilla , ó bien el aceite que és- 
ta contiene en abundancia está expuesto á en- 
ranciarse. La duración de este fruto en buen es- 
tado, por lo común, no excede mucho de un año. 

Las almendras dulces circulan en el comercio 
embaladas en sacos de tela y de pita , de peso de 
200 libras; — las almendras amargas, traídas 
principalmente de Mogadora , en la costa de Áfri- 
ca, se reciben en cajas. 

En el comercio las almendras, según su cali- 
dad , toman diversos nombres, los cuales varían 
igualmente según los países. En España, en donde 



ALM 

abunda este fruto, se llama Almendra de Esperan- 
za áia calidad superior, déla que se hacegran co- 
secha en particular en el campo de Tarragona. 
Conócense también, por su finura, las Almendras 
de Mallorca , de Ibiza, de Alicante y de Málaga. 

En la elección de las almendras es menester 
examinar que sean frescas, es decir, no demasia- 
do añejas, pues del contrario han perdido parte 
de su calidad ; deben ser amarillas por defuera, 
muy blancas por dentro ,_ dulces y agradables al 
gusto , y no deben ser ni rancias ni arrugadas. 
También debe atenderse á que los balones con- 
tengan almendras de una calidad igual y no estén 
mezcladas con otras , puesto que esta mercancía 
está muy sujeta á ser falsificada. 

Las almendras dulces son alimenticias : sírven- 
se en las mesas, ya frescas, y entonces tienen 
un gusto excelente, aunque son algo difíciles 
de digerir, ya secas , estado en el cual son to- 
davía mas apreciadas , en particular las varieda- 
des de cascara tierna. De ellas se extrae un acei- 
te fijo, del que hemos ya hablado (V. Aceite de 
almendras dulces); y los usos á que las destinan 
los confiteros , los pasteleros y los farmacéuticos 
son bien conocidos. 

Las almendras; amargas , cuyo olor es muy se- 
ñalado , en particular estando mojadas, no son 
comestibles ; apenas se añade un décimo de ellas 
á las emulsiones y al jarabe de horchata, para 
dar á estas preparaciones un sabor mas agrada- 
ble. El aceite fijo de almendras amargas es tan 
dulce como el de las almendras dulces , pero el 
aceite volátil es un veneno violento que obra co- 
mo el ácido prúsico (V. Aceite volátil de almen- 
dras amargas) , y el agua destilada, á alta do- 
sis, produce accidentes funestos y hasta llega á 
causar la muerte. Para oponerse á los estragos 
de este veneno , se ha de acudir con mucha pron- 
titud á los difusibles , tales como el aguardiente 
y el ;amoníaco , y puédense también administrar 
tres ó cuatro cucharadas de esencia de tremen- 
tina, á media hora de intervalo. El uso terapéu- 
tico de las almendras amargas y de su agua des- 
tilada es á corta diferencia el mismo que el del 
ácido hidrociánico, á débil dosis. 

Los Indios no se sirven de las almendras como 
medicamento ; los Árabes y los Persas colocan 
las que son dulces, despojadas de su película, 
entre los afrodisíacos, y á las amargas las consi- 
deran como litontrípticas. 

Almendro enano [Amygdalusnana, L.) 
Este almendro crece en las riberas del Yolga , en 
los eriales areniscos nuevamente desmontados, en 
donde se le llama liobovnik, Nuez de Calmuco; 
de sus almendras se extrae un aceite que, aunque 
amargo , es muy agradable en la ensalada ; de 
ella también se hace un licor . Esta especie forma 
casi el medio entre el género Almendro y el género 
Melocotón, que es un desmembramiento de este 
último. (V. Melocotón. ) 

AMéMMBiJDmm ME MONTAÑA. Llá- 
mase así, según Nicholson , un árbol de las Anti- 
llas , que no florece ; su corteza es prescrita en la 
gonorrea. 



ALM 

AEilflEZ, Celtis. Géuero de plantas de la 
ramilla de las amentáceas, de la poligamia digi- 
níade Linneo, todas indígenas , excepto la si- 
guiente, que crece en el mediodía de Europa. 

Almez austral , Alaton , Alatone- 
ro (Celtis australis , L.). Árbol de larga dura- 
ción , y de grandes dimensiones, que se eleva á 
40 ó üü pies , y muy precioso por su agradable 
sombra. De hojas ovales, lanceoladas, oblicuas 
por su base, dentadas en forma de sierra, de ver- 
de oscuro; una estípula linear, caduca, en la ba- 
se de un pecíolo bastante largo; flores muy pe- 
queñas, verdecidas, esparcidas sobre pedúnculos 
con frecuencia sencillos, — las masculinas en la ba- 
se de los ramos, — las hermafroditas encima délas 
axilas délas hojas; el fruto es una drupa monos- 
perma, carnosa, negruzca, de la figura de una 
cereza pequeña, azucarada y agradable al pala- 
dar, muy apetecida de las aves. 

La madera de este árbol es dura , apretada, 
negruzca, y al parecer sin alburno; toma un her- 
moso pidido, é imita al palo santo cuando ha si- 
do cortada en dirección oblicua á sus libras ; por 
su gran flexibilidad y tenacidad, es muy útil 
para hacer varas de coches ; empléase también 
para construir instrumentos de viento ; sirve para 
la carpintería y obras de embutido. Después del 



boj , del ébano y del guayaco , es una de las ma- 
deras mas duras y mas incorruptibles. Con los 
jóvenes renuevos del almez se fabrican látigos, 



etc. Las hojas son reputadas como astringentes 
El Almez occwentae ( CcUis oceidentahs , L.j 
es empleado, en las Antillas, según Descourtilz, 
como febrífugo en razón de su amargor. 

A li.fi i lio Y. Principio inmediato de los ve- 
getales, en el idioma de la química. Constituye 
en el reino vegetal el elemento principal que sir- 
ve para el alimento del hombre y de los animales. 
El almidón abunda principalmente en los cerea- 
les, y en particular en el trigo; la patata, la ba- 
tata, la yuca lo producen en grande cantidad; 
existe tambara, pero envuelto en muchos otros 
principios, en los guisantes, las judias, lashabas, 
las lentejas, etc. , etc. Además, pocas sustancias 
vegetales hay queno lo ofrezcan en mayor ó me- 
nos cantidad: el agenuz, el testículo de perro, la 
filipéndula, muchas especies de lirio, los frutos 
«leí castaño de India, la castaña, el liquen de Is- 
landia, la raíz de brionia, contienen lodos grandes 
cantidades de almidón; pero el almidón del comer- 
cio apenas se extrae de otras sustancias que de los 
cereales, — sirviendo la patata, para obtener esa 
especie de almidón, que, bajo el nombre de fé- 
cula, tiene hoy dia un lugar tan distinguido en 
las artes y en la alimentación. En las colonias de 
América, Ja raíz tuberculosa de la yuca {Jutro- 
pha manihot ) produce en grande proporción una 
fécula de una blancura extremada, y cuyo sa- 
bor, en la crema y la pastelería del país, "es ex- 
quisito. La Tapioca (V. est a palabra) que, en 
1 rancia, empieza á ser de un uso general en las 
mesas opulentas , preparada como sopa , asi co- 
mo para alimento de los niños y valetudina- 
rios, no es olía cosa (pie fécula de yuca mezcla- 



ALM Ul 

da con un poco de extracto de parenquima de 
la raíz. 

El almidón del comercio , extraído casi en to- 
talidad de las cabezuelas del trigo , de la cebada, 
del centeno y de los granos averiados , se pre- 
senta en forma de lágrimas estriadas, bástanle 
pesadas, de un grano extremamente lino y sua- 
ve al tacto, de una gran blancura y muy secas. 
El almidun bien conservado es inodoro, brillan* 
to , frió al tacto , haciendo oir , cuando se aprie- 
ta entre los dedos, un ligero crugido; es inalte 
rabie al aire seco , insoluble en frió en el agua, 
pero á 63° centígrados poco mas ó menos el agua 
lo convierte en engrudo con mucha rapidez, y no 
puede ya en seguida ser vuelto al estado de insolu- 
bilidad y opacidad, pues queda siempre en el esta- 
do de engrudo, susceptible de ser desecado por la 
evaporación, pero vuelto soluble aun en frío. El Sr. 
Raspad, en sus trabajos microscopios, ha proba- 
do que cada grano de almidón puede ser conside- 
rado como un pequeño ser organizado ; lo que 
explica porque esta sustancia es insoluble en 
frió y soluble en caliente. 

Los usos del almidón son numerosísimos': se 
emplea como materia nutritiva y como medica- 
mento; da un engrudo tenaz (pie se vuelve muy 
duro al secarse, conocido en el comercio con 
el nombre de Engrudo de pasta, del que se consu- 
men enormes cantidades para fabricar cartón, 
encuadernar libros , para la tapicería de papel, 
para la aplicación de los colores, etc. , etc. El 
almidón suministra también á la fabricación jara- 
bes artificiales debidos á la acción del ácido sul- 
fúrico, y estos jarabes son convertidos en cerve- 
za, en alcohol, etc.,á cuyo uso principalmente 
está destinada la fécula de patatas. 

El almidón ó la fécula (que es idénticamente la 
misma cosa bajo dos nombres diferentes ) , cuan- 
do ha sido llevada al estado de pureza, despojada 
de toda materia extraña, es siempre la misma, 
de cualquier planta que haya sido extraída. 

El Sr. Raspad, después de sus ingeniosas é 
interesantes observaciones sobre la fécula , ha 
conlinuado consideraciones económicas no menos 
preciosas , de las cuales ofrecemos aquí las mas 
útiles. 

<La fécula en realidad no es nutritiva para el 
hombre sino después de la ebullición; el calos 
del estómago no basta para hacer reventar los 
granos (romper la cubierta del cuerpo orgá- 
nico). El estomago de los ganados y de las aw> 
caseras parece gozar con respecto á esto de una 
propiedad especial, porque no devoran las sus- 
tancias feculentas sino en el estado de crudeza. 

«La panificación tiene por objeto hacer reven- 
tar los granos de fécula que se hallan asociados 
con una sustancia eminentemente fermenteseible, 
que se llama gluten. Los panes mas besóos \ me- 
jor cocidos son los que proceden de harinas ricas 
en un gluten elástico; pero entonces el piulen, 
levantándose en anchas grietas, en razón de la 
dilatación del gas que le tenia sujeto, permite i 
cada grano feculento favorecer la comunicación 
del calórico y reventar como por la ebullición. He 



\kl ALM 

aquí porque los panes de centeno y de cebada, 
por otra parte todas las circunstancias iguales, 
son menos nutritivos que el pan de trigo. 

«Háse observado que cuanto mas fécula extra- 
ña se mezclaba con la harina, menos peso adqui- 
ría el pan. Así , 6 libras de harina dan 8 libras 
de pan, mientras que tres libras de harina de 
trigo mezcladas con 3 Hbrag de fécula de pa- 
tatas, no dan mas que 6 libras de pan. Esto es 
porque los granos de fécula no se embeben de 
agua, y solo se mojan; en otros términos, ellos 
no retienen el agua sino por adherencia ; — el 
gluten , al contrario , se embebe de agua , y cuan- 
to mas se le amasa, mas líquido absorve; — lue- 
go, el peso del agua es, en esta circunstancia, 
el que se añade al de la harina.» 

El Sr. Raspad dice que pocas harinas se ven- 
den, en el mercado de París, sin estar mezcla- 
das con una cantidad apreciable de fécula de pata- 
tas. Esta es allí de tan bajo precio, que el ven- 
dedor puede ganar 25 por 100 en la mezcla, que 
solo puede descubrir el comprador por un grande 
hábito. En el artículo Harina se dirán los medios 
fáciles de reconocer esta sofisticacion. 

El almidón de los cereales es el objeto de una 
industria importante , y las fábricas de fécula de 
patata van sucesivamente en aumento. 

El almidón forma la base de muchos productos 
exóticos que pagamos comparativamente muy ca- 
ros, porque se les atribuyen propiedades alimen- 
ticias y higiénicas especiales, pero que están 
muy lelos de ser demostradas, (véanse Arrow- 
lioot,Sagú, Salep, etc.; después las materias 
feculentas nuevamente bautizadas con nombres 
pomposos de Racahout de los Árabes , de Flor de 
Palamoud , etc., etc.) 

AIi]?Iia5CIiE. Secreción animal que lleva 
en una especie de bolsa, situada entre el ombligo 
y las partes de la generación , un mamífero ru- 
miante, sin cuernos, del género Cehvitillo (V. 
esta palabra ) llamado Cervitillo que lleva almiz- 
cle (Mochusmochiferus, L.), que habita en el 
reino deButuany de Tonquín, enla China, la Tar- 
taria china y algunas provincias de la Tartaria 
moscovita. 

Tal como se encuentra en el comercio, el almiz- 
cle es un producto untuoso, grumoso, de un mo- 
reno negruzco, de un sabor acre, ligeramente 
amargo, y de un olor fuerte y extremamente difu- 
sible. Basta una cantidad mínima de esta sustancia 
para comunicar su olor á cuerpos de una inmen- 
sa extensión , olor que estos cuerpos conservan 
por espacio de largo tiempo, y así se pueden im- 
pregnar de olor de almizcle sustancias , metién- 
dolas en contacto con un fragmento de este pro- 
ducto que nada pierde de peso, aunque los cuer- 
pos asi colocados hayan adquirido un olor muy 
fuerte y muy molesto. 

En el comercio distínguense tres especies de 
almizcle : el almizcle de China ó de Tonquín , el 
almizcle de Bengala , que comprende también el 
del Tibet, y el almizcle de Tartaria ó de Ca- 
bardin. 

Almizcle de China ó de Tonquin.'Esla, especie 



ALM 

comprende tres calidades : la primera, llamada 
Almizcle déla caza real, está en vejigas planas, 
á veces ovales, redondeadas, otras veces prolon- 
gadas, secas; delgadas, suaves al tacto , del peso 
1 dracma á 1 onza. La parte superior de cada ve- 
jiga, que tiene un pequeño agujero á corta dife- 
rencia en el medio, está cubierta de pelos largos 
de color rojo , mas espesos hacia los bordes que 
hacia el medio , y que describen una circunfe- 
rencia; la parte inferior no está guarnecida de 
pelos , lleva en su medio una señal roja que 
procede de un sello con que ha sido marcada, y 
su aspecto es de un gris blanquecino. El almizcle 
contenido en esta vejiga es de color moreno su- 
bido , es viscoso y grumoso al tacto; su olor es 
sutil y penetrante, y si se le debilita no debe 
tener nada de amoniacal ó de empireumático. 
Esta calidad es rara en el comercio. Se expide 
en cajas de plomo ó de estaño del peso de 16 á 
20 onzas: cada una de las vejigas que ellas con- 
tienen está envuelta en papel de China (papel 
de seda ) , que lleva el sello y el nombre de la pro- 
vincia de donde el almizcle procede ; á esta pri- 
mera cubierta sucede otra formada de papel 
de China barnizado y cubierto con una capa de 
brea. 

La segunda calidad de almizcle do Tonquín 
goza á corta diferencia de las mismas propieda- 
des que la primera: su olor es menos puro , tie- 
ne algo de amoniacal y de animalizado. Es ex- 
pedido: 1.° en vejigas intactas, que llevan con 
frecuencia un sello semejante al de las vejigas 
de almizcle de primera clase; 2.° en vejigas que 
han sido abiertas y que no llevan sello. Los em- 
balajes empleados son los mismos. 

La tercera calidad está encerrada en vejigas 
de formas variadas. El pelo qne las cubre es 
menos abundante en los lados ; sbn húmedas , mas 
gruesas que las demás, y siempre están recosidas; 
el producto que contienen es mas pesado, se 
aplasta y se seca mas fácilmente ; su olor es fé- 
tido y amoniacal, y el olor franco del almizcle no 
se desarrolla sino al cabo de cierto tiempo ; su 
perfume es menos lino , menos delicado. Este al- 
mizcle es expedido en cajas de estaño ó de plo- 
mo del peso de 4 ó 6 libras. 

El almizcle de Tonquín procede del reino de es- 
te nombre, y los Ingleses, que lo obtienen de Chi- 
na por el comercio de la compañía de las Indias 
en Cantón, son quienes lo distribuyen entre el co- 
mercio. Las bolsas de este almizcle parecen haber 
sido sometidas á ciertas manipulaciones, como 
lo ha hecho observar el Sr. Chardin-Iíadancourt, 
quien piensa que la superioridad de su almizcle 
procede menos quizás de la especie del animal ó 
del clima, que del arte con el cual los Chinos las 
trabajan antes de entregarlas al comercio. 

Almizcle de Bengala. Esta especie se asemeja 
mucho al almizcle de Tonquín ; pero su olor es 
menos fino y tiene algo de amoniacal. Las veji- 
gas que lo contienen son en general menos bien 
cerradas, á menudo recosidas y húmedas; el pelo 
que cubre la piel es menos largo , espeso y mez- 
clado ; las vejigas no presentan , en su parte su- 



ALM 

perior, el pequeíto agujero que se observa en las 
vejigas que contienen m almizcle de Tonquin; la 
piel es también mas gruesa. Este almizcle es en- 
viado en cajas de plomo ó de estaño del peso de 
20 á 100 onzas; los Ingleses y Holandeses lo re- 
ciben por la via de Bengala. 

A Imizclc de Tartaria ó de Cabardin. Esta es- 
pecie se halla en vejigas planas, secas, prolon- 
gadas, y que tienen de t a 2 pulgadas. La piel de 
estas vejigas es gruesa; la parte superior está 
cubierta de pelos cortos, de un gris blanquecino; 
el aspecto de la parte inferior es de un gris sucio. 
El almizcle contenido en estas vejigas es com- 
pacto y tiene una consistencia como fibrosa ; su 
olor es poco penetrante, amoniacal, y se disipa 
fácilmente. Es expedido por la vía de Inglater- 
ra en cajas de plomo , y por la vía de Rusia en 
cajas de madera ó de hoja de lata del peso de 6 
á tx libras. 

El almizcle , en razón de su precio elevado, es 
con frecuencia falsificado, no solo en los países 
á donde se le exporta, si que en los lugares 
mismos. Las indagaciones hechas sobre este pro- 
ducto han hecho conocer que Se sustituyen con 
frecuencia al almizcle de Tonquin los almizcles 
de las especies inferiores ; que se le mezcla con 
sangre seca , con diversas membranas , coa ex- 
crementos de aves, pelos, asfalto, benjuí, estora- 
que, tabaco, arena, limaduras de hierro, extrac- 
to de orina corrompida, yqueá veces se meten en 
las bolsas fragmentos de plomo y pedacitos de 
piedra. Un atento examen y el conocimiento de 
los caracteres arriba indicados maniliestan la 
mayor parte de estos fraudes ; sin embargo , mu- 
chos consumidores prefieren comprar el almizcle 
fuera de su bolsa, y el que debe siempre prefe- 
rirse es el almizcle de Tonquin , que, tal como nos 
lo ofrece el comercio, presenta los caracteres si- 
guientes : 

Está en granos irregulares , de un moreno ro- 
jizo, suaves y untuosos al tacto, ligeramente hú- 
medos , aunque susceptibles de secarse al aire; — 
mezclados con grumos negros, un poco lucientes, 
bastante semejantes á sangre desecada, que pa- 
recen ser su parte mas pura,— y con frecuencia en- 
tremezclados en fin con fragmentos de pelos y 
restos membranosos. Este almizcle es soluble, 
con cerca de Vio de partes membranosas, en el 
jugo gástrico, en el agua caliente, y sobre todo 
en el alcohol y el éter ; es del todo fusible al fue- 
go , muy inflamable , y se evapora en totalidad so- 
bre las ascuas ; triturado con la potasa , produce 
amoníaco en abundancia ; su sabor es amargo, de- 
sagradable, un poco acre; su olor, mas ó menos 
francamente amoniacal, en masa, — es penetrante, 
fuerte , tenaz y tanto mas fino y mejor caracteri- 
zado en cuanto está, en cierto modo, mas dividido, 
— v su divisibilidad en efecto es extrema, y por de- 
cirlo así incalculable; este olor, agradable á cier- 
tas personas, insoportable para la mayor parte, 
se debilita poco á poco por la exposición al aire, 
sin que el almizcle pierda sensiblemente de su 
peso. 

Al almizcle debe conservársele en vasos de vi- 



ALM 141 

drio tapados al esmeril ; Ebermayer asegura que 
los vasos de plomo podrían ser atacados por esta 
sustancia. 

El almizcle de Bengala es mas débil. El almizcle 
de Cabardin , del cual una parte apenas equiva- 
le, para el uso, á cuatro del primero ; y cuya finu- 
ra nunca posee, es mas débil todavía; por lo co- 
mún es menos oscuro, casi pulverolento, granado, 
seco, y susceptible de humedecerse al contac- 
to del aire; la potasa desprende de él poco amo- 
níaco , y el alcohol así como el agua solo disuel- 
ven los Vio- A. veces sin embargo no se distingue 
realmente del almizcle de Tonquin sino en su olor, 
que es menos amoniacal , pero mas desagrada- 
ble, semejante al del macho cabrío, al de los esta- 
blos de cerdos, y, dividido, nunca ofrece ni la 
finura ni la tenacidad del almizcle de Tonquin. 

Encerrado en un lugar seco luego después de su 
cosecha y de una ligera deseccaion, el almizcle, sin 
duda , apenas sufriría alteración ; pero colocado 
en bolsas en lugares húmedos, encerrado en se- 
guida en vasos herméticamente tapados, como lo 
hacen los mercaderes por temor de ver disminuir 
su peso , experimenta mas ó menos prontamente 
una modificación que ha sido comparada á la 
que sufren los cadáveres enterrados en masa 
en la tierra: los principios azotados que contenia 
( albúmina, gelatina y fibrina) se descomponen en 
parte ; el amoníaco que se forma obra sobre la 
estearina que contiene, y da lugar á un jabón 
amoniacal análogo á la grasa de los cadáveres. 
Esta alteración, aunque bastante profunda, pa- 
rece influir poco sobre sus principios volátiles y 
por consiguiente sobre sus calidades olorosas", 
así como probablemente sobre sus virtudes me- 
dicinales; quizás esto es una de las condiciones 
de su buena calidad comercial , pero con todo 
conviene siempre escoger el almizcle lo mas puro 
y lo menos alterado posible. 

Este almizcle alterado por la reacción lenta de 
sus principios constituyentes es el único almizcle 
del comercio, por consiguiente el único empleado, 
y también el único que ha sido analizado. Los 
Sres. Blondeau y Guibourt lo han hallado forma- 
do de 1 8 sustancias; pero estos sabios no han 
indicado un medio para aislar el principio aro- 
mático, y por consiguiente reconocer por el aná- 
lisis químico un almizcle de buena calidad , y 
diferenciarlo de un almizcle de inferior calidad": 
un trabajo hecho á este objeto hubiese sido de 
gran ventaja, toda vez que el almizcle es emplea- 
do en farmacia y en la perfumería 

El almizcle es usado por los licoristas, los con- 
fiteros y los perfumadores , y en medicina se em- 
plea como tónico , excitante y antiespasmódico 
en varias afecciones, á la dosis de 2, 4, 6, 9 
hasta 80 granos. 

Almizcle artificial. El olor que carac- 
teriza el almizcle es de los mas difundidos en la 
naturaleza. No solo un gran número de otros 
animales , singularmente muchas especies de los 
géneros Rata (Mus) yMARTA(3/u«íe/a) (V. estas 
J palabras) ofrecen secreciones almizcladas; sí 
j que muchas plantas y minerales también difun- 



U4 ALO 

den olor de almizcle, y productos morbíficos, ma- 
terias en descomposición, tales como excremen- 
to de vaca secado al sol, y por capricho decorado 
con el nombre de Almizcle indígeno, lo han con 
frecuencia ofrecido. El verdadero almizcle obte- 
nido por el padre de C. L. Caclet, sometiendo á 
un suave calor, durante años, bilis humana en- 
cerrada en un vaso bien tapado , estaba lejos 
sin duda de ser comparado con el almizcle del 
comercio, aun el mas inferior. Lo mismo debe 
decirse de esos pretendidos. Almizcles artifi- 
cíales, sea formados de betún deJudea, de saga- 
peno , de galbano y de opopónaco , sea resultan- 
tes de la acción de 4 partes de ácido nítrico ó sul- 
fúrico concentrado sobre una de aceite de succi- 
no; último producto buscado , se dice , como per- 
fume por los lugareños polacos, recomendado 
como succedáneo del almizcle en muchas farma- 
copeas, pero que el Sr. lee no ha conseguido 
obtenerlo, 

ALOE, Aloe. Género de plantas déla fa- 
milia de los liliáceas, de la hexandria monoginia 
de Linneo. Contiene cerca de cincuenta especies 
que habitan las tres partes del antiguo mundo, y 
una de ellas se encuentra también en las comar- 
cas calientes de la Europa, en donde ha sido in- 
troducida. Casi todas ellas tienen hojas radicales 
carnudas, dentadas ó espinosas en los bordes, y 
escapo terminado en una espiga de llores prolon- 
gadas. 

El género aloe tiene un porte tan notable , aun- 
que algo semejante con el de la Agave, y también 
de algunas Yuca, y de ciertas Dracenas, que es 
distinguido de todas las naciones en donde crece, 
habiendo recibido en ellas nombres particulares, 
que serán indicados en su lugar correspondiente. 
Los aloes abundan sobre todo en el Cabo de Bue- 
ña-Esperanza, y de ellos se extrae un zumo de un 
amargor excesivo, llamado Acíbar ( V, esta pa- 
labra); el Senegal, Malabar, las Antillas, etc, 
también producen muchas especies de las cuales 
se extrae acíbar , puesto que parece que todas las 
plantas de este género son susceptibles de darlo, 
aunque el que recibimos en Europa se haya de- 
signado como procedente mas particularmente de 
algunas de ellas. 

Aloe dístico (Aloe disticha, L.). Esta 
planta crece cerca del Cabo de Bueña-Esperanza, 
y adquiere , según Palerson , hasta 1 2 pies de cir- 
cunferencia y 28 de altura, y se extiende sobre una 
superficie dé 400 pies. Se la llama Árbol de fle- 
cha , por que los Hotentotes emplean su tallo para 
fabricar este instrumento ; de sus hojas se extrae 
una especie de acíbar. 

Aloe espigado (Aloe spicata, L. j. Esta 
especie es la que se cree generalmente que pro- 
duce el mejor acíbar del comercio. En el Cabo de 
Bueña-Esperanza, en donde se eleva á la altura 
de 9 pies , se la cultiva para obtener este medi- 
camento. Thunberg refiere que los Hotentotes, 
para preparar el acíbar, cortan todas las hojas 
de esta planta, y las colocan de manera que la de 
debajo sirva do reguera para conducir el zumo 
que dan en una calabaza, y el que en seguida es 



ALO 

concentrado por el calor hasta amas de la mitad. 
Esta operación puede tener lugar en todos tiem- 
pos; después de las lluvias las hojas dan mas zu- 
mo , pero también es mas débil. 

Según Thomson, en la isla de Soccotora se 
corlan las hojas de aloe , y el zumo de ellas ex- 
primido se deja posar por espacio de veinte y cua- 
tro horas, luego se decanta la materia feculen- 
ta, y sejevapora el líquido en platos planos al sol. 

En el Cabo , se prepara el acíbar reuniendo las 
hojas de todas las especies de aloe, las cuales se 
machacan y se las añade agua para extraer su zu- 
mo; luego se hace hervir el bagazo exprimido con 
nueva agua para obtener de él todos los principios 
extractivos, y, colado el cocimiento, se deja posar; 
se mezclan los líquidos, y se evaporan en calderas 
basta consistencia de extracto, que entonces se 
echa en cubetas , y cuando éste está enfriado , se 
separa en tres capas i la primera , que es la mas 
pura, pasa por A cíbar sucotrino; la segunda, por 
Acíbar hepático, y la del fondo, que es mas im- 
pura, ]wr Acíbar caballino. (Y. Acíbar). 

Aloe litoral (Aloe litloralis , Koen.). La 
pulpa de las hojas de esta especie, que crece en 
la India, después de haber sido bien lavada en 
agua fría, es prescrita como refrescante, mez- 
clada con una cantidad de azúcar cande. La mis- 
ma pulpa, así purificada, en la cual se añade un 
poco de alumbre quemado, es indicada por los 
prácticos del país como un excelente oftálmico, 
poniéndola en un pedazo de muselina fina aplica- 
da á los ojos. 

Aloe perfoliado (Aloe perfoliata, L. ). 
Según Wrigt , produce en la Jamaica el acíbar 
caballino, llamado á veces Acíbar de la Barbada, 
porque se le fabrica también en esta última isla, 
de donde es remitido en calabazas. En la Cochin- 
china, se hacen macerar las hojas de este aloe 
en una agua aluminosa , después en el agua fría, 
para en seguida extraer de ella una fécula agra- 
dable al gusto,! sin calidad medicinal, y de la que 
se usa con la carne y el azúcar, etc. Esta es la 
especie cultivada en Europa, y en España es co- 
nocida con los nombres de Zabida y Zabila. 

AliOfiXlLO, Aloexvlum. Género de plan- 
tas de la fa¿nilía de las leguminosas, de ladecan- 
dria monoginia de Linneo. 

Aloexilo Aloe (Aloexylum Agallochum, 
Lour ; Cynornetra Agallocha, Spr. ). Este árbol de 
la Cochinchina produce, según Loureiro, el Le- 
ño de aloe. En el estado sano, su leño es blanco é 
inodoro; pero a consecuencia de una enfermedad 
del árbol, las partes aceitosas , aromáticas y re- 
sinosas obstruyen los vasos, la nutrición se ha- 
lla detenida, y el leño adquiere entonces un olor 
suave que cambia su color , sus calidades, y le 
hace buscar como un perfume precioso. Según el 
mismo autor , todos los leños llamados de aloe 
proceden de este árbol, y el mas estimado es 
llamado Calámbac. Este leño en este estado es 
muy empleado como aroma entre los Orienta- 
les; es excitante, cordial, cefálico, etc. En la Co- 
chinchina, la corteza de este árbol sirve para ha- 
cer papel. 



ALO 

ALOADKJi. Alauda. Género de aves do 
la familia de los corniroslres y del orden de los 
pásseres, que cuenta numerosas especies bastan- 
te conocidas. Sus principales caracteres son : el 
excesivo desarrollo de la uña del pulgar, entera- 
mente recta ó algo arqueada, reciay a veces mas 
larga que el mismo pulgar; el pico guarnecido 
por la base con plumilas dirigidas adelante y que 
cubren las narices en parte ó enteramente; len- 
gua ternillosa y ahorquillada en su punta; alas 
sub-obtusas , con la tercera pluma mas larga que 
las demás, y la primera apenas igual á la cuarta, 
que frecuentemente la aventaja; doce plumas gran- 
des en la cola y diez y ocho en las alas, de las 
cuales las medias tienen la extremidad cortada 
casi en cuadro y partida en su mitad por un án- 
gulo entrante; el color general de la pluma es 
pardo-oscuro, marcado con manchas mas subi- 
das en la garganta , el cuello y el pecho. 

Las alondras marchan con facilidad cuando 
van por tierra , á pesar de la conformación de 
sus pies que las impide posar : son aves ter- 
reras y pulveratrices , que generalmente viveo 
en loscampos, donde se alimentan de semillas, 
verbas, insectos y crisálidas , y anidan en el sue- 
lo, incuban pocos dias y repiten muchas veces su 
cria. 

En este artículo nos concretaremos á hablar de 
las especies indígenas mas comunes, haciendo 
ligeras indicaciones sobre algunas de las espe- 
cies exóticas, y tratando extensamente de la A lon- 
dra de los campos cuya historia abrazará los por- 
menores generales que convienen igualmente á 
todas las demás. 

Alondra de África, Sirli (Alauda 
africana). Habita las llanuras arenosas de Áfri- 
ca, desde la Berbería hasta al Cabo de Buena Es- 
peranza. Tiene ocho pulgadas de largo ; solo en 
el pico, que es muy largo y arqueado, ditiere de 
la Alondra de los campos, ala que se asemeja 
mucho por su forma y sus costumbres. El nom- 
bre de StrJJ lo debe "al grito que da. 

Alondra de los arenales, Peque- 
ña Calandria (Alauda arenaria, YielL). 
Muy común en toda la parte meridional de Euro- 
pa, á la que llega por marzo ó abril. Si bien mo- 
ra en los parajes arenosos , los abandona luego 
que ha terminado la cria de su pollada para tras- 
ladarse á lugares frescos y sembrados de avena. 
Esta alondra es de la misma talla que la Alondra 
«le los bosques; la garganta y todas las partes in- 
feriores son de un blanco aveces purísimo, á veces 
matizado de rojo , muy subido en el pecho, cuello 
y dorso , y de color de isabela muy ceniciento en 
la nuca ; el carácter general del color es un en- 
carnado mas ó menos puro ó claro mezcla- 
do de prieto ó amarillo.. Los machos de una mis- 
ma llanura tienen el hábito de reunirse maña- 
na y tarde á una elevación en que se pierden de 
vista y cantan de modo que á pesar de la distan- 
cia se dejan oir bien. 

Alondra de los bosques (Alauda 
arbórea, Alauda nernora). Especie común en Es- 
paña v observ ada en casi toda la Europa. Es mu. 
49 



ALO U5 

cho menor que la Cogujada, pues desde la pun- 
ta del pico al extremo de la cola solo tiene cinco 
pulgadas y dos líneas; como ésta tiene un moñito, 
aunque mas pequeño. Su cabeza está rodeada 
de una banda blanquecina que pasa por encima 
de los ojos, y en los carrillos, que son prietos, 
se observa una mancha irregular de aquel mis- 
mo color. 

Esta especie posa en las grandes ramas de los 
árboles y anida en tierra, como todas las demás, 
en los ribazos áridos donde hay cambrones y ma- 
torrales. Desde el principio de la primavera deja 
oir su dulce canto, que es mucho mas melodio- 
so cuando el macho quiere distraer á la hembra 
durante las largas horas de la incubación, pero 
calla al nacer los hijuelos para ocuparse de los 
cuidados de su manutención y educación. 

Estas alondras á mediados de otoño se reúnen 
y recorren loscampos pedragosos y descubiertos, 
én bandadas apiñadas de treinta á" cincuenta, sin 
mezclarse con ninguna otra especie ; y á este há- 
bito de vivir asociadas es debida fa facilidad 
con que se las puede cazar, pues basta llamar- 
las por medio de alguna de su especie para que 
acudan en numerosas bandadas á las redes y la- 
zos que se les disponen. 

Alondra Calandria, Alondra ma- 
yor, Calandria (A latida Calandra, L.). 
Esta es la especie mayor de todas las alondras 
de nuestros países, y en España menos numero- 
sa que la Alondra de los campos. Tiene hasta sie- 
te pulgadas y cuarto de longitud, y en vuelo tre- 
ce pulgadas y media ; sus alas recogidas llegan 
al extremo do la cola, mientras en la mayor par- 
te de las demás alondras llegan solo á la mitad, 
ó á lo mas á dos tercios ; respecto á sus colores 
en general se asemeja á la Alondra común , de 
cuyas costumbres y hábitos igualmente partici- 
pa, siendo su voz también agradable como la de 
ésta, aunque menos intensa. 

La Calandria se coje de la misma manera que 
la Alondra de los campos , y se la cria con el 
mismo objeto. 

Alondra cenicienta. Especie del Cabo 
de Buena Esperanza, que tiene cinco pulgadas 
de largo. La Alondra de dorso rojo , que posa co- 
mo nuestras Cogujadas, la Alondra de corbata 
amarilla , que tiene hasta siete pulgadas y me- 
dia, y la Alondra de pico grueso, son todas del 
Cabo "de Buena Esperanza. 

Alondra de los campos, Alondra 
común (Alauda arvensis, L.). Esta espe- 
cie es la mas conocida, la mas común y la mas 
usada como alimento. Encuéndasela en casi to- 
dos los países habitados del antiguo continente, 
pero parece que no se la halla en América. Su 
longitud es de unas siete pulgadas escasas des- 
de la punta del pico hasta el extremo de la cola; 
el pico tiene de seis á siete líneas ; en el estado 
de reposo ,- las alas llegan hasta dos tercios de la 
longitud de la cola; launa del dedo posterior ad- 
quiere hasta unas dos pulgadas en la vejez; la 
pluma es de color mezclado de negruzco y pardo 
teñido de rojo y blanco apagado en las partes su- 
tomo i, 



U6 ALO 

periores, y en las inferiores de color blanco roji- 
zo, con manchas longitudinales negras ó de color 
pardo subido; por encima de los ojos en ambos 
lados pasa una faja angosta de blanco roji- 
zo; la parte superior de la cabeza y el ci ello es- 
tán surcados por listitas alternativamente leona- 
das y de un pardo mas ó menos oscuro ; la gar- 
ganta es blanca; las plumas mayores del ala son 
prietas con su borde exterior leonado , excepto 
Hacia la extremidad que es blanca; la mandíbu- 
la superior es negruzca y la inferior de un tinte 
mas bajo. Los machos son mas prietos que las 
hembras, y tienen al rededor de la garganta una 
especie de collar negro ; también son mas gor- 
dos, aunque nunca pesa arriba de dos onzas la 
alondra mas abultada. 

El gorgeo de la alondra común es el himno 
de alegría que precede á la primavera y acompa- 
ña á la aurora, y éntrelos Griegos daba la señal 
de que debia el segador comenzar su tarea, y la 
suspendía durante las horas en que los ardores 
del mediodía imponen silencio al ave, puesto 
que ésta calla en la mitad del dia, cantando de 
nuevo cuando el sol desciende; calla también 
cuando el cielo está nublado y el tiempo lluvio- 
so , fuera de cuyos casos canta durante todo el 
buen tiempo. 

Como la melodiosa voz de la alondra se con- 
serva y embellece en la esclavitud, cuando á 
este pájaro se le destina al canto debe cogerse 
joven, en octubre ó noviembre, con lo que se lo- 
gra familiarizarle en términos de comer a la mano. 
La jaula en que se encierra á las alondras ha de 
estar forrada con lienzo por arriba , para impe- 
dir que éstas se estrellen la cabeza contra el 
techo de aquella, obedeciendo al instinto que las 
impele á elevarse perpendicularmente ; en el fon- 
do de la misma debe ponerse una gruesa capa 
de arena fina, donde puedan revolcarse y bus- 
car un alivio contra los insectillos que las ator- 
mentan; y también es bueno colocar 'en un rin- 
cón césped fresco y renovarlo á menudo. A los 
dos años se desarrolla completamente la voz de 
los machos jóvenes, y cantan en la jaula en todas 
las estaciones , con mas ó menos perfección según 
la educación que se les haya dado. La vida de 
las alondras se prolonga, según ciertos autores, 
hasta diez ó doce años, y según otros hasta vein- 
te ó veinticuatro. 

En el mes de mayo en nuestras comarcas es la 
época en que la alondra hembra construye su 
nido en tierra , en donde pone cuatro ó cinco 
huevos : quince dias de incubación bastan para 
que los hijuelos dejen el cascaron , y quince dias 
mas son suficientes para que la madre deje cria- 
da é instruida su pollada. En los países cálidos 
la alondra hace tres crias en el trascurso de la 
buena estación. 

Todavía no está resuelta la cuestión sobre si 
las alondras son ó no aves de paso : pero lo que 
hay de fijo es que al principio del invierno son 
numerosas , reúnense en bandadas y abandonan 
las elevadas llanuras que habitaban para buscar 
los lugares mas abrigados. La veneración con 



ALO 

que la* alondras han sido miradas en Levante, y 
en especial en la isla de Lemnos, es debida á que 
siendo aves que principalmente se alimentan de 
insectos y crisálidas, pueden prestar grandes 
servicios para la destrucción del terrible azote 
de las langostas. Entre nosotros se las declara 
una encarnizada guerra cazándolas de diversas 
maneras , según los usos de las diferentes loca- 
lidades. 

La carne de este pájaro granívoro, uno délos 
mas pequeños delosquefiguranennuestrasmesas, 
es morena, suculenta, y constituye, cuando el ani- 
males joven, cargado de gordura, como lo es 
en el otoño, un manjar delicado, sabroso y de 
fácil digestión, que nutre mucho bajo un pequeño 
volumen, y goza de propiedades mas ó menos 
estimulantes. Lister, medico de la reina Ana, 
dice: que si doce alondras no pesan doce onzas, 
apenas pueden comerse , pero que si pesan trece 
onzas , es un bocado divino. Si el uso moderado 
de este alimento no ofrece inconveniente en el 
estado de salud, y si constituye en la convalescen- 
cia de ciertas afecciones señaladas por una ato- 
nía profunda un excelente analéptico; puede 
también , cuando se abusa de él ó se le emplea 
inoportunamente , dar lugar á todos los inconve- 
nientes que presentan en general las carnes ne- 
gras y muy azotadas. Según la aplicación que 
de él se hará, podrá pues combatir la cólica, ó 
al contrario provocarla, singularmente cuando 
se tragan , á lo menos sin molerlos suficiente- 
mente , los huecesitos de que abunda. No puedo 
admitirse que esta ave criada en jaula y sujeta, 
como muchas aves cautivas, á la epilepsia, pueda 
ser, con este motivo, nociva á los epilépticos, ni 
que su sangre, su corazón, ó sus cenizas sean 
un buen remedio contra los cólicos flatulentos y 
nefríticos. 

La Alondra acaracolada y la Alondra de 
Italia, denominada Giróla, á pesar de la opinión 
de Buffon , son consideradas como variedades de 
la Alondra de los campos : la primera tiene su 
talla algo mayor y sus Untas generales un poco 
mas encendidas que las de ésta; y la segunda su 
tinta general es castaña. 

Alondra de sola negra (Alauda al- 
peslris ). Se distingue por tener la frente y gar- 
ganta amarillas, y en el pecho una gran mancha 
negra en forma de gola. Habita las regiones 
mas boreales de ambos continentes, si bien so 
adelanta un poco hacia el sur en los últimos dias 
del estío. 

Alondra moñuda, Alondra con 
cresta, Cogujada (Alauda cristata, L.). 
Especie menos conocida que la precedente y quo 
frecuenta menos los sembrados y las llanuras: 
hállasela muy comunmente en los caminos , en 
los corrales, en los muladares y en general en 
los lugares habitados por el hombre. Muy seme- 
jante a la Alondra común , pero algo menor que 
ella : tiene el pico mas largo , las alas y la cola 
mas cortas; la garganta es blanquecina, y la pe- 
chera parduzca con golpes blanquecinos; el mo- 
ñito que lleva sobre la cabeza es un copete de 



ALP 

siete á doce plumas desfilachadas y grises que 
pueden subir V bajar á discreción. 

La Cogujada pone cinco huevos cenicientos 
manchados de prieto: su canto es mas dulce, y 
ella sabe retener con mas facilidad que la Alondra 
común los acentos que ha oido , pero no se pue- 
de avenir con la esclavitud , y por eso vive muy 
poco tiempo en una jaula. 

Alondra de Tartaria. Esta especie 
tiene el color de la pluma negro subido, ligera- 
mente ondeado de parduzco en las partes infe- 
riores; y el nombre de Alondra variable débese 
.^in duda á los cambios que la muda origina en 
la pluma de las jóvenes. En verano habita las 
áridas soledades del mediodia de la Tartaria; el 
invierno lo pasa en el norte del mar Caspio; á 
veces llega á Europa. 

Alondra titiritera {A laúd a apiata). 
El borde de las plumas y la garganta de esta es- 
pecie son blancos , y por encima es de color 
castaño oscuro variado de negro ; el pecho es de 
un blanco matizado de leonado, y la parte infe- 
rior del cuerpo de un color blanco naranjado. 
Habita en el África. 

AJLPAM. Nombre de un arbusto de la cos- 
ta de Malabar, cuyas hojas dan un zumo que, 
mezclado con el del cálamo , es útil contra las 
mordeduras de ciertas serpientes. 

ALPARGATA. El Sr. D. V. Joaquín 
Bastús, en su Diccionario histórico enciclopédico, 
dice : «que las primeras alpargatas se hicieron 
de esparto, de donde se deriva ej nombre de al- 
parguta , y aun mas el de espardeña que se da 
en Cataluña á esta especie de calzado ligero y 
propio de los países quebrad( s y montañosos.» 

Conócense dos especies de este calzado ¡ las 
alpargatas de esparto y las alpargatas de cáña- 
mo. Las primeras, bastas y deforma sencillísima, 
las fabrican los esparteros y también se constru- 
yen en algunos presidios , y son usadas por mu- 
chos labradores , en particular hortelanos , y por 
la mayor parte de presidarios. En Valencia es 
donde se hacen y consumen mas alpargatas de 
esparto. Las segundas presentan diferencias no- 
tables según la calidad del cáñamo que se em- 
plea en su confección y según sea mas ó menos 
esmerado el trabajo; distinguiéndose además, por 
su forma, en alpargatas de punta, de media pun- 
ta , de empella o pala gruesa , de empella ó pala 
pequeña, de cazador, de zapato, etc. , etc., has- 
ta constituir un calzado de lujo entre la infinidad 
de personas que lo usan. La fabricación délas al- 
pargatas de cáñamo es general en España, pero 
en donde se fabrican en mayor cantidad es en 
Aragón, en Valencia y en particular en Cataluña, 
pudiéndose decir que en este país casi no hay 
pueblo que no tenga su alpargatero. 

La cantidad de cáñamo que se consume al año 
en la construcción de alpargatas es grande , pu- 
diendo traslucirse de los datos siguientes: en 
Barcelona, en 1849 , -se importaron del reino 
iO, 140 pares de alpargatas nuevas, valor de 
50,560 rs. vn. , y 958 arrobas de alpargatas vie- 
ja? valor de 1 1,496 rs vn.; se exportaron al reino 



ALQ 147 

i, 1 7 2 pares de alpargatas nuevas, valor de 1 6,688 
rs. vn., y 272 arrobas de alpargatas viejas, valor 
de 3,264 rs. vn.;-la exportación al extranjero fué 
de 1,464 pares de alpargatas nuevas, valor de 
5,856 rs. vn., y á las provincias de Ultramar dc886 
docenas de alpargatas nuevas, valor de 3,644 
rs. vn. * 

Aii«i i^liliA . Alchemilla. Género de 
plantas de la familia de las rosáceas, de latetran- 
dia monoginia de Linneo, que abraza unas seisú 
ocho especies . yerbas vivaces de las montañas 
frias , que se distinguen por la elegancia de sus 
hojas palmadas ó digitadas , y por sus flores co- 
munmente verdosas, en corimbos terminales ó 
axilares. El nombre de este género procede de que 
los alquimistas habían creído encontrar en el rocío 
de sus hojas el medio de contribuir á hacer oro. 

Alquimila vulgar, Pié de león 
{Alchemilla vulgaris , L.). Planta vivaz, que cre- 
ce en los prados y en los bosques montañosos de 
la Europa y es común en España. De su raíz sa- 
len hojas sostenidas por largos pecíolos vellosos, 
encorvados ó con frecuencia tendidos por tierra: 
estas hojas son semejantes á las de la malva, pe- 
ro mas consistentes, mas rizadas, mas blancas, 
dentadas , divididas cada una en ocho ó nueve 
ángulos. De en medio de esta planta se elevan 
tallos delgados, redondos, vellosos, ramosos, 
altos de un pié , que llevan en sus sumidades flo- 
res pequeñas, verdosas, dispuestas en corimbos, 
á las cuales suceden semillas pequeñas, redon- 
das, amarillas y contenidas en cápsulas que han 
servido de cálices á las flores. Su raíz es larga, 
gruesa como el dedo , negra por defuera, rodea- 
da de fibras. 

Es considerada como ligeramente astringente, 
calidad que su estipticidad y la propiedad que 
tiene su infuso de colorarse de negro por la solu- 
ción de sulfato de hierro deben hacer mirar co- 
mo exacta. 

* Mientras esperamos que el Gobierno se digne fari'i- 
tarnos la Balanza mercantil general de la importación y ex- 
portación del reino y se sirva disponer que las autoridades 
provinciales nos préstenlos datos estadísticos necesarios pa- 
ra perfeccionar nuestra obra , no omitiremos medios para la 
adquisición de todas aquellas noticias que tiendan á escla- 
recer la'estadística comercial, aprovechándonos ya desde aho- 
ra de la Balanza mercantil de ¡a importación y exportación 
verificada en el puerto de Barcelona, en 1849 , publicada 
por la .VI. I. Junta de Comercio de esta capital; trabajo im- 
portantísimo en el cual la Ilustre Junta desplega aquel fer- 
voroso celo que tanto ha distinguido á sus predecesoras. 
constituyendo en todas épocas al Consulado en una corpo- 
ración verdaderamente protectora de las ciencias de aplica- 
ción inmediata á la agricultura y ala induslria , como for- 
mando la esencia del comercio. 

El Gobierno aprecia, como se merece, la noble tarea que 
la Ilustre Junta se ha impuesto , y las personas inteligen- 
tes valoran debidamente los grandes esfuerzos que le ha de 
costar el llevarla al calió. Nosotros, desde nuestra humilde 
posición , nos atrevemos á felicitarla por la realización de 
tan útil pensamiento, que deseáramos fuese imitado por to- 
das las Juntas de Comercio de España . porque entonces se 
tendria la verdadera Balanza mercantil . que indicaría al la- 
brador , al industrial y al comerciante la manera eomo de- 
be invertir sus capitales. 



1 48 ALQ 

ALQUITRÁN ÓBK£A. Sustancia dei- 
forme , mas ó menos espesa , viscosa , resinosa, 
de color pardo negruzco , trasparente en cortisi- 
mas porciones, y opaca en el caso contrario , de 
olor fuerte y detestable , amarga, mas ó menos 
soluble en el alcohol , en el éter y en los aceites ? 
que se obtiene destilando los leños resinosos a 
una alta temperatura. Su composición se aseme- 
ja á la de la trementina, mas carbono y aceite 
empireumático, menos aceite esencial, etc.; da 
en la destilación ácido acético, etc. 

El pino marítimo [Pinus maritima) es el de 
que se extrae la mayor parte del alquitrán y los 
demás productos resinosos del comercio (tremen- 
tina , pez , miera , esencia de trementina , brea 
seca, brea grasa, etc.), Además se obtiene el al- 
quitrán resinoso del pino silvestre , del pino cetn- 
bro , del pino rnugho , del pino de Escocia , del pi- 
no austral, del pino de Alepo, convirtiendo en 
carbón el leño de estos árboles, después de ha- 
ber extraído toda la trementina. 

El alquitrán de buena calidad despide un olor 
aromático y de trementina; se pega á los cuerpos 
que se meíen dentro de él , de los cuales cuela 
parcialmente, cuando se sacan, en hilos prolon- 
gados que , interpuestos entre el ojo y la luz, pa- 
recen de un color leonado rojizo , diáfanos. Su 
sabor es ácido y estíptico. Si se presenta negro 
opaco ó demasiado moreno , probable es que se 
halla alterado por haber sido calentado demasia- 
do fuertemente ó ñor demasiado tiempo , ó tam- 
bién por haber sido mezclado con alquitranes in- 
feriores. 

En los vastos bosques del Norte de la Europa 
se confecciona en grandísima cantidad alquitrán 
que es muy superior al délos Estados-Unidos, y 
forma un artículo de exportación considerable. 
Desde los confines de la Botnia occidental hasta 
los coníines septentrionales de este inmenso gol- 
fo del Báltico, existen magníficos y vastos bos- 
ques que sirven para fabricar el alquitrán, una 
de las principales ocupaciones de los habitantes 
en toda esta extensión. 

Los árboles que caen de vejez , los' arrancados 
ó derribados por el viento , los restos proceden- 
tes del cuadraje de las maderas ó de otros trabajos, 
las raíces, etc., dan una grande cantidad de 
alquitrán. Este producto es tanto mejor en cuan- 
to los árboles que lo producen son mas resinosos, 
en cuanto se ha puesto mas cuidado en desechar 
las cortezasy los ramos jóvenes, y se escogen mas 
medios para oponerse á la combustión y a la vola- 
tilización de la resina. Con tales precauciones se 
lograría preparar alquitrán cuya calidad podria 
competir con la del Norte. 

En España , el alquitrán particularmente pro- 
cede de Valencia en cuya provincia se fabrica en 
Morella, Cantavella y otros varios puntos, ha- 
biendo un depósito principal de dicho producto 
en Tortosa. El alquitrán del país es mas amarillo 
que el del extranjero , y por esto se emplea para 
impregnar los cordajes y también con él se acos- 
tumbra á alquitranar los buques nuevos. El al- 
quitrán del Norte de la Europa y de los Esta- 



ALQ 

dos-Unidos es muy estimado , y se le destina pa- 
ra carenar los buques por ser el mas negro : lo 
recibimos por lo común con los cargamentos de 
madera en cantidad igual aproximadamente á la 
que consumimos de alquitrán del país, unos 8 á 
\0 mil quintales, poco mas ó menos. 

En Francia casi todo el alquitrán que se em- 
plea en la marina se recibe de Noruega, deSue- 
cia y de Rusia, y esto constituye uno de las prin- 
cipales ramos del comercio de aquel país con el 
Norte y el Báltico , sin que hasta el día se le ha- 
ya visto disminuir mucho por la explotación de 
los alquitranes nacionales. El favor comercial 
que se dispensa en Francia á los alquitranes, 
breas secas y breas grasas del Norte y de la Amé- 
rica determina á los fabricantes y á los comer- 
ciantes de estos productos á servirse de toneles ó 
pipas de la misma capacidad y semejantes á los 
embalajes rusos, suecos y americanos. 

-El alquitrán, en el estado que se le obtiene di- 
rectamente , sirve para barnizar las maderas y 
así preservarlas de la humedad y de los insectos": 
la mayor parte de los bateles y navios están cu- 
biertos de esta sustancia. Con brea grasa disuel- 
ta en caliente en alquitfan se opera también el 
calafaleaje de los buques^ se impregnan los cor- 
dajes. La brea grasa se obtiene inspisando el 
alquitrán por una ebullición mas ó menos prolon- 
gada al aire libre, ó en grandes alambiques que 
permiten extraer de él un aceite esencial propio 
para el alumbrado de gas, y una corta cantidad 
de ácido piroleñoso. A vi ees se le añade resina, 
llamada brea seca, hasta que el residuo haya 
adquirido bastante consistencia enfriándose. El 
alquitrán debe ser entonces duro, un poco flexi- 
ble, y quebradizo en frió, susceptible de reblan- 
decerse por la temperatura de la mano , y de es- 
tirarse en tal estado en hilos largos ó contornea- 
dos entre los dedos. Así es como por lo común 
sé ensaya en el comercio , asegurándose que su 
olor de trementina y su matiz claro se asemejen á 
los de los alquitranes del Norte y de América. 
. La brea grasa, procedente de los alquitranes 
resinosos ó del betún de ulla , puede ser con ven- 
taja empleada en la confección de una almáciga 
propia parala construcción de andenes, de cister- 
nas, de embaldosados expuestos á la humedad , 
etc., y para preservar de la infiltración de las 
aguas pluviales á las heridas hechas á los árboles 
al suprimir sus gruesos ramos. 

El alquitrán obtenido con el ácido acético im- 
puro carbonizando la leña no resinosa en vasos 
cerrados es en gran parte soluble en el agua, y 
contiene carbón no combinado y un grande ex- 
ceso de ácido, y asilos baños dados con él 
sobre madera no lian ofrecido una larga resisten- 
cia. Su principal uso en Paris se limita á ensuciar 
las sales que el Gobierno entrega á las fábricas; 
á veces se mezcla con los combustibles que se 
quieren hacer mas flameantes, tales son la tur- 
ba, el coke menudo, etc.; base recomendado su 
uso contra los gusanos y la podedumbre seca 
de los maderajes, de los rodrigones, etc. 

Para el uso de la medicina, al alquitrán se le 



ALQ 

Í Parifica licuándolo en baño de maria y colándo- 
o al trnws de u tamiz de seda. Dicese que se 
puede sumergir la mano en alquitrán hirviendo 
sin quemarse, loquen© sucede si se lleva guante. 

EÍ alquitrán tiene una acción estimulante sobre 
la piel, á semejanza de los otros producios de los 
pinos: empléasele en la medicina veterinaria pa- 
ra curar la sarna de los carneros y las úlceras de 
los caballos; hásele propuesto para las afeccio- 
nes séricas del hombre ; en Escocia se rocia una 
pierna de carnero con alquitrán, y se hace tomar 
el jugo que cuela de ella á los leprosos; entre 
nosotros, el pueblo cree que el alquitrán aplica- 
do sobre el carrillo cura los males de dientes, y 
la misma idea tiene de su uso en el reumatismo; 
en el Norte de la Europa se administra en píldo- 
ras contra la disentería , la tenia, etc.; en No- 
ruega se fabrica con él una especie de cerveza. 

El agua de alquitrán ó de brea , que se pre- 
para poniendo esta sustancia en infusión por es- 
pacio de algunos dias en ocho veces su peso de 
agua fría, después filtrándola y guardándola en 
vasos cerrados , ó agitándola por espacio de al- 
gunos minutos en cuatro parte» de agua , ha sido 
considerada como un remedio maravilloso contra 
una multitud de enfermedades. Tiene un color leo- 
nado, un sabor ácido, un gusto empireumático 
desagradable, y á veces presenta una ligera capa 
aceitosa en su superficie. El alquitrán que con- 
tiene se valúa á un grano por onza de agua. Se 
administra á la dosis de una libra al dia , por la 
mañana en ayunas, un vaso lleno de 4 onzas , so- 
la ó con azúcar, un poco de vino, ó mezclada 
con agua, leche, etc. : aumenta el curso de las 
orinas y los sudores , excita el apetito , acelera 
la digestión, etc.; hase aconsejado en la dispep- 
sia, el escorbuto, el cáncer, etc., y ha sido pre- 
conizada sobre todo contra la tisis. 

El alquitrán en vapor ha sido propuesto por 
Crichton contra la tisis pulmonar > para ello se 
pone á evaporar á fuego lento una libra de al- 
quitrán junto al enfermo, evitando que llegue á 
hervir, porque los vapores empireumáticosle se- 
rian á éste mas nocivos que útiles y le aumenta- 
rían latosy la dificultad de respirar. Hánse vis- 
to buenos resultados de este tratamiento en In- 
glaterra , en Rusia y en Berlín , y según autores 
célebres este es el tratamiento mas satisfactorio 
de cuantos se han empleado hasta el presente 
contra la tisis. 

Los alquitranes y los betunes se expiden en cu- 
bas ó barriles de diversas capacidades , con aros 
de hierro, y enyesados de ambos cabos. El al- 
quitrán extranjero nos llega en grandes barriles 
de cabida de unas t2 arrobas, pesando en bruto 
unas 16 arrobas; se vende por barriles. El alqui- 
trán del pais circula en distintos embalajes y se 
vende por arrobas. 

En 1849, en Barcelona, la importación del al- 
quitrán del extranjero fué de 7.123 arrobas, va- 
lor de 71 .230 rs. vn ., y la del reino subió á 1 2.285 
arrobas, valor de 122.850 rs. vn. ; la exportación 
al reino fué de 292 arrobas, valor de 2.920 rs. vn. 

Alquil rau ó Brea mineral. Esta es- 



ALS U9 

pecie de brea constituye minas explotadas. Su 
principal uso es en la preparación efe la A Imáci- 
ya-betun (Y. esta palabra). En Francia se vende en 
el comercio bajo el nombre de betún natural ó 
betunes puros de Dax , deSeyssel, de Auvernia, 
del nombre de los lugares de extracción ó de 
donde procede. 

Alquitrán ó Brea de nlla. Este pro- 
ducto se obtiene carbonizando la ulla en las fá- 
bricas de gas para el alumbrado. En Inglaterra 
se usa para embrear las maderas de la marina, 
y es propio para este uso después de haber sido 
reducido de cerca de un quinto de su primitivo 
volúmeu. En este país se le llama Coal-lar. Em- 
pieza á emplearse en Francia en los puertos de 
mar. Reducida á los dos tercios en un alambique, 
esta brea deja un residuo análogo al betún mine- 
ral con el cual se fabrica la almáciga económica 
precipitada, y daun producto fácilmente conden- 
sable, susceptible de ser aplicado al alumbrado 
del gas, para disolverla goma elástica , etc. 

AIjSOíE, Alsine. Genero de plantas de la 
familia de las cariofiláceas, de lapentandria di- 
ginia de Linneo, que encierra muchas especies 
casi todas indígenas de España y otros países de 
Europa , de las cuales la mas importante es la si- 
guiente : 

Alsine media, Muragcs de las 
aves, Pamplina, Yerba pajarera 
[Alsine media, L. ; Stcllaria media , Sm. J . Planta 
perenne , muy común en los lugares sombríos, en 
las huertas, en las viñas , al pié de las paredes, 
etc. De tallo algo peloso; hojas aovado-aco- 
razonadas; cáliz (le cinco hojuelas, cinco péta- 
los partidos en dos cada uno , ovario con tres es- 
tilos filiformes; cápsula de una celdilla y tres 
ventallas. Es algo aromática y su sabor dulce es 
parecido á la de los Canónigos. Antiguamente se 
creia refrescante y se empleaba en diferentes 
afecciones : hásela administrado como ligeramen- 
te astringente en los esputos de sangre; su agua 
destilada se aplica en determinadas enfermeda- 
des de ojos. En ciertas localidades se usa como 
ensalada, ó se cuece como hortaliza. Los perfu- 
madores la hacen entrar en algunos preparados 
cosméticos. Sirve, por último, de alimento álos 
pajaritos que la comen con gusto. 

El nombre de Yerba pajarera y reí de Murages 
de lasares son equívocos, porque aveces se apli- 
can á varias Anagálidas (V. esta palabra), y lo 
mismo debe decirse del de Pamplina , que se apli- 
ca igualmente al Hipeco tendido (Hypecoum pro- 
cumbens, L.), planta muy común en nuestros 
sembrados. 

AIíSTO&IA, Alstoñia. Género de plantas 
de la familia de las estiracáceas , de la monodel- 
fia monandria de Linneo. 

Alstoñia parecida al Té [Alstoñia thc- 
ceformis,L. H. ; Symplocos Alstoñia, Hér.). Se- 
gún los Señores Humboldt y Bonpland , las ho- 
jas de este árbol , de la América equinoxial , son 
muy agradables en infuso teiforme, y un exce- 
lente medio para restablecer las funciones de los 
sistemas cutáneo y digestivo. Crece en un clima 



130 ALT 

frió. Se llama á este árbol Té de Santa Fó, por- 
que en esta ciudad sus hojas se usan ala manera 
del té de la China. 

AliSTKETVIERIA , Alstroemeria. Géne- 
ro de plantas de la familia de las narcíseas, de la 
hexandria monoginia de Linneo , que comprende 
muchas especies, indígenas de la parte equino- 
xial del Nuevo Mundo , de las cuales dos son cul- 
tivadas en nuestros jardines por la elegancia de 
sus flores. 

Alstremeria de flores rayadas 
{Alstroemeria Ligtu, L. ) . Esta es la especie mas 
pequeña : tiene ías raíces tuberculosas y se la 
multiplica por la separación de los tubérculos. 
Presenta algunos tallos estériles, de siete áocho 
pulgadas, mas ó menos bañados de rojo, y ter- 
minados por una roseta de hojas en forma de es- 
pátula y oblongas ; los que llevan flores tienen 
hojas mucho mas estrechas, y son de pié y medio 
de largo. Las flores en umbela, en número de tres 
ó cuatro , son blancas rayadas de encarnado, y 
se presentan en el invierno. En Chile y en el Perú 
se comen los bulbos de esta especie. 

Alstremeria peregrina , Iiirio de 
los Incas, Peregrina de lima { Als- 
troemeria peregrina, L. ) . Planta de raíz vivaz, de 
la cual salen muchos tallos de dos pies acompa- 
ñados de hojas sin pecíolos y opuestas en cruz, 
muy agudas, lanceoladas, encorvadas en su ex- 
tremidad; flores poco numerosas, terminales, 
grandes, de color azul mezclado de diversos ma- 
tices agradablemente dispuestos. De las cultiva- 
das en nuestro suelo ésta es la especie mas bella. 

En el Perú se comen los bulbos de la Alstre- 
meria tomentosa [Alstroemeria tomentosa, Ruiz 
y Pavón). El Sr. de Tussac ha descrito una es- 
pecie de este género , que él llama Alstremeria 
comestible, cuyos bulbos comen los negros quie- 
nes los llevan al mercado del Cabo de Buena Es- 
peranza, en donde los venden bajo el nombre de 
Patatas blancas : cómense éstas hervidas y con 
sal, ó aderezadas con una salsa. 

AI/íARIC Gesner llama así á un peque- 
ño pescado que se pesca cerca de la ciudad de 
Achalat, en Persia, que se sala y se trasporta 
á diferentes países. 

AI/JMGA, Altura. Género de plantas de la 
familia de las malváceas , de la monodelfia po- 
liandria de Linneo. 

Altea oficinal , Malvavisco ( A Ithcea 
ojficinalis, L. ). Crece naturalmente en los luga- 
res húmedos, en las orillas de los rios, y es cul- 
tivada en grande en muchos países por ei uso tan 
frecuente que se hace de su raíz en medicina. Sus 
tallos , que se elevan á la altura de tres ó cuatro 
pies, son redondos, vellosos, huecos por dentro; 
sus hojas son como las de la malva común , pero 
mas largas, mas gruesas, puntiagudas, dentadas, 
blandujas y blanquecinas ; florece en verano, y 
su flor es ligeramente encarnada; su fruto es 
pequeño, redondo , y encierra cápsulas que cada 
una contienen una semilla uniforme. Su raíz es 
larga, gruesa como el pulgar, redonda, ramosa, 
con arrugas transversales, blanca por dentro, 



ALT 

cubierta de una epidermis amarillenta, con un 
canal medular central, sin olor, y de un sabor soso 
y mucilaginoso. 

El malvavisco es una planta muy útil : sus hojas 
son emolientes , y con ellas se hacen lavativas y 
cataplasmas , y sus flores son pectorales ; pero la 
parte de uso mas común y que merece lijar nues- 
tra atención es la raíz. 

La raíz , pues, de malvavisco se vende en pa- 
quetes ó en hacecillos de diversas cantidades : 
debe escojerse bien nutrida , bien llena y sin mé- 
dula leñosa. 

Según el análisis químico , el malvavisco con- 
tiene un quinto de su peso de mucílago , fécula, 
inulina, extractivo , un leñoso abundante , ves- 
tigios de gluten y de resina, malato, etc. El Sr. 
Bacon ha encontrado en él, además, aceite, azú- 
car y un principio particular. (Y. Alteina). 

La naturaleza dulce y mucilaginosa de la raíz 
de malvavisco la hace emplear en todas las afec- 
ciones con irritación ó inflamación, como calman- 
te, emoliente y pectoral, etc.; de ella se hace un 
uso diario , doméstico por decirlo así , en los ro- 
madizos, las inflamaciones intestinales, la calen- 
tura, etc. Entera y despojada de su corteza, se 
da, estando seca, a los niños, que la mascujan, 
á lin de ayudar á la salida de los dientes y para 
calmar la irritación de las encías. En polvo se 
emplea para dar consistencia á los loocs y á las 
pastillas, y para añadir á los polvos temperantes, 
etc. Su cocimiento sirve en lociones, fomentos, la- 
vativas, y para desleír la harina de linaza con la 
cual se preparan las cataplasmas. Por último, el 
malvavisco entra en varios compuestos farmacéu- 
ticos á los cuales da su nombre, como pastillas, 
pasta, jarabe simple y compuesto, etc. Como be- 
bida , no puede tomarse el cocimiento : solo puede 
emplearse el infuso de malvavisco, hecho rápida- 
mente, echando agua hirviendo sobre la raíz la- 
vada y de la cual se ha separado la película, pues 
del contrario se tendría un líquido demasiado 
viscoso, pesado é indigesto. 

Como todos los vegetales abundantes en mu- 
cílago y fécula, el malvavisco podría alimentar. 
Según Cavanille , hase conseguido obtener de él 
una especie de hilaza, como de muchas malvá- 
ceas , haciéndolo enriar, y la suministrarían aun 
mejor , según Bosc , las Altea como cáñamo ( A l- 
thcea cannabina, L. ) y Altea deNarbona [Al- 
thcea narbonensis , L . ) . 

Al malvavisco se le sustituyen diversas otras 
malváceas , según los países. Hemos dicho que 
en Francia se le reemplazaba, aveces, con la raíz 
del Alcca roscea, L. En la India, en América y en 
África, se le sustituye con la raíz del Sida rhom- 
bóidea, L.; enBorbon, según el señor Dupelit- 
Thouars , con la raíz del Waltheria indica. 

En 1849 , de Barcelona se han exportado á di- 
ferentes puntos del reino, 1.401 libras de raíz de 
malvavisco, valor de 4.203 rs. vn., y al extran- 
jero, 21 .850 libras, valor de 6.932 rs. vn. 17 ms. 

ALTEÍNA. Él Sr. Bacon , farmacéutico en 
Caen , ha obtenido, en 1 827, de la raíz de malva- 
visco ó altea oficinal , tratada por el agua y el 



ALT 

alcohol , cristales romboidales trasparentes , do 
n verde de esmeralda, solubles en el agua, in- 
solubles en el alcohol, que parecían alcalinos, á 
los cuales ha considerado como un principio par- 
ticular y les ha llamado Alteina. Según el Sr. Plis- 
son , esta sustancia seria mas bien un malato de 
alteina, y la misma alteina, según experimentos 
mas recientes, no diferiría de la asparragina y ten- 
dría analogía con la glicirricina o principio "cris- 
talino del regaliz. 

Al/li Y<;i A . Altingia. Género de plantas 
de la familia de las coniferas , de la monoecia di- 
cline del sistema de Linneo. 

Altingia grande [A Itingia excelsa, Ñor.; 
Dammara alba, Rumph.; P mus Dammara, Lamb). 
Este árbol, que crece en las Molucas, exsuda na- 
turalmente de su tronco , ó de las incisiones que 
en él se practican, una resina primero blanda, 
viscosa , pero que se solidifica en el árbol en po- 
cos días, y forma masas á veces muy gruesas; 
entonces es blanca como el cristal , pero vuelve 
amarilla como el succino envejeciendo. Otras ve- 
ces destila gota á gota por tierra , en donde se 
concreta y también se ensucia. Cuando es líqui- 
da , esta resina tiene el olor de los pinos y del al- 
macigo; seca, es inodora. Echada sobre las as- 
cuas se observa lo mismo que se verifica en igual 
caso con las resinas de los pinos. Rumfio dice que 
se asemeja á la resina del Canario, pero los auto- 
res aseguran que es distinta de ella. 

Esta resina sirve en las Molucas para hacer 
antorchas ó hachones para alumbrarse en la pes- 
ca, y también es empleada para calafatear los bu- 
ques , constituyendo bajo este respecto un objeto 
de comercio bastante importante. No tiene uso 
médico , pero Rumfio pretende que podría ser em- 
pleada, como vulneraria, en las heridas de los 
pies, etc. 

El nombre de Dammara-puli , que lleva tam- 
bién esta resina , quiere decir en males resina 
blanca. 

Los señores Merat y De-Lens dicen: «Hase con- 
fundido este vegetal con el género Canario ( Ca- 
narium) , de la familia délas terebintáceas, que 
es de los mismos lugares y que produce también 
una resina. El señor de Candolle, por ejemplo, 
dice que la resina de l Altingia es balsámica y 
quizás sea el estoraque liquido. Es probable que 
el haya padecido error por los Anales botánicos 
de Koenig , examinando la resina del Canario 
común [Ijanarium commune, L.). llay motivo 
para creer también que lo que se dice de las al- 
mendras de la Altingia , que se presentan como 
comestibles, se refiere á la nuez del Canario, 
que efectivamente se come, de la cual se hace pan 
en Java , y se extrae aceite. Nosotros creemos 
que Horsfield haya sido quizás la causa de la 
propagación de estos errores, por no haber dis- 
tinguido bastante estos dos vegetales en su catá- 
logo de plantas de Java.» 

AI/I'KA Jll'%. LiPiNis. Género de plantas 
de la familia de las leguminosas , de la diadelfia, 
decandria , de las cuales se conocen veinte y 
cuatro especies, algunas indígenas de Europa, 



ALT \ó¡ 

muchas aclimatadas, y las demás podrían adqui- 
rirse fácilmente. Las hay anuas , como son las 
de Europa, otras son vivaces y hasta de la mag- 
nitud de los arbustos. Todas tienen las raíces fi- 
brosas, ramosas y casi leñosas, que penetran 
profundamente en la tierra : los tallos que se le- 
vantan del cuello principal son rectos, cilindricos 
un poco vellosos y medianamente ramosos, y 
suben desde la altura de catorce pulgadas hasta 
la de veinte y cinco y aun treinta : las hojas son 
alternas, de un tegido flojo y esponjoso hasta el 
momento de la maturación, y sencillas en solas 
cuatro especies, pues en las demás son digitadas 
y se distribuyen circularmenteen el ápice de un 
pecíolo largo cinco ó siete hojuelas oblongas, de 
un verde poco oscuro, que están cubiertas de 
pelos sedosos: sus flores son grandes, blancas, 
azules , rosadas ó amarillas, dispuestas en espi- 
gas terminales al rededor de un eje común , so 
abren en abril ó mayo : en julio ó agosto las su- 
cede unalegumbre comprimida, prolongada, que 
contiene semillas duras, orbiculares, mediana- 
mente gruesas, un poco achatadas, blanqueci- 
nas al exterior y amarillentas en el interior , que 
maduran en otoño , y por la masticación dejan 
percibir un sabor sumamente amargo cuando no 
se las ha quitado el tegumento que las cubre. De 
todas las especies la mas importante es el Al- 
tramuz blanco, del quenos ocuparemos luego. 

Dicese que el nombre latino de este género de- 
riva de lupus , lobo , porque sus especies nece- 
sitan mucha tierra para crecer y la devoran 
como el lobo devora a los animales que encuen- 
tra. Sin embargo, en muchos países, se siem- 
bran altramuces para abonar las tierras , y en 
verdad su cultivo es de los mas económicos y 
útiles al labrador. 

A II rain uz blanco {Lupinus albus, L.). 
Especie anua , originaria del Levante, cultivada 
en diversos países, sobre todo en España en 
donde es muy abundante. Planta de raíz leñosa 
y fibrosa , de cuyo cuello sale un tallo mediana- 
mente grueso, redondo, derecho, velloso, ra 
moso, de color verde amarillento, lleno de meo- 
llo, que se eleva á la altura de unos dos pies 
y medio : sus hojas son compuestas de cinco ó 
siete hojuelas apretadas, de color verde de mar 
por encima, blanquecinas y lanuginosas por de- 
bajo , de un sabor leguminoso, ligeramente amar- 
go : sus flores son blancas : sus frutos son legum- 
bres planas que encierran cinco ó seis semillas 
casi redondas, complanadas , mas gruesas que 
guisantes, duras, blancas por defuera, amarillas 
por adentro, de sabor amargo. 

El altramuz es cultivado como alimenticio pa- 
ra el hombre y los ganados , como abono , y tam- 
bién como planta de adorno. Los terrenos com- 
pactos, aguanosos, cenegosos , cretáceos y alu- 
minosos no le son favorables; al contrarió , re- 
quiriendo con preferencia un terreno húmedo y 
movedizo á la vez, prospera en las tierras flacas, 
áridas, sobre las arenas y terrenos de casquijo. 
Para su cultivo , basta dar á la tierra una solo 
labor, cuando se le quiere enterrar en estado 



I SI ALT 

de yerba, en clase de abono; pero cuando se 

Suiere recoger la semilla, es preciso sembrarlo 
espues de dos buenas labores cruzadas. Es la 
mejor planta para alternar con las producciones 
de la tierra , porque, recurriendo pronto el cír- 
culo de su existencia, después de su recolección 
Í>ermite disponer el terreno que ocupaba para 
as sementeras de otoño. 

El altramuz es útilísimo para fertilizar econó- 
micamente terrenos ligeros y secos; en España, en 
Francia , en Portugal y sobre todo en Toscana es 
cultivado para enterrarlo cuando ha llegado á la 
altura depiéy medio y sembrar trigo por encima. 

Este vegetal es cultivado también como planta 
de forraje en losprados artificiales, puesto que el 
altramuz fresco es un excelente alimento páralos 
animales ; los bueyes y las vacas , y especial- 
mente los carneros lo aprecian mucho, y por su 
medio engordan y adquieren fuerza. Los antiguos 
cultivadores griegos y romanos lo daban á los 
ganados en este estado ya mezclado con paja 
corlada, ya con semillas cocidas y desechas espe- 
cialmente en el invierno. 

El altramuz es del número de las plantas en 
las cuales se observa el fenómeno que Linneo ha 
designado bajo el nombre de sueño : sus hojue- 
las se pliegan y se inclinan hacia tierra cuando 
el sol va á ponerse, y se dirijen hacia este as- 
tro, dice Plinio, indicando la hora del dia al la- 
brador aun cuando haya nubes en la atmósfera. 

Los tallos secos de esta planta , que son muy 
duros, sirven para formar pajaza; quemados, 
dan excelente carbón para la fabricación de la 
pólvora , preferible al de bonetero ; en los Vos- 
gues, son empleados como combustible para 
calentar los hornos , y también para obtener 
excelentes cenizas para lejías ó la extracción de 
la potasa ; con las hebras que los cubren se pue- 
den fabricar buenas jarcias, y con ellas hanse 
trabajado lelas y también papel. 

La miel recogida por las abejas en las flores 
del altramuz contrae un ligero amargor que la 
hace tónica. 

A las semillas de este vegetal es á lo que se lla- 
ma A Itramuces. El análisis de estas semillas prue- 
ba que difieren de todas las de las demás plan- 
las leguminosas: no contienen ni almidón ni sus- 
tancia azucarada, sino una materia vegeto-ani- 
mal que tiene mucha analogía con el gluten, lo 
que les da lodos los caracteres de las semillas 
alimenticias. Además contienen un aceite amargo 
que da sus propiedades á la harina , fosfatos de 
cal y de magnesia , cortas cantidades de fosfato 
de potasa y de hierro. 

Los antiguos secaban al humo los altramuces 
para impedir que fuesen destruidos por las lar- 
vas de los insectos, y así eran contados entre el 
número de los marcos para los pesos públicos , y 
los empleaban á manera de plata acuñada en los 
juegos y la escena. De ahí ei proverbio -.Nummus 
lupinus , y aurum comicum , con que se designa- 
ba un objeto de escaso ó ningún valor. 

Según Plinio , la facilidad con que el altramuz 
vegeta en los terrenos los mas ingratos , hacia es- 



ALT 

timar sus semillas á los antiguos , que las usaban 
como alimento mas que nosotros , probablemen- 
te á falta de mejores legumbres. Ellas son muy 
amargas , pero la cocción les quita en parte este 
amargor ; sin embargo , después de esta prepa- 
ración, no deja de ser siempre un triste alimento 
(de donde procede el tristis lupinus de Virgilio, 
Eclog. I) , pesado, flatuoso y poco agradable, que 
es el patrimonio de los pobres, y solo puede ser 
digerido por estómagos robustos. 

No obstante , esta semilla era el manjar predi- 
lecto de los filósofos griegos, en particular de los 
cínicos que continuamente la llevaban consigo. 
En seguida se le dispensó un lugar en las mesas 
opulentas : en Roma , los generales en sus triun- 
fos , los ediles en las fiestas de Flora , los ambi- 
ciosos que codiciaban el poder , distribuían altra- 
muces entre elpueblo que lo recibía como un pre- 
sente para comerlo ya cocido con garó, ya ade- 
rezado con un poco de sal ó en forma de ensalada 
con vinagre, aceite y yerbas aromáticas. Poste- 
riormente se abandonó su uso á la gente pobre, 
y en las plazas públicas de Roma se vendían al- 
tramuces cocidos, como se venden todavía en 
Egipto, en donde sé les llama Embalen, del lu- 
gar de donde se cogen. Los Roma nos los mezcla- 
ban con el pan, pero por lo oítoun los comían con el 
garó después de haberles hecho perder una parte 
de su amargor ; con este motivo se refiere que 
habiendo preguntado un diaáZenon de Cicio por- 
que era afable cuando había be¡ ido, él que na- 
turalmente se distinguía por su dureza y hasta 
asperidad con sus amigos, contestó: «yo soy co- 
mo el altramuz , muy amargo antes de estar bien 
mojado y dulce cuando esta empapado.» Los es- 
clavos y" las gentes sobrias hacían uso de ellos, 
y hasta Lóculo hizo servirlos en su mesa : Plinio 
refiere que el famoso y hábil pintor griego Protó- 
geno se alimentó no mas que de altramuces co- 
cidos al agua , por espacio de siete años , para 
conservar la vivacidad de su imaginación mien- 
tras trabajaba en su célebre cuadro de Laliso. Por 
último, los altramuces que en Roma eran primero 
un manjar exquisito , y en las cenas fúnebres se 
ofrecían á los manes [Ferales nocte lupinos , dice 
Calpurnio) , fueron al fin alimento grosero recha- 
zado hasta al pesebre de los animales domésticos. 

En Egipto, en Italia, en Córcega, en el medio- 
día de la Francia y en algunos puntos de España 
todavía se comen' altramuces; pero entre noso- 
tros el principal uso que se hace de esta semilla 
es para engordar los bueyes, y atendida su con- 
sistencia cornea se remoja en agua veinte y cua- 
tro horas antes de darla al ganado. 

La harina de altramuces era empleada como 
vermífuga, para restablecer el apetito, etc., en 
razón , sin duda de su amargor : en Egipto se 
usa para suavizar las manos. 

El Altramuz amarillo (Lupinus luteus , L.), 
de flores amarillas de oro, el Altramuz peloso 
[Lupinus pilosus, L. ) , de flores azules, el Al- 
tramuz vario (Lupinus vanus, L. ), de flores 
rojas ó azules , y algunos otros se cultivan en los 
jardines por la hermosura de sus flores. 



ali: 

En el Perú hay una especie de Altramuz, lla- 
mado Chuchu, cuyas semillas son comestibles, y 
se cultiva también en los jardines por sus bellas 
flores. En la isla de Onnalaska hay una especie 
de Altramuz de flor muy hermosa, cuya raiz con- 
tiene un alimento apreciado por los habitantes. 

En 1849, se importaron en Barcelona, proce- 
dentes de diferentes puntos del reino, 246 fs, de 
altramuces blancos, valor de 4.920 rs. vn. 

Alit vimci:. Sal muy antiguamente conoci- 
da, puesto que Hipócrates habla ya de ella; traída 
primero del Levante, en donde la hay, así como 
en otras partes del globo, en montones conside- 
rables llamados Aluminieras; fabricado en se- 
guida en Italia, en Inglaterra, en Alemania, en 
Francia y en España. Obtiénese, sea por lixi- 
viación cíe las sustancias de apariencia petrosa 
que lo contienen del todo formado , ó de las eflo- 
rescencias que se forman en la superficie de la 
tierra en ciertos lugares, como en la Sojfatera 
cerca de PuzzoJ ; sea por la calcinación de esqui- 
tas arcillosas, mezcladas con sulfato de hierro, 
que contienen sus elementos; sea reuniendo arti- 
ficialmente estos mismos elementos. 

Obtenido por el uno ó el otro de estos medios, 
el alumbre se presenta en masa ó en cristales por 
lo común octaedro», de fractura ondeada, tras- 
parentes, ó ligeramente eflorecidos, incoloros, 
de sabor astringente, ácido y como azucarado, 
solubles en quince veces su peso de agua fria, y 
en cerca de su peso de agua hirviendo, que en- 
rojecen el tornasol , fusibles al fuego en su agua 
de cristalización , que constituye cerca de su mi- 
tad, hinchándose y secándose en seguida por la 
pérdida de este líquido, descomponibles en par- 
te y á veces en totalidad á una temperatura mas 
elevada, etc. 

La naturaluza de este cuerpo está lejos de ser 
siempre idéntica: químicamente se distinguen dos 
especies de él, sin contar las suertes ó varieda- 
des del comercio. La primera es el sulfato de alu- 
mina y de amoníaco , y la segunda el sulfato de 
alúmina y de potasa. 

Sulfato de alúmina y de amoníaco, Sulfato 
aluminico-amónico. Alumbre de base de amonia- 
co. Esta sal está difundida con mucha abundan- 
cia en el comercio, y frecuentemente mezclada 
con alumbre de base de potasa, del que es im- 
posible distinguirla por el simple aspecto. Tritu- 
rada con cal viva pulverizada, deja exhalar lue- 
go un olor penetrante de amoníaco; con los reac- 
tivos presenta los mismos efectos que la Solución 
de alumbre de base de potasa , de que vamos á 
hablar. 

Sulfato de alúmina y de potasa, Sulfato alu- 
minico-potásico, Alumbre de base de potasa. Esta 
sal es la vulgarmente designada con el nombre 
de Alumbre. Su solución acuosa forma con el ni- 
trato de barita un precipitado blanco , insoluble 
en los ácidos nítrioo y hidroclórico ; con el amo- 
níaco y la potasa un precipitado gelatinoso , so- 
luble en un exceso de este último álcali ; con el 
bicloruro de platino un precipitado amarillo na- 
ranjado. El ácido hidrosulfurico y el cianuro de 
20 



ALL <53 

hierro y de potasio no alteran la solución de alum- 
bre puro, y la cal pulverizada que se tritura con 
una porción de esta sal no desprende de ella nin* 
gun olor. 

El Sobre-sulfato de alúmina, de potasa y de 
amoníaco es una tercera especie, siempre artifi- 
cial y Mamada cop frecuencia Alumbre de fá- 
brica. 

Todas estas tres especies contienen , además, 
de uno á dos milésimos de sulfato de hierro. 

El alumbre antiguamente habia sido llamado 
Alúmina vitriolada , Vitriolo de alúmina, Vitrio- 
lo de arcilla , etc. 

En el comercio se distinguen las variedades 
siguientes .- 

Alumbre calcinado ó quemado. Masa porosa, 
blanca, ligera, obtenida calcinando el alumbre 
común. No contiene agua, es casi insípido y ca- 
si insoluble; pero, guardado algún tiempo, ab- 
sorve la humedad atmosférica y se vuelve solu- 
ble y sapillo. Debe prepararse con el sobre-sulfa- 
to de alúmina y de potasa, porque el sobre-sulfato 
de alúmina y de amoniaco se descompone comple- 
tamente al fuego, y el sobre-sulfato de alúmina, 
de amoníaco y de potasa se descompone en par- 
te. Este producto en rigor es un producto farma- 
céutico , pero ha entrado también en el dominio 
de la droguería, figurando en los catálogos de 
los laboratorios de productos químico-farmacéu- 
ticos. Empleado en medicina casi exclusivamen- 
te al exterior, reducido á polvo, como ligero 
catarético y desecante. 

Alumbre crudo. Llámase asi el alumbre común 
por oposición con el mismo alumbre calcinado. 

Alumbre dulcificado. Bater ha dado este nom- 
bre al alumbre común purificado por muchas cris- 
talizaciones sucesivas : le atribuía , á la dosis de 
12 granos, una eficacia particular contra las en- 
fermedades de pecho debidas á la acción de los 
vapores metálicos, contra los dolores de dien- 
tes, etc. 

Alumbre de España. Nuestro suelo abunda en 
minas de alumbre: conocidas son las de Aragón, 
Asturias, Murcia y Valencia, y sabido es que 
esta sal se encuentra en eflorescencias blancas ó 
ligeramente coloradas por el sulfato de hierro en 
el Valle de Aran y otros puntos de los Pirineos. 
El alumbre que, en grandes cantidades, se obtie- 
ne de las minas beneficiadas de varios distritos de 
Aragón y de Almazarrón ó Mazarron es empleado 
en bruto, ó refinado antes de entregarlo al consu- 
mo por fabricantes especiales. El alumbre de Ara- 
gón se presenta en pedazos irregulares , de color 
blanoo sucio y de trasparencia oscura, de frac- 
tura seca con lustre vidrioso. El alumbre de Al- 
mazarrón está en pedazos mas gruesos, irregula- 
res, es blanco y á veces algo rosado , de fractura 
seoa. El primero oircula embalado de diferentes 
maneras, en sacos, cajones, etc., y se vende por 
arrobas ; el segundo va en cofines ele esparto, de 
peso de 8 á i arrobas , y en su venta se abona 
una libra de tara por arroba. Si bien los alumbres 
preferidos en España son los de Inglaterray en 
particular el de Italia procedente de Civitavechia, 
tomo i. 



.54 ALU 

desde unos diez y seis años, que es conocido el de 
Mazarron , ha disminuido considerablemenle la 
importación de los «alumbres extranjeros. 

Alumbre de España refinado. Esta suerte está 
en masas irregulares y en pedazos de todas di- 
mensiones; su color es de un blanco apagado , su 
trasparencia es pura , su fractura es brillante. En 
Barcelona hay los Sres. Torres y Yiñas que se 
dedican á la refinación del alumbre, empleando 
indistintamente el procedente de Aragón ó el de 
Almazarrón, si bien este último se usa para mu- 
chas operaciones sin necesidad de purificarlo pre- 
viamente. La cantidad de alumbre refinado entre 
ambas fábricas asciende al año á unos mil quin- 
tales. 

Alumbre de espejo. Otro de los nombres dados 
al alumbre común ó sobre-sulfato de alúmina y 
de potasa. 

Alumbre de Francia. En gruesas masas de un 
blanco y de un lustre vidrioso, de trasparencia 
un poco oscura, de fractura seca, que presenta un 
aspecto húmedo , pero no obstante bastante bri- 
llante. Embalaje: barricas de madera blanca, 
que pesan 800 a . .500 libras. 

Alumbre de hielo. Es el alumbre común fundido 
en su agua de cristalización : se parece al agua 
sólida, y se presenta en hermosos cristales octae- 
dros trasparentes. 

Alumbre de Inglaterra. En gruesas masas, en 
pedazos claros y trasparentes como el cristal ; es 
mas ó menos hermoso, según ha sido bien ó mal 
purificado. Debe escogerse blanco, claro, tras- 
parente, seco y que tenga pocos pedazos menu- 
dos. Es una excelente calidad. Embalaje: en bar- 
riles ó en sacos. 

Alumbre del Levante. En pedazos irregulares 
rojizos. El de Constantinopla es mas craso y me- 
jor que el de Esmirna. Embalaje : en sacos. 

Alumbre de Lie ja. Fabricado con esquitas ar- 
cillosas mezcladas con sulfuros de hierro : pre- 
séntase en masas mas ó menos considerables de 
un blanco gris sucio, de una trasparencia muy 
oscura y de fractura vidriosa. Embalage: vario. 

Alumbre líquido. Plinio habla de este alumbre 
que Tournefort ha encontrado destilando de una 
caverna de la isla de Milo. Su sabor es mucho 
mas acre que el del alumbre común y de una 
estipticidad casi corrosiva. Los sarnosos se sirven 
de esta agua en lociones en las partes mas enfer- 
mas, se lavan un cuarto de hora después con 
agua de mar, y curan sin otro remedio. 

Alumbre natural. Nombre dado ya al alumbre 
de pluma, ya al alumbre que se eflorece en la 
superficie de la tierra cerca de Puzzol. 

Alumbre de pluma. Es un Sobre-sulfato de alú- 
mina , que existe en la naturaleza , en particular 
en las grutas de la isla de Milo , en gruesos ha- 
cecillos compuestos de filamentos delgados , pla- 
teados, lustrosos, largos de una á dos pulgadas. 
A veces está colorado en amarillo por el hierro. 
Esta sal es soluble en el agua , y de un sabor as- 
tringente, análogo al del alumbre común, pero 
mas dulce, como lo habían notado los antiguos. 
Con frecuencia hase confundido este alumbre con I 



ALU 

el amianto, cuyo aspecto tiene, pero que esin- 
solubleen el agua: Lemery, que ha conocido el 
verdadero, dice que es muy raro, y que el de 
los droguistas por lo común no es otra cosa sino 
una especie de talco filamentoso , de un blanco 
verdoso y lustroso , análogo al amianto , pero 
de hebras mas cortas. — Los antiguos hacian 
gran caso de este alumbre : Hipócrates le da- 
lia la preferencia después del de Egipto; Plinio 
dice que es menos desecante que las demás espe- 
cies; según Dioscorides, el alumbre de Milo im- 
pide á las jnugeres de concebir ; el de Egipto, al 
contrario /según Hipócrates, facilítala concep- 
ción. 

Alumbre de Roca. Llamado así del nombre de 
la ciudad de Rocha en Siria. Se presenta en grue- 
sas masas trasparentes y de una fractura vidriosa. 
Este alumbre, que es el mas antiguamente co- 
nocido y (fue ocupaba el primer lugar en las ar- 
tes, ha "llegado á ser muy raro hoy día, porque 
tenemos otros medios de pocurarnos alumbre 
bueno á precio muy barato. Embalaje : en cajas 
y en barriles de diverses pesos. 

Alumbre de Roma. Esta^fspecie , preparada en 
Civitavecchia con la piedra aluminosa de Tolfa, 
no es refinado y contiene ínuy poco hierro. Esta 
en pequeños fragmentos romboidales-cúbicos ú 
octaédricos cubiertos de una eflorescencia hari- 
nosa, y que ofrecen en su fractura capas perfec- 
tamente incoloras y capa^ rosadas. Este alumbre, 
antiguamente muy buscado, ha también dismi- 
nuido de precio. Embalaje: encajas y barriles 
de peso vario. 

Alumbre s a cari no. Nombre dado al alumbre co- 
mún ó sobre-protosulfato de alúmina y de potasa. 

Para las artes, casi no se hace diferencia entre 
las variedades de alumbre comerciales. Quizás 
sin embargo, y esto es muy probable, los resultados 
no son siempre los mismos: los tintoreros, los zurra- 
dores, los gamuceros, los curtidores de vaqueta 
de Moscovia, que emplean mas alumbre, no han 
fijado mucho la atención en las diferencias de 
composición elementar del alumbre de que hacen 
uso; y puesto que emplean indiferentemente los 
alumbres potasiados y amoniacados , no entrare- 
mos en los pormenores de análisis, que serian 
no obstante fáciles y estarían al alcance de todo 
el mundo. Tampoco hablaremos de los procede- 
res de fabricación , que nos alejarían demasiado 
de nuestro objeto. 

La sosa hace también cristalizar en alumbre al 
sulfato de alúmina, incristalizable por sí mismo; 
pero la extrema solubilidad del alumbre de base 
de sosa presenta en la fabricación inconvenientes 
y dificultades de ejecución poco útiles de conocer 
á los consumidores, y que á pesar del bajo pre- 
cio de la sosa comparado con el de los dos otros 
«álcalis , no permiten al fabricante hacer uso de 
él como cristalizante. 

Para que el alumbre sea reputado bastante pu- 
ro para servir á todos los usos de la tintura la 
mas delicada, es menester que no se colore in- 
mediatamente en azul por el l'errocianuro de po- 
tasio (prusiato de potasa) , y también que no ad- 



ALU 

quiera un ligero tinte hasta al cabo de veinte y 
cuatro horas de contacto. 

Los usos del alambre son innumerables : es uno 
«le los principales ingredientes de que se sirven 
los tintoreros para (lar á los colores mas brillo 
y mas vivacidad, consolidándolos sobre la esto- 
fa ó produciendo el mismo electo que el agua de 
goma. Es una especie de- mordiente que tija los 
colores y los une, impidiendo á las partículas mas 
tinas de evaporarse. Los tintoreros alumbran to- 
das las estofas que quieren teñir, sobre todo en 
carmesí, sin lo que no reciben bien este color. 
En muchos casos, una corta cantidad de hierro, 
que ensucia siempre mas ó menos aun los me- 
jores alumbres, no puede perjudicar á los buenos 
resultados en su aplicación como mordiente; 
pero con frecuencia también este sulfato de hier- 
ro es muy de temer, y antes de hacer uso del 
alumbre , es preciso purificarlo por disoluciones 
v cristalizaciones repetidas. Uno de estoscasos es 
los hermosos tintes de algodón en rojo de Andri- 
nopoli y otros colores vivos; porque conviene sa- 
ber nueel algodón es de todos los tegidos orgáni- 
cos el mas sensible á Ikiweseneia del hierro. A 
la necesidad de una gran pureza del alumbre pa- 
ra ciertos tintes, parala coloración de los mar- 
roquíes, etc., etc., es debida en gran parte á lo 
menos la preeminencia concedida por tan largo 
tiempo al alumbre de Roma , siendo así que cual- 
quier alumbre bien puriscado puede dar los mis- 
mos resultados. — El alumbre- impuro, muy car- 
gado de sulfato de hierro , es también muy bus- 
cado, principalmente por los curtidores de va- 
quetas de Moscovia , quienes pretenden que esta 
variedad da peso á sus cueros blancos. 

El alumbre sirvetambien para obtener casi te- 
das las lacas; para preservar las pieles y los for- 
ros de ser atacados por los insectos; para alum- 
brar el papel de escribir ; para endurecer el sebo 
en la fabricación de velas; para retardar la pu- 
trefacción de los cadáveres, etc., etc., y en es- 
tos nltimos años liase observado que el agua sa- 
turada de alumbre y que tiene en suspensión 
arcilla apaga mucho" mas pronto los incendios 
que el agua común. 

El alumbre clarifica todos los líquidos asreomo 
todos los licores, pero les comunica cierto gusto 
que anuncia su presencia; se hace mucho uso de 
«'I para clarificar el azúcar de remolachas en 
las fábricas de este producto. 

En medicina, el alumbre se administra al in- 
terior, sea disuelto en una poción, á la dosis de 
diez granos auna dracma por dia, y mas, sea en 
pildoras en menor cantidad : es un astringente 
poderoso, preconizado en un sinnúmero de en- 
fermedades. Al exterior , se usa contra las excre- 
cencias fungosas, las úlceras, los dolores de las 
encías, los sabañones , etc. , etc. 

En Barcelona, en 1849, ra importación de 
alumbre fué: de diferentes puntos del reino, 
I .f 41,405 libras, valor de 86«<053 rs. vn. 17 
mrs.; del extranjero, 7, 536 libras, valor de .">, i7(¡ 
rs.vn. (Alumbre de Holanda, 4,225 libras, valor 
de 3,187 rs. vn. 17 mrs. — alumbre de roca, 779 



ALU 1 .v¿ 

libras, valor de 389 rs. vn. M mrs. , — alumbre 
de Roma, 2,532 libras, valor do 4,899 rs.vn.). 
La exportación á diferentes puntos del reino fué 
de 12,799 libras, valor de 9,598 rs. vn., y á las 
provincias de Ultramar, de 200 libras, valor de 
1,'iOrs. vn. 

En ciertos países se da el nombre de Alumrrr 
azul al sulfato de cobre , que imprudentemente 
se ha aconsejado mezclarlo con la levadura, á fin 
de dar mas blancura al pan, lo que es un proce- 
der peligrosísimo. Igualmente se llama Alumbre 
catino al sub-protocarbonato de sosa impuro, 
Alumbre de escayola al proto-sulfato de calcio, 
Alumbre de rasuras al sub-protocarbonato de 
potasa, y Alumbre de maría al carbonato de 
sosa impuro. De estos productos se hablará en su 
correspondiente lugar en el Diccionario. 

AMJtfWtMXAm Guyton-Morveau ha sido el pri- 
mero que ha dado este nombre á una base salifi- 
cable, extraída del alumbre, por largo tiempo 
confundida con la cal y la sílice, reconocida hoy 
día como distinta y que se cree ser un Óxido de 
aluminio. La alúmina es uno de los cuerpos mas 
esparcidos en la naturaleza , pero raras veces 
existe pura.- forma la base principal de ciertas 
piedras preciosas , ú otras (Rubí, Záfiro, Topa- 
cio, Lazulita, Esmeril, etc.] , de las arcillas, de 
las esquilas, etc. Extráese del alumbre, que es 
un sobre-sulfato de alúmina y de potasa ó de amo- 
níaco , echando un exceso de amoníaco en una 
solución poco concentrada de esta sal ; el preci- 
pitado que se forma, cuidadosamente lavado y 
secado, es alúmina pura. Esta se presenta en 
forma de un polvo blanco, muy fino, suave al 
tacto , sin sabor , infusible , que se pega ala len- 
gua ; se amasa con el agua sin disolverse en ella, 
pero se halla combinada con este líquido en for- 
ma de jalea, cuando acaba de ser precipitada, y, 
en este estado , es soluble en la sosa y la potasa; 
forma sales con los ácidos; se funde al so- 
plete con el borraj y se trasforma en un vidrio 
diáfano; mojada con la solución de nitrato de 
cobalto , da , por medio de una insuflación enér- 
gica, un hermoso color azul. 

La alúmina seca (precipitada del alumbre por 
el sub-carbonato de potasa ) ha sido empleada 
por Ficinus, profesor en Dresde, en las disente- 
rias y diarreas , con feliz resultado , á la dosis de 
8 á 10 granos, asociada con un poco de goma 
arábiga y de azúcar disuellos en el agua , y á ve- 
ces unida al opio, al alcanfor ó á aromas. También 
muchas piedras y tierras de que la alúmina forma 
parte han sido antiguamente empleadas en me- 
dicina , como tendremos el lugar de verlo en el 
curso de esta obra. 

En las artes , la alúmina se usa , mezclada con 
la sílice , en estado de arcilla , para varios ob- 
jetos. 

Las sales de alúmina de uso conocido son .- el 
acetato de alúmina, el alumbre común, el alum- 
bre de pluma y el silicato de alúmina, que pue- 
den estudiarse en su correspondiente lugar. 

AliimiliVlO. Radical metálico de la alu- 
mina que ha sido aislado por la primera vez, en 



m AMA 

4828, por el Sr. Wohler. El aluminio se presenta 
en forma de un polvo gris negrusco que adquiere 
el brillo metálico por el frote contra un cuerpo 
duro; es infusible al calor que se puede producir 
en las mejores fraguas ■■ el aire no tiene ninguna 
acción sobre él á la temperatura ordinaria , pero 
á un color rojo, le hace arder rápidamente y le 
convierte en un polvo blanco que es Oxido de alu- 
minio ó Alúmina. 

AM 

AÜAMOIKI. Nombre de una suerte de 
algodón que viene de Alejandría de Egipto por 
conducto de Marsella. 

AMALGAMA. Desígnanse bajo este nom- 
bre particular los compuestos que el mercurio pro- 
duce con los otros metales. Las amalgamas son 
ya líquidas ya sólidas : líquidas cuando predomi- 
na el mercurio , sólidas cuando éste se halla en 
ellas en menor cantidad que el metal al cual es- 
tá unido; todas son blancas, brillantes y suscep- 
tibles de cristalizar. Expuestas al aire,- las forma- 
das por metales oxidables se alteran con mas ó 
menos prontitud ; el calórico las descompone á 
todas volatilizando el mercurio. El ácido nítrico 
obra por medio de un dulce calor sobre todas las 
amalgamas j disuelve el mercurio á veces con los 
metales con que está unido, otras veces oxidán- 
dolos solamente y separándolos en el estado de 
óxidos, y Analmente respecto álos que son inal- 
terables por dicho ácido hay eliminación de éstos 
á consecuencia de la disolución del mercurio en 
el ácido nítrico, que pasa al estado de protonitra- 
to ó de deutonitrato acido. 

Las amalgamas de uso mas frecuente en las 
artes son : 

Amalgama cte bismuto. El mercurio 
forma con el bismuto una combinación en parle 
líquida y en parte cristalizada, que pasa á ser 
completamente fusible á una temperatura poco 
elevada. Se prepara directamente añadiendo una 
parte de bismuto fundido á 4 partes de mercurio 
calentado á cerca de 300°. — Empleada para esta- 
ñar los globos de vidrio y darles así una aparien- 
cia metálica. 

Amalgama de los dentistas. Aña- 
diendo á la Aleación de Darcet (compuesta de 8 
partes de bismuto, 5 p. de plomo y 3 p. de estaño) 
un noveno de su peso de mercurio , se aumenta 
singularmente su fusibilidad, puesto que enton- 
ces es completamente líquida á -f 53°. — Esta 
amalgama sirve para hacer inyecciones anató- 
micas, y ciertos dentistas la usan para emplomar 
los dientes cariados. 

Amalgama eléctrica. Aleación sólida 
de mercurio y de estaño que sirve para frotar las 
piezas de las máquinas eléctricas Los construc- 
tores de estas maquinas y lodos los fabircantes 
de instrumentos de física entregan por lo común 
las bolas de amalgama á los consumidores. Pero 
éstos pueden muy fácilmente obtenerla, hacien- 
do obrar mercurio fluido sobre estaño en lima- 
duras ó en hojas delgadas ; sobre una cantidad 
dada de este último metal se echa mercurio, se 
tritura en frió por medio de utl majadero, y lue- 



AMA 

go ambos metales se unen , perdiendo el mercu- 
rio su fluidez. Después se añade mercurio hasta 
que la amalgama haya adquirido el estado de 
consistencia media que se busca. Queda inter- 
puesto en la materia mercurio todavía fluido pe- 
ro que no es puro, es una amalgama mas mercu- 
riada. Esta se separa prensando la masa encer- 
rada en un lienzo tupido : la aleación mercurial 
fluida pasa al través del lienzo, y se recoje para 
hacerla obrar sobre nuevo estaño, y saturarla; 
el residuo sólido, que ha quedado en el lienzo, 
fuertemente prensado , se conglutina, y así se ob- 
tienen bolas de mediana dureza, que son lo que 
se conoce en el comercio con el nombre de Amal- 
gama eléctrica. 

Amalgama de estaño. Este compues- 
to , formado de tres partes de mercurio y una par- 
te de estaño, es blando, brillante, y cristaliza 
fácilmente en cristales cúbicos: eft partes igua- 
les es muy sólido. — Esta amalgama 1 sirve para 
azogar las lunas de los espejos. 

Amalgama de oro* El mercurio tiene 
tan grande altnidad por el oro que se combina 
fácilmente con él y produce una amalgama Llan- 
ca, blanda, brillante, que puede cristalizar cuan- 
do tiene el mercurio en exceso. — Sirve por lo co- 
mún para do^ar el cobre, el latón y también la 
plata. 

Amalgama de plata..Está formada de 
ocho partes de mercurio y de una parte de plata. 

Empleada para platear el cobre, el latón y 
el bronce. 

AHIAItf BLUCE. Especie de tegido de al- 
godón que se exporta del Levante por el canal 
de Alepo. 

AMAHíIA , Ammania. Género de plantas de 
iafamiliadelassalicarieas, de latetranclriamono- 
ginia deLinneo. Según Roxburg, una de sus espe- 
cies, la Amania vejigatoria ( Ammania vesicato- 
ria, Roxb;), es usada Como vejigante en la isla 
de Cedan, aplicada en los dolores reumáticos. 

AMAHÍ1TA, Amanita. Género de plantas 
de la familia de los hongos ,■ creado por Haller, 
y que pertenece á lacriptogamia deLinneo. Dase 
este nombre á todas las especies del género Agá- 
rico de Linneo, del que es un desmembramiento, 
que están provistas de una volva. 

En el género Amanita se, distinguen muchos 
grupos, que debemos indicar en razón de la 
grande semejanza que hay entre las especies ve- 
nenosas y las que son comesti! íes , y los peligros 
que se originan de confundir las unas con las 
otras. 

i .° Especie de volva incompleta y dé pedí- 
culo sin collar. Casi todas son sospechosas ó ve- 
nenosas, encuéntranse en Italia , país en donde 
los hongos son abundantes y comidos en mucha 
cantidad. 

2.° Especiede volva incompleta y depedículo 
provisto de un collar, en general teuidasporvene- 
nos peligrosos. A esta sección pertenecen la Ama- 
nita áspera (Amanita áspera, Pers.), la Amanita 
de Bauiiini [Amanita Bauhini, Pers.) y la Amanita 
muscaria (Amanita muscaria, Pera.), de la que se 



AMA 

hablará luego. Esta última especie se parece ala 
Amamta carmesí [Avuinita aurantiaca, Pers.), 
que difiere de ella por uua volva completa y sin 
restos de película en el sombrerillo. En esta sec- 
ción se encuentra también la Amamta solitaria 
(Amanita solitaria) que se come en algunas co- 
marcas de la 1 'rancia , y dos otras especies co- 
mestibles en Toscana. 

3.° Especie de volva completa y de pedícu- 
lo sin collar. Este grupo se distingue en espe- 
cies que tienen el sombrerillo no estriado en los 
bordes , y entre las cuales los Toscanos comen 
la que ellos llaman Lappajola , y la Amamta en- 
camada (Amanita incarnala, Pers.), aunque en 
general venenosas; y en especies que tienen el 
sombrerillo estriado en los bordes, de las cuales 
en Toscana se comen todas las que son dé color 
blanco ó grises, y se desprecia á las demás. La 
única de este último grupo que se come en Fran- 
cia es laAsiANiTA de vainas (Amanita vagxnata), 
de la cual hay dos variedades, la de sombrerillo 
amarillo naranjado, \ la de sombrerillo gris. 

4.° Especie de volva oo«pleta y de pedícu- 
lo provisto de un collas. Tienen , como las de la 
sección precedente, el sombrerillo no estriado ó 
estriado en los bordes* Entre las primeras , los 
toscanos cuentan algunas especies comestibles, 
pero debe procederse con cuidado , porque en 
ellas se encuentran la Amamta bulbosa (Amani- 
ta bulbosa, Pers.) y la Amamta vernal (Ama- 
nita terna, Pers.), que son violentos venenos y 
causan frecuentes accidentes , lo que las ha 
hecho designar bajo el nombre impropio de Hon- 
go Carmesí cicuta, amarillo, verde ó blanco, se- 
gún el color de la parle superior del sombrerillo. 
(Véase, para el tratamiento de estos envenena- 
mientos , el art. Agárico.) Las especies de som- 
brerillo estriado en los bordes ofrecen los hon- 
gos mas delicados y los mas sanos , que se de- 
signan con el nombre de Carmesí , y en Italia 
bajo el de Cocoli ó Vovoli. Dislinguensetres espe- 
cies ó variedades de carmesí: 1.° la de sombre- 
rillo rojo y de hojitas ó láminas de debajo el som- 
brerillo amarillo, Amanita carmesí, llamada 
también Carmesí verdadero, Dorada , Yema de 
huevo, etc. (Amanita aurantiaca Pers.), especie 
que es la mas buscada, muy abundante en los 
boques del mediodía de Francia y en mu- 
chas partes de España, que se come "en octubre 
y se hace secar como alimento de invierno, con- 
dimento , etc.; 2.° la de sombrerillo y debo- 
jilas amarillas, Amanita cesárea (Amamta ccesa- 
rea, Pers.) , que crece en Italia; 3.° la de som- 
brerillo y hojitas blancas, Amamta ovoidea (A- 
manita ovoidea) , que se encuentra en algunos 
bosques de España y bastante común en Fran- 
cia, en donde lleva el nombre de Hongo blanco. 
Estas tres especies ó variedades tienen su som- 
brerillo carnudo, muy convexo, desprovisto por 
encima de restos de películas escamosas , pro- 
cedentes de la volva, de bordes estriados , que 
se rollan un poco hacia abajo; un pedículo grue- 
so provisto de un ancho collar ; su volva com- 
pleta envuelve la planta naciente , laque, antes 



AMA 457 

de su ruptura, se parece á un huevo, y en este 
estado las o\ejas la comen sin inconveniente. 

Anianitaniuscaria, Agárico mos- 
queado , Agárico de mosca, falso 
carmesí (Amanita muscaria, Pers.; Agari- 
cus muscarius, L.). Este nombre es debido á que 
se observan en la parte superior del sombrerillo 
de este hongo un poco viscoso, restos blancos 
de la volva, que resaltan contra el color de un 
hermoso rojo de esta parte ; otros piensan que 
lo debe á su olor fétido que mata las moscas. 

Este hongo pertenece, como acabamos de ver, 
á la segunda sección de las amanitas : encierra 
tres variedades, que todas se reconocen en su 
volva incompleta, en su pedículo lleno, escamo- 
so, bulboso , blanco, pro\isto de un collar; en 
su sombrerillo rojo, mosqueado ó gris, ó blanco, 
de carne amarilla, de hojitas blancas; el color 
diferente del sombrerillo distingue lasvariedades. 

Esta especie peligrosa no es sin embargo 
mortal á cierta dosis j puesto que Bulliard dice 
haber comido de ella mas de dos onzas sin acci- 
dentes ; pero con todo los perros y los galos á 
los cuales se ha hecho tragar, á mas alta dosis 
quizás , han perecido en dos ó tres horas. 

Los pueblos del norte , cuyos órganos son mas 
robustos que los nuestros , comen este hongo co- 
mo emborrachador , haciendo de él el mismo uso 
3ue los Turcos del opio. Tomado en corta canti- 
ad, procura á los Camscadales, los Ostiacos, etc. 
una embriaguez libre de los inconvenientes de la 
que causan los licores alcohólicos, que les com- 
place mucho y que dura doce á quince horas. Lo 
que hay de notable es que hasta la orina de aque- 
llos que han usado de este hongo pasa á ser tam- 
bién emborrachadora, y que estos pueblos la 
beben para embriagarse , propiedad que se tras- 
mite, se dice, hasta á la cuarta ó quinta persona. 

Reinhardt ha empleado la tintura de este hon- 
go como un poderoso medio curativo contra la 
tina y las exfoliaciones de la piel; también la ha 
administrado al interior con buen resultado en las 
toses pertinaces , con expectoración mucosa ó 
purulenta, sola ó mezclada con el carbón en 
polvo, á la dosis de 30 á 40 gotas , cualro veces 
al dia, en una tisana apropiada. El Sr. Reinhardt 
aconseja emplear solamente la base del pedículo 
recogida á la entrada del otoño, tiempo en que 
crece este hongo, y se le encuentra por desgra- 
cia en gran cantidad en los bosques. 

El Sr. Potet ha recomendado , como un buen 
medio de curar las úlceras cancerosas, el polvo 
de este hongo, indicado ya por Murray, contra 
los tumores duros, glandulosos, las fístulas, 
las pústulas córneas, etc., desde 10 hasta 30 
granos, tres veces al dia, ó una dracma , dos ve- 
ces al dia, en agua ó en vinagre. Si este poho 
causa demasiado dolor en las úlceras, es preciso 
cesar su uso. Obliénese este polvo haciendo se- 
car, al sol ó al horno, los hongos corlados á ta- 
jadas y ensartados; se pulverizan después y 
se conservan en un frasco bien cerrado y colo- 
cado en un lugar seco. 

El análisis químico del agárico mosqueado, 



158 AMA 

hecho por el señor Letellier , ha descubierto en 
el, así como en algunas especies vecinas, una 
sustancia particular llamada Amanitina ( V. esta 
palabra ) , y en la cual reside el principio vene- 
noso de este hongo. 
Hirviendo este hongo en leche, se tiene unli- 

3uido que mata las moscas, lo que le habrá vali- 
o el nombre de Agárico de mosca. 

Aitf ANITINÁ. El Sr. Letellier ha propues- 
to este nombre para el principio venenoso de los 
hongos carmesíes (Amanita), género de agári- 
cos provistos de una volva. Ésta materia, cuya 
alcalinidad es todavía incierta, existe combina- 
da con el fúngalo de potasa, en los hongos. A 
muy corta dosis, es un veneno narcótico muy po- 
deroso. 

l!lAl«l\«A. Árbol de la isla de Ceilan 
cuya corteza se emplea, mascada y tragando la 
saliva, contra los males de garganta, con feliz 
resultado, segun asegura Knox. 

AMARAHÍTO , Amaiuntus. Género déla 
pentandria triginia, que da su nombre á una fa- 
milia natural, las Amarantáeeas. Los Amarantos 
son plantas herbáceas, comunmente anuas , bas- 
tante numerosas y esparcidas en todos los puntos 
del globo , en particular en las regiones calientes 
del Asia: cultívanse en los jardines de recreo por 
sus flores , que están en espigas compuestas ó en 
racimos en el ápice de los ramos , y también por 
sus hojas , que son de un verde subido que en 
general tira al rojo ó al moreno. 

El nombre A maranto deriva del griego y sig- 
nifica inmarchitable; y de aquí los poetas hicie- 
ron de la flor el símbolo de la inmortalidad. Los 
nigrománticos atribuían grandes virtudes á las 
coronas hechas con esta flor , entre otras la de 
proporcionar á los que las llevaban el favor y la 
gloria. 

En ioiO, Clemencia Isaura fundó en Tolosa la 
Academia de los juegos florales, y entre los pre- 
mios que se adjudicaban por las mas escogidas 
poesías , se concedía por la mejor oda una flor de 
amaranto de oro. 

La reina Cristina de Suecia, en 1653, instituyó 
una Orden de caballeros del Amaranto, cuvo dis- 
tintivo es una cinta de color de fuego de la que 
pende una medalla en la que hay dos A A entrela- 
zadas y una flor de amaranto con la divisa : sem- 
ver idcm, siempre el mismo. A los caballeros se 
les hacia prestar juramento, si eran casados , de 
no pasar á segundas nupcias en caso de enviudar; 
y si ertin solteros, de nunca casarse. 

La hermosura de los amarantos es sombría y 
severa, y por esto los antiguos los consagraban á 
los muertos , plantándolos al rededor de los se- 
pulcros, y llevaban sus flores en señal de luto. 

Amaranto Bledo ( Amarantus Blitum, 
L.). De tallo ramoso, tendido en la base, difuso; 
hojas pecioladas, aovadas, escotadas en el ápice; 
las flores axilares en figura de cabezuela, y las 
terminales en espigas cortas. Las hojas de esta 
especie se comen, en Gascuña, cocidas en el 
agua, á la manera de la espinaca: en la India 
sirven del mismo modo las del Amaranto pe hor- 



AMA 

taliza {Amarantus oleraceus, L.), así como las 
del Amaranto harinoso ( A marantus farinaceus, 
Roxb. ) , y de muchos otros , tales como el Ama- 
ranto del Ganges [Amarantus gangeticus, L. ) y el 
Amaranto espinoso [Amarantus spinosus L.),étc. 

Amaranto de cola, Moco de pavo 
(Amarantus caudatus, L. ). Fstía especie, origi- 
naria del Perú , es cultivada ere los jardines en 
razón de sus flores de color carmesí-, dispuestas 
en racimos cilindricos pendientes, de donde se 
le ha dado el nombre de Azotes cíe monja. Vive 
en todas partes-, y florece desde junio á setiembre.-, 
su tallo es de dos á tres pies , y sus hojas son ao- 
vadas, prolongadas y rojizas. 

Esta planta es considerada como astringente y 
vulneraria : el cocimiento de sus flores se admi- 
nistraba en los esputos de sangre y las diversas 
hemorragias, creyéndola tan enérgica que se re- 
comendaba no tomarla durante eP curso de las re- 
glas; su semilla ha sido indicada en las diarreas. 

Amaranto tricolor , Papagayo 
{Amarantus tricolor, L.). Bastante alto, de hojas 
grandes, entre lanceoladas y aovadas, manchadas 
de amarillo, de verde y de rojo; flores verdes y 
laterales. Florece también desde junio á se- 
tiembre. 

AHIARIMS , Amaryllis. Género de la 
familia de las narcíseas, de la hexandria mono- 
ginia de Linneo , que comprende sesenta v tres 
especies , procedentes la mayor parte de la In- 
dia, de la América meridional o del Cabo de 
Buena Esperanza. Muchas de erlas son cultivadas 
en los jardines de los aficionados, quienes bus- 
can estas plantas por la hermosura y el agrada- 
ble olor de sus flores. Todas se distinguen por 
tener la raíz (fue lleva bulbos, por sus largas ho- 
jas que parten de ésta, lanceoladas, gruesas, lo 
mas frecuente acanaladas , y todas tienen las flo- 
res en la extremidad de los- escapos, desprovis- 
tas de todo apéndice. 

Amarilis Bollad ama, Amarilis 
de flores rosas , Belladama de oto- 
ño (Amaryllis Belíadonna-, L. ). Especie de la 
América meridional , cultivada en los jardines. 
De bulbo muy grueso ; el escapo se eleva á dos 
pies v termina por muchas flores de un bla neo 
rosado, grandes y olorosas T que se abren hacía- 
la fin del verano; las hojas> que aparecen mucho 
tiempo después que se han pasado las flores, soir 
de forma de correa, acanaladas , muy lampiñas 
y mas cortas que el escapo- 

Amarilis dística {Amaryllis distioho r 
L.; fíoemanthus toxicarius , Ait, ). Esta planta 
crece en el Cabo de Buena Esperanza , en donde 
lleva el nombre de Veneno rabioso, porque sus 
hojas son un veneno violento para las reses va- 
cunas , que les gustan mucho. Los Uotentotes 
mojan el hierro de sus flechas en el zumo del bu li- 
bo de esta planta, y los animares heridos con ellas 
hacen violentos esfuerzos de vómito, y mueren al 
dia siguiente, sin que esto impida que su carne 
sea buena para comer .- cortando este bulbo de 
parle á parte, el zumo que de él cuela se con- 
creta en una especie de goma. 



ÁLM 
Amarilis «le flor amarilla , Azu- 

eena amarilla (A maryllis lútea, L.). Cre- 
ce en Europa en los lugares meridionales, y se 
la cultiva también en los jardines. De lloresama- 
rillas y solitarias, A veces se le da el nombre 
de Falso azafrán, en razón del color amarillo 
«le su flor y Je la pequeña estatura de la planta, 
(jue florece en otoño, como el azafrán oriental; 
el nombre de Vendimiadora, con que por lo co- 
mún se la conoce, procede de florecer en el tiem- 
po de la vendimia. 

Amarilis hermosísima, Flor de 
liis ó Encomienda de Santiago 
A maryUis formosisima, L. ) . De la América aus- 
tral , y nos fué traída en España por primera vez 
en 1593: es el símbolo de la arrogancia, de la 
ufanía y de la vanidad. Esta especie tiene un es- 
capo con una flor , de un pié de alto ; un tegu- 
mento floral de dos labios , inclinado , de un rojo 
púrpura oscuro y aterciopelado; los lóbulos re- 

[)resenlan las espadas rojas bordadas sobre los 
íábilos de los caballeros de Santiago de Calalra- 
va ; las hojas son planas , casi lineares. 

Amarilis de la reina (Amaryllis re- 
Qinw, L.). Originaria de Megico y cultivada en 
los jardines: es muy peqneña. Bulbo de color ver r 
decino; escapo de veinte pulgadas; flores en for- 
ma de campana, grandes, divergentes y de her- 
moso color rojo puazo. 

Amarilis sarnfense, Lirio de 
Cruéntese?' (Amaryllis samiensis, L.). Es- 
pecie del Japón , naturalizada en la isla de Guer- 
nesey, y cultivada en los jardines. De hojas pla- 
nas, bastante largas; umbela de ocho á diez flo- 
res de un rojo c«reza. Según Thunberg, los 
bulbos de esta planta son venenosos. 

AMATISTA. Piedra preciosa de la que se 
conocen dos especies muy diferentes entre si por 
la calidad y por el precio. 

La Amatista llamada oriental es una piedra 
preciosa de color de violeta el mas puro y el mas 
perfecto, de una hermosura y de una brillantez 
extraordinarias ; se ha dicho ser tan dura como 
el záfiro ó rubi oriental, al que corresponde por 
su forma y su peso específico (V. záfiro) , dife- 
renciándose tan solo de él por el color. Se la en- 
cuentra en la India, en la Persia, en el reino de 
Siam y en otras comarcas; pero siempre es ex- 
tremadamente rara : la de la India, según Plinio, 
es lamas perfecta. El Sr. Mavve, que ha escrito 
sobre las piedras preciosas , observa que raras 
veces ha visto ninguna amatista expuesta en ven- 
ta que no ofreciese defectos de color y que no 
fuese muy pequeña. 

La amatista llamada occidental no es otra cosa 
que un cristal de cuarzo colorado. Cuando es per- 
fecta, su color es el de una uva violeta ó púrpu- 
ra ; pero no es raro que este tinte se limite á una 
parte solamente de la piedra , y que el resto sea 
casi absolutamente incoloro. Cuando esta piedra 
goza de un tinte rico , limpio y uniforme, es con- 
siderada como una piedra preciosa de esquisila 
belleza; y como se presenta en grandes volúme- 
nes , conviene perfectamente para toda especie 



AMA 1,'iO 

i de adornos. Con respecto á su pesadez especifica 
y á su dureza, no es comparable con la amatista 
oriental , siéndole también muy inferior por su 
belleza y su brillo ; y no obstante vese muy á 
menudo á la amatista común ofrecida en la ven- 
ta como piedra preciosa oriental. El Urasil. la 
Siberia y la isla de Cevjan producen muy her- 
mosas amatistas: encuéntranse en cantos" roda- 
dos en el terreno de aluvión , y en forma de her- 
mosos cristales en las hendiduras de las rocas. 
De la primera de estas localidades, hansc impor- 
tado recientemente estas amatistas en tan gran nú- 
mero que su valor venal ha sido considerablemen- 
te disminuido; pero como, con el granate, es la 
única piedra de color llevada con vestidos de lu- 
lo, conserva cuando es perfecta un lugar distin- 
guido entre las piedras preciosas. El precio ac- 
tual de estas piedras en Inglaterra, en el estado 
bruto, cuando son de color claro, es de unos loo 
rs. vn. la libra, y las de mejor calidad se venden 
de 45 á 60 rs. vn. la onza. Hace diez ó doce años 
que se las pagaba á lo menos tres veces mas ca- 
ras. Las amatistas propias para collares de seño- 
ras y para sellos cuestan de 200 á 300 rs. vn. la 
pieza. 

El color violeta domina en las amatistas, pero 
su intensidad es muy variable, ) lo es hasta en el 
mismo pedazo, en ¿1 mismo cristal. Muchas ve- 
ces la mayor parte de este cristal es limpio inco- 
loro, y su pirámide es violácea; en olrasel color 
forma solamente especies de nubes, de manchas, 
y el lapidario entonces se vé obligado á no hacer 
uso sino de la porción colorada, siendo ésta la 
razón porque las bellas amatistas son tan caras. 

Este es de todos los cristales de roca colorados 
el que adquiere mas alto precio cuando es de un 
belfo collor violeta, sin manchas, sin desi- 
gualdades ; precio que procede también de no 
haber otras piedras duras sino el cuarzo y el co- 
rindón (amatista oriental) que tengan este color, 
sin embargo la amatista oriental es extrema- 
mente rara. 

Cuando la amatista se encuentra en masas al- 
go voluminosas, se reconoce por la poca igual- 
dad del color, la variedad déla textura, las 
manchas y las fisuras, que estas masas son agre- 
gaciones de muchos cristales amontonadas sin 
orden : en este estado , la masa no es trasparen- 
te , pero sirve para hacer cajas, vasos, coluni- 
tas, que nunca podrían obtenerse del misni) vo- 
lumen con un solo cristal ; y esta es la razón 
porque estos obietos trabajados ofrecen una 
grande desigualdad de matices, desde el rosa 
violado hasta el violeta oscuro y aun rojizo. 

Las amatistas que tienen precio , y que se mon- 
tan en collares, en sortijas, etc. son comun- 
mente cortadas en un cristal, siendo este el esta- 
do como generalmente se encuentra la amatista; 
recójense también de bastante hermosas que 
han sido redondeados por el movimiento de las 
aguas. 

Las mas bellas amatistas se encuentran prin- 
cipalmente en las montañas que encierran minas 
de metales; de este número son las que se cor- 



160 AMA 

tan en Barcelona, y que se encuentran en las 
montañas de Murcia y en Monseny en Cataluña, 
en particular estas últimas que pueden conside- 
rarse como las de mejor calidad. Entre las de 
Obestein, las hay también de limpias, y de un 
hermoso color; pero las de calidad interior son 
allí muy abundantes , y como se cortan á bajo 
precio, de ahí es que se expiden esa multitud de 
piedras violetas nías ó menos trasparentes que 
se montan en sellos, en llaves de relojes, y 
esos granos redondeados de un blanco violáceo 
mas bien traslúcidos que trasparentes , con los 
cuales se hacen collares de poco valor. 

En el condado de Glatz, en Siberia, hay ama- 
tistas de un rojo amarillento, que á veces tiran 
á verdoso : en el país se les da el nombre de 
Crisólitos. 

Los antiguos sacaban las amatistas sobre las 
cuales ejecutaban grabados , del Egipto, de la 
Arabia-Pétrea y de la Armenia. 

En cuanto á la amatista llamada oriental, no 
es un cuarzo , sino un Corindón hialino violeta. 
Esta piedra es, como lo hemos dicho mas arriba, 
excesivamente rara , y se encuentran muchos 
mas bellos záfiros y bellos topacios entre los co- 
rindones que hermosas amatistas de un tono 
violeta bien puro , de un matiz bien igual y de 
un buen volumen ; pero los pequeños corindones 
violetas y violáceos son bastante comunes. ¿Por- 
qué pues el precio de la mas bella amatista oriental 
no iguala jamás al delzáíiroy del topacio,^ pesar 
de su rareza? Esto sin duda es porque hay tan her- 
mosos pedazos, de amatista occidental ( cuarzo hia- 
lino violeta) , y porque entre ellos se encuentran 
algunos que tienen tanto lustre y matices tan agra- 
dables, que las personas acostumbradas á llevar 
estas piedras , tales como los arzobispos , los 
obispos, etc., se contentan con la amatista 
vulgar. 

Para no ser engañada en la compra de una 
amatista que se ofrece como oriental , es decir 
como corindón, la mejor prueba que pueda ha- 
cerse es la de su dureza y de su peso ; este úl- 
timo carácter sobre todo es manifiesto. El cristal 
de roca amatista (cuarzo hialino violeta) no pesa 
sino cerca de 2 , 7 (tomando el agua por- uni- 
dad) , en vez que el coridon amatista pesa mas 
de 4. 

Las amatistas, susceptibles de un hermoso puli- 
mento, son con frecuencia empleadas en la jo^- 
yería, porque, después de la esmeralda, son las 
piedras que mas recrean la vjsta. Las matronas 
romanas preferían la amatista á toda otra pie- 
dra preciosa; en el pectoral del suino sacerdote 
de los judíos ocupaba el noveno lugar ; nuestros 
prelados la llevan casi siempre en el anillo 
pastoral , y de ahí el nombre de Piedra de los 
obispos con que es conocida. 

Los antiguos la empleaban haciendo en ella 
ricos grabados: creían que era absorvente y tam- 
bién que tenia la propiedad de preservar de la 
embriaguez , llevándola encima como amuleto y 
que podían beber sin taza en vasos de amatista. 

AMAjTISTISAyAMETHYSTF.A, Género déla 



AMB 

diandria monoginia de Linneo y de la familia de 
las labiadas, que cuenta una sola especie. 

Amatistea cerúlea (Amethystea cmrulea 
L ) . Planta anua , originaria de la Siberia y cul- 
tivada en los jardines. De tallo de unas diez y 
ocho pulgadas de alto ; ramos cuadranglares"; 
hojas opuestas, pecioladas y lampiñas, las de 
abajo simples, las superiores trilobadas, y otras 
dentadas ; flores en corimbos terminales, de tres 
en tres , de un hermoso color azul de amastista, 
y ligeramente olorosas. 

La amatistea es una planta agradable y que 
adorna mucho los jardines. 

ÁMBAR GRIS. Sustancia grasa , aro- 
mática, muy buscada, mas usada como perfume 
que como medicamento , y que hasta parece ha- 
ber sido desconocida de Ja mayor parle de los 
médicos de la antigüedad. 

Considerado sucesivamente como un betún, 
una especie de alcanfor, una goma vegetal , un 
hongo sub-marino, una mezcla de cera y de miel 
alteradas, un producto excrementicio de los co- 
codrilos ó de ciertas aves, etc., el ámbar es 
generalmente mirado , hoy dia, según Swediaur, 
como procedente de ciertos cachalotes, en parti- 
cular del Phys'ter macrocephalus, Shaw., el mis- 
mo que produce la esperma de ballena. 

El ámbar gris parece no ser otra cosa que los 
excrementos endurecidos y alterados de éste ce- 
táceo, una especie de bezoar, según la feliz 
comparación cíe Carlos de Lécluse, el primero 
que tuvo ideas exactas sobre su origen. Sin em- 
bargo , ha habido autor que se ha esforzado en 
probar que el ámbar resulta de la descomposi- 
ción lenta de ciertos pulpos almizclados , y pue- 
de ser formado accidentalmente , opinión ya 
emitida por Bomé de Lila y que refuta perento- 
riamente el Sr. Guibourt. Los Sres. Pelletier y 
Cavenlou han creído también, según los resul- 
tados de su análisis, poder considerarlo como 
una especie de concreción biliar; por último, 
los Sres. Chevallier y Lassaigne han establecido 
que los excrementos de pescados muy diferentes 
Contienen una materia nacarada análoga á la 
amb reina, etc. 

Como quiera que sea, el ámbar gris es consi- 
derado Gomo una sustancia animal , á causa de 
su olor urinoso cuando es recientemente echado 
á la playa del mar, y de ja avidez con que lo bus- 
can las aves marítimas que no viven sino de peces. 

El ámbar gris se encuentra, pues, en los intes- 
tinos del cachalote , y también en pedazos flotan- 
tes en las aguas de muchos puntos del Océano, 
y mas comunmente en las costas de la India, del 
Japón, de la China, de Madagascar , de las Mo- 
lucas, de la América meridional, etc. En el mo- 
mento que sale de los intestinos del cachalote, es 
blando , presenta el olor y el color de los excre- 
mentos ; el que se recoje flotante en ej mar ó ar- 
rojado en las costas , está en bolas mas ó menos 
voluminosas, á menudo formadas de capas con- 
céntricas, y á veces en masas enormes , de color 
gris negruzco vetado de blanco amarillento , y 
de consistencia de cera. 



ÁMB 

El ámbar gris se presenta en masas irregulares 
redondeadas, opacas, ligeras, formadas por la 
superposición de capas de matiz a veces diferen- 
te, y estas masas están cubiertas de una espe- 
cie de costra de color gris, que tira a moreno y 
á veces á negro; su peso varia de 2 á 4 libras, 
con frecuencia es mucho mas considerable ; su 
fractura es fácil, laminosa, y se asemeja á la de 
la cera ; su color interior es muy variable , y 
debe preferirse el ámbar que es gris, ceniciento, 
señalado con puntos blancos , amarillos y ne- 
gruzcos ; su olor es suave y penetrante , menos 
sin embargo en el estado bruto que cuando ha 
sido preparado ; su sabor es casi insípido ; al ca- 
lor se reblandece y se licúa como la cera; arde 
con una llama viva, v se volatiliza casi entera- 
mente cuando se le ecna en una plancha de me- 
tal enrojecida al fuego; el éter y los aceites vo- 
látiles lo disuelven casi en totalidad ; el alco- 
hol calentado lo disuelve también , pero en frió 
tiene poca acción sobre él. 

Esta sustancia es con frecuencia sofisticada 
en razón de su alto precio : no es raro encontrar 
en ella restos de jibia y de otros moluscos que 
sirven de alimento al cachalote, y también cera, 
fécula, estoraque, benjui y varias resinas. Para 
reconocer su pureza , se penetrará el ámbar con 
una aguja metálica enrojecida al fuego: ésta debe 
sacarse limpia sin que quede en ella ningún ves- 
tigio de aquel , y por la abertura que ha hecho 
debe exudar un líquido de olor agradable. Pero 
uno de los mejores medios para reconocer el 
fraude, es poner algunos granos de ámbar sobre 
una plancha metálica enrojecida al fuego: si lieue 
cualquier cuerpo heterogéneo mezclado, se 
descubrirá por el humo, ó bien se verá que 
es puro por las pocas cenizas que dejará. El 
ámbar mas estimado es el de Sumatra y de Ma- 
dagascar : el mejor debe ser ceniciento ó gris, 
limpio , oloroso y ligero. 

El Sr. Bouillon-Lagrange ha encontrado al 
ámbar compuesto de adipocira, que ha pasado 
después como un principio particular (Ambreina , 
de resina, de ácido benzoico y de carbón. Según 
Berzélius , se compone de ambreina , de un ex- 
tracto alcohólico que enrojece el tornasol y de 
sabor dulcisco, de un extracto acuoso con ácido 
benzoico y de cloruro sódico. 

El ámbar gris lo recibimos de Genova ó de 
Marsella , en donde los comerciantes se lo pro- 
curan de las Indias y del Levante, en cantidad de 
unas 8 á 1 2 libras el año , y su precio es de 60 á 
<60 rs. vn. la onza, según su calidad y su grado 
de pureza. 

Los Orientales usan mucho del ámbar como de 
un afrodisíaco , y hasta creen que prolonga la 
existencia. Es mas cierto que fortifique y reani- 
me el espíritu; las mugeres histéricas no pueden 
resistir su olor. Sirve también como perfume : la 
mas olorosa de sus preparaciones es su disolu- 
ción en el alcohol , y , según Berzélius , debe em- 
plearse bajo esta forma. En medicina es emplea- 
do como fortificante , útil en las afecciones del 
corazón, en la epilepsia, en la hipocondría, etc., 
21 



AMB <6l 

á la dosis de I, 4, 8 y hasta 20 granos ó mas, por 
dia , administrado de diversos modos, sobre todo 
en forma de tintura olcohólica ó eterada; además 
entraba antiguamente en muchas composiciones 
farmacéuticas. 

Ámbar gris zorrero. liase dado este 
nombre por los habitantes de los Paramos Aquitá- 
micos á los trozos de ámbar blanquecino que se 
encuentran en las pía jas del mar, en donde han 
sido depositados por las zorras. Se pretende que 
estos animales son muy aficionados al ámbar gris, 
que van á buscarlo á las costas, se lo comen y lo 
deponen casi de la misma suerte que lo han traga- 
do. El ámbar gris zorrero es muy oloroso y em- 
pleado en perfumería. 

AMBARE. Nombre indio de un fruto del 
volumen de una nuez , verde y ácido antes de su 
madurez , amarillo y de un gusto agradable cuan- 
do maduro, cubierto de una corteza cartilagino- 
sa ; fruto que se come con las carnes , como con- 
dimento, de la manera que en Europa usamos el 
agraz, el limón, etc., y también se confita como 
los Achares 

AiUBASIDE , Ambassis. Género de peces 
que Cuvier coloca entre los percoides de siete 
radios branquiales y dos dorsales. Las once es- 
pecies que actualmente se conocen de este gé- 
nero habitan todas en las Indias, en muy grande 
abundancia en las balsas y estanques. 

Anibaside deCommerson (Ambassis 
Commersonis). Esta es la especie tipo y la mas 
notable : crece hasta unas siete pulgadas de lon- 
gitud; su dorso es verde parduzco, á veces pun- 
teado de negro; los operados relucen con el bri- 
llo de la plata, y se vé una faja del mismo color 
en cada uno de los costados desde la abertura de 
los oídoshastalacola. 

En la costa de Malabar se le llama Mulle Clac- 
dum ; en la embocadura del rio Ariau Cupany en 
Pondicheri , en donde se pesca en abundancia y 
hasta lo comen los enfermos , recibe el nombré 
de Selitan ; en la isla de Borbon , en donde abun- 
da particularmente en el estanque Dugo), es muy 
estimado y se le aprecia por su excelente gusto, 
conservándolo también en salmuera á la manera 
de las anchoas. 

AUIBEIiA. Nombre árabe de un árbol, Ha- 
llamado Chávame i por los Indios, que crece en 
Persia y en Arabia, del que se distinguen dos es- 
pecies ó variedades i se come el fruto de la pri- 
mera, que es agrillo, con sal, ó confitado; la 
otra tiene el fruto mas grueso que el peral ; el 
cocimiento de su leño con sándalo sirve á los In- 
dios contra la calentura. La raíz de ambas varie- 
dades da un zumo blanco purgante , que se ad- 
ministra á la dosis de una dracma; se detiene el 
efecto demasiado evacuante de este zumo con el 
cocimiento de arroz acedo. 

AMIIEIjAIYIO , Avbki.vnia. Género de 
plantas de la familia de las apocíneas, de la pen- 
tandria monoginia de Linneo , cuya única espe- 
cie es el Ambelanio ácido [Ambelania actda, 
Aubl.; Willughbeia acida, W.) , que crece en Ca- 
yena y en Guiana. Se eleva á cerca de diez pies; 
tomo i. 



\H AMR 

sus ramos son nudosos y blanquecinos; sus hojas 
alternas, opuestas, oblongas, consistentes y ver- 
des ; fruto de color amarillo de limón , arrugado 
ó cargado de verrugas. Este fruto, aunque le- 
choso, es bueno para comer : después de haberlo 
despojado de su piel exterior, se remoja por algún 
tiempo en el agua, y así preparado tiene un gus- 
to ácido y agradable , aunque viscoso : se le con- 
fita, y la confitura de los frutos despojados déla 
piel es un poco acida y refrescante, y la de los 
frutos no despojados es ligeramente purgante. 
Los criollos dan á este fruto el nombre de Quien- 
biendent, porque se pega á los dientes por su 
viscosidad , y así es que se le prefiere confita- 
do. 

AMBETUWAY. Planta de Guinea, cu- 
yas hojas, semejantes á las del olmo., son usadas 
en este país , después de hervidas, para volver 
el apetito á los enfermos. 

A1IBIA. Según Lemery , es un betún líqui- 
do , amarillo , cuvo olor se asemeja al de la taca- 
maca, y que cuela de una fuente de las Indias 
situada junto al mar. Atribuyele las propiedades 
de la goma caraua y de la tacamaca. 

AMBOA. Árbol de las Indias Orientales que 
tiene la forma del níspero , y cuyo fruto , delica- 
do y sabroso, se parece á una ciruela blanca; 
su cuesco es del volumen de una avellana, y, se 
dice , que hace volver el juicio por poco que se 
coma de él. 

A!H BlOt 'TOA. Yerba de Madagascar pare- 
cida á la linaria , de un sabor un poco amargo y 
austero, de la cual los naturales se sirven co- 
mo masticatorio para ennegrecerse los dientes y 
conseguir tener el aliento agradable. 

AMBROSIA, Ambrosia. Género de plan- 
tas de la familia de las corimbíleras y de la mo- 
noecia pentandria de Linneo , que contiene cinco 
ó seis especies, que son yerbas ó arbustos de ho- 
jas alternas ú opuestas, muchas veces recortadas, 
todas ellas indígenas de América , excepto una 
que crece en los países meridionales de Europa 
en las playas del mar. 

Ambrosia marítima í Ambrosia ma- 
rítima , L. ) . Yerba de la altura de un pié y me- 
dio, de raíz fibrosa, de hojas muy escotadas, 
blanquecinas y sedosas; todas sus partes tienen 
un olor suave agradable , y su sabor es amargo 
aromático. Esta planta es tónica y antiespasmódi- 
ca; se usa en infuso teiforme. 

La Ambrosia con hoja de Artemisa [Ambro- 
sia artemisicefolia, L.), en las Antillas es em- 
pleada como febrífuga, contra la gota, la leucor- 
rea, las lombrices, á la dosis, en polvo de 30 
granos, y, en infuso, de una onza, y su extracto á 
la de dos dracmas. Los vapores del cocimiento 
déla Ambrosia muy peluda [Ambrosia villosis- 
sima, Forsk. ) , en Egipto, se emplean contra los 
dolores de ojos. 

AMBUÉIA, Ambulia. Este género, crea- 
do por Lamarck con la planta llamada por Ré- 
dio Manga-Nari, es, según Jussieu, congénera 
del género Lindernia , y de consiguiente forma 
parte de la familia de las escrofularieas. 



AMI 

La Ambulia aromática , Ambulia aromática, 
Lam. ) crece en Malabar; su olor es suave y par- 
ticipa un poco del de la pimienta : su semilla es 
amarga. El cocimiento de esta planta anua se da 
contra la calentura, etc. 

AME A. Planta de Guinea que, secada, re- 
ducida á polvo y tomada por la nariz, detiene la 
sangre. 

AMEM. Nombre bracman del Karelta- 
Amelpodi de Redio. Arbusto de la India cuyas 
hojas en cocimiento se usan en este país contra 
la cólica. Sus hojas y sus raíces, eocidas enacei- 
te, suministran un tópico para resolver los tu- 
mores indolentes. 

AMEEO, Amelus. Virgilio halda, bajo es- 
te nombre , de una planta incierta para los mo- 
dernos; dice que el cocimiento de su raíz en vi- 
no es bueno para las enfermedades de las abe- 
jas. Columela habla también de un Amelo en el 
mismo sentido , así como muchos otros autores . 
Linneo creyó reconocer en él un Áster de Italia, 
que llamó por esta razón Áster Amellus. 

AMELPO. Nombre bracman del Amelpodi 
d n l Redio, cuya raíz, amarillenta, inodora y amar- 
ga, es tenida en MalafaQlcomo un preservativo 
contra las mordeduras délas serpientes; basta lle- 
varla encima para experimentar su eficacia, se- 
gún lo aseguran los naturales del país. 

AMI, Ammi. Género de plantas de la fami- 
lia de las umbelíferas, de la pentandria diginia 
de Linneo. 

Ami mayor [Ammi majus, L.). De esta 
planta indígena, que crece en los trigos, se em- 
plean las semillas , que son pequeñas , verdosas, 
estriadas, oblongas, terminadas como por dos 
puntas , y no son muy olorosas. Estas son el 
Ámeos verdadero, Ámeos vulgar de las boticas, 
al cual se prefería antiguamente el Ámeos de 
Candía , de las oficinas, Sisón Ami [Sisón Am- 
mi , L. ) , planta también indígena, que crece en 
las islas del Archipiélago , y cuyas semillas son 
pequeñas, globulosos, surcadas, grises verdosas, 
y aromáticas. Estas semillas, un poco amargas , 
son reputadas estomáticas y carminativas, y han 
sido recomendadas contra la esterilidad delasmu- 
geres. El Ámeos de Candía es raro hoy día en el 
comercio, y el que se encuentra en las droguerías 
procede del Ami mayor : á veces las dos semillas 
que llevan el nombre de Ámeos están mezcladas. 

AMIANTO © ASBESTO. Sustancia mi- 
neral fibrosa , formada de hebras ligeras , sedo- 
sas , plateadas y flexibles , y compuesta de cerca 
de 60 partes de sílice, 25 de magnesia, 10 de 
cal , 3 de alúmina. Se la considera como un do- 
ble silicato de cal y de magnesia de una compo- 
sición poco diferente ala déla anfibola, de que 
no parece ser sino una simple variedad. La muy 
fibrosa, con hebras separables, flexibles y dé 
lustre mas ó menos sedoso, ha sido llamada Amian- 
to, palabra que significa cosa que no se puede 
manchar; la menos fibrosa ó radiada, compues- 
ta de hebras mas gruesas y mas rígidas, ha sido 
denominada Asbesto , que significa inextinguible. 

Este cuerpo se encuentra en masa en Saboya, 



AMI 

en Córcega, en los Pirineos, en Escocia, ele, 
ven España en Bolecas, Cazares, Sierraneva- 
da, cerca de lahermitade Nuria en Cataluña y 
en otros varios puntos , pero el mejor es el qué 
se nvoje en los Altos Alpes. Los depósitos de 
serpentina ofrecen con frecuencia rajas llenas de 
materias fibrosas, constituidas unas veces por 
filamentos gruesos y otras por fibras delgadas y 
flexibles, que en todos casos son silacatos mag- 
nesianos, comunmente hidratados ó hidratiferos, 
y de vez en cuando anhidros. 

El color mas común del amianto ó asbesto es 
el verde puerro , á veces el verde de montaña y 
el verde aceituna, raras veces el gris verdoso ó 
amarillento. 

El amianto ó verdadero Asbesto flexible, por su 
textura fibrosa, su lustre sedoso, la facilidad con 
que se separa en hebras extremadamente finas, 
flexibles y elásticas, se parece en cierta manera 
allinoyála seda, y eslo junto con su inalterabi- 
lidad y su incombustibilidad por el fuego, le hi- 
cieron dar el nombre de Lino incombustible, mi- 
rándolo como producido por una plañía de las In- 
dias, hasta que la química se encargó de demos- 
trar que era un niinerat^ 

Al asbesto, que era reputado por un amianto no 
maduro , en razón de sus fibras gruesas y de su 
poca ó ninguna flexibilidad, se le llamaba Asbesto 
leñoso, cuando su textura era masó menos pare- 
cida á la de las maderas, Carne de montaña, Cor- 
clio fósil, Cuero fósil, Papel fósil ó de montaña , 
etc. , según los varios modos como las fibras se 
hallaban entrelazadas y tegidas y la analogía que 
guardaba con el aspecto que presentan dichos 
cuerpos. 

El amianto ha sido confundido muy equivoca- 
damente con el Alumbre de pluma (V. esta pa- 
labra). 

Los antiguos hilaban el amianto y de él hacian 
manteles, servilletas, eolias, que se echaban al 
fuego cuando estaban sucias , y del que salian 
mas blancas que si se las hubiese lavado , porque 
todas las mate:ias extrañas eran destruidas por 
el fuego, (jue en nada alteraba el tegido. Con res- 
pecto á esto debe tenerse presente que cada vez 
3ue el amianto se somete á la acción del fuego pier- 
e una parte de su peso, y que no conviene que el 
calor á que se expone sea muy fuerte , porque 
llegaría hasta á fundirse, puesto que está probado 
que sujeto á la llama del soplete se funde con- 
tirtiéndose en un vidrio negro. 

Los Griegos y los Romanos , que quemaban 
los muertos , hacian sábanas de amianto en las 
cuales envolvían los cuerpos de los reyes á lin de 
recojer sus cenizas puras de toda mezcla. 

Las mechas incombustibles de los antiguos es- 
taban hechas con el amianto , que, según ciertos 
autores, ardia en el aceite sin consumirse. De 
ahí la fábula de las lámparas perpetuas, y el 
nombre de asbesto, que, como hemos dicho, quie- 
re decir inextinguible, parece también haberse 
dado á esta piedra después de este uso. 

Cuando los filamentos de esta sustancia son 
bastante largos, bastante suaves y bastante fle- 



Wll 163 

xibles, se consigue hilarlos, sobre todo si se les 
mezcla con algodón , cáñamo ó lino. Cuando la 
tela está hecha, se tira al fuego, que quema 
el hilo vegetal , no quedando mas que un tegido 
de amianto, pero flojo y grosero. liase consegui- 
do en Italia, hace unos treinta años, fabricar te- 
gidos de amianto de una muy grande linura, y 
también encaje. El arte de preparar el amianto 
para hacer vestidos incombustibles está indica- 
do de la manera siguiente: el amianto se expone 
á la acción del vapor en un utensilio á propósi- 
to que contenga 3.000 libras de este mineral, 
de modo que todas sus partes puedan estar some- 
tidas á la acción del vapor. Con esta operación 
se consigue que las fibras se relajen y adquieran 
tan grande flexibilidad que se separen fácilmen- 
te, y en este estado es como suministran hilo tan 
fino como la seda y de muchas pulgadas de largo. 

Con el amianto 'también se ha preparado car- 
tón y papel. La señora Perpenti, que ha hecho re- 
vivir esta industria, presentó, hace algunos años, 
en el Instituto de Francia una obra impresa en 
papel de amianto. El padre Kircher habla de un 
papel de amianto que echaba al fuego para bor- 
rar el escrito, y sobre el cual escribía de nuevo. 
Según Sage , en la China , se hacen pliegos de 
un papel semejante, de seis varas de largo, y 
también piezas de estofa. El papel de amianto 
podría servir con ventaja para conservar títulos 
preciosos , si se hiciese uso de una tinta mineral 
que podría entonces resistir sin peligro la acción 
de un calor violento. El cartón preparado con 
esta sustancia, aunque quebradizo , podría tam- 
bién ofrecer v enlajas señaladas en muchas cir- 
cunstancias, y particularmente en las decora- 
ciones de teatro. Para la fabricación del papel y 
del cartón, no es necesario elegir materias tan 
flexibles como para el hilado y los tegidos. 

Recientemente, un sabio Italiano, el caballero 
Aldini , liase dedicado á ensayos muy interesan- 
tes sobre el amianto. Ha probado que los bom- 
beros , envueltos en una tela de esta sustancia, 
podian penetrar sin peligro en las llamas : los 
experimentos han sido públicos y solemnes. Des- 
pués de este importante descubrimiento , la So- 
ciedad de Fomento de Paris ha propuesto un 
premio para el perfeccionamiento de los tegidos 
de amianto. 

Con este mineral los habitantes de los Piri- 
neos hacen bolsas y ligas, que venden á los cu- 
riosos que visitan sus montañas ; en Siberia, en 
Nerwinsky, fabrícanse también con él bolsas, 
guantes, etc. ; en Córcega, los alfareros lo mez- 
clan con la arcilla para construir \asijas sólidas. 
ligerasy capaces de resistir mejor ala acción del 
fuego; finalmente, sabido es que , en estos últi- 
mos tiempos , la fabricación de los eslabones sul- 
fúricos ha consumido bastantes cantidades de 
asbesto: empléasele en vez de algodón, que el 
ácido sulfúrico concentrado carboniza , para 
guarnecer los frasquitos en que se tiene este áci- 
do destinado para inflamar la pajuela. 

La acción del polvo de amianto , empleado an- 
tiguamente en fricciones contra la parálisis y la 



164 AMI 

sarna , parece del todo mecánica y debida Bola- 
mente a la irritación que produce en la piel la 
introducción de sus partículas; hásele creído 
también detersivo , propio para oponerse á los 
sortilegios y para resistir al veneno. 

AMIHIS, Amyris. Género de plantas de la 
familia de las terebintáceas, de laoctandria mo- 
noginia de Linneo. Difiere del género Icica, que 
le es muy vecino , y al cual á veces se le atribu- 
yen las especies, en que tiene por fruto una nuez, 
mientras que esto último tiene una cápsala. 

Las especies de este importante género son po- 
co conocidas: los productos que ellas suministran 
tampoco son exactamente distintos, y, como pa- 
ra muchos medicamentos, hay todavía dudas 
mas ó menos fundadas sobre los vegetales que 
los ofrecen. 

Así como la mayor parte de las plantas de la 
familia de las terebintáceas , las especies del gé- 
nero Amiris exudan resinas de la naturaleza de 
las trementinas, aunque algunas lleven el nom- 
bre bálsamo , que debe reservarse á las que con- 
tienen ácido benzoico; con todo casi podría creer- 
se en una especie de unión de estos dos principios 
en los productos de los Amiris y de los Icica, 
porque á veces se encuentra en ellos la aroma 
del acido benzoico unida á la resina, á pesar de 
que la química no encuentre al primero, y pare- 
ce que algunos de estos vegetales han merecido 
el nombre incienso. 

Amiris ambrosíaea [Amyris ambro- 
siaca, L. ; Icica heptaphylla , y guianensis, Aubl.) . 
Este árbol de la Guiana da, cuando se hacen in- 
cisiones en su corteza , un zumo claro , traspa- 
rente, balsámico y resinoso, que, desecado, pa- 
sa á ser una resina blanquecina , suave, que sir- 
ve de perfume , y á la cual los negros han dado 
el nombre de Incienso. liase dichoque esta resi- 
na es empleada en Inglaterra, á la dosis de una 
dracma en vino tinto, contra la diarrea crónica. 

Martius dice que en el Brasil este árbol es lla- 
mado Árbol del almacigo, y, según el Sr. De Can- 
dolle, da la Resina clemí de América que los au- 
tores atribuyen ala especie siguiente. 

Amiris nalsamífera (Amyris balsa- 
mifera, L. H.)« El leño , llamado Leño de Rodes 
de la Jamaica , y el zumo que cuela de este árbol 
son quemados como incienso en la Carolina y en 
las Antillas, donde crece. Sospéchase que á él se 
debe la Resina elemi de América, ó mejor el Fal- 
so elemí , porque hay una que procede del Bra 
sil y de la Nueva España producida por el Amiri 
que da la goma elemi. 

Amiris 4 'ara isa [Amyris Car ana, Humb,; 
Icica Caranal Kunth.). Esta especie de Méjico, 
indicada por Hernández bajo el nombre (le Tla- 
huchloca quahoith, de los naturales, y por él 
bajo el de Árbol de locura [Arbor insania'), etc., 
produce una resina negruzca, ligera, lustrosa, 
de fractura vidriosa, de un ligero olor de la resi- 
na de pino, llamada Besina de caraña, y anti- 
guamente Goma de caraña , inusitada en medi- 
cina. 

La resina de caraña está compuesta de 96, 00 



is 



AMI 

de resina, 0, 40 de sobremalato de cal y de 
potasa, 3,60 de materias extrañas. 

El Sr. Bonastre hace observar que en las dro- 
guerías se encuentran muchas sustancias bajo el 
nombre de resina de caraña. Monard la represen- 
ta como un líquido y viscosa , cuyo carácter no 
se halla en ninguna de las muestras del comer- 
cio ; hay otros autores que la atribuyen al Calofilo 
Inofilo (Calophylluminophyllum, L.) , que se cree 
produce una de las especies de tacamaca, lo que 
no seria extraño. 

Amiris elemífera ó que produce 
la Resina elemí (Amyris elemif 'era, L.; 
Amyris Plumberi , D C). Este árbol de Etiopia, 
que se presume produce la resina elemí de los 
antiguos , es muy poco conocido. Tournefort ob- 
serva que la resina elemí de Etiopia , de su tiem- 
po, no corresponde del todo á la de que habla 
Dioscorides , puesto que este autor dice que se 
parece á la escamonea , y la resina elemí de Etio- 
pia que él examinó era en pedazos de 3 á 4 li- 
bras, envueltos en hojas de caña, la cual no en- 
contrándose hoy dia en ninguna droguería, pue- 
de concluirse que la calidad que circula en el 
comercio es la tercera resina de este nombre. 

Pero Linneo cita como sinónimo de este árbol 
un vegetal llamado lcicariba por Marcgrave, que 
se encuentra en el Brasil y otros lugares de la 
América meridional, y del que el Sr. De Candolle 
hace su Icica Icicaraba. Parece que este árbol 
es el que suministra toda la resina elemí actual 
del comercio , y Thomson afirma positivamente 
que ya no se encuentra la verdadera resina ele- 
mí de Oriente , ni aun en Inglaterra. 

Hase dicho arriba que el Amiris balsamífero 
producía también una especie de resina elemí, 
pero se la distingue con el nombre de Falsa re- 
sina elemí ó Resina elemí de América, aunque la 
de que tratamos no sea la verdadera de otro tiem- 
po, y proceda también de América. 

Como quiera que sea, la Resina elemí del co- 
mercio, llamada antiguamente Goma elemí, se 
obtiene por incisiones hechas en el árbol : el zu- 
mo resinoso, primero líquido , se endurece al sol 
sobre la corteza , y entonces esta resina es de 
un amarillo verdoso, mezclada á veces de pun- 
tos rojos ; untuosa al tacto; ligera, quebradiza, 
que se reblandece con la mano, semi-trasparente; 
muy fusible; sin sabor manifiesto, si es pura; do 
un olor trementináceo, algo análogo al cíe la al- 
máciga, y si es reciente, su olor es algo balsá- 
mico; su peso específico es de 1,0182; destilada 
en agua, da un sexto de su peso de un aceite 
volátil fluido y débilmente colorado , del que pro- 
cede su aroma y su blandura, y el residuo ofrece 
entonces una resina friable é inodora; se disuel- 
ve en su mayor parte en el alcohol , dejando sin 
embargo una materia blanca, laminosa é ino- 
dora, soluble casi en totalidad en el agua. 

Dícese que la resina elemí verdadera huele á 
hinojo y que es de color verde blanquecino pla- 
teado ; pero esta especie, que se presenta en pe- 
dazos en forma de galletas redondeadas , del pe- 
so de 4 á 6 libras, envueltas en hojas de caña, 



A MI 

de donde toma el nombre de Elemí en hojas de 
cuña, es rarísima y pocos la han observado. 

La resina elemí del comercio contiene, sobre 
cien partes, 60 de resina, 24 de sub-resina, t2de 
aceite volátil, i de .extractivo amargo, y i de 
impuridades. 

A veces se falsifica la resina elemí con la que 
procede del pino austral, resina que, á causa 
de esto, se llama también Falso elemi; pero co- 
mo esta última no contiene sub-resina, es soluble 
enteramente en el alcohol frió , lo que no tiene 
lugar para la resina elemí. También se la mez- 
cla con el bálsamo del Canadá , que es poco so- 
luble en el alcohol , con la trementina de Cbio, 
etc. A veces se vende por resina elemi la gomo- 
resina de olivo. En las Filipinas , se recoje una 
especie de resina elemí que da, como la del co- 
mercio, una sub-resina, y que pertenece á un ve- 
getal de la familia de las terebintáceas. Finalmen- 
te, puede decirse que la verdadera resina elemí 
casi no se encuentra en el comercio, y que la que 
se expende en las droguerías es con frecuencia 
una mezclainforme de verdaderaresinay una ma- 
yor ó menor cantidad de galipodio: asi falsifica- 
da, es mas dura, y el olor de hinojo va acompa- 
ñado deun olor detrementina muy característico. 

La resina elemí nos llega por vía de Marsella 
y de Genova en cajas de dos a trescientas libras. 

La resina elemi entra en algunas composicio- 
nes farmacéuticas antiguas. Sus virtudes son las 
de las resinas, es decir, excitante, fundente, 
buena para resolverlas contusiones, disipar los 
dolores reumáticos, etc. Empléase al exterior, 
pero jamas sola. Hermann la aconsejaba, anti- 
guamente, á la dosis de media dracma, tritura- 
da con una yema de huevo, y tomada al interior, 
contra la gonorrea. En las artes, sirve en la som- 
brerería para hacer lostegidos y fieltros imper- 
meables , y también es empleada en la prepara- 
ción de varios barnices. 

En 1 849 , en Barcelona , se importaron del ex- 
tranjero 156 libras de resina elemí, valor de 
1.092 rs. vn., y del mismo producto fueron ex- 
portadas á diferentes puntos del reino, 224 li- 
bras, valor de 1 .568 rs. vn., y á las provincias de 
Ultramar, 10 libras, valor de 60 rs. vn. 

Amiris (¿ileadense (Amyris Gilraden- 
sis, L.; Balsamodendron gileadense, Kunlh.). 
Esta especie es indígena de Absinia en donde cre- 
ce, mas allá de Azab , á lo largo de la costa hasta 
el estrecho de Babel-Mandel ; sin embargo parece 
haber sido trasplantada en la Judea, 4730 años 
antes del nacimiento de Cristo ; y como era de 
Gilead en la Judea de donde los mercaderes traían 
su producto resinoso , por tal motivo conserva 
todavía este árbol el nombre específico de gilea- 
dense. Ella, pues, junto con el Amiris Opobál- 
samo {Amyns Opobalsamam , L. ), que puede 
considerarse como una variedad , según Willde- 
now , produce el Bálsamo de la Meca , medica- 
mento célebre en el Oriente, llamado también 
Bálsamo de Judea, Bálsamo de Egipto, Bálsa- 
mo del Gran Cairo , Bálsamo de Constantinopla, 
de los lugares en donde se recoje. 



AM1 ««5 

Algunas variedades en el numero de los pétalos 
habían inducido á pensar á Gleditsch que el bál- 
samo de la Meca era producido por un género 
diferente del Amiris , lo que le habia hecho des- 
cribir esta planta bajo el nombre de Balsamia 
meccanensis, llamada después Balsamodendron 
por el Sr. Kunth. No obstante, estos tres vege- 
tales parecen idénticos. Los Árabes llaman al ár- 
bol y al bálsamo Balassan , término que sin duda 
es el origen de los nombres balsamum y bálsa- 
mo. Conviene no confundir este producto con el 
bálsamo de Gilead , que cuela del Pino Balsa- 
meo , L. 

La antigüedad mas remota hace ya mención 
del árbol que produce el bálsamo de la Meca .- 
la Biblia lo representa como dando una aroma 
exquisita; Teofrasto, Dioscorides y Galeno no 
hablan de él con menos elogios. Originario de 
países frecuentados por numerosos viajeros, los 
Turcos lo cultivan de tiempo inmemorial, por una 
especie de veneración , cerca del Cairo. 

El Bálsamo de la Meca cuela expontáneamen- 
te , durante los mas fuertes calores del estío , en 
forma de gotitas resinosas, en corta cantidad en 
verdad, y aun es preciso ayudar su salida por 
incisiones de las cuales se recibe el zumo con cui- 
dado. Este bálsamo, reputado como el mas pre- 
cioso y llamado Opobálsamo , es reservado para 
el gran señor , los bajas, etc., sin que nunca nos 
llegue á Europa: es incoloro, de un olor suave, 
y de un precio subidísimo , de modo que , según 
De-Lobel, en 1598, una onza valia 640 rs. vn. Se 
obtiene una segunda calidad, haciendo hervir 
los ramos y las hojas del árbol, y recogiendo lo 
que sobrenada que luego se mete en frascos : es- 
ta calidad, espesa alo menos como la trementina, 
amarilla clara, está destinada para las gentes ri- 
cas y se da como presente á los embajadores ; es 
también de mucho precio, pero no se hace ningún 
uso de él. Una tercera calidad que sucede á esta 
es la que se obtiene prolongando la ebullición: el 
producto es mas negro, mas espeso, menos oloro- 
so, mas pesado, un poco amargo: este es el bálsa- 
mo de la Meca del comercio , que se emplea en 
las boticas. 

Este bálsamo ha sido analizado por el Sr. Yau- 
quelin , quien lo ha encontrado casi enteramen- 
te soluble en el alcohol, excepto un corto residuo 
blanco que le ha parecido una materia resinosa, 
que se hincha y se pone glutinosa en este mens- 
truo. El Sr. Bonastré cree que esta sustancia es 
análoga á la basorina. 

El bálsamo de la Meca está á veces falsificado 
con zumos terebintáceos, como el bálsamo de co- 
páiba y el del Canadá; mézclanse con él tam- 
bién aceite de sésamo, cera, aceite volátil de 
romero y el líquido amargo que se extrae del 
fruto del árbol, etc. Estas falsificaciones no son 
fáciles de reconecer, salvo las que se verifican 
con los cuerpos grasos , que manchan las estofas 
de lana , lo que no hace el bálsamo puro , ó mez- 
clado con zumos que le sean análogos. 

Las propiedades médicas atribuidas al bálsamo 
de la Meca están en razón del valor que se le con- 



166 AMI 

cede. En el Oriente es sobre todo en donde su 
reputación es colosal : las sultanas y las señoras 
ricas lo emplean como el cosmético mas precioso, 
mediante ciertas preparaciones que ellas hacen 
y que conservan como un secreto , porque apli- 
cado á la piel, la pone encarnada y la inflama, 
como todos los zumos resinosos; las mugeres de 
este país le conceden la calidad de volver la tez 
lisa, limpia y alejarlas señales de la vejez; es 
mirado en los mismos lugares como propio para 
cicatrizar las llagas, aun interiores, circunstan- 
cia que lo ha hecho administrar en las afecciones 
crónicas del pecho, pero su calidad excitante no 
permite emplearlo en este último caso; los Árabes 
se sirven de él en las afecciones del estómago y 
de los intestinos; en Egipto y otros lugares se te 
cree alexifármaco y sudorífico, y capaz , por esta 
doble propiedad, de alejar los venenos, el aire 
pestilencial y la misma peste, lo que es inapre- 
ciable en un "país en donde ésta reina casi conti- 
nuamente; p;>r último , los Orientales le han con- 
cedido la estimable virtud de curar la esterilidad. 

Lo que hay de cierto es que el bálsamo déla 
Meca, como todos los zumos resinosos terebintá- 
ceos, tiene una acción señalada sobre las vías 
urinarias y que puede ser útil en sus enfermeda- 
des; pero su elevado precio no permite emplearlo 
para este uso, ano ser quizás en Constantinopla. 
Antiguamente entraba en la fórmula de la triaca, 
pero hoy dia apenas casi se usa en Europa; dí- 
ccse que el buen tafetán de Inglaterra lo contie- 
ne también , y finalmente ciertos fabricantes de 
cosméticos lo añaden á sus composiciones cuya 
receta es un objeto misterioso para el público. 

Jii.obálsamo [Xylobalsamum] . Los ramos del 
árbol que produce el bálsamo de la Meca son 
conocidos con este nombre. Participan del olor 
del bálsamo á un grado mas débil ; entran en al- 
gunas composiciones farmacéuticas. El Jilobálsa- 
mo tal como se encuentra en las droguerías se 
compone de pequeños ramos largos de seis pul- 
gadas , gruesos como pequeñas plumas , marca- 
dos alternativamente de un lado y del otro con tu- 
bérculos leñosos que parecen ser el resto de los 
pecíolos : la epidermis es de un moreno rojizo, y 
señalada con estrías longitudinales regulares; el 
leño es blanquecino , duro , de un olor muy débil, 
y sin sabor. 

Carpobálsamo [Carpobalsamum). Llámase así 
al fruto- del mismo árbol, algo mas oloroso que 
el jilobálsamo, y que entra también en algún com- 
puesto medicinal. El carpobálsamo es una peque- 
ña drupa de un gris rojizo , gruesa como un gui- 
sante, prolongada, puntiaguda por ambos cabos, 
y marcada con cuatro ángulos mas ó menos apa- 
rentes: está compuesta de una corteza seca y ro- 
jiza , de un sabor muy débilmente amargo y aro- 
mático; de un cuesco blanco huesoso , convexo 
de un lado , hendido longitudinalmente del otro, 
insípido ; en fin, de una almendra aceitosa, de un 
guato agradable y aromático. Es algo parecido 
á las^cubehas. 

Los nombres de Carpobálsamo v de Jilobálsa- 
mo, que quieren decir bálsamo del fruto y bálsamo 



AMI 

del leño , han sido dados á veces á calidades de 
bálsamo supuesto extraído de los frutos ó del leño 
del Amiris gileadense ; y hay autores que los em- 
plean para designar las dos últimas calidades de 
bálsamo de la Meca de que se ha hablado mas 
arriba. 

Amiris de (•nimia (Amyris guianensis, 
W. ; Icica guianensis , Aublet; I cica viridiflora, 
Lam.). Esta especie, que crece en la Guiana, da, 
por incisiones hechas en su corteza, una resina de 
color pajizo, cuyo olor se asemeja al del limón. 
No se usa en medicina : sirve para calafatear Ios- 
buques, se quema como incienso en las iglesias del 
país, y puede utilizarse para preparar un barniz. 

Amiris de hojas desemejantes, 
[Amyris heterophylla , W.; Icica Aracouchini , 
Aublet.). El nombre latino de esta especie proce- 
de de que tiene sus hojas ya de tres hojuelas, ya 
de cinco , y entonces parece ser alada. Cuando 
se hacen incisiones en la corteza de este árbol de 
Cayena, cuela de ellas un líquido amarillento, 
balsámico , fluido como la trementina , y que con- 
serva largo tiempo su fluidez. Los habitantes del 
país lo designan bajo el nombre de Aracouchini, 
y los Europeos bajo el de Bálsamo Aracou- 
chini: los primeros lo emplean para curar las 
heridas, y están siempre provistas de él para 
este uso , lo ofrecen como regado , como se ha- 
ce en el Oriente con el bálsamo de la Meca. Los 
Caraibes la aprovechan para perfumarse los ca- 
bellos , untarse el cuerpo, mezclado con achiote, 
etc. Marcgrave dice que huele á eneldo, que tiene' 
la consistencia del maná r que es bueno contra 
los dolores de cabeza, etc. 

Amiris Hafal [Amyris Kafal , Forsk.; Bál- 
samodendron Kafal , Kunth.) . Esta especie de A ra- 
' bía y otra muy vecina , si no es la misma , llama- 
da porForskal Amiris kataf [Amyris kataf , Bal- 
samodendron kafal, Kunth) , igualmente de Ara- 
bia , produce un leño del que se hace gran co- 
mercio en Egipto, según este autor, que observa 
que el árbol produce además una goma purgante. 

Esta especie de goma, ó mejor de resina, que 
ha sido designada bajo el nombre de Cancama, 
fué mencionada ya porDioscorides, que dijo era 
un licor producido por un árbol de Arabia, pero 
hasta que Sprengel reconoció que era producida 
por el Amyris Kafal se estuvo en la mayor in- 
certidumbre sobre su origen. 

El Cancama ha sido considerado como una es- 
pecie de resina anime por ciertos autores , y co- 
mo una especie de laca por otros. Lo cierto es 
que en el día no se conoce en Europa. Dícese que 
se asemeja ala resina elemí: se empleaba para 
los perfumes y para dar buen olor á los vestidos, 
lo que hizo creer á algunos que no era distinto del 
benjuí; Dioscorides dice que , disuelto en vinagre, 
hace enflaquecer; se prescribía en la epilepsia y 
otras afecciones , y , ¡mezclado con vino puro, 
cura la debilidad de la vista. 

De la tumefacción de los tallos del Amyris Ka- 
taf, Forsk., en la estación de las lluvias, se ob- 
tiene un polvo rojo que las mugeres árabes es- 
parcen sobre su cabeza. 



AMO 

Amirls Opobálsamo {Amyris Opobal- 
samum , L.) . Esta especie no difiere del Amiris gi- 
lc<id< use sino porque presenta hojas aladas en vez 
de hojas de tres hojuelas, variedad que se en- 
cuentra aveces en el mismo pié. 

Amiris Protio (Amyris Protium, L.; Pro- 
tiumjaranicum , Burm.). Esta especie, de Java, 
es empleada, por los naturales de este país quie- 
nes se sirven de un aceite esencial aromático, ó 
mas bien de un zumo resinoso análogo á la tre- 
menür.a, que da sus frutos, como estimulante, 
en \ez de la >erdadera trementina. 

Amarli Tacamaca (Amyris Tacamalia- 
ra, Kunth.; Idea Tacamahaca) . Atribuyese por lo 
común á esta especie de la América meridional 
una de las variedades de resina tacamaca del co- 
mercio, la mas vulgar, llamada Tacamaca de 
A mírica . 

La resina tacamaca , en cuanto á su origen, es- 
tá envuelta todavía en mayor oscuridad que nin- 
guna de las de este género," puesto que se encuen- 
tran cuatro vegetales que se dice producirla: 1.° 
Amirís Tacamaca , Kunth ; 2.° Álamo balsarnife- 
ro, L.; 3.°lnohlo Calaba, L.,Jque dala llamada de 
Borbon ó de Madagascar , llamada también Ta- 
camaca sublime; 4.° Fagara octandra, L., mi- 
rada por muchos autores como que produce la 
Tacamaca común. Trataremos de esta resina en su 
correspondiente lugar. 

Amirls que lleva tosigo (Amyris to- 
xifera, W.). Esta especie, que crece en la Caro- 
lina , da un zumo venenoso, lo que forma un con- 
traste notable con los zumos resinosos producidos 
por los demás vegetales de este género , y quizás 
induciría á pensar que no pertenece á él. 

A1TIOD1TO, Ammodvtes. Género de pe- 
ces osóos holobránquios, de la familia de los 
pantópteros, que no comprende mas que una sola 
especie, el Amodito de Tobia, Anguila de are- 
na (Ammodytes Tobianas, L.). Este pescado, co- 
mún en muchos países, y que se encuentran en 
la marea baja en la arena de las orillas del mar, 
es plateado, bastante parecido á la mena, y pre- 
senta una carne consistente, de buen gusto, fá- 
cil de digerir, y que, en medicina, ha pasado por 
aperitiva; pero es tan delicado que no resiste al 
trasporte, siendo así que su carne es excelente 
comida en los lugares donde se pesca. 

A .11 OJIO. Ámumi m. Género de plantas de 
la familia de las cannáceas de Jussieu , drimirri- 
zeas de Ventenat, y de la monandria monoginia 
de Linneo. 

Este género pertenece á una familia cuyas se- 
millas aromáticas son muy usadas en los países 
calientes , en la India, y sobre todo en las Molucas 
en donde crecen todas las especies que la com- 
ponen. Estas plantas son mal conocidas , y sus 
productos , que recibimos por el comercio , son 
igualmente dudosos respecto á su origen. Aquí 
trataremos de estos productos á tenor de lo que 
está admitido. 

Amonio Cardamomo (Amomum Car- 
el amomum. L.). A esta planta de la India y que 
se cultiva en la Jamaica, se atribuyen los dile- 



A.MO \d 

rentes cardamomos, aunque sea probable que 
bajo este nombre se confundan los Erutos de mu- 
chas espeoi s de este género , ó quizás de géne- 
ros que han sido separados de él desde Linneo. 
He aquí las tres \ariedades admitidas en el co- 
merá >. 

i.° Cardamomo nunor. jEs un fruto triangu- 
lar, de color de paja claro, corto, hinchado, es- 
triado, sostenido por un pedículo casi filiforme; 
compuesto de tres celdillas con tabiques mem- 
branosos , de las cuales dos abortan con frecuen- 
cia , porque por lo común no se distingue mas 
que una , llena de muchisímas semillas , de co- 
lor gris, deslucidas, angulosas, casi cúbicas, 
arrugadas, sueltas; su sabor es caliente, análo- 
go al de la pimienta , y deja en la lengua una sen- 
sación de frescura como la menta. Según Thom- 
son , el fruto maduro es recogido en noviembre, 
y se le ha hecho secar á un fuego lento y suave, 
lo que hace pasar su pericarpio del verde al co- 
lor de paja blanquecino , y su corteza se adelga- 
za mucho. 

El Cardamomo menor , casi el único usado hoy 
dia en farmacia, nos llega de Bengala, en cajas 
de \ 20 libras. Para conservarlo mejor , se guar- 
da en sus cápsulas. 

2.° Cardamomo mediano. Es doble largo que 
el precedente , mas adelgazado, y las celdillas 
de sus cápsulas en número de tres muy distintas; 
por lo demás su color es el mismo , y su forma 
triangular. Las semillas están aglomeradas en sus 
celdillas, son rugosas , empañadas, de un gris 
rojizo, y angulosas ; su sabor es menos marcado 
que en "el anterior. 

3.° Cardamomo mayor. No difiere del prece- 
dente sino en la longitud, que tiene 10 á i i lineas, 
mientras que el mediano apenas tiene 6 á 7, y el 
pequeño 3 á 4. Créese que esta variedad es el 
mediano llegado á todo su crecimiento. Sus se- 
millas están dispuestas como en el precedente; 
de sabor de pimienta algo mas fuerte, sin duda 
porque están en madurez completa , pero mas 
débil que el del pequeño. Sus cápsulas son siem- 
pre un poco negruzcas y como alteradas. 

Parece pues que los cardamomos grande y me- 
diano pertenecen á la misma planta, y no son mas 
que edades diferentes del mismo fruto; pero es 
probable que el pequeño sea producido por una 
especie distinta que tiene toda su perfección , y 
cuyas semillas son naturalmente mas aclis as qué 
las del grande. Sin duda el Amomum Cardumo- 
mum, L., es el que da los dos primeros, mien- 
tras que el pequeño podría ser el fruto del A mo- 
mum repens, Sonn., como lo pensaba Sonnerat 

auien creía que todos los cardamonos procedían 
e esta especie. 

No se posee análisis químico reciente de estos 
frutos: parecen compnesios enteramente de fécu- 
cula, mucílago y aceite volátil. Neuman había en- 
contrado en ellos un quinceno en peso de aceite 
volátil, un extracto resinoso y un extracto acuo- 
so. Los pericarpios son casi inertes : las semillas 
que ellos contienen son las que poseen las propie- 
dades de este medicamento: como aromas caben- 



168 AMO 

tes, son excitantes, carminativas, estomáticas, 
cordiales, afrodisíacas, y entran en muchas com- 
posiciones farmacéuticas antiguas; en el Norte 
de la Europa todavía son bastante usadas, pero 
entre nosotros poco se emplean actualmente, á 
no ser algunas veces por el licorista y el perfu- 
mador; en la India sirven para mezclarlas con 
los alimentos como condimento y para hacerlos 
mas digestivos. 

Amomo racimoso, Amonio en ra- 
cimos , Cardamomo redondo ( A mo- 
mum racemosum, Off. ). De fijo no puede indi- 
carse la especie cierta que produce este cardo- 
momo, tanta es la confusión en todo este género, 
del que únicamente conocemos los productos, lo 
que tiene lugar por otra parte para muchas otras 
sustancias medicinales. Lamarck tiene un Amo- 
mo racemoso, pero, según él, esta planta produ- 
ce no solo el Amomo en racimos de las boticas, 
sí que todos los demás cardamomos , lo que es 
inamisible, vista la diferente organización que se 
acaba de señalar en las cápsulas y la disposición 
de las semillas de estos medicamentos. 

Como quiera que sea, este fruto, procedente de 
una planta déla India, está bien caracterizado: sus 
cápsulas son libres, casi esféricas, del volumen de 
ungrueso grano de uva, comparación que lo ha 
hecho tomar por este fruto aun por ciertos autores; 
su diámetro en todo sentido es de cerca de 4 lí- 
neas; es gris; el pedículo, cuando queda en 
la cápsula, es mas grueso que en los carda- 
momos precedentes. En el interior de esta cáp- 
sula se encuentran tres celdillas que encierran 
semillas apretadas las unas sobre las otras, angu- 
losas, negruzcas cuando libres, empañadas, y 
de un sabor de pimienta bastante marcado, aro- 
máticas. 

Estos frutos son todavía menos usados entre 
nosotros que los demás cardomomos .- entran en 
algunas formulas antiguas. 

Amomo Grano del paraíso , Gra- 
nos del paraíso, JVIalagueta (Amo- 
mum Granum paradisi , £.')'. Bajo estos nom- 
bres se encuentra en el comercio una semilla lus- 
trosa, rojiza cuando fresca, después negruzca, 
redonda, un poco mas gruesa que el mijo, mas 
pequeña que ninguna semilla de las especies 
precedentes, un poco arrugada, sin olor bien 
marcado, que procede délas cápsulas de un Amo- 
mo, confundido á veces con el cardomomo ma- 
yor, y que sin duda no es sino una especie veci- 
na de la que produce este último, pero que es 
bien distinta de ella por la forma de sus cápsulas 
ovoideas y no prolongadas triangulares , y por 
sus semillas libres, redondas, lucientes, mien- 
tras que ellas son angulosas, empañadas y aglu- 
tinadas en el cardomomo mayor de las boticas. 
Estos frutos ovoideos son largos de 8 á 1 líneas 
sobre 4 á5de grueso; de tres tabiques membrano- 
sos y de tres celdillas; de un gris un poco negruz- 
co, si son añejos, pues, frescos, son rojizos y del 
volumen de un higo mediano. Este indudable- 
mente es el cardomomo mayor de los antiguos 
droguistas, tales como Lémer y y Pomet, y so- 



AMO 

bretodo de Matíolo, quien dice positivamente 
que la malagueta es la semilla del cardomomo 
mayor. El sabor de las semillas de la malagueta 
es caliente y acre á un grado mas marcado que el 
de las especies precedentes; á lo menos iguala en 
fuerza al de la pimienta y puede muy bien reem- 
plazarla, y por esto lleva los nombres de Pimienta 
de Guinea , Pimienta de los Negros, y Pimienta 
de los monos. En el Congo se recoge mucha ma- 
lagueta. Según A. Chevallier, nos viene de África 
y de Madagascar , en donde es producida por el 
Amomo de hoja estrecha [Amomum angustifo- 
lium ) descrito por Sonnerat. 

Los granos del paraiso entran en algunas fór- 
mulas del mismo modo que los cardamomos ; son 
empleados para dar una fuerza facticia al vinagre 
y para mezclar con la pimienta á la cual se aña- 
den sustancias inertes para falsificarla; en África 
sirven como condimento. 

Conviene no confundir los granos del paraiso 
con las semillas de las Uñona aromática y de 
Etiopia (Uñona aromática y ¿Ethiopica, DC), 
que también se las llama Malagueta, Pimienta de 
Etiopia, pero que no se encuentran en el comer- 
cio. V. Malagueta. 

Amomo piramidal ( Amomum pyrami- 
düle , Lam.; Alpinia racemosa, L.). Dícese que 
los frutos de esta especie de las Antillas causan 
un verdadero envenenamiento , que el zumo de 
limón puede remediar. 

AMOUíCrjEABA. Nombre brasileño de una 
especie de gramínea que tiene alguna relación 
con el Panizo de muchas espigas ( Panicum spi- 
catum, L.). Empleada en el país en {fomentos, 
en baños , como emoliente , contra el tenesmo y 
otros dolores. 

AMONIACO, Azoturo de hidró- 
geno , Hidrógeno azoado. Gas des- 
cubierto por Priestley , compuesto , según Bertho- 
let, de 18,5 de hidrógeno y de 81, 5 de ázoe, en 
peso, ó, según Davy y Berzélius, de oxígeno y 
de Amonio (V. esta palabra), que nunca se en- 
cuentra aislado en la naturaleza, pero sí que exis- 
te en ella combinado con un sinnúmero de cuer- 
pos. Se encuentra del todo formado en el reino 
mineral en el estado de combinación salina ; lo 
ofrecen también muchos vegetales , como el Ser- 
bal de cazador, el Quenopodio vulvaria, etc.; se 
desarrolla expontáneamente dorante la fermen- 
tación de las materias animales y vegetales. Y en 
efecto, el Sr. Collard de Martigny ha demostrado 
que este álcali se forma al contacto del agua y del 
aire, siempre que hidrógeno naciente y ázoe se 
hallan en contacto, que así diariamente se produ- 
ce una inmensa cantidad , que el amoníaco da en 
seguida origen á nitratos que excitan la vida 
vegetal, etc. 

El amoníaco desprendido de sus diversas com- 
binaciones salinas se presenta en el estado gaseo- 
so á la temperatura y á la presión ordinarias. 
Entonces es un gas incoloro , de un olor vivo y 
sufocante que excita el lacrimeo; su densidad es 
de 0,5912; es impropio para la combustión , pero 
antes de apagar las bugías encendidas engrande- 



AMO 
co su llama, la vuelve amarillenta descomponién- 
dose y ardiendo parcialmente; obra sobre los 
colores vegetales ala manera de los álcalis lijos, 
enverdece el jarabe de violetas y vuelve á azol 
el tornasol enrojecido por los ácidos; el agua lo 
absorve rápida y enteramente si es puro, y la solu- 
ción presenta el olor y las propiedades alcalinas 
del mismo ¡zas. Los gases ácidos se Combinan ins- 
tantáneamente con el gas amoníaco, produciendo 
compuestos sólidos blancos une aparecen desde 
luego en forma de vapores blancos espesos; el 
cloro lo descompone súbitamente con luz, despren- 
dimiento de ázoe y formación de vapores blancos 
de hidroclorato dé amoníaco. 

El gas amoniaco se obtiene comunmente some- 
tiendo á la acción del fuego una mezcla de hidro- 
clorato de amoníaco y de cal apagada. Esta mis- 
ma mezcla, encerrada en un frasco, produce ex- 
temporáneamente vapores amoniacales, emplea- 
dos algunas veces , pero con precaución, como 
estimulante de las membranas ocular, nasal, etc., 
v también como excitante y resolutivo en ciertos 
iumores indolentes. No obstante, siempre es un 
gas que no puede respirarse sin peligro, puesto 
que a muy cortas dosis es sumamente deletéreo: 
líasele visto provocar la coriza, cataros violentos 
y otros accidentes, y produce las oftalmías, con 
frecuencia muy considerables, de que están afec- 
tados los poceros, sin cesar expuestos á las ema- 
naciones amoniacales que salen de lastetrinas. 

Amoníaco líquido, Amoníaco. %l 
eali volátil, Álcali volátil flúor, Es- 
píritu de tal amoníaco, etc. Solución 
acuosa de amoniaco preparada saturando el agua 
destilada de gas amoníaco. Esta solución que, en 
su mayor grado de saturación, contiene á lo menos 
el tercio de su peso de gas, es incolora, de un olor 
vivo v penetrante semejante al del mismo gas, de 
un sabor fuerte y cáustico ; su densidad es de 
0,8750; obra sobre el color de violeta y el de 
tornasol enrojecido por los ácidos como los álca- 
lis; se congela á— 40°; calentada á + 35°, aban- 
dona poco á poco lodo el gas que tiene en diso- 
lución ; azula las soluciones de cobre ; forma sa- 
les con los ácidos, y con ciertas sales combina- 
ciones triples; disuelve muchos óxidos, etc. 

El amoníaco liquido, bajo cuya forma sobre 
lodo es empleado en las artes, la medicina y los 
laboratorios, se prepara destilando partes iguales 
de hidroclorato de amoníaco y cal hidratada. La 
cal se apodera del ácido con él que tiene mas afi- 
nidad que el amoníaco, y éste es recibido, por 
medio de un aparato propio al objeto, en frascos 
tubulados llenos hasta los dos tercios de agua 
pura y rodeados de hielo : el gas se disuelve en 
esta agua. También á veces se obtiene con el 
sulfato de amoniaco, y en este caso las propor- 
ciones son : 1 parle de sulfato y 3 partes de cal 
apagada, 

Las cantidades de gas amoniaco y de agua 
contenidas en esta solución pueden aproximada- 
mente, según los experimentos de H. Davy, de- 
ducirse de su densidad, como lo indica la siguien- 
te tabla. 

22 



AMO 



109 







PROPORCIÓN 


PROPORCIÓN 


dknsiihd 


GRVDOSENEI. 


I)B OVS AMO- 


DB AGV V 




PKSV-I.ICOR 


NÍACO SOBRE 


SOBRE 


Á -f 10. 

1 


w: mi mi:. 


100 PARTES. 


100 PARTES. 


0,8750 


30,6 


32,50 


67,50 


0,8875 


:'*,-> 


29,25 


70,75 


0,9000 


26 


26 


74,00 


0,9054 


25 


25,37 


74,63 


0,9166 


23 


22,07 


77,93 


0,9230 


22 


20,26 


79,74 


0,9*55 


2t,6 


19,54 


80,46 


0,9326 


20,4 


17,52 


82,48 


0,9385 


19,4 


15,88 


8 4,1 2 


0,9 476 


18 


13,46 


86,51 


0,9513 


17,5 


12,40 


87,60 


0,9545 


17 


11,56 


88,14 


l 0,9573 


16,5 


10,82 


89,18 


0,9597 


16,2 


10,17 


89,83 


0,9619 


16 


9,60 


90,40 



Puédese, por medio de esta tabla , determinar 
la cantidad real de gas amoníaco contenido en 
un peso ó en un volumen cualquiera de amonía- 
co liquido que marque un grado conocido en el 
pesa-licor: en efecto, basta multiplicar el volu- 
men de amoníaco liquido por su densidad , y el 
producto que se obtendrá, multiplicado á su vez 
por la proporción de gas amoníaco expresada en 
milésimos , dará la cantidad absoluta de gas con- 
tenida en su solución. — Llégase también al mis- 
mo resultado suturando exactamente unaporcion 
de amoníaco liquido por el ácido hidroclórico dé- 
bil , evaporando á sequedad la solución en una 
evaporadera destarada, y pesando el hidroclora- 
to de amoniaco seco quese ha formado ; la pro- 
porción de este último permite calcular la canti- 
dad de amoníaco que había en disolución en el 
agua. 

El amoníaco líquido purd, cuando ha sido pre- 
parado con agua destilada y gas amoníaco puro, 
no debe ser enturbiado ni precipitado por las so- 
luciones de cal y de barita; saturado por el áci- 
do nítrico débil", no debe tener acción sobre las 
soluciones de nitrato de plata y de proto-nitrato 
de mercurio , lo que denota la ausencia del ácido 
hidroclórico en este producto ; no debe colorarse 
en lo mas mínimo por la solución de ácido hidro- 
sulfúrico en exceso echado en él , lo que suce- 
dería si tuviese en disolución algunos óxidos me- 
tálicos. 

Pudiendo el amoniaco líquido estar alterado por 
una corta cantidad de aceite empireumático, pro- 
oedente á veces déla sal amoníaco mal purificada 

3ue ha servido en su preparación , se consigue 
escubrir este aceite por dos medios sencillos : 
1 .° dejando evaporar al aire una porción de la 
solución de amoníaco , ó poniendo una pequeña 
cantidad en el hueco de la mano, con lo que todo 
i el gas amoníaco se desprende poco á poco y queda 

tomo i. 



no AMO 

un residuo líquido que contiene la materia aceito- 
sa que el olfato hace muy bien reconocer; 2.° el 
segundo medio consiste en añadirle de gota en 
gota ácido sulfúrico de 66° hasta que haya un 
grande exceso de éste, y entonces, quedando car- 
bonizada la materia aceitosa ó toda otra materia 
orgánica en solución, el líquido tomará un color 
mas ó menos moreno. 

El amoníaco líquido del comercio tiene cons- 
tantemente un olor empireumático mas ó menos 
pronunciado debido al aceite de que hemos ha- 
blado ; contiene también casi siempre sal amo- 
níaco y á veces sulfato de amoníaco. Se reconoce 
en él fácilmente la presencia de estas sales por 
medio del cloruro de bario disuelto en el agua y 
del nitrato de plata. 

Sabido es que siempre que sustancias orgáni- 
cas azoetizadas están sustraídas á la influencia de 
la vida ó colocadas en circunstancias tales que 
el equilibrio de sus principios constitutivos está 
destruido, como, por ejemplo, cuando se las so- 
mete á la acción del calor, ó al no menos pode- 
roso de los álcalis, se produce amoníaco en ma- 
yor ó menor cantidad , desprendiéndose sea en 
el estado de libertad , sea unido á ácidos voláti- 
les. Las artes han sabido sacar partido desde mu- 
cho tiempo de la facilidad con que el amoníaco se 
crea en estos diferentes casos : hace unos sesenta 
años, se destilan en cilindros de hierro colado 
materias animales de poco valor, como huesos, 
trapos viejos de lana, cueros viejos , que produ- 
cen, con muchos otros productos, una grande can- 
tidad de amoníaco impuro, que se hace conden- 
sar en toneles llenos de agua. Esta agua amonia- 
cal sirve para preparar la sal amoníaco, que reem- 
plaza á la de Egipto en todos sus usos. 

Los extranjeros , siguiendo este proceder , ob- 
tienen sal amoníaco y amoníaco líquido de buena 
calidady á precios módicos. En España, antigua- 
mente, este último producto, el amoníaco, era 
exclusivamente preparado por los boticarios, pe- 
ro desde que su consumo fué en aumento en ra- 
zón de las multiplicadas aplicaciones que recibió 
de la ciencia en las arles industriales, se encar- 
garon de su elaboración las fábricas de productos 
químicos y los laboratorios de productos quími- 
co-farmacéuticos , cayendo también en conse- 
cuencia el álcali volátil bajo el dominio de la dro- 
guería, puesto que rarísimas veces se prepara en 
las boticas. Se calcula á unas 8.000 libras apro- 
ximadamente la cantidad de amoníaco líquido, 
que, al año, se elabora en esta ciudad. 

Posteriormente, el Sr. Castanys , en su fábrica 
de productos químicos, establecida en el térmi- 
no de San Martin de Proveñsals, á media legua 
de esta ciudad , aprovecha , á imitación de los 
extranjeros , todos los productos resultantes de la 
descomposición de los restos animales, obtenien- 
do operatos que , presentados en nuestros mer- 
cados, no ceden en perfección y baratura á los 
mejores que recibimos de fuera reino. Entre 
ellos es de mucha importancia la sal amoníaco, 
por cuanto es de esperar de la asiduidad y cono- 
cimientos del director del citado establecimiento 



AMO 

que algún dia dejaremos de ser tributarios á los 
extraños por tal artículo , y además por que le 
facilita la obtención del amoníaco líquido de su- 
perior calidad á muy bajo precio. 

El amoniaco líquido fabricado en España basta 
para atender á todas las necesidades de la medi- 
cina y délas artes industriales. Sensible es que el 
módico derecho impuesto en los últimos aranceles 
á este artículo, vaya sucesivamnete aumentando 
su importación, mermándose así los escasos lu- 
cros de los fabricantes de productos químicos del 
país. 

Los usos del amoníaco en las artes son impor- 
tantes: úsase para disolver el carmín y dar mas 
solubilidad en el agua á ciertos principios colo- 
rantes ; con frecuencia también se le utiliza para 
modificar el tinte de ciertos colores, tales, como 
por ejemplo, los carmesíes, los azules de Prusia 
aplicados sobre la seda. Lo mas común, en este 
caso, es emplear orinas corrompidas que son 
muy ricas en amoníaco libre y carbonato, y que 
también en razón á la presencia de estas dos ma- 
terias se emplean para desengrasar las lanas. Los 
quitamanchas consumen mucho amoníaco mas ó 
menos diluido para quitar las manchas grasicn- 
tas de los vestidos , y restablecer el color de la 
estofas corroído por los ácidos. Sirve además este 
álcali para preparar la esencia de Oriente desti- 
nada para fabricar las perlas falsas ; etc. , etc. 

Pocos cuerpos hay que presten tantos* servicios 
á los químicos como el amoníaco , que es uno 
de los mas útiles reactivos : en los laboratorios 
es muy empleado sobre todo en las indagaciones 
analíticas, ya para precipitar ciertos óxidos me- 
tálicos de sus disoluciones, ya para redisolverlos 
y separarlos de los óxidos que son insolubles en 
en ellas ; empléase también para precipitar de 
sus sales la mayor parte de los alcaloides orgá- 
nicos, etc. 

El amoníaco líquido es un medicamento pre- 
cioso y frecuentemente empleado. Adminístrase 
al intericrysele aplica al exterior. — Aplicado so- 
bre la piel, el amoníaco líquido de 22° produce 
rápidamente una rubicundez muy viva, á veces 
flictenas , y también una escara cuando el con- 
tacto es muy prolongado. Empléasele como rr.be- 
faciente en los reumatismos crónicos, los tumores 
frios, las nevrálgias, los infartos de los pechos, 
el crup , etc. Sirve como derivativo y revulsivo 
en un sinnúmero de afecciones diversas : se 
aplica en la cúspide déla cabeza, en la amaurosis, 
y en la coluna vertebral, en el cólera y las enfer- 
medades de la médula, etc.; se emplea diaria- 
mente para cauterizar las mordeduras de ani- 
males venenosos y la picadura de ciertos insec- 
tos. Además de estos usos, hanse preconizado 
como resolutivos, ó como excitantes, mezclas 
que desprenden continuamente gas amoníaco. Se 
hace respirar el gas que se desprende incesante- 
mente del amoníaco líquido en los casos de sín- 
cope , para irritar la membrana pituitaria; pero 
estos vapores pueden ocasionar accidentes por su 
grande energía. — Al interior, el amoníaco concen- 
trado obra como un veneno irritante muy violen- 



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to. diluidoen agua, es un agente-estimulante dia- 
forético y sudorífico, que puede prestar grandes 
servicios. Adminístrasele con feliz resultado en 
ciertos casos de erupciones cutáneas difíciles ó 
bruscamente suprimidas, en las calenturas atáxi- 
cas, el reumatismo crónico, las mordeduras de 
animales venenosos y hase aconsejado en otras va- 
ria» enfermedades. La dosis varia entre 6 á 36 go- 
tas. La experienciaha demostrado la eficacia del 
amoníaco liquido para disipar, casi instantánea- 
mente , los efectos de la embriaguez; ocho á diez 
gotas de álcali volátil bastan para operar este 
maravilloso resultado. Los veterinarios se sirven 
con feliz éxito del amoniaco para disipar la me- 
teorizacion ó la hinchazón que se manifiesta en 
los ganados que han comido, en demasiada abun- 
dancia, forrajes verdes ó húmedos; obra en este 
caso absorviendo los gases ácidos que ocasionan 
la hinchazón del estómago y de los intestinos; 
una onza á lo mas de amoníaco diluido en bebi- 
das mucilaginosas produce la curación casi sú- 
bita de un buey ó de un caballo. 

Hemos dicho que el amoniaco concentrado es 
muy temible : llevado fcn el estómago ó inyecta- 
do en las venas, produce la muerte; de media á 
una dracma de este liquido basta para matar á 
un perro. Lo mismo sucede con el sub-carbonato 
de amoníaco. El agua acidulada con vinagre ó 
zumo de limón , y los antiflogísticos constituyen 
el tratamiento racional de estos envenenamientos. 
El profesor Corradori ha demostrado también la 
acción deletérea del amoníaco para los vegetales. 

La dificultad de graduar la acción del amonía- 
co hace que se le asocie casi siempre con alguna 
otra sustancia, y de ahí, para su uso externo, las 
diferentes preparaciones- oficinales, como el bál- 
samo opodeldoch, el colirio amoniacal, etc., y 
otras de magistrales ó preparadas extemporá- 
neamente, como por ejemplo los diversos lini- 
mentos volátiles. Al interior , hase indicado ya 
que debia propinarse diluido, debiendo añadir 
que el vehículo varia según la aplicación que de 
el se hace á tenor de lo que juzga el médico. 

La propiedad de simple estimulante de que go- 
za el amoníaco muy diluido ha hecho creer tam- 
bien¿que los quesos pasados, las carnes averia- 
das, la raya picante, etc., deben á la alcalinidad 
que se ha desarrollado en ellos su fácil digestibili- 
dad, porque en efecto es sabido que los álcalis 
tienen en general la propiedad de favorecer la 
digestión. 

El mayor grado de concentración del amonía- 
co líquido es de 30,6°. Para el uso médico, bas- 
ta que señale 22° en el areómetro; el del co- 
mercio no marca por lo común sino 18 á 20°. 

El álcali volátil debe conservarse al abrigo 
del aire, en lugares frescos y repuesto en frascos 
esmerilados, ó á lo menos muy bien tapados. 

En 1849, fueron importadas del extranjero á 
Barcelona, 5.619 libras de amoníaco líquido, va- 
lor de 20.901 rs. vn. 17 mrs. Se exportaron de 
esta ciudad , con guia, á diferentes puntos del rei- 
no 1.171 libras de dicho álcali, valor de 3.693 
r». vn. 



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AMONIO. Los Sres.Davyy Berzélius han da- 
do este nombre al metal que suponen ser la ba- 
se del amoniaco , considerado por ellos como un 
óxido. Toda vía no ha sido posible obtenerlo ais- 
lado. V. Amoníaco. 

AMONITA, Ammonites. Género de conchas 
fósiles muy abundantemente difundidas en los 
terrenos calcáreos y esquitosos: son parecidas á 
cuernos de carnero , lo que las hace aun llamar 
Cuernos de Ammon. Los antiguos las atribuían 
virtudes particulares, y todavía en la India son 
objeto de un culto, teniendo gran estima las 
que se encuentran cerca del Ganges. Fourcroy 
dice que se llamaba Amonita á una piedra cal- 
cárea formada de granos redondeados y agluti- 
nados juntos, y que se dislinguia en muchas es- 
pecies , según el grueso y la forma de los gra- 
nos de que estaban compuestas, bajo los nombres 
de Concrita, Meconita, Oolita, Orobia, Visolita. 
El Bezoar mineral era una amonita de granos de 
la magnitud de una nuez. Se las atribuía una vir- 
tud sudorífica, cordial, alexitera: son tan solo 
simples absorveutes. 

AMONIURO. Denominación particular- 
mente dada á las combinaciones sólidas que el 
amoníaco es susceptible de formar con ciertos 
óxidos metálicos. 

Anioiiiurodedeiitóxldode cobre. 
Este amoniuro, que se prepara en farmacia hacien- 
do obrar un exceso de amoníaco sobre una solu- 
ción débil de deutosuliato de cobre, no se emplea 
sino en solución en el agua y al exterior como un 
ligero escarótico en el tratamiento de ciertas of- 
talmías. La solución de este amoniuro es de un 
hermoso azul celeste subido, tiene un ligero olor 
de amoníaco , un sabor acre, picante y un poco 
estíptico. A esta solución se daba antiguamente 
los nombres de Tintura azul, Tintura de cobre, 
Tintura de Venus, y ella es la base del Agua 
celeste. 

Amoniuro de oro, Oro fulminan- 
te. Obtenido tratando el óxido de oro por el amo- 
níaco : las vedijas que se forman casi instantánea- 
mente se secan á un suave calor , y se tiene un 
preparado peligrosísimo en razón de su propiedad 
de detonar por el calor, el troteó la percusión. 
Con solos dos granos hay lo suficiente para pro- 
ducir una explosión comparable á la de una pis- 
tola. Debe manejarse con mucha precaución. 

Hay otro compuesto que lleva también el nom- 
bre de Oro fulminante , y que se prepara pre- 
cipitando la solución de cloruro de oro por un 
exceso de amoníaco , lavando y haciendo secar 
en seguida á un calor suave el precipitado. De 
las indagaciones hechas sobre este producto re- 
sulta que no es ni un amoniuro de oxido de oro 
ó un urato de amoníaco, ni, como lo ha creído el 
Sr. Sérullas, un azoturo de oro, sino un compuesto 
de dos átomos de azoturo de oro amoniacal y de 
un átomo de subcloriro de oro amoniacal, con 
el agua necesaria para trasformar todo el ázoe en 
amoníaco y todo el oro en óxido. Es amarillo, 
sólido, insípido, inodoro; detona con violenc/a 
por la acción de un calor de 500°, del choque, 



m AMO 

del frote , y debe por consiguiente ser conserva- 
do en frascos cubiertos solamente con un papel; 
los ácidos fuertes y los álcalis lo descomponen; es 
insoluble en el agua fría; lavado por largo tiem- 
po en el agua hirviendo, da hidroclorato de amo- 
níaco, y pasa al estado de sub-azoturo amoniacal. 
Este compuesto, señalado desde 1608 por D. Ri- 
vault, como útil para reemplazar la pólvora, ha 
sido empleado antiguamente en diferentes enfer- 
medades bajo los nombres de Azafrán de oro, 
Bálsamo de oro ;es la base del Magisterio de oro y 
del Bezoar dorado de Ángelus Sala, etc. Al pre- 
sente está proscrito del uso médico como venenoso, 
y el Sr. Legrand observa con razón que no debe 
empleársele sino en suspensión en el agua, por 
los peligros á que expondría su fácil detonación. 

Aiuoniuro de plata, Plata fulmi- 
nante. Este compuesto , descubierto por Ber- 
thollel en el año 1787, se obtiene humedeciendo 
óxido de plata , recientemente precipitado , con 
amoníaco y dejando secar al aire esta papilla. Se- 
ca ya, el polvo gris y de aspecto metálico que 
queda en la evaporadera de vidrio en donde se 
ha elaborado, detona con un espantoso estrépito, 
por el mas ligero choque, por el simple frote de 
una barba de pluma. Por lo tanto es muy peligroso 
el manejarlo, y se peligrariade herirse gravemen- 
te si se quisiera introducirlo en un frasco. Es un 
polvo fulminante de los mas intáctiles que se co- 
nocen. 

Hay otra Plata fulminante menos peligro- 
sa que la anterior. Para su preparación , se ha- 
cen disolver 'oí granos de plata muy pura en una 
dracma de ácido nítrico puro y diluido en agua 
destilada; se filtra por papel de estraza el líquido 
y se vierte en unmatracito de vidrio de capacidad 
cinco ó seis veces mayor que la necesaria para 
contener la disolución;" caliéntese ésta y viértase 
en ella una dracma de alcohol rectificado, y con- 
tinúese calentando hastaque la mezcla empiece á 
hervir; muy luego se forma una efervescencia, 
se produce éter nitroso y se posa un polvo blanco 
cristalino. Cesada la ebullición, se filtra y se reco- 
ge el precipitado en el que se vierte repetidamente 
agua destilada para lavarlo. Este precipitado 
blanco es la plata fulminante , que se pone con 
gran cuidado en dos ó tres pequeñas evaporade- 
ras, y se hace secar en un paraje oscuro, cubrién- 
dolo con pliegos de papel. El Sr. Berthollet pone 
el amoníaco en el número de los principios cons- 
tituyentes de este producto , y piensa que resulta 
de la combinación de este álcali con el óxido de 
plata y una materia vegetal particular, produci- 
da por la descomposición del alcohol. Aunque 
este compuesto no sea tan fulminante como el 
anterior , se requiere mucho tino y prudencia en 
el modo de elaborarlo y de manejarlo ; con él se 
preparan los guisantes, los bombas, los naipes y 
las bugías fulminantes. 

AMOll-GUACU, Amor-tinga. Pes- 
cados poco conocidos de que habla Ray. Su car- 
ne es comida en el Brasil. 

AMORFA, Amorpha. Género déla diadelfia 
decandria de Linneo y de la familia de las legu- 



ANA 
miñosas. Su nombre de Amorfa , en griego iin 
forma, procede de que la corola carece de alas y 
de quilla. 

Amorfa fructicosa, Añil bastar- 
tío [Amorfa fructuosa, L.). Arbusto de la Caro- 
lina, cultivado en nuestros jardines por su ele- 
gancia. Sus ramos, lo mas común , se echan á 
derecha y á izquierda, y forman un ancho cha- 
parro , y están bien guarnecidas de hojas com- 
puestas ; sus flores son amariposadas , pero 
no tienen sino el estandarte , pequeñas y de co- 
lor del mas hermoso añil , con un punto de oro 
formado por los estambres. Su cultivo no requie- 
re muchos cuidados. 

AMPAC. Arbusto del que Rumfio señala 
dos especies, las cuales dan una resina dura que 
exhala al fuego el olor del estoraque calamita, lo 
que prueba que contiene ácido benzoico. La cor- 
teza tiene un olor chotuno muy marcado. La re- 
sina de estos arbustos , que se cree pertenecer á 
la familia de las verbenáceas, y de que Bory ha 
hecho su género Aubertia,es empleada en uso& 
domésticos. 

AMFAIiATANIía VARI. Nombre 
dado, según Flacourt, aun grande árbol deMa- 
dagascar, cuyas hojas digitadas son astrin- 
gentes. 

AMPFX1TA. Tierra negra, bituminosa, 
que Dioscorides dijo ser resolutiva, refrescante, 
y buena para teñir denegro los cabellos. LaAw»- 
pclita ó Tierra negra de los modernos es una es- 
quila negra bituminosa, ala que se han atri- 
buido virtudes antielmínticas por Leméry, y 
antioftálmicas por Fourcroy, además de hacerla 
entrar en las preparaciones depilatorias. Hoy dia 
es completamente inusitada. 

AMPO ó Vena ampo. Especie de arci- 
lla cocida que comen los naturales de Java, se- 
gún los Sres. Labillardiérey Lechenault. 

AMPOüLI. Yerba deMadagascar, buena, 
según Flacourt, molida con agua , para comba- 
tir los síncopes. 

AMUKCA ó ALPECHÍN. Nombre que 
los antiguos daban á la hez que deja posar el acei- 
te de aceitunas nuevo. Dábase también el mismo 
nombre á esta hez concentrada por la ebullición 
en un vaso de cobre, del que disolvía algunas 
partículas , lo que le volvia astringente , desecan- 
te, y le hacia emplear como á tal. En el estado 
natural, la amurca es emoliente y usada en los ab- 
cesos, etc. Lémery dice que, aplicada en la frente, 
calma los dolores de cabeza y detiene las fluxio- 
nes. 

AMBETTT. Árbol de Malabar que tiene to- 
das sus partes amargas. Se bebe el cocimiento 
de sus raíces para laxar el vientre y curar las 
obstrucciones del bazo. 

AN 

MABAS, Anabas. Nombre dado por Cu- 
vier aun género de peces faríngios labirintifor- 
mes , del cual tan solo se conoce la especie Ana- 
bas trepador, Paneibi [Anabas scemdens), que 
habita en el continente de la India y en las islas 
de su archipiélago. Tiene de cinco á seis pulga- 



ANA 
«las de longitud, su cuerpo ofrece un color verde 
muy subido, que sin embargo lo es menos hacia 
la región de la cola ; la dorsal y la anal están te- 
ñidas de verde, y las nadaderas pans de rojizo; 
el hocico es de un pardo oscuro como el vientre, y 
los ojos son encarnadinos. Éntrelas particularida- 
des (me presenta este pez, lo mas extraordinario 
es el hábito de trepar en los árboles y vivir algnn 
tiempo fuera del agua; no siendo raro ver en los 
mercados de Calcuta peces vivos sacados de los 
grandes pantanos del distrito de Fazor , cuya dis- 
tancia es de mas de 1 50 millas. El pueblo los cree 
caídos del cielo en razón de ser muy frecuente 
encontrarlos arrastrándose por tierra" y á veces 
a bastante distancia del agua. A pesar de su mal 
sabor y de la abundancia de espinas que tiene, 
su uso está generalizado en la confianza de que 
aumenta la leche de las mugeres, y da mas fuer- 
za y vigor á los hombres. 

ÁHí ABASE, Anabasis. Género de plantas de 
la familia de las quenopódeas, de la pentandria di- 
ginia de Linneo , compuesto de cuatro ó cinco es- 
pecies de arbustos croe habitan en las orillas 
del mar y en las inmediaciones de las salinas, 
asi en el "norte como en el mediodía de la Eu- 
ropa. 

Amábase sin hojas (Anabasis aphylla, 
L. ). Planta de Siberia, de la Persia, etc.: en 
Crimea, es usada contra la lepra, en cocimiento, 
pero los ensayos hechos en Rusia no han confir- 
mado esta propiedad; en Persia, es empleada pa- 
ra lavar la ropa. 

Anahase con hojas de Taray [Ana- 
basis tamarisci folia, Cav.j. Planta de España y 
del Archipiélago griego; produce el Chuan, se- 
gún el Sr. Desvaux , nombre que se da á los res- 
tos de llores, de pedúnculos rotosa pedacitos, 
etc., de esta planta, algo semejantes á la semilla 
de Alejandría, que carecen de olor y de sabor. 
Preténdese que el chuan sirve en la preparación 
del carmín ; pero al presente no se le encuentra 
en las droguerías. 

ACABASE. Nombre de una especie de 
mantas fabricadas en Rúan y en Holanda, que 
se exportan en mucha cantidad para Guinea y las 
costas de África, y Anotaba ó Asia menor. 

AMCIRUÍO. AvvcutniüM. Género de 
plantas de la familia de los terebintáceas, déla 
pentandria diginia de Linneo 

Auaeardio de las botleas [Anacar- 
<Hum officinarum, Gmrtn.). Este árbol de las In- 
dias , cultivado en las Antillas, tiene un fruto 
••omprimulo que imita el corazón de una ave, el 
nal ha sido llamado en lodos tiempos, en las 
obras de materia médica, Anacardo. Linneo ha- 
bía dado el nombre de Anacardio occidental al 
Acayoiba de fruto , lo que ocasionaba una confu- 
sión" que Lamarck ha hecho desaparecer llevan- 
do este último al género Cascvio ( Cassuvium), 
nombre que lleva esta acayoiba en la India, se- 
gún Rumbo. El anacardo és el Semecarpo Ana- 
cardio [Scmecarpus Anacardium , L. ). 

Este árbol , que fué conocido de los Griegos y 
de los Árabes , contiene un licor cáustico , qué 



ANA m 

se ha observado en una de 6us variedades llama- 
da Ligas por los Indios. 

Los frutos tienen cerca de una pulgada de lar- 
go , y están como engastados en un receptáculo 
esponjoso, y rodeados de dos cubiertas entre las 
cuales se encuentra un liquido acre, cáustico, 
espeso y negruzco. Este liquido se emplea para 
corroer las excrescencias carnudas, venéreas ú 
otras, avivar los herpes, modificar las úlceras, 
calmarlos dolores de los dientes cariados; mez- 
clado con azúcar y aceite, sirve en la sífilis; con 
este zumo y la cal se hace una especie de color 
indeleble para marcar la ropa. 

La almendra del fruto es blanca, dulce, y se 
come fresca , después de haberla previamente he- 
cho tostar para despojarla de sus cubiertas, y 
también se la confita. Es susceptible de producir 
un aceite empleado contra las lombrices, y que 
puede servir en pintura. El doctor Yirey dice 
que antiguamente se creia que esta almendra fa- 
cilitaba la acción de los sentidos, sobre todo la 
memoria , lo que hábia-hecho llamar Confección 
de los sabios a una preparación en que ella en- 
traba. C. Hoffmann refiérela historia de un hom- 
bre estúpido, incapaz de instrucción, quien, des- 
pués de liaber usado el anacardo , llegó á ser 
profesor en derecho , pero en seguida el vino al- 
teró su salud , y murió de una manera miserable. 
En Sicilia, se componía una miel anacardina pa- 
ra el mismo objeto, desusada hoy dia. Finalmen- 
te, sedicequeinfundidaen suero es buena contra 
el asma y las lombrices. Lo cierto es que estas 
almendras son nutritivas, pero muy calientes. 

Enteros y verdes, estos frutos pueden servir 
para fabricar tinta. 

AMACOLUPPA. Nombre dado en Mala- 
bar á una planta rastrera, que parece ser el Za- 
pania nodiflora , Lam. Su zumo, mezclado con 
pimienta en polvo, cura la epilepsia, y es el úni- 
co remedio contra la mordedura de la" serpiente 
Cobra-Capella , según Redio. 

ANACOMPTIS. Árbol de Madagascar, 
cuyo fruto da una leche dulce , que hace cuajar 
la d f e vaca. 

ÁSíABE, Anas. Gran género de aves pal- 
mípedas de la familia de las lamelirostras, sub- 
dividido hoy dia en tres sub-géneros Ánade ( A- 
ñas) , Cisne (Cy gnus) y Ánsar, Ganso ó Pato 
[Anser), pero que , para nuestro objeto , puede 
ser conservado intacto. Sus principales especies 
son el ánade propiamente dicho, la cerceta, el 
cisne, la fulga, la oca; pero muchas otras son 
usadas también como alimento en ciertos países. 
En efecto, este es uno de los géneros de aves mas 
preciosos con respecto á la bromatología : todas 
son acuáticas, tienen la carne mas ó menos mo- 
rena, y, en el estado salvaje sobre todo, forman 
un alimento mas ó menos difícil de digerir. 

Añade almizclado. Pato almiz- 
clado, Pato de las Indias {Anas mocha- 
ta\ L.). Especie originaria de América connatu- 
ralizada en nuestro pais con motivo de su mag- 
nitud. Esta ave es mucho mas grande que el Ana - 
de común , y también el mas grueso de todos 



174 ANA 

los patos; exhala un fuerte olor de almizcle , y 
su grito es grave y bajo. Su carne es de un gus- 
to exquisito, muy estimada, y se digiere bien. 

Añade Anser, Oca (Anas Anser, L.), 
Especie que vive tan bien en el agua como en la 
tierra: es mas pequeña que el cisne y mas gruesa 
que el pato; su vida dura mas de veinte años; es 
sensible á los buenos como á los malos tratos; su 
grito es muy ruidoso, parecido al sonido de la 
trompeta y del clarin, ruido que se deja oir de 
lejos ; cuando está encolerizada , chifla como la 
serpiente, lo que se expresa en latin por strepit, 
gratitat, striaet; sea temor, sea vigilancia, dice 
Buffon, repite en todos momentos sus grandes 
gritos de advertencia; independientemente de las 
señales de sentimiento, de los signos de inteli- 
gencia que se le reconocen , defiende valiente- 
mente su pollada contra el ave de rapiña, sin que 
tema batirse con el águila ni el alcon ; ciertos 
rasgos de adhesión y reconocimiento muy singu- 
lares demuc stran que ha sido muy mal fundado 
el desprecio que se ha tenido para con ella, pues, 
según refiere Plinio, el filósofo Lacido tenia una 
oca que le seguía al baño y á paseo; por último, 
esta ave es voraz, apetece todo lo que es fresco, 
tal como la lechuga, la achicoria, etc., su sueño 
es muy ligero, y el macho y la hembra van juntos 
en la época de la cópula. 

La oca es una ave de un buen producto y que 
merece se la escoja bien y con gran cuidado, ti 
macho debe tener una talla alta y ser de un her- 
moso blanco. La hembra debe tener el pié y el 
hueco de los muslos muy ancho, ser morena, ce- 
nicienta ó amazorcada, atendido á que las ma- 
dres de este color cuidan mejor á sus polluelos y 
á que su pluma es la que se vende mejor ; sin em- 
bargo , á las grises se las tiene por las mas fecun- 
das y por las que cuidan mejor á los ansarones, 
pero se da la preferencia á las ocas blancas, que 
dan un plumión mas fino y suministran una car- 
ne mas delicada. 

Hay dos especies de ocas domésticas , la pe- 
queña y la gránele. Esta última es casi la única 
que se cria siendo la que da mayor producto. 
Las ocas son muy fecundas, y, cuando están bien 
alimentadas, pueden hacer por año hasta tres 
posturas , compuestas cada una de doce huevos. 

Se engorda alas ocas en dos épocas de su exis- 
tencia: en la primera , es cosa de quince dias ó 
tres semanas alo mas; en la segunda, es, menes- 
ter cerca de un mes. Por noviembre, cuando el 
frió empieza á hacerse sentir , es cuando se pro- 
cede á engordar las ocas. Mas tarde, esta ope- 
ración ocasionaría una pérdida, porque ellas en- 
trarían en la época de celo, pondrían y no se 
engordarían. 

Hay muchos métodos para conseguir la obesi- 
dad de estas aves, descritos por elSr. Parmen- 
tier : se necesitan 50 libras de maíz ó una canti- 
dad de cebada correspondiente , y á corta dife- 
rencia tres semanas para engordar una oca. 
Llegada á este estado, es menester matarla ó 
venderla, porque ella enflaqueceria y acabaría 
por perecer si se le dejaba pasar la obesidad. 



ANA 

Sobre seis ocas, no hay comnumente sino cuatro, 
y estas son las mas jóvenes, que llenen la espera 
del engordador. 

Pocas aves hay que den tan buen producto 
como la oca: ella da un plumión excelente, uno 
de los mejores después del que ofrece el Eider de 
Noruega; plumas de escribir de las cuales se hace 
un grande uso; unajgrasa abundante y de un buen 
gusto; hígados grasos de que secomponen platos 
muy estimados de los gastrónomos. 

Por otra parte, las ocas no exigen grandes cui- 
dados: ellas van á pasturar por sí mismas en los 
prados en la orilla cíelos estanques, en donde per- 
manecen , así como sus polluelos , todo el día, 
no regresando hasta á la tarde : como son algo 
vagabundas , es prudente quitarlas algunas plu- 
mas de las alas, y romper también algunas otras 
en su extremidad. Cuando son jóvenes y se las da 
de comer, se presentan á la hora fijada y llevan 
consigo muchas veces otras que ellas han desca- 
minado. Con todo, la cria de las ocas es mucho 
mas provechosa en las comarcas en donde se 
hace en grande ; porque entonces estas aves se 
reúnen en bandadas , y se las conduce á pasturar 
en el campo como rebaños de carneros , puesto 
que de otra manera su producción seria muy dis- 
pendiosa porque son animales que consumen una 
enorme cantidad de alimento. Es desventajoso 
dejar pasturar las ocas en los prados, porque su 
excremento muy cáustico quema la yerba y has- 
ta destruye las raíces. 

Se quita el plumión á las ocas tres veces al 
año : á la fin de mayo , á mediados de julio y á 
mediados de setiembre ; no deben ser despluma- 
das antes de haber llegado á la edad de 3 á 4 
meses. El cuello , el debajo del vientre y las alas 
son las partes que se despojan de sus plumas; el 
plumión no debe separarse sino cuando se despoja 
por sí mismo. Cuando se mata una oca, se la de- 
be desplumar estando todavía caliente, para que 
el plumión se conserve bien y quede suelto. Es 
preciso secar la pluma colocándola en un horno 
cuando se ha sacado el pan , y conservarla en 
un lugar que no sea ni demasiado seco ni dema- 
siado húmedo , porque una y otra de estas cir- 
cunstancias la dañarían . 

Los países en donde se cria una gran cantidad 
de ocas son la Francia, la Alemania , la Polonia, 
etc. 

Las ocas muertas se conserv an , sea ahumán- 
dolas ó acecinándolas, así como se hace con los 
jamones, sea haciéndolas cocer y sumergiéndolas 
en enjundia. Por este último medio es como en el 
Languedoc, en Francia, se preparan los muslos 
de oca. 

Los Romanos veneraban á la oca en razón de 
su grito y del batimiento de sus alas, que habían 
salvado el Capitolio de la invasión de los Galos, 
y se criaban estas aves por reconocimiento en el 
templo de Jano , en donde fueron confiadas á los 
cuidados de los censores. En un día determinado 
del año, en la plaza pública, tenia lugar la cere- 
monia de azotar perros, para castigarles de su 
culpable silencio , en un momento tan crítico. 



ANA 

Crócso que fué Escipion Mételo, otros dicen 
Cío, caballero romano, quien hizo conocer la 
bondad del hígado de esta ave. Si se cree a Ho- 
racio , un cierto Mazidieno ofreció á Mecenas el 
bigado de una oca, que se habia engordado con 
higos, según un proceder que le habia expuesto 
el cónsul Mételo. El de las ocas bien engordadas 
es tan voluminoso que á veces pesa una libra \ 
media : su color es de un blanco pálido y su sa- 
bor muy agradable. 

La carne de la oca conviene á los estómagos 
robustos , pero requiere que se manie y que se 
condimente convenientemente. Galeno no estima- 
ba este alimento ; Celso, al contrario, lo miraba 
lio solo como sustancioso sí que también co- 
pio conveniente, sobre todo en invierno , á los 
jóvenes y á los que ejercitan sus fuerzas. La car- 
ne de las ocas viejas nada vale. Isabel, reina de 
Inglaterra, comia una oca, cuando recibió la 
noticia de la destrucción del ejército de Felipe II, 
que queria destronarla. Una oca se dicees buena 
para comer cuando tiene los pies negros. El se- 
creto de asar los pies de esta ave y hacer de 
ellos un guisado con crestas de gallo, pertenece, 
según Plinio, á MasalinoCotta, hijo del orador 
Messala. 

La grasa de oca, que es dulce, untuosa y fun- 
dente, sirve para los mismos usos que la de cer- 
do en ciertas localidades: el jornalero la emplea en 
la sopa y la utiliza como condimento; con ella se 
cuecen los muslos de esta ave, antes de salarlos; 
en el siglo XVI , servia de aceite en casi toda la 
Francia, excepto en el mediodía en donde crecen 
los olivos. 

Los huevos de oca se comen , pero no son esti- 
mados como los de gallina. Por lo demás, el co- 
razón de esta ave , sus pies medio cocidos y fri- 
tos en seguida, así como la lengua, merecen , se 
dice , un lugar en el almanaque de los golo- 
sos. 

Antiguamente, en medicina, se empleaba la 
sangre de esta ave como alexifármaca á la dosis 
de una á tres dracmas ; su grasa como resolutiva, 
también como laxante, en fricciones sobre el 
vientre, ó al interior, y particularmente como útil 
en la parálisis , etc. ; su excremento se usaba 
contra la ictericia, la amenorrea, etc. ; en lin, la 
primera piel de los pies del animal como astrin- 
gente, á la dosis de media dracma. 

Ánade blandísima , Eider . Oea 
de plumión [Anas mollissima. L.). Ave no 
tan gruesa como la oca : su pecho y su vientre es- 
tán cubiertos de un plumión blandísimo, llamado 
Edredón. Los eideres nunca dejan las playas del 
Norte : cubiertos de un forro espeso , desalian los 
rigores de las comarcas mas frías y se adelantan 
hacia Spitzberg; el punto mas meridional de nues- 
tro continente que ellos frecuentan es la Inglater- 
ra, y aun tan solo de vez en cuando se ven algu- 
nos individuos descarriados. En América se en- 
cuentran en los pueblos del Norte , en el Canadá, 
en las islas Niquelas y á veces en Nueva-York. 
Estas aves vuelan en alta mar hacia el polo bo- 
real , y recorren su extensión por todas partos en 



ana m 

donde está libre de hielos. Su crucero dura lodo 
el dia, sin que regresen á tierra hasta la tarde, á 
menos que amenace una tempestad que les obli- 
gue á alcanzar la playa durante el dia : en invier- 
no , v áselas á centenares y á millares ; en verano 
vuelan por pares. 

Los eideres hacen su nido con musgo en los 
peñascos, en los montones de piedras , en medio 



de las yerbas ó de los heléchos: el macho trabaja 

ion v 
amontona hasta que ha formado en todo el aire 



con la hembra, y ésta se arranca el plumión 



i.» 



dedor una especie de gran acolchado con que cu- 
bre los huevos cuando los deja para ir á tomar 
su alimento, porque el macho no la ayuda á 
empollar. El eider empolla por lo común hacia el 
mes de junio ¡ el número de sus huevos es de 
cuatro á seis , de color casi siempre verdoso, 
verde subido ó verde azulado, y con mucha fre- 
cuencia hay dos de amarillos. 
Estas aves se domestican fácilmente : si se las 

311 i t a un polluelo, quedan tranquilas junto al ni- 
o, miran dolorosamenle á aquel que les roba y 
repiten muchas veces el grito car, car, car, me- 
tiéndose en seguida tristemente en el nido vacío; 
sin embargo , no todas son pacilicas, pues las hay 
que se lanzan sobre el raptor, se agarran con 1¡>'s 
picos á sus vestidos y hacen toda la resistencia 
que pueden. 

El Edredón ó plumión que los eideres se aran- 
can del estómago y del vientre es el mas lino, el 
mas caliente, el mas ligero y el mas elástico de 
todos los plumiones, de manera que una onza, que 
fácilmente puede comprimirse entre los dedos, 
ocupa un espacio de cerca de dos pies cúbicos. 
Hasta el cuarto año el color del plumaje de los 
eideres no permanece constante: entonces, el 
pecho es blanco y el vientre mucho mas moreno; 
pero todas las partes del animal, y por consiguien- 
te las que acabamos de citar, las únicas que pro- 
ducen el edredón, toman un tinte gris en la extre- 
ma vejez, pues,se dice, que los eideres viven muv 
largo tiempo. 

Esta preciosa materia es recogida en la Norue- 
ga y en la Islandia. Los nidos de los eideres son 
para los habitantes de las costas de estos países 
una especie de propiedad : cada uno goza en paz 
de los nidos colocados en su terreno , y hace 
cuanto puede á fin de verlos aumentados al ob- 
jeto de apropiarse del edredón, sin que nunca 
para ello acuda á la caza, porque los usos y las 
leyes del país imponen una fuerte multa contra 
el que mata una de estas aves, á pesar de ser 
muy estimada su carne. Troil, en sus Cartas so- 
bre la Islandia, escritas durante la última mitad 
del último siglo, dice que un solo hombre, en par- 
ticular si su habitación está situada en los peñas- 
cos mas lejanos de la tierra, puede recoger por 
afio de 50 á 1 00 libras de plumión cuvo precio es 
también muy subido. 

En el comercio del edrendon , se hace mucha 
diferencia entro el plumión sacado del animal 
muerto y el que procede de los nidos , y que es 
llamado Edredón vivo 6 Plumión vivo. El plumión 
de un eider muerto de enfermedad nada vale. 



H6 ANA 

pierdo enteramente su elasticidad, loque pare- 
ce singular, pero es una verdad confirmada por la 
experiencia. 

Los Americanos del Norte , que parecen ser 
menos avaros de la sangre de los eideres que los 
Noruegenses y los Islandeses , llevan á la China 
pieles de eideres cubiertas con sus plumas y su 
plumión, las cuales sin duda son destinadas para 
forros. 

El edredón se emplea para hacer cobertores de 
pies , llamados Edredones , y para acolchar co- 
bertores picados , vestidos , etc. El que se puede 
coger con una sola mano basta para hacer un 
cobertor de pies. Hasta á últimos del siglo XVII 
no fué importada esta preciosa sustancia que to- 
davía exclusivamente sirve á la molicie y la ocio- 
sidad de los grandes. 

Añade Cerceta, Cerceta ó Zarce- 
ta ( Anas querguedula , L. ). Esta ave es mas pe- 
queña que el añada común , vive en el estado 
salvaje en los estanques y los mares; los Roma- 
nos la tenían domesticada y la criaban como las 
otras aves de corral. Su pecho es de un blanco 
claro, señalado de negro; el vientre es blanco; 
las alas grises terminadas en blanco; las plumas 
son largas, y los pies de color de plomo. Además 
de las muchas variedades de cerceta , hay una en 
la Luisiana cuya carne es muy delicada. En In- 
glaterra se ha* ensayado naturalizar la cerceta 
china, pero el rigor del clima no lo ha permitido. 

La carne de esta ave asada y muy condimen- 
tada es análoga á la de fulga , pero mas sana y 
mas eslimada, sin embargo no gusta á todas las 
personas, y es poco usada. 

Añade Cisne, Cisne doméstico, 
Cisne de pico rojo {Anas Olor, GmeL). 
Esta ave acuática bien conocida , la mas grande 
y la mas hermosa de las palmípedas, había sido 
considerada por Linneo como una variedad del 
Cisne salvaje, Cisne pe pico necuo ( Anas Cig- 
nus, Gm. ) ; pero difiere anatómicamente de él 
por su traquiarleria, que se dirige directamente 
á los pulmones en vez de encorvarse y de pene- 
trar en gran parte en una cavidad de la quilla 
del estornon , como en el cisne salvaje: esta par- 
ticularidad orgánica ha hecho referir á estaúlüma 
las relaciones, por otra parte fabulosas de los an- 
tiguos, sobre el canto del cisne. 

El Norte parece ser la verdadera patria del 
cisne. En la Alemania se crian muchos : al pre- 
sente no hay comarca en donde sean mas abun- 
dantes que en los alrededores de Postdam y de 
Berlín. Antiguamente los cisnes domésticos eran 
mucho mas comunes en nuestros países, en donde 
se crían bien en nuestras casas, alimentándose 
principalmente de sustancias vegetales. 

El Cisne de pico rojo tiene el pico rojo cir- 
cuido de negro y cargado en su nase con una 
protuberancia redondeada y negra como todo el 
alrededor de los ojos; el irises pardo, y ¡los pies de 
un negro matizado rojizo. Los adultos" tienen una 
longitud que pasa de cuatro pies y seis pulgadas, y 
todo el plumaje de un hermoso" blanco de nieve, 
blancura que ha pasado á proverbio : Blanco co- 



ANA 

mo un cisne. Las hembras son algo menores que 
los machos, y tienen la protuberancia de su pico 
un poco menos desarrollada. Los jóvenes en el pri- 
mer año son de un pardo ceniciento, y entonces 
tienen el pico y los pies de color plomizo , y en 
el segundo amarillentos, siendo el color de su 
plumaje reemplazado por el blanco en algunas 
partes. Esta ave vive en el estado salvaje en los 
grandes mares del antiguo continente, principal- 
mente en Asia y en las comarcas orientales de 
Europa; anida en los cañaverales en las orillas 
de las aguas, y pone de seis á ocho huevos verde- 
claros. De esta especie deben considerarse pro- 
cedentes todos unestros cisnes domésticos. Estas 
aves andan con dificultad , pero nadan muy bien 
y con muchísima rapidez; también vuelan y á me- 
nudo abandonan los parques en que se crian para 
■recobrar su estado silvestre, lo que se evita 
cortándolas un poco las alas después de cada 
muda. 

El Cisne de pico negro tiene el pico negro cu- 
bierto en la base por una cera amarillenta, de 
cuyo color también se presenta el espacio des- 
nudo que circuye sus ojos , siendo el iris pardo y 
los pies negros; todo el plumaje es blanco en los 
adultos, prescindiendo de la cabeza y nuca que 
son ligeramente matizadas de amarillento. El ma- 
cho tiene cuatro pies y ocho ó nueve pulgadas 
de largo desde el extremo del pico hasta el de la 
cola ; la hembra es un poco menor ; los jóvenes 
tienen el plumaje de un gris claro , la parte an- 
terior del pico negra , la cera y el espacio des- 
nudo de los loros de color de carne, y los pies de 
un gris rojizo. Se encuentra muy hacia el norte, 
y rarísimas veces se adelanta hasta nuestras co- 
marcas en los inviernos mas rigurosos; se alimen- 
ta de plantas acuáticas ó de insectos. La hembra 
pone de cinco á siete huevos de un verde aceitu- 
nado, que deposita en un nido construido artificio- 
samente sobre el agua con cañas y otros materia- 
les, como plumas y plumión que se ha arran- 
cado. 

Las gracias de la figura, dice BufTon, la belleza 
de la forma corresponden en el cisne con la dul- 
zura de su natural. Agrada á todos los ojos: ador- 
na y embellece todos los lugares que frecuenta; 
se le estima, se le aplaude, se le admira ; cuerpo 
elegante , formas rollizas , graciosos contornos, 
movimientos flexibles; actitudes ya animadas, ya 
abandonadas á una voluptuosa dejadez... Créese 
que la vida de los cisnes es de larga duración, y 
todos los autores están contestes en que pasa de 
un siglo. 

Esta ave ha sido famosa en todos tiempos : era 
el símbolo de los buenos poetas , como la cigarra 
lo era de los malos. Hase llamado á "Virgilio el 
cisne de Mantua. El canto musical del cisne es tan 
fabuloso como tantas otras cosas que la mentirosa 
Grecia ha divulgado: los antiguos habían hecho 
de esta ave un cantor maravilloso, siendo así que 
en todas las circunstancias de su vida no da otros 
sonidos que un grito duro é ingrato al oido; qi.i- 
zás se le había llamado así , porque al hablar del 
último vuelo y del postrimer rasgo de un gran gé- 



ANA 

nio pronto á espirar, ?e recuerda con sentimienlo 
esta expresión : esto es el canto del cisne. 

La carne de esta ave, mas tierna y mas delica- 
da 60 la edad joven, época en que el plumaje es 
de un gris ceniciento (porque ella no adquiere 
blancura perfecta hasta á tres años), es por lo 
co